Cohetes y pasantías

“Estamos muy contentos por haber sido seleccionados entre los cinco mejores de entre 800 instituciones de la Argentina. Hoy estamos representando a la Epet 18 de Puerto Esperanza y también a Misiones”. Las palabras son de un joven estudiante, team leader, de su colegio minutos después de haber sido confirmados como uno de los ganadores de la primera edición de CanSat Argentina para construir una satélite cuyo tamaño no supere el de una lata de gaseosa y lanzarla en un cohete (de allí, el término CAN -lata- y SAT -satélite-, por sus siglas en inglés). El grupo misionero tiene la misión de tomar datos barométricos y diseminar yoduro de plata para inseminación de nubes y control de granizo y podrá conocer el Centro Espacial Teófilo Tabanera perteneciente a la Comisión Nacional de Actividades Espaciales.

El mismo día, pero en Washington, el gobernador Oscar Herrera Ahuad visitaba la sede central de Space X, la compañía satelital de Elon Musk, con la que se iniciaron contactos  en el marco de la gira de mandatarios del Norte Grande. Lo mismo se hizo horas antes con Microsoft, para llevar conectividad a zonas rurales alejadas y con Amazon, para capacitar a programadores misioneros, en sendos acuerdos que fueron firmados por el joven diputado Lucas Spinelli, en representación de Misiones. 

Los acuerdos con los gigantes tecnológicos tienen base sólida en la tierra colorada: escuela de Robótica, de la Innovación, el Silicon Misiones cuya sede estará lista en los próximos meses, son políticas de Estado que pueden exhibir resultados. Las aulas maker hoy están en cada uno de los 77 municipios. En Andresito se vivió una fecha de la Copa de Robótica, con 90 equipos en competencia. Los chicos misioneros son capaces de diseñar un satélite y codearse con los mejores estudiantes del país. “Desde Misiones estamos dando un ejemplo al mundo de cómo la fuerza y la determinación de la juventud pueden transformar la realidad”, les había dicho el presidente de la Legislatura, Carlos Rovira, a los jóvenes que participaron del Parlamento Estudiantil.

La paradoja es que la gira de los gobernadores del Norte Grande fue en busca de inversiones, particularmente para la región más postergada de la Argentina, la que nunca termina de ser reivindicada. El objetivo de los gobernadores es resolver las asimetrías en materia de infraestructura para desarrollar el potencial de la región y bajar los costos en materia de transporte y producción y detalló que la agenda que se lleva adelante desde el Norte Grande junto al Gobierno nacional “implica una inversión importante de 30.000 millones de dólares, de los cuáles 20.000 millones de dólares en los próximos 15 años serán para generar la infraestructura necesaria tanto vial, ferroviaria y fluvial. 

El contraste, por estas horas, se vive en Capital Federal. Los estudiantes tomaron escuelas en una generalizada protesta por la imposición de un sistema de pasantías que no es otra cosa que mandar a trabajar de forma gratuita a los adolescentes en horario escolar. El “sistema” es sólo para las escuelas públicas. Ante el rechazo de los jóvenes, Horacio Rodríguez Larreta inició una feroz campaña de intimidación que incluyó mandar la policía  a la casa de los estudiantes para amenazar con represalias a sus familias. 

La lógica sería algo así: están en edad de trabajar gratis, pero son unos imberbes para defender sus derechos. 

Imaginemos por un momento que esa situación se hubiera dado en alguna de las provincias del “norte”. El escándalo sería mayúsculo. Pero como es Capital Federal parece no hacer ruido, siquiera al radicalismo, socio menor en la alianza Cambiemos, que se nutre de Franja Morada en los claustros estudiantiles. 

Chicos identificados, directivos entregando datos privados. Nombres, teléfonos y direcciones en las manos indiscretas de la Policía. ¿Sabe usted que está haciendo su hijo en este momento? Da escalofríos pensar que no es solo una frase de propaganda de la última dictadura. Recortes de la realidad argentina. Se celebra al cine nacional por Argentina 1985, mientras que Javier Milei, candidato presidencial, ningunea a los desaparecidos y sella un acuerdo con Ricardo Buzzi, el hijo del represor para el que ya trabajó. 

La protesta de los jóvenes porteños no es únicamente por las pasantías, sino por la calidad de los alimentos que se les ofrece en las escuelas y el deterioro edilicio. En el municipio gobernado por el PRO desde hace casi dos décadas, la inversión en educación entre 2007 y 2023 pasó de casi 28% a 16,95% en porcentaje del gasto total.

La respuesta del candidato presidencial de Cambiemos fue tajante: “Con los que mantengan las tomas vamos a ser inflexibles”, variante juvenil de “con los terroristas no se negocia”. En el universo de la alianza Cambiemos, Larreta es uno de los “moderados” del grupo de las palomas. 

Ambos escenarios deben estar necesariamente sobre la mesa cuando se analice qué modelo es el que prioriza la educación. Se dice siempre que los jóvenes son “el futuro”, pero es necesario analizar los presentes. Los socios misioneros de Larreta, muy puntillosos para cuestionar las políticas en Misiones, nada dicen de la crisis educativa porteña. Prioridades. 

Esas políticas, sin embargo, están dando resultados. La capital misionera está entre las ciudades con menor tasa de pobreza de la Argentina, según el último estudio del Instituto Nacional de Estadística y Censos, por una conjugación de factores que explica en detalle Alejandro Pegoraro en su columna de este domingo en Economis. La pobreza cayó la pobreza cayó 10 puntos porcentuales. Posadas es la segunda ciudad con menos pobreza del Norte Grande y la quinta ciudad con menor tasa de pobreza del país. En el último año 39 mil personas salieron de la pobreza. La pobreza en Posadas bajó al 21,5% de los hogares, el dato más bajo de los últimos cuatro años. En 2019, en el epílogo del gobierno de Cambiemos, la pobreza había llegado al 41% de los hogares. El récord no fue ese, sino en el primer semestre de 2003, con el 61,3 por ciento de los hogares y el 71,1 por ciento de la población. 

En estos 20 años la economía interna se robusteció, lo que resultó vital para dejar de ser mera receptora de las consecuencias nacionales. Misiones inició un proceso de desendeudamiento: la deuda pública en 1999 era de 903 millones de dólares y duplicaba el presupuesto provincial anual. Para el año próximo, se estima una deuda equivalente a 99,8 millones de dólares: diez veces menor a la existente en 1999 y de sólo el 5% de los ingresos propios, que obedecen a una firme política fiscal. 

Las fronteras cerradas por la pandemia sirvieron para que el dinero se quede en circulación dentro de la provincia y las políticas de estímulo para la producción propia o el consumo, como los programas Ahora -implicaron ventas por 1.500 millones según el último reporte de Hacienda- aplacaron el impacto de la inflación desbocada, que sigue siendo el problema central de la economía argentina. Difícil entender cómo se pretende dominarla cuando al mismo ritmo que se celebran paritarias para arriba, se autorizan aumentos de precios en insumos clave como el combustible. Sergio Massa repite fórmulas que no dieron resultado antes.

Para no depender de coyunturas propias y ajenas, Misiones busca una herramienta que consolide esa transformación. Por eso tanta insistencia con la creación de la Zona Aduanera Especial, que fue vetada primero por Alberto Fernández y después bloqueada por los diputados de Cambiemos en el Presupuesto 2022, aunque ahora prometan, en tono electoral, que votarán a favor. 

Son elementos que van de la mano. La pobreza no hubiera bajado sin recursos propios, que son generados por una política fiscal que es constantemente cuestionada por sectores de la oposición. De esos recursos dependen la calidad educativa y los servicios de salud. También el cuidado del medioambiente. Por eso son centrales en la discusión política. Mucho más en tiempos electorales. La alianza Cambiemos suele cuestionar el modelo económico. Y ponderar el modelo correntino. Posadas tiene 21 puntos menos de pobreza que Resistencia. Diez menos que Corrientes. Hay cien mil pobres menos que en la capital chaqueña. Cuarenta mil menos que en la capital de la provincia gobernada por Gustavo Valdés, el padrino político del radicalismo misionero, tanto que sus referentes, como Martín Arjol, parecen defender más los intereses de la provincia vecina que los que deberían ser propios.

En rigor, la agenda de la oposición poco y nada tiene que ver con Misiones. El radicalismo busca referenciarse en los mandatos centrales. El kirchnerismo duro está encerrado en la grieta. El macrismo juega su propia interna. Martín Goerling asoma como candidato a gobernador del ala dura dominada por Patricia Bullrich. El jefe del bloque PRO en el senador, el misionero Humberto Schiavoni dio la nota al poner sobre la mesa una vieja premisa de de la alianza Cambiemos: elevar la edad jubilatoria. “Porque la gente vive más tiempo”, argumentó, antes de cuestionar los regímenes que permiten acceder a una jubilación sin los aportes completos que no nacieron por casualidad, sino como respuesta a una problemática endémica, de trabajadores sin aportes o amas de casa que nunca fueron reconocidas.  

Los datos de la pobreza en Misiones sirven para dimensionar el resultado de las políticas económicas y al mismo tiempo, evaluar las consecuencias de fallos como el de la Corte Suprema, que nuevamente benefició a una empresa que elude el pago de impuestos en Misiones. La recaudación propia obedece a una ingeniería fiscal que cuida a lo propio. La cautelar de la Corte en beneficio de la cementera Loma Negra contradice el modelo misionero. Es la misma Corte de cuatro señores cuya mirada no hace más que conservar el status quo centralista que garantizó el reparto inequitativo de los recursos en la Argentina. Esa es la Corte que se pretende ampliar para darle una mirada más federal. Sin embargo, encuentra defensores en los diputados de Cambiemos, los mismos que no se inmutan ante la intervención del cortesano Carlos Rozenkrantz -el que entró por decreto de Mauricio Macri- en causas que involucran a sus antiguos empleadores. Ricardo Lorenzetti vino a presentar su libro El nuevo enemigo, El colapso ambiental. En su disertación puso a Misiones como ejemplo de la defensa del medioambiente, pero dejó sabor a poco sobre uno de los interrogantes clave: cómo financiar ese cuidado. Su libro no resuelve las tensiones que genera esa simple pregunta. Su fallo a favor de Loma Negra inclina la balanza en contra de la provincia que puso como ejemplo.

0 Comments

Leave a Comment

Login

Welcome! Login in to your account

Remember me Lost your password?

Lost Password

WP Radio
WP Radio
OFFLINE LIVE