Esta cifra se desprende del último reporte anual de La Universidad de Stanford sobre lA y fue parte de la disertación de María Laura García, durante el 10° Congreso Argentino de Recursos Humanos
La empresaria, quién recientemente completó el Programa de Escalamiento de Negocios de Stanford, disertó sobre “el uso responsable de la IA, gobernanza e implicaciones éticas de la tecnología”
Durante el 10° Congreso Argentino de Recursos Humanos organizado por Work Tec, que se llevó a cabo en el complejo Golden Center el 29 de agosto, la autora de El Desafío Digital,María Laura García, expuso su visión sobre el uso responsable de la IA en el marco de este evento que tuvo como objetivo develar las principales tendencias para profesionales, principalmente del área de Capital Humano, de las principales empresas del país.
“Lo primero que debemos hacer es entender que la Inteligencia Artificial en sí misma no es ni buena ni mala, sino que es una herramienta que puede tener un impacto positivo o negativo según cómo se la utilice. Por lo tanto, lo que se necesita es entenderla a fondo y educar para que su uso no sea solamente eficaz, sino que también sea ético y no afecte nuestro comportamiento o si lo hace sea de forma consciente”, expresó la fundadora de GlobalNews® Group, durante su charla titulada “Riesgos, temores y el uso responsable de la IA. Gobernanza e implicaciones éticas de la tecnología”.
Según la especialista en comunicación, vivimos en un mundo cada día más permeado por la tecnología. Aunque los avances aún están muy lejos de ofrecer una alternativa real al liderazgo humano dado que hay aristas como el sentido común, conocimiento táctico,impactos personales o la conciencia que son muy importantes para generar un vínculo laboral exitoso dado que no sustituye a la interacción humana.
Esto mismo sucede, por ejemplo, cuando nos vinculamos a herramientas tecnológicas como ChatGPT ya que si bien elimina barreras lingüísticas, de acceso a la información o de comunicación también debemos recordar que esta tecnología no tiene emociones, no experimenta en el mundo físico, tampoco sustituye a la interacción humana ni es infalible dado que puede tener desde alucinaciones, pasando por desinformación o incluso una base errónea que genera que la información no sea correcta.
La dueña de la mayor empresa de medición de las comunicaciones y monitoreo de medios de América Latina compartió también algunos de sus conocimientos adquiridos, tras haber finalizado el Programa de Escalamiento de Negocios de Stanford: “Según el último Reporte Anual de La Universidad de Stanford sobre la Inteligencia Artificial,un 66% de las personas cree que la Inteligencia Artificial afectará sus vidas -en forma dramática- en los próximos 3 a 5 años, mientras que el año pasado este porcentaje era del 60%. Además, según se desprende del informe, más de la mitad de los encuestados manifestó nerviosismo frente a los productos y servicios de la IA”.
Además, desde la perspectiva de María Laura García, la responsabilidad está en todos los actores del sector como empresas, gobiernos,organismos reguladores y usuarios, ya que todos los involucrados deben adquirir el conocimiento necesario para usar las nuevas herramientas tecnológicas, especialmente las de IA Generativas, para entender sus alcances y riesgos al momento de utilizarla como pueden ser peligros de afectar la privacidad, desinformación, problemas con derechos de autor, seguridad de los datos y/o del modelo, sesgos y también cuestiones éticas
A este hábito se lo conoce como alfabetización digital, y dentro de la misma se encuentra la informativa que es la que nos permite desarrollar pensamiento crítico. En un mundo en el que la información es consumida casi en su totalidad en forma digital, es tan importante que, según detalló María Laura García, a partir del año próximo será obligatoria enseñarla en el Estado de California y en todos los niveles escolares.
Espacio para especialistas de RRHH
El Congreso Argentino de Recursos Humanos,organizado por Work Tec Argentina, es un evento anual diagramado para que expertos del área de Capital Humano puedan reunirse para conocer sobre nuevas tendencias y estrategias relacionadas con el sector haciendo especial foco en la Innovación para transformar organizaciones, herramientas o técnicas de liderazgo y habilidades para liderar de manera exitosa a los equipos de trabajo.
Este año las palabras de apertura estuvieron a cargo de Laura Renovales (Consultora Asociada en Whalecom) quién -a su vez- fue moderadora del Congreso. Por su parte, entre los oradores se incluyeron directivos de empresas, instituciones y diversos especialistas, en su mayoría relacionados con RRHH.
Speakers:
Leandro Cazorla – CEO de Adecco Argentina y Uruguay | Presidente de la CAPE – Cámara de Agencias Privadas de Empleo.
Natalia De Vita – Mentora en Desarrollo de Carrera I Coach Ejecutiva y de Liderazgo I Psicóloga I Docente I Keynote Speaker I Mujeres Líderes.
Ximena Gauto Acosta– Coach en Agile Cooking – Facilitadora- Coach de agilidad empresarial –
Damián Lozano-Gerente de Marketing de Nubi
María Marcela Angeli – Directora en Willis Towers Watson
Javier Calzolari– LinkedIn Top Voice + HR Tech Influencer | Fundador de Humanos Reales
Diego Ledesma– Especialista en liderazgo ágil, cultura organizacional, bienestar y transformación digital | Coach Ejecutivo | Chief Happiness Officer |
Otro punto destacado del evento fue que la EXPO RRHH contó con stands de las 40 empresas (como Nubi, Adecco, Bumeran, Randstad, entre muchas otras) que estuvieron presentes durante la jornada, lo que brindó a los asistentes la posibilidad de networking con colegas y conocer nuevos proveedores de servicios, en especial, de Capital Humano.
Acerca de María Laura García
Nació en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Argentina, en 1964. Se desempeñó como periodista en diversos medios, entre ellos, Radio El Mundo, Diario La Nación y Editorial Abril, y luego como encargada de relaciones con medios internacionales en el Ministerio de Relaciones Exteriores de Argentina. En 1998, fundó GlobalNews®, mayor empresa de medición de las comunicaciones y monitoreo de medios de América Latina. Entre 2018 y 2021, fue presidenta de la Asociación Mundial de Inteligencia de Medios (FIBEP).
Es presidenta del Comité Empresarial del World Innovation and Change Management Institute (WICMI), miembro del directorio de Voces Vitales Cono Sur y del Hospital Británico; y asesora del directorio de AI 2030 (ONG que trabaja para el uso responsable de la IA). En los últimos años se ha especializado en innovación, el ecosistema informativo y los retos relacionados a la transformación del mundo digital. Ha recibido diversos premios locales e internacionales y fue elegida Líder Empresaria 2022 por la Universidad Siglo 21. Invierte en startups con base tecnológica y capacidad regional. Es autora de: El Desafío Digital. Informarse, pensar y decidir libremente en la era cibernética. (2023) Editorial Granica. También publicado en inglés.
“La pregunta no es ‘qué’, sino ‘cómo’: ¿cómo podemos cooperar mejor para materializar aspiraciones y lograr los objetivos mencionados? ¿Cómo podemos atender las necesidades actuales mientras nos preparamos para los desafíos del futuro?”, indica el sitio web de la cumbre.
La Cumbre del Futuro se realizará el 22 y el 23 de septiembre en Nueva York, durante la Asamblea General de Naciones Unidas.
La Cumbre tiene un doble objetivo: acelerar los esfuerzos para cumplir nuestros compromisos internacionales y adoptar medidas concretas para hacer frente a los nuevos retos y aprovechar las nuevas oportunidades que se presentan.
Para ello, se elaborará un documento final orientado a la acción que se denominará “Un Pacto para el Futuro”, que también incluirá anexos un Pacto Digital Mundial y una Declaración sobre las Generaciones Futuras.
La Cumbre del Futuro, titulada Soluciones multilaterales para un mañana mejor, se celebrará en un momento en el que el mundo se enfrenta a oportunidades extraordinarias, así como a riesgos y desafíos globales existenciales. Ello requiere tanto una comunidad internacional unificada y resuelta como un sistema multilateral eficiente.
La Cumbre presenta una oportunidad única para que los líderes mundiales forjen caminos hacia un futuro pacífico, próspero, seguro y sostenible para las generaciones actuales y futuras. Se espera que surja una nueva visión colectiva para una cooperación multilateral eficaz, basada en el derecho internacional, que genere acciones que aborden las prioridades críticas de nuestro tiempo, la principal de ellas, el avance de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible.
En nuestro mundo interdependiente, ningún país puede resolver los problemas mundiales por sí solo, por lo que la cooperación multilateral es fundamental para promover los intereses nacionales. Sin embargo, la cooperación internacional se ve desafiada en el momento en que más se necesita. La búsqueda de la justicia social debe guiar un multilateralismo verdaderamente inclusivo que profundice las alianzas, abrace la diversidad y trascienda las perspectivas. La solidaridad debe situarse en el centro de la cooperación internacional.
La gobernanza mundial es crucial para el mundo del trabajo
A medida que la Cumbre del Futuro reflexiona sobre la transformación de la gobernanza mundial para responder a un mundo cambiante, es importante que todos los asociados examinen las formas en que los beneficios y las cargas de un mundo interdependiente pueden compartirse de manera más justa entre los países y las poblaciones. El mundo del trabajo, incluidos los trabajadores y las empresas, se ve directamente afectado por las tendencias mundiales en el comercio, las finanzas, la tecnología, la demografía y el medio ambiente, cada una de las cuales está comprendida en el ámbito de los mandatos de distintas organizaciones internacionales. Si bien estas tendencias mundiales a menudo se encuentran fuera del alcance de los sistemas nacionales de gobernanza social, las personas experimentan y enfrentan su impacto en su vida cotidiana.
El mundo necesita un sistema de gobernanza mundial más centrado en el ser humano que sea más capaz de gestionar los desafíos y las oportunidades creados por las tendencias mundiales, construir una prosperidad compartida y evitar efectos adversos en los más pobres y vulnerables. La gobernanza mundial debe estar equipada para anticipar los efectos diferenciados de las tendencias mundiales en el mundo del trabajo, mitigar sus impactos negativos y ayudar a los países a aprovechar las oportunidades que ofrecen. Paralelamente, el sistema financiero internacional debe ser capaz de movilizar los recursos necesarios para hacer frente a los principales desafíos, especialmente el logro de los ODS. Esto exige una cooperación más estrecha entre las instituciones multilaterales. La propuesta del Secretario General de las Naciones Unidas de celebrar cumbres bianuales a nivel de Jefes de Estado, que reúnan a las Naciones Unidas y a las instituciones financieras internacionales, es fundamental en este sentido.
Un sistema de gobernanza mundial mejorado también debe basarse en instituciones nacionales que tengan en cuenta las cuestiones de género, sean eficientes y responsables, y que puedan adaptarse a los cambios acelerados y proteger al mismo tiempo los derechos humanos y laborales. Dado que el sistema multilateral tiene el poder de movilizar recursos de todos los asociados, una prioridad debería ser el fortalecimiento de las instituciones nacionales y su capacidad para aumentar el espacio fiscal nacional, invirtiendo los beneficios resultantes en empleo y protección social para lograr el trabajo decente. De hecho, se necesita mucha más inversión en estas áreas para reducir la pobreza a un ritmo más rápido y al mismo tiempo luchar contra la creciente exclusión y las desigualdades en muchos países. La alarmante cifra de 4.100 millones de personas no tiene acceso a la protección social, y más de 2.000 millones luchan por ganarse la vida en la economía informal. Es necesario un aumento masivo de la financiación para el desarrollo y la lucha contra el cambio climático para alcanzar los ODS y cumplir los objetivos medioambientales. Los recursos internos pueden movilizarse aún más, entre otras cosas mediante la reforma de los sistemas tributarios y la revisión de la actual arquitectura de la deuda soberana, que con demasiada frecuencia limita a los países de bajos ingresos. Esto es aún más urgente ya que hoy en día la mitad de la población mundial vive en países donde el gobierno gasta más en el servicio de la deuda que en salud o educación.
Promover la justicia social para todos, en todas partes
La Cumbre del Futuro se celebrará un año antes de la Segunda Cumbre Mundial sobre Desarrollo Social, sentando las bases para una dimensión social reforzada en la cooperación multilateral. Situar la promoción de la justicia social a través del trabajo decente en el centro de un sistema multilateral modernizado es fundamental para hacer frente a los principales desafíos, como el aumento sin precedentes de las desigualdades.
Los jóvenes, en particular, se enfrentan a un déficit de justicia social. En 2023, uno de cada cinco jóvenes en todo el mundo, es decir, el 20,4%, no tenía empleo, ni educación, ni formación. Generar oportunidades de trabajo decente e invertir en su educación y habilidades son desafíos globales que requieren un sistema multilateral más coordinado para apoyar mejor las políticas y programas nacionales. La creación de una Plataforma Mundial de Inversión en la Juventud, propuesta por el Secretario General de las Naciones Unidas para atraer fondos directos para programas relacionados con la juventud, ayudaría a los jóvenes a desarrollar su potencial en el mercado laboral.
La recientemente creada Coalición Global por la Justicia Social es una contribución fundamental a las nuevas formas de cooperación multilateral destinadas a tener un impacto positivo en la vida de las personas. A día de hoy, esta innovadora plataforma reúne a unos 300 socios entre gobiernos, organizaciones internacionales, bancos de desarrollo, sindicatos y organizaciones de empleadores, todos ellos comprometidos con la defensa de la justicia social. A medida que la Coalición continúa creciendo y profundizándose, sirve como una ilustración viviente de la perdurable relevancia de la visión de justicia social establecida en la Declaración de la OIT de Filadelfia hace ochenta años.
Priorizar las transiciones justas para hacer verde la economía
Hacer frente a la emergencia climática y cumplir los acuerdos internacionales conexos requiere una distribución justa, tanto entre los países como dentro de ellos, de las cargas y oportunidades que plantean las políticas de adaptación y mitigación del cambio climático.
Las transiciones justas ofrecen un marco práctico, acordado a través del diálogo social tripartito, que permite a los países perseguir sus objetivos medioambientales sin socavar sus agendas económicas y sociales. Las transiciones justas inclusivas y con perspectiva de género tienen como objetivo estimular la creación de empleos verdes decentes y el desarrollo de empresas ecológicas. Apoyan programas de desarrollo de habilidades inclusivos y adaptables para aumentar el retorno de las inversiones en infraestructura verde. También incluyen medidas para apoyar a los trabajadores y las empresas afectados negativamente por las políticas de mitigación.
El Acelerador Mundial del Empleo y la Protección Social para Transiciones Justas es un ejemplo concreto de un mecanismo de cooperación que integra la experiencia y el apoyo de las organizaciones de las Naciones Unidas, el Banco Mundial, los bancos públicos de desarrollo, los interlocutores sociales y la sociedad civil, con miras a acelerar el progreso en las tres dimensiones del desarrollo sostenible.
Aprovechar las oportunidades y mitigar los riesgos que presenta la innovación tecnológica
El sistema multilateral tiene un papel clave en el aprovechamiento del potencial de las nuevas tecnologías para resolver desafíos globales como el cambio climático o el crecimiento de las desigualdades.
En lo que respecta al mundo del trabajo, la comunidad mundial debe trabajar unida para maximizar los beneficios y mitigar los impactos negativos de la actual revolución digital. Las organizaciones de trabajadores y de empleadores, que aportan la perspectiva de la economía real, son socios fundamentales en la configuración de sistemas de gobernanza mundial sólidos para la IA y otras tecnologías digitales. El Pacto Digital Mundial, que será adoptado por la Cumbre, es una oportunidad única para promover la ciencia y la tecnología como motores clave de la justicia social y la creación de trabajo decente. Con este fin, el Pacto debe incluir principios explícitos que reconozcan la necesidad de aplicar nuevos sistemas y herramientas digitales en plena conformidad con los derechos humanos internacionales, incluidos los derechos laborales.
No hay paz duradera sin justicia social
A medida que aumenten el número, la intensidad y los ámbitos* de los conflictos y las guerras, la Cumbre examinará la Nueva Agenda para la Paz propuesta por el Secretario General de las Naciones Unidas. Para informar este debate, el mensaje central de la Constitución centenaria de la OIT nunca ha sido más relevante: no puede haber una paz universal y duradera sin justicia social. Los disturbios sociales, los disturbios y los conflictos pueden prevenirse, y su impacto mitigarse mediante la creación de contratos sociales inclusivos y basados en los derechos que no dejen a nadie atrás.
La Nueva Agenda para la Paz debería alentar a los Estados Miembros a abrazar el mundo del trabajo en la búsqueda de soluciones duraderas a las tensiones sociales, evitando al mismo tiempo que estas se intensifiquen aún más. El diálogo social entre las organizaciones de trabajadores y de empleadores ha demostrado ser un mecanismo de gobernanza fundamental para alcanzar un consenso y resolver las reclamaciones en el mundo del trabajo y, a veces, fuera de él.
El diálogo social como facilitador de un multilateralismo más eficaz y en red
Si bien los gobiernos impulsan el sistema multilateral, el papel de los actores no estatales ha sido cada vez más reconocido y valorado. Las organizaciones de trabajadores y de empleadores aportan la perspectiva y la experiencia de los agentes de la economía real, incluso en cuestiones emergentes como el cambio climático y la IA. Deben tener la oportunidad de informar las decisiones mundiales. Además, a nivel nacional, el diálogo social tripartito hace importantes contribuciones a la implementación de acuerdos multilaterales, incluida la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible.
El diálogo social crea un sentido de propósito común y ayuda a fomentar la confianza entre los socios; por lo tanto, debería desempeñar un papel más importante en las decisiones de las Naciones Unidas y en los programas de los países.
* Los dominios de la guerra incluyen territorios, tecnologías y ciberespacio.
La fuerza laboral prefiere estabilidad y equilibrio entre la vida del trabajo y la suya personal antes que ponerse a buscar un nuevo empleo. The Big Bay stay, se le dice.
Una combinación de factores económicos, sociales y personales hace recalcular a los empleados y de la tendencia previa a la pandemia de gran renuncia, o sea, buscar trabajos que realmente les gustaran y no solo aquellos que pagan bien, actualmente se aferran a sus puestos actuales.
Hoy en día, la estabilidad y el equilibrio entre la vida laboral y personal cobraron mayor relevancia que buscar un empleo completamente nuevo.
Al examinar esta tendencia más de cerca, se advierte que es el resultado de una combinación de factores económicos, sociales y personales, que llevan a los colaboradores a querer quedarse en sus puestos actuales.
Eligen la seguridad y familiaridad de sus roles actuales, en momentos en que la demanda de trabajo atraviesa el período más bajo de los últimos 15 años, a lo que se suma el cierre de PyMEs.
Tal es así que hasta los propios consultores laborales, contra sus intereses, recomiendan aferrarse al puesto: tanto para los trabajadores en relación de dependencia como para los freelancers que pensaban en cambiar de aires laborales.
Gran estancia
La llegada de la nueva tendencia, “gran estancia”, representa un cambio significativo en la forma en que las personas piensan sobre el trabajo. Y marca una gran diferencia respecto a la Gran renuncia, donde muchos dejaban sus trabajos en pos de apuestas a su realización profesional.
Es que modificar el rumbo laboral en momentos de inflexión como éste no es una buena idea, debido a que, por un lado, el cambio de matriz productiva hacia un modelo de importación va a requerir, en lo inmediato, de habilidades nuevas que muchas personas no tienen; por otro, a que con la disminución de la brecha en el tipo de cambio, el cobro en dólares por trabajos en el exterior de manera free lance ya no es tan conveniente como antes.
Y finalmente, a que en el mercado laboral free lance también hay inestabilidad y, una vez que se sale del sistema formal de relación de dependencia, puede ser muy difícil volver a ingresar.
Estas y otras razones clave hacen que los empleados estén eligiendo quedarse. Por ejemplo, causa beneplácito que las empresas estén escuchando más al personal, lo cual les dio más satisfacción con sus trabajos y menos propensión a irse.
“La ´gran renuncia´ ayudaba a encontrar trabajos que realmente gustaran, no solo aquellos que pagan bien. Encontraron roles que les dan un sentido de propósito y les permiten equilibrar mejor su vida laboral y personal”, comenzó explicando Verónica Dobronich, cofundadora de Gimnasio de emociones.
Agregó que, sin embargo, “es probable que la ´Gran estancia´ siga moldeando la forma en que trabajamos. Se espera que las tasas de renuncia sean las más bajas en años, ya que las personas se aferran más a sus trabajos. Incluso las generaciones más jóvenes, que solían cambiar de trabajo con frecuencia, podrían buscar nuevos desafíos con menos frecuencia”.
No obstante, el hecho de que las personas se queden no significa que todo esté bien.
Si permanecen por las razones equivocadas, podrían limitarse a hacer lo mínimo y no estar muy comprometidos, la renuncia silenciosa. Esto podría perjudicar el crecimiento de la empresa e incluso hacer que los colaboradores se sientan agotados.
Los empleadores necesitan asegurarse de que sus personas estén felices y sientan que su trabajo importa, y no solo que se queden porque es lo más fácil.
La situación muestra que cuatro de cada diez personas relevadas por la consultora Moiguer dijo tener temor a perder el empleo, ante un escenario económico donde persiste la recesión.
Al mismo tiempo, la mitad de los consultadas respondió que su situación laboral es inestable.
Coffee badging
No obstante, hubo y aún persiste en la intimidad de las empresas un descontento de muchos trabajadores con el regreso a la oficina, especialmente después de haber experimentado los beneficios del trabajo remoto durante la pandemia,
Apareció entonces el “coffee badging”, que es un fenómeno laboral que ganó popularidad en empresas que volvieron a la modalidad presencial o híbrida.
Consiste en que los empleados se registran en la oficina, toman un café y socializan brevemente con sus compañeros, para luego retirarse y continuar trabajando desde otro lugar.
Dobronich aconseja a los empleadores a que cambien su enfoque para mantener felices a los colaboradores en esta nueva era de la “Gran estancia” e ir hacia una cultura de empresa human centric, donde todos se sientan valorados y respetados.
“Enfocarse en la diversidad, equidad, inclusión y pertenencia (DEI&B) y reconocer las contribuciones de los colaboradores también es fundamental”, instó.
Propone “invertir en los colaboradores como personas, lo que significa ofrecer desarrollo profesional y programas que ayuden con el bienestar”.
Finalmente: “Más autonomía sobre su trabajo y oportunidades para crecer en sus carreras harán que quieran quedarse e invertir en sus roles. La Gran Estancia puede ser una oportunidad latente para que los empleadores construyan una fuerza laboral fuerte y leal”, concluyó.
El encuadre lo aporta la Encuesta de Expectativas de Empleo correspondiente al tercer trimestre de 2024, que lleva a cabo Manpower, donde se desprende que se mantienen bajas las expectativas de contratación desde hace un año, y así seguirán al menos el tercer trimestre del año.
Por Juan Manuel Rodríguez de NA – Una encuesta de Manpower entre más de 700 empleadores argentinos revelo que el 36% planea dar trabajo mientras el 33% disminuirá la plantilla y un 28% espera poder mantenerla. Qué panorama vivirá el sector en los próximos meses.
Con la profunda recesión que viene atravesando el país, la caída de consumo y la perdida del poder adquisitivo que algunos dicen empieza a ¿recuperarse? la preocupación que comenzó a aparecer en las encuestas de opinión en los primeros lugares, incluso sobre la inflación, es el empleo.
La fuerte baja del consumo, una de las razones de la baja de la inflación, hizo caer la actividad y se empieza a resquebrajar el mercado del empleo. Las empresas ajustan su oferta al nivel de demanda y hay mucha preocupación por el aumento del desempleo en la segunda mitad del año.
Así lo refleja la Encuesta de Expectativas de Empleo correspondiente al tercer trimestre de 2024, que lleva a cabo Manpower y de la cual se desprende que se mantienen bajas las expectativas de contratación desde hace un año, y así seguirán al menos el tercer trimestre del año.
Los datos fueron obtenidos tras encuestar a más de 700 empleadores argentinos, quienes reportaron una Expectativa Neta de Empleo (ENE) de +3% ajustado por estacionalidad, demostrando un aumento de 2 puntos porcentuales en la comparación trimestral y sin cambios en la interanual.
La encuesta revela que el 36% de los empleadores planea aumentar sus dotaciones de personal, el 33% disminuirlas, el 28% no espera realizar cambios y el 3% restante no sabe si los realizará durante el periodo relevado.
“En comparación con otros países de la región, la expectativa de contratación en Argentina se mantiene estancada. Hace un año que nuestro país está perdiendo una oportunidad de oro de atracción de inversiones que sí la están captando los empresarios de otros países” afirma Luis Guastini, Director General y Presidente de ManpowerGroup Argentina y Director de Talent Solutions para Latinoamérica.
Y agregó: “El factor decisivo para que una empresa invierta en Argentina no se basa necesariamente en el costo laboral, sino en la seguridad jurídica. Es muy difícil atraer inversiones cuando la legislación no es clara y hay altos niveles de conflictividad laboral”.
Los expertos justifican esto en dos fenómenos, uno el descripto arriba sobre ajustar la oferta al nuevo nivel de la demanda, y otro por el aumento de la población económicamente activa. Se ha empezado a ver el fenómeno del empleado pobre, tiene trabajo pero no alcanza. Por lo que debe salir otra persona del grupo familiar a buscar trabajo, lo que por definición estadística aumente el desempleo.
Segú un informe de Epyca, la consultora del economista Martin Kalos, “todas las ramas de actividad redujeron sus puestos de trabajo. Principalmente, en línea con la caída en su nivel de actividad, por ejemplo la construcción disminuyó su empleo en -2,4% intermensual y -13,5% interanual. Si se contabilizara el empleo público y el privado no registrado, la caída sería sustancialmente mayor tanto en este sector como en general”.
En base a los datos de SIPA para el último trimestre de 2023, dan como resultado que la caída de empleo en los primeros 3 meses de 2024 representa alrededor de 58 mil puestos de trabajo, de los cuales alrededor de 11 mil son de pequeñas y medianas empresas.
Comparaciones por sector
En cinco de las nueve actividades económicas relevadas los empleadores esperan incrementar sus nóminas durante el tercer trimestre de 2024. El sector de Sanidad y Ciencias de la Vida lidera esta tendencia, con una ENE de +29%, seguido por Tecnología de la Información, con +20% y Finanzas y Real Estate, con +17%. Mientras que quienes reportan las expectativas de contratación más débiles son Bienes y Servicios de Consumo, con una ENE de -1%, seguido por Transporte, Logística y Automoción e Industrias y Materiales, que reportan expectativas de contratación nulas.
En comparación con el segundo trimestre del 2024, las expectativas de contratación se fortalecen en cinco de los nueve sectores industriales relevados. El mayor incremento es reportado por Sanidad y Ciencias de la Vida, revelando un aumento de 43 puntos porcentuales, seguido por Energía y Servicios Públicos, con un crecimiento de 15 puntos.
Comparaciones regionales
En cinco de las seis regiones del país encuestadas, los empleadores esperan aumentar sus nóminas durante el tercer trimestre del 2024. La región de Cuyo lidera esta tendencia, con una ENE de +15%, seguida por el Noreste Argentino (NEA), con una ENE +12%; mientras que la Pampeana arroja las expectativas de contratación más débiles, revelando una ENE de -4%.
En comparación con el periodo relevado anteriormente, los resultados de la Encuesta indican que las intenciones de contratación aumentan en cinco de las seis regiones. La Patagonia lidera esta tendencia con un incremento de 20 puntos porcentuales, seguido de Cuyo, con una mejora de 15 puntos. Por otro lado, la región Pampeana muestra un decrecimiento de 3 puntos porcentuales.
Los datos relevados por la Secretaría de Trabajo, Empleo y Seguridad Social de la Nación muestran que, en el mes de febrero, se perdieron 20.666 puestos de trabajo registrados asalariados en el sector privado, lo cual implica una caída de 0,3% con respecto al mes previo. Desde la asunción de Javier Milei, se observa que la pérdida de puestos de trabajo alcanza los 62.920. Para marzo, la Encuestade Indicadores Laborales (EIL), que releva el nivel de empleo en unas 3.500 empresas los aglomerados urbanos, estima una caída de otros 34.166 puestos.
Hasta agosto 2023, se registraron 37 meses de crecimiento sostenido del empleo registrado privado que se vieron interrumpidos en septiembre en el contexto de incertidumbre electoral, a partir del cual comenzó un sendero a la baja. Con la asunción del nuevo gobierno, esta tendencia se profundizó, movida por el derrumbe de la actividad económica.
En este marco, vuelve a aparecer la amenaza de una crisis de empleo de la mano de un modelo de país que deja de lado el mundo productivo. A su vez, se impulsa una reforma profunda del Estado, pero también del trabajo registrado. El argumento esgrimido para llevar adelante esta reforma es sostenido desde hace varios años: “en Argentina hace 10 años que no se genera empleo privado”. En este informe, nos proponemos poner en cuestión dicha afirmación.
Si realizamos un análisis entre puntas, cabe destacar que, al comparar la cantidad de puestos de trabajo asalariado registrados en el sector privado en noviembre de 2023, último mes del gobierno del Frente de Todos, y enero de 2012, primer mes de la serie SIPA, el crecimiento es de 305.752 puestos. Ello representa apenas un 5% en 12 años. Sin embargo, resulta menester desagregar los datos y ver qué sucedió al interior del período.
Para poder discutir cualquier tipo de reforma, es necesario preguntarse qué pasó en el medio: ¿acaso el empleo privado se mantuvo constante durante los últimos 12 años? O, por el contrario, ¿hubo momentos muy marcados de caída y crecimiento?
Como puede observarse en el gráfico n°2, el período está lejos de ser homogéneo. En los últimos años, Argentina enfrentó dos grandes crisis de empleo: la primera, iniciada en abril de 2018, producto del colapso del gobierno de Cambiemos y, la segunda, iniciada en marzo de 2020, en el contexto de la pandemia del COVID-19. Mientras que la segunda resultó de una crisis sanitaria que afectó al mundo entero, la primera estuvo asociada a un modelo económico que subestimó el peso del consumo interno en el nivel de actividad y se centró en la atracción de capitales externos especulativos.
A partir de allí, desde agosto de 2020, Argentina comenzó un sendero de crecimiento del empleo que le permitió recuperar no sólo lo perdido durante la pandemia, sino también en el macrismo. Al mes de noviembre de 2023, se habían generado 581 mil puestos de trabajo desde el mínimo de la pandemia (julio 2020), superando en casi 93 mil los niveles de empleo registrados en abril de 2018 (máximo del período de Cambiemos).
Es decir, si bien la creación de empleo en el análisis entre puntas muestra resultados más bien magros, no se trató de un período homogéneo, sino que encontramos un claro contraste en la evolución de esta variable en función del modelo económico sostenido. Mientras que en las etapas en las que se puso el foco en lo productivo, se creó empleo, cuando se potenció un esquema de valorización financiera, se destruyeron puestos de trabajo. Ante un nuevo intento de apertura, liberalización y desregulación de la economía, resulta imperioso poner en el centro de la escena esta cuestión. Un indicador relevante es que, a partir del triunfo del nuevo gobierno, se revirtió la tendencia de la EIL:
En resumen: n el mes de febrero, se perdieron 20.666 puestos de trabajo registrados en el sector privado. En el primer trimestre de Javier Milei la caída totaliza 62.920 empleos. Para marzo, se espera la eliminación de otros 34.166 puestos.
Luego de la doble crisis de empleo originada por el gobierno de Cambiemos y después por la pandemia, se recuperaron todos los puestos de trabajo con creces. Sin embargo, con la asunción del nuevo gobierno, el abandono del mundo productivo despierta las alarmas sobre el mercado de trabajo.
2- Caracterización sectorial y territorial del empleo y su vinculación con la actividad económica
Entre agosto de 2022 y agosto de 2023, se produjo un fenómeno muy particular: un crecimiento del empleo a la par de un amesetamiento de la actividad (la actividad se retrajo 1,1% pero se generaron 200 mil puestos de trabajo registrado privado). Sin embargo, a partir de septiembre 2023, la evolución de ambas variables se alinea y comienza a ir en el mismo sentido.
En febrero 2024, la caída de los puestos de trabajo va en consonancia con un desplome de la actividad económica de 3,2% interanual. Hacia adelante, los indicadores tempranos de actividad económica de marzo, que muestran caídas de dos dígitos interanuales, permiten estimar que el empleo va a continuar esta trayectoria a la baja.
Si analizamos la evolución del empleo en relación con los sectores de actividad, en el mes de febrero de 2024, once de los catorce sectores redujeron la cantidad de personas trabajadoras.
Particularmente en dicho mes, la caída estuvo impulsada por Construcción (-12.949), Actividades inmobiliarias, empresariales y de alquiler (-4.488) e Industria (-2.013). Por el contrario, los únicos tres sectores que crecieron son aquellos ligados con la explotación de los recursos naturales: Agricultura (1.814), Minería (303) y Pesca (22), que no están ligados a la suerte de la actividad económica interna, pero que tampoco alcanzan a compensar la caída generalizada del empleo.
Si analizamos la evolución del empleo desde la asunción de Javier Milei, se observa que la pérdida de puestos de trabajo alcanza los 62.920. De dicho total, 46.249 -el 74% del total- son explicados por el sector de la construcción, en el marco de la decisión política de paralizar por completo la obra pública.
En este contexto, se torna necesario incorporar al análisis la composición del empleo privado registrado en la Argentina. La construcción abarca en febrero de 2024, como se observa en el gráfico a continuación, un 6,2% de los puestos de trabajo. La principal actividad económica en materia de empleo en el sector privado es el comercio, que reúne al 19,5% del total.
La distribución de los puestos por sector es relevante en el marco de la discusión en el Congreso de la Nación de un Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI)[2], con el cual se pretende dinamizar el empleo en nuestro país.
Dicho Régimen apunta a atraer inversiones que dinamicen determinados sectores de actividad: el agro, la minería y los hidrocarburos. Sin embargo, si analizamos la incidencia que tienen estos sectores sobre el total del empleo registrado, encontramos que su participación es más bien marginal: constituyen sólo un 6,5% del total.
Por el contrario, como señalamos en el informe citado, este Régimen pondría en jaque a la industria manufacturera, que genera el 18,8% del total de los puestos de trabajo, constituyendo la segunda actividad económica más importante en materia de empleo. En los últimos tres meses, este sector ha perdido 5.520 puestos, una retracción de 0,5%.
En lo que refiere a la evolución de los puestos de trabajo según las jurisdicciones, en el mes de febrero de 2024, sólo 3 de las 24 registraron un incremento del empleo: Santa Cruz (224), Salta (579) y Mendoza (1.160). Por el contrario, las más perjudicadas resultaron Buenos Aires (11.222), Misiones (3.905) y La Rioja (1.844).
En términos porcentuales, la variación del empleo en los primeros tres meses del gobierno de Javier Milei muestra mayoritariamente caídas (en el 87,5% de las jurisdicciones) que alcanzan hasta un 6,2% del total de los puestos de trabajo de la provincia. El mapa número 1 nos permite distinguir tres grupos de jurisdicciones:
Un grupo muy reducido logró aumentar la cantidad de puestos de trabajo: Mendoza (0,8%), Salta (1,1%) y Chubut (1,8%);
El grupo más numeroso redujo sus puestos de trabajo entre 0,1 y 2,9%: Chaco, San Luis, San Juan, La Pampa, Buenos Aires, Corrientes, Neuquén, Santa Fe, Tucumán, Córdoba, Río Negro, Santa Cruz, CABA y Entre Ríos.
Entre las más perjudicadas, aquellas cuya caída es superior a 3%: Tierra del Fuego (-6,2%), Formosa (-6,0%), La Rioja (-6,0%), Misiones (-5,1%), Santiago del Estero (-4,5%), Jujuy (-3,0%) y Catamarca (-3,9%).
En resumen: los sectores de actividad que mayor pérdida de empleo sufrieron fueron construcción (-12.949), actividades inmobiliarias, empresariales y de alquiler (-4.488) e industria (-2.013). En los primeros tres meses del gobierno de Milei, el sector más afectado fue la construcción, en el que se destruyeron 46.249 puestos de trabajo.
Los dos sectores más importantes en materia de empleo son comercio e industria. Esta última perdió 5.520 puestos en estos tres meses.
En lo que refiere a jurisdicciones, en febrero de 2024, sólo 3 de las 24 registraron un incremento del empleo. En tan sólo tres meses, hay provincias que perdieron hasta 6,2% de sus puestos de trabajo.
3- Otras modalidades de trabajo registrado
Dentro del universo de personas con trabajo registrado se encuentran, además del trabajo asalariado en el sector privado que hemos abordado en los puntos anteriores, el empleo público, en casas particulares y el monotributo.
En los últimos años, se produjo un crecimiento sustancial del monotributo. Esta figura de trabajadores independientes permite el acceso a una jubilación en el futuro y a una obra social en el presente, pero no garantiza el acceso a otros derechos laborales como vacaciones, aguinaldo ni licencias (si bien se presentaron proyectos en el Congreso para ampliar las licencias para monotributistas). Sí a asignaciones familiares.
A febrero de 2024, 2.092.842 personas tienen al monotributo como su modalidad ocupacional principal.En el último mes, crecieron 9.375 puestos bajo esta modalidad.
Con el proyecto de reforma laboral que se encuentra en discusión en el Congreso, esta categoría podría adquirir especial relevancia en los próximos años: se crea una figura nueva, que permite que puedan contratarse hasta 5 trabajadores en relación de dependencia pero bajo la categoría de “colaboradores”, es decir, monotributistas. En definitiva, es la negación misma de la relación de dependencia para evadir los aportes y contribuciones, pero también los derechos a ella asociados. ¿Quién va a contratar bajo la modalidad asalariada pudiendo contratar monotributistas?
En la modalidad empleo en casas particulares, en febrero 2024, se redujeron 1.497 los puestos de trabajo, totalizando 458.235. En los tres meses del nuevo gobierno se destruyeron en esta categoría 5.903 empleos.
En lo que refiere al trabajo registrado en el sector público, a febrero de 2024, abarca a 3.462.472 personas. En el último mes se perdieron 6.180 puestos y desde la asunción del nuevo gobierno, se destruyeron 21.393, incluyendo tanto el nivel nacional como los subnacionales. Esto se suma a los 62.920 puestos perdidos en el sector asalariado privado, totalizando 84.313 empleos. En términos porcentuales, la caída es mayor en el sector privado (-1%) que en el público (-0,6%). Por ende, a contramano del discurso oficialista, que sostiene que el sector privado absorberá la oferta de trabajo resultante de los despidos masivos en el Estado, el desplome se profundiza.
En resumen: en lo relativo a otras modalidades de trabajo registrado, a febrero de 2024, 2.092.842 personas tienen al monotributo como su modalidad principal. Esta categoría creció 9.375 puestos en el último mes.
En la modalidad empleo en casas particulares, en febrero 2024, se redujeron 1.497 los puestos de trabajo. En los últimos 3 meses se destruyeron en esta categoría 5.903 empleos.
En lo que refiere al trabajo en el sector público, desde la asunción del nuevo gobierno, se destruyeron 21.393 puestos, incluyendo tanto el nivel nacional como los subnacionales.
En términos porcentuales, la caída es mayor en el sector asalariado privado (-1%) que en el público (-0,6%), a contramano del discurso oficial.
4- Evolución salarial del empleo registrado privado
Las estadísticas del SIPA aportan datos sobre la evolución de la media, que refleja el promedio simple de los salarios del empleo registrado asalariado privado, y sobre la mediana salarial, que representa la línea que divide en mitades la cantidad de trabajadoras y trabajadores.
Al analizar dicha evolución, se puede detectar que, en el último mes disponible, febrero 2024, la evolución del promedio salarial (16,0%) y de la mediana (12,8%) presentaron un comportamiento dispar: mientras que el promedio superó la inflación (13,2%), mejorando el poder adquisitivo 2,5%, la mediana quedó por debajo con lo cual perdió 0,4% de capacidad de compra. Esta disparidad implica que los salarios más altos tuvieron mejor desempeño que la mayoría de las remuneraciones, elevando el promedio, pero que, en general, los trabajadores privados perdieron contra la inflación. Aumenta así la fragmentación al interior del universo de los trabajadores asalariados privados.
En el gráfico 9, se presenta la evolución en materia salarial desde diciembre de 2015, tanto de la media como de la mediana. Se puede identificar el enorme impacto que tuvo sobre el salario real la inflación resultante de la devaluación y la desregulación de diversos sectores económicos llevadas adelante por el gobierno de Javier Milei: tanto el promedio como la mediana registraron una pérdida en términos reales de 6,2% y 9,7% respectivamente en los primeros tres meses. Esto implica que los trabajadores de menores ingresos fueron los más perjudicados en el período reciente.
En la siguiente tabla, se puede observar la evolución de la media y mediana en términos reales durante los últimos gobiernos. Hacia el final del gobierno de Macri, los salarios alcanzaban a comprar entre un 14 y un 18% menos de lo que podían adquirir en 2015: la mediana salarial perdió 17,3% y el promedio 14,7%. Hacia noviembre de 2023, último mes del gobierno del Frente de Todos, los salarios habían retrocedido 2,6 puntos (mirando tanto media como mediana). En los primeros meses del gobierno de Javier Milei, los salarios perdieron entre 6,2% y 9,7% (medido por promedio y mediana respectivamente): una caída sin precedentes en tan corto plazo.
En resumen: En febrero de 2024, la evolución del promedio salarial (16,0%) y de la mediana (12,8%) presentaron un comportamiento dispar: mientras que el promedio superó la inflación (13,2%), mejorando el poder adquisitivo, la mediana quedó por debajo: ello significa que los salarios más altos crecieron proporcionalmente significativamente más que los salarios más bajos, aumentando la dispersión.
En los primeros meses del gobierno de Javier Milei, los salarios perdieron entre 6,2% y 9,7% (medido por promedio y mediana respectivamente): una caída sin precedentes en tan corto plazo.