“Súper RIGI”: Milei anunció un proyecto para dar más beneficios a los grandes inversores
Tras su gira por Estados Unidos, el presidente Javier Milei anunció el envío de un proyecto de ley para establecer un “Súper RIGI”, un esquema de beneficios profundizados para inversiones de escala que apunta a sectores económicos hasta ahora inexistentes en el país. Para Misiones, este anuncio representa una encrucijada estratégica: mientras se abren puertas a flujos de capital masivos, se acentúa la brecha de incentivos con las PyMEs y los sectores tradicionales de la tierra colorada.
El anuncio presidencial, calificado por el propio mandatario como una “mega bomba” informativa, busca superar las prestaciones del actual Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI). El objetivo es atraer capitales para áreas productivas dinámicas que multipliquen el empleo, basándose en la desregulación y la apertura de mercados. Esta nueva iniciativa surge tras el compromiso de Chevron de desembolsar u$s 10.000 millones bajo el paraguas del régimen vigente, lo que confirma la tracción de los incentivos fiscales y cambiarios en el sector energético.
El mapa del RIGI actual: Energía y Minería como polos de succión
Hasta la fecha, el RIGI ha logrado canalizar iniciativas por un total de u$s 94.965 millones. Los proyectos ya aprobados suman u$s 27.210 millones, concentrándose mayoritariamente en la Patagonia y la región de Cuyo:
- Vaca Muerta Sur (VMOS): Inversión de u$s 2.900 millones liderada por YPF para duplicar exportaciones de petróleo.
- Minería (Litio y Cobre): Proyectos como Río Tinto en Salta (u$s 2.744 millones) y McEwen Copper en San Juan (u$s 2.672 millones).
- Infraestructura: La Terminal Multipropósito Timbúes en Santa Fe, con u$s 277 millones, orientada a agrograneles y líquidos.
El anuncio de Milei
El presidente Javier Milei anunció el envío al Congreso de un nuevo proyecto para profundizar el Régimen de Incentivos para Grandes Inversiones (RIGI). “Estaremos mandando al Congreso una ley sobre SÚPER RIGI, el cual tiene mayores ventajas que el RIGI original y que aplicará para sectores que nunca han existido en Argentina“, escribió el mandatario en su cuenta de X.
Según Milei, “servirá para crear nuevas empresas que satisfagan las necesidades productivas de los nuevos sectores dinámicos de la economía al tiempo que multiplicará la cantidad de empleos”.
El anuncio del mandatario se dio en medio de su regreso por su gira en Estados Unidos, donde participó de la 29.ª Conferencia Anual del Instituto Milken.
Allí se encargó de defender el rumbo de su gestión, sostuvo que la Argentina atraviesa un proceso de transformación basado en la desregulación económica, la reducción del Estado y la apertura de mercados, y revalidó el alineamiento que tiene Argentina con los Estados Unidos.
“No estamos copiando un modelo extranjero, estamos volviendo a nuestras raíces liberales. El corazón de nuestro programa es simple: devolverle la libertad a los argentinos de dirigir sus propias vidas. Y esa libertad es a donde apuntamos todos los cañones de nuestro gobierno”, indicó durante su exposición en la ciudad de Los Ángeles.
Los beneficios del RIGI actual
La actual versión del RIGI contempla más de 30 proyectos con proyecciones de más de US$100.000 millones en inversiones. Al tiempo, son 14 los aprobados por el Comité Evaluador, por un total de US$28.000 millones.
En ese sentido, el último anunciado fue el de la empresa petrolera Chevron, por una cifra superior a los US$10.000 millones.
“(Chevron) nos garantizó que estarán enviando un nuevo proyecto RIGI en los próximos días por más de 10.000 millones de dólares”, señaló el ministro de Economía, Luis Caputo. Estuvo acompañado por el canciller Pablo Quirno y el embajador argentino en Estados Unidos, Alec Oxenford.
Contexto Regional: ¿Dónde queda Misiones en la carrera por el capital?
A diferencia de los polos energéticos y mineros que hoy absorben el 71% del stock de IED (Inversión Extranjera Directa), la estructura productiva de Misiones se sostiene en sectores con ciclos de inversión atomizados y de menor escala nominal, pero de alto impacto social.
La llegada de un “Súper RIGI” profundiza las asimetrías fronterizas. Mientras que en Brasil y Paraguay existen regímenes de incentivos para parques industriales y zonas francas que captan inversión media, el modelo argentino parece virar hacia una híper-concentración en grandes proyectos. Para el bolsillo del misionero, el riesgo reside en una economía de “dos velocidades”: una macroeconomía de enclaves exportadores (energía/minería) y una microeconomía regional que debe lidiar con la presión impositiva estándar y la volatilidad del consumo.
Impactos proyectados y tensiones de competitividad
El régimen actual ya ofrece una reducción de Ganancias del 35% al 25% y exenciones en derechos de exportación. Un esquema “Súper” elevaría la vara de beneficios, lo que genera interrogantes en el sector productivo local:
Sector Madera y Yerba: Estas industrias, que requieren modernización tecnológica constante, quedan fuera de los umbrales mínimos del RIGI. La falta de un régimen “espejo” para inversiones medias podría desincentivar la reinversión de utilidades en la foresto-industria.
Empleo vs. Escala: Aunque el RIGI promete miles de empleos (como los 9.700 en Timbúes o los 7.391 en Los Azules), estos se localizan lejos del NEA. Misiones debe competir por el talento frente a salarios petroleros o mineros altamente subsidiados por el esquema fiscal.
Infraestructura: Mientras se anuncian oleoductos para exportar u$s 16.600 millones anuales, la logística del NEA sigue pendiente de la hidrovía y el ferrocarril para reducir costos de flete.
Lo que hay que seguir de cerca
La clave para Misiones será la definición de los “sectores que nunca han existido” que integrarán el Súper RIGI. Si el Gobierno nacional incluye dentro de estos conceptos a la bioeconomía avanzada o la economía del conocimiento de alta escala, la provincia podría encontrar una rendija para insertar su Polo TIC o proyectos de carbono. Sin embargo, la brecha de incentivos entre el gran capital y la PyME misionera seguirá siendo el principal factor de fricción en la coparticipación indirecta de beneficios que el modelo de Milei propone para el interior.

