La provincia de Misiones continúa consolidándose como un referente en materia de innovación educativa con el lanzamiento de dos importantes iniciativas destinadas a estudiantes de distintos niveles del sistema educativo: las Olimpíadas Provinciales de Programación, Informática e Innovación con IA y Robótica (OPIIAR 2026) y el concurso provincial de alfabetización “Sembrando Palabras, Cosechando Números”.
Las OPIIAR 2026, organizadas por el Instituto Superior Espíritu Santo (ISES) en articulación con el Servicio Provincial de Enseñanza Privada de Misiones (SPEPM) y la Red de Escuelas INNOVA, buscan promover el desarrollo de competencias digitales, el pensamiento creativo y el trabajo colaborativo en estudiantes de 7° grado del nivel primario y de 1° a 6° año del nivel secundario.
La propuesta contempla distintas categorías vinculadas a la tecnología y la innovación, entre ellas Programación, Informática e Inteligencia Artificial, Robótica Educativa y Desafíos Tecnológicos e Innovación, ofreciendo a los participantes la posibilidad de poner en práctica sus conocimientos y habilidades en un entorno de aprendizaje desafiante y motivador.
Por otra parte, el concurso “Sembrando Palabras, Cosechando Números” es una propuesta orientada a fortalecer los procesos de alfabetización y el desarrollo de habilidades fundamentales en las áreas de Lengua, Matemática, Inglés e Informática. La iniciativa busca promover la creatividad y el pensamiento crítico, contribuyendo a la formación integral de los estudiantes.
Ambas propuestas reflejan el compromiso de las instituciones organizadoras con una educación de calidad, capaz de responder a los desafíos del presente y preparar a las nuevas generaciones para los escenarios del futuro.
En las próximas semanas se darán a conocer más detalles sobre modalidades de participación, cronogramas y requisitos de inscripción.
Las instituciones educativas, estudiantes y familias interesadas podrán mantenerse informadas a través de las redes oficiales, donde se compartirán todas las novedades relacionadas con estas iniciativas.
La pobreza infantil en Argentina registró durante 2025 una de las mejoras más significativas de los últimos años. Según el informe “Pobreza monetaria y privaciones vinculadas a derechos en niñas y niños”, elaborado por UNICEF Argentina con datos oficiales, el índice de pobreza entre niñas, niños y adolescentes descendió al 42,3% en el segundo semestre del año pasado, alcanzando el nivel más bajo desde 2018. Sin embargo, detrás de esa mejora estadística persisten señales de fragilidad estructural que llevan al organismo internacional a advertir sobre un posible aumento durante el primer semestre de 2026.
La reducción implica que alrededor de 5,1 millones de menores de edad viven en hogares pobres, frente a los 6,3 millones registrados un año antes. La indigencia infantil también mostró una mejora y cayó al 9,4%, desde el 12,3% observado en el segundo semestre de 2024. En términos absolutos, cerca de 1,1 millones de niñas, niños y adolescentes continúan viviendo en hogares cuyos ingresos no alcanzan siquiera para cubrir una canasta alimentaria básica.
El dato representa una recuperación relevante luego del fuerte deterioro social que atravesó el país durante 2024, aunque UNICEF advierte que la tendencia positiva aún no está consolidada. Las proyecciones para el primer semestre de 2026 muestran que la pobreza infantil podría volver a crecer hasta niveles cercanos al 44,4%, mientras que la indigencia escalaría al 10,8%, impulsada por la evolución de los ingresos familiares, el comportamiento de las canastas básicas, la dinámica del empleo y el alcance de las transferencias sociales.
La lectura económica detrás de los números es compleja. Aunque la desaceleración inflacionaria y cierta recomposición de ingresos permitieron reducir los niveles de pobreza monetaria, la estructura social continúa exhibiendo profundas desigualdades que condicionan las posibilidades de una recuperación sostenida.
El informe muestra que la pobreza infantil sigue siendo considerablemente más elevada que la pobreza general de la población. Mientras el índice nacional se ubicó en 28,2% durante el segundo semestre de 2025, entre niñas, niños y adolescentes alcanzó el 42,3%. La misma diferencia aparece en la indigencia: 6,3% para la población total frente a 9,4% entre los menores de edad.
Para UNICEF, esta sobrerrepresentación de la infancia dentro de los indicadores sociales refleja una vulnerabilidad estructural que no puede explicarse únicamente por los ciclos económicos. Los hogares con niños tienen mayores necesidades de consumo, educación, alimentación y cuidado, lo que amplifica el impacto de cualquier deterioro en los ingresos familiares.
Las brechas más profundas aparecen al analizar las características de los hogares. La pobreza infantil alcanza al 68% cuando los adultos de referencia poseen bajos niveles educativos y trepa al 74,8% en hogares donde el principal sostén económico se encuentra desocupado. Asimismo, los hogares monoparentales encabezados por mujeres registran niveles de pobreza del 52,8%, una diferencia que evidencia la persistencia de desigualdades vinculadas a la distribución de ingresos y las tareas de cuidado.
El mercado laboral emerge como uno de los factores decisivos. UNICEF señala que la informalidad continúa siendo uno de los principales determinantes de la pobreza infantil. Incluso en contextos de recuperación económica, los hogares con inserciones laborales precarias mantienen niveles de vulnerabilidad significativamente superiores a aquellos vinculados al empleo formal. El fenómeno confirma que tener trabajo ya no constituye una garantía suficiente para salir de la pobreza.
Otro dato que expone la fragilidad de los hogares argentinos es que tres de cada cuatro familias con niñas, niños y adolescentes recurrieron durante 2025 a algún mecanismo extraordinario para sostener sus gastos cotidianos. Endeudamiento, compras fiadas, asistencia de terceros, utilización de ahorros o venta de bienes personales forman parte de estrategias cada vez más extendidas para compensar ingresos insuficientes.
Sin embargo, la pobreza monetaria no es el único problema. El informe revela que el 42,8% de las niñas, niños y adolescentes experimenta al menos una privación vinculada a derechos básicos, incluyendo vivienda, acceso al agua potable, saneamiento, educación, protección social o condiciones adecuadas de hábitat. A diferencia de la pobreza por ingresos, estas carencias muestran una tendencia prácticamente estancada desde 2020, reflejando déficits estructurales que no se corrigen automáticamente con mejoras coyunturales de la economía.
El estudio también pone en evidencia el papel central que cumplen las políticas de transferencia de ingresos. Sin instrumentos como la Asignación Universal por Hijo (AUH) y la Prestación Alimentar, la indigencia infantil sería aproximadamente seis puntos porcentuales más elevada. Para UNICEF, estos programas constituyen una barrera fundamental para evitar que millones de niños caigan en situaciones de pobreza extrema, aunque resultan insuficientes para resolver por sí solos el problema de la pobreza estructural.
La advertencia cobra aún más relevancia ante el escenario fiscal proyectado para 2026. Según otro informe elaborado por el organismo, el presupuesto nacional destinado a niñez y adolescencia podría registrar una caída real del 16% respecto de 2025 si no se modifican las partidas actualmente vigentes. Aunque el gasto en salud muestra cierta expansión impulsada por vacunas y medicamentos, las áreas de protección social, educación, nutrición y primera infancia enfrentan restricciones presupuestarias que podrían limitar la capacidad de sostener la mejora observada durante el último año.
La conclusión de UNICEF es contundente: Argentina logró reducir la pobreza infantil a niveles que no se observaban desde hace casi una década, pero la recuperación continúa siendo vulnerable. La evolución del empleo, los ingresos reales y la continuidad de las políticas de protección social serán determinantes para evitar que la mejora estadística de 2025 se convierta apenas en una pausa dentro de una problemática que sigue afectando a más de cuatro de cada diez niñas, niños y adolescentes del país.
Dos nuevos ensayos instalados en establecimientos productivos de Santo Pipó y Oberá permitirán evaluar durante los próximos años materiales genéticos desarrollados por el Programa de Mejoramiento de Yerba Mate del INTA. La iniciativa busca identificar plantas con mayor productividad, mejor adaptación a distintas condiciones ambientales y características diferenciales de calidad que respondan a las demandas actuales y futuras de la cadena yerbatera.
La innovación en la producción de yerba mate es un proceso que demanda tiempo, continuidad y rigurosidad científica. Detrás de cada nueva selección genética existen años de investigación, observación y evaluación antes de que los materiales puedan llegar a los productores. En ese camino se inscriben los dos nuevos ensayos de progenies que el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) comenzó a implementar en establecimientos productivos de Misiones, donde se pondrán a prueba materiales obtenidos tras décadas de trabajo en mejoramiento genético.
Los ensayos forman parte del Programa de Mejoramiento Genético de Yerba Mate que el organismo desarrolla desde hace más de cincuenta años en la provincia. Su propósito es generar información que permita identificar los materiales con mejor desempeño productivo, sanitario y de calidad, aportando nuevas alternativas para fortalecer la competitividad del sector.
Nuevas selecciones en condiciones reales de producción
Uno de los ensayos fue implantado en un establecimiento de la empresa Madanto S.A., en Santo Pipó, mientras que el segundo se encuentra en proceso de instalación en la empresa San Miguel, en Oberá. Ambos incorporan nuevas selecciones genéticas surgidas a partir de la evaluación de plantas sobresalientes y de cruzamientos controlados realizados por los equipos de investigación del INTA.
La investigadora del INTA, Mgter. Vanesa Schoffen, explicó que estos materiales ya atravesaron distintas etapas de selección y ahora ingresan en una fase decisiva: su evaluación en condiciones reales de producción.
“Estos materiales tienen detrás varios años de trabajo de selección genética y cruzamientos controlados. Ahora comienza una nueva etapa en la que debemos observar cómo responden en el campo, evaluando crecimiento, rendimiento, adaptación, comportamiento frente a plagas y enfermedades y distintos parámetros de calidad”, señaló.
En el caso del ensayo instalado en Santo Pipó, se trabaja con 84 familias provenientes de cruzamientos controlados, selecciones genéticas y fenotípicas distribuidos en 15 bloques experimentales sobre una superficie cercana a las 0,7 hectáreas. Allí se realizarán mediciones y observaciones durante aproximadamente una década.
Sin embargo, el horizonte temporal del mejoramiento genético es aún más amplio. Desde la instalación de un ensayo hasta la disponibilidad comercial de plantines provenientes de los materiales seleccionados pueden transcurrir entre 8 y 10 años. Se trata de un proceso de largo plazo que requiere continuidad y seguimiento permanente.
A través de estas evaluaciones, los investigadores buscan identificar genotipos con mayor productividad, mejor estabilidad frente a distintas condiciones ambientales y características diferenciales vinculadas tanto a la calidad industrial como a perfiles químicos específicos, atributos que adquieren creciente relevancia dentro de la cadena yerbatera.
Hacia una yerba mate con perfiles diferenciados
La participación de la empresa Madanto S.A. en esta iniciativa se apoya en experiencias previas de mejoramiento genético desarrolladas por el INTA en distintos puntos de Misiones. Andrés Bovi, responsable del establecimiento asociado a la Cooperativa Piporé, destacó que el profesionalismo y la rigurosidad de los equipos técnicos fueron factores clave para sumarse al proyecto.
“Vimos los ensayos que ya se estaban realizando en otros lugares de Misiones y eso inspira mucha confianza. Hay un seguimiento muy profesional y meticuloso que genera entusiasmo y expectativas sobre los resultados que puedan alcanzarse”, expresó.
Para Bovi, el potencial de estos trabajos va más allá de la obtención de plantas más productivas o resistentes. Considera que el futuro de la actividad también pasa por avanzar en la identificación de características químicas y sensoriales que permitan diferenciar materiales según distintos perfiles de consumo.
“Así como en otras producciones existen variedades claramente identificadas, creo que en el futuro también podremos encontrar materiales diferenciados por sabor, intensidad o composición química. Eso permitiría orientar mejor la producción según las demandas de distintos mercados y consumidores”, afirmó.
Asimismo, destacó la importancia de sostener investigaciones de largo plazo mediante una articulación efectiva entre el sector público y privado. “Estos estudios requieren paciencia, continuidad y rigurosidad. Las empresas podemos aportar la superficie, el manejo y el compromiso, pero instituciones como el INTA tienen las capacidades técnicas, los profesionales y el rigor científico necesarios para generar resultados confiables. Esa complementación es fundamental para el desarrollo futuro de la actividad yerbatera”, concluyó.
La articulación público-privada como motor de innovación
La ingeniera forestal y magíster Valeria Morales, titular de Vivero VYO, también resaltó el valor de este trabajo conjunto. Explicó que la empresa San Miguel S.A., perteneciente al grupo Máximo Urrutia, participa activamente en el acompañamiento de las investigaciones mediante la implantación y el mantenimiento de los ensayos, la provisión de insumos y la coordinación con los equipos técnicos del INTA.
Según indicó, este es el segundo ensayo que se desarrolla en la empresa y, en esta oportunidad, se evaluarán 65 nuevos genotipos de yerba mate. “El objetivo es analizar la interacción genotipo-ambiente y evaluar los rendimientos, la tolerancia a plagas y enfermedades, así como las características químicas de los materiales”, explicó.
Morales remarcó además que la cooperación entre organismos públicos y empresas privadas resulta fundamental para acelerar los procesos de innovación y transferencia tecnológica. “Es clave el trabajo en equipo entre empresas privadas y el sector público para que podamos dar pasos más grandes en menor tiempo”, afirmó.
“Poder trabajar en conjunto a través de convenios de colaboración técnica con el INTA nos permite ahorrar tiempo y adquirir materiales que ya tienen varios años de mejora, algo que es muy beneficioso para la empresa”, agregó.
Desde la perspectiva del vivero, la generación de nuevos materiales genéticos representa además una oportunidad estratégica para fortalecer la oferta comercial y diferenciarse por la calidad genética de las plantas disponibles para los productores.
Ciencia aplicada para construir la yerba mate del futuro
Más allá de la información que aportarán sobre productividad y adaptación, estos ensayos cumplen una función estratégica dentro del proceso de mejoramiento genético. La identificación de materiales de yerba mate superiores permitirá su utilización como plantas madre en huertos semilleros, como progenitores en nuevos esquemas de cruzamientos y como fuente de material para su propagación.
La iniciativa también refleja la importancia de vincular la investigación científica con las necesidades concretas del sector productivo. La instalación de los ensayos en establecimientos comerciales permite que las evaluaciones se desarrollen bajo condiciones reales de manejo, incorporando la experiencia y la visión de empresas y productores que forman parte de la cadena yerbatera.
En el marco de estos acuerdos de cooperación técnica, el INTA aporta los materiales genéticos, el diseño experimental, la implantación de los ensayos y el seguimiento técnico durante todo el proceso. Las empresas, por su parte, contribuyen con la superficie, el mantenimiento y el personal necesario para sostener investigaciones que requieren continuidad durante muchos años.
Las expectativas están puestas en que estos nuevos ensayos amplíen la base genética disponible para el sector y permitan avanzar en la identificación de materiales capaces de mejorar la productividad, la adaptación y la calidad de la yerba mate argentina.
El gobernador Hugo Passalacqua recibió este martes a autoridades de la Unión Obrera de la Construcción de la República Argentina (UOCRA) Delegación Posadas para analizar el impacto que genera en Misiones la paralización de la obra pública nacional, una situación que afecta de manera directa al empleo y a la actividad económica vinculada al sector de la construcción.
Durante la reunión se analizaron distintos ejes vinculados a la situación actual de la construcción en Misiones. Entre ellos, la emergencia ocupacional que atraviesa la actividad desde principios de 2024, el impacto de la paralización de obras financiadas por el Estado nacional y las alternativas disponibles para sostener el empleo mediante proyectos impulsados con recursos provinciales.
Asimismo, se evaluaron mecanismos de acompañamiento para las familias afectadas por la pérdida de puestos de trabajo y la posibilidad de profundizar gestiones institucionales orientadas a destrabar financiamiento para obras que registran importantes niveles de ejecución en distintos puntos de la provincia.
En ese marco, también se repasaron iniciativas de infraestructura anunciadas por el gobernador Hugo Passalacqua durante la apertura de sesiones ordinarias de la Cámara de Representantes, vinculadas a conectividad vial, vivienda y desarrollo territorial, consideradas estratégicas para sostener la actividad económica y el empleo en el sector.
La construcción, uno de los sectores más afectados por la retracción de la obra pública
Durante la reunión, los representantes gremiales expusieron la situación que atraviesa actualmente el sector y señalaron que la paralización de proyectos nacionales generó un fuerte impacto sobre el empleo en la construcción, afectando a miles de trabajadores en toda la provincia.
El secretario general de la UOCRA Posadas, Héctor Vallejos, remarcó la importancia estratégica que tiene la actividad para la economía provincial.
“Sabemos que la industria de la construcción es madre de industrias, mueve todos los sectores y las economías regionales. También otras industrias como la madera y la metalúrgica”, expresó.
Asimismo, destacó la necesidad de continuar impulsando inversiones en infraestructura y soluciones habitacionales como herramientas para sostener el empleo y generar desarrollo.
“Cuando el gobernador se reunió con los mandatarios del Norte Grande para pedir obras de infraestructura, nosotros también le planteamos una cuestión más que importante que es un factor de orden social: la vivienda, por el alto déficit que todavía tenemos en la provincia. También es infraestructura y permite a las personas acceder a la salud y a la educación”, sostuvo.
Durante el encuentro también se repasó el estado de distintas gestiones vinculadas a proyectos de infraestructura que se encuentran pendientes de financiamiento nacional, así como la necesidad de continuar reclamando la liberación de recursos para obras que ya presentaban importantes niveles de ejecución.
Obras provinciales para sostener la actividad
En el marco de la reunión se destacó el esfuerzo realizado por la Provincia para sostener obras estratégicas con recursos propios frente a la retracción de la inversión nacional.
Entre las iniciativas mencionadas figuran la pavimentación de la Ruta Provincial N.º 15 entre Colonia La Flor y la Ruta Provincial N.º 2, la construcción del puente sobre el arroyo Pindaytí entre Santa Rita y Colonia Aurora, además de diversas obras de infraestructura educativa, sanitaria y habitacional que continúan ejecutándose con financiamiento provincial.
También se repasaron las gestiones de financiamiento internacional impulsadas por el Gobierno de Misiones para avanzar con proyectos vinculados a la repavimentación de la Ruta Provincial N.º 17, la construcción del puente sobre el arroyo Piray Miní, mejoras de conectividad para Pozo Azul, Santiago de Liniers y 9 de Julio, la pavimentación de la Ruta Provincial N.º 205 en Fachinal y las intervenciones previstas sobre la Ruta Nacional N.º 14 entre Leandro N. Alem y Campo Viera.
En materia habitacional, se destacó la continuidad de programas provinciales orientados a reducir el déficit de viviendas mediante distintas líneas de acción ejecutadas por el IPRODHA, el fortalecimiento del Plan Techo y la construcción de nuevas unidades habitacionales en distintos municipios de la provincia.
Capacitación y contención para los trabajadores
Otro de los ejes abordados fue el fortalecimiento de las instancias de formación laboral que la UOCRA desarrolla a través del Centro de Formación Profesional N.º 17.
Las capacitaciones son gratuitas, abiertas a toda la comunidad y abarcan oficios vinculados a la construcción, incluyendo electricidad domiciliaria, instalaciones sanitarias, albañilería, pintura, revestimientos y construcción en seco, entre otras especialidades.
Vallejos destacó que la capacitación constituye una herramienta fundamental para ampliar oportunidades laborales y preparar mano de obra calificada para futuras etapas de recuperación de la actividad.
“Seguimos formando y capacitando tanto a trabajadores como a trabajadoras para el sector, ya sea para el trabajo en relación de dependencia o independiente. Creemos que en algún momento la actividad va a mejorar y es importante contar con mano de obra local formada y capacitada para acceder a nuevas oportunidades”, afirmó.
Asimismo, se analizaron mecanismos de acompañamiento social destinados a las familias que se vieron afectadas por la pérdida de puestos de trabajo, mediante acciones coordinadas entre organismos públicos, entidades gremiales y organizaciones vinculadas a la asistencia comunitaria.
La reunión contó con la participación del gobernador Hugo Passalacqua; el secretario general de la UOCRA Delegación Posadas, Héctor Vallejos; el director del Centro de Formación Profesional N.º 17, Saúl Koopermann; el coordinador de la escuela de formación, Darío Vallejos; el representante del área social de OSPeCon, Guillermo Dos Reis; el jefe administrativo de la obra social, Javier Sánchez; y representantes de la organización sindical Alfredo Ayala, Ramón Esteban Solei y Nelson Solei.
Al finalizar el encuentro, las partes coincidieron en la importancia de sostener el diálogo permanente y la búsqueda conjunta de soluciones frente a un escenario complejo para la actividad.
“La conclusión de esta reunión es seguir apuntando al trabajo en conjunto, al trabajo, a la salud, a la educación y a la contención. Nosotros venimos a construir, no a destruir. Construyamos juntos una sociedad más justa, más equitativa y más solidaria”, concluyó Vallejos.
Fixture 2026, la experiencia gratuita de Mercado Pago para vivir la pasión por el fútbol durante el torneo de selecciones, registró más de 2.3 millones de usuarios argentinos que cargaron en conjunto 60 millones de resultados desde la app.
El optimismo en torno a la celeste y blanca es casi unánime. Nueve de cada diez usuarios argentinos creen que el equipo nacional ganará los tres partidos de la primera fase de grupos. Para el debut ante Argelia, el marcador más elegido es el 2 a 0, que supera el 40%.
En el partido ante Austria, el mismo resultado lidera con el 30%, mientras que para el encuentro ante Jordania la mayoría se inclina por un 3 a 0 a favor del seleccionado argentino. Las provincias también vibran con el torneo. Santa Cruz, Mendoza, Neuquén, San Juan y Catamarca registran los porcentajes más altos de confianza en el triunfo argentino en los tres partidos de la fase de grupos, con valores que rondan el 97% en cada cruce.
Esperanza para los resultados de Brasil, cautela para Uruguay y México. Para esta primera fase de grupos, los argentinos consideran que Brasil tiene altas chances de ganar -con el 82%- pero son más cautelosos con Uruguay (59%). En el caso de México, son más escépticos: el 74% cree que el anfitrión gana su primer partido ante Sudáfrica, pero los números bajan en los siguientes cruces.
El grupo de los menos favorecidos. Cabo Verde, Curazao y Haití son las selecciones con peor perspectiva según los usuarios argentinos: en promedio, el 84%, el 82% y el 74% de los resultados cargados anticipan una derrota para cada juego de estas selecciones.
La función de grupos también muestra el carácter social que tiene la experiencia para los usuarios argentinos, en el que ya se han creado miles de grupos privados para competir entre amigos, familia y compañeros de trabajo. Entre los términos más usados para nombrarlos resalta “mundialito”, “familia”, “la cuarta”, “los pibardos” y “la banda”.
Fixture 2026 está disponible en Argentina, Brasil, México y Uruguay. En Argentina, la experiencia reparte millones de pesos en premios cada día con partidos —en órdenes de compra para usar en Mercado Pago y Mercado Libre— y los usuarios con mejor desempeño del día compiten respondiendo preguntas dentro de la app. Al cierre del torneo, los tres primeros del ranking general competirán en una trivia por USD 50.000, USD 20.000 y USD 10.000 respectivamente. A su vez, los usuarios que estén suscriptos al programa de beneficios Meli+ y participen de la experiencia, tendrán la chance de duplicar sus premios.
*Mercado Pago no es patrocinador oficial ni está afiliado, asociado o avalado oficialmente por la FIFA. La participación en el “Fixture 2026” es gratuita y no requiere compra, pago ni desembolso alguno por parte de los usuarios.