yerbatazo

Passalacqua convocó a urgente reunión de trabajo por situación yerbatera

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Hoy sábado, en Sala de Situación de Casa de Gobierno, el mandatario y sus colaboradores siguieron de cerca la marcha de la actual coyuntura cuyos plazos de resolución por parte de la Nación  se ven demorados impactando negativamente en el día a día de la familia yerbatera. No obstante, el Gobierno provincial analiza medidas que apuntan a mitigar el conflicto y con la mirada puesta fundamentalmente en los pequeños productores y tareferos.

A la espera del laudo de Nación, el gobernador Passalacqua volvió a insistir en que se considere el precio de 50 centavos de dólar para la hoja verde.

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El Momo Venegas y su desprecio por los yerbateros: “Los carapintadas que vinieron a la Plaza”, disparó

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El Momo Venegas estaba en plena gira con Mauricio Macri por el reino de España cuando estalló el conflicto yerbatero en Misiones. El sindicalista que representa a los trabajadores rurales cenaba de gala con el Rey de España cuando en Posadas los tareferos tomaban la sede de la Uatre. Evidentemente, se siente más cómodo en los cocktails que al calor de una protesta. Después de volver de Madrid acompañó a los productores a una reunión en Agricultura en la que les prometieron 1.500 millones de pesos para financiar la cosecha de yerba mate, pero en apenas una semana esa promesa se convirtió en incumplida: los fondos no vendrán y mucho menos en esa magnitud.
Pero el Momo aseguró en televisión que hoy venían los funcionarios a solucionar el problema yerbatero en Misiones. Y fue por más: “El otro día vinieron carapintadas a la Plaza de Mayo”, aseveró comparando a los productores con los militares que intentaron un golpe de Estado contra los gobiernos de Raúl Alfonsín y Carlos Menem.
El titular de la Uatre, integrante de la alianza Cambiemos, se desentendió del principal problema de la cadena productiva que es el incumplimiento de precios que afecta a productores, pero esencialmente a los tareferos que debe representar. “Les pagan 300 pesos la tonelada cuando deben pagarles 500”, se quejó, sin advertir que la Uatre debe velar por las condiciones de trabajo de los tareferos. “Yo soy un trabajador”, se atajó cuando le recordaron su condición de gremialista.
Asimismo, en defensa del gobierno de Macri, aseguró que en la protesta de la CGT de esta semana, “hubo muchos colectivos como en el apogeo del kirchnerismo”.
Finalmente, en el epílogo del programa Intratables, reiteró una teoría acuñada por el PRO y repetida hasta el cansancio por la oposición al kirchnerismo, incluso por empresarios como Enrique Pescarmona: “Embarazan a criaturas de 10 y 11 años para cobrar la asignación por nacimiento”, tiró el Momo sin sonrojarse.

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“Nos volvieron a mentir” dijeron los yerbateros luego de la reunión con autoridades nacionales

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Luego de la reunión con las autoridades de Nación, los productores yerbateros expresaron su desazón expresando que “nos volvieron a mentir, nos dejaron solos”.  Dejaron abierta la puerta a la continuidad del paro y nuevas medidas. En tanto el lunes comenzaría la zafra.

El productor de San Vicente, Ángel Oseñuk explicó que “hoy era un día esperado por los productores yerbateros, íbamos a tener una respuesta por el organismo nacional de Agroindustria. Hoy se han reunido en el INYM como nos habían dicho, nos habían hablado que iban a traer una esperanza de 1500 millones de pesos. Lamentablemente hoy han negado eso”.

El productor dijo “la verdad hoy no hay ninguna buena perspectiva para nuestro producto madre de la provincia. La Nación nos soltó la mano”.

Oseñuk afirmó que “luchamos hasta este momento para que el tarefero gane el mejor precio, que el productor gane el mejor precio. No hay interés de Nación para que esto suceda”. El productor lamentó que “nos vinieron a mentir de vuelta, nosotros sabemos que es una situación difícil, todos estamos pasando por una crisis”.

Recordó que las negociaciones para mejorar los precios de la yerba vienen de abril del 2016 cuando se planteó la necesidad de cobrar 4,83 pesos por kilo de hoja verde. Hoy estamos cobrando 3 pesos o 3,20 pesos. No hay más esperanza, ahora cada uno tiene que ver la mejor manera de seguir”.

Afirmó que “no vamos a abandonar la lucha, para ver como domamos este toro. Pero les digo que si no nos unimos como siempre les dije de nada va a servir que seamos seis o siete organizaciones para mejorar las condiciones de los productores”.

Sobre la posibilidad de que las industrias adelanten el 40 por ciento para esta cosecha, Oseñuk consideró que “eso no se va a cumplir”. Afirmó que “

En tanto Hugo Sand recordó que en la reunión con el Subsecretario Ricardo Negri y el Momo Venegas “cuando realizamos el yerbatazo se nos ofreció 1500 millones y hoy se nos negó. Creo que los cinco que estábamos en la reunión escuchamos clarito que nos prometieron esos 1500 millones”.

El productor afirmó que “pedimos que ese dinero no vaya a financiar los cheques posdatados, sino que sirva para comprar yerba mate canchada. Según nuestros cálculos podemos sacar del mercado cerca de 60 millones de kilos de yerba mate canchada, cuando el INYM dice que hay un sobrante de 50 millones de kilos”.

“Nosotros queremos que se cumpla la Ley (del INYM) y porque tanto a la gente de Ministerio de Agroindustria y a Re del INYM de aplicar la Ley es raro esto. Que en caso de desequilibrios de oferta y demanda hay que eliminar plantaciones y aplicar cupos de cosecha” dijo Sand.

El productor recordó que cuando Negri vino a Misiones explicó que “el problema de la yerba es la superproducción, un exceso de oferta de materia prima. El INYM dice que sobran 50 millones de kilos, los molineros dicen que no pueden pagar porque hay un stock muy grande, entonces apliquemos la Ley. Pero no lo quieren hacer y hacen todo este tipo de arquitectura que son cortinas de humo. Esto es para dilatar para que lleguemos a este nivel y nos arrodillemos y nos sigan saqueando”.

En tanto el productor Julio Peterson agradeció a todos los que los acompañaron en la protesta. Afirmó que “el lunes queda en la decisión de cada productor y secadero el trabajar o no y proponer los precios que más les convenga, no podemos más. Creímos que íbamos a poder convencerlos al INYM y al Gobierno Nacional que la producción es quien maneja el sector”.

El joven dirigente explicó que “la situación de los productores y tareferos es extremadamente urgente. Que con los precios actuales de 14 pesos el kilo de hoja canchada lo que lleva a pagar 3 pesos el kilo en secadero y al tarefero no le van a pagar más de 50 centavos o 500 la tonelada”.

“Lamento llegar a esta situación luego de un año y pico de lucha, de haber agotado todas las instancias. Llegar al momento de que nos vengan y nos mientan. Y es por eso que dejamos en la decisión de los productores que vamos a hacer” dijo Peterson.

Explicó que “estamos dispuestos a luchar, pero necesitamos el apoyo de todos. Todos debemos salir a la orilla de la calle a levantar la bandera de productor y trabajador”.

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Crisis de la yerba: la solución está en la mesa imperfecta

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9 a 3. Una goleada. Los números reflejan una diferencia abultada. Contundente. Obedecen a una de las últimas votaciones en el seno del Instituto Nacional de la Yerba Mate, el organismo encargado de regular y custodiar la cadena productiva para que haya un equilibrio en la distribución de la renta y medidas de protección para los eslabones más sensibles.

¿Qué se votaba? Una semana antes de que se vuelva a enviar la definición del precio al laudo de la Nación, a instancias de la Provincia, se puso sobre la mesa una propuesta de suspender la zafriña de marzo, una época con escaso movimiento de la producción y con una incidencia menor en los volúmenes, pero suficiente para equilibrar la sobreoferta de materia prima.

De los 240 secaderos en actividad, menos de 20 operan durante la zafriña y manejan entre trece y 16 millones de kilos mensuales, contra 130 millones de kilos en el momento más fuerte de la cosecha.

Fue un martes.

Pero los directores pidieron “tiempo” para analizar la propuesta. Aceptaron votar el miércoles, pero ya volvieron con la decisión tomada. 9 a 3.

Una nueva oportunidad perdida para equilibrar la oferta y hacer uso de las herramientas que posee el INYM desde su génesis.

Sin embargo, el resultado no sorprende. El precio se define generalmente en el ministerio de Agricultura de la Nación por falta de acuerdo. En el INYM hay una propensión a desdeñar las demandas de la producción, el eslabón más desprotegido, que a su vez arrastra a los trabajadores rurales, con apenas un lugar en la mesa, pero, llamativamente, algunas veces votando en contra de sus intereses.

Apenas tres votos a favor de suspender la zafriña: el del gobierno de Misiones, que había impulsado la medida y los dos representantes de la producción, Guido Lagier y Jorge Haddad.

Los del Gobierno y la producción correntina votaron en contra, lo mismo que los de las cooperativas de ambas provincias y los del sector industrial.

Llama la atención que algunos sectores voten en contra de sus propios intereses. Pero el resultado no sorprende. Es más o menos como viene operando el INYM desde hace varios años.

Nacido en 2002 al calor de una protesta histórica de los productores yerbateros de Misiones, en una crisis de precios mucho más profunda que la actual, el organismo que debía proteger los intereses de toda la cadena, fue perdiendo en el camino la esencia de su origen.

Los precios casi nunca se fijaron en Misiones y desde hace varios años vienen estando por debajo de las expectativas de los productores –incluso menores a los costos reconocidos por el mismo INYM, lo que viola la ley-.

Ahora se sostiene que la crisis yerbatera responde a una sobreoferta de materia prima, combinada con una caída de la demanda externa e interna. Pero es la coyuntura. El problema es estructural y de vieja data.

La ley es determinante. En su artículo 8 señala que el INYM puede implementar las medidas que resulten necesarias para facilitar el equilibrio entre la oferta y la demanda. El noveno es más claro: puede fijar el calendario de cosecha, (no solo sugerir como en la última resolución) y limitar nuevas plantaciones. Y puede aplicar cupos de cosecha con un sistema progresivo de mayor a menor.

Es decir, la mesa del INYM tiene las herramientas desde la ley original para planificar a futuro y tomar las decisiones que sean necesarias para anticiparse a una superproducción.

La ley es diáfana. El INYM debe realizar y compilar estadísticas, censos y relevamientos de la producción, elaboración, industrialización y comercialización y consumo de la yerba. Desde 2002 figura en la ley.

Sin embargo, hasta ahora se viene postergando la conclusión de un censo para saber con exactitud cuántos productores hay y cuánto producen. Dos meses, tres, seis. Supuestamente estará en estos días. 

También puede el organismo rector de la actividad, crear registros para la identificación de la producción, elaboración, industrialización y comercialización de la yerba mate.

Asimismo, tiene facultades para mediar ante las instituciones que correspondan a los efectos de atender los intereses del trabajador del sector o incluirlo en los beneficios del fondo de desempleo nacional.

En la última protesta que ocurrió en Posadas, el directorio se desentendió de la protesta de tareferos y fue la Provincia la que tuvo que hacerse cargo. Pero está en la ley.

El 90 por ciento de la producción yerbatera está concentrado en Misiones. Sin embargo, en el directorio del INYM hay cinco representantes de Corrientes. Las Marías es la firma principal, junto a una cooperativa. El Gobierno de esa provincia, como es lógico, defiende los intereses de la compañía.

No sólo es desproporcionado el reparto de poder en la mesa yerbatera. Las Marías tiene una enorme influencia en productores, secaderos y cooperativas de Misiones, a los que les compra la materia prima. Y votan de acuerdo a sus intereses.

Con el diez por ciento de la producción en Corrientes, Las Marías concentra el 44 por ciento del volumen de yerba elaborada.

La riqueza yerbatera que se produce en Misiones, termina siendo más generosa cruzando la frontera.     

Está claro que un precio menor para la materia prima beneficia directamente a Corrientes –y un poco a un grupo de grandes industrias misioneras- en detrimento de los casi 20 mil productores misioneros. Allá casi no hay productores, por lo que no hay un problema social. Hay un gran productor-comprador que se beneficia con los bajos precios. Incluso se han denunciado operaciones trianguladas para la compra a través de empresas inscriptas en otras provincias. Pero la yerba termina en Corrientes.   

La ley del INYM también es clara en cuanto a los precios. El cálculo nunca podrá ser inferior al importe que resulte necesario para desarrollar la actividad productiva, incluyendo cargas impositivas, laborales y previsionales, incluyendo una rentabilidad razonable. En varias oportunidades se fijó un precio por debajo de los valores pretendidos por los productores e incluso, menores a la grilla de costos oficial.

El Centro de Transacciones, una prioridad para la Provincia que le daría transparencia a las operaciones y que ahora cuenta con el aval del ministro de Agricultura, Ricardo Buryaile, figura, en realidad, entre las partes fundantes del INYM: aparece en el artículo 32, inciso e la “implementación y operación de un centro de Transacción de la Yerba Mate”. Pasaron quince años.  

No es el único lapsus temporal de la mesa yerbatera. El 21 de junio de 2007 se declaró el “acompañamiento” del INYM a la propuesta de modificación de la normativa del Código Alimentario Nacional que establece que “la fracción que pasa por el tamiz 40 será considerada hojas” por un sistema que determine la cantidad de palo mediante el método de fibra cruda o determinación de contenido de fibra bruta. De este modo, se conseguiría bajar el porcentaje de palo y absorber una mayor cantidad de hoja verde. El 19 de enero, una década después, el INYM decidió ratificar… lo mismo. Diez años.

No fue un olvido. Desde la vecina provincia hubo fuertes presiones para que esto no ocurra.

Otra resolución del 8 de este mes, es incluso más preocupante para los eslabones más débiles de la cadena. Apurado por la necesidad de dar transparencia en el mercado, como reclaman productores y el Gobierno de Misiones, el organismo decidió que para el 31 de julio de este año, todos los secaderos deberán contar con una constancia de aprobación de balanza emitida por el Instituto Nacional de Tecnología Industrial. Los que no cuenten con la balanza, podrán ser multados con el valor de hasta un millón de kilos de hoja verde.

¿Qué significa esto? Buena parte de los secaderos no cuenta con una balanza certificada y sí con otros tipos de mecanismos de medición. Solo las grandes firmas tienen balanzas del INTI.

En Misiones hay un solo operador autorizado a certificar las balanzas y asegura que no hay tiempo físico para que los secaderos cumplan con la norma. En este contexto, una multa semejante, sería la ruina y se favorece la concentración, algo que supuestamente el INYM, en su plan estratégico, advierte que hay que frenar.  

El Gobierno provincial instaló tres puntos de pesaje con balanzas electrónicas certificadas por el INTI para que operen como prueba del Centro de Transacciones. Así se puede seguir on line durante las 24 horas el movimiento de la actividad yerbatera y comparar con las operaciones bancarizadas. El sistema está en funcionamiento.

El estallido de la crisis no es culpa, claro, de las personas que ocupan los cargos. Ni de la yerbatera correntina que juega el juego que le conviene. Es en realidad, un laissez faire, laissez passer que fue resultó en tiempos de vacas gordas y precios elevados. Los productores que forjaron una enorme herramienta de transformación, ven pasar los años sin cambios profundos. Cuando el dinero fluye, no hay quejas y crece la venta de camionetas y tractores. Cuando falta, se los nota incómodos en un estudio de televisión porteño o repartiendo bolsitas de yerba en Plaza de Mayo, mendigando una audiencia con el Presidente, pero aceptando como mediador al Momo Venegas, que se enteró hace apenas unas horas de los padecimientos de sus representados.

El secretario general de la Uatre se convirtió en portador de una promesa de dudoso cumplimiento: según transmitió a los productores, el presidente Mauricio Macri garantizó un fondo de 1.500 millones de pesos para financiar la cosecha y que los productores cobren el valor fijado a través del Banco Nación, que recibiría los cheques hasta 180 días y pagaría en efectivo sin cobrar intereses.

Lejos está de ser una solución de fondo. Es apenas coyuntural. Ese dinero alcanzaría para una sola cosecha a valores actuales. Peor aún. Con dinero del Estado se estaría cubriendo el incumplimiento de las grandes industrias que son las que no pagan el precio oficial.

Los prometidos 1.500 millones servirían para pagar los intereses de las operaciones. No soluciona el problema de la yerba excedente que los grandes jugadores seguirán sin comprar o lo harán ofertando menores precios. El cheque a largo plazo suele venir acompañado por precios más bajos.

Hasta hace apenas unos días, la Nación decía que no contaba con el dinero para comprar la canchada extra en el mercado, por un valor estimado en mil millones de pesos.

Sería mejor cumplir con la ley. Pero como contó un intendente que participó de una reunión la semana pasada con los lugartenientes de Buryaile, desconocían los pormenores de la norma.   

Ante la crisis, queda en evidencia que no hay un equilibrio en la cadena y que el mercado, sin regulaciones firmes, tiende a concentrarse y engullir a los pequeños productores. Ya pasó en los 90, durante los años del libre mercado neoliberal. La hoja verde valía 0,20 centavos –vaya paradoja, de dólares, gracias a la Convertibilidad-. Menos que un chicle. Las chacras, apenas unas monedas más.  

Las fallas del INYM no deben servir de excusa, sin embargo, para despreciarlo como herramienta transformadora. Pero debe ser utilizado fervientemente por los principales interesados en un cambio: los misioneros.

Pero hasta para eso hay pequeñas trampas. El estatuto definido por los directores estableció que para poder ocupar una silla en esa mesa, el elegido debe representar a una entidad con cuatro años de antigüedad. Pasa una vida y hasta el Gobierno puede cambiar en cuatro años.

Es posible que el Gobierno provincial pida explicaciones por esa resolución del INYM y que intente modificarla.

Misiones debe –y que no se entienda esto como una guerra geográfica- proteger su economía y sus intereses. Hay que saber ocupar los espacios.

Para tener una dimensión de lo que importa la yerba mate en Misiones, van unos números. El gobernador Hugo Passalacqua oficializó la sugerencia de la Provincia para que la yerba valga 50 centavos de dólar.  De transformarse en realidad, tendría un enorme impacto económico.

Si se mantuviera el mismo ingreso de hoja verde a los establecimientos de la Misiones, según las declaraciones juradas de los operadores ante el INYM del 2016, se alcanzó los 707.267.262 kilogramos, los recursos en (por medio de los productores) se incrementarían en 1.959.130.315,74 pesos (+54%), pasando de 3.607.063.036,2 (si se mantuviera el precio de $ 5,1) a 5.566.193.351,94 (teniendo en cuenta el 50 por ciento de los 15,72 pesos por el valor del dólar vigente al cierre de las operaciones de este viernes). Dos mil millones de pesos más, en manos de productores y con un inmediato efecto derrame en la economía.

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Yerba a 50 centavos de dólar: los ingresos de los productores aumentarían en dos mil millones de pesos

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El gobernador Hugo Passalacqua sentó posición con claridad en medio del conflicto yerbatero. “Ratificamos una vez más nuestra postura de defender la producción y sobre todo, al pequeño productor”, dijo después de una reunión del gabinete económico. Después, abundó: retomó una idea expuesta el año pasado por el presidente de la Legislatura, Carlos Rovira, y sugirió que el precio de la materia prima debe valer 50 centavos de dólar, algo así como 7,50 pesos, bastante alejado de los 5,10 pesos que los productores no logran cobrar actualmente.

Al margen de las discusiones sobre las responsabilidades en el incumplimiento de los precios, desde hace un tiempo se observa una pérdida del poder adquisitivo de los productores que va más allá de poder cobrar lo pactado.

Al observar la evolución del precio de la hoja verde puesta en secadero según los diferentes incrementos efectuados, ya sea mediante el laudo nacional (gran parte de los casos) o por resolución del directorio del INYM, el precio de diciembre del 2014 al mes de enero de 2017, se incrementó nominalmente en un 29,11 por ciento pasando la tonelada de 3.950 pesos a  5.100 pesos (a partir de octubre de 2016). Ese aumento está claramente por debajo de la inflación observada mediante mismo lapso temporal (+75 %), por lo que el pequeño productor tuvo una caída en su ingreso real por kilogramo de cosecha de alredor del 26,23 por ciento.

La propuesta del Gobernador, que gira en torno claramente del lado del productor, por su visión integradora y a fin de mejorar la actual distribución del ingreso en la economía yerbatera, sugiere que el precio de la hoja verde pase a estar $ 7,87, que corresponde al 0,5 u$s por dólar, representando así, un incremento del 54 % de la hoja puesta en secadero.

La iniciativa del Gobierno provincial en relación a la potencial determinación del laudo nacional, implicará en primer lugar, una recuperación del poder adquisitivo perdido por los pequeños productores, y en segundo lugar, al determinarse en función al dólar, el mismo quedará atado a la variación de la cotización del dólar que favorecerá su rentabilidad.

Asimismo, dicha propuesta tiene como eje la distribución del ingreso, concentrada gran parte en los intermediarios (cadenas de supermercados, entre otros), partiendo de que la producción de la yerba mate (hoja verde), es principalmente realizada por pequeños productores, que son propietarios de tierras menores a 20 hectáreas, y que conforme a los datos del INYM los mismos ascienden a 16.842 productores representando el 90,47 por ciento del total (18.615 productores) y que a su vez tienen una participación del 54,43 por ciento del total de hectáreas cultivadas.

De concretarse el aumento, con el mismo ingreso de hoja verde a los establecimientos de Misiones, según las declaraciones juradas de los operadores ante el INYM del 2016, que alcanzó a los 707.267.262 kilogramos, el ingreso provincial (por medio de los productores) se incrementaría en 1.959.130.315,74 (+54 por ciento), pasando de 3.607.063.036,2 pesos (si se mantuviera el precio de 5,1 pesos) a 5.566.193.351,94 pesos (teniendo en cuenta el 50 por ciento del dólar vigente a la fecha 15,72 pesos).



 

Se puede observar en el gráfico precedente, que la evolución del precio de la hoja verde puesta en secadero, estuvo por debajo de la variación de los precios y de la variación del tipo de cambio (cotización del dólar), siendo esta última superior a los demás, particularmente después del salto que se dio tras el levantamiento del cepo cambiario en diciembre/15, por lo que, si el precio de la hoja verde hubiera estado en función al dólar desde dic/14, los productores hubieran tenido un incremento del poder adquisitivo del 6 % en tal horizonte.
 

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