Abundan motivos destituyentes
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Tema muy delicado el de los sobrados motivos para destituir al muy conflictivo y muy dudosamente equilibrado mental, actual presidente argentino.
Es un tema en extremo delicado, pues evidentemente quedaron grabados a fuego en el inconsciente colectivo argentino, los reiterados procesos destituyentes, perpetrados por las Fuerzas Armadas, en las siete décadas largas precedentes, por lo cual parecería ser un tema tabú, pese a ser de imperiosa necesidad, y seguramente con abundancia de fundamentos legales y patrióticos, pues claramente Milei y sus cómplices políticos, operan para destrozar a Argentina.
En todos esos asaltos pretorianos al poder, cometidos desde 1955, y después en 1962, 1966 y 1976 los uniformados evidenciaron estar en sintonía con los sectores más retrógrados y antinacionales del arco político económico de nuestro país; con algunas excepciones en el período de la autodenominada “revolución argentina” (1966-1973), el cual puede considerarse un golpe de Estado con facetas diferentes al “formato” excluyente cipayo – liberal.
Pero en particular, el muy nefasto “proceso”, dejó profundas cicatrices en la memoria colectiva del pueblo argentino, con lo cual en principio sería potencialmente mal vista, cualquier acción destituyente, por más que abunden motivos para concretarla, como ahora, que en las circunstancias actuales, sería un acto de patriotismo, para poner coto al desmadre antinacional en plena y acelerada perpetración, por el rejunte de libertarios, neoliberales y otros apátridas varios, que operan en clara sintonía con “las embajadas” (las dos principales anglosajonas), y los personeros del mega poder financiero mundial.
Es muy evidente que libertarios y secuaces tienen dos nefastos objetivos para destruir Argentina.
De mínima, buscan involucionarnos a la republiqueta semi feudal, de economía excluyentemente primaria, manejada de hecho por el poder financiero transnacional, con una ínfima minoría hiper rica, y la gran mayoría muy pobre y privada de todo derecho, cuan nuevos siervos de la gleba, semi esclavizados ahogados por deudas y falta de trabajo.
De máxima, buscan hacer desaparecer a Argentina, desguazándonos en varias republiquetas inviables, dóciles a los dictados del exterior.
A poco de asumir, reporteado por una periodista foránea, Milei dijo, sin eufemismo, que es el topo que busca destruir desde adentro, al Estado Argentino. SIN ESTADO NO HAY NACIÓN Y SIN NACIÓN NO HAY PATRIA, o sea que el accionar libertario es claramente contrario a los Intereses Nacionales, y busca nuestra destrucción, a lo que se aboca con fervor digno de mejor causa, sin pausa y con mucha prisa.
Resulta notable constatar el profundo grado de confusiones que se instaló en vastos sectores del pueblo argentino, que parece anestesiado, con escasas oposiciones a la catarata de medidas económicas destructivas y empobrecedoras, que día a día empeoran la situación general, mientras el presidente y sus “voceros calificados” inventan excusas sin asidero alguno, con las que intentan justificar el desmadre socio económico, intencionalmente perpetrado, buscando desviar la atención de la muy negativa acuciante realidad.
Recordemos que por hechos similares (o incluso de menor gravedad), fue destituido De La Rúa; y por desgaste auto promovido por el neoliberalismo apátrida, caducó desprestigiado el infame “proceso” cívico militar en 1983.
La sumatoria de motivos que hoy ameritan sobradamente un severo proceso destituyente, cabe ser clasificada para un más ordenado análisis.
– Ataques verbales con lenguaje y acciones totalmente reñidas con elementales normas de diplomacia, a al menos tres gobernantes (de España, Colombia y Brasil) de naciones amigas con las que nos unen sólidos lazos culturales y sobrados motivos geopolíticos que ameritan mantener y aumentar las sólidas relaciones diplomáticas y culturales; agravado ello con el nada coherente accionar del histriónico presidente argentino, que puede considerarse agresivo para con los pueblos de esas naciones.
– Como contrapartida a lo precedente, resulta vergonzoso el accionar genuflexo del presidente, respecto a los gobiernos de EEUU, el Reino Unido e Israel; lo cual incluso condicionó negativamente el accionar diplomático nacional, subordinándonos a las posturas de esas naciones, en votaciones en las Naciones Unidas. No es un tema menor que esas tres naciones sistemáticamente votan en contra nuestro en el sensible tema de Malvinas, mientras que esa “subordinación automática” nos malquista absurdamente con diversas naciones que apoyan la postura argentina en ese tema y en otros vinculados con la soberanía.
– El abrupto rechazo a la preacordada incorporación al BRICS, al comienzo de la gestión libertaria, fue un absurdo portazo demostrativo de la vergonzosa sumisión al Bloque Atlantista, pisoteando la soberanía y la elaborada trayectoria diplomática argentina, caracterizada por adherir a posturas pacíficas y de respeto a los pueblos. Es de destacar que el grupo BRICS
demostró respaldar los fundados reclamos de soberanía en Malvinas y los otros archipiélagos australes, además de no oponerse a la dilatada presencia nacional en la Antártida, lo cual crea basamentos de soberanía en el Continente Blanco. Además, nos apoyó con financiaciones blandas y soportes tecnológicos, para obras de infraestructura de gran relevancia. El grupo BRICS es en los hechos lo opuesto al agresivo accionar del Bloque Atlantista, cargado de posturas neo imperiales, del cual los libertarios demuestran ser dóciles y serviles subordinados.
– El vocabulario habitual del presidente, cargado de gruesas groserías y de supuestos “ejemplos” que parecerían propios de mentes enfermizas y/o degeneradas (como la brutal mención de “niños envaselinados…”, y otras expresiones chabacanas o propias de degenerados contumaces); resulta impropio para cualquier persona educada y con necesarios altos valores morales…mucho más cuando no se guarda la debida compostura que el elevado cargo presidencial debería ameritar.
– La saña destructiva es particularmente brutal, contra la Salud Pública; la Educación Pública (con énfasis agresivos contra las Universidades Nacionales); contra jubilados y discapacitados; agrediendo a todo el arco tecnológico nacional; demostrando con los hechos que se busca una acelerada involución al paupérrimo nivel de vida de una republiqueta inviable en un contexto de Estado fallido.
– El abandono total de las obras públicas, incluso impidiendo tareas elementales de mantenimiento, está ocasionando rápidos deterioros de la red caminera, el sistema eléctrico y otros sistemas de servicios públicos, todo ello empujando a la destrucción total de la infraestructura, a un grado de abandono propio de un territorio mostrenco, carente de soberanía.
– Los supuestos “logros macroeconómicos” son pura zaraza. Los índices del INDEC tienen bases de cálculo que no condicen con las pautas actuales de consumo, y así fueron precisadas por el anterior renunciante director del citado Instituto. El supuesto equilibrio fiscal es falso, pues se dibuja sin considerar muchas cuentas de erogaciones que quedan impagas, además de malversaciones, como el apropiamiento del impuesto a los combustibles, que debería ser aplicado a inversiones en mantenimiento y nuevas obras de la red de caminos. Y SI LA MACRO ECONOMÍA FUERA TAN EXITOSA, NO SE ENTIENDE POR QUE EL BRUTAL ENDEUDAMIENTO EXTERNO SIGUE CRECIENDO DESAFORADAMENTE. Ya la sumisión a los dictados imperiales del FMI, resulta inaceptable desde los más elementales principios de soberanía nacional.
– Habernos involucrado -de palabra y en un tono provocador-, en la guerra entre Irán y la dupla EEUU – Israel, además de ser un disparate geopolítico es una bravuconada absurda carente de toda lógica; y se perpetró sin la necesaria intervención del Poder Legislativo. O sea que Milei y sus secuaces directos, se arrogan pretensiones dictatoriales, bajo un falaz formato “democrático”. Lo mismo el envío de tropas a Panamá y/o Centroamérica, para operar bajo las órdenes de EEUU. ¿Por qué y para qué?
– La proyectada ley de extranjerización masiva del territorio, es otra aberración tendiente a perpetrar la disolución nacional, deleznable iniciativa por ahora frenada, por la reacción popular.
– La pasividad total del gobierno libertario, ante los nefastos avances conducentes a la explotación petrolífera por parte de una empresa israelí, en el entorno de Malvinas, es demostración cabal de la nula importancia que los temas de soberanía tienen para libertarios y neoliberales. En ese contexto israelí funcional al imperialismo británico, es inadmisible que se autorice un consulado israelí en Ushuaia, capital legal de Malvinas.
– Los agresivos comentarios de Milei, ante la patriótica actitud de los espectadores y jugadores de nuestra selección en el Mundial, al mostrar al mundo el cartel acerca de Malvinas, demuestran palmariamente el desprecio de presidente, respecto a la concreta defensa de Nuestros Derechos Soberanos.
– El industricidio y el tecnicidio, son intencionalmente provocados por el actual gobierno nacional, para involucionarnos en forma brutal e irreversible. A la par, la miseria general crece aceleradamente.
– Los casos delincuenciales denunciados, con no probadas inocencias del propio presidente y su entorno cercano; así como los impresentables casos de “kueiderización” y “adornización” que evidenciarían manejos muy dudosos para “convencer” votos legislativos, y un enriquecimiento muy acentuado que no parece tener fundamentos lógicos, pese a lo escandalosos, parecerían temas menores en el aquelarre de impresentables acciones de desgobierno discrecional.
– Los muchos viajes no oficiales del presidente y su séquito, pero con fondos públicos y medios oficiales, muestran una dispendiosidad nada acorde con los brutales ajustes a los que someten al pueblo.
– El tema no se agota.
Abundan sobrados motivos para impulsar la pronta destitución del actual apátrida gobierno nacional, para accionar en defensa de Nuestra Patria.
La pasividad, en el desastroso contexto actual, es deplorable complicidad con los que nos destruyen con premeditación y alevosía.
No se incita a la violencia. La violencia es practicada por quienes nos están destruyendo, con evidentes connotaciones de sadismo enfermizo y premeditado.
