ENTREVISTAS

Pilo Cáceres: la filosofía detrás de un empresario que hizo del trabajo una herencia

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A los 78 años, Ricardo “Pilo” Cáceres conserva intacta una convicción aprendida en el almacén familiar de Formosa: el dinero tiene sentido cuando vuelve al negocio, genera trabajo y sirve a la gente. Propietario de California Supermercados y referente del supermercadismo del NEA, conduce un grupo que emplea a alrededor de 2.500 personas entre Misiones, Corrientes, Chaco y Formosa. En una entrevista exclusiva con Eco Sistema Podcast, el nuevo ciclo de Economis, repasó una vida construida detrás del mostrador: el padre que le cerró el camino al fútbol para enseñarle el oficio, los hijos que comenzaron como cajeros y bolseros, las crisis argentinas, el valor de la calidad, el liderazgo, la formación de los trabajadores y el desafío mayor de cualquier empresa familiar: conseguir que la herencia no sea solamente patrimonio, sino cultura.

Hay empresarios cuya historia puede contarse a través de balances, aperturas, adquisiciones y metros cuadrados. Y hay otros cuya verdadera biografía empresarial está en otra parte: en las frases que escucharon de chicos, en las renuncias que hicieron, en los hábitos que conservaron cuando el negocio se volvió grande y en aquello que intentan transmitir cuando llega el momento de pensar qué quedará después de ellos. Ricardo “Pilo” Cáceres pertenece a esa segunda categoría.

A los 78 años, cuando mira hacia atrás, no habla primero de supermercados. Habla de su padre. Del almacén. De Formosa. De una familia que hizo cada uno de los escalones del comercio minorista argentino, desde los antiguos ramos generales hasta las grandes superficies. Y recuerda una frase que terminó convirtiéndose casi en una definición de identidad.

“Mi papá decía que yo nací arriba de un mostrador”. No es solamente una imagen.

En aquella Formosa todavía lejana al supermercadismo moderno no existían los autoservicios tal como hoy se conocen. Había almacenes y casas de ramos generales. Los Cáceres comenzaron allí. Después llegó el autoservicio y, finalmente, el supermercado. En 1981 dieron ese salto en Formosa. En 2002 avanzaron hacia Corrientes y en 2010 desembarcaron en Misiones, al ingresar como accionistas minoritarios en California, una marca que Pilo entendió rápidamente que no necesitaba ser reinventada: necesitaba ser comprendida y preservada.

Esa diferencia -entre comprar una empresa y comprenderla- atraviesa buena parte de su filosofía.

Cuando Cáceres decidió ingresar a California con una participación minoritaria, algunos le advirtieron que aquello podía ser un error. “Todos me decían: ‘¿Cómo vas a comprar si vas a estar en minoría?’”.

La respuesta que ofrece tantos años después explica bastante más que aquella operación. “Nosotros siempre tratamos de invertir. El dinero es justamente para eso. Para invertir. Para estar al servicio de la gente, no para guardarlo”.

La frase podría pasar inadvertida dentro de una conversación larga. Sin embargo, contiene una definición central de su manera de entender el capital.

Para Cáceres, acumular no parece ser el punto de llegada. El capital debe circular, convertirse en infraestructura, maquinaria, mercadería, capacitación y puestos de trabajo. Reinvertir aparece una y otra vez en su relato, incluso cuando habla de las crisis. Hay que guardar reservas para las “vacas flacas”, admite, pero el propósito final vuelve a ser poner el capital en movimiento.

“Tratamos de invertir, reinvertir y tener siempre el capital al servicio de la gente para crear un poco más de fuentes de trabajo y mejorar a nuestros empleados”.

Es una filosofía empresarial moldeada mucho antes de que alguien hablara de propósito corporativo. Nació detrás de un mostrador.

De almacenero a supermercadista

Cáceres no heredó un supermercado. Heredó un oficio. La diferencia es sustancial. “Nosotros hicimos todos los escalones: el almacén de barrio, ramos generales y después nos atrevimos a los supermercados porque van cambiando las cosas”.

El crecimiento empresario rara vez aparece en su relato como una progresión automática. Hay inversión, pero también riesgo. Hay esfuerzo y hay algo que Cáceres menciona sin demasiados eufemismos: sufrimiento.

Su padre fue la figura determinante de aquella formación. Pilo y su hermano quedaron huérfanos de madre y fue él quien sostuvo la familia y el negocio. También quien marcó el rumbo cuando el joven Ricardo imaginó para sí mismo una vida completamente diferente. Pilo quería jugar al fútbol. Quería irse a Buenos Aires.

Su padre tenía otros planes. “Mi papá me dijo: ‘No, vos te vas a quedar acá. Lo tuyo es el almacén’”.

¿Y dijiste que sí?

“Bueno, es así. Antes había que decirle que sí”, responde entre risas. La frase adquiere otro significado porque tiene que ver con el legado. Pilo llega a la entrevista en Economis acompañado por su hijo de 14 años, que lo acompaña a todos lados y va aprendiendo los secretos del oficio. El joven también sonríe.  

Pilo Cáceres con su hijo Bautista, el menor de los hermanos. Jimena y Ricardo ya forman parte del directorio del grupo.

Detrás de la anécdota aparece una cuestión que atraviesa a todas las empresas familiares: ¿hasta dónde llega el mandato de una generación y dónde comienza la libertad de la siguiente?

Heredar no es recibir

Tal vez uno de los pasajes más reveladores de la conversación con Eco Sistema Podcast aparezca cuando Cáceres habla de sus hijos, que ya no nacieron en la misma realidad.

“Ellos ya tienen otra vida mejor que nosotros”. Ahí está uno de los dilemas más profundos de las empresas familiares exitosas: trabajar durante décadas para que los hijos vivan mejor y, al mismo tiempo, evitar que esa comodidad les quite aquello que hizo posible el progreso.

Cáceres intentó resolver esa contradicción llevándolos al supermercado.

Su hija comenzó como cajera cuando tenía siete u ocho años. Uno de sus hijos también pasó por la caja, embolsó mercadería e hizo distintas tareas. Pilo les pagaba un sueldo.

No era solamente una manera de enseñarles a trabajar. Quería que aprendieran a administrar.

“Yo siempre los llevé y les daba un sueldo. Por eso, de chicos supieron administrarse”.

Su hija estudió abogacía y hoy participa en Recursos Humanos y en la administración. Ricardo hijo estudió Administración de Empresas. Otros eligieron profesiones distintas: algunos son médicos.

Pilo hubiera querido convertirlos a todos en supermercadistas. No ocurrió.

Y aprendió a convivir con eso.

“Tienen su vida, son profesionales. Pero a veces vienen también y ayudan. Saben que es la empresa familiar”.

La escena marca la distancia entre dos generaciones. El padre de Pilo decidió que Pilo no sería futbolista. Pilo, en cambio, acepta que sus hijos puedan elegir otro camino.

El legado, entonces, deja de ser una obligación profesional. Se transforma en pertenencia.

La empresa como escuela

En la conversación hay otra palabra que Cáceres repite: servicio.

Cuando se le pregunta qué mira antes de incorporar a una persona, responde sin demorarse: “Primero tiene que tener vocación de servicio”.

Para él, un supermercado es esencialmente eso: una empresa de servicios.

El conocimiento técnico puede enseñarse. La formación puede construirse. La disposición frente al cliente es otra cosa. “Hay que tratar bien a la gente. El cliente siempre tiene razón”.

Pero sería equivocado interpretar esa mirada como una reivindicación del oficio sin profesionalización. Cáceres sostiene exactamente lo contrario.

California desarrolló un esquema interno de capacitación que define como “casi una escuela”. Sus trabajadores reciben formación y, cuando hace falta, son enviados a Buenos Aires u otros centros para especializarse. También destaca el trabajo realizado dentro de las organizaciones del supermercadismo argentino para profesionalizar al sector.

La enseñanza, además, no se limita a aprender cómo funciona una góndola, una caja o un sector de producción.

“Les enseñan no solamente a atender, a hacer mejor las cosas que tienen que hacer, sino también a administrarse ellos mismos para poder administrar el negocio. Porque si vos no administrás lo tuyo, tu ingreso, menos vas a administrar un supermercado”.

La frase conecta curiosamente la formación de sus trabajadores con la educación que dio a sus hijos. Administrarse. Comprender el valor del dinero. Entender que detrás de cada recurso existe trabajo. La filosofía vuelve siempre al mismo lugar.

Comprar una historia sin borrarla

Cuando Cáceres llegó a Misiones entendió que California tenía algo que no podía comprarse junto con las acciones: identidad. Y decidió no tocarla.

En el mundo empresario, donde una adquisición suele venir acompañada por nuevos logos, procesos, gerencias y estrategias destinadas a marcar territorio, su decisión fue diferente.

Primero quiso entender qué habían hecho quienes construyeron la empresa. “Leí la historia de ellos y traté de sostener eso, seguir ese camino”.

California, sostiene, tenía prácticas que incluso podían trasladarse a las operaciones del grupo en otras provincias. Personal de Misiones viajó a Formosa y Corrientes para transmitir conocimientos.

“Llevamos gente de acá a Formosa, a Corrientes, para aprender un poco cómo se hacen las cosas que acá ustedes hacen muy bien. Nuestros empleados son todos unos profesionales”.

La palabra que utiliza para resumir la identidad de California es sencilla. Calidad.

La filosofía es la calidad”.

Y asegura que ni siquiera durante las crisis aceptaron sacrificarla para reducir costos.

“Nosotros nunca dejamos de ver la calidad. Siempre tratamos de hacer mejores ofertas, hablamos con los proveedores, si nos acompañan, y tratamos de llevar eso a los precios. Tenemos que cuidar también el bolsillo de nuestro cliente”.

Ese equilibrio -calidad, precio y confianza- constituye probablemente uno de los activos invisibles más importantes del negocio supermercadista.

Porque un supermercado vende productos. Pero también administra confianza.

Cáceres lleva décadas observando qué ponen y qué dejan de poner las familias en sus changuitos. Pocas actividades permiten mirar de manera tan inmediata las transformaciones del poder adquisitivo. Hoy advierte un cambio en la forma de comprar.

Con una inflación más contenida, explica, desapareció parte de aquella conducta defensiva mediante la cual quien tenía capacidad financiera llenaba el changuito porque sabía que pocos días después los mismos productos costarían más.

Ahora las familias compran con mayor frecuencia y en menores cantidades.

La gente hoy va tres o cuatro veces en la semana a hacer sus compras. Ya no es como antes, que el que tenía un ingreso mayor compraba porque al otro día iba a ser más caro”.

Ese fenómeno también fortaleció nuevamente al almacén y al autoservicio barrial.

“Los almacenes de barrio hoy están trabajando muy bien y eso es importante, porque eso queda acá, queda en la región”.

Pero hay indicadores que Cáceres observa con preocupación. Uno de ellos es la leche.

Cuando se le pregunta qué siente al comprobar que las familias reducen consumos básicos, la distancia entre empresario y ciudadano desaparece.

Pensamos mucho en eso porque disminuyó mucho la leche. Eso es preocupante. Sobre todo la leche, que es un producto que no le tiene que faltar al chico”.

Por eso, dice, buscan generar ofertas sobre esos alimentos. Para alguien que pasó su vida leyendo la sociedad desde una góndola, una caída en la venta de leche no representa solamente una cifra comercial. Es una señal social.

“Me preocupa porque el chico que no toma leche después tiene problemas cuando es grande. Está en desventaja respecto de otros niños”.

Las vacas gordas y las vacas flacas

Pilo Cáceres atravesó prácticamente todas las formas posibles de la economía argentina: inflación, hiperinflación, convertibilidad, crisis, recuperación, controles, aperturas, devaluaciones y nuevas estabilizaciones.

¿Cómo se toman decisiones después de haber visto tanto?

Su respuesta no viene de un manual financiero. Habla de sensaciones.

“Son sensaciones a veces, que te van marcando: este es el camino”.

Admite que muchas veces se equivocaron. Pero detrás de la intuición existe una regla de prudencia. “En la vida siempre hay épocas de vacas gordas y de vacas flacas. Y en la época de vacas flacas hay que sacar el ahorro para poder enfrentar la situación del momento”.

No confunde, sin embargo, prudencia con inmovilidad. El rumbo, sostiene, debe mantenerse.

“Las personas que siguen un rumbo y no cambian ese rumbo siempre van a triunfar, porque las cosas se empiezan de abajo y siempre tratando de mejorar, de crecer, invirtiendo en maquinaria, en esfuerzo, en sufrimiento”.

En su visión del empresario hay poco espacio para la épica instantánea. Hay persistencia.

-¿Qué es el liderazgo?

Cáceres responde con una definición alejada de cualquier teoría sofisticada de management. “El liderazgo es acompañar a tus colaboradores”.

Después amplía. Es respaldar lo que cada integrante del equipo puede hacer mejor, incorporarlo a las decisiones y conseguir que sienta que forma parte de aquello que se construye.

“Hacerle ver que ellos tienen también participación en eso. Ese es el liderazgo”.

En una empresa que emplea a miles de personas, la definición adquiere otra dimensión. Esa concepción conecta con su insistencia en llamar “profesionales” a quienes trabajan en los supermercados, invertir en capacitación y formar cuadros capaces de administrar.

Una empresa familiar que pretende sobrevivir a su fundador necesita precisamente eso: dejar de depender exclusivamente del fundador.

Cuando la charla ingresa en la coyuntura económica, Cáceres observa con expectativa la desaceleración inflacionaria y se muestra favorable a una economía con mayor competencia y menor intervención sobre las empresas.

Pero introduce una preocupación. El ajuste de los ingresos obligó a todos -supermercados, proveedores e industria alimenticia- a revisar estructuras y márgenes.

“Hoy hay que afinar todas las punterías. Hay que achicar todos los gastos para poder llevar eso a los precios, porque los ingresos en el bolsillo de la gente se achicaron”.

Al mismo tiempo, plantea una discusión más estructural sobre el trabajo. Cáceres advierte que existe una generación que creció en hogares con escasa inserción laboral formal y que hoy carece de herramientas para ingresar al mercado de trabajo.

Considera que allí el Estado sí tiene una responsabilidad concreta: proporcionar herramientas para que esas personas puedan comenzar a producir.

“Hace falta ver cómo se hace para que empiecen a producir. Pero para eso también el Estado tiene que darles herramientas para que puedan trabajar, empezar”.

Su defensa del mercado convive, por lo tanto, con una idea de intervención estatal orientada a generar capacidades, no dependencia.

A los 78 años, Cáceres podría limitarse a administrar lo construido. Hace lo contrario.

California avanza con un nuevo centro logístico y de producción, donde concentrará parte de la elaboración, inicialmente con fuerte protagonismo de panificados. El complejo cuenta con unos 14.000 metros cuadrados en dos plantas y equipamiento destinado a incrementar la capacidad productiva.

También prepara un nuevo proyecto sobre la avenida López y Planes, en Posadas, en la histórica casona vinculada a California.

La idea va más allá de otro punto comercial. Cáceres imagina producción y una experiencia familiar, con espacios destinados a chicos, cumpleaños y encuentros.

“Va a ser una linda experiencia”.

El proyecto prevé inicialmente incorporar entre 12 y 15 trabajadores y la apertura está proyectada entre fines de agosto y los primeros días de septiembre.

“Tengo fe”, dice.

Probablemente las mismas que utilizó muchas otras veces antes de invertir.

Hacia el final de la entrevista llega una pregunta inevitable.

-Cuando mirás para atrás, ¿qué ves?

Pilo demora poco. “Veo aciertos y errores que hemos corregido a través del consejo de mi padre y de gente amiga”.

Durante buena parte de su vida buscó deliberadamente la compañía de personas mayores. Quería escuchar a quienes habían recorrido antes ese camino.

“Siempre tuve amigos mayores que yo. Ahora yo soy mayor que todos”. Se ríe.

Pero inmediatamente vuelve a hablar de transmisión. Consejos recibidos. Errores corregidos. Experiencia acumulada.

Y entonces aparece la pregunta definitiva:

-Si pudieras volver atrás, ¿harías lo mismo?

“Sí. Haría igual”.

¿Por qué?

No menciona patrimonio. No habla de cantidad de sucursales. No enumera propiedades. Habla de empleo.

Porque eso nos dio para llegar y crear tantos puestos de trabajo. Eso es bueno. Es satisfactorio para uno”.

Y enseguida vuelve a mirar hacia quienes todavía no empezaron. “En este país falta industria, faltan emprendedores, chicos o grandes, lo que sea. Así tome un empleado, dos: ya es un aporte a la sociedad”.

Pilo todavía no habla como alguien dispuesto a retirarse.

“No creo que San Pedro me lleve todavía. Espero que siga distraído”, bromea. “Tengo todavía unos años por delante”.

Pero la semilla ya está plantada. La recibió de un hombre que, décadas atrás, le impidió subirse a un colectivo rumbo a Buenos Aires para perseguir el sueño de ser futbolista y le señaló otro destino: quedarse en Formosa, detrás del mostrador.

Pilo obedeció. El almacén se convirtió en supermercado. El supermercado se expandió por el NEA. Los hijos llegaron a las cajas. Los empleados se hicieron profesionales. Y aquel mostrador sobre el que, según su padre, había nacido, terminó convirtiéndose en algo bastante más grande que un negocio. En una forma de mirar la vida.

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De Misiones a las góndolas: la apuesta a Carrefour, La Anónima y nuevos mercados

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Llegar a una góndola puede parecer el final del recorrido. Para Federico Fachinello es exactamente lo contrario: es apenas el comienzo.

El ministro de Industria de Misiones habla de fábricas, pero rápidamente la conversación deriva hacia supermercados, distribuidores, rutas, contenedores, puertos, certificaciones, tiendas online y compradores. En su diagnóstico, una parte importante de la industria provincial atravesó durante los últimos años una primera frontera: aprendió a producir mejor, incorporó tecnología, mejoró envases, avanzó con registros y, en algunos sectores, comenzó a sumar diseño y profesionales.

El problema aparece después. Hay que vender. Y, sobre todo, hay que vender afuera de Misiones.

“La comercialización es como la pata más débil”, sintetiza Fachinello.

La distancia de los grandes centros de consumo, los costos logísticos, la energía, el estado de las rutas, la escala y las debilidades de gestión forman una suerte de peaje invisible que una empresa misionera debe pagar antes de competir en Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe o un mercado internacional.

Por eso, detrás de una noticia aparentemente sencilla -productos elaborados en Misiones que consiguieron ingresar a Carrefour- hay una política que el Ministerio intenta convertir en método: preparar a las empresas, resolver previamente la logística, sentarlas frente a compradores y acompañarlas después del primer pedido.

Una cosa es conseguir una góndola. Otra, mucho más difícil, es quedarse en ella.

La llegada de productos misioneros a Carrefour es uno de los resultados más visibles de esa estrategia. Mamayuca y Regional Alfajores ya consiguieron ingresar a la cadena y otros productos están en distintas instancias de negociación.

El mecanismo tiene una particularidad. Carrefour trabaja con acuerdos regionales, lo que permite avanzar por zonas antes de intentar una expansión mayor.

“Vos cerrás con Carrefour, pero cerrás por zona”, explica Fachinello.

La estrategia inmediata apunta al NEA y contempla también acciones comerciales y degustaciones. “No es solamente llegar a la góndola. Después es: ¿cómo te conocen? Esa parte también es un pasito”, advierte.

La experiencia empieza además a mostrar cuáles son los productos capaces de despertar interés rápidamente. Fachinello menciona yerba mate, chips de mandioca, alfajores y derivados de la caña de azúcar.

Pero la verdadera prueba será la recompra.

Un supermercado puede aceptar una partida después de una ronda comercial, una gestión institucional o una negociación con el proveedor. El segundo pedido ya depende del consumidor.

Y allí comienza otro desafío: convertir un producto regional en una marca capaz de disputar mercados mucho más grandes.

La Anónima: una puerta potencial hacia 183 sucursales

La estrategia sumó en las últimas horas otro capítulo. El viernes Fachinello mantuvo una reunión con representantes de La Anónima, acompañado por la subsecretaria de Industria, Micaela Gacek, y Sebastián Najle. El objetivo fue comenzar a construir una agenda comercial para incorporar progresivamente productos misioneros a la cadena.

La conversación adquiere una dimensión particular porque La Anónima desembarcó recientemente en Posadas, pero su escala excede ampliamente el mercado provincial: cuenta con 183 sucursales distribuidas en el país.

Para una pyme misionera, ingresar como proveedor y eventualmente conseguir escala dentro de esa red significaría algo bastante más profundo que ocupar un espacio en una góndola posadeña: supondría empezar a convertir un vínculo comercial local en una plataforma de expansión nacional.

Fachinello salió conforme de la primera reunión. “Buena onda la gerencia, marcamos agenda de trabajo para ir sumando productos misioneros”, resumió después del encuentro.

La discusión conecta directamente con lo que había planteado en la entrevista con Economis. El objetivo no consiste simplemente en conseguir un lugar para las marcas provinciales dentro de supermercados instalados en Misiones. La apuesta mayor es utilizar esos vínculos como puerta de entrada hacia las redes comerciales de las grandes cadenas.

“El objetivo es claro: queremos que el trabajo de nuestros productores misioneros llegue más lejos. Que una cadena con la trayectoria de La Anónima apueste por sumar productos locales a sus góndolas es un paso fundamental para afianzar el desarrollo de nuestras empresas y abrir nuevas oportunidades de comercialización a nivel nacional”, señaló Fachinello después de la reunión.

Carrefour ofrece una primera experiencia concreta. La Anónima abre ahora otra puerta. Fachinello también menciona gestiones con Día y conversaciones con distribuidores.

En lugar de esperar que los grandes compradores descubran a las empresas misioneras, salir a buscarlos.

Ese cambio también puede observarse en los números.

La segunda Ronda de Negocios Inversa +Mercado reunió a más de 120 empresas, generó más de 1.800 entrevistas comerciales y el 52% de las firmas participantes concretó oportunidades de negocios durante el encuentro.

Fachinello se reunió con los directivos de La Anónima para ampliar la presencia en góndola de los productos misioneros.

Fachinello insiste en una diferencia que parece semántica, pero no lo es: no quiere medir el resultado por la cantidad de rondas organizadas sino por los negocios que sobreviven después de ellas.

“Para la empresa, en este momento, todo lo que es venta suma”, resume.

El diagnóstico que atraviesa toda la conversación es incómodo: Misiones tiene empresas que aprendieron a producir, pero muchas todavía no desarrollaron con la misma intensidad la capacidad de comercializar. La distancia geográfica amplifica esa debilidad.

Una pyme puede fabricar un buen alimento, contar con un packaging atractivo y cumplir los estándares sanitarios. Pero si cuando se sienta frente al comprador no sabe cuánto cuesta entregar una caja en Buenos Aires, el negocio empieza perdiendo.

Por eso, antes de intensificar las rondas hubo que “destrabar la parte logística”.

Se trabajó con distribuidores y operadores para permitir incluso el envío de pequeños volúmenes y resolver la última milla. La intención es que el empresario pueda sentarse frente al supermercado con un precio final y una solución logística concreta, no con la promesa de averiguar después cuánto costará el flete.

En paralelo apareció otra dificultad: empresas que vendían dentro de Misiones, pero todavía necesitaban completar registros o habilitaciones para dar el salto.

El balance del primer semestre del Ministerio muestra que se realizaron visitas técnicas a más de 50 empresas de toda la provincia, con asistencia en procesos, registros, comercialización y financiamiento.

Fachinello define ese trabajo como un acompañamiento prácticamente cuerpo a cuerpo.

“Con la sensibilización sola no alcanza. Con el curso solo no alcanza”, plantea.

Una pyme está atendiendo proveedores, empleados, impuestos, energía, producción, clientes y bancos al mismo tiempo. Pretender que después de una capacitación pueda resolver por sí sola una estrategia comercial, logística o digital suele ser insuficiente.

El Estado, en su mirada, tiene que ayudar a recorrer el tramo que va de la teoría a la implementación.

¿Por qué acelerar ahora? Porque el mercado doméstico ofrece pocas respuestas.

“Todo lo que es mercado interno está muy deprimido”, sostiene Fachinello.

La situación se vuelve particularmente compleja en actividades asociadas a la construcción y la infraestructura, como la forestoindustria.

“Lo forestal, que depende de la obra pública o del desarrollo de infraestructura -escuelas, casas-, está quieto, está parado. Con lo cual, ahí no va a estar tu mercado. Tenés que buscar cómo salir a otro lado. Para eso tenés que prepararte”.

La frase explica buena parte de la estrategia industrial que intenta desplegar.

Si el mercado interno no tracciona, la empresa enfrenta dos caminos: achicarse o buscar nuevos clientes.

Pero exportar tampoco funciona como un interruptor que se enciende cuando cambia el tipo de cambio.

Fachinello ironiza sobre esa expectativa recurrente: sube el dólar y parece que “al otro día todos somos exportadores”.

No funciona así. Una empresa necesita productividad, escala, certificaciones, logística, calidad, financiamiento, capital humano y continuidad comercial.

Y, sobre todo, necesita competir con precios que no se deciden en Misiones.

“Nosotros no somos marcadores de precio”, remarca Fachinello.

Un importador puede comparar el mismo producto entre Argentina, Brasil, Chile u otro proveedor internacional. No le interesa cuánto cuesta producirlo en Misiones. Tiene un precio de referencia y pregunta si la empresa puede abastecerlo.

Ahí aparece uno de los conceptos que Fachinello repite durante la conversación: mejorar “puertas adentro”.

“Tenemos que hacer un cambio muy fuerte en seguir ganando mercado y mejorar puertas adentro un montón las condiciones de nuestras empresas”.

Pero la productividad fabril no explica todo.

Una empresa misionera carga con costos que no controla: energía, fletes, distancia e infraestructura. Fachinello pone especial énfasis en las rutas.

Una ruta abandonada -como lo están ahora las rutas nacionales- no significa únicamente que el camión tarde más. Significa roturas, neumáticos, mantenimiento, combustible y riesgo. Cada pozo termina incorporándose, de alguna manera, al precio final del producto.

“Todo eso tira para atrás la competitividad. Todo el esfuerzo que pueda hacer la empresa hay que acompañarlo trabajando muy fuerte en esas condiciones”, sostiene.

El Puerto de Posadas: una pieza que tiene que funcionar

En ese mapa aparece inevitablemente el Puerto de Posadas. Para Fachinello, el desafío ya no pasa por demostrar que Misiones puede contar con infraestructura portuaria. La infraestructura existe. El paso siguiente es conseguir frecuencia, volumen, precio competitivo y gestión comercial.

En determinados momentos, transportar una carga desde el norte provincial hasta Posadas y embarcarla terminaba acercándose demasiado al costo de enviarla directamente en camión hacia Buenos Aires. Si, además, la frecuencia del servicio era baja, el empresario elegía la previsibilidad del transporte carretero.

“Tenemos que bajar el número bastante para que sirva. Pero eso va con frecuencia y con carga”, explica.

La Provincia implementó además un Programa de Beneficio Logístico para exportadores. Durante el primer semestre alcanzó a cinco empresas con asistencia para optimización de embalajes, acondicionamiento de productos, selección de vías logísticas y operadores especializados.

Fachinello espera que la nueva etapa del puerto permita profesionalizar especialmente su funcionamiento comercial.

La ecuación es sencilla de describir y difícil de ejecutar: sin carga no hay frecuencia; sin frecuencia no hay precio competitivo; sin precio competitivo las empresas no llevan la carga al puerto.

Hay que romper ese círculo.

La otra pieza que Fachinello considera estratégica es Eldorado. 

Una parte sustancial de la producción exportable se origina en el corredor industrial del norte. Obligar a que toda esa mercadería baje hasta Posadas agrega kilómetros y costos antes incluso de iniciar el viaje hacia el mercado de destino.

Por eso insiste en estudiar la viabilidad de la infraestructura portuaria de Eldorado.

“Entre Puerto Esperanza y Eldorado tenés” una parte central de las exportaciones, señala.

“No es competencia con Posadas. Lo que tenemos que trabajar es todo junto: algo en Eldorado, algo en Posadas”.

Incluso la disponibilidad de contenedores vacíos provenientes de Paraguay puede modificar sustancialmente la ecuación. Llevar un contenedor vacío desde Buenos Aires hasta Misiones para recién entonces cargarlo puede volver inviable una operación antes de que la mercadería abandone la provincia.

La logística, otra vez, deja de ser un asunto accesorio para convertirse en política industrial.

Exportar más, pero también sumar exportadores

Misiones exporta. El problema que señala Fachinello es otro: la cantidad de empresas que efectivamente exportan cambia poco.

“Lideramos las exportaciones, sí. Vos mirás para atrás y tenemos la misma cantidad de empresas”, observa.

Pueden aumentar los dólares exportados o los volúmenes colocados por los grandes jugadores. Eso no necesariamente significa que la base exportadora provincial se esté ensanchando.

“Logramos que los que están exportando sigan exportando más. Ahora, que se sumen las pequeñas y medianas que pueden dar el salto, eso tenemos que trabajarlo mucho”.

El balance del Ministerio muestra que la estrategia de inteligencia comercial alcanzó a 15 empresas yerbateras, dos tealeras y diez forestales, con elaboración de estudios de mercado y perfiles de compradores potenciales.

En total, 27 empresas de tres cadenas centrales de la economía misionera.

Además, fue presentado el proyecto de creación de una Agencia de Exportación de Misiones, concebida como una herramienta para incrementar y diversificar las ventas externas y acompañar la internacionalización de las empresas provinciales.

El objetivo de fondo es que exportar deje de ser patrimonio casi exclusivo de las compañías grandes. Pero tampoco alcanza con sumar toneladas.

Fachinello introduce otra discusión: importa qué se exporta y a qué precio.

La yerba mate ofrece un ejemplo evidente.

Una empresa puede exportar grandes cantidades a granel. Otra puede colocar menos kilos, pero hacerlo en paquetes terminados, con marca, diseño y posicionamiento propio. El valor obtenido por tonelada cambia sustancialmente.

“No digo que no haya que vender a dos; hay que vender más de dos. Ahora, también tenemos que lograr que se venda mucho más con paquete”, grafica.

El desafío es subir escalones en la cadena: producción, industrialización, envase, marca, distribución y consumidor final.

Esa lógica atraviesa a la yerba, el té, la madera, la mandioca, la caña de azúcar y buena parte de las economías regionales.

El acuerdo Mercosur-Unión Europea aparece en la conversación como una oportunidad, aunque Fachinello evita imaginar que la firma de un tratado abrirá automáticamente las puertas.

Europa compra. Pero también exige.

Trazabilidad, certificaciones ambientales, estándares productivos, transformación digital y documentación pueden convertirse en barreras tan relevantes como un arancel.

El Ministerio presentó tres proyectos para acceder a fondos del paquete de cooperación relacionado con el acuerdo Mercosur-Unión Europea, con foco precisamente en certificación, trazabilidad, transformación digital y apertura de mercados.

Misiones, considera Fachinello, tiene atributos ambientales que pueden capitalizarse, especialmente en forestoindustria, té y alimentos. Pero existen tareas pendientes. En yerba mate, por ejemplo, menciona las exigencias vinculadas a procesos productivos y secaderos libres de humo. Los mercados de productos orgánicos o diferenciados pueden pagar valores superiores, pero exigen adecuaciones de instalaciones y procesos. “Va a ser una oportunidad por lo que están haciendo”, afirma sobre las empresas que avanzan en esa dirección.

La paradoja de la caña

El azúcar mascabo ofrece otra fotografía de los problemas productivos. Durante años hubo dificultades de precio. Ahora que aparece demanda, falta materia prima.

“¿Qué te falta? Caña. Falta caña. Es una cosa muy loca: sobraba en un momento, no valía nada. Con razón dejaron de plantar”, describe Fachinello.

El Ministerio trabaja en industrialización, desarrollo de nuevos productos y generación de espacios de promoción y comercialización para la cadena de la caña de azúcar. Paralelamente, acompaña a más de 20 apicultores, cooperativas y asociaciones en habilitaciones y registros de productos.

La escena de la caña resume un problema habitual de las economías regionales: cuando durante demasiado tiempo el precio desalienta la producción, recuperar después la oferta no ocurre de un día para otro.

Fachinello tampoco esquiva otro problema estructural: la informalidad.

En determinadas actividades y zonas de Misiones, sostiene, alcanza niveles extremadamente elevados. Y el problema no se resuelve exclusivamente aumentando controles porque detrás existe una ecuación económica.

La industria provincial enfrenta particularidades que, según el ministro, deberían incorporarse a cualquier discusión sobre competitividad federal: la condición fronteriza, la estructura de minifundios y las desventajas energéticas y logísticas, entre ellas la ausencia de gas natural.

De allí surge el planteo a Nación para generar instrumentos diferenciales.

“Dame algo. Un voucher de logística para las empresas que están llevando a Buenos Aires, dame algo. Tenés que bajarme algo porque si no acá la informalidad sigue siendo alta y no va a cambiar porque es muy difícil”, reclama.

¿Y qué respuesta encuentra en Nación?

La respuesta de Fachinello marca una diferencia política clara. “Sabíamos que era un Gobierno que no iba a apostar a la industria, que la industria no era su prioridad. Creo que lo demuestra en todas las acciones y también cuando tiene que hablar lo dicen muy abiertamente”.

La Provincia, contrapone, considera a la industria una herramienta para generar empleo de mayor calidad y oportunidades de desarrollo. “Gran mayoría de las medidas que tomamos como para acompañar son provinciales”, afirma.

Su cuestionamiento apunta más a la ausencia de una política industrial nacional como prioridad estratégica que a la inexistencia de interlocución.

De la universidad a la fábrica

Fachinello quiere que los futuros profesionales conozcan las industrias antes de graduarse. “Salen de la carrera y algunos no conocen un molino o un secadero”, plantea.

Por eso el esquema incluye recorridos y experiencias en empresas de mayor escala, dentro y fuera de Misiones. Ver un almacén inteligente, una línea automatizada o un sistema industrial avanzado permite comprender en pocas horas aquello que dentro del aula puede permanecer abstracto.

El ministro lo observa también como una cuestión cultural.Si universidad e industria permanecen separadas, las empresas reclaman profesionales que no encuentran y los profesionales terminan desarrollando sus carreras lejos del sistema productivo.

La competitividad, entonces, también se construye formando gente.

El e-commerce también es política industrial

La transformación comercial no termina en los supermercados.

Fachinello pone otro ejemplo que parece pequeño, pero explica una dificultad enorme para una pyme del interior. Una empresa participa de una feria en Buenos Aires. Cientos de personas conocen y prueban su producto. La exposición funciona. Pero cuando esas personas regresan a sus casas descubren que no tienen dónde volver a comprarlo.

La venta termina junto con la feria.

“No es la idea”, dice. La solución es construir canales digitales capaces de convertir aquel contacto ocasional en un cliente recurrente.

El Ministerio desarrolló un programa de aceleración en comercio electrónico y marketing digital. Hubo alrededor de 60 postulaciones, fueron seleccionadas ocho empresas para el proceso de aceleración y se avanzó en el diseño y construcción de sus tiendas online. Paralelamente, otras diez pymes recibieron acompañamiento para desarrollar estrategias de posicionamiento de marcas y productos en mercados nacionales.

Pero montar una tienda virtual tampoco resuelve todo. Hay que fotografiar productos, actualizar precios, administrar inventarios, organizar despachos y responder al consumidor.

“Una Tiendanube, si le ponés media pila, no te cuesta tanta plata y lo podés hacer rápido. Pero también tenés que trabajar en manejar el stock”, ejemplifica Fachinello.

La internacionalización tiene también una lógica regional.

Antes de pensar exclusivamente en destinos situados a miles de kilómetros, Misiones tiene mercados literalmente enfrente.

El Ministerio trabaja con cámaras empresariales paraguayas y participa de ferias y rondas en Brasil. El balance semestral registra una agenda conjunta con la Cámara de Comercio e Industria de Itapúa, además de vinculaciones comerciales con Alemania, India, Emiratos Árabes Unidos, Medio Oriente y Estados Unidos.

También se proyecta para 2027 la primera ronda inversa internacional del sector forestal junto con entidades empresarias de la actividad.

Fachinello considera que hay que simplificar especialmente el comercio de cercanía.

Las fronteras que cultural y económicamente funcionan como espacios profundamente integrados siguen teniendo procedimientos administrativos pensados para operaciones mucho más complejas.

“Tenemos que tratar de solucionar, por lo menos, lo que es más cerca acá”, plantea.

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Exclusivo Economis: Lujo silencioso en Veta del Paraná, la apuesta inmobiliaria de Sancor Seguros en Posadas

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Las máquinas están haciendo su mejor esfuerzo para penetrar la roca en el terreno que verá crecer en los próximos meses a la torre más icónica de la región. Serán 29 pisos de categoría premium, en un edificio que cambiará el desarrollo inmobiliario de Posadas. Con vista 360 del río, Veta del Paraná ya tiene varios departamentos vendidos y un interés constante de inversores que buscan un lugar para vivir que, según definen sus impulsores, será “irrepetible” y una pieza de lujo silencioso sin parecidos en la región. 

Hay todavía mucho de terreno, planos y proyección. Pero detrás del espacio donde comenzará a levantarse la nueva torre de Sancor Seguros en Posadas existe una decisión de inversión que excede largamente al mercado inmobiliario local.

Economis recorrió el terreno y conversó allí con Cristian Corti, responsable de Sancor Seguros Real Estate, quien explicó los detalles del proyecto, la estrategia del grupo asegurador y las razones por las cuales Posadas terminó incorporándose al mapa de inversiones inmobiliarias de una compañía que actualmente tiene alrededor de 22 proyectos en distintas etapas de desarrollo en la Argentina.

Cristian Corti, CEO de Real Estate y Juan Pedro Roulet, el representante en Misiones de Sancor Seguros.
Cristian Corti, responsable de Sancor Seguros Real Estate y Juan Pedro Roulet, el representante en Misiones de Sancor Seguros.

El proyecto posadeño sobresale incluso dentro de esa cartera. Tendrá unos 25.000 metros cuadrados construidos, departamentos amplios, un importante basamento destinado en buena medida a cocheras y servicios, pileta semiolímpica, salones de usos múltiples, espacios comunes de alta gama y una terraza con roof. El objetivo es que el edificio se transforme en una referencia arquitectónica de Posadas y de la región.

Pero la elección de la capital misionera no fue casual.

“Hace aproximadamente siete años una normativa de la Superintendencia de Seguros de la Nación obliga a las aseguradoras a invertir parte de sus inversiones financieras en inversiones inmobiliarias”, explicó Corti.

A partir de ese cambio, Sancor Seguros tomó una posición mucho más activa en real estate y comenzó a desarrollar proyectos con una lógica federal.

“Empezamos a desarrollar en todo el país distintos emprendimientos, siguiendo un poco aquellas provincias que más acompañan la evolución de nuestro core de negocio, que es principalmente el seguro”, señaló.

Actualmente, la compañía tiene desarrollos en Buenos Aires, Rosario, Córdoba, Neuquén, Santa Fe, Sunchales y Mendoza, mientras prepara nuevos proyectos en San Juan. “En este momento tenemos alrededor de 22 proyectos inmobiliarios en distintos estadios. Estamos muy conformes con la evolución que está teniendo el grupo porque los resultados que venimos teniendo son muy buenos”, destacó.

¿Por qué Posadas?

La explicación aparece directamente vinculada al peso de Misiones dentro del negocio asegurador de Sancor.

Según Corti, Misiones es una de las provincias que mayor volumen de primas aporta a Sancor Seguros en relación con su producción, una posición que llevó al grupo a pensar una inversión capaz de consolidar su presencia territorial.

“Un poco se trata de devolver esto y terminar de consolidar la presencia del grupo”, sintetizó, acompañado por Juan Pedro Roulet, socio de Lovelli & Roulet y representante en Misiones del grupo Sancor Seguros.

“Vinimos a recorrer la ciudad, buscar terrenos y dar vueltas. En un momento terminamos de ver todo y Juan dijo: ‘Acá me parece que se va a vender esta esquina’. Yo miré y pensé: ‘Esta casona no creo que la destruyan’. A los 15 o 20 días me mandó un mensaje con las topadoras entrando”, detalla. La casona era de la familia Szychowski. 

A partir de allí comenzó a tomar forma el proyecto.

Sancor Seguros trabaja en sus desarrollos con el estudio Aisenson, de Buenos Aires, al que Corti definió como uno de sus principales socios técnicos y arquitectónicos. Pero antes de definir qué construir en Posadas, el grupo decidió estudiar el mercado.

“Empezamos a esbozar un proyecto y vimos que tenía más potencial. Hicimos un estudio de mercado en toda Misiones durante más de un mes, entrevistando gente”.

La oportunidad inmobiliaria terminó creciendo junto con la superficie disponible. Primero apareció un lote. Después otro. Y luego otro más.

“Terminó siendo un lote de más de 2.500 metros cuadrados, compuesto por cuatro lotes. Eso le da una característica muy particular: poder tener una torre de perímetro libre, con vistas abiertas”.

El desarrollo lleva aproximadamente dos años de trabajo previo, entre análisis, arquitectura, diseño y definiciones técnicas.

“Entramos en este gran desafío. Esperamos que sea un edificio ícono de Misiones por lo menos durante los próximos 15 o 20 años. Por el nivel que estamos alcanzando en arquitectura y decoración, estamos yendo a algo sumamente interesante”.

El dato que reveló el estudio de mercado

Una de las claves del proyecto apareció en la investigación realizada entre potenciales compradores.

Sancor detectó un segmento de habitantes de Misiones, particularmente personas de alrededor de 50 o 55 años, que viven en casas grandes, cuyos hijos ya dejaron el hogar y que comienzan a preguntarse si quieren continuar sosteniendo una vivienda de grandes dimensiones.

La respuesta que intenta ofrecer el proyecto es trasladar buena parte de las comodidades de una vivienda tradicional a una torre, pero reemplazando las responsabilidades individuales de mantenimiento por servicios comunes.

“Tener un lugar donde prácticamente puedo tener todo lo que tengo en mi casa, compartido con alguien que me ayuda y mantiene un parque, mantiene una pileta”, explicó Corti.

La investigación, asegura, reafirmó esa hipótesis. “Vimos que había un público muy interesante que podía dar ese paso y elegir el lugar donde vivir sus mejores años de vida”.

Eso no significa que el edificio esté pensado exclusivamente para ese segmento. El proyecto también incorpora amenities destinados a familias y unidades de diferentes características.

Pero Corti hace una distinción relevante sobre el posicionamiento comercial: no concibe a la torre principalmente como un producto financiero para comprar y alquilar.

“Puede haber gente dedicada a la inversión. Pero personalmente lo digo: yo no lo veo como un producto de inversión. Es un producto para aquellas personas que van a vivir esto”.

La amplitud de las unidades responde precisamente a esa búsqueda.

Los departamentos comienzan en los niveles superiores al basamento y desde allí, explicó Corti, ya tendrán vistas abiertas hacia el Paraná, en el cuarto piso.

En una primera franja de la torre habrá cuatro departamentos por piso, con unidades que irán aproximadamente desde los 130 hasta los 145 metros cuadrados.

“Son departamentos amplios, con espacios supergenerosos, como tal vez los que tenés en tu casa”, describió.

Más arriba, la densidad disminuye.

“Después hay otros diez pisos donde tenemos tres departamentos por piso, de tres dormitorios, y hay un remate de cinco pisos con departamentos semipisos”.

En la parte superior se proyecta además un roof, completando una propuesta en la que los espacios comunes juegan un papel central.

El paquete de amenities será uno de los diferenciales del emprendimiento. “Va a haber una calidad de amenities que creemos que va a ser única”, anticipó Corti.

Entre ellos aparece una pileta semiolímpica, además de espacios verdes con especies nativas y dos salones de usos múltiples. El sector contará incluso con circulación específica.

“Va a haber dos salones de usos múltiples divididos y un ascensor propio para ir a los amenities”.

La intención es trasladar al edificio servicios que permitan que el propietario que abandona una vivienda de grandes dimensiones no sienta que está resignando calidad de vida.

El estudio de mercado misionero también produjo otra conclusión bastante más terrenal: el tamaño de los vehículos importa.

“Una de las cosas que pedían era: ‘No compro departamento si no tiene cochera grande’. Porque acá andamos todos en camioneta o en SUV grande”. Sancor incorporó esa demanda al diseño.

“Es un edificio que tiene prácticamente dos cocheras por departamento, con cocheras XL”.

Además, las plazas de estacionamiento tendrán preinstalación para vehículos eléctricos.

Corti explicó que este requerimiento evolucionó rápidamente dentro de los proyectos inmobiliarios del grupo. Hasta hace aproximadamente un año, sólo una proporción de las cocheras se preparaba para movilidad eléctrica.

“Antes hacíamos el 15 o el 20% con esa posibilidad y hoy, en todo el país, se está construyendo ya con esta característica”.

“Va a ser el edificio más importante que vamos a tener en construcción”

Dentro de la cartera inmobiliaria de Sancor Seguros, Posadas tendrá un peso particular.

Corti sostuvo que, por sus dimensiones y características, será el edificio en torre más importante que tendrá el grupo simultáneamente en construcción.

“Tenemos emprendimientos grandes organizados en etapas, algunos ya funcionando y otros próximos a entregarse, pero éste va a ser el más grande en cuanto a un proyecto compacto: una torre que va a tener 25.000 metros cuadrados de construcción”.

La escala del proyecto también obliga a mirarlo en términos regionales. Posadas comparte un área urbana y económica cada vez más integrada con Encarnación, ciudad que durante los últimos años atravesó una fuerte expansión inmobiliaria.

“Vivimos enfrente de Encarnación, que ha tenido una explosión inmobiliaria importante, pero entendemos que no hay este tipo de edificio”, señaló.

Corti identifica además a Posadas como polo de servicios para el interior de Misiones.

“Mucha gente de la provincia viene a Posadas por salud, gente que viene a estudiar o que tiene hijos acá”.

Esa centralidad, sumada a la evolución urbana de la capital provincial, integra la ecuación de demanda potencial.

¿Se venden departamentos en este contexto?

La pregunta inevitable es qué ocurre con la comercialización en una economía atravesada por restricciones de ingresos, crédito limitado y costos de construcción elevados. Corti sostiene que la respuesta inicial está siendo positiva.

La preventa viene funcionando bastante bien, a pesar del momento”. De hecho, en la mañana del miércoles se concretó una venta. 

Incluso apareció un fenómeno que llamó la atención de los desarrolladores: proveedores interesados en cobrar parte de sus trabajos mediante unidades del propio edificio.

Según Corti, ya existen cinco proveedores de distintos rubros que manifestaron interés bajo esa modalidad.

“Valoramos muchísimo que un proveedor, del rubro que fuere, decida vivir ahí, porque hay un compromiso con el proyecto”.

El diferencial financiero de Sancor

Uno de los mayores interrogantes de cualquier comprador en pozo es qué sucede si las ventas no acompañan.

Corti sostiene que allí aparece una de las principales ventajas competitivas del proyecto.

El desarrollo se estructura mediante un fideicomiso, como ocurre habitualmente en el sector, pero detrás se encuentra uno de los mayores grupos aseguradores de la Argentina.

“Tenemos un fideicomiso auditado por la Superintendencia y por la Comisión Nacional de Valores”.

La diferencia, remarcó, es que el ritmo de construcción no dependerá exclusivamente del ritmo de la preventa.

Quien compra en preventa, estando Sancor Seguros por detrás, sabe que una obra va a funcionar en función de un ritmo de obra y no en función de la preventa”.

“Este es el diferencial número uno que tenemos en todo el país. Primero por ser un grupo asegurador y segundo porque la obra no depende del ritmo de venta”.

La compañía, agregó, ya puede mostrar desarrollos terminados y entregados durante los aproximadamente siete años que lleva profundizando su actividad inmobiliaria.

Corti también destacó el acompañamiento municipal que recibió el proyecto durante su proceso de desarrollo.

“A nivel municipal tuvimos muy buen acompañamiento, pero muy buen acompañamiento”.

La comparación surge de la experiencia que Sancor Real Estate acumula simultáneamente en diferentes jurisdicciones.

“Respecto a otras provincias lo destacamos porque Posadas y Córdoba han sido dos lugares donde las cosas fluyen. Hay que destacarlo porque a veces uno lo da por obvio, pero no ocurre en todas partes”.

Para un desarrollador con inversiones distribuidas geográficamente, los tiempos administrativos y las condiciones regulatorias forman parte de la ecuación económica tanto como el precio del terreno o el costo del metro cuadrado.

Construcción, economía y una Argentina que cambia su matriz productiva

La conversación con Economis también salió de los límites del terreno posadeño para abordar la situación general de la economía.

Corti prefirió no realizar un diagnóstico exclusivo sobre Misiones y planteó una mirada nacional basada en la presencia que el grupo tiene en diferentes provincias.

“Hay una matriz productiva que se está desarrollando. Nosotros estamos viajando mucho por muchas provincias y hay muchas cuestiones vinculadas a la minería y al petróleo, cosas que la Argentina no estaba pudiendo explotar”.

Mencionó como ejemplo los recorridos realizados por áreas vinculadas a nuevos gasoductos y oleoductos y la llegada del grupo a San Juan, provincia en la que observa particularmente el impacto potencial de los proyectos de cobre.

“Dos minas de cobre es lo que genera toda la soja en producción del país, para entender un poco la matriz productiva que tenemos”.

A partir de allí aparecen, según el ejecutivo, las particularidades regionales y el papel de los gobiernos provinciales y municipales.

“Creo que tiene mucho que ver con los gobiernos provinciales, cuando favorecen o no toda esta industria de la construcción”.

El argumento central es el conocido efecto multiplicador de la actividad.

“La industria de la construcción permite incorporar mano de obra, a veces no tan calificada, muy rápidamente al proceso y una obra tiene un impacto positivo muy grande respecto de otras actividades. Tiene un efecto multiplicador directo muy importante e indirecto también”.

Una apuesta que supera al edificio

La torre que Sancor Seguros proyecta en Posadas puede leerse, entonces, desde varias escalas.

Es una inversión inmobiliaria de 25.000 metros cuadrados y un nuevo jugador de peso en el segmento residencial premium. Pero también es el resultado de una decisión estratégica de uno de los principales grupos aseguradores argentinos de transformar parte de sus inversiones financieras en activos reales y distribuirlos federalmente.

Para Posadas, significa además incorporar un desarrollo cuya escala busca modificar el perfil urbano de una de sus zonas centrales.

La apuesta de Sancor Seguros en Posadas se produce, además, en un momento particularmente complejo para el negocio inmobiliario argentino. Matías Garber, asesor externo del Grupo Sancor Seguros, pone el foco justamente allí: construir hoy es caro en términos históricos y esa realidad genera una competencia particular entre los desarrollos nuevos y el mercado de departamentos usados.

Matías Garber, asesor externo de Sancor Seguros en desarrollos inmobiliarios.
Matías Garber, asesor externo de Sancor Seguros en desarrollos inmobiliarios.

“Dentro de la coyuntura de la industria de la construcción y del desarrollo inmobiliario, hoy los costos de construcción están, en términos históricos, muy elevados respecto de lo que son los precios de los departamentos usados”, explicó Garber.

La brecha introduce una dificultad evidente para cualquier proyecto que necesita comercializar unidades antes de terminar la obra.

Según Garber, existe una dinámica diferente en la velocidad con la que ajustan ambos mercados. Los departamentos en pozo y a estrenar reflejan con mayor rapidez los nuevos costos de construcción. El usado, en cambio, constituye un mercado mucho más atomizado y sus precios reaccionan más lentamente.

“Entendemos que muchísimos proyectos se encuentran frente a desafíos al momento de poder vender en preventa, en preconstrucción, porque muchas veces el usuario se ve tentado a decir: ‘Me compro un usado y no tengo que esperar’”.

Es precisamente frente a esa competencia donde Sancor intenta posicionar su proyecto en Posadas por fuera de la comparación convencional de precio por metro cuadrado.

“Nosotros, de alguna manera, con este proyecto, que apunta a una diferenciación muy grande respecto del resto de la oferta de la ciudad, estamos un poco más salvaguardados porque opera más desde una lógica de escasez. Hay pocas unidades y son unidades que, de alguna manera, son muy difíciles de comparar con lo que puede encontrarse en un usado”.

La diferenciación atraviesa prácticamente todo el diseño: terminaciones, orientación de los departamentos, dimensiones, expansiones y amenities. Buena parte de esas decisiones, remarca Garber, no surgieron solamente de una mesa de arquitectos, sino del estudio de mercado realizado previamente en Misiones.

“Hay muchas cosas que incorporamos de ese estudio que mencionaba Cristian. Desde la medida de las cocheras hasta la superficie de las expansiones; tener un sector de parrilla en cada departamento, un sector de parrilla como amenity dentro de los amenities generales o la dimensión de la piscina”.

Un proyecto de estas características “puede darse cada 10 o 12 años”

Garber utiliza inicialmente una palabra para describir el proyecto: “Irrepetible”, aunque no quiere que la definición suene grandilocuente.

Pero detrás de esa expresión existe un argumento económico. Lo excepcional, sostiene, no reside únicamente en el edificio, sino en la coincidencia de varios factores que no suelen reunirse con frecuencia en un mismo desarrollo.

“Tal vez se dé una vez cada equis años, que nosotros estimamos alrededor de 10 o 12 años, que pueda darse la conjunción de un proyecto donde se alinea un estudio de primerísima categoría y una dirección de obra también de primer nivel. Estamos hablando de estudios que hoy hacen algunas de las obras más importantes del país”.

A ese componente técnico se agrega uno financiero que, para Garber, resulta decisivo: la existencia de una empresa capaz de garantizar la financiación y continuidad de la construcción independientemente del comportamiento coyuntural de la preventa.

“Una empresa que te garantiza la financiación de la obra genera, a la vez, una especie de círculo virtuoso: asegurar la financiación genera confianza para que mucha gente entre. Entonces se produce ese círculo virtuoso”.

Es la misma ventaja competitiva que Corti había marcado al describir el respaldo de Sancor Seguros detrás del fideicomiso. En un mercado donde numerosos proyectos dependen del flujo de fondos que generan las nuevas ventas para sostener el avance físico, el grupo busca ofrecer una ecuación diferente: primero garantizar la ejecución y utilizar esa certidumbre para apuntalar la comercialización.

Otro aspecto que Garber enfatiza es la decisión de evitar trasladar automáticamente a Misiones modelos inmobiliarios desarrollados para otros mercados.

La metodología de trabajo, explica, buscó incorporar desde el comienzo la mirada y las necesidades locales.

“Incluyó la voz local y las necesidades locales de lo que pensamos que puede ser un cliente misionero, más allá del posadeño. Porque, como mencionaba Cristian, esto puede ser no solamente para alguien de Posadas, sino también para quien quiere tener un departamento en Posadas cuando viene desde cualquier punto de la provincia de Misiones.”

La misma lógica se trasladará a la construcción.

El grupo pretende que una parte importante de los bienes y servicios demandados por una obra de esta magnitud sea abastecida por empresas y profesionales de Misiones.

“Estamos muy comprometidos en que los proveedores sean locales a todo nivel. Desde los calculistas, donde estamos trabajando con estudios de Buenos Aires en conjunto y en unión con estudios locales, hasta las empresas de ladrillos, de hormigón y las empresas constructoras”.

Para Garber, la integración local no responde solamente a una cuestión de costos o logística. Forma parte de la concepción del proyecto.

“Pensamos que no hay que venir con una receta única, sino trabajar palmo a palmo y paso a paso con los proveedores locales”.

La idea alcanza incluso al paisajismo.

“El paisajista está incluyendo todas las especies locales por una cuestión de optimización del mantenimiento y también para generar una identidad en el edificio que enaltezca lo que ocurre acá”.

El concepto que atraviesa la estrategia es sencillo: un edificio pensado para Posadas debe dialogar con Posadas.

“Las experiencias donde se trata de traspolar una receta porque funcionó en Córdoba o en otro lugar, en general no dan buen resultado. Lo que hay que hacer es escuchar la voz local e incorporarla”.

Objetivo: entregar en el segundo trimestre de 2030

El proyecto también comienza a tener un horizonte concreto para su finalización.

“Nosotros calculamos que para el primer semestre de 2030 vamos a poder dar posesión”, anticipó Garber.

La estimación más precisa ubica la entrega aproximadamente en el segundo trimestre de 2030, aunque el cronograma estará sujeto a factores propios de una construcción de esta escala y, particularmente, a las condiciones climáticas de Misiones.

El ejecutivo menciona específicamente la lluvia como una variable capaz de modificar los plazos.

“Contando con la financiación, es un período bastante optimista. Lo que sí, muchas veces la cantidad de lluvias o un efecto Niño, donde tal vez llueve tres veces más que la media histórica, te puede llegar a retrasar. Pero calculamos aproximadamente que en el segundo trimestre de 2030 podríamos estar dando posesión.”

La disponibilidad financiera, nuevamente, aparece como una de las variables que permiten proyectar el cronograma sin condicionarlo a la velocidad de venta de las unidades.

Unos 200 empleos directos durante la construcción

Una torre de 25.000 metros cuadrados supone también un impacto económico que excede al mercado inmobiliario.

Aunque Sancor Seguros todavía no realizó un cálculo específico del empleo total que demandará el desarrollo posadeño, Garber toma como referencia proyectos de características similares.

“No lo tenemos calculado directamente para esta obra, pero en general una obra de estas características implica unos 200 empleos directos, más lo que se genera exponencialmente a partir de proveedores y fábricas que se reactivan o tienen una mayor demanda”.

El número cobra otra dimensión por la decisión del grupo de priorizar proveedores misioneros. Una parte significativa del efecto multiplicador de la inversión podría quedar así dentro de la economía provincial.

En el terreno, sin embargo, todavía no se observa el movimiento de trabajadores que tendrá la obra cuando alcance su máxima velocidad. Hay una explicación técnica.

“Hoy no hay tanta gente trabajando porque las características propias de Posadas hacen que esta etapa previa de preconstrucción, que es el picado de piedra, sea una etapa muy lenta, pero necesaria”.

El suelo rocoso de la capital misionera introduce una particularidad respecto de los otros desarrollos que Sancor Seguros ejecuta en el país.

Garber sostiene que, entre todos los proyectos mencionados por Corti, el de Posadas presenta uno de los procesos de fundaciones más desafiantes por su complejidad.

“Creo que de todos los proyectos que mencionaba Cristian a lo largo del país, éste es el de fundaciones más desafiantes en cuanto a su complejidad”.

La contracara es que la roca permite fundar a menor profundidad que en terrenos con otras características geológicas.

“Después te permite no ir tan profundo, porque acá fundás a una profundidad muy inferior a lo que puede hacerse en otros lugares del país. Pero sí implica un proceso más largo en esa etapa de fundaciones”.

Es una de las razones por las cuales la fase inicial puede parecer lenta desde afuera, aunque resulte determinante para la estructura que posteriormente crecerá sobre el terreno.

El Paraná como parte del proyecto

La identidad del edificio también está atravesada por su relación con el río.

Garber explica que incluso la búsqueda del nombre del desarrollo formó parte del proceso de incorporación de una mirada local.

“El nombre surgió justamente de incorporar la mirada local al proyecto. Salió de una lluvia de ideas entre arquitectos, desarrolladores y el grupo”.

En ese proceso apareció como elemento central la experiencia de estar dentro del edificio y encontrarse con la vista del Paraná.

“Lo que se vio era esa experiencia de estar en el edificio con la vista del Paraná. De alguna manera es enaltecer o poner en primer plano lo que se está buscando con el edificio”.

Porque el concepto, insiste, pretende ir más allá de la suma de terminaciones costosas.

“El edificio busca, más allá de las excelentes terminaciones, las características, la distribución de los departamentos y la amplitud de los ambientes, generar bienestar y calidad de vida”.

“Lujo silencioso”: menos ostentación y más calidad de vida. Es probablemente la definición conceptual más interesante que deja Garber durante la recorrida.

No se trata, explica, de construir un edificio cuya principal característica sea exhibir lujo, sino de que la calidad aparezca en la experiencia cotidiana de habitarlo.

“Es un edificio que está muy enfocado a un lujo silencioso, a un lujo que va mucho más hacia la calidad de vida que hacia la ostentación y la demostración.”

Ese concepto atraviesa decisiones grandes y pequeñas.

Una expansión privada suficientemente amplia. Un quincho donde recibir amigos manteniendo la sensación de privacidad de una casa. Circulaciones que separen determinadas actividades. Materiales y terminaciones. El hall. Las cocheras. Los ascensores.

También alcanza cuestiones aparentemente menores que, para determinado segmento de compradores, terminan definiendo la experiencia.

“El acceso a la cochera tiene que ser cómodo y directo. Que no tengas que hacer seis maniobras para que entre la pickup”.

Lo mismo ocurre con los movimientos cotidianos dentro del edificio. “Que puedas acceder a través de un ascensor de servicio directamente cuando tenés las compras, que sea un acceso fácil y no tengas que estar cruzando el hall de entrada para cargar las bolsas del supermercado”.

Son detalles, pero la suma de esos detalles constituye precisamente el producto que Sancor Seguros pretende vender. “Vamos muy a cada una de esas cosas para generar una experiencia que sabemos que es lo que demanda hoy determinado nivel de cliente”.

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Delfina Rossi en Posadas: “El modelo de endeudamiento garantiza una distribución injusta de la renta”

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“¿Quién paga la cuenta?”. La pregunta que da nombre al conversatorio que la economista Delfina Rossi protagonizó este viernes en Posadas funciona también como síntesis de su lectura sobre la economía argentina. En diálogo con Economis antes de su exposición, sostuvo que el actual programa económico no constituye una experiencia aislada, sino la continuidad de un ciclo que, a su entender, combina endeudamiento externo, dólar apreciado, fuga de capitales y una transferencia regresiva del ingreso.

La economista, que llegó a Misiones para participar del encuentro “¿Quién paga la cuenta? El lado B del experimento económico argentino”, organizado con auspicio del PJ Misiones, ubicó el punto de partida de su análisis en el programa de endeudamiento iniciado durante la gestión de Mauricio Macri y su posterior continuidad durante el gobierno de Javier Milei. Su tesis central es que el endeudamiento no estaría funcionando como una herramienta destinada a financiar un proceso de inversión y transformación productiva, sino como un mecanismo que permite sostener determinadas condiciones financieras y cambiarias mientras una parte de los capitales se dirige nuevamente al exterior.

“Seguimos en el mismo programa que inició Mauricio Macri en 2018, con el Fondo Monetario y el experimento de Mauricio Macri, con la continuidad de Javier Milei”, planteó Rossi. En su interpretación, el esquema se sostiene sobre un “dólar relativamente barato” y el endeudamiento externo como ancla de las expectativas de inflación, una combinación que termina generando efectos diferentes según el lugar que cada actor ocupa en la economía.

Para la economista, el punto crítico no es únicamente cuánto se endeuda el Estado, sino qué ocurre con los dólares que ingresan y qué destino tienen. Rossi estimó que, desde el comienzo de la administración de Milei, el nuevo endeudamiento externo —incluyendo fondos del FMI, obligaciones negociables emitidas por empresas, deuda provincial y otros organismos internacionales— se aproxima a los US$40.000 millones y sostuvo que ese monto tendría una magnitud comparable con la formación de activos externos durante el período.

“Dólar que entra, dólar que se fuga”, sintetizó. Desde su perspectiva, ese circuito configura una dinámica en la que “la deuda le queda a todos los argentinos y argentinas, mientras que unos pocos disfrutan de llevárselo afuera”.

El planteo adquiere una dimensión particular en Misiones, donde las diferencias cambiarias con Paraguay y Brasil permiten observar de manera cotidiana los efectos de un tipo de cambio que Rossi considera apreciado. El fenómeno aparece en el comercio fronterizo, en la capacidad de compra de los consumidores y en la competencia que enfrentan las actividades económicas locales.

La economista cuestionó, en ese sentido, que la estabilidad nominal pueda ser considerada suficiente para evaluar el éxito de un programa económico. Para Rossi, el desafío consiste en determinar qué estructura productiva y distributiva queda detrás de esa estabilidad y quién absorbe los costos del proceso de ajuste.

“No hay un endeudamiento virtuoso para el desarrollo”, sostuvo, al cuestionar la idea de que la toma de deuda pueda justificarse únicamente por su capacidad para reducir el riesgo país y facilitar posteriormente un mayor acceso al financiamiento.

El Peronismo debería “pedir disculpas” por la inflación

Rossi reconoció que la inflación representa uno de los principales problemas económicos y sociales que enfrenta cualquier gobierno. Incluso planteó que el peronismo debería “pedir disculpas” por los niveles de inflación registrados durante la última gestión de esa fuerza política con Alberto Fernández como presidente. Pero inmediatamente buscó trasladar la discusión hacia sus causas y hacia el diseño institucional que, a su criterio, debería permitir recuperar capacidad de decisión económica.

“La inflación es muy nociva para toda la economía, para cualquiera que quiera planificar, pero sobre todo para aquel que trabaja y no sabe cuántas horas hay que trabajar hoy para ver si mañana puede comprar un litro de leche”, afirmó.

Su propuesta pasa por recuperar una moneda nacional capaz de funcionar como instrumento de política económica. En esa línea, cuestionó los cambios que el Gobierno impulsa sobre el Banco Central y advirtió que una economía sin moneda propia pierde capacidad para administrar los ciclos de expansión y contracción.

“Necesitamos recuperar una moneda”, sostuvo Rossi, y vinculó esa recuperación con un proceso previo de desendeudamiento. “No es serio pensar que vamos a poder generar una estabilidad macro con estos niveles de endeudamiento y fuga”, afirmó.

El planteo supone una discusión de fondo sobre la política monetaria: no se trata únicamente de controlar la cantidad de dinero, sino de preservar los instrumentos mediante los cuales el Estado puede actuar sobre la demanda, el crédito y la actividad cuando el ciclo económico lo requiere.

Rossi también cuestionó el funcionamiento actual del régimen cambiario, al que definió como un “Frankenstein” en el que conviven restricciones, mecanismos de acceso al mercado de cambios y diferentes grados de intervención sobre los flujos financieros. A su entender, esa arquitectura revela que el esquema todavía no constituye un sistema plenamente consistente y genera diferencias entre las propias empresas a la hora de invertir y acceder a divisas por la exportación de bienes o servicios.

El espejo de Paraguay y la advertencia sobre Misiones

La referencia a Paraguay apareció como uno de los puntos más vinculados con la realidad misionera. Rossi utilizó al país vecino como ejemplo de una economía que puede exhibir estabilidad macroeconómica bajo determinadas condiciones, pero cuya estructura distributiva considera incompatible con el modelo de movilidad social que históricamente reivindica el peronismo.

“Acá en Misiones tenemos el espejo”, planteó durante la entrevista, en referencia a la experiencia paraguaya y a las asimetrías que se observan en la frontera.

La discusión, según su interpretación, no debería reducirse a inflación versus estabilidad. El interrogante central es qué tipo de sociedad se construye detrás de cada configuración macroeconómica. Rossi cuestionó los modelos que, según su mirada, pueden garantizar previsibilidad para los sectores de mayor poder económico mientras restringen las posibilidades de movilidad social para amplios segmentos de la población.

Su crítica se extendió a la idea de que el sacrificio presente necesariamente garantiza bienestar futuro. “Tenés que sacrificarte ahora pero nunca más vas a tener inflación”, resumió, al describir el relato que, según su interpretación, acompaña a determinadas políticas de estabilización.

Frente a eso, planteó una alternativa basada en una macroeconomía equilibrada a partir de la producción y el trabajo. “Nuestro modelo es aquel que reconoce las debilidades macroeconómicas que tenemos, pero que necesita equilibrar la macroeconomía a partir de la producción y el trabajo”, sostuvo.

El Banco Nación como pieza de una estrategia productiva

La conversación también pasó por su experiencia en el Banco Nación y por el rol que, según Rossi, deberían asumir las entidades financieras públicas. En lugar de limitarse a criterios estrictamente financieros, propuso que sus directorios incorporen una mirada representativa de la diversidad productiva del país.

“El directorio tiene que tener los intereses de la economía nacional y su diversidad federal”, señaló. En esa concepción, el sistema financiero público debería contemplar las necesidades del sector agropecuario, las empresas petroleras, las pymes y las familias.

Rossi reivindicó además mecanismos de participación de los trabajadores en las instituciones financieras públicas y planteó la necesidad de reconstruir un esquema de diálogo social que permita compatibilizar esfuerzo, inversión y distribución.

Su crítica apuntó también contra la idea de meritocracia como principio ordenador de la política económica. Frente a ello, propuso recuperar una mirada centrada en “lo humano, la producción y el trabajo”.

“La preocupación no es quiénes son ellos, sino por qué el pueblo argentino se vio reflejado en ese relato”

La dimensión política apareció inevitablemente en el diálogo. Consultada por dirigentes que anteriormente la habían cuestionado y que hoy forman parte del oficialismo o se encuentran vinculados a su estructura, Rossi evitó concentrar su crítica en las trayectorias individuales.

“Mi preocupación no es quiénes son ellos, sino por qué el pueblo argentino se vio reflejado en ese relato y no se siente contenido por nosotros”, afirmó.

La frase contiene uno de los diagnósticos políticos centrales de su exposición: para Rossi, el problema del peronismo no se resuelve únicamente con la identificación de adversarios, sino con una revisión de sus propios errores y con la construcción de una propuesta capaz de volver a interpelar a una sociedad que cambió sus prioridades.

En ese sentido, planteó que el movimiento nacional debe reconstruir una alternativa política a partir de una discusión sobre el modelo de país y no únicamente sobre candidaturas. “Tenemos que reforzar lo que han sido nuestros errores y la propuesta alternativa que tenemos”, sostuvo.

La economista también vinculó esa reconstrucción con la situación judicial de Cristina Fernández de Kirchner y reclamó que se revise el fallo en la causa Vialidad, una posición que forma parte de su lectura política sobre el actual escenario argentino.

Más allá de la controversia partidaria, su argumento vuelve a colocar la cuestión distributiva en el centro: para Rossi, la discusión sobre deuda, moneda, Banco Central, tipo de cambio y política productiva termina desembocando en una pregunta esencialmente política: quién captura los beneficios de la estabilidad y quién absorbe sus costos.

Ese es, en definitiva, el sentido de la pregunta que llevó a Posadas: quién paga la cuenta de un programa económico no se define solamente en el resultado fiscal o en el balance del Banco Central. Se define también en los salarios, el crédito, el empleo, el precio de los alimentos, la actividad productiva, la capacidad de consumo y las oportunidades de movilidad social. Y es allí donde Rossi ubica el verdadero “lado B” del experimento económico argentino.

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Zohran Mamdani tiene capital político, y piensa aprovecharlo

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Por Lulu Garcia-Navarro, New York Times. Zohran Mamdani, el alcalde de la ciudad de Nueva York, está en su mejor momento. En una época en la que el público está desencantado con la política, las encuestas recientes muestran que, de hecho, su popularidad entre los neoyorquinos va en aumento. Se puede decir que eso se debe en parte a la buena vibra: cuando los Knicks ganaron el campeonato de la NBA, Mamdani fue una de las principales voces de apoyo al equipo, beneficiándose del brillo de su victoria; la Copa Mundial fue un éxito arrollador, con Nueva York inundada de aficionados celebrando; Taylor Swift se casó en una ceremonia secreta en el lugar más visible de Nueva York.

Y mientras su popularidad aumenta, Mamdani, un socialista democrático, también ha estado demostrando su poder político de formas nuevas: su respaldo a tres candidatos progresistas para la Cámara de Representantes les dio la ventaja frente a titulares y candidatos respaldados por el establishment, y consolidó su papel como figura decisiva en el Partido Demócrata. Por supuesto, Mamdani también tiene muchos detractores, tanto en la derecha como entre los líderes demócratas en Washington, a quienes les preocupa su influencia y sus objetivos al llevar al partido más hacia la izquierda.

Me senté con Mamdani hace dos semanas para hablar sobre lo que ha resultado ser un experimento fascinante -y polémico- sobre lo que puede lograr un gobierno socialista democrático en la ciudad capitalista más importante de Estados Unidos.

Iba a hacer toda esta entrevista sin mencionar al presidente Donald Trump. Pero él tiende a unirse a la conversación, y recientemente compartió un video de Michael Savage, un comentarista pro-Trump, que pedía que te criminalizaran y deportaran. ¿Qué significa cuando el presidente de Estados Unidos comparte una opinión como esa? Creo que es parte de la corrosión de la vida política y pública. Francamente, es algo que ya ni siquiera me sorprende, porque de muchas maneras se ha convertido en la norma en los últimos años.

Veo cómo haces un esfuerzo deliberado por no personalizarlo, cómo no intentas responder, pero ¿tiene un impacto en ti y en tu seguridad? Tengo suerte de estar protegido por los mejores elementos de nuestro departamento de policía. Lo que es tan aterrador de la normalización de la violencia política es lo que hace aceptable hacia cualquier “otro” en esta ciudad, en este país.

Nos encontramos hablando unas semanas después de algunas victorias políticas bastante importantes para ti. Respaldaste a varios candidatos socialistas democráticos que luego ganaron sus primarias. Y cuando ganaron, dijiste que querías enviar un mensaje nacional. ¿Por qué? Por mucho tiempo, se ha sentido como si en nuestro partido, el Partido Demócrata, nuestra única respuesta fuera que no somos el Partido Republicano. La única respuesta que tenemos es una reacción a la crueldad del gobierno federal. Pero también debemos tener una visión de lo que viene después de este gobierno. Y creo que en el centro de eso tiene que haber una visión para esa persona trabajadora, y es por eso que es tan crucial hablar sobre eso no solo aquí en la ciudad de Nueva York, sino en cualquier lugar donde esas personas estén pasando apuros.

El alcalde Zohran Mamdani, con una camiseta de los Knicks debajo de un saco, está de pie con los brazos en alto agarrando las manos de tres personas en fila. Los partidarios en las gradas detrás de ellos aplauden.
El alcalde Mamdani con los candidatos al Congreso de Nueva York que respaldó en las primarias demócratas de junio, de izquierda a derecha, Claire Valdez, Brad Lander y Darializa Avila Chevalier.Credit…Michael M. Santiago/Getty Images

¿Y sientes que, debido a tu posición en el partido —en este momento eres una de las personas más visibles—, tú eres la persona ideal para impartir eso? Creo que ese mensaje proviene de los propios neoyorquinos, y deberíamos escucharlos cuando votan por Darializa [Avila Chevalier], por Claire [Valdez], por Brad [Lander]. Cuando votan por los cinco candidatos a la legislatura estatal que respaldé y que ganaron sus contiendas.

Gran parte de lo que a menudo se ha discutido como si fuera un debate intelectual es de hecho algo que puede cambiar la realidad material de los trabajadores neoyorquinos. Y eso es lo increíble de poder servir como alcalde de la mejor ciudad del mundo: es una oportunidad para demostrar que se puede luchar por las personas a las que la derecha ha dejado atrás.

¿Te ves a ti mismo como un demócrata o un socialista democrático? Porque dijiste “nuestro partido”, y obviamente te postulaste como demócrata. Soy ambas cosas. Soy demócrata y soy socialista democrático. Gran parte de lo que me enorgullece de ser demócrata es ver lo que nuestro partido solía defender. Piensas en las Cuatro Libertades, piensas en Franklin Roosevelt, piensas en el New Deal. Eso está en el núcleo de la identidad de nuestro partido, y sin embargo se siente como si para experimentarlo, tuvieras que leer sobre eso. Ya no lo puedes ver a tu alrededor. Y eso no es algo que yo esté dispuesto a aceptar, y sé que muchos sienten lo mismo.

Tengo curiosidad por saber cómo planeas utilizar tu capital político. ¿Planeas involucrarte en contiendas fuera de Nueva York? En este momento, mi atención está en la ciudad de Nueva York.

Si quieres enviar este mensaje más allá de Nueva York, la pregunta obviamente es cómo y cuándo. Todavía veo el mundo como esa portada de The New Yorker en la que está Nueva York, está Nueva Jersey, y luego está el resto del mundo. Pero también creo que los neoyorquinos sí han enviado un mensaje, y hemos visto este tipo de victorias en Nueva Jersey, en Colorado, en California.

Después de esos respaldos, dijiste: “2028 comienza ahora”. ¿Qué papel te gustaría desempeñar en 2028? Sabes, a veces la política parece un pasatiempo que solo algunos pueden permitirse. Y no quiero que sea así. La política determina qué cosas pueden permitirse las personas, y necesitamos que eso se reconozca y contar con una plataforma concreta sobre cómo vamos a proporcionar esa asequibilidad. A menudo se ha hablado de las ciudades como laboratorios de la democracia; podemos demostrar que esto no es una fantasía.

Una de las personas de las que se dice que están considerando postularse a la presidencia es Alexandria Ocasio-Cortez, y se ha informado que coordinaste con ella tus respaldos en Nueva York. ¿Consideras que eso es una alianza? Totalmente. Considero que es una alianza y también considero que ella es una inspiración. Tuve el privilegio de que ella me representara en el Congreso. Antes de ser alcalde, fui asambleísta por una zona de su distrito electoral que se superponía con el mío, en Astoria y Long Island City. Y creo que ella ha demostrado cómo se lucha por los trabajadores.

¿Consideras una alianza, de cara al futuro, en la que ella respalde, por ejemplo, a Abdul El-Sayed en Míchigan, y tú respaldes a alguien aquí en Nueva York? Creo que ella toma sus propias decisiones. Me entusiasma seguir trabajando juntos, porque durante mucho tiempo la política se ha entendido como si girara en torno a individuos. Y en el corazón de esa alianza hay una creencia en lo colectivo. El alcalde más importante, diría yo, en la historia de Nueva York es Fiorello La Guardia. Él no podría haber logrado lo que hizo sin la alianza con Roosevelt. Ese sueño de tener aliados también fue lo que me impulsó a respaldar a esos tres candidatos al Congreso, porque no se puede cumplir una agenda de asequibilidad para la ciudad más cara del país sin aliados en todos los niveles de gobierno.

Es interesante que mencionaras esa alianza con Roosevelt. ¿Respaldarías a Ocasio-Cortez si se postula para presidenta? Esa obviamente sería una alianza muy clara. Me emociona ver qué decisión toma. En cuanto a respaldos, en los que estoy enfocado son en los que acabo de hacer.

¿Crees que sería una buena presidenta? Creo que sería buena para cualquier cosa.

Hemos hablado sobre tus respaldos. Y me gustaría hablar en particular sobre Darializa Avila Chevalier, quien logró derrotar a Adriano Espaillat, el líder del caucus hispano. Él es un exinmigrante indocumentado. Tiene un sólido historial progresista: desmantelar el ICE, apoyar la propuesta “Medicare para todos”. ¿Le prometiste en privado que ibas a apoyar su campaña de reelección durante tu campaña para alcalde? Le dije que agradecía su apoyo cuando me respaldó en las elecciones generales, después de que gané las primarias demócratas. Y la promesa que les hice a los neoyorquinos fue utilizar cualquier herramienta a mi alcance para impulsar esa agenda de asequibilidad. Y en Darializa veo a una candidata al Congreso, que pronto será congresista, que realmente ha construido su campaña en torno a una visión de bebés, no bombas. Y creo que eso habla de lo que significa invertir en la asequibilidad y también confronta la bancarrota que ha caracterizado buena parte de nuestra política, especialmente cuando se trata de nuestra política exterior.

Hace un momento me preguntabas por el capital político. Creo que la razón de ser del capital político es usarlo para lograr cambios tangibles. Y estos no son argumentos intelectuales. El distrito de Darializa es uno de los distritos congresuales más pobres de Estados Unidos de América. Y mientras recorría el distrito con ella, hablábamos de la cantidad de dinero que nuestro gobierno federal envía, millardos de dólares, al ejército israelí. Y mientras lo hacíamos, un hombre salió de una tienda de abarrotes con las manos llenas, cargando dos paquetes de pañales Huggies. Y ves cuáles son las prioridades de las personas que viven en el distrito y, sin embargo, ves cuáles son las prioridades de la política federal que representa a ese distrito. Y ves un abismo. Y cuanto más toleras ese tipo de abismo, más le dices a la gente que la política es algo que hay que ignorar, en lugar de algo de lo que hay que formar parte.

¿La razón por la que no apoyaste a Espaillat fue su relación con el AIPAC, el grupo de cabildeo proisraelí, y su apoyo de muchos años a Israel? Creo que todos esos son factores importantes. Creo que la necesidad de tener claridad moral en nuestra política, por citar a la congresista Ocasio-Cortez, también aplica para nuestra política exterior cuando se trata del financiamiento del ejército israelí. Y vimos que, en las últimas semanas de esa contienda, el AIPAC gastó una cantidad significativa de dinero para intentar frenar a Darializa. Es difícil explicarle a un neoyorquino por qué sus necesidades ni siquiera se están discutiendo pero sí tenemos millardos de dólares para matar civiles al otro lado del mundo.

Quiero entender tu punto de vista sobre el peso político que le das al tema de Israel. Tu postura es muy clara. Pero me pregunto cómo lo aplicas a la manera en que ves a otros actores políticos. El streamer de izquierda Hasan Piker dijo hace poco: “Alguien que no diga la verdad sobre el genocidio de Israel no te apoyará ni luchará por ti, por tu atención médica, por tu vivienda. Es así de sencillo”. ¿Estás de acuerdo con eso? Creo que lo que hemos visto de los neoyorquinos, lo que hemos visto de los estadounidenses, cuando hablamos de este anhelo de tener un nuevo tipo de política, es un anhelo de superar el fracaso que caracteriza gran parte de la política actual. Y es difícil encontrar un enfoque político más desastroso que lo que nuestro país le ha hecho a Gaza y a Palestina y cómo no ha sido específico de ningún partido. Ha sido, una y otra vez, una insistencia en decirle a los neoyorquinos, y decirle a los estadounidenses, que lo que están viendo no es algo que de hecho deba preocuparles ni en lo que deban creer. Es difícil entonces abordar otro tema y decir: “Créanme en esto”. Y con demasiada frecuencia uno se encuentra con que hay muchos más congresistas que te dirán en privado que algo es un genocidio que los que lo declararán públicamente. Y mientras exista la percepción de una diferencia entre lo que la gente cree y lo que está dispuesta a decir, habrá escepticismo y, francamente, desesperanza entre quienes se preguntan si deberían o no involucrarse en la política.

Entonces, ¿la prueba de fuego para un político que quiera formar parte de tu coalición debería ser su postura sobre la guerra de Gaza y su compromiso de calificarla de genocidio? Creo que es una parte importante. No diría que haya una prueba de fuego específica, como si se tratara de crear un molde único para la persona a la que apoyaría para cualquier cargo. Lo que diría es que hay que tener una visión clara, poder describir las cosas como son y luchar por aquello que se le ha negado a la gente trabajadora.

¿Pero puede incluir a aquellos que apoyan a Israel y apoyan el respaldo de Estados Unidos a Israel? Cuando me preguntaste antes cuál es mi partido, dije: el Partido Demócrata.

Pero te lo estoy preguntando a ti. No sobre lo que hay dentro del Partido Demócrata, sino… Mi punto es que la importancia de una coalición amplia es que es fundamental poder trabajar con personas con las que quizá no estemos de acuerdo en absolutamente todos los temas. Y eso lo puedes ver incluso en el gobierno que formé; no es un gobierno en el que, en cada entrevista de trabajo, le pregunte a alguien, “¿Qué piensas sobre Israel y Palestina?”. Francamente, eso tiene muy poco que ver con la mayoría de las cosas para las que estoy contratando. Buscas experiencia. Buscas hacer realidad las ambiciones de tu plataforma política y formar un equipo capaz de hacerlo. Y cuando se trata de mi apoyo a candidatos al Congreso o a quienes se postulan para escaños legislativos estatales, tienen que mostrar una visión del mundo que responda a esa desesperanza y que también aborde cómo harían realmente para ofrecer algo diferente.

¿Y sentiste que Espaillat no hizo eso? No.

Un retrato en blanco y negro de Zohran Mamdani, que sonríe y sostiene su mano, con la palma hacia abajo, cerca de su barbilla.
Credit…Devin Oktar Yalkin para The New York Times

La exvicepresidenta y candidata presidencial Kamala Harris te llamó recientemente. Según se informa, está contactando a grupos propalestinos o a personas con posturas propalestinas. Se dice que está considerando volver a postularse a la presidencia. Como vicepresidenta de Biden, ella está estrechamente asociada con el apoyo de Estados Unidos a Israel durante la guerra de Gaza. ¿Crees que pueda recuperar la confianza en ese tema? Creo que el primer paso para cualquiera que esté pensando en postularse es ser honesto sobre lo que vemos hoy y sobre lo que haría falta para cambiarlo. Y cuando digo lo que haría falta, una de las características comunes de todas las personas a las que apoyé para el Congreso fue que cada uno de esos candidatos habló sobre cómo respaldaría la legislación Bloqueen las Bombas [que restringiría la venta o transferencia de determinadas armas a Israel]. Eso habla de un rechazo a seguir siendo cómplices de un genocidio. Y estamos hablando de millardos de dólares en apoyo material. Así que creo que el primer paso para cualquier candidato presidencial que busque ganarse la confianza de la gente en todo el país es reconocer lo que nuestra política ha provocado y lo que lograría una política diferente.

¿Escuchaste eso de ella? De verdad aprecié que la vicepresidenta me buscara, y creo que es una parte crucial de esta etapa inicial.

Durante su convención demócrata de 2024 no se permitió hablar en absoluto a las voces propalestinas. Escuché hablar de eso a personas de la comunidad activista. Se sintieron traicionadas por el hecho de que no se les permitiera participar públicamente; sentían que sus voces habían sido silenciadas. ¿Qué tan perjudicial crees que fue eso para ella? Creo que lo que la gente quería en ese momento era saber que su voz también tenía cabida en este partido al que llamamos nuestro hogar. Lo que agradezco es que ahora —hoy— esa voz esté siendo escuchada. Y está siendo escuchada no solo porque hay personas que la representan y que están entrando en los pasillos del Congreso, sino también porque quienes durante mucho tiempo han defendido la idea de la universalidad de los derechos humanos ahora están siendo tratados como partes fundamentales de la conversación política, cuando antes ni siquiera era una conversación que a menudo se permitiera tener.

¿Crees que el Partido Demócrata puede convertirse en el partido de los derechos de los palestinos? Creo que puede convertirse en el partido de los derechos humanos para todos, y eso también debe incluir a los palestinos. Creo que la gente está cansada de que se hagan excepciones.

Una de las cosas que quería preguntarte era cuál es tu visión más amplia para tu coalición ahora que te estás involucrando en contiendas federales. Darializa Avila Chevalier tiene una postura particular sobre la inmigración. Ella rechaza todas las deportaciones, incluso las de delincuentes violentos. Dijo que las fronteras son un concepto filosófico. ¿Cómo ves el tema de la seguridad fronteriza? ¿Qué política fronteriza debería tener Estados Unidos? ¿Deberían los migrantes poder solicitar asilo en la frontera entre Estados Unidos y México? Creo que se debería tener una política fronteriza que sea segura y que también se defina por cierta humanidad. Cuando hablamos de inmigración, a menudo se la trata simplemente como un tema político de debate. El ICE es una agencia que ha aterrorizado a estadounidenses por todo el país y a otras personas que viven en este país. Apenas el otro día, un hombre en Maine se despidió de su esposa y su hija, y momentos después agentes del ICE le dispararon. Y esto no fue ni un mes después de que un hombre fuera asesinado en Texas.

Fui a una barbería dominicana en Harlem, y el dueño me decía que todos los que estaban en la barbería tenían estatus migratorio legal. Y, sin embargo, a la mayoría les daba terror ir a trabajar porque saben que muchas de las operaciones del ICE tienen poco que ver con la legalidad. Tienen que ver con la discriminación por perfil racial y con la visión de crear la mayor maquinaria de deportación que este país haya visto jamás, y con la idea de este país al que tantos llamamos nuestro hogar ya no tendría lugar para nosotros.

El Partido Demócrata ha tenido dificultades para ganarse el apoyo de la gente con sus políticas fronterizas, tomando en cuenta lo que ocurrió durante el gobierno de Biden, cuando la frontera, como algunos la describirían, estaba desbordada. Y eso tuvo impactos aquí en la ciudad de Nueva York. E hizo que la gente se sintiera muy descontenta. Así que me gustaría entender qué es una política fronteriza humana para ti. No creo que “segura” y “humana” sean conceptos incompatibles. No creo que la única manera de hacer cumplir las leyes migratorias sea mediante el ICE. Creo que a menudo nos obligan a elegir entre opciones falsas.

¿Pero harías que los solicitantes de asilo puedan, por ejemplo, pedir asilo en la frontera entre EE. UU. y México? ¿Cuál es la ley hoy? ¿A qué tienen derecho, legalmente?

Bajo el presidente Trump, la ley hoy dice que no pueden. Y a consecuencia de eso la frontera ha registrado una caída drástica en los cruces ilegales. Esa es la tensión que mucha gente percibe. Creo que lo que hemos visto por parte del gobierno republicano ha sido un deseo de convertir toda forma de inmigración en ilegal. Y yo me encuentro ante ti como uno de los primeros alcaldes inmigrantes de nuestra ciudad en generaciones. Lidero una ciudad donde, de ocho millones y medio de habitantes, más de tres millones son inmigrantes. Y, por eso, cuando hablamos de solicitudes legítimas de asilo, creo que deben ser respetadas. Hablo sobre nuestro orgullo de ser una ciudad santuario en términos de las políticas que practicamos. Te daré un ejemplo de esas políticas: nosotros estamos dispuestos a colaborar con el gobierno federal en más de 170 delitos graves si una persona ha sido condenada por alguno de ellos. Lo que no estamos dispuestos a hacer es participar en la aplicación de la ley de inmigración civil con un gobierno federal que ha dicho abiertamente que quiere deportar a una gran mayoría de personas por crímenes que ni siquiera conoceremos. Ahí es donde veo la tensión.

¿Has estado alguna vez en la frontera entre EE. UU. y México? No.

Llevas año y medio en el cargo. Tus índices de aprobación son muy altos: 58 por ciento en la ciudad de Nueva York, según la encuesta más reciente de Siena. Y ese es un número que de hecho ha subido, algo poco común en nuestro momento político actual. Has logrado grandes avances en dos de tus tres promesas de campaña principales: un comienzo en el cuidado infantil universal y el congelamiento del alquiler. Los autobuses gratuitos aún no son una realidad, pero acabas de lanzar todo un nuevo proyecto para hacer que los autobuses sean más rápidos. Sí: 175 rutas. Hasta seis minutos ahorrados por trayecto.

Creo que a la gente le resulta alentador que te entusiasmes tanto con estos temas. Porque hace una diferencia. Creo que a menudo se pasa por alto, pero más de un millón de neoyorquinos dependen del autobús.

Mientras pensaba en las ambiciones que has planteado, me preguntaba —y sé que esta es una pregunta un poco absurda—, pero si tuvieras una varita mágica, si el dinero no fuera un problema y pudieras promulgar cualquier cosa, ¿qué harías? Estaría haciendo las mismas cosas que estoy haciendo ahora.

Oh, vamos. Solo sería mucho más fácil.

Una cosa que me apasiona mucho es el cuidado infantil universal. Eso sería. Y la razón por la que sería eso es que, ahora mismo en nuestra ciudad, para costear el cuidado infantil de un niño de 2 años, como familia necesitas ganar 334.000 dólares. Esa es una cantidad extraordinaria de dinero. Y si como familia están ganando 300.000 dólares, aún no es suficiente. Si eso no logra cumplir con lo mínimo de lo que significa criar a una familia en esta ciudad, es un verdadero problema.

Este año, aseguramos 1200 millones de dólares. Vamos a hacer que el cuidado infantil sea gratuito para 2000 niños este otoño, 12.000 el próximo otoño, y para cada niño de 2 años al final de cuatro años. Pero si tuviera una varita mágica y pudiera decir “wingardium leviosa” o cualquier hechizo, sí, me encantaría hacerlo gratuito en un instante. ¿Y tú? ¿Tú qué harías?

¿Qué haría yo si pudiera hacer absolutamente cualquier cosa? Es una pregunta difícil, ¿no? Ponte en mis zapatos por un minuto.

O sea, personalmente, más espacio en parques, más espacio al aire libre. ¡Pensé que no me podía equivocar con esa pregunta, y ahora siento que lo hice! [Risas] ¿Cuál es tu parque favorito en la ciudad de Nueva York?

Central Park. ¡Vamos! Esfuérzate un poco más.

No, no me voy a esforzar un poco más. Yo te estoy entrevistando a ti, no tú a mí. Perdón, ¡debería saber cuál es mi lugar! [Risas]

Mantente en tu lugar, alcalde Mamdani. Quiero hablar sobre la economía de Nueva York, porque gran parte de ella está construida en torno a Wall Street, las finanzas, los bienes raíces. ¿Qué tan importante es para ti tener una buena relación con esos sectores? ¿Y cómo dirías que es tu relación con esos sectores? Creo que es importante. Y lo que tengo en común con los líderes de esos sectores —incluso en medio de desacuerdos, porque creo que podemos aumentarles un poco más los impuestos a los neoyorquinos más ricos— lo que nos une es que creemos en la ciudad y nuestro compromiso con su vitalidad continua.

El otro día fui al anuncio de la nueva sede de American Express en el Two World Trade Center. Y una cosa que me llamó la atención fue que estos líderes empresariales no solo toman decisiones pensando en dólares y centavos; también están tomando decisiones pensando en invertir en la ciudad y en lo que la ciudad representa.

Creo que todos los que te han escuchado hablar sobre American Express y otras grandes organizaciones que van a estar empleando personas —Anthropic, etcétera— se han preguntado: ¿Cómo ve un socialista democrático como tú el papel de los negocios y la industria privada? ¿Cómo es el desarrollo económico socialista? Porque por la forma en que hablas, suenas como cualquier alcalde capitalista. Dios mío. [Risas] Mira, creo que tenemos que ir más allá de los indicadores típicos de lo que hace a una economía fuerte. Sí, es la ciudad más rica. Y también es una ciudad donde una de cada cuatro personas vive en la pobreza. Así que siempre celebraré la inversión continua en esta ciudad. Y también buscaré asegurar que más y más neoyorquinos puedan ser parte de esos beneficios. Porque cuando hablamos de nuestra visión para esta ciudad, la agenda de asequibilidad, es que aquellos que ayudan a construirla también puedan vivir en ella.

Y en este momento, muchas personas trabajadoras, si les preguntas dónde viven, no te dirán un vecindario dentro de los cinco distritos. Te dirán un estado vecino. Te dirán que viven en Jersey City. Te dirán que viven en Connecticut. Dirán que viven en Pensilvania. Creo que así es como una ciudad se convierte en un museo; no en un testamento vivo de la posibilidad de las personas trabajadoras. En los primeros cinco meses de este año, sumamos más de 21.000 empleos. De cualquier área metropolitana en el país, es la de más rápido crecimiento.

Bueno, las cifras recientes de empleo de la ciudad no son particularmente buenas. La tasa de desempleo es comparativamente alta. No has nombrado a un director para la Corporación de Desarrollo Económico, que es una herramienta importante que los alcaldes de la ciudad de Nueva York tienen para el desarrollo y la creación de empleo. Y ha habido una sensación de que tal vez eso esté enviando un mensaje a la comunidad empresarial de que no estás tan interesado en esas asociaciones público-privadas como lo han estado otros alcaldes. Me interesan muchísimo, y estamos en los procesos finales de entrevistas para ese puesto. Quiero que aporten una serie de habilidades que puedan cumplir con el desarrollo económico de una manera que vaya más allá de lo que hemos visto en los últimos años. Y diré que, incluso en medio de la búsqueda de un nuevo líder para nuestra corporación de desarrollo económico, la CDE sigue trabajando. Especialmente cuando se trata de nuestra agenda de establecer supermercados administrados por la ciudad. Ese trabajo actualmente forma parte de las responsabilidades de la CDE, y han hecho un muy buen trabajo para impulsarlo.

Hablemos sobre la labor policial. Los asesinatos y tiroteos están en mínimos históricos. Pero hay… ¡Sabía que venía un “pero”!

Un retrato en blanco y negro de Zohran Mamdani sentado en una silla de cuero, con los codos en los reposabrazos y las manos presionadas una contra otra frente a su barbilla.
Credit…Devin Oktar Yalkin para The New York Times

Hay otra tensión allí que creo que la gente está tratando de entender. La DSA (Socialistas Democráticos de América) ha expresado un gran escepticismo ante las tácticas del Departamento de Policía de Nueva York y de tu comisionada de policía, Jessica Tisch. Ella permaneció en el cargo desde el gobierno de Adams, y es una multimillonaria proisraelí. Es una tecnócrata. Ha sido muy exitosa en su trabajo. Tú la has apoyado públicamente en repetidas ocasiones, pero también acabas de dar marcha atrás a la contratación de 600 nuevos agentes de policía. Y se ha informado que parte de la razón fue las quejas de la DSA. ¿Ves una tensión entre tu organización y tu comisionada de policía? De las muchas palabras que usaste para describir a nuestra comisionada de policía, las dos más importantes, creo, fueron “muy exitosa”. Cuando se trata de la cuestión del tamaño de nuestra fuerza policial, he dicho una y otra vez que la fuerza policial que ha logrado este tipo de mínimos históricos es en la que confío para seguir brindando ese tipo de seguridad pública, y que vamos a poder hacer eso dentro de nuestra plantilla autorizada, lo cual también viene como parte de un enfoque en todas las agencias de la ciudad sobre cómo lograr ahorros tras heredar un déficit fiscal de 12.000 millones de dólares.

¿Qué tan comprometido estás con que la comisionada Tisch sea parte de tu gobierno? Porque filosóficamente son muy diferentes. Sí, y creo que parte de lo que significa ser neoyorquino es trabajar con personas con quienes puedas tener un desacuerdo en uno o dos temas. Y cualquiera que trabaje para mí en este momento, es alguien con quien quiero seguir trabajando mañana, y el día siguiente.

Quieres hacer de Nueva York un modelo a nivel nacional. Y entonces la manera en que piensas sobre la labor policial, sobre las alianzas con la clase económica, tiene mucha más relevancia debido a tu propio interés en que ese modelo trascienda los límites de la ciudad de Nueva York. Cuando estaba en campaña para este cargo, escuchaba una y otra vez que sería una catástrofe si ganaba, en términos de fuga de capitales y delincuencia. Y lo que hemos visto es que gran parte de lo que se presenta como una amenaza tiene muy poca relación con la realidad.

Parte de esta discusión, por supuesto, tiene que ver con la organización a la que perteneces, la DSA; está viviendo un momento importante, ¿no? Se habla de ella tanto en términos positivos como negativos, por decirlo suavemente. Y en el centro de todo está la idea de que lucha por la clase trabajadora. Y eso me hizo preguntarme: ¿Cómo defines a la clase trabajadora? Creo que, si tienes que trabajar para pagar tus cuentas, esa es una manera de definir lo que significa formar parte de la clase trabajadora.

Entonces, ¿alguien que gana 250.000 dólares al año es de clase trabajadora? No me he preguntado dónde empieza y dónde termina. Lo que diría es que aquellos que están trabajando para intentar costear las dignidades básicas de la vida y no pueden hacerlo, creo que eso también es clase trabajadora. A menudo nos preguntan cómo dividimos a este país. Creo que en este país solo hay una mayoría: es la clase trabajadora.

Eso simplemente no me suena cierto. ¿Tú qué piensas?

Simplemente me parece una respuesta demasiado fácil para una pregunta complicada. Porque, políticamente, si dices que todos son la clase trabajadora, o que cualquiera que recibe un salario pertenece a la clase trabajadora, sí, eso amplía tu base. Pero hablando en términos prácticos, estamos divididos por ingresos, y especialmente si quieres cobrarles impuestos a las personas, importa dónde trazas esas líneas. Yo la tracé en alrededor de un millón de dólares al año.

Entonces, ¿cualquiera con menos de un millón de dólares al año en ingresos es de clase trabajadora? [Risas] Eso no es lo que estoy diciendo. Solo digo que, en términos de política fiscal, creo que gran parte de nuestra política ha sido un debate sobre a quién dejas fuera. Y a mí me interesan más los debates sobre cómo atraes a más personas. Pero sí, de verdad quiero subirles los impuestos a las personas que ganan más de un millón al año.

Alguien que es conserje va a sentirse de cierta manera sobre esa descripción si los estás metiendo en el mismo saco con alguien que es abogado. Esa parece una distinción que podría importar. Cuando yo estaba en campaña, una pregunta que me hacían era: ¿Qué significa ser un socialista democrático? Y solo lo menciono porque creo que a veces hay una fijación con definir algo. Y lo que descubrí es, cuando tocaba las puertas de los neoyorquinos, que ellos simplemente preguntaban: “¿Tu visión me incluye?”. No es que todos ganen la misma cantidad de dinero o enfrenten el mismo nivel de dificultades, sino que simplemente quieren saber: ¿Hay alguna manera de que puedan trabajar tan duro y permitirse una buena vida en la ciudad?

He notado que cuando intento obtener detalles específicos, te desvías al tema de lo que los neoyorquinos quieren y no quieren. Y he descubierto que los políticos, en mi experiencia… Oh, no.

Cuando les hago preguntas… ¿Yo soy uno de ellos?

Bueno, eres el alcalde de la ciudad de Nueva York. Cuando intento que definan algo y ellos no quieren, suelen recurrir a una respuesta muy amplia. Mira, creo que te lo definí como alguien que trabaja para costear su vida. También creo que, sin importar cómo lo definas, tenemos el entendimiento de que aquellos que batallan para pagar el alquiler, batallan para pagar sus compras del supermercado, batallan para pagar el cuidado de sus niños, son las personas que deberían estar en el centro de nuestra visión para lo que viene después.

El otro tema que se ha mencionado mucho sobre el DSA es, por supuesto, la investigación de antecedentes. Acabamos de ver cómo la campaña de Graham Platner, en Maine, se vino abajo por acusaciones de agresión sexual. Y tu principal asesor, Morris Katz, fue una pieza clave en esa campaña. Ha sido un desastre bastante grande. ¿Ha disminuido tu fe en Katz? ¿Lo culpas en parte por lo que pasó? No. Primero, solo diré que cuando me enteré de las acusaciones tan graves que salieron a la luz y me preguntaron qué debía pasar con esa campaña, respondí que debía terminar. Y creo, en cuanto a Morris, que él es alguien que ayuda a construir campañas para candidatos que luchan por esa misma visión de dignidad para la clase trabajadora. Y él, yo y muchas otras personas coincidimos en que no hay cabida ni tolerancia para la violencia o las agresiones sexuales dentro de ese tipo de visión.

Pero hubo muchas señales de que Graham Platner tenía un pasado problemático. Y entonces alguien que fue tan fundamental en su campaña y en su ascenso, ¿no debería ser juzgado por eso? Creo que debería ser juzgado por la decisión que tomó al final del asunto, que es alejarse de esa campaña tan pronto como pudiera concluirse.

Hay moderados en el Partido Demócrata que han pedido expulsar a la DSA de la coalición demócrata. Yo quiero plantearlo al revés. ¿Hay espacio para los demócratas moderados en el partido que tú quieres construir? Sí. Punto. No me interesa expulsar gente de partidos. Creo que eso es lo que haces cuando no puedes ganar el debate dentro del partido.

¿Incluso si trabajan con el AIPAC? Si son demócratas y se postulan como demócratas y ganan como demócratas, entonces deberían ser parte del Partido Demócrata. Hay personas con las que tengo desacuerdos vehementes en cualquier cantidad de temas. Pero si podemos encontrar un punto de acuerdo, en eso voy a enfocar esa relación. Si solo buscas personas con las que estés de acuerdo en todo, entonces da igual que te quedes en casa y te mires en un espejo.

Tengo una gran pregunta inspirada en la entrevista que le hizo mi colega a Mick Jagger. Esa transición no la vi venir.

En esa entrevista, Jagger dijo que para ser una estrella de rock tienes que tener un ego enorme. Y me hizo preguntarme, habiendo entrevistado a tantos políticos, qué rasgos de personalidad crees que necesitas tener para ser un político exitoso. Porque ahora eres considerado uno de los políticos más exitosos. Especialmente en una época en la que la política es bastante brutal. Creo que hay un cierto nivel de absurdo que tienes que tener como parte de ti mismo para creer que deberías ser tú.

Lo que creo que es sumamente importante, especialmente ahora, es la honestidad. Una honestidad sobre lo que crees, por lo que estás luchando, y que puedas mantener esa honestidad, especialmente con las personas con las que no estás de acuerdo. Porque creo que lo que los neoyorquinos y los estadounidenses buscan es poder confiar en ti, independientemente de si les caes bien o están de acuerdo contigo. Pueden confiar en lo que defiendes. Y me di cuenta de que había muchas personas, cuando estaba en campaña para alcalde, que decían algunas cosas en las que no estaban de acuerdo conmigo, pero también apreciaban poder saber exactamente de qué se trataba mi campaña. Tienes que poder explicar qué es lo que estás haciendo y por qué lo estás haciendo. A menudo parece que la única respuesta es el poder. Esa no es una buena respuesta. No puede ser una buena respuesta. Tiene que ser: ¿Por quién estás luchando? ¿Y por qué? ¿Y cómo? Esas son preguntas que con demasiada frecuencia hacen que la gente tropiece.

Sabes, si pienso en ti y en el presidente Trump… Mick Jagger.

Mick Jagger, el presidente Trump. Son personas que tienen poder, carisma, han tenido éxito. La imagen pública del presidente Trump gira en torno a la venganza, la ira y la idea de luchar por sus seguidores. A ti se te conoce por sonreír mucho, y puedo dar fe de ello después de esta entrevista. Y me pregunto cuál es la filosofía política detrás de eso. Más allá del rasgo de personalidad; quizá simplemente eres una persona optimista por naturaleza. Son dos modelos exitosos, pero diferentes. Ojalá pudiera decir que adopté esto como parte de un proyecto político, pero tengo que darles el crédito a mis padres y a mis abuelos, porque fue algo que fomentaban cuando era niño. Y creo que en ambos casos, lo que describes es que le estás mostrando al mundo algo sobre quién eres. A menudo parece que los políticos son lienzos en blanco y se supone que todos los demás deben pintarlos. Creo que es hora de mostrarle a la gente: “Este soy yo. Tal vez no les guste, tal vez sí, pero este soy yo”.

Quiero entender un poco del lado personal de lo que significa ser alcalde. Tu esposa, Rama Duwaji, solo tiene 29 años. Tú solo tienes 34. Se conocieron en Hinge. Se casaron apenas el año pasado. Ahora ambos viven en Gracie Mansion [la residencia oficial del gobernador]. ¿Cómo ha sido este primer año de adaptarse a la vida de recién casados y, al mismo tiempo…? Es mucho. Y no querría hacerlo con nadie más. Estar casado con el amor de mi vida mientras dirijo la ciudad que amo, realmente no puedo pedir más. Y en ella he encontrado a alguien que es… un oasis.

¿Crees que el escrutinio al que ella ha sido sometida es justo? No. Creo que esto se remonta a una concepción, en muchos sentidos anticuada, de lo que se supone que debe ser la esposa de un político. Ella tiene su propia identidad. Es una artista increíble y, sin embargo, gran parte de la manera en que hoy se relaciona con el mundo se interpreta a través del hecho de ser mi esposa. Y algunos de los momentos que más alegría me dan son cuando la gente se me acerca para decirme que le encanta el arte de Rama. Sí, es mi esposa, pero eso es lo que ella hace. Yo soy alguien a quien ella ama.

Estás al frente de un verdadero cambio de vibra en la ciudad de Nueva York. Como me dijo un neoyorquino, ahora es un poco más divertido vivir aquí. Los Knicks ganaron, la boda de Taylor Swift, el Mundial. ¿Te invitaron a la boda de Taylor Swift? No.

Ni siquiera te invitaron. ¡Creo que está bien!

Ahora eres el gran animador de Nueva York. ¿Cómo mantienes ese impulso cuando terminan las fiestas? Tenemos que hacer de este un lugar donde la gente quiera vivir por cómo se siente cuando viven aquí. Es un honor ser alguien que tiene la oportunidad de compartir con el resto del mundo lo que hace que la ciudad sea tan especial, y nosotros decimos: bienvenidos a casa.

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