En las oficinas del Instituto de Fomento AgroIndustrial, finalmente se concretó la reunión reclamada por los productores, con el presidente del Instituto Nacional de la Yerba Mate. También participan varios directores del organismo y el presidente del IFAI, Ricardo Maciel.
Aunque hay directores por varias ramas de la producción, no participan los del sector industrial, las cooperativas ni los representantes de Corrientes. Entre los productores, se encuentran Julio Peterson, acompañado por otros dirigentes.
Los productores exigen respuestas puntuales del INYM en una reunión que por el momento se desarrolla en el marco de la tranquilidad.
Por Cristian Milciades. La historia del Instituto Nacional de la Yerba Mate mucho tiene que ver con la imagen de este joven desgarbado, antes con aires de revolucionario, ahora mucho más estilizado. El vínculo empezó allá por el 2001 y 2002, cuando la crisis emergente del neoliberalismo había sumido en la pobreza a la producción y a miles de misioneros. Con apenas 17 años, Julio Peterson, fue uno de los rostros de la protesta masiva, conocida como el Tractorazo. Quince años después, mucho más moderado, vuelve a liderar una nueva manifestación yerbatera.
Sentado en una ronda bajo una carpa atada entre los camiones el joven atiende una llamada de una radio misionera para explicar las razones de la toma del INYM el pasado miércoles. A su lado familias enteras comparten un reviro y piensan que hacer para el almuerzo. Mientras espera que le den aire, saluda al cronista de Economis con un afectuoso “que hacés gurí”, y pide que lo espere para charlar.
Los productores y tareferos pasan a su lado, lo escuchan hablar y lo palmean felicitándole por lo que dice y a la par le susurran lo que escuchan por otros medios, sobre la protesta. Un transeúnte para y lo felicita por “los hue… que tenés para encabezar esta movilización”. Luego de un apretón de manos, sigue su camino.
“Luchamos para dejar un mejor futuro a nuestros hijos y para todos los misioneros” dice Peterson, al comenzar la entrevista con Economis. Él aún es joven, apenas un treintañero, pero los años de lucha le dan una perspectiva a largo plazo.
Recordó que el Tractorazo del 2001 generó como respuesta la creación del INYM, que ellos veían como la solución a la opresión de los grandes industriales. Sin embargo, actualmente lamentó que las expectativas que tenían en el Instituto no se hayan cumplido.
Foto de Ramón González.
Una nueva protesta, viejos reclamos
Peterson es uno de los referentes del acampe frente al INYM, donde los productores yerbateros y los tareferos esperan soluciones. Hace un año, cuando comenzaron a caer los precios de la producción empezó a reclamar desde su cargo como presidente de la Asociación Civil de Productores Yerbateros del Norte (ACPYN).
Ahora unas 330 personas acampan frente al Instituto Nacional de la Yerba Mate en Posadas. Con toldos, recordando los viejos campamentos de los yerbales. Práctica que por suerte, Peterson afirma que ha quedado en el pasado ya que “al menos en nuestra zona se solucionó y se arman los campamentos con las comodidades necesarias para los tareferos”.
Sostuvo que “a raíz de los incumplimientos del precio se han generado muchos problemas”. Por eso han vuelto a la calle a protestar por precios justos y que se cumplan las normas vigentes.
“Estamos acá peleando, no vamos a bajar los brazos, lo último que podemos hacer es bajar los brazos y arrodillarnos para los grandes. Si hay que morir, hay que morir parados y luchando por lo nuestro”, dramatiza.
Luego de tractorazo del 2001 el INYM fue creado para regular la oferta y la demanda. Según Peterson para lograr eso “es necesaria la cupificación y la limitación de la plantación. Porque ¿quién planta? Las grandes industrias plantaron miles de hectáreas. Tenemos una industria que tiene 10 mil hectáreas y otra que tiene 9600 hectáreas y después tenemos los productores clase media que tienen entre 30 y 80 hectáreas y el 63 por ciento de los productores que tienen menos de 30 hectáreas”.
Afirma que los “pequeños productores no pudieron plantan nuevos yerbales, sino apenas arreglar los que tenían y lo mismo los clase media”. Mientras que “las grandes industrias siempre cuidaron sus yerbales y cuando tenían buenos precios plantaron nuevos”.
“Además los yerbales nuevos son sin mano de obra porque tienen cosecha mecanizada”, lamenta.
El productor denunció que “en Corrientes cosechan con máquinas y le ponen todo el palerio y después a nosotros nos exigen en Misiones solo hoja para poder equilibrar el porcentaje de palo”. Aseguró que el palo debería ser un desecho de la yerba, pero los grandes molinos lo usan para hacer polvo e incorporar a la yerba.
Detalló que “compran tres kilos de hoja verde a 3 pesos el kilo y le agregan un kilo de palo a 2,50 pesos y con eso están haciendo 1,5 kilos de yerba en paquete, a un costo de 11,50 pesos”. Para él ahí está la distorsión que termina afectando a los pequeños productores y la sobreoferta de yerba.
Quien es Peterson
Julio Peterson es el orgulloso hijo de productores yerbateros de Andresito, que mientras estudiaba en la Escuela de la Familia Agrícola (EFA) de su pueblo, decidió subirse a uno de los tractores y llegar primero a Oberá y luego a Posadas en 2001. Pese a su juventud aquel año fue el referente y la voz cantante de los productores.
Con solo 17 años logró lo impensado, sacudir el status quo de la capital misionera y de todo el ámbito político. Al ser una voz nueva, su figura se posicionó rápidamente en la escena mediática y los políticos no supieron cómo tratarlo.
Luego, al levantarse la protesta, que duró casi 20 días en la plaza central de Posadas el joven volvió a la chacra de sus padres y terminó sus estudios secundarios.
Pero al cumplir los 18 años debió fugarse del país, porque la fama obtenida en el tractorazo, le valió 74 causas penales.
Estuvo dos años viviendo en Brasil, tuvo que enajenar todas las propiedades que tenía a su nombre y tuvo que pagar fortunas en abogados para poder volver a su tierra.
“Esto nunca lo conté, pero tampoco nunca me lo preguntaron”, dijo sobre los años luego del tractorazo. “Hoy, por hoy tengo la conciencia tranquila” dijo el joven dirigente, recordando esos años.
Con apenas la secundaria terminada, sin posibilidad de seguir estudios universitarios, este joven dirigente terminó aprendiendo en la escuela de la calle. “La calle te enseña muchas cosas, pero tenés que cuidarte que sea la buena calle, porque hay cosas muy malas”, dijo.
Ahora 16 años después del tractorazo, recordó que “soñaba con haber conseguido un Instituto Nacional de la Yerba Mate grande, fuerte, organizado, ordenado y principalmente que trabaje a pleno por los productores, para los trabajadores y hoy no nos encontramos con eso y por ello volvimos a marchar”.
Consideró que hubo buenos años para el sector, donde había una gran demanda de yerba desde el extranjero, poca oferta y eso generó muy buenos precios para todo el sector. “El INYM se durmió cuando anduvo la yerba, no siguieron estudiando cómo hacer para cuando caiga la demanda y si subía la oferta. Ese fue el momento en que el INYM se durmió, o se calló como se dice”.
“Hoy tenemos que estar más fuertes que nunca, tenemos mucha experiencia y hace un año que venimos peleando con esto”, dijo seguro. Indicó que el sector productivo debe luchar por sus derechos y valoró que muchos productores que, si bien no pudieron llegar a Posadas, acompañan no cosechando.
Al ser consultado, como se ve ahora en relación a la primera gran marcha que participó, recordó que en el 2001 aún vivía con sus padres. Ahora tiene un diálogo muy fluido con los productores, tareferos, cuadrilleros y secaderos de la zona de Andresito.
“Si no estamos unidos todos, vamos mal”, remarcó el dirigente, resaltando el apoyo que tiene de los diferentes sectores que trabajan en la parte productiva.
La familia el gran sostén de Peterson
Si bien durante el tractorazo del 2001 era un joven, ahora Peterson ya es un hombre de familia. En su chacra de 30 hectáreas y en su ferretería el productor debe buscar sustento para los suyos. No deja de agradecer a sus padres, su esposa y sus suegros.
El joven se tomó el tiempo de agradecer el acompañamiento de su familia, en especial de su esposa. En estos días que él encabeza la marcha, ella toma la posta en la chacra y en la ferretería que montaron hace poco tiempo con el apoyo de su padre y su suegro.
Para Peterson hablar de su familia es tocarle el lado emotivo, muy sensible aún porque la llegada de su primer hijo hace dos años y cuatro meses lo cambio todo en su vida. Junto a su esposa debieron hacer casi cinco años de tratamiento para lograr tener un hijo. Pero ahora se lo ve feliz.
“Fueron muchos años de búsqueda y tratamiento para tener esta bendición que es un hijo”, dice, remarcando que le cambió mucho la llegada de su nene.
Al ser consultado sobre los dichos periodísticos de que “fue comprado”, Peterson responde “que lo prueben, hoy estoy limpio para sentarme con cualquiera para pelear frente a frente. Y les puedo probar que lo que hice lo logré con el apoyo de mi padre y de mi suegro para poder formar la pequeña ferretería que ahora está cuidando mi señora”.
Reconoció que su emprendimiento tiene una deuda con el Banco, pero explicó “en estos años desde la ACPYN fuimos sacando cosas a través de la ferretería para poder ayudarlos a todos los productores, compramos cemento, alambre, herramientas y muchas cosas, todo a través de un acuerdo. Yo compraba y ellos después me iban pagando”.
Sobre la deuda dijo que “compramos mucho, en cantidad para llegar a todos, pero cuando cayeron los precios el año pasado comenzaron las dificultades. Llegamos a deber 3 millones de pesos, pero no importa, vamos a seguir trabajando y vamos a salir de esta, como salimos de muchas otras cosas”.
“Los que me critican que vine acá para negociar mi deuda, sepan que vinimos a pelear por el pago justo a todos los productores”, dijo. “Yo vivo en un galpón, no en una mansión como muchos de los que me critican, todos pueden ir a ver dónde vivo”, afirmó desafiante.
Destacó que, como él, los demás productores han dejado a parte de su familia al cuidado de sus chacras, mientras ellos llevan adelante esta lucha política en pro de sus derechos. “No podemos dejar todo tirado y venir acá pensando que mañana vamos y seguimos con la chacra como si nada, hoy más que nunca los productores deben cuidar su yerbal para que cuando logremos un precio justo ellos puedan vender bien su producción y no solo los grandes se enriquezcan”.
Al rememorar los años que vivió como prófugo en el vecino país se emocionó y remarcó que “gracias a Dios seguimos adelante. Volví a mi tierra donde nací y hoy estos decidido a seguir luchando por los derechos de todos”.
Este Gobierno nacional no ha hecho mucho por las economías regionales
El reclamo de los productores está focalizado en el INYM, instituto al cual acusan de no cumplir con las funciones que le fueron establecidas por el Estatuto y las normas fundacionales.
Para Peterson “no es culpa de este gobierno ni del anterior lo que está sucediendo. Viene de añares llegando a la monopolización, llevando a que dependamos de dos o tres. Este Gobierno nacional no ha hecho mucho para cambiar esto. Hoy las economías regionales están mal”.
Lamentó que hoy en día “los productores y los trabajadores tienen que pedir comida, eso es imposible en un país tan rico como el nuestro. No puede ser que la riqueza sea para unos pocos como nos está pasando en el sistema yerbatero”.
Planteó que el Gobierno nacional no está planteando políticas que luchen contra esta concentración de la riqueza. “En un país tan rico como la Argentina acá lo que debería estar sobrando es riqueza, pero para todos, no solo para dos o tres” remarcó convencido.
Consideró que el sector político debe ponerse a trabajar para fomentar las economías regionales. “Hoy más que nunca se dieron cuenta que las economías regionales son las que generan riqueza, las que generan mano de obra y son las únicas que derraman la riqueza en el país”.
Graficó que “cuando el productor y el secadero gana bien derrama riqueza, si el trabajador gana bien en quince días o una semana esa plata es invertida y el rico se dedica a guardar la plata o compra grandes extensiones de tierra”.
No a las drogas a los hijos de los tareferos
Peterson se muestra preocupado por el impacto nocivo que tiene la droga en la zona rural. Explicó que desde la ACPYN organizan charlas en Andresito todos los sábados con los jóvenes para alejarlos del flagelo de las drogas.
“Creo que es bueno este trabajo denominado No a las drogas a los hijos de los tareferos. Porque la verdad me da dolor ver a los gurises con 12 o 13 años drogándose”, dice Peterson. Explica que el mayor flagelo es el Paco.
Comentó que la droga es un gran problema para los jóvenes en la zona de Andresito. Se forman barritas y allí caen en el consumo de sustancias ilegales. “Porque a los gurises les genera expectativa lo prohibido”, cuenta explicando que para él las drogas deben ser legalizadas, y a la par se debe concientizar a los chicos en el daño que produce su consumo.
Explicó que el alcohol se consume en eventos y legalmente, pero que los jóvenes se ven cautivados por las drogas ilegales y eso los impulsa a evadirse de los padres y caer en el consumo.
“Cada sábado organizamos charlas en Andresito, con los gurises de 5 años hasta 16 años, tratamos de concientizarlos en que hagan sus vidas y no se dejen manejar por el consumo de las drogas”, dijo el joven.
Las charlas las encabezan los productores, tareferos y cuadrilleros, que con el apoyo de comerciantes y profesores de la zona organizan las actividades. Llevan especialistas de Salud Pública y referentes en la lucha contra las adicciones para poder concientizar a los chicos.
“Antes, cuando éramos chicos íbamos de campamento, jugábamos a la bolita, a la mancha escondida, íbamos a pescar, pero ahora no se ve eso en los chicos. Están todo el día con el teléfono, y el teléfono es el que le lleva a las cosas prohibidas”, describe Peterson.
Los productores yerbateros se sintieron defraudados por la fallida reunión de este viernes. El directorio del INYM desconoció, a través de un comunicado de prensa, la reunión pactada por el presidente del Instituto Alberto Re el pasado miércoles con los productores. Ahora esperan que el lunes se pueda concretar la misma y así obtener respuestas.
Al caerse la reunión prevista para esta mañana, el Ministro del Agro de Misiones, José Luis Garay convocó a los referentes de los productores a una reunión en la AFIP, con los encargados de los entes de control fiscal tanto nacionales como provinciales. Allí los productores y tareferos plantearon sus quejas sobre la falta de controles en la cadena de producción y los funcionarios fiscales explicaron las posibles herramientas a implementar para mejorar el control.
Sin embargo, para poder aplicar estos controles las entidades fiscalizadoras deben contar con los registros y las autorizaciones del Instituto Nacional de la Yerba Mate, que es la autoridad máxima del sector.
Luego de la reunión el ministro del Agro y la Producción, José Luis Garay y el representante del Estado misionero en el INYM, Ricardo Maciel se acercaron a la calle Rivadavia para dialogar con los productores yerbateros, y transmitieron a los presentes que están trabajando en la búsqueda de una solución para el sector.
Explicaron cómo fue la reunión entre los representantes de los productores yerbateros y los funcionarios de DGR y AFIP a los efectos de profundizar mecanismos que agilicen los controles y se respete el precio acordado oficialmente. Entre los avances acordados se estableció eliminar la figura del acopiador y los contratos maquila.
“Realmente fue una muy buena reunión con los responsables de la AFIP y Rentas de la provincia y un fuerte compromiso de estos organismos de control para ayudar en transparentar sobre todas las cosas la cadena yerbatera. Y a la vez que se cumpla, el precio acordado” expresó el ministro del Agro.
Y agregó Garay que “los dos organismos de control van a enviar notas al INYM para eliminar la figura del acopiador; una figura que es muy cuestionada y que venimos con muchos inconvenientes. Y otro cuestionamiento es que desaparezcan los contratos Maquila de las negociaciones entre el productor y los secaderos”.
Además, confirmó que se dejó expresado el compromiso al pedido del financiamiento de la interzafra donde tanto la Provincia como la Nación aportan fondos para los pequeños secaderos y productores.
Por su parte Julio Peterson, productor yerbatero y líder del reclamo al salir de la reunión dijo que no hubo mayores avances y que se vuelven a plantear lo mismo. “Nos preguntan quienes somos los productores, cuántos somos, el compromiso de eliminar al acopiador, el contrato maquila, que es algo que tranquiliza a las grandes industrias y perjudica al productor que lo firma. En materia impositiva les pedimos que las inspecciones sean en el hormiguero y no en las hormigas. Vamos a seguir la protesta y vamos a estar ahí, hasta tanto el INYM nos reciba. Estos directores no nos representan y dejan mucho que desear en su accionar. Le vamos a pedir la renuncia a las dos personas que nos representan o a todo el directorio completo”.
Además, planteó que “vamos a continuar aquí afuera del INYM; que permanecerá con las puertas cerradas hasta tanto logre que todo el directorio trabaje para y con nosotros”. El lunes se espera poder llegar a una reunión con el directorio del INYM
Finalmente le agradeció a Garay y Maciel por asistir a la reunión, como a Sandro Sosa (Director por los Tareferos) y jeronimo Lagier (Director por la Producción), quienes fueron los únicos directivos del INYM que se presentaron hoy. “Si el INYM no se pone a trabajar no vamos a solucionar nada”, remarcó.
Tercera jornada de una protesta que parece no tener fin
La mañana del viernes comenzó con altas expectativas para los productores y tareferos que acampan por calle Rivadavia. Al amanecer comenzaron a armarse los tizones donde preparaban el reviro y la chocolatada para el desayuno. Un antropólogo se haría una fiesta en la protesta, porque vería como “los patrones” trabajan a la par de los tareferos para armar el desayuno.
Aquí no hay grandes jefazos. Como en los yerbales todos colaboran con algo, arrimando la leña, amañándose con el reviro o haciendo circular los platos con el reviro. Se respiraba un ambiente de expectativas, estaba prevista una reunión con los directores del INYM para las 10 de la mañana.
Con el correr de la mañana comenzaron los problemas, llegaron rumores de un desalojo violento pedido por el INYM, rumores de que la reunión caería y eso enardeció los ánimos. Que fueron aplacados por los referentes, que en un constante dialogo con los representantes del Estado Misionero (que solo tiene un representante en un directorio de 12), lograron consensuar al menos una reunión con referentes de la AFIP y DGR.
La llegada de un grupo de productores de la zona centro renovó los aires en el campamento. Además, se produce continuamente una rotación de los productores de la zona norte, porque pocos pueden estar mucho tiempo fuera de sus chacras. Hay que cuidar la producción y los animales, que son un sustento imposible de descuidar para ellos.
Las horas pasan y la expectativa por la reunión a la que fueron los referentes crece. Todos arman rondas y charlan sobre lo que escuchan en los medios y ven en los grupos de Whatsapp o en las páginas de Facebook. El mate circula en grandes rondas.
Para aplacar la expectativa se arman rondas pequeñas donde los hombres juegan a las cartas para matar el tiempo, las mujeres aprovechan para hablar entre ellas. Momentos de ocio que cuando están en la chacra solo se ven a la hora del mediodía o al atardecer.
Al acercarse el mediodía, la tensión crece. Algunos se alejan de centro del campamento e intentan llamar a sus delegados para ver de que sirvió la reunión. Otros más prácticos se ponen a cocinar.
La cocina es digan de verse. Como en los campamentos durante la zafra, aquí la cocina es cosa de hombres. En ella todos los varones colabora, solo puede verse a una que otra mujer participando de este ritual, donde se re-descubre la cercanía que une a los pequeños productores con los tareferos. Relación muy alejada de la que tienen los grandes industriales con sus empleados.
La llegada de los referentes con el Ministro del Agro y el Presidente del IFAI generó un revuelo. En una gran ronda frente a la puerta del INYM todos esperan conocer los resultados de la reunión.
El tronco de un árbol, que alguna vez dio sombra frente al INYM sirve de palco, el primero en subirse es Julio Peterson, que primero agradece a las autoridades provinciales por acompañarlos en todo este tiempo de lucha. Luego confirma el faltazo a la reunión del presidente del INYM, que sigue en Buenos Aires, así como de la mayoría de los Directores del Instituto.
Explicó los avances que se lograron con las autoridades de fiscalización y ratificó la continuidad de la medida de fuerza. Que seguirá en modalidad de acampe frente al INYM, que permanecerá vacío, pero con la imposibilidad del ingreso a los empleados del Instituto hasta que la comisión directiva se reúna con ellos.
Peterson cedió su lugar al Ministro del Agro, que fue recibido con aplausos por los productores, que lo ven como un par y como uno de los pocos que “siempre dio la cara” ante ellos. Lo escuchan atentamente y le bombardean con preguntas sobre cómo avanzar en la fiscalización sin el aval del INYM, Garay responde que el Instituto debe hacer cumplir lo que establece la ley de su creación y su estatuto. Pero aclaró que el Estado provincial poco puede hacer para obligarlos a actuar.
Luego habló el productor Jorge Butiuk, quien ayer fue parte de la delegación que se presentó en la Comisión de Economías Regionales del Congreso. Explicó cómo fue la reunión y lo que pudieron expresar ante los legisladores nacionales. Quienes tienen la potestad de modificar la Ley del INYM.
A su término el representante del Estado misionero en el INYM, Ricardo Maciel subió al tocón para hablar y comentar que puede hacer como director del Instituto. Explicó que es solo uno de 12 directores y que él no puede convocar a una reunión de Directorio, solamente “invité a todos los Directores y al Presidente a participar de una reunión el próximo lunes a las 10 de la mañana aquí con ustedes” dijo.
Aunque disconformes con la información recibida por los referentes y funcionarios los productores y tareferos aplaudieron y agradecieron a viva voz al ministro Garay y al director Maciel por “ser los únicos que nos representan y siempre están con nosotros”.
Ahora solo queda seguir viendo como este campamento se mantiene durante el fin de semana sobre la calle Rivadavia, los productores advirtieron que seguirán llegando más grupos de toda la provincia, porque están dispuestos a seguir el tiempo necesario.
Se muestran confiados en que los industriales y molineros deberán ceder y escuchar sus demandas, porque además de esta protesta en Posadas, hay otra silenciosa a lo largo de la provincia. Los productores han decidido no comenzar la cosecha y la zafra lleva demorada ya una quincena, esto les permite protestar sin tener que salir a la ruta y afectar a los demás misioneros.
El directorio del Instituto Nacional de la Yerba Mate negó que haya una reunión programada para hoy con los dirigentes agrícolas que mantienen tomada la sede de la entidad y advirtió que no avanzará en “conversaciones bajo presión”. En un documento emitido por el organismo se cuestiona la “violencia” ejercida contra el INYM y se asegura que “se está trabajando” por encontrar soluciones a la crisis”.
En ese sentido, se remarca que “el edificio fue tomado por la fuerza, de forma intempestiva, forzando al personal a retirarse de sus puestos de trabajo y también ocasionando daños en la sede del INYM que serán oportunamente evaluados”.
El Directorio del INYM remarcó que “siempre ha mantenido abierta la puerta del diálogo para abordar los problemas del sector yerbatero y mantendrá siempre esta postura, pero también sostiene que no avanzará en conversaciones bajo presión, en un clima violencia y con agresiones físicas hacia algunos de sus miembros como ocurrió al momento de la toma del edificio”.
Los directores señalaron que están dispuestos a reunirse todas las veces que sean necesarias para avanzar en las soluciones, pero solamente lo harán una vez que la sede del INYM sea desalojada y el organismo retome su habitual ritmo de actividades.
“Se recuerda que el INYM trabaja y seguirá trabajando para encontrar las soluciones a los temas del sector yerbatero, dejando en claro que tales soluciones requieren el respaldo de todos los actores de la actividad y de otros organismos”, aseguraron.
Finalmente, el directorio instó a quienes “participan y fomentan este recurso de pretender una negociación bajo presión que depongan su actitud, ya que esta situación solo genera perjuicios al sector yerbatero en la búsqueda de salidas por el camino democrático del diálogo”.
Esta mañana seguía la toma del Instituto Nacional de la Yerba Mate, que se extenderá por lo menos hasta mañana, cuando haya una reunión entre productores y todo el directorio del organismo.
Ayer, luego de la reunión con el ministro del Agro, José Luis Garay y el presidente del INYM, Alberto Re; los manifestantes que tomaron la sede del INYM reafirmaron que permanecerán en el lugar hasta obtener las respuestas a sus pedidos.
Jorge Butiuk uno de los referentes de los manifestantes explicó que los pedidos son los “hacer cumplir la Ley del INYM, mejorar los controles de precios, intalar los centros de transacciones, el pago al contado a los productores y un nuevo precio para la hoja verde desde abril”.
Sobre la reunión indicó que no fue fructífera para ellos, por lo que seguirán dentro de las instalaciones del INYM. Además, adelantó que mañana llegarán más camiones con productores incrementando el bloqueo frente al INYM.
Butiuk planteo que a largo plazo piden un cambio en el Estatuto del INYM y u recambio de los directores.
“No hay respuestas” dijo Butiuk que preside la Federación Agraria Argentina filial Misiones. Comentó que hubo una amenaza de desalojo por parte del presidente del INYM, Alberto Re, a la cual los productores le respondieron que “no vamos a salir de acá, salvo que nos tiren por la ventana”.
El productor lamentó que la postura de Re termina agravando la situación e incrementando el malestar de los productores. Hasta ahora los productores se quedarán en el INYM hasta el viernes.
Mañana un grupo de referentes yerbateros participará de la reunión de la Comisión de Economías Regionales explicando la realidad del sector yerbatero a los Diputados Nacionales. La reunión está prevista para las 10 de la mañana.
Por su parte el Ministro del Agro, José Luis Garay en Radio República consideró que el pedido de más controles permitiría controlar la oferta y la demanda, regulando la cantidad de hoja verde en el mercado.
El Ministro explicó que solamente estaban en la reunión el presidente con dos directores del INYM, por lo que no pudieron darles ninguna respuesta definitiva a los productores. Adelantó que el viernes habría una nueva reunión, luego que el presidente del INYN regrese de Buenos Aires, donde viajará mañana.
“Lo que quieren es mayor control, del INYM por supuesto y de los organismos de control. Piden que se cumplan los valores que figuran en los laudos y que los pagos sean en los plazos legales” dijo Garay.
El funcionario misionero consideró que para “que el INYM cumpla con los controles faltan más inspectores, habría que hacerlos rotar en las diferentes zonas de la provincia y en Corrientes. Tienen que haber controles más exhaustivos, porque evidentemente están fallando, la queja no puede ser tan generalizada como en este momento”.
Garay describió como debería ser el control pedido por los productores, diciendo que la cantidad de yerba que ingresa un productor debe generar un remito y un pesaje y esto debe traducirse en un depósito en una caja de ahorro, como lo estableció Rentas.
Además, comentó que el Centro de transacciones y el registro de productores permitiría controlar los kilos que produce el productor, de estos cuantos van al secadero y cuanto significa en los molinos, hasta el control final de la estampilla del INYM.
Al ser consultado sobre la posibilidad de pedir 0,50 centavos de dólar, y si esto generaría mayor oferta de yerba, comentó que “hace dos años el precio era de 0,50 centavos de dólar por kilo y se pagaba por encima del precio oficial”.
Remarcó que, si esto genera mayor oferta de hoja verde, el INYM tiene las herramientas para poder controlar la oferta y la demanda de hoja verde. Además, explicó que estas acciones pueden ser tomadas en conjunto entre el INYM y la Secretaria de Agricultura de Nación.
Garay explicó que “cuando hay que tomar alguna medida especial las decisiones es en conjunto, el 50 por ciento del INYM y el 50 por ciento de la Secretaria de Agricultura de Nación, claro que este precio puede implicar que los productores inviertan en mejorar los yerbales y se genere mayor producción”.