El Gobierno oficializó la reconformación estructural y operativa de la Casa de Moneda
Casa de Moneda: ARCA, RENAPER y ARSAT absorberán áreas estratégicas tras decreto de reconversión
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Casa de Moneda en crisis: el Gobierno avanza con la reestructuración y transfiere funciones estratégicas. El Decreto 442/2025 dispuso una reconformación estructural de Casa de Moneda S.A.U. tras registrar pérdidas por más de $243.700 millones. Se transfieren áreas clave como pasaportes, trazabilidad fiscal y billetera digital a otros organismos.
Mediante el Decreto 442/2025, el Poder Ejecutivo Nacional oficializó una reestructuración integral de la Casa de Moneda Sociedad Anónima Unipersonal (S.A.U.), a partir de un informe del interventor que revela una situación económica y operativa crítica, con un patrimonio neto negativo de más de $65.973 millones y pérdidas acumuladas que superan los $243.700 millones.
Según el documento, el deterioro de la empresa estatal comenzó con la rescisión de los contratos para la producción de billetes por parte del Banco Central, que representaban más del 90% de sus ingresos. Esta decisión derivó en una crisis de liquidez, que solo pudo ser contenida mediante transferencias del Tesoro Nacional por más de $137.000 millones entre 2023 y 2024.
Qué cambia: funciones clave pasarán a ARCA, RENAPER y ARSAT
Con el objetivo de reducir el sobredimensionamiento, evitar superposición de funciones y reorientar recursos hacia el objeto social principal de la entidad, el decreto establece que se transferirán tres áreas operativas estratégicas:
- Instrumentos Fiscales de Control (IFC) y trazabilidad: pasará a la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA), incluyendo la codificación de productos gravados y la trazabilidad de cigarrillos. Se cede además la orden de compra vigente con SICPA S.A.
- Producción de pasaportes electrónicos: será absorbida por el Registro Nacional de las Personas (RENAPER), ya que posee competencia exclusiva en la materia.
- Plataforma de Billetera Virtual: transferida a ARSAT, que completará su desarrollo tecnológico y operará el sistema con fines transaccionales públicos y privados.
Concentración en el núcleo operativo y cesión de inmuebles
La nueva Casa de Moneda S.A.U. quedará enfocada únicamente en las funciones vinculadas a:
- Fabricación de dinero circulante
- Ateosoramiento y destrucción de billetes
- Servicios gráficos para entes públicos y privados
Además, el decreto dispone que todos los inmuebles en desuso sean transferidos a la Agencia de Administración de Bienes del Estado (AABE), para su eventual reasignación o enajenación. La estimación oficial es que estas medidas reducirán los costos de personal en un 19,6%, además de generar ahorros indirectos en mantenimiento, seguridad y servicios generales.
La reconversión de Casa de Moneda se encuadra en el artículo 4° de la Ley de Bases N° 27.742, que habilita al Ejecutivo a modificar o reorganizar empresas estatales en emergencia. Además, se modificaron los artículos 1° y 3° de la Ley N° 21.622 para adaptar el objeto social de la entidad y se derogaron artículos vinculados a sus atribuciones anteriores.
La Agencia de Transformación de Empresas Públicas, bajo la órbita del Ministerio de Economía, será la encargada de ejercer los derechos societarios del Estado en la compañía, coordinar la implementación de las transferencias y supervisar la reestructuración operativa junto con los organismos receptores.
El caso de Casa de Moneda se suma a una lista creciente de reformas estructurales en empresas estatales promovidas por la actual gestión nacional, con foco en eficiencia fiscal y achicamiento del gasto público. Si bien se espera una reducción del déficit operativo, el repliegue del Estado en áreas tecnológicas y de seguridad documental abre interrogantes sobre la continuidad, calidad y control de estos servicios esenciales.
El proceso de reconversión aún está en curso y deberá completarse conforme al cronograma establecido por el Decreto 295/2025. El resultado final dependerá de la capacidad de los organismos receptores para absorber y optimizar las funciones delegadas, sin generar nuevas rigideces administrativas ni sobrecostos operativos.
