EN FOCO

Sand: “Hay que dejar de pensar en la producción de yerba como un monocultivo”

Compartí esta noticia !

Hugo Sand, el reconocido dirigente agrario y uno de los fundadores de la Asociación Productores Agrícolas de Misiones (APAM) dialogó con Economis sobre la producción misionera y destacó que el productor debe dejar de pensar en hectáreas solo con yerba mate, solo con pino o té y pensar en la diversificación productiva. Refloto el pensamiento de Alberto Roth con la chacra misionera como una extensión inteligente del monte.

Para Sand estamos en un momento clave donde “hay muchas cosas que tenemos que conversar para el futuro, me parece que este es el momento de tomar fuerza entre todas las organizaciones ambientalistas sociales y pensar en una provincia totalmente distinta porque el rumbo por el que vamos nos lleva al desierto y el desierto es muerte”.

Consideró que “si nosotros hacemos un paralelo en la vida y la muerte, hoy usamos muchos insecticidas herbicidas, fungicidas que es muerte y nosotros debemos apostar a la vida. A la vida en todos sus conceptos y nuestro objetivo es mirar a la selva misionera, al monte misionero que ya está en vías de extinción, pero nosotros también formamos parte de ese entorno”.

“Así que entre todos tenemos que volver a a repensar el futuro de esta de esta provincia”, afirmó.

Destacó lo que se viene haciendo desde la provincia con la legislación para erradicar el glifosato de la zona productiva. Pero explicó que no es suficiente con cambiar una empresa multinacional por otra que abastezca de bioinsumos, sino que planteó que “hay que darle el conocimiento al colono, el colono no tiene que ir a la agropecuaria a comprar los bioinsumos, no tiene que esperar que la camioneta del Ministerio del Agro, le entregue los bioinsumos, porque va a seguir siendo dependiente”.

Por ello planteó que “hay que darle el conocimiento al colono para que a partir del estiércol de sus animales a partir de la guarapa de caña de azúcar, a partir de algunas especies vegetales a partir del agua a partir de el polvo de piedra o de la harina de roca que es la la roca madre original de la cual se por la evolución se logra la tierra roja, profunda hacer un pequeño laboratorio en sus chacras”.

Indicó que este laboratorio “consiste en un tambor de 200 litros en donde por anaerobiosis, o sea con la ausencia de Oxígeno, esto se fermenta y en 40 a 60 días de acuerdo a las temperaturas y depende de qué época del año vos estás realizando tenés biofertilizante. Podés también hacer repelentes de insectos”.

El productor agrario remarcó que “tenemos todos los mecanismos que nos brinda la agroecología para hacerle libre a los productores y también le debe interesar esto a ustedes que viven en las grandes ciudades porque van a tener un producto sano”.

Sand recordó que hay un informe del “año 2018 donde la estadística nos dice que por cada argentino le correspondía 7 litros de Roundup, 7 litros de glifosato y a los Pueblos Fumigados más de 40 litros, después cuando nos sorprendemos de los labios leporino, de las columnas bífidas, de los cánceres, de las leucemias, dónde está el origen. El origen está en que todo lo que nosotros le hacemos a la Madre Tierra, nos estamos haciendo eso a nosotros mismos. De la tierra venimos. somos tierra y por eso tenemos que proteger la tierra, el agua, el ambiente, los vegetales, los animales”.

Para Sand las premisas para producir son la “Sustentabilidad ambiental, social y económica“. Reconoció que el sistema capitalista solo pone foco en lo económico, por ello llamó a replantearse los conceptos y los fines de para que producimos, porque “este este pensamiento netamente capitalista está destruyendo el mundo, nos está destruyendo a nosotros“.

Explicó que en el caso de los productores yerbateros, deben dejar de pensar en usar herbicidas para eliminar las “malezas” ya que primero tenemos que pensar que “la maleza tiene que ser bueneza, tenemos que cambiar de nombre primero. Y luego esas buenezas son un excelente alimento para las ovejas, sí, animales que son livianos que con potreros rotativos vos podés manejarlos dentro del yerbal y van transformando esas buenezas en estiércol, en orín y en carne de cordero excelente para el consumo familiar y para la venta”.

“Ese es un principio el otro principio es que nunca nosotros vamos a tener que clasificar a una hectárea por un monocultivo. Nunca tenemos que pensar que es solamente pino o solamente yerba, o solamente té. Si vos sacás 3.500 kilos de yerba es muy poco contra los 15 mil kilos que saca el que usa todos los fertilizantes. Pero si a esos 3.500 kilos de yerba por hectárea, le estas agregando varios kilos de carne de cordero, le sumas varios kilos de miel de abeja, le estás agregando varios metros cúbicos de leña de las ramas que van cayendo, ves que es mucho más rentable que hacer solo el monocultivo”.

“A esto hay que sumarle todo el valor del cuidado ambiental que significa este tipo de producción diversificada”, remarcó Sand.

El productor explicó que “además, lo que nosotros llamamos maleza y que vamos a la agropecuaria desesperados y compramos veneno y las matamos son simplemente los carteros que nos están trayendo la información de que estamos trabajando mal”.

“A ver, si dentro de un yerbal, te encontrarás gramilla, la pata parrilla, el pasto común digamos así. Significa que estás trabajando mal el yerbal. ¿Por qué? Porque estas especies son amantes del sol, quiere decir que está entrando demasiado sol al yerbal. Eso quiere decir que tenés pocas plantas por hectárea, quiere decir que tenés que replantar con más plantas de yerba o que en vez de poner yerba, podes poner naranja común, limón, banana, pone frutas para tu consumo, para la venta y para todos los pájaros”, expresó.

Sand recordó que “nosotros tenemos la ayuda de las aves, de los pájaros para el control de muchísimos insectos. Fíjate en el tema del rulo de la Yerba Mate están todos desesperados porque hay ataque de rulo, entonces hay que aplicar Dimetoato (un organofosforado) un veneno fuertísimo. Pero resulta ser que hay 30 especies benéficas en la yerba y 27 que podrían llegar a causar daño; si nosotros preparamos el ambiente para que estén en estas 30 especies benéficas y ya se van a controlar, ese es el equilibrio biológico. Ese es el equilibrio que existe en la selva Paranaense”.

“Por eso tenemos que volver a a a releer los conceptos de don Alberto Roth, ese gran suizo ecologista, no que nos decía que la que la chacra misionera tiene que ser una extensión inteligente del monte. Sí, el monte tiene que entrar dentro de los yerbales tiene que entrar dentro de los teales. Porque al entrar el monte trae toda la vida y volvemos de vuelta a que la vida es necesaria en la chacra”, dijo.

Al ser consultado sobre las empresas yerbateras que están optando por instalar plantas industriales en Paraguay para poder exportar en mejores condiciones desde allí la yerba mate, Sand aseveró que “ante todo aquel que deja una silla, vamos a ocuparla nosotros. Yo le invito a los colonos a que vuelvan a construir los barbacuas, esos sistemas antiguos entre dos o tres vecinos, hay muchas ventas, mucha demanda de yerba a barbacua con estacionamiento natural. A eso tenemos que apuntalar”.

Cerró con un reclamo a las autoridades, expresando que “habría que pedirle al gobierno a Bromatología no sé a quién que investigue las cargas de yerba que están trayendo de los países vecinos, la cantidad de cadmio y de plomo que tienen y preguntémonos de dónde sale, porque el suelo rojo que tenemos acá no tiene cadmio, ni plomo. Posiblemente sea por el uso de fertilizantes químicos fosforados y Brasil y Paraguay están por sobre los niveles máximos permitidos, por eso es que quieren que en el Mercosur autorice elevar los valores permitidos de esos metales, porque esas empresas envenenarte a vos y a mí y no dejar de ganar plata”.

Emiliano Viana

Aclaró que “volvemos al principio la sustentabilidad es solamente económica, para algunos pocos o tenemos que luchar por la sustentabilidad social, la sustentabilidad ecológica o natural y eso no lo van a hacer los industriales, no lo va a hacer el gobierno lo tiene que hacer la gente a través del conocimiento”.

“Y tenemos que comenzar ya porque el Cambio Climático ya nos clavó las garras en la espalda. Ya lo vimos el año pasado. Y seguramente que este año podrían haber grandes inundaciones o grandes sequias nuevamente. Ya se instaló el Cambio Climático“, aseveró Sand.

Compartí esta noticia !

Gabriel Montiel: “Misiones puede estar sentada en la mesa de las grandes decisiones en lo que hace al campo”

Compartí esta noticia !

En las últimas elecciones de la Sociedad Rural Argentina, Misiones consiguió un lugar en la mesa directiva con la elección de Gabriel Montiel como representante del Distrito 8, que comprende a las provincias de Corrientes y Misiones. El empresario ganadero misionero, que acompañó la lista que encabezaba Nicolás Pino con Compromiso Federal, dialogó con Economis sobre los desafíos que significa el compromiso asumido, como integrante de la región.

“Es una doble responsabilidad y es un desafío. Uno dice humildemente que quiere estar a la altura de las circunstancias, de las expectativas de la gente que nos votó, ahora tenemos que empezar a trabajar”, advirtió Montiel y agregó que se encuentra de regreso a la Provincia, para trabajar en las cuestiones que le compete al distrito biprovincial.

“Es un distrito significativo, Corrientes es una provincia sumamente ganadera, es importante en ganadería, hemos tenido la deferencia de los socios de que asumamos el rol como director del distrito y le tocó a Misiones”, reflexionó.

Por ello, señaló que lo primero es trabajar en la integración, con todos los socios e ir participando de todas las cuestiones que son estructurales al quehacer de las distintas zonas. En ese sentido, hizo especial énfasis en el tratamiento de la Ley de Humedales, que compete tanto a Corrientes, como a otras provincias más y está como primordial en la agenda.

“Hay muchas cosas que están así, muy de golpe, pero lo importante es asumir y tener los lineamientos claros. Haber establecido algunas líneas con el presidente de la Sociedad Rural Argentina y empezar a transitar la región, con cosas que ya hay y cosas que hay que aportar con todo, pero principalmente, trabajar con la gente, con los productores que es la base, la columna vertebral de todo lo que hacemos”, enfatizó.

Compartí esta noticia !

El misterio de las figuritas, resuelto

Compartí esta noticia !

Por Hernán Iglesias Illa. Venía siguiendo de lejos la crisis de figuritas del Mundial, porque estoy pasado de edad para ser coleccionista (y mi hijo, que recién cumplió cuatro, todavía no la tiene), hasta esta semana, cuando la historia empezó a adquirir ribetes extraordinarios y me empezó a generar una cantidad de preguntas para las que no encontraba respuesta. En otros países de la región no faltan figuritas, pensé. ¿Tendrá algo que ver la disfuncionalidad del mercado de figuritas con la disfuncionalidad de la economía argentina? Me puse a investigar.
Lo más espectacular de estos días, por supuesto, fue la reunión del secretario de Comercio con las partes involucradas en el conflicto: de un lado, los kioskeros, que piden mantener su monopolio histórico; del otro, la dueña de las figuritas, que quiere vender lo más posible. Pero este conflicto (muy argentino) opacó el problema original, también muy argentino, que es la escasez de figuritas. Justo cuando pibes de todo el país, después de cuatro años de espera, quisieron empezar a llenar los famosos álbumes Panini del Mundial, las figuritas no estaban. ¿Por qué?
La explicación que están dando los medios es que la distribuidora de Panini en la Argentina se vio sorprendida por el aumento de la demanda, quizás por el entusiasmo que genera la selección campeona de América. La empresa (llamada New Rita, ubicada en Martínez) también dice que está aumentando la producción en una planta en Munro y que la situación se resolverá pronto, aunque lo viene diciendo desde hace casi un mes y todavía no está resuelta.
Después de mirar algunos datos, hablar con gente del sector gráfico y de comercio exterior y atar algunos cabos, mi hipótesis de lo que está pasando es la siguiente: faltan figuritas porque al menos un parte de las que se venden en nuestro país son importadas. Como en Argentina importar se volvió muy complicado, y la planta contratada en Munro ya está operando a tope, New Rita no está llegando a tiempo a cubrir la demanda.
Aunque no es la que dicen los diarios ni la que da la empresa, parece la única explicación posible. Por un lado, New Rita ya importó figuritas desde Brasil durante el Mundial de Rusia, según el tipo que (dicen) más sabe sobre los álbumes Panini en el país. Por otro, personas que conocen bien el sector gráfico están convencidas de que las figuritas de este año son importadas de Brasil. No sólo una parte, dicen que la mayoría. Es cierto que en los sobres dice “Industria Argentina”, pero eso, afirman, por las reglas del Mercosur, no necesariamente quiere decir que fueron producidos en Argentina.
De hecho, me marcan como algo curioso que en los sobres figura New Rita como distribuidora pero no se dice nada sobre quién los fabricó. (El gerente de Marketing de New Rita, Nicolás Sallustro, también miembro de la familia dueña de la empresa, dice en esta entrevista que las figuritas se fabrican en el país.) Por último, pedí un informe comercial de New Rita y vi que la empresa este año está importando ocho veces más que el año pasado. Las importaciones vienen un 53% desde Brasil y un 40% desde Italia, sede de Panini. Las posiciones arancelarias de esas importaciones, además, se corresponden con las de figuritas (“papel y cartón estucado por una o las dos caras…”), aunque también podrían ser insumos para fabricarlas.
Por eso no estoy afirmando nada, sólo mostrando indicios que apuntan en esa dirección y que permitirían entender por qué Panini no pudo acelerar la producción ante la mayor demanda, que por otra parte es de sólo un 18% más que en el Mundial pasado, según la propia empresa. Si esto es así, si la escasez de figuritas se debe a que algunas de ellas (o muchas) son importadas, entonces la responsabilidad empieza a ser no sólo de New Rita y Panini sino también de la fragilidad de la economía argentina.
Nos sorprenden las Navidades
Hablé ayer con un par de amigos expertos en comercio exterior, les comenté el caso y mi hipótesis les pareció creíble, por lo siguiente. Para poder importar casi cualquier cosa hoy en la Argentina, se necesita la aprobación del SIMI (o, en la jerga, una simi ), el sistema de Aduana con el que el Gobierno decide quién importa y quién no. Sin la simi, el Banco Central no te da los dólares para pagar esas importaciones. Ante la falta de dólares, las simis se volvieron otro bien escaso. Hay dos tipos de simis: una con la que te dan los dólares en el momento, pero tenés que estar importando este año un 5% menos que en 2021 (o 70% menos que en 2020); y otra, para todas las demás operaciones, en la que recién te dan los dólares dentro de 180 días. Como New Rita está importando mucho más que el año pasado, le niegan el acceso a los dólares inmediatos y (esto es una suposición de mis amigos del comercio exterior) la imprenta brasileña no quiere mandarle figuritas urgentes para cobrar recién dentro de seis meses o cuando lo decida el Gobierno argentino. New Rita, además, es una empresa chica (declara alrededor de diez empleados), por lo que tampoco debe tener dólares propios o la capacidad de crédito como para sortear estas trabas burocráticas.

De ser así (y creo que es así), el problema de las figuritas empieza a ser otro de esos problemas cotidianos derivados de desequilibrios más profundos de la Argentina. Faltan figuritas porque nos faltan muchísimas otras cosas. En Uruguay, Ecuador y Brasil, los otros países sudamericanos mundialistas, no hay escasez de figuritas. Ni controles absurdos a la importación.
“Una lección de este episodio también es que para producir, exportar o importar hasta la cosa más sencilla en Argentina tenés que ser una especie de Don Quijote”, me dijo ayer, mientras comentábamos el caso, un amigo que conoce bien el mundo de las pymes. “No podemos hacer ni las cosas que sabemos que pasan cada cuatro años. Nos sorprenden las Navidades”.
Es la escasez la que genera, después, la guerra entre kioskeros, supermercados y distribuidores para ver quién vende las pocas figuritas disponibles. Los kioskeros agremiados, a la argentina, amenazan con piquetes y piden la participación del Gobierno. Es absurdo que la Secretaría de Comercio se meta en estas cosas, pero también es el recorrido inevitable del exceso de regulaciones. Si el éxito o el fracaso dependen menos de la oferta y la demanda que de la botonera de un funcionario, entonces hay que ir a presionar al funcionario. Es lo que llevan haciendo los empresarios argentinos, no siempre con las mejores intenciones, desde tiempos inmemoriales. 
Otras consecuencias de la escasez son el mercado negro, las falsificaciones y la revancha de los kioskeros, por lo menos de algunos, que venden sobres de figuritas sólo si el cliente además compra, como le pasó ayer a otro amigo (ver foto) dos chocolates grandes. Agraviados por la sensación de injusticia, se sienten autorizados a su venganza. Otra cosa muy argentina: como a mí me cagaron, tengo derecho a cagar a los demás.
Cuando uno propone estabilizar la macroeconomía, abrirla un poco (lo que se pueda), quitar trabas y eliminar regulaciones, lo hace no sólo porque estas medidas solucionan problemas, sino también porque directamente los evitan: dejan de pasar por el dedo poderoso del Estado. Si, como todo parece indicar, los responsables de Panini en Argentina hubieran podido traer figuritas rápido desde Brasil, este problema no habría existido. No habría tenido que participar ningún funcionario. No habría habido ninguna foto en ningún ministerio. A algunos, obviamente, esto no les gusta. No sólo porque les gusta la maraña de regulaciones (ideológicamente o para hacerse un regalito). Les gusta sentirse poderosos, aun a costa de estos dolores de cabeza. Les gusta salir en la foto.
Compartí esta noticia !

El Presupuesto Nacional: primeras señales de la política fiscal 2023

Compartí esta noticia !

Al igual que todos los años, el 15 de septiembre el Poder Ejecutivo llevó al Congreso el Proyecto de Ley de Presupuesto nacional para el próximo año. La “ley de leyes” da la pauta de qué espera el oficialismo que suceda con la macroeconomía y qué política fiscal implementará en consonancia con ello, tanto desde un punto de vista tributario como con el gasto y el financiamiento público.  

Como era de esperarse, el Proyecto contempla las principales pautas acordadas en el marco del nuevo acuerdo con el FMI, de forma tal de garantizar el cumplimiento del cronograma de desembolsos del organismo. De cara a 2023 se destaca explícitamente el compromiso de reducción del déficit fiscal (del 2,5% al 1,9% del PIB) y de la menor asistencia monetaria directa por parte del BCRA (del 1% al 0,6% del PIB), e implícitamente la continuidad en el proceso de acumulación de reservas internacionales.

En primer término, nos referiremos a los supuestos macroeconómicos para lo que queda de este año y el próximo, mientras que en la segunda parte indagaremos más profundamente en la dirección que se pretende dar a la política fiscal

En las próximas semanas analizaremos con mayor grado de detalle las implicancias del articulado (donde se incluye un blanqueo para el pago de importaciones) y otras implicancias que se desprenden de un Proyecto que dará mucho de qué hablar.  

Pautas macroeconómicas 

Si bien estas proyecciones suelen mostrar desvíos respecto a los valores efectivos de las variables, resultan útiles para analizar la visión oficial respecto del sendero macroeconómico que se prevé hacia adelante.   

En términos generales, se espera que en 2023 la economía sostenga su crecimiento -aunque a un ritmo más atenuado-, en un contexto de fuerte descenso de la inflación, leve apreciación del tipo de cambio real, aumento en el empleo, estabilidad en el salario real y mayores volúmenes de comercio exterior. Veamos más en detalle. 

En materia de actividad económica, para lo que resta de 2022 las proyecciones del Gobierno dejan entrever un enfriamiento en relación a la primera parte del año, en línea con nuestras proyecciones. Dado que junio había dejado un arrastre positivo para el resto del año de 5,1% (último dato del EMAE), la estimación de un crecimiento promedio anual del 4% para este año supone una caída de la economía para el segundo semestre próxima al 1,5% frente al primer semestre.  

En 2023 se retomaría el crecimiento, con un PBI trepando 2%. Esta estimación luce un tanto optimista, aunque no tan alejada de la mediana del REM, que proyecta un 1% (similar a nuestra proyección). Aún así, al evaluar el ingreso por habitante se observa que todavía habría camino por recorrer: el PBI per cápita seguiría casi 2% por debajo de 2018 y sería 5% menor a 2017. 

El mayor “realismo” respecto a las variables reales contrasta con pautas en las variables nominales que parecen muy difíciles de alcanzar. 

En lo relativo a la inflación, la proyección del 95% para este año luce realista -si bien más como un piso que como un techo-, encontrándose en línea con las proyecciones del último REM. Tras conocerse el 7% de agosto, la estimación implicaría que entre septiembre y diciembre la inflación promedio superaría el 5,5% mensual.  

Ahora bien, la expectativa de alcanzar un 60% en 2023 sería consistente con un marcado descenso en los registros mensuales del 6/7% actual a la zona del 4%, tendencia que luce muy difícil de alcanzar: prevemos que la inflación sería al menos 30 p.p. mayor a la contenida en el Presupuesto. En un marco en el cual las expectativas continúan desancladas, la fuerte inercia que arrastra una dinámica inflacionaria próxima a los 3 dígitos en 2022 será difícil de disipar en el corto plazo, con paritarias que intentarán recomponer lo perdido en medio del año electoral; ajustes de tarifas que seguirán su curso; un tipo de cambio oficial que deberá moverse más cerca del ritmo inflacionario y restricciones a las importaciones que seguirían generando incertidumbre sobre los costos de reposición.

Respecto al tipo de cambio, para fines de 2022se espera que el dólar oficial alcance los ARS 166,5; lo cual implicaría una desaceleración del crawling peg en el último trimestre del año frente a los niveles actuales. Esto luce poco probable frente a la necesidad de frenar el deterioro del tipo de cambio real en el marco de una inflación rondando el 6% mensual. En este sentido, la proyección refleja que la apreciación cambiaria de este año será superior al 10%.  

De cara al año próximo, el dólar (+62%) subiría más en línea con la inflación (60%), limitando el atraso cambiario y la pérdida de competitividad por esta vía. De esta forma, se trataría de un escenario más alineado con lo acordado con el FMI, dejando atrás dos años de fuerte apreciación real del tipo de cambio. Cabe señalar que, exceptuando al año 2019 de crisis cambiaria, la última vez que el tipo de cambio subió más que la inflación en un año electoral fue en 2009. Considerando las presidenciales, eso no sucede desde 1999, año en que regía el “1 a 1” y hubo deflación. 

Finalmente, dada su relevancia frente a la necesidad de seguir acumulando reservas, resulta relevante posar la mirada sobre las perspectivas en materia de comercio exterior. En este sentido, a diferencia de los últimos dos años el Gobierno prevé un mayor dinamismo de los volúmenes exportados (+7,1%) que de los importados (+2%), lo cual se traduciría en un superávit comercial (de bienes y servicios) trepando de casi USD 7.800 M este año a cerca de USD 12.400 M en 2023 (+USD 4.600 M).  

Un supuesto clave que pareciera estar detrás de esta proyección es la finalización del gasoducto Néstor Kirchner (se espera para finales de junio 2023), esencial para reducir las importaciones de energía el año que viene en un marco en que siguen muy elevados los precios a nivel internacional. Por otra parte, se advierte que habría una parte del crecimiento económico que no se trasladaría en una mayor demanda de importaciones

Sobre esta macroeconomía de crecimiento real con reducción de la nominalidad es que el Gobierno presenta en el Proyecto de Presupuesto cuál es la dirección que pretende imprimirle a la política fiscal. En este sentido, más allá de estas estimaciones, la clave del año próximo pasará por alcanzar la meta de déficit primario: de ella dependerán los nuevos desembolsos del FMI y, en consecuencia, parte de la estabilidad del frente cambiario, con su correlato en la tasa de interés y el nivel de actividad. Veamos entonces qué dice este proyecto al respecto. 

Pautas fiscales 

En cuanto a la trayectoria fiscal, el Proyecto de Presupuesto muestra un déficit primario que se reduce de 2,8% del PIB en 2022 a 2% del PIB en 2023, en línea con las metas del acuerdo con el FMI. Cabe señalar que estos guarismos son levemente diferentes a los objetivos explícitos (2,5% y 1,9% respectivamente) debido a que en base caja se incluyen hasta 0,3 p.p. de recursos extrapresupuestarios. 

En primer lugar, cabe señalar que esta trayectoria no sorprende, no sólo debido a la vigencia del acuerdo con el FMI (que el ministro ratificó) sino a que incluso con esta reducción del rojo el programa financiero se configura desafiante: no hay mucho margen para mostrar un déficit más elevado; cabe recordar que, a diferencia de 2022, el margen de utilización de Adelantos Transitorios es menor y el financiamiento neto con el FMI será negativo por primera vez. 

En segundo lugar, que el punto de partida (cierre 2022) ya tenga contemplado el cumplimiento de la meta ratifica que la trayectoria del gasto primario en lo que resta de 2022 mostraría una reducción relevante en términos reales (superior al 10% i.a.). 

Finalmente, que las proyecciones de ingresos y gastos se desprenden del contexto macroeconómico antes descrito, donde si la nominalidad no se reduce en la forma prevista las presiones sobre los límites de gasto que impone el Proyecto se tensionarían todavía más

¿Cómo estima el Proyecto reducir el déficit? 

En cuanto la recaudación tributaria el Proyecto prevé una moderada contracción de la presión: en la reducción de 0,2 p.p. proyectada conviven los efectos negativos de los adelantamientos que este año ayudan a cumplir la meta (anticipos de Ganancias y “dólar soja”) con una dinámica favorable de la actividad económica y la masa salarial. En este sentido, la reducción de la recaudación de Ganancias (-0,1 p.p.), en el impuesto PAIS (-0,1 p.p.) y en los Derechos de Exportación (-0,1 p.p.) se compensan parcialmente con subas en la Seguridad Social (+0,1 p.p.). No obstante, sí es de destacar que toda la reducción se concentra en los recursos que percibe la Nación, mientras que las Provincias tendrían un aumento acotado. 

Cabe señalar aquí que esta pauta de recaudación no incluye la reducción o eliminación de exenciones impositivas, que deben ser aprobados por Ley. En caso de avanzar en este sentido, la recaudación podría ser mayor (ayudando al cumplimiento de la meta), aunque el beneficio seguramente sea compartido con las Provincias. 

Los menores recursos tributarios proyectados para las arcas nacionales explican la mitad de la reducción total que se espera para los recursos totales. La otra mitad radica en la disminución que se espera en materia de rentas de la propiedad (-0,2 p.p.). 

Partiendo entonces del resultado que dejaría 2022 (-2,8% del PIB) y la reducción de los recursos (-0,4% del PIB) puede verse que la totalidad de la disminución del déficit obedece a un control de las erogaciones (-1,2% del PIB). Asimismo, más allá de una moderada reducción en las erogaciones de las empresas públicas, fondos fiduciarios y otros entes (-0,1 p.p.), el grueso de la caída se concentra en la Administración Nacional (-1,1 p.p.), es decir, el universo del Presupuesto. 

Pilares de la reducción del gasto 

La reducción en el gasto de la Administración Nacional tiene dos pilares centrales: la caducidad de gastos extraordinarios que se realizaron este año y el recorte de subsidios

El primer caso se evidencia cuando se observa que la función Seguridad Social es la que mayor caída muestra en 2023 (-0,6 p.p.). Dentro de este universo de gastos (la mitad de las erogaciones primarias) se incluyen las jubilaciones, pensiones y asignaciones familiares, pero también los diversos complementos otorgados este año (bono a jubilados, a asignaciones y a sectores vulnerables). Estas últimas líneas explican una reducción de 0,4 p.p, mientras que la menor “reserva” (partidas para reasignar en caso de insuficiencia) explican alrededor de -0,14 p.p. Al excluir todos estos conceptos, la función Seguridad Social muestra un alza de +71% i.a. en lugar de +61% i.a. 

Sin embargo, también hay que destacar que la proyección de gasto previsional podría verse desbordada: el gasto ajustable por movilidad (casi el 90% de la función y 40% del gasto primario) estaría mostrando un alza de 80% i.a. (en línea con el PIB nominal), cuando la fórmula estaría creciendo alrededor de 75% i.a. en diciembre, y tendría un arrastre de por lo menos 35 p.p. 

El segundo eje comprende a los subsidios: la finalidad Energía muestra una reducción de 0,33 p.p. del PIB, lo cual sería consistente con el pleno impacto de la segmentación tarifaria durante todo 2023. En este sentido, lógicamente jugarían a favor las menores importaciones energéticas antes mencionadas, en conjunto con el impacto de la menor inflación en los costos de provisión. De igual forma, los desvíos respecto de estos dos grandes supuestos ejercerán presión sobre este eje (crucial para el cumplimiento de la meta) y/o sobre el esquema tarifario (que en caso de revisarse al alza a su vez tensionaría la pauta de inflación). Al mismo tiempo, la finalidad Transporte muestra una reducción de 0,14 p.p. del PIB. 

El resto del gasto primario muestra una moderada disminución en términos del producto (un leve aumento real), pero dentro de este universo conviven un incremento en los gastos de capital (+0,1 p.p.), en Ciencia y Técnica (+0,1 p.p.) y el costo de las elecciones (neto de la reducción que implica no hacer el Censo), con una reducción de 0,3 p.p. en las restantes líneas. Dentro de esta última disminución se destaca la reducción de transferencias a Provincias (-0,1 p.p.), lo cual se compensa con el crecimiento de los giros automáticos. 

Pese a la reducción del déficit primario, el nivel proyectado de desbalance, en conjunto con el pago de intereses (1,8% del PIB) y el financiamiento neto negativo al FMI (alrededor de USD 4.000 M) configuran un programa financiero desafiante, limitando las posibilidades de que la pauta de rojo se vea ampliada, incluso con desvíos en las pautas macroeconómicas. En rigor, el Presupuesto prevé que el financiamiento neto de otros organismos compensaría los pagos netos al FMI, mientras que una asistencia monetaria acotada (0,6% del PIB) y el roll-over positivo (en el mercado y con organismos públicos) deberán cubrir el déficit financiero y otras necesidades debajo de la línea (como sentencias y adelantos a proveedores).  

En este sentido, el Presupuesto ratifica que el margen para desviar la actual dinámica de caída real del gasto con roll-over positivo de deuda (lo cual le pone piso a la tasa de interés) sigue siendo muy acotado en 2023

Compartí esta noticia !

Una nueva era para el dinero

Compartí esta noticia !

El dinero está ahora en la cúspide de una transformación que podría remodelar la banca, las finanzas e incluso la estructura de la sociedad, escribe el profesor de Cornell, Eswar Prasad en F&D del FMI.

Con la era de la moneda física llegando a su fin, ha comenzado la era de las monedas digitales. También se avecina una nueva ronda de competencia entre las monedas oficiales y privadas, tanto en el ámbito nacional como internacional.

“La proliferación de tecnologías digitales que está impulsando esta transformación podría fomentar innovaciones útiles y ampliar el acceso a los servicios financieros básicos”, escribe Prasad. “Pero existe el riesgo de que las tecnologías puedan intensificar la concentración del poder económico y permitir que las grandes corporaciones y los gobiernos entrometerse aún más en nuestras vidas financieras y privadas”

A medida que los bytes reemplacen a los dólares, euros y renminbi, algunos cambios serán bienvenidos; otros pueden no

El dinero ha transformado la sociedad humana, permitiendo el comercio y el comercio incluso entre ubicaciones geográficas muy dispersas. Permite la transferencia de riqueza y recursos a través del espacio y en el tiempo. Pero durante gran parte de la historia humana, también ha sido objeto de rapacidad y depredación.

El dinero está ahora en la cúspide de una transformación que podría remodelar la banca, las finanzas e incluso la estructura de la sociedad. En particular, la era de la moneda física, o efectivo, está llegando a su fin, incluso en países de bajos y medianos ingresos; la era de las monedas digitales ha comenzado. También se avecina una nueva ronda de competencia entre las monedas oficiales y privadas, tanto en el ámbito nacional como internacional. La proliferación de tecnologías digitales que está impulsando esta transformación podría fomentar innovaciones útiles y ampliar el acceso a los servicios financieros básicos. Pero existe el riesgo de que las tecnologías puedan intensificar la concentración del poder económico y permitir que las grandes corporaciones y los gobiernos se inmiscuyan aún más en nuestras vidas financieras y privadas.

Las instituciones financieras tradicionales, especialmente los bancos comerciales, enfrentan desafíos en sus modelos comerciales a medida que las nuevas tecnologías dan lugar a bancos en línea que pueden llegar a más clientes y a plataformas basadas en la web, como Prosper, capaces de conectar directamente a ahorradores y prestatarios. Estas nuevas instituciones y plataformas están intensificando la competencia, promoviendo la innovación y reduciendo costos. Los ahorristas están obteniendo acceso a una gama más amplia de productos de ahorro, crédito y seguros, mientras que los pequeños empresarios pueden obtener financiamiento de fuentes distintas a los bancos, que tienden a tener requisitos estrictos de suscripción de préstamos y garantías. Los pagos nacionales e internacionales son cada vez más baratos y rápidos, lo que beneficia a consumidores y empresas.

Problemas de estabilidad

Inicialmente, parecía probable que la aparición de criptomonedas como Bitcoin revolucionara los pagos. Las criptomonedas no dependen del dinero del banco central ni de intermediarios confiables, como bancos comerciales y compañías de tarjetas de crédito, para realizar transacciones, lo que elimina las ineficiencias y los costos adicionales de estos intermediarios. Sin embargo, sus precios volátiles y las restricciones a los volúmenes de transacciones y los tiempos de procesamiento han hecho que las criptomonedas sean ineficaces como medio de intercambio. Las nuevas formas de criptomonedas llamadas monedas estables, la mayoría de las cuales irónicamente obtienen su valor estable al estar respaldadas por depósitos de dinero del banco central y valores del gobierno, han ganado más fuerza como medio de pago. La tecnología de cadena de bloques que los sustenta está catalizando cambios de gran alcance en el dinero y las finanzas que afectarán profundamente a los hogares, las corporaciones, los inversores, los bancos centrales y los gobiernos. Esta tecnología, al permitir la propiedad segura de objetos puramente digitales, incluso fomenta el surgimiento de nuevos activos digitales, como tokens no fungibles.

Al mismo tiempo, los bancos centrales están preocupados por las implicaciones para la estabilidad financiera y económica si los sistemas de pago descentralizados (derivaciones de Bitcoin) o las monedas estables privadas desplazaran tanto al efectivo como a los sistemas de pago tradicionales administrados por instituciones financieras reguladas. Una infraestructura de pago que esté completamente en manos del sector privado puede ser eficiente y barata, pero algunas partes podrían congelarse en caso de pérdida de confianza durante un período de turbulencia financiera. Sin un sistema de pago que funcione, una economía moderna se detendría.

En respuesta a tales preocupaciones, los bancos centrales están contemplando la emisión de formas digitales de dinero del banco central para pagos minoristas: monedas digitales del banco central (CBDC). Los motivos van desde ampliar la inclusión financiera (dar acceso fácil incluso a quienes no tienen una cuenta bancaria a un sistema de pago digital gratuito) hasta aumentar la eficiencia y la estabilidad de los sistemas de pago mediante la creación de una opción de pago público como respaldo (el papel que ahora desempeña el efectivo) .

Una CBDC tiene otros beneficios potenciales. Obstaculizaría las actividades ilegales como los negocios de drogas, el lavado de dinero y el financiamiento del terrorismo que se basan en transacciones anónimas en efectivo. Sacaría más actividad económica de las sombras a la economía formal, lo que dificultaría la evasión de impuestos. Las pequeñas empresas se beneficiarían de costos de transacción más bajos y evitarían las molestias y los riesgos de manejar efectivo.

Riesgo de corridas

Pero una CBDC también tiene desventajas. Por un lado, plantea riesgos para el sistema bancario. Los bancos comerciales son cruciales para crear y distribuir crédito que mantenga las economías funcionando sin problemas. ¿Qué pasaría si los hogares movieran su dinero de las cuentas bancarias regulares a las billeteras digitales del banco central, percibiéndolas como más seguras incluso si no pagan intereses? Si los bancos comerciales estuvieran hambrientos de depósitos, un banco central podría encontrarse en la posición indeseable de tener que hacerse cargo de la asignación de crédito, decidiendo qué sectores y empresas merecen préstamos. Además, un sistema de pago minorista del banco central podría incluso sofocar la innovación del sector privado destinada a hacer que los pagos digitales sean más baratos y rápidos.

De igual preocupación es la posible pérdida de privacidad. Incluso con protecciones para garantizar la confidencialidad, cualquier banco central querría mantener un registro verificable de las transacciones para garantizar que su moneda digital se use solo para fines legítimos. Por lo tanto, una CBDC plantea el riesgo de destruir eventualmente cualquier vestigio de anonimato y privacidad en las transacciones comerciales. Una CBDC cuidadosamente diseñada, que aprovecha las innovaciones técnicas de rápido desarrollo, puede mitigar muchos de estos riesgos. Aún así, a pesar de todos sus beneficios, la perspectiva de eventualmente desplazar el efectivo con un CBDC no debe tomarse a la ligera.

Las nuevas tecnologías podrían dificultar que un banco central lleve a cabo sus funciones clave, a saber, mantener bajos el desempleo y la inflación mediante la manipulación de las tasas de interés. Cuando un banco central como la Reserva Federal cambia su tasa de interés clave, afecta las tasas de interés de los depósitos y préstamos de los bancos comerciales de una manera que se entiende razonablemente bien. Pero si la proliferación de plataformas de préstamos digitales disminuye el papel de los bancos comerciales en la mediación entre ahorradores y prestatarios, no está claro cómo seguirá funcionando este mecanismo de transmisión de la política monetaria.

Competencia de divisas

Las funciones básicas del dinero emitido por el banco central están en el umbral del cambio. Hace apenas un siglo, las monedas privadas competían entre sí y con las monedas emitidas por el gobierno, también conocidas como dinero fiduciario. El surgimiento de los bancos centrales cambió decisivamente el equilibrio a favor de la moneda fiduciaria, que sirve como unidad de cuenta, medio de intercambio y depósito de valor. El advenimiento de varias formas de monedas digitales, y la tecnología detrás de ellas, ahora ha hecho posible separar estas funciones del dinero y ha creado una competencia directa para las monedas fiduciarias en algunas dimensiones.

Es probable que las monedas de los bancos centrales conserven su importancia como depósitos de valor y, para los países que las emiten en formato digital, también como medios de intercambio. Aún así, es probable que los sistemas de pago con intermediación privada ganen importancia, intensificando la competencia entre las diversas formas de dinero privado y el dinero del banco central en sus roles como medios de intercambio. Si las fuerzas del mercado se dejan a su suerte, algunos emisores de dinero y proveedores de tecnologías de pago podrían volverse dominantes. Algunos de estos cambios podrían afectar la naturaleza misma del dinero: cómo se crea, qué formas adopta y qué funciones desempeña en la economía.

Flujos internacionales de dinero

Nuevas formas de dinero y nuevos canales para mover fondos dentro de las economías y entre ellas remodelarán los flujos internacionales de capital, los tipos de cambio y la estructura del sistema monetario internacional. Algunos de estos cambios tendrán grandes beneficios; otros plantearán nuevos desafíos.

Las transacciones financieras internacionales serán más rápidas, baratas y transparentes. Estos cambios serán una bendición para los inversores que buscan diversificar sus carteras, las empresas que buscan recaudar dinero en los mercados de capitales mundiales y los inmigrantes económicos que envían dinero a sus países de origen. Los pagos transfronterizos más rápidos y económicos también impulsarán el comercio, lo que será especialmente beneficioso para las economías de mercados emergentes y en desarrollo que dependen de los ingresos de exportación para una parte importante de su PIB.

Sin embargo, la aparición de nuevos conductos para los flujos transfronterizos facilitará no solo el comercio internacional, sino también los flujos financieros ilícitos, lo que planteará nuevos desafíos para los reguladores y los gobiernos. También dificultará que los gobiernos controlen los flujos de capital de inversión legítimo a través de las fronteras. Esto plantea desafíos particulares para las economías de mercados emergentes, que han sufrido crisis económicas periódicas como resultado de grandes y repentinas salidas de capital extranjero. Estas economías serán aún más vulnerables a las acciones de política monetaria de los principales bancos centrales del mundo, que pueden desencadenar esas salidas de capital.

Ni el advenimiento de las CBDC ni la reducción de las barreras a los flujos financieros internacionales harán mucho por sí solos para reordenar el sistema monetario internacional o el equilibrio de poder entre las principales monedas. El costo de las transacciones directas entre pares de monedas de mercados emergentes está cayendo, lo que reduce la necesidad de “monedas vehículo” como el dólar y el euro. Pero es probable que las principales divisas de reserva, especialmente el dólar, conserven su predominio como reservas de valor porque ese predominio se basa no solo en el tamaño económico del país emisor y la profundidad del mercado financiero, sino también en una sólida base institucional que es esencial para mantener la confianza de los inversores. confianza. La tecnología no puede sustituir a un banco central independiente y al estado de derecho.

De manera similar, las CBDC no resolverán las debilidades subyacentes en la credibilidad del banco central u otros problemas, como las políticas fiscales indisciplinadas de un gobierno, que afectan el valor de una moneda nacional. Cuando un gobierno tiene grandes déficits presupuestarios, la presunción de que el banco central podría estar dirigido a crear más dinero para financiar esos déficits tiende a aumentar la inflación y reducir el poder adquisitivo del dinero del banco central, ya sea físico o digital. En otras palabras, el dinero digital del banco central es tan fuerte y creíble como la institución que lo emite.

El papel del gobierno

Los bancos centrales y los gobiernos de todo el mundo se enfrentan a decisiones importantes en los próximos años sobre si resistir las nuevas tecnologías financieras, aceptar de forma pasiva las innovaciones impulsadas por el sector privado o aprovechar las posibles ganancias de eficiencia que ofrecen las nuevas tecnologías. La aparición de las criptomonedas y la perspectiva de las CBDC plantean preguntas importantes sobre el papel que debe desempeñar el gobierno en los mercados financieros, si está incidiendo en áreas que se dejan preferentemente en manos del sector privado y si puede compensar las fallas del mercado, en particular el gran número de hogares no bancarizados y subbancarizados en economías en desarrollo e incluso en economías avanzadas como Estados Unidos.

Como ha demostrado el reciente auge y caída de las criptomonedas, la regulación de este sector será esencial para mantener la integridad de los sistemas de pago y los mercados financieros, garantizar una protección adecuada de los inversores y promover la estabilidad financiera. Aún así, dada la amplia demanda de servicios de pago más eficientes a nivel minorista, mayorista y transfronterizo, las innovaciones financieras impulsadas por el sector privado podrían generar beneficios significativos para los hogares y las empresas. En este sentido, el desafío clave para los bancos centrales y los reguladores financieros radica en equilibrar la innovación financiera con la necesidad de mitigar los riesgos para los inversores desinformados y para la estabilidad financiera general.

Las nuevas tecnologías financieras prometen facilitar incluso a los hogares indigentes el acceso a una variedad de productos y servicios financieros y, por lo tanto, democratizar las finanzas. Sin embargo, las innovaciones tecnológicas en finanzas, incluso aquellas que podrían permitir una intermediación financiera más eficiente, podrían tener implicaciones de doble filo para la desigualdad de ingresos y riqueza.

Los beneficios de las innovaciones en tecnologías financieras podrían ser capturados en gran medida por los ricos, quienes podrían usarlos para aumentar los rendimientos financieros y diversificar los riesgos, y las instituciones financieras existentes podrían cooptar estos cambios para su propio beneficio. Además, debido a que aquellos que están económicamente marginados tienen un acceso digital limitado y carecen de educación financiera, algunos de los cambios podrían llevarlos a oportunidades de inversión cuyos riesgos no aprecian completamente o no tienen la capacidad de tolerar. Por lo tanto, las implicaciones para la desigualdad de ingresos y riqueza, que ha aumentado considerablemente en muchos países y está fomentando las tensiones políticas y sociales, están lejos de ser obvias.

Otro cambio clave será una mayor estratificación tanto a nivel nacional como internacional. Las economías más pequeñas y aquellas con instituciones débiles podrían ver barridos sus bancos centrales y sus monedas, concentrando aún más poder económico y financiero en manos de las grandes economías. Mientras tanto, las grandes corporaciones como Amazon y Meta podrían acumular más poder controlando tanto el comercio como las finanzas.

Incluso en un mundo con finanzas descentralizadas construidas alrededor de la innovadora tecnología de cadena de bloques de Bitcoin (que probablemente sea su verdadero legado), los gobiernos tienen un papel importante que desempeñar para hacer cumplir los derechos contractuales y de propiedad, proteger a los inversores y garantizar la estabilidad financiera. Después de todo, parece que las criptomonedas y los productos financieros innovadores también funcionan mejor cuando se construyen sobre la base de la confianza que proviene de la supervisión y supervisión del gobierno. Los gobiernos tienen la responsabilidad de garantizar que sus leyes y acciones promuevan la competencia leal en lugar de favorecer a los operadores establecidos y permitir que los grandes actores sofoquen a los rivales más pequeños.

Central o fragmentado

Las innovaciones financieras generarán riesgos nuevos y aún desconocidos, especialmente si los participantes del mercado y los reguladores confían indebidamente en la tecnología. La descentralización y su corolario, la fragmentación, funcionan en ambos sentidos. Pueden aumentar la estabilidad financiera al reducir los puntos de falla centralizados y aumentar la resiliencia a través de una mayor redundancia. Por otro lado, mientras que los sistemas fragmentados pueden funcionar bien en los buenos tiempos, la confianza en ellos puede resultar frágil en circunstancias difíciles. Si el sistema financiero está dominado por mecanismos descentralizados que no están respaldados directamente (como lo están los bancos) por un banco central u otra agencia gubernamental, la confianza podría evaporarse fácilmente. Por lo tanto, la descentralización podría generar eficiencia en los buenos tiempos y una rápida desestabilización cuando las economías tienen dificultades.

También se avecinan cambios potencialmente grandes en las estructuras sociales. El desplazamiento del efectivo por los sistemas de pago digitales podría eliminar cualquier vestigio de privacidad en las transacciones comerciales. Bitcoin y otras criptomonedas estaban destinadas a asegurar el anonimato y eliminar la dependencia de los gobiernos y las principales instituciones financieras en la conducción del comercio. Sin embargo, están impulsando cambios que podrían terminar comprometiendo la privacidad. Las sociedades lucharán para controlar el poder de los gobiernos, ya que las libertades individuales enfrentan un riesgo aún mayor.


*ESWAR PRASAD es profesor de la Universidad de Cornell y miembro principal de la Institución Brookings. Este artículo se basa en su último libro, The Future of Money: How the Digital Revolution Is Transforming Currencies and Finance.

Compartí esta noticia !

Categorías

Solverwp- WordPress Theme and Plugin