El misionero que quiere construir bicicletas eléctricas y agregar valor a la producción local

Cuando era chico y vivía en Aristóbulo del Valle y otras localidades de la provincia, a donde lo llevaba el trabajo de su padre (radio operador de la Policía de Misiones), José Miño no sabía que iba a terminar siendo un empresario metalúrgico.

Pero este hombre nacido en Campo Grande es, desde hace ya muchos años, una de las principales figuras del mundo de las PyMEs metalúrgicas misioneras. Un sector que concentra buena parte de la creatividad y el tesón que aportaron los inmigrantes europeos llegados en el siglo pasado y también, claro está, una buen cuota del ingenio argentino.

“El sector metalúrgico misionero es muy pujante, tiene un grado de desarrollo importante, son unas 200 empresas, desde herrerías hasta firmas medianas. Emplea unas 8000 personas y está desarrollado según la región, el Norte vinculado al sector forestal, el Centro a las actividades de la yerba, el té o el tabaco y el Sur a los servicios y la construcción”, explica Miño, quien tiene algo más de 50 años, sentado en la redacción de Economis.

El empresario no para. Fue necesario reprogramar varias veces la cita para sentar en la redacción a este emprendedor que arrancó en el rubro cuando todavía cursaba cuarto año en el Janssen y se fue como dibujante a uno de estos emprendimientos metalúrgicos de la provincia.

Miño a los pocos años puso su propia empresa y como muchos de su rubro, se fundió. No una, sino dos veces. “Con Raúl Alfonsín, la hiperinflación del fin de su período y el comienzo de Carlos Menem y la otra fue antes de la caída de Fernando De la Rúa”, explica.

Lo que nos salvó, lo que me salvó, es que en ninguna de las crisis vendimos las máquinas, incluso he llegado a entregar mi casa particular, pero nunca entregamos las máquinas y así pudimos salir adelante”, señala.

Miño es el presidente de la Cooperativa Río Paraná Ltda., que es hoy la mayor empresa metalúrgica de la provincia con unos 90 socios que trabajan en la planta y otros 60 o 70 en montajes en las obras. Realizan trabajos de herrería, aberturas, estructuras metálicas y realizaron grandes inversiones en tecnología

“Es una organización con varias empresas adentro, porque hacemos de todo, conformado de perfilería, aberturas de chapa, aluminio, acero inoxidable, estructuras metálicas, dentro de las estructuras hacemos los tinglados comunes de hierro torcionado, chapa plegada y alma llena”, enumera, con una sonrisa con la que termina la mitad de las frases.

Pero Miño es un convencido que a la actividad metalúrgica actual hay que agregarle tecnología y valor. “Llega un momento donde lo que hacemos es vender hierro al kilo porque, por más que haya procesos, no te podés salir mucho de ciertos valores de dos o dos dólares y medio el kilo, entonces estamos siempre buscando la forma en incorporar tecnología y más valor agregado a lo que producimos, pero es un desafío, porque tenemos las ideas, tenemos los recursos humanos, pero muchas veces falta el financiamiento para poder lanzarse”, cuenta.

¿Ustedes tienen varios proyectos de ese tipo?

-Sí, el más importante fue el robot que fabricamos, mediante un convenio de transferencia de tecnología con unos italianos, que anduvo en los comienzos pero por situaciones personales y administrativas de uno de los que representaba a los italianos, tuvimos que romper esa alianza. Hacíamos brazos robotizados, apuntábamos a la industria de la cerámica. Fabricamos uno y otro quedó a mitad de camino y lo terminaron los italianos.

¿Y ahora tienen un proyecto para fabricar bicicletas eléctricas?

-Ahora estamos con las bicicletas eléctricas. Así es. Se hicieron los prototipos, están andando. El tema de la metalúrgica, lo que pretendemos es salir de vender al kilo, porque lo que hacemos se cotiza al kilo. Es una industria en la que si bien se necesitan maquinarias y un avance tecnológico, sigue siendo al kilo. Queremos darle valor agregado con más tecnología.

¿Cómo es lo de las bicicletas eléctricas?

-Vinieron dos muchachos, uno es misionero y el otro cordobés. Hay gran potencial de jóvenes que están diseñando cosas, queriendo hacer cosas pero no hay oportunidades para desarrollarlas. Nosotros vimos eso y abrimos la jugada. Vinieron con la idea de fabricar estas bicicletas, hicimos modificaciones y se fabricaron los prototipos con un motor eléctrico de 800W. En Buenos Aires y en todo el mundo las que se venden son de 200W. La diferencia de potencia la desarrollamos porque la geografía no es la misma, tenés que subir. La idea de la bicicleta es promover el deporte y la actividad física, además de disminuir el costo del transporte personal. Es un asistente de pedaleo, no una moto. Tienen limitada la velocidad máxima. El motor eléctrico, de nuestro desarrollo, no anda a más de 25 kilómetros por hora.

¿Y qué necesitan para fabricarlas en serie?

-El tema es el financiamiento, y estamos viendo varias opciones. Pero justo el año pasado estuvo complicado el tema económico. Financiación para el que compra, financiamiento, es como un auto, alguien tiene que financiar al que compra, no todos lo pueden pagar en efectivo. Nosotros podemos hacer unas 500 bicicletas, pero necesitamos unos 7 millones de pesos, aproximadamente. Estamos terminando de armar el plan de negocios para ver si podemos traccionar la fabricación financiando la compra. Porque un mes, dos meses, tres meses se puede llegar a aguantar (la fabricación), pero 12 meses no aguantás. Porque tenés que seguir produciendo.

¿Y cómo está el acceso al crédito con los bancos?

-Hay un problema fundamental. Los bancos te financian dependiendo de tu balance y, como es público, la caída en general de (las ventas) fue de un 20 o 30 por ciento de lo que se facturaba hace dos años. Eso te limita el financiamiento, vos tenés caída y los bancos dicen, “demostrame que no vas a seguir cayendo”, y te cortan o te sale más caro. Acá tenemos dos agravantes, la caída de la actividad en general con el castigo de que tu balance hace que te corten el financiamiento.

¿Con qué líneas se financian cuando van a los bancos?

-Principalmente con descuento de cheques, de terceros, pero no es largo plazo, 180 días, en algunos casos hasta 360 días pero es muy limitado y en todos los bancos tenés tu cupo. Hay créditos pero de acceso limitado. Los bancos no tienen a quien prestar, con la reglamentación tenés una calificación que surge de tu balance en base a los requisitos del Banco Central, entonces de acá te podes endeudar diez, te dicen, y llegás a eso y no te dan más.

¿Qué otros proyectos tienen para agregar valor a la producción?

-Desarrollamos unos módulos habitacionales, es de usos múltiples desde obradores hasta oficinas o viviendas. Se pueden utilizar en la producción forestal, yerbateros, construcción o para aulas satélites aulas satélites, ya está desarrollado. Estamos en lo mismo, siempre obtener el financiamiento, para la venta.

¿Cómo ha sido el primer año del nuevo Gobierno?

Nosotros en la zona de Misiones tenemos además del cambio de Gobierno nacional y de política económica, una baja de inversión que es la de Yacyretá, históricamente Misiones no va a volver a tener ese tipo de inversión. Eso en Misiones se nota, es todo lo contrario de Corrientes, que estuvo castigada. Cualquier cosa que le den a Corrientes ahora se siente, se ve, porque estaba con una baja inversión nacional. Y no hay vuelta atrás, no le van a tocar otra vez este tipo de inversiones a nuestra provincia, ni siquiera si se hacen proyectos como Corpus o Garabí. Igual traccionarían mucho, claro está, pero Yacyretá es muy particular, inundó mucho, entonces hubo que hacer muchas inversiones, se ve desde Posadas hasta San Ignacio.

Entonces, ¿cuál es la evaluación del primer año de Cambiemos?

Estábamos previendo una caída, pero no creíamos que era tanto. Recién ahora se está viendo movimiento, pero sigue siendo duro y va a seguir siendo duro.

-¿Cómo fueron los últimos años del Gobierno de Cristina Kirchner? Porque había un estancamiento de la economía…

-Para ser honestos, nosotros tuvimos los mejores años de 2005-2015, principios de 2015. No solo para nosotros, con esto no quiero decir que estuvo acertada la política macro nacional, pero si tengo que hablar en lo particular, industrial fueron los mejores años. En crecimiento.

¿Cómo ves al sector metalúrgico en general?

-Hoy está muy castigado, porque la principal actividad metalúrgica de la industria nacional son los autopartistas y estos están muy perjudicados.

¿Existe una industria metalúrgica misionera?

-Sí, y está muy desarrollada, históricamente la metalúrgica misionera es muy particular porque se tuvo que desarrollar para la topografía de Misiones y para los productos misioneros, tanto las herramientas del pequeño agricultor como las grandes industrias que procesan la materia prima. Además la inmigración que vino, alemanes, polacos, ucranianos, italianos, desde la Primera Guerra Mundial a principios de siglo… en esas inmigraciones vino gente muy capaz. Desarrollaron las ruedas hidráulicas. En todos los rubros, en la industria cerámica (ladrillos), la herrería, fue muy desarrollada. Fíjate que ahora la zona centro es muy metalmecánica. En Misiones se regionalizó la actividad. En el Norte por la ruta 12 se desarrolló mucho la industria metalúrgica vinculada a la actividad forestal. Lo que pasa que también en la gloriosa (con tono irónico) época de Menem lo hizo, se cerraron muchas fábricas. Pero el tema de aserrío de madera como extracción de montes, no tiene nada que envidiar a la tecnología de afuera, se fabrica acá, la hidráulica, tractores, extracción del monte. El 98 por ciento de las herramientas se hacen o se modifican en la provincia. Al producto nuestro que es yerba también se desarrolló acá, lo mismo el tabaco. La parte central de la provincia, como Oberá, Alem, Campo Viera, Aristóbulo, se dedican a la industrialización del té y yerba, y la zona sur es más de servicios y la construcción.

¿Cómo es levantarse después de una crisis?

-Es duro y uno se replantea muchas cosas. Alguna vez pensé en cambiar de rubro pero después pensé, si uno está en un rubro que conoce y ya te va mal en lo que conocés…

 

Ficha personal

Nombre: Héctor José Miño

Actividad: Presidente de la Cooperativa Rio Paraná Ltda. (Metalúrgica)

Estudios: Técnico. Título: Maestro Mayor de Obras (Janssen)

Ciudad de Nacimiento: Campo Grande

Edad: 56

Hincha de Boca

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