Reservas del BCRA cayeron u$s461 millones por pagos de deuda y perforaron los u$s40.000 millones
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El Banco Central cerró la jornada del 15 de septiembre con una pérdida de u$s461 millones en sus reservas internacionales, que quedaron en u$s39.848 millones, el nivel más bajo desde fines de julio. La caída respondió principalmente a pagos de deuda con organismos multilaterales y reaviva la tensión sobre el frente externo.
El BCRA informó que las reservas brutas internacionales se redujeron en u$s461 millones, ubicándose en u$s39.848 millones, un mínimo de un mes y medio y por debajo del umbral de u$s40.000 millones, perforado por primera vez en septiembre.
Según fuentes oficiales, el drenaje se explicó por el pago de u$s271 millones al Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y u$s112 millones al Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento (BIRF), parte de los compromisos financieros con organismos internacionales.
La pérdida se produjo en un marco de volatilidad cambiaria. El dólar mayorista subió $14 en la jornada y cerró en $1.467, quedando a apenas 0,4% del techo de la banda establecida. El tipo de cambio oficial minorista promedió $1.426,69 para la compra y $1.479,81 para la venta, mientras que en el Banco Nación se ofreció a $1.425 y $1.475, respectivamente.
Cotizaciones: brechas ajustadas y tasas en baja
En el segmento informal, el dólar blue se mantuvo en $1.455, consolidando una brecha negativa frente al mayorista.
Entre los financieros, el dólar MEP cotizó a $1.482,45 (+1,1% sobre el mayorista) y el Contado con Liquidación (CCL) se ubicó en $1.489,46 (+1,6%). El dólar tarjeta o turista ascendió a $1.917,50, mientras que el dólar cripto operó a $1.482,09.
En paralelo, el Bitcoin se transó en u$s114.868,57, según Binance.
Otro dato relevante de la jornada fue la nueva baja en la tasa de referencia: la Tasa Nominal Anual TAMAR para plazos fijos mayoristas retrocedió del 52,5% al 47,69% (equivalente a una Tasa Efectiva Anual de 59,55%, contra 67,08% previa).
El retroceso de reservas genera preocupación en el mercado por su vínculo con la capacidad del BCRA de sostener el esquema cambiario y afrontar compromisos financieros. Aunque la caída estuvo explicada por pagos puntuales de deuda, se suma a un escenario de alta dependencia de financiamiento externo y presiones en los dólares alternativos.
En lo político, el drenaje de divisas expone los límites del programa económico del Gobierno en materia de acumulación de reservas, uno de los ejes centrales en la relación con el FMI y otros acreedores.
De cara a las próximas semanas, el desafío será recomponer el nivel de reservas a través de desembolsos pendientes de organismos internacionales y del ingreso de divisas por exportaciones, en un contexto de menor liquidación del agro y expectativas de mayor tensión en el mercado paralelo.
