La decisión de Leo Messi de jugar en el Inter de Miami no es sólo un bombazo futbolístico. Tiene también un enorme impacto económico que trasciende las fronteras. Para la Argentina significará una inyección de dólares por distintas vías. Miami es uno de los principales destinos vacaciones para los latinoamericanos y Estados Unidos es uno de los principales destinos para las exportaciones argentinas.
¿Qué tiene que ver eso con Misiones? Estados Unidos es el principal emisor de turismo extranjero a las Cataratas del Iguazú. Antonella ya vino a las Cataratas del Iguazú con sus amigas y el propio Lionel pidió a los argentinos votar por el destino misionero como una de las Siete Maravillas Naturales del mundo.
El país del norte también es el quinto comprador de yerba mate, un mercado que Misiones quiere ampliar.
Y ya comenzó a dar pasos en esa línea. En forma premonitoria, el Instituto Nacional de la Yerba Mate conformó en Estados Unidos la Asociación Yerba Mate Americana apostando al mundial 2026. Después apareció la Copa América de 2024. Ambas competencias tendrán ahora un protagonista único, que acapara todas las miradas y que no duda en posar con el mate cuando está relajado o antes de un partido. Llega nada menos que como campeón de América y campeón del mundo.
“Creo que le embocamos justo”, festejó Juan José Szychowski, el presidente del INYM. Como un gol.
La promoción de la yerba mate en el Mundial 2022 fue inestimable. Messi y toda la selección fueron embajadores invaluables que ninguna campaña de marketing podría pagar. Incluso hubo jugadores de otras selecciones que se mostraron con sus mates en Qatar.
Estados Unidos compró el año pasado 619.110 kilos de yerba mate y se transformó en el quinto importador del mundo. Hasta marzo de este año, había importado 154,71 toneladas y cayó al séptimo lugar. El objetivo es lograr la remontada y que Estados Unidos comience a demandar más yerba, en virtud de una enorme población latina, la cercanía con México. Ahora, la presencia y visibilidad que le dará Messi al mate, hará todo más sencillo. Como él mismo en la cancha.
En el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria de la localidad de Montecarlo se está trabajando con hongos entomapatógenos tanto para el control de las principales plagas de la yerba mate como para las hormigas cortadoras de hojas que perjudican especies forestales como el eucaliptus y pino.
La Licenciada en Genética y Doctora en Ciencias Naturales María Elena Shapovaloff cuenta que actualmente cuentan con dos proyectos financiados por el Programa Regional de Asistencia al Sector Yerbatero del Instituto Nacional de la Yerba Mate, además de financiamientos de proyectos estructurales del INTA.
Shapovaloff describió la metodología de trabajo con las instituciones intervinientes en este estudio: “En la Estación Experimental Agropecuaria de Montecarlo tenemos una pequeña colección de hongos entomopatógenos de los cuales nosotros fuimos aislando, tanto del suelo como de insectos. Con esos aislamientos realizamos los bioensayos en laboratorio bajo condiciones controladas y luego lo llevamos al campo”.
Y continuó: “En el caso de las plagas de la yerba mate trabajamos con productores orgánicos y los ensayos lo hacemos en los cultivos de los socios de la Cooperativa Agrícola Mixta de Montecarlo o en los yerbales orgánicos de la Cooperativa. Siempre trabajamos con cultivos orgánicos, pero este año pensamos comenzar con yerbales convencionales, así como también realizar bioensayos en viveros”.
Y en ese sentido ponderó la producción sustentable y el cuidado del ambiente. “Son hongos que no van a afectar como sí lo hace un insecticida químico. Estamos hablando de un control biológico. Lo que quiere decir que no estamos eliminando completamente a las plagas, sino que las estamos controlando. Trabajando con estos hongos entomopatógenos estamos alineados en la producción sustentable y esto va de la mano de los ambientes libres de agroquímicos y es un avance sumamente importante. Es lo que se viene, tratar de no utilizar agroquímicos y usar lo que tenemos en la naturaleza”, señaló la licenciada en Genética y doctora en Ciencias Naturales Maria Elena Shapovaloff en diálogo con Sin Misterio, el podcast de ciencia y tecnología de Télam Digital.
“La agroecología emancipa”, afirmó Eduardo Cerdá, director nacional de Agroecología, tras el cierre de la capacitación en yerbales bajo monte, en la Reserva Deja Vú (la semana pasada), en Natalio, Paraguay, organizado por este organismo y el Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM).
La afirmación se coteja con los resultados de la experiencia de yerba agroecológica en ese lugar, donde en menos de 10 años sus propietarios han logrado un sistema de producción rentable, eficiente, con costo bajos de mantenimiento y ambientalmente sustentable. “Es un negocio donde vos pones el precio del producto y ya no aceptas que te vengan a ofrecer monedas por la materia prima”, se escuchó durante la capacitación.
Además, se explicó, este sistema productivo en equilibrio con el ambiente es una inversión que trae buenos resultados sostenidos en el tiempo, aún cuando se presentan eventos climáticos adversos. “Hay que preguntarse cuántos años dura un yerbal con manejo convencional, a cielo abierto, y uno agroecológico que tolera incluso sequías como las que tuvimos en los últimos tres años”, se planteó.
En ese contexto, Cerda recordó que “este establecimiento inició su proceso de transformación de lotes donde hacían soja y entendieron que había que volver al cultivo de yerba mate, recuperar el monte, la biodiversidad y el suelo. Y en la medida que al suelo lo fueron mejorando, dando salud y vitalidad, lograron bajar los costos, y eso lo hemos podido ver en números acá”. Al tener fertilidad el suelo, continuó, “el cultivo está en muy buen estado y no hace falta utilizar fertilizantes químicos, que son insumos que están en dólares y siendo la yerba un producto que se paga en pesos, se entiende que el yerbal convencional arroja una ecuación terrible para los productores mientras que el agroecológico es más ventajoso”.
“Siempre hemos dicho que la agroecología emancipa; hace que el productor se empiece a formar en darle vida a su establecimiento, y la vida arranca por entender que el suelo es un organismo vivo, que tiene que estar cubierto, con plantas espontáneas y muchas veces el productor puede ayudar en eso, sembrando leguminosas y otras que le devuelven fertilidad. Y en ese transcurrir el cuidado de las plantas, evitando el uso de agroquímicos que sabemos que quizás mejora un proceso pero tiene efectos colaterales”, agregó.
Cerdá consideró que “el INYM tiene un enorme potencial con su equipo técnico para avanzar en esto”, refiriéndose al Servicio de Extensión Yerbatero, que reúne a 13 ingenieros que están en contacto directo para una atención integral a los productores. En esa línea, ponderó la decisión institucional de incursionar en este sistema de producción, dado que no sólo reúne beneficios económicos, sociales y ambientales sino que además brinda respuesta a desafíos que se presentan en el escenario de cambio climático.
Puntualmente dirigido al productor que desea transformar su yerbal convencional en agroecológico, Cerdá aconsejó “empezar con una pequeña parcela, ir incorporando árboles nativos, cortinas rompe vientos, cubrir el suelo, e ir observando cómo, en un corto tiempo, el cultivo reacciona favorablemente”.
Para finalizar, a modo de resumen de gestión como Director Nacional de Agroecología, señaló estar “contento con todas las formaciones que se están haciendo en estos dos últimos años”, remarcando que “de 16 grupos de Cambio Rural pasamos a 160, son más de 1500 productores, y ahora el INYM, además de un reciente curso que hicimos en Mendoza reuniendo a más de 500 productores”. A nivel nacional, subrayó, “tenemos 100 municipios que fomentan la agroecología y 13 facultades que están investigando lo que llamamos nodos agroecológicos territoriales, que es una forma de incluir a todos los que estamos haciendo agroecología, es decir tenemos investigación que es ciencia, educación y transformación, con productores y con prácticas. Estoy muy contento. La agroecología se escucha más y se cumple uno de nuestros ejes que era la visibilización”, concluyó.
Piporé es uno de los principales exportadores de yerba mate al mundo. Abrió el mercado a la India y fue la primera marca en apostar por Bangladesh. Es líder en Medio Oriente y mucho de ese éxito tiene que ver con el vínculo generado con Talal Arar, un ejecutivo sirio fascinado con Misiones.
Talar Arar es el director General Arar Trading Company, de Dubai y en una entrevista exclusiva con Economis contó los secretos para que la yerba se expanda en países tan lejanos.
Establecido desde 1978 en Dubai – Emiratos Árabes Unidos, Arar Trading Company es el importador de Piporé en los países del golfo (Emiratos Árabes, Arabia Saudita, Qatar, Bahrein, Yemen, Kuwait, Omán y Jordania), además comercializa en Egipto, Libia y Turquía. Arar se fundó con la misión de obtener productos de calidad, asegurando “artículos frescos, a tiempo y siempre a un precio justo”.
“Nuestro equipo internacional dedicado son los maestros en el abastecimiento de alimentos, lo que nos permite superar las expectativas de nuestros clientes”, es el lema de la empresa.
“Desde que establecimos Arar Trading en 1978, nos hemos expandido y hemos abierto oficinas en India, Turquía y Libia. Con cada oficina coherente con los valores fundamentales de la oficina original de Arar, creemos que nuestra comida une a personas de todo el mundo”, explica el ejecutivo.
Talal llega puntual a la entrevista, acompañado por ejecutivos de Piporé. Sonrisa franca y un saludo en medio castellano, aprendido después de tantas negociaciones.
¿Cómo fue el primer contacto con la yerba mate?
El primer contacto con la yerba mate fue a través de la compañía en la que trabajo, Arar Trading Company con base en Dubai. Pero era un producto más, en una cantidad muy pequeña. Pero al ser sirio, el mate es una de nuestras bebidas favoritas. Así que de esa forma conocí la yerba muchos años atrás.
Misiones busca expandir el mercado internacional de la yerba ¿cómo se puede agrandar ese mercado?
Esa es una gran pregunta. Cuando comencé a hacer negocios con la yerba mate, era un producto a muy baja escala y solo se consumía en dos regiones que eran Siria y Líbano, que siempre fueron los mercados tradicionales. Esto se daba porque muchos sirios y libaneses migraron hacia Argentina, y cuando regresaron a sus países llevaron el mate con ellos.
Ahora bien ¿cómo hacer crecer al mate? El mate es una bebida única: la preparación, la bombilla, el recipiente, el agua, cómo se mezcla, cómo se sirve, algunos le ponen un poco de azúcar. No es cómo el café, que solo se sirve y se consume. La tradición detrás del mate es lo que genera interés en la gente que se pregunta ¿qué es esta bebida que requiere tanta preparación?
Y por supuesto el fútbol ha ayudado enormemente a popularizar el mate. Cuando ves a tus jugadores favoritos tomando mate es un gran impulso. Hoy en Europa se conoce el mate. Antes era solo algo de ciertos países de Medio Oriente. Pero estas dos naciones (Siria y Líbano), debido a la situación de ambos países, migraron por todo el mundo, llevaron su cultura y costumbres y también popularizaron el mate.
El mate tiene un sabor muy particular y a veces es difícil para las personas que no están acostumbradas. Pero hoy existen numerosas propuestas saborizadas o blends que lo hacen más amigable para distintos públicos.
El tereré es un gran ejemplo. Las personas lo encuentran similar a otras bebidas y se acercan más fácilmente al sabor de la yerba mate.
Además las compañías de yerba mate y diferentes eventos como MATEAr presentan numerosas alternativas del producto en ferias y eventos. Hacen un gran trabajo para mostrar distintas opciones como mate con limón, con miel, con hielo. Aún queda mucho trabajo para seguir promoviendo el consumo de yerba.
¿Cuánto ayudan figuras como Messi o el Papa Francisco tomando mate?
We love Messi! -responde rápido-. Nos encanta Messi. Después de ganar la Copa del Mundo estaba en la cama tomando mate. Incluso mis hijos empezaron a conocer sobre el mate gracias a él. Sería increíblemente costoso pagar por campañas con personas de ese nivel, pero ellos lo hacen gratis, porque el mate es parte de su vida.
Se los ve subiendo a un avión y llevan su mate. Todo el tiempo el producto está presente. Pero hay que seguir trabajando y ya estamos en ese camino. Multiplicar el mate y hacerlo más amigable para todos los públicos.
Auspiciamos el Día Nacional de Argentina en la embajada en Dubai y mostramos con orgullo el mate a todos los visitantes, las formas de tomarlo. También en nuestras redes sociales transmitimos el conocimiento sobre el mate y toda su tradición.
También compartimos consejos. Por ejemplo, sumarle miel al mate, para personas que sienten que su sabor es muy amargo.
Hace diez años que visitó Misiones por primera vez ¿qué le parece la provincia, qué opina?
Lo primero que puedo decir es “verde”. Verde, verde, verde. Cuando vamos a Santo Pipó disfruto increíblemente los paisajes, sobre todo por la mañana, con el rocío. Es algo increíble de ver. Considero que Misiones está subestimada.
Ayer estuvimos en Oberá, en Las Camelias, que producen té. Es un lugar increíble, un lago hermoso. No sabía de la producción de té en Misiones.
La provincia es un lugar increíble, pero debe trabajar más con los turistas. La ruta es muy estrecha y se tardan casi cuatro horas para ir a las Cataratas. Con una autopista el viaje sería mucho más corto. Y el asado es algo increíble. El nivel de la carne es tan alto que a uno le dan ganas de desayunar, almorzar y cenar asado. Nunca se puede decir que no al asado en Argentina.
Creo que también faltan más hoteles de nivel internacional en la provincia. Los hoteles locales hacen un gran trabajo, pero para cierto nivel de turistas creo que deberían existir cadenas de máximo nivel. Deberían promocionar más todo lo verde de Misiones y su clima increíble.
Conoció Las Camelias ¿también están planeando llevar té?
Si, es una posibilidad. No sabía que producían té, así que fuimos a la planta de producción, es un lugar increíble. Me llamó mucho la atención esa casa antigua con claro estilo inglés donde te sirven el té, con torta, tienen un poco de Europa y Argentina en el mismo lugar.
Así que estamos pensando en el té, pero nuestro foco principal es el mate y tratar de que la gente comprenda al mate.
Hace algunos años el mate para mí era un producto más como cualquier otro en la compañía. Pero luego entendí al mate y mucho más allá del proceso de cosecha, el estacionado, las distintas hojas y climas. Cada marca es única y particular.
Piporé es diferente a Taragüí, es distinto a Amanda, cada uno es único.
Algo que me sorprendió hace algunos años es que mucha gente pensaba que la yerba era de Siria. Y les explicábamos que la yerba sólo se produce en un pequeño triángulo entre Argentina, Brasil y Paraguay y es el único lugar del mundo en dónde crece. Por el clima, la humedad y ese tan rico suelo colorado.
No usamos tanto este ejemplo porque en nuestra región no se consume alcohol, pero es simular al vino: todas son uvas, pero cada viñedo tiene su cepa, su proceso, sus barricas y con el mate pasa algo similar, cada uno lo hace de manera única.
¿Y qué piensa particularmente de Piporé, del vínculo con Piporé?
Amamos Piporé. Al principio vendíamos una cantidad muy pequeña, pero con el tiempo comenzó a crecer. Algo que nos distingue como distribuidores es que estamos comprometidos solo con Piporé, ellos son nuestra yerba. Otros comercializan varias marcas, pero nosotros solo estamos con Piporé. Y el compromiso es recíproco.
En Dubai tenemos una gran feria de alimentos, es una de las mayores del mundo, se llama Gulfood. Y en nuestros stands vas a encontrar a Piporé en el centro, es uno de nuestros productos más importantes. Interactuamos con la gente, hacemos juegos, informamos a la gente sobre su consumo.
En Arar estamos con Piporé y apoyamos solo a Piporé. Y no comercializamos otras marcas, no porque no sean buenas, todas las marcas son geniales y deseamos que el mercado de la yerba siga creciendo, pero nosotros estamos con Piporé. Nos especializamos en Piporé.
¿Qué se puede hacer para interesar a los jóvenes, que tal vez consumen otro tipo de bebidas, para que consuman yerba mate?
Así como a muchos consumidores les gusta el mate por el ritual que hay detrás, esto es algo que no atrae a los jóvenes. Ellos están mucho más acostumbrados a cosas rápidas, todo instantáneo.
En estos días cuando recorría la provincia en auto, pensaba que las compañías de autos o fabricantes de accesorios deberían crear algo para que el mate vaya cómodamente en el vehículo. Veía como luchaban por dejar el mate en el portavasos, el termo en el piso del auto. Deberían producir algo en donde el mate y el termo puedan ir de forma cómoda y segura en los autos.
La mayoría de las compañías venden en paquetes grandes la yerba, de 500 gramos. En nuestro país comercializamos una versión de 250 gramos. Y hace algún tiempo unos jóvenes argentinos se encontraron con estos paquetes en un supermercado de Dubai y grabaron un video que se viralizó increíblemente en redes sociales en el que le decían “baby Piporé” (Piporé bebé).
Los jóvenes consumen la yerba Piporé, pero creo que los productores deberían crear un producto que sea más ágil y rápido para los jóvenes, sin tanto ritual.
El negocio del café es un ejemplo. Antes se compraba el café, se molía, se hacía, consumía mucho tiempo. Y ahí apareció Nespresso: la máquina, una cápsula, un botón y listo.
El mate es una bebida que no está lejos del té y el café. Es por eso que considero que se deberían pensar alternativas más rápidas y accesibles.
No pienso que el mate debería salir de una máquina, eso rompería su esencia. Pero si considero importante los avances que se están haciendo con blends de yerba mate y té en lugares como India, en Rusia están haciendo proyectos de bebidas energéticas con mate.
Las empresas deben seguir ampliando la variedad de productos de yerba mate, para hacerlo más accesible a todos los públicos tanto en la forma de consumo como de sabores.
Si bien en la zona productora de yerba mate, se busca siempre mejorar la rentabilidad, hace unos años, los productores se están volcando hacia una producción sustentable y acercándose a la agroecología o al uso racional del suelo, incorporando árboles nativos como cortina rompe vientos y/o en la misma superficie de yerbales para evitar los daños causados por los climas extremos.
En los pagos de la cooperativa Liebig, y para preservar la chacra de sus abuelos, Violeta Hauck permite la convivencia entre la yerba mate y otros árboles nativos. Así lo cuenta Nicolás Razzetti en Bichos de Campo.
Hace casi 100 año un grupo de inmigrantes alemanes dio inicio a la cooperativa Liebig, que hoy está enfocada en la producción de yerba mate, aunque en sus comienzos los colonos se las rebuscaron para pagar con lo que pudieron las chacras que había recibido para colonizar esa zona del norte de Corrientes.
El abuelo de Violeta Hauck, quien es hoy heredera de esa tradición y trabaja como comunicadora del INTA, fue uno de los fundadores que compraron con el arroz que iban cosechando las hectáreas que loteó la firma ganadera inglesa Liebig.
Ese grupo de inmigrantes, cuenta Hauck, “vino con la intención de replicar aquí la localidad de la que provenían y tenían un proyecto cooperativo escrito que dio inicio en 1926 a la cooperativa Liebig Limitada, con la que llegamos hasta hoy manteniendo los principios cooperativos y respetando la doctrina del asociativismo porque si no, no se puede crecer”.
Violeta tiene su chacha en el nordeste de Corrientes, donde están radicados la mayor parte de los productores asociados a esta cooperativa que tiene 96 años. La mayoría de ellos posee entre 35 y 50 hectáreas, aunque algunos cuentan con hasta 70, contó.
Esta productora yerbatera trabaja la tierra con una visión económica pero también sentimental: “No estoy tan interesada tanto en producir tantos kilos por hectárea, no estoy tan pendiente de eso, sino de mantener esta unidad económica que es un legado familiar al que cuido con mucho afecto porque mis abuelos estuvieron ahí”.
Para cumplir con ese objetivo decidió no apelar a la mecanización de la cosecha de yerba, pues eso obligaría a reservar el lote solo a este tipo de plantas y no permitir su convivencia con otras especies. En su caso, las maquinas no puede ingresar y la cosecha entonces es manual.
“Soy defensora de tener árboles nativos, como el lapacho”, define. Esto, considera Violeta, trae aparejado además beneficios para el cultivo de la yerba.
“Me doy cuenta al mirar la yerba en zonas sombreadas por árboles que da mucho mejor la planta, produce más, no se estresa tanto en épocas de seca como fue esta Niña y en la cual la radiación solar quemó muchos yerbales. Nosotros tuvimos buena producción porque le damos otro manejo”, explicó.
En su lote, Hauck además sumó otra tecnología: “el fertirriero”. Se trata de un desarrollo israelí que ahora no puede utilizar por los problemas que hay para importar insumos. “De todos modos en mi paraje viene lloviendo bien y no lo necesitamos”.
Violeta señaló que “en lo que más me focalizo es en el cuidado de la planta en sí. Se puede hacer yerba sin árboles nativos para evitar la competencia, y es totalmente válido, tengo muchos amigos que lo hacen. Lo mío es una decisión personal”, finalizó.