YPF

Marín anticipó exportaciones de GNL por US$10.000 millones anuales y US$29.000 millones de inversión

Compartí esta noticia !

El proyecto argentino para convertir el gas de Vaca Muerta en una plataforma de exportación de gas natural licuado (GNL) comienza a tomar dimensión no solo por el volumen de inversión comprometido, sino también por su potencial impacto sobre el ingreso de divisas y el empleo. El presidente y CEO de YPF, Horacio Marín, aseguró que la iniciativa permitirá generar exportaciones por unos US$10.000 millones anuales y crear alrededor de 20.000 puestos de trabajo.

“Vamos a exportar 10.000 millones de dólares por año. Esto va a generar 20.000 puestos de trabajo”, afirmó Marín en declaraciones al programa “Vamos Rivadavia”, conducido por Nelson Castro en Radio Rivadavia.

El planteo supone que la Argentina puede avanzar desde una posición de productor de hidrocarburos hacia un esquema de exportación energética de escala global. El gas producido en Vaca Muerta será procesado y licuado para ser transportado en barcos hacia mercados internacionales, particularmente Europa y Asia, donde existe una demanda estructural de energía.

Marín proyectó que el flujo exportador podría sostenerse durante unos 20 años. Bajo esa hipótesis, los US$10.000 millones anuales representarían aproximadamente US$200.000 millones acumulados durante dos décadas. La cifra, más que una proyección de corto plazo, muestra el objetivo de construir una fuente estructural de divisas para la economía argentina.

El proyecto se apoya además en el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), que busca ofrecer un marco de previsibilidad para inversiones de gran escala y facilitar la participación de capital extranjero. Para YPF, esa herramienta es relevante porque la infraestructura necesaria para desarrollar la cadena de GNL requiere desembolsos que exceden ampliamente la capacidad de financiamiento de una única compañía.

“Es un proyecto muy robusto, porque exportamos petróleo y gas. Y pueden haber inversiones extranjeras gracias al RIGI”, sostuvo Marín, al explicar el papel que tendrá el régimen en la etapa de financiamiento.

El punto inmediato, sin embargo, todavía no es la exportación sino conseguir el financiamiento necesario para poner en marcha las obras. Marín señaló que el proyecto se encuentra actualmente en esa etapa y estimó que el cierre financiero se producirá hacia fines de este año. A partir de 2027 comenzarían las obras de infraestructura.

La inversión prevista para los próximos cuatro años alcanza los US$29.000 millones, una escala que convierte al proyecto energético en uno de los mayores programas de inversión privada de la historia reciente argentina. Ese desembolso deberá financiar instalaciones de producción, transporte, procesamiento y licuefacción, además de la perforación de los pozos necesarios para sostener el volumen de gas requerido.

La relevancia económica del proyecto está precisamente en la integración de esa cadena. El desafío no consiste únicamente en producir más gas, sino en disponer de infraestructura suficiente para llevarlo desde Vaca Muerta hasta las instalaciones de procesamiento y posteriormente convertirlo en un producto exportable por vía marítima.

La apuesta por el GNL también busca superar una restricción histórica de la matriz energética argentina: la dependencia de la infraestructura regional para colocar excedentes de gas. La licuefacción permite transportar el recurso en barcos y acceder a mercados que no están conectados por gasoductos con el país.

Ese cambio abre una ventana comercial particularmente relevante porque permite diversificar destinos. Europa y Asia cuentan con mercados de gran escala y necesidades energéticas diferentes, mientras que el GNL se comercializa globalmente y puede ser redirigido según precios y demanda.

Marín planteó además una visión de largo plazo sobre la transformación de la matriz exportadora argentina. Afirmó que el país puede convertirse en el segundo exportador mundial de etanol, alcanzar el quinto lugar global en líquidos utilizados para garrafas y posicionarse como sexto exportador mundial de gas natural.

El desafío es convertir esas ventajas potenciales en capacidad exportadora efectiva. Para lograrlo, Argentina necesita resolver financiamiento, infraestructura, disponibilidad de equipos, desarrollo de proveedores y formación de trabajadores especializados. La magnitud de las inversiones también exige estabilidad regulatoria durante períodos que exceden ampliamente un mandato presidencial.

En ese punto, Marín buscó diferenciar el proyecto de las discusiones políticas coyunturales y remarcó que la estrategia de YPF está pensada en horizontes de largo plazo. “Nosotros estamos construyendo para el futuro y para las inversiones”, afirmó, al subrayar que la empresa trabaja con una perspectiva que trasciende las declaraciones de corto plazo.

La cuestión central será entonces la ejecución. Los US$29.000 millones previstos para los próximos cuatro años no representan solamente una cifra financiera: implican obras, contratos, empleo, demanda de bienes y servicios y oportunidades para proveedores argentinos.

Si el proyecto alcanza los volúmenes previstos, el efecto económico podría extenderse mucho más allá de Vaca Muerta. Una cadena de GNL de escala internacional puede generar actividad en Neuquén, infraestructura y logística en otras provincias y una nueva plataforma exportadora vinculada con el litoral marítimo patagónico.

Para la economía argentina, la oportunidad es doble. Por un lado, convertir los recursos de Vaca Muerta en una fuente sostenida de divisas; por otro, utilizar la inversión energética como motor para desarrollar capacidades industriales y tecnológicas locales.

La condición para que esa oportunidad se materialice es que el proyecto avance desde los anuncios hacia el financiamiento y luego hacia las obras. El cierre financiero previsto para fin de año será, por eso, el próximo hito relevante. Si se concreta, 2027 marcaría el comienzo de una etapa de inversión que podría redefinir el lugar de Argentina en el mercado energético global.

Compartí esta noticia !

Argentina LNG: YPF presentó el RIGI más grande por US$51.000 millones para exportar GNL desde Vaca Muerta

Compartí esta noticia !

YPF formalizó el proyecto de inversión más grande presentado hasta ahora bajo el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI). Denominado “Argentina LNG”, contempla una inversión total de US$51.000 millones para transformar el gas de Vaca Muerta en gas natural licuado (GNL) destinado a los mercados internacionales, en una alianza entre la petrolera argentina, la italiana Eni y XRG, compañía energética de Emiratos Árabes Unidos.

El presidente y CEO de YPF, Horacio Marín, confirmó la magnitud de la iniciativa y la definió como la inversión “más importante presentada hasta el momento” bajo el régimen. El proyecto representa, además, un cambio de escala para la estrategia energética argentina: no se trata solamente de incrementar la producción de gas, sino de construir una cadena industrial y logística capaz de convertir ese recurso en una plataforma permanente de exportación.

“Este proyecto transformará el gas natural de Vaca Muerta en exportaciones de GNL destinadas a los mercados internacionales”, sostuvo Marín. La adhesión al RIGI, agregó, constituye un paso fundamental para avanzar hacia una nueva etapa de Argentina como exportador global de energía.

La arquitectura del proyecto combina producción de gas en Neuquén, infraestructura específica de transporte, plantas de procesamiento, trenes de fraccionamiento de líquidos y dos unidades flotantes de licuefacción, conocidas como FLNG. En conjunto, las dos unidades tendrán una capacidad de 12 millones de toneladas por año (MTPA) y estarán ubicadas frente a la costa de Río Negro, en el golfo San Matías.

El primer gran tramo de inversión se concentra en el período que llega hasta 2031, cuando está prevista la puesta en operación de las dos unidades de licuefacción. Durante esa etapa se desembolsarían cerca de US$29.000 millones, una cifra que permite dimensionar la magnitud de la infraestructura necesaria para transformar el gas no convencional en un producto exportable por vía marítima.

De ese monto, unos US$24.000 millones estarán destinados a infraestructura, mientras que los US$5.000 millones restantes financiarán el desarrollo del upstream y la perforación de los pozos necesarios para alcanzar la producción requerida por las dos unidades de licuefacción.

El dato es estratégico porque establece una conexión directa entre el crecimiento de Vaca Muerta y la infraestructura de exportación. La expansión de la producción de gas por sí sola no garantiza mayores ventas externas si no existe capacidad suficiente para procesarlo, transportarlo y convertirlo en GNL. “Argentina LNG” busca resolver esa restricción mediante una cadena integrada que abarque desde el pozo hasta el mercado internacional.

El impacto sobre el empleo también será significativo. Entre 2026 y 2030, durante la etapa de construcción, el proyecto prevé generar más de 20.000 puestos de trabajo anuales. Una vez que las instalaciones entren en operación, se estima que se sostendrán alrededor de 8.000 empleos anuales vinculados con la puesta en marcha y funcionamiento del complejo.

A ese efecto directo se suma el potencial sobre la industria nacional. YPF estima una contratación de bienes y servicios de proveedores argentinos por unos US$15.000 millones. La cifra convierte al proyecto en una oportunidad para ampliar capacidades industriales, desarrollar proveedores especializados y aumentar el contenido local de una de las cadenas productivas con mayor potencial exportador del país.

Ese componente será determinante para medir el impacto económico más allá de las inversiones iniciales. La transformación del gas en GNL puede generar divisas, pero el desarrollo de proveedores locales permite que una parte mayor de ese valor quede dentro de la economía argentina en forma de empleo, servicios, equipamiento, conocimiento e inversión.

El proyecto también modifica la geografía económica de la expansión energética. Vaca Muerta seguirá concentrando la producción de gas, pero el procesamiento y la salida exportadora tendrán un fuerte componente asociado a Río Negro y al golfo San Matías. La escala de la iniciativa abre así la posibilidad de desarrollar nuevas cadenas logísticas y de servicios alrededor de la infraestructura portuaria y energética.

Desde la perspectiva macroeconómica, “Argentina LNG” representa una apuesta de largo plazo por transformar un recurso natural abundante en una fuente estructural de divisas. La exportación de GNL permitiría diversificar los mercados de destino del gas argentino y reducir la dependencia de la demanda regional, particularmente de los mercados vinculados a los gasoductos.

La magnitud del proyecto también permite dimensionar el rol que el sector energético puede desempeñar dentro del RIGI. Los 21 proyectos que ya habían sido aprobados acumulaban inversiones por US$46.708 millones, según datos citados por la Agencia Noticias Argentinas. “Argentina LNG” supera por sí solo ese monto, una diferencia que evidencia el peso creciente de las inversiones energéticas dentro del régimen.

El anuncio había sido anticipado por el ministro de Economía, Luis Caputo, durante una exposición en la Bolsa de Comercio de Córdoba. En aquella oportunidad había señalado que todavía quedaban proyectos de gran escala por conocerse y anticipó la posibilidad de iniciativas individuales de hasta US$50.000 millones.

Ahora, el desafío pasa de la aprobación regulatoria a la ejecución. Un proyecto de esta dimensión requiere coordinar perforación, transporte, procesamiento, infraestructura marítima, licuefacción, financiamiento y contratación de proveedores durante varios años. La escala financiera reduce el margen para interrupciones y vuelve determinantes la estabilidad regulatoria, la infraestructura y la continuidad de las condiciones que hicieron posible la inversión.

También será relevante la capacidad argentina para acompañar el crecimiento productivo con infraestructura energética y logística. El aumento de la demanda de bienes, servicios, trabajadores especializados y transporte puede convertirse en un multiplicador económico para las provincias vinculadas con la cadena si existe planificación suficiente para evitar cuellos de botella.

La oportunidad, en ese sentido, excede a YPF y a sus socios. Un programa de US$51.000 millones puede convertirse en una plataforma para ampliar la base industrial argentina si los US$15.000 millones estimados en compras nacionales se traducen en proveedores competitivos, incorporación tecnológica y capacidades exportables.

El proyecto marca, finalmente, un punto de inflexión en la estrategia energética argentina. Vaca Muerta deja de ser solamente una fuente de hidrocarburos para convertirse en el núcleo de una cadena de valor orientada a mercados globales. El paso siguiente será demostrar que esa ventaja geológica puede sostenerse con infraestructura, capital, empleo y proveedores locales.

Si “Argentina LNG” logra avanzar según el cronograma previsto, la puesta en operación de las dos FLNG en 2031 no representará solamente la incorporación de capacidad de licuefacción. Significará la consolidación de un nuevo modelo exportador en el que el gas de Vaca Muerta pueda convertirse en una fuente de divisas de largo plazo y en un motor de inversión productiva para buena parte de la economía argentina.

Compartí esta noticia !

Diego Santilli se queda con el sillón de Manuel Adorni en el Directorio de YPF

Compartí esta noticia !

El jefe de Gabinete, Diego Santilli, ocupará otro puesto que quedó vacante tras la salida de Manuel Adorni, quien renunció al Directorio de YPF en junio pasado. El funcionario representará así al Estado mediante la Acción de Oro, que le otorga poder de veto sobre decisiones estratégicas y participación directa en la Asamblea de Accionistas.

También tendrá un voto determinante ante eventuales procesos de fusión, reorganización o privatización de la petrolera.

El Estado conserva el 51% de las acciones de YPF desde la expropiación de la compañía en 2012.

Director de YPF ad honorem

Diego Santilli no percibirá el salario correspondiente al cargo ya que, según se informó oficialmente, ejercerá el cargo ad honorem, tras renunciar a la remuneración correspondiente a esa función.

En efecto, la renuncia a los honorarios como director de YPF es una práctica que se repitió con los últimos jefes de Gabinete que ocuparon la Acción de Oro.

Manuel Adorni asumió como Director Titular Clase A el 31 de enero de 2026, al hacerse cargo de la Jefatura de Gabinete en reemplazo de Guillermo Francos. Al igual que ahora Santilli, Adorni renunció a los honorarios que le correspondían como director de la petrolera y percibió únicamente el sueldo de funcionario público.

Antes de Adorni, Francos había ocupado ese mismo lugar tras asumir como jefe de Gabinete en mayo de 2024, en reemplazo de Nicolás Posse. Francos también declinó cobrar el sueldo como director y se mantuvo únicamente con sus haberes como funcionario. El propio Posse, primer jefe de Gabinete del gobierno de Javier Milei, había sentado ese precedente al frente del directorio de la petrolera estatal.

Cuánto cobra un director de YPF

Según el balance de YPF, la remuneración promedio de un director ronda los US$954.000 anuales.

El nombramiento se conoció después de que YPF presentara el mejor trimestre de su historia, con una ganancia neta de US$1.205 millones.

La compañía también informó un EBITDA ajustado récord de US$2.804 millones y un crecimiento de 42% en sus ingresos, hasta US$6.574 millones.

Compartí esta noticia !

Qué es el split de acciones de YPF y por qué busca atraer a pequeños inversores

Compartí esta noticia !

YPF implementará este martes 4 de agosto un split o desdoblamiento de acciones en una relación de 10 a 1. La operación modificará la cantidad de títulos disponibles y el precio individual de cada papel, pero no cambiará el valor económico de las inversiones ni la participación proporcional de los accionistas.

El mecanismo es sencillo: por cada acción que un inversor tenga antes del desdoblamiento, recibirá automáticamente nueve acciones adicionales. Así, una acción se convertirá en diez, mientras que el precio de cada título pasará a representar aproximadamente una décima parte del valor previo.

La operación también tendrá una dimensión relevante sobre la estructura del papel. Según informó la compañía, la cantidad de acciones en circulación pasará de 393,3 millones a 3.933,1 millones, mientras que el valor nominal de cada acción se reducirá de $10 a $1. En paralelo, se modificará la relación entre los ADR de YPF y las acciones locales, que pasará de 1:1 a 1:10.

El punto central para los inversores es que el split no genera, por sí mismo, una ganancia ni una pérdida patrimonial. Si un accionista tenía una acción antes de la operación, después tendrá diez acciones con un valor individual proporcionalmente menor. El valor total de su tenencia permanece sin cambios.

La diferencia está en el acceso y en la dinámica de negociación. Al reducir el precio unitario de cada acción, YPF busca disminuir la barrera de entrada para los inversores minoristas y ampliar la cantidad potencial de participantes en el mercado. La compañía también apunta a incrementar el volumen operado y mejorar la liquidez del papel.

La lógica detrás del movimiento es especialmente relevante para un mercado de capitales que necesita ampliar su base de inversores. Una acción con un precio nominal más bajo puede resultar más accesible para pequeños ahorristas que quieren incorporarse al mercado accionario, aunque el split, por sí solo, no modifica el valor fundamental de la empresa.

En términos prácticos, el cambio será automático. Los accionistas no deberán realizar ningún trámite para recibir las nuevas acciones, ya que la operación se aplicará directamente sobre sus tenencias.

El desdoblamiento forma parte de una estrategia de YPF orientada a acercar sus acciones a los inversores minoristas y ampliar la base de participantes. El desafío estará ahora en comprobar si esa mayor accesibilidad se traduce efectivamente en más operaciones, mayor liquidez y una participación más amplia de pequeños ahorristas en el mercado de capitales argentino.

Compartí esta noticia !

Más presión sobre los combustibles: actualizan los biocombustibles y suma otro factor de aumento para agosto

Compartí esta noticia !

Las Resoluciones 188 y 189 de la Secretaría de Energía fijaron los nuevos precios mínimos para agosto en el marco de la Ley 27.640 de Biocombustibles. El bioetanol elaborado a partir de caña de azúcar pasó a costar 1.061,87 pesos por litro, mientras que el producido con maíz quedó establecido en 973,24 pesos por litro, ambos con un incremento del 1,75% respecto de los valores vigentes durante julio.

En paralelo, el biodiésel destinado a la mezcla obligatoria con gasoil aumentó hasta 2.001.063 pesos por tonelada, lo que representa una suba del 4% mensual, un porcentaje que supera ampliamente la inflación estimada para junio, del 1,9%.

Si bien estos incrementos no se trasladan íntegramente al precio que pagan los consumidores, sí impactan en la estructura de costos de las petroleras debido a la obligatoriedad de incorporar biocombustibles a los combustibles fósiles. En Argentina, la nafta contiene un corte obligatorio del 12% de bioetanol, distribuido en partes iguales entre caña de azúcar y maíz, mientras que el gasoil incorpora 7,5% de biodiésel, porcentaje que puede modificarse por decisión oficial, aunque la legislación establece un piso mínimo del 5%.

El ajuste se suma a otra decisión reciente del Gobierno: la actualización parcial del Impuesto sobre los Combustibles Líquidos (ICL) y del Impuesto al Dióxido de Carbono (IDC), un mecanismo que el Ministerio de Economía venía postergando para evitar un mayor traslado a la inflación.

Con esa modificación, la carga tributaria sobre la nafta aumentó a 10,57 pesos por litro en concepto de ICL y 0,64 pesos por IDC. En el caso del gasoil, los valores pasaron a 9,50 pesos y 1,09 pesos por litro, respectivamente.

La estrategia oficial de escalonar los ajustes impositivos responde a un delicado equilibrio entre recomponer la recaudación fiscal y evitar un salto abrupto en uno de los precios con mayor capacidad de transmisión sobre el resto de la economía. El combustible continúa siendo uno de los principales insumos para el transporte de cargas, la producción industrial y las actividades agropecuarias, por lo que cualquier variación repercute rápidamente sobre la cadena de costos.

El campo también siente el impacto

Las resoluciones tienen además una lectura productiva. El aumento mejora los ingresos de las industrias que elaboran biocombustibles, un sector estrechamente vinculado al agro argentino. El bioetanol de maíz fortalece la cadena cerealera, mientras que el derivado de caña de azúcar beneficia principalmente a los ingenios del NOA. En tanto, el biodiésel continúa siendo una salida estratégica para la industrialización de la soja.

Desde esa perspectiva, la actualización busca preservar la rentabilidad de las plantas elaboradoras frente al incremento de los costos de producción, tal como prevé el marco regulatorio vigente. La Secretaría de Energía justificó la decisión señalando que las condiciones actuales del mercado ameritan una nueva adecuación de precios para garantizar el abastecimiento de la mezcla obligatoria.

Un mercado que también mira al petróleo

A las variables domésticas se suma un contexto internacional que mantiene elevada la incertidumbre. Las tensiones en Medio Oriente y las dificultades sobre el tránsito marítimo en el Estrecho de Ormuz continúan generando volatilidad en la cotización del petróleo, aunque hasta el momento parte de ese efecto fue amortiguado por la política comercial de YPF.

Desde la desregulación parcial del mercado iniciada en 2024, los precios de los combustibles dejaron de depender exclusivamente de las decisiones del Gobierno nacional. Las petroleras recuperaron mayor libertad para definir sus estrategias comerciales y ya no están obligadas a informar previamente los aumentos, un esquema que modificó el funcionamiento del mercado y permitió acelerar la recomposición de precios luego de varios años de atraso relativo.

Según datos del portal especializado Surtidores, el precio nominal de la nafta súper en la Ciudad de Buenos Aires acumuló incrementos superiores al 257% desde el inicio de la actual administración, reflejando el proceso de normalización de precios impulsado tras la liberalización del sector.

En ese escenario, el ajuste de los biocombustibles representa un nuevo factor de presión sobre los surtidores. Aunque el efecto directo sea limitado por el bajo porcentaje de mezcla, la combinación entre impuestos, costos de producción y volatilidad internacional mantiene abierta la posibilidad de nuevas actualizaciones en los precios durante las próximas semanas.

Compartí esta noticia !

Categorías

Solverwp- WordPress Theme and Plugin