Arauco recibió el aval ambiental definitivo para su proyecto de valorización de residuos industriales en Puerto Piray

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La multinacional forestoindustrial Arauco Argentina obtuvo la viabilidad ambiental definitiva para su proyecto de revalorización de residuos industriales en Puerto Piray, una autorización estratégica para el funcionamiento y la gestión ambiental de uno de los principales complejos de transformación de madera de Misiones.

El aval fue otorgado por el Ministerio de Ecología y Recursos Naturales Renovables después de evaluar la documentación técnica y ambiental presentada por la compañía. La decisión comprende un proyecto destinado a mejorar el aprovechamiento de los subproductos industriales, reducir los residuos que requieren disposición final y profundizar un modelo de economía circular dentro del establecimiento.

La resolución tiene particular relevancia por la escala de las operaciones involucradas. El complejo de Arauco en Puerto Piray integra tres unidades productivas: una fábrica de madera aserrada y remanufacturada, una planta de tableros de fibra de mediana densidad (MDF) y melaminizados, y la Planta de Energía Piray.

Se trata de un entramado industrial en el que los residuos de una línea de producción pueden convertirse en insumos para otra. La madera que no termina transformada en tablas, tableros o productos terminados encuentra una segunda utilización como combustible para producir energía. Ahora, el proyecto aprobado apunta también a cerrar otro eslabón del proceso: recuperar y valorizar las cenizas y otros materiales que quedan después de la generación energética.

La autorización ambiental constituye un paso administrativo decisivo para avanzar con esa estrategia, aunque no implica una habilitación irrestricta: la compañía deberá cumplir un conjunto de exigencias técnicas, ambientales y de monitoreo durante su ejecución.

De acuerdo con la documentación incorporada al expediente 9910-32/2026, el proyecto se desarrolla en el establecimiento ubicado sobre la ruta provincial 16, kilómetro 1, en Puerto Piray.

La resolución identifica un predio industrial de 232.421 metros cuadrados, de los cuales 47.083 corresponden a superficie cubierta. También consigna una potencia instalada de 11.201,56 HP para la planta energética y una vida útil declarada de 50 años.

La aprobación se sustenta en el Informe Técnico Final 23/2026 de la Comisión Técnica de Evaluación de Impacto Ambiental, que consideró conveniente conceder la viabilidad ambiental definitiva, sobre la base de la documentación presentada por la empresa y sus consultores.

El negocio de aprovechar cada tonelada

La lógica productiva que sostiene la iniciativa es relativamente sencilla, aunque su implementación requiere procesos industriales complejos: aprovechar la mayor proporción posible de la materia prima que ingresa al establecimiento.

En la fabricación de madera aserrada, remanufacturada y tableros se generan virutas, aserrín, chips, cortezas y polvo de lijado. En lugar de considerar esos materiales únicamente como residuos, Arauco los recolecta y canaliza hacia la Planta de Energía Piray, ubicada dentro del mismo complejo.

Allí son utilizados como biomasa transformada en combustible para alimentar una caldera de potencia, destinada a producir electricidad para las operaciones industriales y para su inyección a la red eléctrica interconectada.

Desde el punto de vista económico, este esquema permite transformar subproductos de bajo valor comercial en un recurso energético, con potencial para reducir la dependencia de combustibles externos y mejorar el aprovechamiento de la materia prima forestal.

Pero la generación de energía mediante biomasa también produce residuos. Entre ellos aparecen cenizas, carbonilla y materiales retenidos en los sistemas de filtrado de gases.

Es precisamente sobre esa segunda generación de residuos donde adquiere importancia el nuevo proyecto.

Las cenizas y la carbonilla resultantes de la combustión no están clasificadas como peligrosas. Sin embargo, requieren procedimientos adecuados de manipulación, almacenamiento y disposición para evitar impactos sobre el aire, el suelo y los recursos hídricos.

La iniciativa aprobada propone avanzar desde la gestión de esos residuos hacia su posible aprovechamiento como insumos en otras actividades productivas, siempre que las alternativas resulten técnica y ambientalmente viables.

Su impacto económico deberá medirse a partir de la implementación efectiva y de los circuitos de aprovechamiento que consiga desarrollar la compañía.

La estrategia de Arauco contempla la separación de los residuos desde su origen, su almacenamiento transitorio bajo condiciones controladas, la evaluación de alternativas de valorización y la eventual entrega de materiales a terceros autorizados.

También incorpora monitoreo ambiental, capacitación del personal, actualización de procedimientos y adecuaciones de infraestructura.

El objetivo es evitar que materiales con posibilidades de reutilización terminen en sistemas de disposición final.

Esta transformación tiene una dimensión ambiental, pero también económica. En una industria intensiva en capital, energía y materias primas, la eficiencia ya no depende solamente de cuánto se produce, sino también de cuánto se aprovecha de cada recurso utilizado.

La economía circular puede contribuir a reducir costos de gestión de residuos, mejorar la productividad de los insumos y abrir oportunidades para otras cadenas industriales capaces de utilizar materiales recuperados.

Para Misiones, cuya estructura forestal combina grandes establecimientos industriales, aserraderos, fabricantes de tableros y empresas de remanufactura, la experiencia resulta especialmente significativa.

El desafío consiste en que la valorización deje de ser una práctica aislada y se convierta en una herramienta para mejorar la competitividad de toda la cadena forestoindustrial.

En ese sentido, el proyecto de Puerto Piray ofrece una referencia sobre cómo integrar producción maderera, generación de energía y gestión de residuos dentro de una misma estrategia industrial.

La resolución de Ecología establece obligaciones específicas para la empresa y sus responsables técnicos.

Arauco deberá cumplir el plan de gestión ambiental presentado, aplicar medidas de mitigación durante las distintas etapas del proyecto y mantener actualizado su esquema de contingencias.

Además, tendrá que presentar informes semestrales de cumplimiento y avance, una exigencia que permitirá a la autoridad provincial realizar el seguimiento de las condiciones bajo las cuales se concedió la viabilidad definitiva.

Cualquier modificación futura de la obra deberá ser comunicada previamente al Ministerio, acompañada de la documentación técnica correspondiente, para su evaluación y eventual autorización.

Las condiciones ambientales incluyen medidas para minimizar los impactos de las tareas industriales, gestionar adecuadamente el retiro de materiales y restaurar las zonas que pudieran resultar degradadas.

La resolución también establece la prohibición de implantar especies forestales exóticas en las tareas de restauración y exige priorizar especies nativas de la región, tanto para la protección de los ecosistemas como para reducir procesos de erosión y pérdida de suelo.

Otro punto central es la protección de los recursos hídricos. La empresa deberá preservar cursos de agua, humedales y nacientes, sin desviarlos, rellenarlos ni desarrollar actividades que puedan afectar directa o indirectamente su funcionamiento.

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