Exclusivo Economis: California abre La Casona y un nuevo centro de logística en un fuerte plan de expansión
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Cuando muchas empresas priorizan la cautela, la cadena California decidió acelerar su plan de expansión en Misiones. Ricardo “Pilo” Cáceres, propietario del grupo supermercadista, adelantó en exclusiva a Economis que la firma pondrá en funcionamiento un inédito espacio gastronómico sobre avenida López y Planes, incorporará personal y avanzará con un ambicioso centro de logística y producción que concentrará buena parte de sus operaciones industriales en Posadas.
El empresario, que conduce una compañía con más de 2.000 trabajadores en el NEA, sostuvo que la decisión responde a una filosofía que mantiene desde hace décadas: reinvertir las ganancias para generar más empleo y mejorar la infraestructura de la empresa.
La principal novedad llegará entre fines de agosto y los primeros días de septiembre, cuando abra sus puertas La Casona del California, un nuevo espacio que funcionará en un edificio histórico completamente restaurado sobre avenida López y Planes, en la esquina con la calle Rocamora.
Cáceres explicó que no será únicamente un punto de venta, sino un espacio pensado para la experiencia del cliente. “Va a ser una linda experiencia”, resumió el empresario al describir el proyecto durante una visita a Open1017.
El lugar combinará producción gastronómica con espacios recreativos para cumpleaños, reuniones y actividades familiares, buscando transformarse en un nuevo punto de encuentro para los posadeños.
La apertura también implicará nuevas incorporaciones de personal.
Según adelantó Cáceres, en una primera etapa el emprendimiento demandará entre 12 y 15 nuevos trabajadores, que se sumarán a la estructura de California en Misiones, donde cuenta con un promedio de mil empleos, de una planta global de 2.500 en todo el NEA.
El empresario remarcó que la prioridad será contratar mano de obra local y destacó que cada expansión representa una oportunidad para seguir generando empleo privado.
“Siempre tratamos de reinvertir para crear más fuentes de trabajo”, afirmó durante la entrevista.
La empresa trabaja con el objetivo de abrir el establecimiento antes del 20 de agosto. La obra civil y las instalaciones generales están prácticamente terminadas: los contratistas comenzaron a retirarse y las tareas se concentran en la limpieza, las terminaciones, la colocación del mobiliario y el diseño de la cartelería.
Será la primera vez que un establecimiento de la cadena adopte un nombre de fantasía propio. La denominación elegida será La Casona del Cali, aunque funcionará bajo la marca paraguas de California Sociedad Anónima.




El establecimiento será habilitado formalmente como supermercado, con anexos de bar, rotisería y panadería. La propuesta tendrá una orientación marcada hacia los productos elaborados por la propia empresa.
El concepto combinará cafetería, comidas al paso, rotisería y venta de productos de elaboración propia. Los clientes podrán consumir café, licuados, panificados, pastas, comidas preparadas y platos comercializados por peso o presentados en bandejas previamente fraccionadas.
El modelo de atención será similar al de Cali Bar: no habrá un servicio gastronómico tradicional con mozos, sino un sistema ágil en el que cada persona podrá elegir su comida, retirarla y consumirla en las mesas del establecimiento.
El predio completo tiene una superficie aproximada de entre 1.100 y 1.200 metros cuadrados. La empresa cuenta actualmente con más de 500 metros cuadrados construidos y proyecta completar alrededor de 600 metros cuadrados adicionales.
La Casona contará con espacios interiores y exteriores, alrededor de 40 o 50 mesas y una capacidad estimada de hasta 200 personas. Durante el verano también podrá utilizarse plenamente el sector externo.
La cocina contará con equipamiento para cocciones simples, un horno de apoyo, cámara de fermentación y cámara de frío. La mayor parte de los productos llegará desde el sistema central de elaboración de la empresa, aunque el local podrá completar determinados procesos antes de la venta.
Abrirá desde las primeras horas de la mañana
Uno de los elementos distintivos será el horario. California prevé abrir La Casona entre las 5.30 y las 6 de la mañana, con la intención de atender a trabajadores, estudiantes y personas que comienzan temprano su jornada.
La propuesta inicial estará concentrada en artículos de supermercado, panadería, cafetería y comidas elaboradas. En una segunda etapa, la compañía analizará ampliar los espacios, incorporar más mesas y sumar nuevos servicios según la respuesta del público.
El proyecto de mayor escala, sin embargo, está detrás del funcionamiento cotidiano de la empresa.
El segundo proyecto tiene una escala considerablemente mayor. California está desarrollando sobre la avenida Domínguez, en un predio que se extiende hasta la calle Ruiseñor, un nuevo centro de logística y producción.
El complejo tendrá aproximadamente 6.000 metros cuadrados construidos, distribuidos en dos plantas. Allí será trasladada la producción propia que desde la década de 1970 funciona en la sucursal de la avenida Lavalle.
El supermercado de Lavalle continuará abierto. Lo que será trasladado es el sistema de elaboración centralizada, incluyendo las áreas de panadería, pastas y rotisería.
La liberación de esos espacios permitirá evaluar posteriormente una ampliación de los servicios en Lavalle, incorporar nuevos rubros o mejorar el estacionamiento, uno de los principales problemas de esa sucursal debido al intenso tránsito de la zona.
El centro fue concebido como una plataforma de distribución capaz de abastecer tanto a los locales actuales como a las futuras aperturas.

California se prepara para habilitar su novena sucursal y contempla, posteriormente, sumar entre dos y tres establecimientos adicionales. Para sostener esa expansión necesita aumentar la capacidad productiva y disponer de más plataformas de carga y descarga.
El nuevo centro podrá recibir y estacionar hasta diez camiones de distribución. Esa capacidad representa un salto respecto de la infraestructura actual de Lavalle, donde la empresa opera con seis vehículos y dos plataformas para abastecer sus sucursales.
La compañía considera que el proyecto tiene una vida útil mínima de 20 años y fue diseñado con margen suficiente para incorporar nuevas líneas productivas y acompañar el crecimiento durante las próximas décadas.
Energía e infraestructura para crecer
La magnitud del proyecto obligó a California a desarrollar una infraestructura eléctrica específica.
La planta actual de Lavalle opera con una potencia de 13,2 kilovoltios. Para el nuevo complejo se construye una línea de 33 kilovoltios desde la zona de las avenidas Cocomarola y Domínguez, explicó el gerente de Recursos Humanos, Jorge Aguirre.
La inversión incluye una bajada de energía de Energía de Misiones, transformador propio y un grupo electrógeno capaz de sostener la producción en caso de interrupciones del suministro.
La capacidad instalada no fue calculada únicamente para cubrir las necesidades actuales. También contempla futuras ampliaciones, nuevas maquinarias y el crecimiento de la red comercial.
El centro concentrará equipamiento industrial para la elaboración y conservación de alimentos.
La empresa ya adquirió hornos de mayor capacidad, instaló montacargas y avanza con la incorporación de cámaras frigoríficas, una central de frío y tanques de gas.
El objetivo es centralizar la producción de panadería, pastas y rotisería, estandarizar los procesos y aumentar el volumen de elaboración sin perder la calidad que caracteriza a la marca.
La centralización también permitirá ordenar el traslado diario de los productos hacia las distintas sucursales y reducir la presión sobre la planta de Lavalle, que quedó limitada frente al crecimiento de la cadena.
La empresa espera finalizar el centro logístico antes de fin de año, aunque los plazos dependerán de la instalación de los sistemas de frío, la entrega del equipamiento y la ejecución de las obras eléctricas.
Según Aguirre, los proyectos técnicos ya están definidos, pero cada componente requiere procesos de presupuestación, fabricación, pago, entrega e instalación que pueden extenderse entre 20 y 30 días.
Parte de la maquinaria fue adquirida con uno o dos años de anticipación y ya se encuentra disponible. La compañía trabaja ahora en completar las instalaciones necesarias para ponerla en funcionamiento.
La obra se financia íntegramente con recursos propios. La empresa no recurrió a créditos externos ni a endeudamiento para llevar adelante el proyecto. Los fondos provienen de la recaudación y de las ventas de la propia cadena, bajo una política de reinversión impulsada por Cáceres.
La construcción también tiene un fuerte componente local. La compañía contrató mano de obra, empresas constructoras y proveedores de Posadas y Misiones, siempre que las condiciones técnicas y los precios fueran competitivos.
Algunos componentes especializados, como determinados tableros eléctricos y sistemas de transferencia, debieron encargarse a firmas de otras provincias. Sin embargo, la mayor parte de la inversión se ejecuta con contratistas y proveedores de la región.
Con La Casona del Cali y el centro logístico, California no solamente amplía su presencia comercial. También construye la infraestructura necesaria para una nueva etapa de expansión. Para Cáceres, el crecimiento de California responde a una convicción que atraviesa toda la historia de la empresa.
El empresario sostuvo que el capital debe permanecer “al servicio de la gente”, transformándose en infraestructura, tecnología y nuevos puestos de trabajo antes que inmovilizarse.
“El dinero es justamente para invertir”, resumió el dueño de California, convencido de que el crecimiento empresarial debe traducirse también en desarrollo para la comunidad.
