La UBA y la línea aérea Flybondi suscribieron un acuerdo que ofrece beneficios para estudiantes, docentes y nodocentes, y establece un sistema de premios para los alumnos del interior con mejores promedios académicos.
El entendimiento contempla descuentos del 30% en pasajes aéreos nacionales y del 20% en vuelos internacionales para toda la comunidad universitaria, con el único requisito de acreditar la pertenencia a la UBA.
El convenio también incluye la donación por parte de la empresa de 100 “Ultra pases” por cuatrimestre destinados a estudiantes. Cada pack está integrado por cinco tickets aéreos, ida y vuelta para un destino seleccionado, de uso personal y con un año de vigencia.
Los “Ultra pases” se entregarán como reconocimiento al desempeño de los alumnos del interior con los promedios más altos de cada facultad, y la primera convocatoria se abrirá entre marzo y abril de 2026.
Los costos del transporte subieron 3,27% en octubre y acumulan un alza del 30,5% en lo que va del año. El incremento fue impulsado por la suba de tasas de interés, combustibles y seguros. FADEEAC advierte que la caída del consumo de gasoil refleja el enfriamiento de la economía.
El Índice de Costos del Transporte (ICT), elaborado por la Federación Argentina de Entidades Empresarias del Autotransporte de Cargas (FADEEAC), registró en octubre un incremento de 3,27%.
Luego de un primer semestre con variaciones más moderadas (14% acumulado), los costos para mover un camión en la Argentina mostraron a partir del séptimo mes una tendencia de aceleración combinada con una caída de la actividad: 4,03% en julio; 3,54% en agosto; 2,92% en septiembre y 3,27% en octubre. De esta manera, el ICT acumula una suba de 30,5% en lo que va del año (enero-octubre 2025), mientras que la variación interanual asciende a 35,4%.
“El transporte de cargas opera en un contexto desafiante, marcado por renovados incrementos en el Combustible, volatilidad cambiaria, el ajuste de las tasas de interés y el deterioro de la infraestructura. Nuestro sector es un claro termómetro de la actividad económica y hay un dato que resume la situación: a septiembre, el consumo de gasoil acumula una contracción del 5% respecto del mismo período del año pasado”, describió Cristian Sanz, Presidente de FADEEAC.
El estudio, elaborado por el Departamento de Estudios Económicos y Costos de FADEEAC y auditado por la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Buenos Aires (UBA), mide 11 rubros que inciden directamente en los costos de las empresas de transporte de cargas de todo el país y constituye una referencia técnica para la fijación o ajuste de tarifas del sector.
Aceleración por tasas, combustible y seguros
El aumento del ICT de octubre se explica principalmente por la suba del Costo Financiero (10,36%), en línea con el fuerte ajuste de las tasas de interés, y por los incrementos en Seguros (5,51%) y Lubricantes (5,5%).
También se destacan los incrementos en Neumáticos (3,83%) y Combustible (3,10%) -el rubro de mayor incidencia en la estructura de costos-, que acumula un aumento del 21% en los últimos cinco meses, con alzas consecutivas desde junio. A pesar de esta dinámica, continúa vigente el diferimiento en la actualización de los impuestos específicos al gasoil, prorrogado por el Decreto 782/25 durante noviembre.
Luego se encuentran Reparaciones (2,77%); Personal-Conducción (2,75%), incremento que corresponde a la segunda cuota del nuevo acuerdo paritario CCT 40/89 —que prevé actualizaciones mensuales entre septiembre de 2025 y febrero de 2026—; y Material Rodante (2,19%).
Con variaciones más moderadas se ubicaron Peajes (0,48%) y Gastos Generales (1,02%), mientras que Patentes (variaciones anuales) no registró cambios.
Cuatro de cada diez asalariados viven en un hogar pobre, mientras que la cifra asciende al 63%entre los informales, según el último informe del Empleo Asalariado Informal y la Pobreza Laboral para el segundo trimestre de 2024, elaborado por la UBA. Entre los trabajadores formales, un 27% se encuentra en esta condición.
Cuando se hace la comparación entre el salario mensual y el valor de la canasta de bienes y servicios básicos (línea de pobreza individual) también se observa una gran discrepancia entre ambos grupos de trabajadores, según el informe coordinado por Roxana Maurizio y Luis Beccaria. Mientras que el 59% de los asalariados informales recibe un salario mensual inferior al valor de esta canasta, esa cifra baja al 8% en los formales.
El salario mínimo promedio mensual del segundo trimestre en términos netos fue alrededor de $190.000, mientras que el valor de la canasta de pobreza promedio de un trabajador asalariado fue de $238.000. Mientras que, en 2017 los valores eran $6.700 y $3.575, respectivamente, lo que demuestra claramente la pérdida del poder adquisitivo. En definitiva, estas cifras muestran que la asociación entre informalidad y bajos salarios también se refleja en el fenómeno de trabajador pobre. Tal es así, que tener un puesto de trabajo en Argentina no es un reaseguro para vivir fuera de la pobreza.
La tasa de informalidad se aceleró al 36,7% y una mayoría de los afectados son jóvenes. En la comparación interanual, se observa un aumento de aproximadamente 1 punto porcentual en la informalidad. Los autores destacan que, en una mirada al largo plazo (desde 2003) ubica a la tasa de informalidad en un valor idéntico al observado en el tercer trimestre de 2008.
En el mismo sentido, el informe destaca que desde el 2008 hasta la irrupción de la pandemia a comienzos de 2020, la tasa de informalidad se mantuvo en valores entre 32% y 35,7%, lo que ubica al valor del tercer trimestre de 2024 por encima de lo registrado en ese período.
Más allá de las fluctuaciones, la tasa de informalidad se mantuvo relativamente constante y en un valor muy elevado, desde hace 16 años.
La tasa de informalidad asalariada total fue 36,3%, siendo 34,2% entre los hombres y elevándose a 38,9% entre las mujeres. En promedio, la tasa de informalidad femenina a mediados de 2024 fue aproximadamente 5 puntos porcentuales más elevada que la tasa masculina.
Sin embargo, dada la mayor proporción de hombres en el total del empleo asalariado (54%), el informe denota que el 51% de las mujeres trabaja en la informalidad, mientras que los varones representan el 49%.
Los jóvenes son los que experimentan la tasa de informalidad más elevada que otros grupos etarios, al punto que, en el segundo trimestre de 2024, ésta era de casi 64%, 28 puntos porcentuales más elevada que la tasa global. Esto implica que, algo más de 6 de cada 10 jóvenes trabajadores en relación de dependencia no está cubierto por la normativa laboral y la seguridad social.
Los trabajadores asalariados de entre 45 y 64 años -60 años en el caso de las mujeres- son quienes experimentan la tasa de informalidad más baja, calculada en el 27,5%. Le sigue en incidencia el grupo de entre 25 y 44 años (34,4%) y el de 65 años (60 años en las mujeres) y más (47,9%).
En el marco del Programa Federal “Construir Ciencia” del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación, tendrá lugar una nueva obra, esta vez, sobre los cimientos ya construidos correspondientes a la Facultad de Ingeniería (FIUBA). Se trata del “Centro de Innovación en Ingeniería de Alto Nivel (CIIAN) de la UBA” que demanda una inversión de 2.500 millones de pesos por parte de la cartera científica. La obra, que prevé una superficie de 6570 m2, estará destinada al desarrollo educativo, científico y tecnológico para la transferencia del conocimiento a las empresas del sector y la cooperación internacional en áreas estratégicas de la Ingeniería. El Ministro de Ciencia, Daniel Filmus, y el Rector de la Universidad de Buenos Aires (UBA), Ricardo Gelpi, firmaron el convenio para la construcción de la obra. Participó el Subsecretario de Coordinación Institucional del MINCyT, Pablo Nuñez; el Secretario de Ciencia y Técnica de la UBA, Sebastián Civallero; entre otros/as.
Luego de la firma, Filmus indicó que “no es lo mismo cualquier carrera, no es lo mismo cualquier profesión. Creemos que la ingeniería es estratégica para el desarrollo del país. Podemos financiar estas obras por la Ley de Financiamiento del Sistema Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación. Esta carrera nos plantea un desafío particular y lo podemos hacer por la ley que plantea llevar el presupuesto al 1% del PBI en el año 2032. Significa que todos los años aumenta la inversión pública en CyT como todos los países del mundo desarrollados” y siguió “esta ley si se cumple garantiza el gasto eficiente. Lo que hace falta es que la política de Estado no tenga que ver con los gobiernos de turno”. El ministro afirmó que “en Argentina todos tienen el derecho de estudiar, el derecho a la educación, pero hay algunas carreras que son estratégicas y el Estado tiene que destinar recursos” y subrayó que al igual que la educación superior.
Y continuó: “Realmente hay que pensar cómo articulamos más la investigación con la docencia. No hay discusión posible de porqué el Estado debe financiar a la ciencia” y en ese sentido, señaló las diferencias en los modelos de país “aquellos que financian la ciencia o aquellos que quieren que seamos proveedores de materias primas sin agregado de valor, sin CyT” y remarcó “la posibilidad de generar ciencia y desarrollo y transferirlo al sector privado. Existe la transferencia tecnológica a partir de la investigación básica que financia el Estado”.
“Estamos contentos de dar este paso con una obra tan importante”, cerró Filmus y mostró su apoyo a la UBA.
Por su parte, Civallero, expresó: “Es importantísimo seguir financiando la ciencia, desde las y los investigadores, fomentar su desarrollo y potencialidades, pero nada de esto sería posible sin la infraestructura y los espacios necesarios para que las tecnologías tengan aplicación tanto en el campo académico como profesional, donde proponemos constantemente la articulación entre el Estado, la Universidad y las Empresas”.
En el CIIAN además se instalarán los actuales Institutos UBA-CONICET: de Hidrógeno y Energía Sustentable (ITHES), de Polímeros y Nanotecnología (ITPN), de Ingeniería Biomédica; los futuros Institutos UBA de Ingeniería Satelital y Aeroespacial, y de Ingeniería Naval y Oceánica. Estos últimos estarán conformados por laboratorios y grupos de investigación actualmente existentes en la FIUBA y serán impulsados mediante los acuerdos de cooperación firmados con la República Francesa.
La Universidad de Buenos Aires volvió a destacarse en un ranking global. En este caso, la institución logró revalidar cinco de sus carreras entre las 50 mejores en una clasificación que compara cada una de las disciplinas académicas de las distintas casas de estudios a nivel mundial.
El QS World University Rankings by Subject agrupa las carreras en cinco grandes temáticas: Artes y Humanidades, Ingeniería y Tecnología, Ciencias de la Vida, Ciencias Naturales y Ciencias Sociales. El rendimiento de las universidades argentinas se mantuvo estable respecto al año pasado. En total, logró instalar 81 carreras dentro del ranking: 22 de ellas mejoraron, 19 cayeron y 38 permanecieron sin cambios. A su vez, dos se clasificaron por primera vez.
En ese contexto, la UBA confirmó su lugar como la institución más fuerte del país, con 33 carreras, 11 de ellas entre las 100 primeras. Le siguen la Universidad Nacional de La Plata (UNLP), con 15 disciplinas, y la Universidad Nacional de Córdoba (UNC), con 9.
La casa de estudios porteña es la única argentina que tiene carreras en el top 50. Son cinco en total: Lenguas modernas (cuyo equivalente es Letras), Antropología, Ingeniería Petrolera, Derecho y Sociología. Salvo esta última, todas mejoraron comparado a la edición anterior.
El ranking QS por disciplinas evalúa el desempeño de 13.883 programas universitarios individuales, tomados por estudiantes de 1.440 universidades que se encuentran en 85 países del mundo. Luego de ello agrupa y hace un ranking de cada carrera que alcanza hasta el puesto 600.
En la comparación regional, Argentina pierde con varios de sus países vecinos. El ranking lo lidera Brasil con 291 carreras rankeadas, Chile (152), México (142), Colombia (124) y recién el quinto lugar lo ocupa Argentina (81), que se destaca en Artes y Humanidades. Tanto que seis de las diez disciplinas mejor clasificadas pertenecen a esta área de estudio.
El ranking de QS toma en cuenta distintas variables para ponderar la calidad de una carrera. Sus autores consideran la reputación -tanto académica como entre los empleadores- que se obtiene a partir de encuestas de percepción, así como la cantidad de “papers” publicados y citas en revistas científicas.
Como es habitual edición tras edición, la reputación académica es la métrica más fuerte e incluso sigue en alza, con un 68% de las carreras argentinas subiendo. De hecho, en los indicadores de reputación del empleador y académicos, Argentina logra puntuaciones de 64 y 71, por encima de la media mundial. Es sobre todo en investigación, tanto nacional como internacional, donde queda rezagada respecto a otros países.
En ese apartado, la carrera de Geofísica de la UBA es la que produce la investigación de mayor impacto en el país según el indicador de citas: se sitúa en la franja 151-200. Le sigue Ingeniería del Petróleo de la Universidad Nacional del Sur, que se ubica en la franja 101-150. En tanto, el programa que más mejoró en materia de investigación es Derecho de la UCA.