Tiempos violentos

Compartí esta noticia !

Buenas, amigos lectores. 

Sé que es difícil entender, pero quiero dejar de entrada algo bien en claro, y lo hago en mi carácter de miembro del círculo rojo libertario. A ustedes les parece nomás que mi amigo Javi no entiende de instituciones, ni del sistema republicano, democrático y federal. Aunque en estos días estemos discutiendo Sociedad y Estado, que se daba en el Ciclo Básico Común de la UBA, él sí entiende o un poco lo percibe. Pasa que aún somos teóricos y, básicamente, hasta que choquemos la calesita no vamos a parar. Pero paciencia, las cosas se acomodan leyendo la Constitución y las leyes que en consecuencia se dictan.

También les digo a los pocos que criticaron que usó el avión presidencial, pagado con los impuestos que se generan en las provincias para dar una charla en una organización privada, que los anteriores gobernantes hacían lo mismo. Listo, queda justificado que use el avión presidencial para hacer visitas no oficiales, pero como siempre, “con la nuestra”. 

Además, sé que nuestra justificación es parecida a la de un presidente de un club de fútbol que compra por millones de dólares un delantero que no hace goles. Y cuando la hinchada lo putee diga: “Lo compré porque los anteriores delanteros tampoco hacían goles, erraban todo. Y éste también tiene derecho a ser croto, aunque lo compramos porque dijo que era distinto y hacía goles. Entonces no jodan”.

Entre tantos delirios y desprecios, días atrás, el pobre gobernador de Corrientes lo esperó en la pista, lo saludó y después Peluca no le dio más ni la hora, para no decir que no le dio más pelota. 

En la mismísima tierra correntina, el presi tuvo un revelador momento de autoconciencia, interpretándose a sí mismo de manera peculiar, como el líder de una banda de personajes poco convencionales. Milei, soltó la perla de que “el Estado es una organización criminal que se lleva su tajada con los impuestos“. Claro, uno podría suponer que se postuló a presidente para ser el jefe de esta peculiar “organización criminal”. Cuestión que desde ya descartamos, teniendo en cuenta el nombramiento de gente como Caputo, Scioli, el sobrino de Menem, el hermano de Adorni, la que hacía tortas y ahora es secretaria de la presidencia y hermana (nada de nepotismo), y así podría continuar la lista.

Por otro lado, estimado Javi: ¿Era necesario calificar de “nido de ratas” al Congreso? Nos guste o no, algunos personajes que allí habitan son representantes del pueblo y de las provincias. Y fueron votados al igual que nosotros, Javi. Un país no se construye puteando papá… pero bueno, si compramos un delantero que no hace goles podemos decir que los anteriores tampoco lo hacían, y está todo bien ¿no?

Te puede Interesar  La fe, un estilo de vida

También dijo en tierras Taragüi: “Los políticos parten del supuesto, según el cual la gente los ama. Yo parto de que son una mierda y la gente los desprecia”. Pero Javier, Javi, Javiercito, -ya no sé cómo llamarte- estás rodeado de un elenco estelar de políticos. Daniel “El Motonauta” Scioli, un navegante retirado de la política desde hace casi tres décadas; Mauricio “Charla Amistosa” Macri, con quien Milei comparte confidencias políticas más a menudo de lo que se rumorea; Francos, el ministro que merece más micrófono en el Gobierno, aunque alguien le deba explicar que no es un karaoke; Martín “Herencia Política” Menem, engendro y pariente directo de la dinastía política; y Oscar “Camaleón” Zago, presidente del bloque en Diputados, con un historial que incluye paseos por la Unión Cívica Radical y el Pro, antes de aterrizar en La Libertad Avanza. ¡Y cómo olvidar a nuestro líder Milei -el político del ahora-, porque admitámoslo, nadie llega a la presidencia sin hacer una que otra reverencia al fascinante mundo de la política! Además, lo dijo teniendo como público al gobernador de Corrientes, Gustavo Valdes, que hace política hace años… O sea, digamos, o sea…

En fin, aunque algunos políticos y empresarios hayan jugado sucio con los bienes y el dinero del Estado, eso no convierte automáticamente a dicho Estado en un sindicato de malhechores. ¿Qué pensarán las fuerzas de seguridad cuando su líder supremo les diga que forman parte de una organización delictiva? ¿Cómo se sentirán los médicos, enfermeros, maestros y profesores que día a día laboran en hospitales, escuelas y universidades públicas, si el Presidente les hace saber que forman parte de una inusual liga de criminales?

Ahora, brevemente vamos a sumergirnos en el fascinante mundo de los impuestos, esas contribuciones que hacen que los billetes de nuestro bolsillo bailen la conga hacia las arcas del Estado.

¿Estamos de acuerdo que el Estado nacional es una entelequia? Una creación netamente artificial, heredera de una creación (también artificial) llamada Virreinato del Río de la Plata, que unificaba diferentes regiones y ciudades sin muchos vínculos en común. Esa unión artificial no alcanzó a cuajar (por eso las divisiones, guerras, etc.). Y los que no se separaron, vivieron una larga anarquía de más de 40 años, donde se cagaron a tiros y donde la “unidad nacional” era una utopía leguleya, sin mucho sustento social. Cada persona se consideraba “nativo” de su ciudad o provincia.

Cuando esa gente que vivía en las provincias se puso más o menos de acuerdo, se creó la entelequia. Por ende, las provincias son PRE EXISTENTES A LA NACIÓN y cuentan con todo el poder NO DELEGADO al Gobierno Federal. Ese es un principio consustancial de la Argentina, que debe comprenderse para analizar nuestra realidad política, económica y social. A partir de esta premisa, queda claro que el presidente no es el jefe de los gobernadores, no puede darle órdenes y decirle lo que tienen o no qué hacer en sus territorios. Más bien es todo lo contrario, y para mayores datos reveladores, es suficiente leer la Constitución Nacional. No hace mal. Posta. 

Te puede Interesar  Avance en la sanidad porcina argentina: se autoriza la vacuna Myosphere

Entonces -allá ité- las provincias se preguntaron: ¿Cómo hacemos para pagar el sueldo al que sea presidente -casi siempre porteño- y a sus funcionarios? Parte de los impuestos que se pueden generar en nuestros territorios le damos a la entelequia para que se sostenga económicamente. Ese fue el resultado.

Por ello, la ficción “Estado Nacional” no tiene fábricas, ni ciudadanos que vivan en su exclusivo territorio, ni bienes de los ciudadanos radicados en el territorio nacional. Ni hablar de minas, petróleo y un montón de etcéteras más. 

Las fábricas, los ciudadanos, los bienes y todo lo demás, están en las provincias y en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires; y son de estas jurisdicciones, donde se cobran los impuestos a las fortunas, el IVA, ganancias, bienes personales, etc.

“Así están las cosas país”, dice un reconocido conductor de noticiero. Vivimos en un estado de tensión permanente, donde Javi trata de chorros, castas, basuras, parásitos, mierdas, etc. a gente que fue votada por su gente en sus territorios. Y además le dice “los voy a fundir”, como si el que se funde es el gobernante y el pueblo va a estar de maravillas. Con ese razonamiento, decidió no mandar la plata de esos impuestos, algo previsto en leyes y/o acuerdos. 

Javi, querido amigo, no estiremos taaaaanto la cuerda, pues las queridas provincias con sus gobernantes al frente (tan o más votados que nosotros), tal vez inventen un fondo solidario para evitar la crisis existencial del “Estado Nacional“.

Y te digo de onda, como viene la mano, se está poniendo fea la cosa. Feo mismo. Creo que lo mejor sería que viajemos en comitiva a visitar un comité Pro- Donald Trump, como que acá no pasa nada.

Bueno mi gente, dejo para que reflexionen una frase de Churchill: “La principal diferencia entre los humanos y los animales, es que los animales nunca permitirían que los lidere el más estúpido de la manada”.

Nos vemos, hasta un próximo encuentro, que no va a tardar en llegar, porque todo indica que todavía hay mucha tela para cortar y Twitters (o x) para pelarse.

About The Author

Compartí esta noticia !

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Categorías

Solverwp- WordPress Theme and Plugin