EN FOCO

Se otorgaron las distinciones a las fotografías del concurso Ciencia en Foco, Tecnología en Foco

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El Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación a través de la Dirección de Articulación y Contenidos Audiovisuales, seleccionó las fotografías ganadoras de la VII edición del concurso nacional de fotografía “Ciencia en Foco, Tecnología en Foco”. En total fueron distinguidas 32 fotos individuales y 3 series. Hay 2 obras que obtuvieron tanto la distinción del jurado como la del público que votó sus favoritas entre una amplia selección. 

En la categoría “A simple vista” el primer premio -$30.000- lo obtuvo “Momentos de Cambio”, una fotografía de Mariana Descalzo de un pingüino de papúa en el área Punta Stranger en la Isla 25 de Mayo perteneciente al archipiélago Shetland del Sur. Se trata de una composición de dos fotografías tomadas luego de la ocurrencia de un derrumbe parcial en uno de los glaciares de la isla durante el mes de diciembre de 2019. 

Dentro de la misma categoría, las dos segundas distinciones de $20.000 fueron para las fotos “Los testigos” de María Cecilia Gareis y “Los caminos del sol” de Jorge Luis Cabrera, quien utilizó la técnica conocida como solarigrafía, con una combinación de fotografía estenopeica y un tratamiento digital. Los siguientes tres galardones de $10.000 los consiguieron las obras: “Colonia de Haloferax volcanii creciendo junto a cristales de sal” de Mariana Costa; “Ciencia ficción” de Luis Gauna Pereira; y “Esperando la mejor ola” de Cristian Lagger. 

Para cerrar esta sección, el jurado asignó tres menciones especiales a las fotografías “Insecto en el campo” de Demian Costamagna; “Miradas que matan” de Gabriel Orso; y “Patrullando en la inmensidad”, de Mariana Descalzo. Por su parte, el público votó como su favorita la serie de tres fotos “Parto en el aire” de Belén Natalini, quien envió su obra desde la Estación Biológica Corrientes del CONICET.

 1er premio categoría “A simple vista” | Momentos de cambio | Mariana Descalzo.

El primer premio de la categoría “Bajo el agua” ($30.000) fue para la foto “No todo está en el fondo” de Joel Reyero, quien retrató una rara especie de sifonóforo mientras buceaba -a una profundidad de 2 metros- en la bahía Buen Suceso, Tierra del Fuego. Las dos distinciones siguientes ($20.000) las lograron las obras “A brazos abiertos” de Félix Zampelunghe y “Práctica de arqueología subacuática” de Matías Mazzola, tomadas a una profundidad de 6 metros y 5 metros respectivamente. La primera refleja una estrella canasta en aguas circundantes a la isla Bridges -ubicada en el canal Beagle-, mientras que la segunda muestra el trabajo de buzos en aguas del lago Nahuel Huapi.

Los tres reconocimientos otorgados a continuación ($10.000) fueron para las fotografías “El mundo de los filtradores” de Soledad Zabala; “La piel del pulpo” de Nicolás Battini; y “Neón del mar” de Claudio Nicolini, que también resultó la foto más votada obteniendo la preferencia del público en esta categoría. Para culminar con la sección “Bajo el agua”, hubo dos menciones especiales para las obras “Ramo de Kelp” de Cristian Lagger; y “Ojos sensibles” de Claudio Nicolini.

Por otra parte, la foto “Microalmejas” de Lucille Morono se alzó con el primer galardón ($30.000) en la categoría “Más allá de nuestros ojos”. Se trata de una composición de 1.500 fotos en una, tomadas con una cámara equipada con un lente de microscopía. Las dos obras premiadas a continuación ($20.000) fueron: “Nebulosa del delfín” de Sergio Scauso, obtenida a través de múltiples tomas con filtros, utilizando un telescopio y una cámara monocromática refrigerada; y “80s” de Agustina Toscano que muestra el corte de una roca carbonática tomada mediante un microscopio petrográfico con nicoles cruzados.

Consiguieron las tres distinciones de $10.000 de esta categoría las fotos: “Hermanas gemelas” de Mónica Oppedisano y Hugo Benavides, obtenida a través de un microscopio electrónico de barrido en la Universidad Nacional de Mar del Plata en el marco del proyecto Mareas Rojas que lleva adelante el Instituto Nacional de Desarrollo Pesquero (INIDEP); “En el jardín” de Diego Ruiz Pianello, tomada con un lente macro; y “Bombardeo cósmico en la luna” de Jorge Cabrera, quien utilizó un telescopio de 8 pulgadas para lograr la toma del disco lunar. 

Las menciones especiales fueron para “Neuroaraña” de Susana Delgado, obtenida en el Instituto de Biología Molecular y Celular de Rosario (IBR-CONICET-UNR) a través de un microscopio de la institución; y “Los tres mosqueteros” de Guillermo Ávalos quien utilizó un microscopio electrónico de barrido perteneciente a la Universidad Nacional del Nordeste. En tanto, el público eligió la foto “Diafanización aleta de mantarraya” de Dante Pérez, obtenida en el laboratorio de histología y embriología de la Universidad Nacional del Nordeste, utilizando la técnica de diafanización. 

Por su parte, también dentro de la categoría “Más allá de nuestros ojos”, la Fundación Argentina de Nanotecnología (FAN), otorgó su premio especial de $10.000 a la fotografía “Metrópolis” de Lucas Misseri, lograda a través de un microscopio electrónico de barrido. Además la FAN concedió una mención especial a la serie de tres fotos “Tejados coloridos” de Walter Ferrari, quien utilizó la técnica focus stacking acoplando a la cámara un objetivo de microscopio y tomando un promedio de 100 imágenes para obtener cada una de las fotos. La otra mención fue para “Fotoelasticidad” de Luis Lisik, que utilizó la cámara de un teléfono celular superpuesta con una lente polarizada, ubicando el objeto frente a una pantalla de luz polarizada.

Continuando con la última categoría “Ciencia en pandemia”, el jurado decidió por unanimidad dejar vacantes el primero y los segundos premios por considerar que las fotografías no reunieron los criterios para alzarse con estas distinciones. Sin embargo, reconociendo el esfuerzo realizado por los participantes, el jurado atribuyó los tres galardones de $10.000 a las fotos “Cadenas” de Nicolás Easdale y “#QuedateEnCasa” de Rodrigo Corvera; y a la serie “Desde adentro – Respirador de emergencia” de Sofía Mejía, que consiste en tres fotos que revelan los detalles, las texturas y los elementos que conforman el interior del dispositivo creado por un equipo interdisciplinario de diversas instituciones radicadas en San Carlos de Bariloche.

Para culminar, las menciones especiales de “Ciencia en pandemia” fueron adjudicadas a las obras “El momento exacto” de Juan Blanco y “Héroes sin capa” de José María Corradore, que a su vez resultó la más votada recibiendo el reconocimiento del público. 

Próximamente, como cierre del concurso, invitaremos a ganadoras, ganadores y público en general, a visitar la muestra y participar del acto de entrega de distinciones. Será un evento especial para disfrutar y sorprenderse con todas las obras premiadas de esta edición. Mientras tanto, las fotos ganadoras y el catálogo con todos los detalles se encuentran disponibles en el sitio web de la iniciativa: www.concursofotociencia.gob.ar.    

Orientado a fotógrafas y fotógrafos profesionales o aficionadas/os; investigadoras e investigadores; y público en general interesado en la fotografía, el concurso nacional “Ciencia en Foco, Tecnología en Foco”,  tiene como objetivo conocer diversas miradas sobre las innovaciones científicas y tecnológicas desarrolladas en Argentina, a partir del potencial de la fotografía, sus diferentes géneros y técnicas. En esta VII edición se registró un récord de participación de 623 concursantes que enviaron más de 1.300 fotos desde las 24 jurisdicciones del país. 

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Violencias: en Misiones se registran 2,5 denuncias por hora y la mayoría de las víctimas son mujeres de entre 20 y 29 años

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Son muchas las acciones que se han tomado para mitigar el flagelo. Sin embargo, los esfuerzos son insuficientes ante la gravedad de la situación. La violencia, las violencias, están tan arraigadas que resisten en el tiempo: en los últimos años se registran en Misiones un promedio de 60 denuncias diarias de violencia familiar o de género, lo que da el escalofriante promedio de 2,5 por hora. 

En el extremo, Misiones registró tres femicidios en lo que va de 2021. Lamentablemente, es difícil pensar que no habrá nuevos casos. 

Según un estudio realizado por el Instituto Provincial de Estadística y Censos, en 2020 se registraron 22.254 denuncias, lo que implica un promedio mensual de 1.854 denuncias. En relación a los casos registrados en 2019, que fueron 21.701, puede concluirse que hubo un aumento del 2,6% en las denuncias presentadas.

Es importante destacar que no hay datos para la totalidad de casos en todas las variables analizadas, ya que hay respuestas en donde no se sabe o se decide no responder.

Sin embargo, los datos coinciden con un relevamiento de la Policía de Misiones sobre las denuncias de violencia, familiar o de género, durante el 2021: hasta octubre se registraron 17.280 denuncias, 57,6 por mes o 2,4 por hora. 

En cuanto al género de las víctimas abarcadas por el informe del IPEC, revela que el 77,8% corresponde a personas de sexo femenino, mientras que el 22,2% fueron personas del sexo masculino.

Otro aspecto importante a analizar es la edad de las víctimas de violencia. Ésta, además de ser ejercida más frecuentemente hacia las mujeres, también se dio más reiteradamente hacia personas de entre 20 y 29 años (30,4%), tanto en mujeres (25,2%) como en varones (5,2%).

En segunda posición, se encuentra el rango etario de entre 30 y 39 años con el 26,1% de las denuncias.

El IPEC también construyó un indicador que permite medir el impacto de la crisis en relación con la población: “cantidad de denuncias de casos de violencia por cada mil habitantes”.

Este indicador se calcula a partir del cociente entre la “cantidad de denuncias de casos de violencia en la provincia y la proyección de cantidad de habitantes para el año 2020”, multiplicado por mil.

El indicador a nivel provincial arroja un valor de 17,27; es decir, que en 2020 por cada 1000 habitantes se registraron 17 denuncias, valor casi idéntico comparado con el año 2019.

A su vez, el promedio diario de denuncias fue de 60,8, es decir que por día se registraron más de 60 denuncias y el promedio de denuncias por hora fue de 2,5.

En el 14,9% de las denuncias de violencia, había más de una víctima involucrada, mientras que en el 85,1% hubo solo una.

La mayor parte de las veces, la violencia fue ejercida por alguien del entorno más cercano de la víctima, como su expareja (37,1% de las denuncias), su pareja (30,1%) o algún familiar (28,3%). 

Si bien la mayoría de las veces (81,0%), es la víctima la que presenta la denuncia, también se dan casos en donde es otra persona/institución la que radica la misma. Así, el 14,3% de las denuncias fueron realizadas por algún familiar de la víctima.

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La primera fábrica de Bicicletas de Misiones inaugurará sus nuevas instalaciones

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Con más de dos décadas en el rubro y  16 años de experiencia en la fabricación de rodados, la familia Steckler abrirá las puertas de su nuevo hangar.

En los últimos años, la Provincia tomó un rol activo en la sustentabilidad y el cuidado del medioambiente, promoviendo entre otras acciones, la utilización de las bicicletas como medio de transporte. Tiempo después se comenzó a visualizar los resultados, con la masiva presencia de ciclistas en las diferentes ciudades de la tierra colorada.

Este fenómeno amplió el espectro comercial de dos laburantes obereños, José y Yaninna, quienes hace dos décadas vienen trabajando en el rubro de las bicicletas,  abasteciendo a todo el NEA, llegando principalmente a Misiones, Corrientes y Chaco.

Ahora, la familia Steckler decidió expandirse al mundo y así  competir en la industria ciclista. Y para ello, pusieron en marcha una ambiciosa inversión para la creación de nuevas instalaciones, con espacios más optimizados que les permitirá  aumentar la producción de la primera industria de dos ruedas de la provincia. 

Las mismas, serán presentadas al público el viernes 26 de Noviembre y el corte de cinta contará con la participación de autoridades provinciales y municipales. El nuevo predio, que contará con dos niveles de recepción y un amplio depósito, estará ubicado en la intersección de la Ruta 5 y la calle Sierra Victoria de Oberá.

Más que una empresa familiar

Los protagonistas de esta historia son José Steckler y Yaninna Villalba. Ella, una profesora de nivel inicial y él, un ex chofer de colectivos. Juntos, decidieron renunciar a su trabajo para poder cumplir su sueño de emprender en Argentina, con todo lo que ello implica. Comenzaron con la compra de sus primeros materiales en casa “Rulito”, situada en Buenos Aires – y distribuyendo pueblo por pueblo- hasta dar forma a su pequeño gran negocio, que actualmente se destaca por vender en todo el NEA sus productos: bicicletas, cross, cross plástico, gym, motos, mountain bike, paseo, playeras y reparto.

El viernes 26 de noviembre será el gran día, en el que estos soñadores devenidos a emprendedores-empresarios, junto a su gran equipo de trabajo, llegarán a su meta: Inaugurar nuevas instalaciones de la primera industria de dos ruedas en Misiones. 

Una gran fábrica

En la actualidad fabrican entre 90 a 122 bicicletas por día y distribuyen a Chaco, Formosa y Santiago del Estero. “Tenemos tercerizado el armado de ruedas y llantas, pero, además de la bicicleta, distribuimos marcas de repuestos de bicicletas que compramos y distribuimos a talleres en la Provincia”, explicó.

Además, venden repuestos de motos y equipos de gimnasia, como ser cintas de caminar y elíptico. Es por esto que una de las áreas que están previstas en la nueva fábrica estará destinada a un taller sólo para cintas de caminar.

Steckler asegura que la pandemia los benefició, ya que las personas empezaron a andar más en bicicletas, para cambiar su calidad de vida. “En nuestro rubro, la pandemia nos benefició en cierta parte”, advirtió.

Respecto al precio de los rodados, Steckler asegura que son los más baratos del mercado, a pesar de no resignar calidad de producto y mucho tiene que ver el ahorro que se genera en la logística. Es así que, las bicicletas de rodados más pequeños (12,14,16 y 20) pueden adquirirse en los comercios a partir de los 16 mil a 20 mil pesos, siempre dependiendo del local, la calidad y las prestaciones. Del mismo modo, las rodado 26 rondan entre los 20 a 22 mil pesos, mientras que las rodado 29, con cuadro de aluminio, freno a disco y suspensión con bloqueo se pueden adquirir desde los 45 mil a 55 mil pesos, en los comercios.

Actualmente trabajan alrededor de 20 personas en la empresa y, con la ampliación, esperan cubrir lugares en el área de armado, administrativos y para la venta online. En ese sentido, explicó que suelen emplear gente joven, debido a que es un rubro en el que la gente aprende una vez que entra en la fábrica. “En nuestro rubro debemos enseñar de cero así que por eso tomamos gente sin saber armar bicicletas y los de adentro le enseñan desde cero a los jóvenes¨, aseguró.

Para conocer más sobre las ofertas de Stecker, visitar la página: https://bicicleteriasteckler.com.ar/

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California abrirá una octava sucursal en Posadas

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“Misiones es donde menos se resintió el consumo”, señala Ricardo “Pilo” Cáceres, el dueño de la cadena de supermercados California en Misiones. El argumento es más que suficiente para concretar la apertura de una octava sucursal en la capital misionera, en lugar todavía a definir, pero con fecha puesta: en 2022. “Posadas necesita la apertura de un nuevo salón de la marca California. Estamos muy entusiasmados en seguir apostando por Misiones”, afirmó el empresario.

Cáceres, quien compró la mayoría de las acciones de California hace dos años, no deja de pensar en la expansión y destaca que en las ventas en Misiones, pese a la pandemia, se sostuvieron mejor que en las otras provincias donde también tiene supermercados, Corrientes, Chaco y Formosa.

De este modo, California, que ya cuenta con 1.025 empleados, podría ampliar su planta de personal en 2022 y ratificar el liderazgo en material laboral en el rubro.

En una entrevista con Open1017.com, Cáceres adelantó que ya se hizo un estudio de mercado para la apertura de la octava sucursal y que en estos momentos se está buscando el lugar, que no quiso precisar.

“Durante la pandemia nos fue como a todos. Con la ventaja que pudimos mantener abierto. En todo el país se redujo el consumo. Ahora está mejorando el consumo y en poco tiempo se va a equilibrar con lo que era antes el país y lo que era antes Misiones. Pero Misiones felizmente, el consumo fue el menos afectado de todas las provincias del país“, aseguró Cáceres.

El empresario se mostró escéptico sobre el éxito del congelamiento de precios, pero aseguró que “algo se tiene que hacer para aplacar la inflación”. “Siempre pienso en positivo y ojala que salga bien ahora. La experiencia indica que no. Pero nosotros vamos a tratar de sobresalir como siempre. Todos los días peleamos con los proveedores, porque ellos defienden lo suyo y nosotros defendemos lo nuestro para poder vender más”, detalló.

“El escenario económico está complicado, pero yo soy optimista. Si el país no comienza a tener un proyecto económico sustentable, las provincias van a sufrir más”, reflexionó.

En 2011 Cáceres compró el 44 por ciento de las acciones de California. En 2019, se quedó con la mayoría accionaria después de varios años como socio de la familia Roulet, que tenía el capital principal.

Supermercados California nació en junio de 1957 como una casa que vendía electrodomésticos, un rubro en pleno auge en el Estados Unidos de posguerra. Por eso el local tomó el nombre de ese estado norteamericano. Estaba ubicado en la Galería Mutinelli, en el mismo lugar donde hoy está su sucursal principal, sobre la calle Córdoba.

En 1963 se transformó en un supermercado y desde entonces, no paró de crecer y consolidarse como una marca principal de la vida de los misioneros. California tiene 7 locales, todos situados en Posadas, y está entre los mayores empleadores privados de la provincia junto a Crucero del Norte y Arauco Argentina.

La historia de los Cáceres nació hace más de 70 años, surgida del espíritu emprendedor de Don Juan Bautista Cáceres, quien arrancó en Formosa en la década del 50 con un almacén de ramos generales. La actividad comercial fue continuada por sus hijos, “Pilo” y “Nene”, quienes a fuerza de trabajo y constancia lograron crecer y consolidarse en la región. Primero en Formosa, luego en Corrientes y Chaco y finalmente en Misiones.

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Yerbal Viejo: mates agroecológicos y a precio justo

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Por Sergio Alvez, fotos Emiliano Viana, agencia Tierra Viva. Situada en la zona centro de la provincia de Misiones, la ciudad de Oberá es la Capital Nacional de los Inmigrantes. En torno a la historia de su nombre hay dos narraciones. La primera tiene que ver con la derivación del término guaraní “vera”, que significa brillante, luminosa, resplandeciente. La otra versión remite al cacique guaraní Overa, quien a mediados del siglo XVI encabezó revoluciones contra la esclavitud y la evangelización que proponían los “conquistadores” españoles en territorios cercanos a la actual ciudad de Asunción, en Paraguay. Pero antes de fundarse como tal, en 1928, lo que se conoce como Oberá llevaba el nombre de Colonia Yerbal Viejo, denominación que remite a la gran cantidad de árboles de yerba mate que poblaban este territorio. 

Yerba con raíz familiar y cooperativa 

Ese nombre histórico, Yerbal Viejo, es el que adoptó el emprendimiento productivo de la familia Sand desde 1995. Productores de yerba mate agroecológica. La infusión, además de las particularidades que denota su proceso de elaboración sin agroquímicos, mantiene un espíritu sustentado en conceptos y prácticas heredados de los primeros colonos de la zona, que en los albores del siglo pasado se aventuraron a producir el que es hoy, el cultivo emblema de la Argentina

Johann Ezequiel Sand es parte de la empresa familiar y también tesista de la Licenciatura en Antropología Social de la Universidad Nacional de Misiones, donde integra el Proyecto de Revalorización de “Picada Finlandesa”. Cuenta que sus tatarabuelos eran del sur de Finlandia. En el año 1906 se produce la primera oleada de migración de finlandeses a Misiones. Primero se establecen en Bonpland —50 kilómetros al suroeste de Oberá— y entre 1912 y 1914 se desplazan a la entonces llamada Colonia Yerbal Viejo. 

El lugar estaba repleto de plantaciones de yerba nativa. Entonces, la planta se cosechaba de manera extractiva y a gran escala por los colonizadores. Recién en la década de 1930 comienza a cultivarse la yerba en la chacra familiar. Para ello se tuvo que desmontar, abrir las parcelas, construir viviendas, realizar perforaciones para encontrar agua. Acondicionar el lugar para el asentamiento de las familias y sus cultivos. 

Yerbal Viejo en Misiones
Foto: Emiliano Viana

Otto, bisabuelo de Johann, fue uno de los socios fundadores de la Cooperativa Agrícola Limitada de Oberá, pionera del cooperativismo en la zona. Otto se casó con Alma Annette Hedström. Fruto de este matrimonio, nace Hugo Sand, quien en 1957 sería socio fundador de la Cooperativa de Productores y Elaboradores de Té Guaraní. La asociatividad, el cooperativismo y la unión de las familias colonas, signaron la historia de estos inmigrantes finlandenses. “Alma Annette” es el nombre que adoptó la chacra de los Sand, donde se encuentran los yerbales de la empresa familiar. Así, Yerbal Viejo es un emprendimiento productivo y familiar, que atesora un sabor diferente e intrínsecamente ligado a los ciclos de su producción, y a la vez, un proyecto que resguarda y honra el memorial de luchas y pesares tan propios de los pequeños productores de yerba en la tierra colorada.

En 2020, esta chacra, junto a otras tres de la zona centro de Misiones —nucleadas bajo el grupo “Oberá Agroecológica”— se convirtieron en las primeras certificadas oficialmente como agroecológicas por la Secretaría de Agricultura Familiar de la Provincia. 

De la crisis del yerbal a la agroecología

Volvemos atrás en la línea de tiempo. Estamos en 2001, plena crisis social, política y económica en la Argentina, Yerbal Viejo deja de producir. Iván Sand, ingeniero agrónomo y  hermano de Johann, recuerda: “El neoliberalismo de los noventa desreguló todo. Fue un desastre para los productores. Mi padre, Hugo, salió a luchar junto a cientos de productores yerbateros, con quienes protagonizó una memorable manifestación conocida como ‘El Tractorazo’, que forjó la creación del Instituto Nacional de la Yerba Mate”. 

Iván alude a una movilización de 53 días llevada adelante en 2002, principalmente por los colonos agrupados en la Asociación de Productores Agrícolas de Misiones (APAM), y que consistió en el arribo de cientos de pequeños productores montados a sus viejos tractores, desde las colonias hacia la Casa de Gobierno provincial, donde se acampó. Era la segunda vez que salían en las rutas con los tractores, en pocos meses, en 2001 había ocurrido el primer “tractorazo”, que duró unos 17 días en reclamo de un “precio justo” por la hota de yerba.  

Yerbal Viejo en Misiones
Foto: Emiliano Viana

En 2002, la movilización contó con el apoyo decidido de otros sectores y obtuvo una gran visibilidad en los medios de comunicación, incluso a nivel nacional. La lucha redundó en la instrumentación del INYM, órgano que vino a reemplazar a la histórica Comisión Reguladora de la Yerba Mate (CRYM), que había sido desguazada en la década menemista. Hugo Sand, fue uno de los dirigentes que mayor notoriedad cobró en esos intensos días de protesta.  

Fueron 358 tractores, desvencijados la mayoría, que salieron a las rutas con carteles y banderas argentinas. El 13 de julio de 2002 el gobierno nacional —durante la presidencia interina de Eduardo Duhalde— firmó el decreto reglamentario que puso en marcha el INYM. Esta medida, implicaba que los productores pasen a formar parte de la decisión de los valores de la materia prima de la yerba mate, poniendo fin al conflicto. 

Tras algunos años sin poder producir, la familia Sand decidió retomar el proyecto Yerbal Viejo. “Hace más de 7 años, decidimos mi padre, Johann, mis hermanos y yo, implementar lo que nuestro padre nos enseñó sobre la actividad agropecuaria en la yerba desde una perspectiva agroecológica”, cuenta Iván. De este modo, se inició una etapa diferente, que la familia Sand explica desde la idea de transición agroecológica.  

Yerba buena, libre de agrotóxicos

“¡A comeer!”, grita Iván y abre la tranquera del corral. Las ovejas salen disparadas hacia el yerbal. “Las ovejas limpian el yerbal y de este modo no precisamos químicos. Ellas se alimentan de las malezas, que se convierten en ‘buenezas’ porque las malezas como alimento se transforman en energía cárnica”, explica el ingeniero agrónomo de la empresa familiar y agrega que las ovejas no son solo parte de un mecanismo para evitar el uso de agroquímicos sino producción de carne, piel, leche y quesos. 

El establo que las contiene fue diseñado con un sentido de bienestar animal para que las ovejas no tengan que permanecer entre su propio estiércol, mientras que permite recoger la materia orgánica para utilizar y producir biofertlizantes en tachos de hasta doscientos litros. “Transformamos, a través de procesos de biofermentación, esos desechos en biofertilizantes. Lo colocamos en un tambor junto con bacterias y hongos y se transforman en nutrientes para nuestros yerbales. Es decir que realizamos un círculo energético”, explica Iván. 

Yerbal Viejo en Misiones
Foto: Emiliano Viana

Otra singularidad de esos yerbales, es que conviven y reciben la sombra de diversos árboles nativos. Todo forma parte de una mirada agroecológica: producción, cuidado ambiental y construcción social. En el cotidiano, sostener la idea en la práctica, se volvió el principal desafío para los Sand. Y en este sentido, la formación académica de Johann (antropología) y la de Iván (ingeniero agrónomo), se complementan.

“Nuestra yerba tiene 12 meses de estacionamiento natural. Está libre de fuego, de humo”, destacan los hermanos Sand para diferenciar el producto final obtenido en Yerbal Viejo del proceso de secado aplicado en la industria de yerba mate. “Esto logra un sabor suave que te acompaña hasta el último mate, un equilibrio perfecto entre hojas, palos y polvo, que no  provoca acidez”, describen orgullosos. 

El estacionamiento prolongado hace que la yerba cambie las características organolépticas: se vuelve mucho más estable y perdurable el su sabor. Al tomar el mate, se siente el sabor a yerba. Sus características son diferentes a la yerba barbacuá: el color entre verde y gris y sin el sabor a sabor ahumado” añade Iván. “Barbacuá”, tostado en guaraní, es el método ancestral de secado a leña. Método conocido por la familia Sand, ya que había sido utilizado por ellos desde mediados de 1930, cuando  Otto y Alma construyeron el primer secadero. 

Yerbal Viejo en Misiones
Foto: Emiliano Viana

Yerbal Viejo, formas nuevas de producción y organización  

Otra vez la lucha. Año 2019. En la localidad misionera de San Pedro se realizó una manifestación de pequeños productores y ambientalistas, en rechazo al maíz transgénico y el proyecto impulsado por la corporación Maizar. Iván Sand estaba presente junto a Hugo, su padre, y allí conoció a Salvador Torres, secretario general del Movimiento Agrario Misionero (MAM). De ese encuentro surgió una invitación a los Sand para participar de uno de los “Alimentazos” que la Unión de Trabajadores de la Tierra (UTT) realizó en Plaza de Mayo durante el gobierno de Mauricio Macri para denunciar el desguace de las políticas para la agricultura familiar. 

“Ese día, en Plaza de Mayo, yo estaba con mis paquetitos de yerba en la feria y, al lado mío, estaba un joven a quién le invité un mate. Le pregunté de dónde venía y me respondió que estaba junto con la UTT para poder comercializar directamente los productos del cordón hortícola de La Plata —recuerda Iván—. Él era jujeño,  su abuelo era boliviano. Sacó una hoja de coca y me convidó. Comenzamos a charlar. Ahí estábamos los dos, en situaciones similares: descendientes de extranjeros, diferentes culturas, trabajando en proyectos familiares, vendiendo nuestros productos realizados de forma agroecológica”.

El ingeniero agrónomo reconoció las mismas problemáticas, realidades en común con esos productores y productoras que confluyeron en Plaza de Mayo; y asegura que aquel primer acercamiento a la UTT terminó siendo para Yerbal Viejo un nexo estratégico. “Gracias a haber conocido a la UTT, aumentamos la cantidad de paquetes enviados fuera de la provincia. Desde que trabajamos con UTT pudimos incrementar año a año la venta de paquetes”, destaca.  

“Esto generó ingresos y, hay que decirlo, nos permite pensar en un futuro: quedarnos en la chacra para seguir trabajando bajo las tres patas de la agroecología: sustentabilidad social (poder vivir de nuestra producción), sustentabilidad ambiental (cuidado, resguardo del ambiente y de la biodiversidad), sustentabilidad económica (ingreso por venta)”, sintetiza Sand.  

“Tenemos claro que queremos seguir produciendo yerba mate bajo un modo agroecológico y, en ese camino, uno de los pilares básicos es la sustentabilidad social, o sea, establecer redes de comercialización entre productores y consumidores, donde el precio sea justo para ambos”, agrega Johann y confía que ya está en marcha un proyecto para agregar un nuevo producto: té en hebras. Respeto por el medio ambiente, la salud y justicia social, sostienen los hermanos Sand, son los pilares de la nueva era de Yerbal Viejo.

Yerbal Viejo en Misiones
Foto: Emiliano Viana
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