La fuerza laboral prefiere estabilidad y equilibrio entre la vida del trabajo y la suya personal antes que ponerse a buscar un nuevo empleo. The Big Bay stay, se le dice.
Una combinación de factores económicos, sociales y personales hace recalcular a los empleados y de la tendencia previa a la pandemia de gran renuncia, o sea, buscar trabajos que realmente les gustaran y no solo aquellos que pagan bien, actualmente se aferran a sus puestos actuales.
Hoy en día, la estabilidad y el equilibrio entre la vida laboral y personal cobraron mayor relevancia que buscar un empleo completamente nuevo.
Al examinar esta tendencia más de cerca, se advierte que es el resultado de una combinación de factores económicos, sociales y personales, que llevan a los colaboradores a querer quedarse en sus puestos actuales.
Eligen la seguridad y familiaridad de sus roles actuales, en momentos en que la demanda de trabajo atraviesa el período más bajo de los últimos 15 años, a lo que se suma el cierre de PyMEs.
Tal es así que hasta los propios consultores laborales, contra sus intereses, recomiendan aferrarse al puesto: tanto para los trabajadores en relación de dependencia como para los freelancers que pensaban en cambiar de aires laborales.
Gran estancia
La llegada de la nueva tendencia, “gran estancia”, representa un cambio significativo en la forma en que las personas piensan sobre el trabajo. Y marca una gran diferencia respecto a la Gran renuncia, donde muchos dejaban sus trabajos en pos de apuestas a su realización profesional.
Es que modificar el rumbo laboral en momentos de inflexión como éste no es una buena idea, debido a que, por un lado, el cambio de matriz productiva hacia un modelo de importación va a requerir, en lo inmediato, de habilidades nuevas que muchas personas no tienen; por otro, a que con la disminución de la brecha en el tipo de cambio, el cobro en dólares por trabajos en el exterior de manera free lance ya no es tan conveniente como antes.
Y finalmente, a que en el mercado laboral free lance también hay inestabilidad y, una vez que se sale del sistema formal de relación de dependencia, puede ser muy difícil volver a ingresar.
Estas y otras razones clave hacen que los empleados estén eligiendo quedarse. Por ejemplo, causa beneplácito que las empresas estén escuchando más al personal, lo cual les dio más satisfacción con sus trabajos y menos propensión a irse.
“La ´gran renuncia´ ayudaba a encontrar trabajos que realmente gustaran, no solo aquellos que pagan bien. Encontraron roles que les dan un sentido de propósito y les permiten equilibrar mejor su vida laboral y personal”, comenzó explicando Verónica Dobronich, cofundadora de Gimnasio de emociones.
Agregó que, sin embargo, “es probable que la ´Gran estancia´ siga moldeando la forma en que trabajamos. Se espera que las tasas de renuncia sean las más bajas en años, ya que las personas se aferran más a sus trabajos. Incluso las generaciones más jóvenes, que solían cambiar de trabajo con frecuencia, podrían buscar nuevos desafíos con menos frecuencia”.
No obstante, el hecho de que las personas se queden no significa que todo esté bien.
Si permanecen por las razones equivocadas, podrían limitarse a hacer lo mínimo y no estar muy comprometidos, la renuncia silenciosa. Esto podría perjudicar el crecimiento de la empresa e incluso hacer que los colaboradores se sientan agotados.
Los empleadores necesitan asegurarse de que sus personas estén felices y sientan que su trabajo importa, y no solo que se queden porque es lo más fácil.
La situación muestra que cuatro de cada diez personas relevadas por la consultora Moiguer dijo tener temor a perder el empleo, ante un escenario económico donde persiste la recesión.
Al mismo tiempo, la mitad de los consultadas respondió que su situación laboral es inestable.
Coffee badging
No obstante, hubo y aún persiste en la intimidad de las empresas un descontento de muchos trabajadores con el regreso a la oficina, especialmente después de haber experimentado los beneficios del trabajo remoto durante la pandemia,
Apareció entonces el “coffee badging”, que es un fenómeno laboral que ganó popularidad en empresas que volvieron a la modalidad presencial o híbrida.
Consiste en que los empleados se registran en la oficina, toman un café y socializan brevemente con sus compañeros, para luego retirarse y continuar trabajando desde otro lugar.
Dobronich aconseja a los empleadores a que cambien su enfoque para mantener felices a los colaboradores en esta nueva era de la “Gran estancia” e ir hacia una cultura de empresa human centric, donde todos se sientan valorados y respetados.
“Enfocarse en la diversidad, equidad, inclusión y pertenencia (DEI&B) y reconocer las contribuciones de los colaboradores también es fundamental”, instó.
Propone “invertir en los colaboradores como personas, lo que significa ofrecer desarrollo profesional y programas que ayuden con el bienestar”.
Finalmente: “Más autonomía sobre su trabajo y oportunidades para crecer en sus carreras harán que quieran quedarse e invertir en sus roles. La Gran Estancia puede ser una oportunidad latente para que los empleadores construyan una fuerza laboral fuerte y leal”, concluyó.
El encuadre lo aporta la Encuesta de Expectativas de Empleo correspondiente al tercer trimestre de 2024, que lleva a cabo Manpower, donde se desprende que se mantienen bajas las expectativas de contratación desde hace un año, y así seguirán al menos el tercer trimestre del año.
Por Juan Manuel Rodríguez de NA – Una encuesta de Manpower entre más de 700 empleadores argentinos revelo que el 36% planea dar trabajo mientras el 33% disminuirá la plantilla y un 28% espera poder mantenerla. Qué panorama vivirá el sector en los próximos meses.
Con la profunda recesión que viene atravesando el país, la caída de consumo y la perdida del poder adquisitivo que algunos dicen empieza a ¿recuperarse? la preocupación que comenzó a aparecer en las encuestas de opinión en los primeros lugares, incluso sobre la inflación, es el empleo.
La fuerte baja del consumo, una de las razones de la baja de la inflación, hizo caer la actividad y se empieza a resquebrajar el mercado del empleo. Las empresas ajustan su oferta al nivel de demanda y hay mucha preocupación por el aumento del desempleo en la segunda mitad del año.
Así lo refleja la Encuesta de Expectativas de Empleo correspondiente al tercer trimestre de 2024, que lleva a cabo Manpower y de la cual se desprende que se mantienen bajas las expectativas de contratación desde hace un año, y así seguirán al menos el tercer trimestre del año.
Los datos fueron obtenidos tras encuestar a más de 700 empleadores argentinos, quienes reportaron una Expectativa Neta de Empleo (ENE) de +3% ajustado por estacionalidad, demostrando un aumento de 2 puntos porcentuales en la comparación trimestral y sin cambios en la interanual.
La encuesta revela que el 36% de los empleadores planea aumentar sus dotaciones de personal, el 33% disminuirlas, el 28% no espera realizar cambios y el 3% restante no sabe si los realizará durante el periodo relevado.
“En comparación con otros países de la región, la expectativa de contratación en Argentina se mantiene estancada. Hace un año que nuestro país está perdiendo una oportunidad de oro de atracción de inversiones que sí la están captando los empresarios de otros países” afirma Luis Guastini, Director General y Presidente de ManpowerGroup Argentina y Director de Talent Solutions para Latinoamérica.
Y agregó: “El factor decisivo para que una empresa invierta en Argentina no se basa necesariamente en el costo laboral, sino en la seguridad jurídica. Es muy difícil atraer inversiones cuando la legislación no es clara y hay altos niveles de conflictividad laboral”.
Los expertos justifican esto en dos fenómenos, uno el descripto arriba sobre ajustar la oferta al nuevo nivel de la demanda, y otro por el aumento de la población económicamente activa. Se ha empezado a ver el fenómeno del empleado pobre, tiene trabajo pero no alcanza. Por lo que debe salir otra persona del grupo familiar a buscar trabajo, lo que por definición estadística aumente el desempleo.
Segú un informe de Epyca, la consultora del economista Martin Kalos, “todas las ramas de actividad redujeron sus puestos de trabajo. Principalmente, en línea con la caída en su nivel de actividad, por ejemplo la construcción disminuyó su empleo en -2,4% intermensual y -13,5% interanual. Si se contabilizara el empleo público y el privado no registrado, la caída sería sustancialmente mayor tanto en este sector como en general”.
En base a los datos de SIPA para el último trimestre de 2023, dan como resultado que la caída de empleo en los primeros 3 meses de 2024 representa alrededor de 58 mil puestos de trabajo, de los cuales alrededor de 11 mil son de pequeñas y medianas empresas.
Comparaciones por sector
En cinco de las nueve actividades económicas relevadas los empleadores esperan incrementar sus nóminas durante el tercer trimestre de 2024. El sector de Sanidad y Ciencias de la Vida lidera esta tendencia, con una ENE de +29%, seguido por Tecnología de la Información, con +20% y Finanzas y Real Estate, con +17%. Mientras que quienes reportan las expectativas de contratación más débiles son Bienes y Servicios de Consumo, con una ENE de -1%, seguido por Transporte, Logística y Automoción e Industrias y Materiales, que reportan expectativas de contratación nulas.
En comparación con el segundo trimestre del 2024, las expectativas de contratación se fortalecen en cinco de los nueve sectores industriales relevados. El mayor incremento es reportado por Sanidad y Ciencias de la Vida, revelando un aumento de 43 puntos porcentuales, seguido por Energía y Servicios Públicos, con un crecimiento de 15 puntos.
Comparaciones regionales
En cinco de las seis regiones del país encuestadas, los empleadores esperan aumentar sus nóminas durante el tercer trimestre del 2024. La región de Cuyo lidera esta tendencia, con una ENE de +15%, seguida por el Noreste Argentino (NEA), con una ENE +12%; mientras que la Pampeana arroja las expectativas de contratación más débiles, revelando una ENE de -4%.
En comparación con el periodo relevado anteriormente, los resultados de la Encuesta indican que las intenciones de contratación aumentan en cinco de las seis regiones. La Patagonia lidera esta tendencia con un incremento de 20 puntos porcentuales, seguido de Cuyo, con una mejora de 15 puntos. Por otro lado, la región Pampeana muestra un decrecimiento de 3 puntos porcentuales.
Los datos relevados por la Secretaría de Trabajo, Empleo y Seguridad Social de la Nación muestran que, en el mes de febrero, se perdieron 20.666 puestos de trabajo registrados asalariados en el sector privado, lo cual implica una caída de 0,3% con respecto al mes previo. Desde la asunción de Javier Milei, se observa que la pérdida de puestos de trabajo alcanza los 62.920. Para marzo, la Encuestade Indicadores Laborales (EIL), que releva el nivel de empleo en unas 3.500 empresas los aglomerados urbanos, estima una caída de otros 34.166 puestos.
Hasta agosto 2023, se registraron 37 meses de crecimiento sostenido del empleo registrado privado que se vieron interrumpidos en septiembre en el contexto de incertidumbre electoral, a partir del cual comenzó un sendero a la baja. Con la asunción del nuevo gobierno, esta tendencia se profundizó, movida por el derrumbe de la actividad económica.
En este marco, vuelve a aparecer la amenaza de una crisis de empleo de la mano de un modelo de país que deja de lado el mundo productivo. A su vez, se impulsa una reforma profunda del Estado, pero también del trabajo registrado. El argumento esgrimido para llevar adelante esta reforma es sostenido desde hace varios años: “en Argentina hace 10 años que no se genera empleo privado”. En este informe, nos proponemos poner en cuestión dicha afirmación.
Si realizamos un análisis entre puntas, cabe destacar que, al comparar la cantidad de puestos de trabajo asalariado registrados en el sector privado en noviembre de 2023, último mes del gobierno del Frente de Todos, y enero de 2012, primer mes de la serie SIPA, el crecimiento es de 305.752 puestos. Ello representa apenas un 5% en 12 años. Sin embargo, resulta menester desagregar los datos y ver qué sucedió al interior del período.
Para poder discutir cualquier tipo de reforma, es necesario preguntarse qué pasó en el medio: ¿acaso el empleo privado se mantuvo constante durante los últimos 12 años? O, por el contrario, ¿hubo momentos muy marcados de caída y crecimiento?
Como puede observarse en el gráfico n°2, el período está lejos de ser homogéneo. En los últimos años, Argentina enfrentó dos grandes crisis de empleo: la primera, iniciada en abril de 2018, producto del colapso del gobierno de Cambiemos y, la segunda, iniciada en marzo de 2020, en el contexto de la pandemia del COVID-19. Mientras que la segunda resultó de una crisis sanitaria que afectó al mundo entero, la primera estuvo asociada a un modelo económico que subestimó el peso del consumo interno en el nivel de actividad y se centró en la atracción de capitales externos especulativos.
A partir de allí, desde agosto de 2020, Argentina comenzó un sendero de crecimiento del empleo que le permitió recuperar no sólo lo perdido durante la pandemia, sino también en el macrismo. Al mes de noviembre de 2023, se habían generado 581 mil puestos de trabajo desde el mínimo de la pandemia (julio 2020), superando en casi 93 mil los niveles de empleo registrados en abril de 2018 (máximo del período de Cambiemos).
Es decir, si bien la creación de empleo en el análisis entre puntas muestra resultados más bien magros, no se trató de un período homogéneo, sino que encontramos un claro contraste en la evolución de esta variable en función del modelo económico sostenido. Mientras que en las etapas en las que se puso el foco en lo productivo, se creó empleo, cuando se potenció un esquema de valorización financiera, se destruyeron puestos de trabajo. Ante un nuevo intento de apertura, liberalización y desregulación de la economía, resulta imperioso poner en el centro de la escena esta cuestión. Un indicador relevante es que, a partir del triunfo del nuevo gobierno, se revirtió la tendencia de la EIL:
En resumen: n el mes de febrero, se perdieron 20.666 puestos de trabajo registrados en el sector privado. En el primer trimestre de Javier Milei la caída totaliza 62.920 empleos. Para marzo, se espera la eliminación de otros 34.166 puestos.
Luego de la doble crisis de empleo originada por el gobierno de Cambiemos y después por la pandemia, se recuperaron todos los puestos de trabajo con creces. Sin embargo, con la asunción del nuevo gobierno, el abandono del mundo productivo despierta las alarmas sobre el mercado de trabajo.
2- Caracterización sectorial y territorial del empleo y su vinculación con la actividad económica
Entre agosto de 2022 y agosto de 2023, se produjo un fenómeno muy particular: un crecimiento del empleo a la par de un amesetamiento de la actividad (la actividad se retrajo 1,1% pero se generaron 200 mil puestos de trabajo registrado privado). Sin embargo, a partir de septiembre 2023, la evolución de ambas variables se alinea y comienza a ir en el mismo sentido.
En febrero 2024, la caída de los puestos de trabajo va en consonancia con un desplome de la actividad económica de 3,2% interanual. Hacia adelante, los indicadores tempranos de actividad económica de marzo, que muestran caídas de dos dígitos interanuales, permiten estimar que el empleo va a continuar esta trayectoria a la baja.
Si analizamos la evolución del empleo en relación con los sectores de actividad, en el mes de febrero de 2024, once de los catorce sectores redujeron la cantidad de personas trabajadoras.
Particularmente en dicho mes, la caída estuvo impulsada por Construcción (-12.949), Actividades inmobiliarias, empresariales y de alquiler (-4.488) e Industria (-2.013). Por el contrario, los únicos tres sectores que crecieron son aquellos ligados con la explotación de los recursos naturales: Agricultura (1.814), Minería (303) y Pesca (22), que no están ligados a la suerte de la actividad económica interna, pero que tampoco alcanzan a compensar la caída generalizada del empleo.
Si analizamos la evolución del empleo desde la asunción de Javier Milei, se observa que la pérdida de puestos de trabajo alcanza los 62.920. De dicho total, 46.249 -el 74% del total- son explicados por el sector de la construcción, en el marco de la decisión política de paralizar por completo la obra pública.
En este contexto, se torna necesario incorporar al análisis la composición del empleo privado registrado en la Argentina. La construcción abarca en febrero de 2024, como se observa en el gráfico a continuación, un 6,2% de los puestos de trabajo. La principal actividad económica en materia de empleo en el sector privado es el comercio, que reúne al 19,5% del total.
La distribución de los puestos por sector es relevante en el marco de la discusión en el Congreso de la Nación de un Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI)[2], con el cual se pretende dinamizar el empleo en nuestro país.
Dicho Régimen apunta a atraer inversiones que dinamicen determinados sectores de actividad: el agro, la minería y los hidrocarburos. Sin embargo, si analizamos la incidencia que tienen estos sectores sobre el total del empleo registrado, encontramos que su participación es más bien marginal: constituyen sólo un 6,5% del total.
Por el contrario, como señalamos en el informe citado, este Régimen pondría en jaque a la industria manufacturera, que genera el 18,8% del total de los puestos de trabajo, constituyendo la segunda actividad económica más importante en materia de empleo. En los últimos tres meses, este sector ha perdido 5.520 puestos, una retracción de 0,5%.
En lo que refiere a la evolución de los puestos de trabajo según las jurisdicciones, en el mes de febrero de 2024, sólo 3 de las 24 registraron un incremento del empleo: Santa Cruz (224), Salta (579) y Mendoza (1.160). Por el contrario, las más perjudicadas resultaron Buenos Aires (11.222), Misiones (3.905) y La Rioja (1.844).
En términos porcentuales, la variación del empleo en los primeros tres meses del gobierno de Javier Milei muestra mayoritariamente caídas (en el 87,5% de las jurisdicciones) que alcanzan hasta un 6,2% del total de los puestos de trabajo de la provincia. El mapa número 1 nos permite distinguir tres grupos de jurisdicciones:
Un grupo muy reducido logró aumentar la cantidad de puestos de trabajo: Mendoza (0,8%), Salta (1,1%) y Chubut (1,8%);
El grupo más numeroso redujo sus puestos de trabajo entre 0,1 y 2,9%: Chaco, San Luis, San Juan, La Pampa, Buenos Aires, Corrientes, Neuquén, Santa Fe, Tucumán, Córdoba, Río Negro, Santa Cruz, CABA y Entre Ríos.
Entre las más perjudicadas, aquellas cuya caída es superior a 3%: Tierra del Fuego (-6,2%), Formosa (-6,0%), La Rioja (-6,0%), Misiones (-5,1%), Santiago del Estero (-4,5%), Jujuy (-3,0%) y Catamarca (-3,9%).
En resumen: los sectores de actividad que mayor pérdida de empleo sufrieron fueron construcción (-12.949), actividades inmobiliarias, empresariales y de alquiler (-4.488) e industria (-2.013). En los primeros tres meses del gobierno de Milei, el sector más afectado fue la construcción, en el que se destruyeron 46.249 puestos de trabajo.
Los dos sectores más importantes en materia de empleo son comercio e industria. Esta última perdió 5.520 puestos en estos tres meses.
En lo que refiere a jurisdicciones, en febrero de 2024, sólo 3 de las 24 registraron un incremento del empleo. En tan sólo tres meses, hay provincias que perdieron hasta 6,2% de sus puestos de trabajo.
3- Otras modalidades de trabajo registrado
Dentro del universo de personas con trabajo registrado se encuentran, además del trabajo asalariado en el sector privado que hemos abordado en los puntos anteriores, el empleo público, en casas particulares y el monotributo.
En los últimos años, se produjo un crecimiento sustancial del monotributo. Esta figura de trabajadores independientes permite el acceso a una jubilación en el futuro y a una obra social en el presente, pero no garantiza el acceso a otros derechos laborales como vacaciones, aguinaldo ni licencias (si bien se presentaron proyectos en el Congreso para ampliar las licencias para monotributistas). Sí a asignaciones familiares.
A febrero de 2024, 2.092.842 personas tienen al monotributo como su modalidad ocupacional principal.En el último mes, crecieron 9.375 puestos bajo esta modalidad.
Con el proyecto de reforma laboral que se encuentra en discusión en el Congreso, esta categoría podría adquirir especial relevancia en los próximos años: se crea una figura nueva, que permite que puedan contratarse hasta 5 trabajadores en relación de dependencia pero bajo la categoría de “colaboradores”, es decir, monotributistas. En definitiva, es la negación misma de la relación de dependencia para evadir los aportes y contribuciones, pero también los derechos a ella asociados. ¿Quién va a contratar bajo la modalidad asalariada pudiendo contratar monotributistas?
En la modalidad empleo en casas particulares, en febrero 2024, se redujeron 1.497 los puestos de trabajo, totalizando 458.235. En los tres meses del nuevo gobierno se destruyeron en esta categoría 5.903 empleos.
En lo que refiere al trabajo registrado en el sector público, a febrero de 2024, abarca a 3.462.472 personas. En el último mes se perdieron 6.180 puestos y desde la asunción del nuevo gobierno, se destruyeron 21.393, incluyendo tanto el nivel nacional como los subnacionales. Esto se suma a los 62.920 puestos perdidos en el sector asalariado privado, totalizando 84.313 empleos. En términos porcentuales, la caída es mayor en el sector privado (-1%) que en el público (-0,6%). Por ende, a contramano del discurso oficialista, que sostiene que el sector privado absorberá la oferta de trabajo resultante de los despidos masivos en el Estado, el desplome se profundiza.
En resumen: en lo relativo a otras modalidades de trabajo registrado, a febrero de 2024, 2.092.842 personas tienen al monotributo como su modalidad principal. Esta categoría creció 9.375 puestos en el último mes.
En la modalidad empleo en casas particulares, en febrero 2024, se redujeron 1.497 los puestos de trabajo. En los últimos 3 meses se destruyeron en esta categoría 5.903 empleos.
En lo que refiere al trabajo en el sector público, desde la asunción del nuevo gobierno, se destruyeron 21.393 puestos, incluyendo tanto el nivel nacional como los subnacionales.
En términos porcentuales, la caída es mayor en el sector asalariado privado (-1%) que en el público (-0,6%), a contramano del discurso oficial.
4- Evolución salarial del empleo registrado privado
Las estadísticas del SIPA aportan datos sobre la evolución de la media, que refleja el promedio simple de los salarios del empleo registrado asalariado privado, y sobre la mediana salarial, que representa la línea que divide en mitades la cantidad de trabajadoras y trabajadores.
Al analizar dicha evolución, se puede detectar que, en el último mes disponible, febrero 2024, la evolución del promedio salarial (16,0%) y de la mediana (12,8%) presentaron un comportamiento dispar: mientras que el promedio superó la inflación (13,2%), mejorando el poder adquisitivo 2,5%, la mediana quedó por debajo con lo cual perdió 0,4% de capacidad de compra. Esta disparidad implica que los salarios más altos tuvieron mejor desempeño que la mayoría de las remuneraciones, elevando el promedio, pero que, en general, los trabajadores privados perdieron contra la inflación. Aumenta así la fragmentación al interior del universo de los trabajadores asalariados privados.
En el gráfico 9, se presenta la evolución en materia salarial desde diciembre de 2015, tanto de la media como de la mediana. Se puede identificar el enorme impacto que tuvo sobre el salario real la inflación resultante de la devaluación y la desregulación de diversos sectores económicos llevadas adelante por el gobierno de Javier Milei: tanto el promedio como la mediana registraron una pérdida en términos reales de 6,2% y 9,7% respectivamente en los primeros tres meses. Esto implica que los trabajadores de menores ingresos fueron los más perjudicados en el período reciente.
En la siguiente tabla, se puede observar la evolución de la media y mediana en términos reales durante los últimos gobiernos. Hacia el final del gobierno de Macri, los salarios alcanzaban a comprar entre un 14 y un 18% menos de lo que podían adquirir en 2015: la mediana salarial perdió 17,3% y el promedio 14,7%. Hacia noviembre de 2023, último mes del gobierno del Frente de Todos, los salarios habían retrocedido 2,6 puntos (mirando tanto media como mediana). En los primeros meses del gobierno de Javier Milei, los salarios perdieron entre 6,2% y 9,7% (medido por promedio y mediana respectivamente): una caída sin precedentes en tan corto plazo.
En resumen: En febrero de 2024, la evolución del promedio salarial (16,0%) y de la mediana (12,8%) presentaron un comportamiento dispar: mientras que el promedio superó la inflación (13,2%), mejorando el poder adquisitivo, la mediana quedó por debajo: ello significa que los salarios más altos crecieron proporcionalmente significativamente más que los salarios más bajos, aumentando la dispersión.
En los primeros meses del gobierno de Javier Milei, los salarios perdieron entre 6,2% y 9,7% (medido por promedio y mediana respectivamente): una caída sin precedentes en tan corto plazo.
Los jóvenes de entre 25 y 30 años están formados pero carecen de la experiencia que ofrecen los primeros trabajos formales. Se trata de una generación poco relacionada con la estabilidad laboral y con dificultades para desarrollar los primeros pasos en su carrera profesional.
En un informe realizado a mediados de 2022 acerca de la empleabilidad joven, realizado por Adecco y la ONG Cimientos, se destacó que el 46% de las empresas tiene dificultad para encontrar el perfil joven que requiere. Además, se reveló que a un 83,2% de los jóvenes que busca trabajo, se le presenta como principal dificultad el requisito de experiencia previa. De acuerdo con especialistas, una de las causas de estos indicadores es que hay una generación de jóvenes de entre 25 y 30 que inmediatamente después de obtener su título universitario tienen la necesidad lógica de emigrar en busca de nuevas experiencias para su vida.
Los estudios académicos y los títulos universitarios son esenciales en muchas disciplinas pero también lo son las habilidades duras y blandas que requieren las empresas, así como la experiencia inicial. Esta última es considerada un factor clave en los procesos de selección, ya que se presenta como una dificultad a la que se enfrentan los jóvenes a la hora de buscar empleo y donde la falta de experiencia los hace poco atractivos en el mercado laboral.
“En todos los casos, se trata de jóvenes muy bien formados en sus carreras pero que estando en el exterior eligen trabajos que no les permiten desarrollarse profesionalmente, encontrar su lugar en el mundo del trabajo, ni conseguir el puesto que les gustaría para cubrir sus necesidades económicas cuando deciden volver a Argentina”, cuenta Maia Martinez Mornaghi, partner de CoEducation.
La escasez de talento profesionalizado es una problemática de este tiempo a la que las empresas se están enfrentando cuando demandan jóvenes profesionales con competencias para la dirección de equipos, conversaciones difíciles, resolución de problemas, comunicación interna o la experiencia con el cliente.
“Son generaciones que tienen propósitos diferentes a los de otras generaciones y los pueden mantener mientras no necesitan estabilidad y que también vienen con muy poca tolerancia a la frustración porque no están acostumbrados a lidiar con un jefe, porque rotan y porque les resulta difícil la estabilidad. Nunca ejercieron en un cargo similar ni se desarrollaron para poder desenvolverse en el mundo laboral para el cual se formaron. Es una tensión en la que hay una incomodidad y dónde no sólo las empresas pierden sino que también hay sufrimiento por parte de estos jóvenes que se fueron porque sentían que el país no les ofrecía oportunidades de crecer y que al volver no encuentran su lugar en el mundo .” agregaron desde CoEducation.
En un par de años, las consecuencias de la actual dificultad que enfrentan las empresas para atraer talento joven serán evidentes. Ante la escasez de jóvenes profesionales con las habilidades y experiencia requeridas, las empresas están recurriendo a la contratación de personal de mayor edad, buscando una mayor estabilidad en su fuerza laboral. Sin embargo, la preocupación no se limita a la falta de “activos digitales” – jóvenes con experiencia en tecnologías emergentes – sino al vacío de desarrollo que los expertos consideran que se ha generado. Se ha perdido una generación de jóvenes que no han tenido la oportunidad de adquirir las habilidades y la experiencia necesarias para ocupar puestos de trabajo de alto nivel.
Entonces, ¿cómo se puede hacer frente a este problema? Los líderes empresariales deben comprender que el mundo laboral ha cambiado y que las expectativas de las nuevas generaciones son diferentes. Ya no basta con ofrecer un salario competitivo y un buen ambiente de trabajo. Las empresas deben adaptarse a las necesidades y expectativas de los jóvenes talentos, ofreciendo oportunidades de desarrollo profesional, flexibilidad laboral y un propósito significativo en el trabajo. Se trata de una generación de jóvenes que necesita líderes cercanos que los acompañen, que los desarrollen y que les den feedback.
Se trata de la número dos de la Secretaría, Mariana Hortal Sueldo
La subsecretaria de Trabajo Mariana Hortal Sueldo renunció a su cargo en medio de los despidos que dispuso el gobierno del presidente Javier Milei en esa dependencia y el resto del organismos del estado.
Así lo confirmaron a Noticias Argentinas fuentes oficiales, luego de la salida de la número dos de la Secretaría que lidera Julio Cordero.
La renuncia de Hortal Sueldo se suma a la de varios funcionarios que salieron del Ministerio de Capital Humano durante las últimas semanas.
Hortal Sueldo había sido designada como subsecretaria el 15 de febrero pasado, para ser la segunda en el área del Omar Yasín.
En ese cargo había sido desplazado con su llegada Horacio Pitrau, a quien en el Gobierno señalaron por buscar entablar negociaciones con los gremios.
Tras la salida de Yasin y la llegada de Cordero, Hortal Sueldo, de vínculos cercanos al ex ministro de Trabajo de Mauricio Macri Jorge Triaca, quedó en su cargo hasta este miércoles que se conoció su dimisión.
La ahora ex subsecretaria también había tenido un paso por la ANSES durante la gestión macrista.
De acuerdo a las fuentes oficiales, su salida del área laboral se relaciona con su cercanía a Yasín, quien fue desplazado del cargo tras una polémica por aumentos de sueldos a distintos empleados públicos.
La renuncia se da en momentos en que se profundiza el conflicto de los gremios con el Gobierno nacional por los despidos que se dispusieron en distintos organismos del estado.
Este miércoles, la Secretaría de Trabajo fue la sede central del reclamo de los trabajadores agrupados en ATE, que anunciaron un nuevo paro para el próximo viernes en el marco de un plan de lucha contra los despidos.