Este estudio se realizó con vistas al Día Internacional de este felino, a celebrarse el lunes próximo. El 35% de las personas lo reconocieron como el animal silvestre más emblemático de la fauna argentina.
El 97% de las personas considera que la extinción del Yaguareté “sería muy grave” y el 90% sabe que hay peligro de que así suceda, según una encuesta de la Fundación Vida Silvestre Argentina con vistas al Día Internacional de este felino, a celebrarse el lunes próximo 29 de noviembre.
De acuerdo al relevamiento, el 35% de las personas lo reconocieron como el animal silvestre más emblemático de la fauna argentina pero el 70% respondió que conoce poco y nada sobre la especie y el 90% asegura que se encuentra en peligro de extinción.
El Yaguareté, por su amplia distribución geográfica histórica se lo llama de diversas formas según la cultura y la región donde habita y habitó. En la página web de la Fundación se puede encontrar mucha información sobre esta especie.
Información sobre esta especie
Asi se lo conoce como yaguareté, jaguareté, onça pintada, tigre americano, balam, jaguar, entre otros. Es el felino más grande del continente americano y el tercero a nivel mundial, después del tigre de bengala y el león.
Es considerado una especie “indicadora” de la salud del ambiente, porque juega un papel importante en el mantenimiento de sistemas naturales que proveen de servicios ecosistémicos vitales para el bienestar de la naturaleza y las personas.
Como predador, se encuentra en la cima de la pirámide alimenticia y requiere grandes extensiones de territorio para vivir. Es una especie muy sensible a las alteraciones del ecosistema, e incluso llega a ser el primero en desaparecer cuando el hábitat se deteriora. “El yaguareté cumple un rol esencial controlando las poblaciones de las demás especies de animales y plantas, manteniendo el equilibrio en el ecosistema. Por ello, si el yaguareté se encuentra en peligro de desaparecer, representa un indicador de que todo su entorno está en riesgo”, destacó La Fundación en un comunicado.
La presión de caza del yaguareté y sus presas, la deforestación y fragmentación del bosque, y los atropellamientos en rutas y caminos, son las principales razones que amenazan a la especie.
Ya son siete los yaguaretés que recorren libres los inmensos Esteros del Iberá. El viernes se volvieron a abrir las puertas del Centro de Reintroducción de Yaguareté ubicado en el Parque Iberá. Esta vez fue el turno de Arami, una hembra nacida en este mismo centro hace unos tres años atrás, en junio del año 2018. Arami forma parte de un proyecto que busca recuperar al yaguareté en Corrientes, donde se extinguió hace más de 70 años. El proyecto es parte del legado de Tompkins Conservation y lo llevan adelante Fundación Rewilding Argentina, la provincia de Corrientes y la Administración de Parques Nacionales. El año 2021 ha marcado un hito en este gran sueño de reintroducir al yaguareté, extinto en la provincia hacía más de 70 años, con las primeras liberaciones de individuos. Desde enero, Mariua y sus dos cachorros Karai y Porã, y desde abril, Juruna con sus cachorros Sagua’a y Sãso recorren libres los pastizales, montes y bañados del Iberá. Hoy la liberación de Arami merece una distinción especial, ya que junto con su hermana Mbarete representan los dos primeros yaguaretés nacidos durante este siglo en Corrientes. Su nacimiento en 2018 trajo esperanzas acerca del posible retorno del yaguareté al Iberá; hoy esa esperanza se transforma en realidad.
Arami —“Cielito” en guaraní, como fuera bautizada por los niños y niñas de la región— con sus tres años y tres meses, ya es una yaguareté adulta que ha mostrado tener destreza para cazar presas como carpinchos y cerdos cimarrones y comportarse como cualquier yaguareté silvestre. Así como Mariua y Juruna, Arami también posee un collar con tecnología GPS que permitirá monitorearla diariamente para conocer su ubicación y desplazamientos, así como su adaptación a la vida libre.
Arami ya se encuentre libre en la provincia que la vio nacer. Con ella se sigue celebrando el retorno de esta especie emblemática de los ecosistemas y cultura de Corrientes.
En palabras del gobernador de Corrientes, Gustavo Valdés, “este es un logro de todos los correntinos. Mediante el turismo de naturaleza, el Parque Iberá se presenta como una gran oportunidad para el desarrollo social y económico de nuestra provincia, además de ser un motivo de orgullo para los correntinos. Juntos sigamos trabajando por la naturaeza, es la que nos hace únicos en el mundo”.
Natalia Jauri, Vicepresidenta de la Administración de Parques Nacionales resaltó que “el retorno del yaguareté en esta región significa un paso más en el avance hacia la restauración del ambiente y seguiremos trabajando para lograr este objetivo¨.
La presencia del yaguareté como predador tope resulta de vital importancia para alcanzar un ambiente saludable y completo, en el cual todas las especies se encuentran en números suficientes y cumpliendo su rol ecológico.
Con la vuelta del gran felino también se recuperan aquellos relatos e historias que resaltaban la admiración por su fuerza y belleza. Estas historias hoy vuelven a referenciarse en la presencia tangible del yaguareté, que a la vez fortalece a Iberá como un destino de turismo de naturaleza de nivel internacional.
Los siete yaguaretés ya liberados en Iberá, cinco de ellos nacidos en la provincia, representan una hazaña correntina sin parangón en el mundo. Y simboliza el éxito de la restauración del ecosistema del Iberá, hoy fuente de una alternativa productiva sostenible en el largo plazo y para el bienestar de todos: humanos y vida silvestre.
Antecedentes. El yaguareté es monumento natural en Argentina, y se extinguió en la provincia de Corrientes hace más de 70 años. Hoy se estima una población de alrededor de 250 ejemplares en todo el país donde está categorizado como en Peligro Crítico de Extinción.
El proyecto de reintroducir esta especie comenzó en 2012 con la construcción del Centro de Reintroducción de Yaguareté (CRY). En 2018 nacieron las dos primeras cachorras en el CRY; Arami y Mbarete, cuya madre Tania proviene del Bioparque de Batán y su padre Chiqui del Refugio Faunístico Atinguy, en Paraguay. Desde su nacimiento, ambas cachorras han sido mantenidas sin contacto con humanos, primero viviendo con su madre y luego sin ella, para finalmente ser mantenidas por separado para evaluar sus capacidades individuales de caza y comportamiento.
A ellas en 2019 se sumaron Jatobazinho, Juruna y Mariua, los tres de origen silvestre que fueron donados por instituciones de Brasil. Tras el nacimiento de los cachorros de Mariua y Juruna, ambas madres fueron liberadas en enero y abril de este año respectivamente y ya se encuentran viviendo en vida libre en Iberá con sus crías que continúan creciendo. Jatobazinho, padre de las crías, permanece en el CRY sin contacto con humanos y a la espera de su pronta liberación. Todos ellos han estado viviendo en corrales de gran tamaño que son manejados a distancia, sin necesidad de observar a los animales en forma directa, alimentándose de carpinchos y cerdos cimarrones que ellos mismos cazan.
Tras vivir en un recinto de 1,5 ha donde aprendió a cazar por sí sola, Arami fue trasladada a un recinto de 30 hectáreas donde ha perfeccionado sus habilidades de caza, recorriendo los ambientes de bosque, pastizal y bañados. Para iniciar su fase de liberación completa, se abrió un portón en este gran recinto, por donde Arami podrá salir cuando lo desee y comenzar a explorar su territorio totalmente libre.
El retorno del yaguareté a Corrientes en el Gran Parque Iberá fue iniciado por Tompkins Conservation y es llevado a cabo por la Fundación Rewilding Argentina, en conjunto con el Gobierno de Corrientes y la Administración de Parques Nacionales. Junto con el retorno de este predador, se ha reintroducido (o se está en proceso de hacerlo) otras especies como el venado de las pampas, el oso hormiguero gigante, el guacamayo rojo, la nutria gigante, el pecarí de collar y el muitú, a las que se sumarán otras especies que han desparecido de este gran humedal, pero que tienen el potencial de regresar y recuperar sus roles en el ecosistema.
A la vez, durante estos años se logró desarrollar una economía local basada en el turismo de naturaleza, con 10 localidades que cuentan con acceso al Gran Parque Iberá y con servicios de atención al visitante para realizar excursiones de avistamiento de fauna nativa, experiencia que el yaguareté fortalecerá rápidamente.
El rey de la selva misionera fue visto en el ingreso a la Ruta N° 101, en cercanías del puesto de control de Gendarmería Nacional, cuando un automovilista lo vio y descendió para capturar sublime momento. Sostener la respiración, no decir anda, solo contemplar su paso.
Martín Tinari, responsable de Comunicación y Educación Ambiental de Proyecto Yaguareté explicó que intentan identificarlo. Dentro del Parque se pasean: Mitai, Kerana, Cheroga, Croissant, Urupe, Memby y Kunumi. Esta vez estará en manos de los especialistas poder reconocerlo.
En esta época de pandemia, en al que no hay circulación masiva de personas y de automóviles en la ruta, se ha producido varios avistajes de animales autóctonos y sobre todo del yaguareté. Recordemos que los investigadores de “Proyecto Yaguareté” de la Asociación Civil CeIBA y el Instituto de Biología Subtropical (UNaM-CONICET) junto al equipo de Projeto Onças do Iguaçu de Brasil (PNI-ICMBio) y otras instituciones, anunciaron en 2019 que la población de yaguaretés aumentó a 105 individuos en la Selva Paranaense. «Desde 2005 viene en lento aumento» dijo Martín Tinari, responsable de Comunicación y Educación Ambiental de Proyecto Yaguareté a LaVozDeCataratas
Cada 2 años el equipo de Proyecto Yaguareté (CeIBA-CONICET) emprende el gran desafío de monitorear la población de yaguaretés del Corredor Verde en conjunto con @oncasdoiguacu (Brasil). Este es el mayor esfuerzo a nivel mundial para monitorear la especie, tanto en área, ya que se muestrean aproximadamente 600 mil hectáreas, como en el período de muestreo, el relevamiento se realiza sistemáticamente desde 2003.
Por tierra, río y aire, equipos de ambos proyectos comenzaron a instalar las cámaras trampa, las cuales permanecerán en el campo por varios meses recolectando datos sobre nuestros yaguaretés. El análisis de estos datos generará estimaciones del número actual de animales tanto en el Parque Nacional Iguazú como en toda la región Norte del Corredor Verde.
El monitoreo finalizado en el año 2018 dió una estimación de 105 yaguaretés para el Corredor Verde. El equipo de Proyecto Yaguareté y Projeto oncas do iguacu identificó 59 individuos: 25 hembras, 22 machos, 1 indeterminado y 11 cachorros.
El Soberbio fue el destino emergente de Misiones con la llegada de la pandemia. Lejos de desplazar a las Cataratas del Iguazú como talismán para los turistas, lentamente se consolida como un atractivo en el que los Saltos del Moconá se combinan con un entorno de naturaleza y aire fresco que resulta incomparable para los que eligen recorrer la provincia.
En total, según los datos oficiales de la Secretaría de Turismo local, en toda la temporada 9600 personas eligieron El Soberbio para sus vacaciones de invierno. La ocupación promedio en la temporada fue del 55 por ciento, con lleno total el fin de semana anterior.
El Soberbio fue la zona que registró mayor ocupación promedio en Misiones durante la temporada invernal, con un 85,50%; seguido de la zona Centro (incluida Aristóbulo del Valle y Oberá) con un 67,3% y de la zona Norte y Puerto Iguazú, con un 43%.
Un dato marcó el auge del turismo de naturaleza en Misiones: por primera vez los lodges y cabañas superaron en la elección a los hoteles tradicionales. Las cabañas y lodges fueron preferidas por el 31 por ciento de los visitantes, contra 30 que prefirió un hotel.
Este fin de semana en los Saltos del Moconá hubo 715 visitas, con uno que no pagó la entrada: un yaguareté que cruzó a nado en medio de los saltos que separan al Parque Provincial Moconá y la reserva Yabotí del parque estadual do Turvo, del otro lado del río Uruguay, en Brasil.
El recorrido fue registrado por las trampas fotográficas del Proyecto Onças do Iguaçu, en el parque nacional Iguazú del lado brasileño.
La imagen fue tomada el día 9, pero los investigadores solo la publicaron ayer (20).
Los biólogos no identificaron la madre y el sexo de los animales que caminaron pacíficamente por el Parque Nacional Iguazú brasileño.
“Creemos que la madre está cerca, ya que los jaguares están juntos por aproximadamente dos años y los dos animales parecen tener alrededor de ocho meses”, dijo la coordinadora del Proyecto, Yara Barros.
Según el último Censo, realizado en 2018, se estimó que 28 yaguaretés vivían en el Parque Nacional Iguazú de Brasil. En todo el corredor verde, entre Brasil y Argentina, el número asciende a 105 animales.
El Proyecto Onças do Iguaçu investiga la fauna local desde 2010.