El rumbo es la fortaleza

Si el Mercosur funciona bien, lo que hoy es el norte, será el centro. La frase, del consejero político de la Unión Europea en Argentina, explica cómo se ve a Misiones en el escenario geopolítico en medio de las negociaciones de libre comercio entre Europa y el Mercosur. Rodeada por cientos de kilómetros de frontera con Paraguay y Brasil, Misiones se erige como una plataforma clave donde podría pasar buena parte del flujo de intercambio comercial entre ambos bloques. No es casual que la embajadora de la Unión Europea, la francesa Aude Maio-Coliche, haya elegido a Misiones para su primer viaje hacia lo profundo de la Argentina, destino diplomático al que llegó en junio después de estar en la convulsionada Venezuela. Quince embajadores la acompañaron en la misión diplomática que permitió, en una sola oportunidad, mostrar a toda Europa todos los atractivos y potenciales zonas de inversión en Misiones.

Misiones necesita justamente, fomentar inversiones. Generar empleo sostenible y a largo plazo. Como atractivo, además de sus bellezas naturales y la riqueza productiva de la tierra, ofrece previsibilidad, políticas que se consolidan y un rumbo firme, más allá de los sinsabores de los cambios en la economía.

El rumbo del Gobierno fue ratificado el último jueves con la aprobación por unanimidad del presupuesto provincial. Las prioridades están claras, con la educación a la cabeza de las inversiones del Estado. Incluso, por pedido explícito del gobernador Hugo Passalacqua se agregó una partida de 153 millones de pesos para la construcción de escuelas. Siguen en la escala la salud y el desarrollo social. El desarrollo de la economía es otra de las prioridades del Gobierno. Como contraste, la deuda pública ocupará el año que viene apenas el uno por ciento de los recursos estimados, mientras que el stock de la deuda está en torno al seis por ciento del presupuesto total.

Misiones es un faro en el mapa de la deuda, rumbo asumido por la Nación y varias provincias. El frenesí de la deuda colocó a la Argentina en la cima de los países emisores, por encima de China, las Coreas o México. Según los datos de la consultora Bloomberg, la provincia de Buenos Aires, gobernada por María Eugenia Vidal, emitió en un año casi la misma deuda externa que tomaron la India, Qatar u Omán, en torno a los nueve mil millones de dólares.

Los datos son elocuentes. Por eso, la consultora Moody’s emitió un alerta por el nivel de endeudamiento en dólares que han tomado las provincias, poniendo en duda la capacidad de repago en el mediano plazo si no se frena la emisión. Misiones está fuera de ese lote desenfrenado. Moody’s en cambio, elogia la solvencia misionera y hasta pronostica un crecimiento para 2017.

El rumbo trazado hace catorce años fue valorado por la sociedad que fue ratificando el rumbo. Hasta la oposición política acompaña los lineamientos de la gestión, algunos por convencimiento, otros por la necesaria retribución de gobernabilidad, como los diputados del PRO, líderes de la alianza Cambiemos. Los socios menores del radicalismo mantienen un tono beligerante que no se condice con el mensaje de contribución que pide el propio Presidente.  

En la sesión del último jueves, cuando se debatía el presupuesto provincial, el radical Gustavo González hizo méritos para ser el principal defensor de las políticas de Macri. Incluso, más que los del PRO. El frustrado candidato a gobernador que ahora busca su reelección como cuarto candidato de la alianza, atacó la política económica local y en su afán de ser más macrista que sus socios, mezcló conceptos  y definiciones. Primero dijo que la recaudación propia –la de Rentas- era mínima en comparación con el presupuesto general, por lo que bien podría bajarse impuestos.  

Pero después dijo que habría que subir los impuestos inmobiliarios para que “paguen los terratenientes”. Parece no entender que gracias a esa política fiscal, Misiones no está en el lote de las endeudadas y tiene saneadas sus cuentas, con inversiones permanentes en infraestructura, educación, salud y desarrollo social. El cuestionado Ingresos Brutos es en Misiones, más barato que en Buenos Aires y Córdoba.

Finalmente, dijo que Misiones vive de la coparticipación que generosamente cede el Gobierno nacional, sin entender que el sistema de distribución de recursos se nutre de la actividad económica que generan las provincias y no al revés. Es decir, la coparticipación es dinero de las provincias, no de la Nación y Misiones es una de las más relegadas en el reparto.

Bajar Ingresos Brutos, como reclama González, sería volver a un esquema de desfinanciamiento como el que ya vivió Misiones en los 90. El resultado no fue precisamente exitoso. Las empresas se llenaron de ganancias, mientras se multiplicaba el desempleo y la pobreza.

El diputado Héctor “Cacho” Bárbaro desnudó las contradicciones de la alianza Cambiemos, más preocupada por defender a Macri que por custodiar los intereses de Misiones. El “chacarero”, que es candidato a senador por el Partido Agrario, desafió a sus colegas a firmar una resolución que condene el intento de María Eugenia Vidal de despojar de recursos al resto de las provincias con la “actualización” del Fondo del Conurbano Bonaerense, quedándose con el diez por ciento de la recaudación del impuesto a las Ganancias. Si la Corte Suprema -como se sospecha- falla a favor de la preferida de Macri, Buenos Aires se quedaría con 53 mil millones de pesos extra y Misiones perdería 3.200 millones este año. Según los datos brindados por el jefe de Gabinete, Marcos Peña en Diputados, para el año que viene serían 2.601,5 millones, 2.909,3 en 2019 y 3.178,4  en 2020.  Ninguno de los diputados de Cambiemos aceptó el convite de Bárbaro, en un guiño explícito a la gobernadora bonaerense.  

Hasta el presidente del Senado, Federico Pinedo admite que si gana Vidal habrá problemas de financiamiento en las provincias. “El Presidente Macri cree que los Gobernadores y funcionarios nacionales pueden llegar a un acuerdo político para resolver este tema. El Presidente también se comprometió que las provincias no perderían sus recursos; así que vamos a ver como compaginamos estas dos situaciones”, admitió. Pero por ahora, no hay plan. Los gobernadores analizan opciones de financiamiento, pero esperan que las elecciones ordenen un poco el escenario después de unas primarias que, salvo excepciones, inclinaron la balanza hacia los deseos del Gobierno nacional.

Por eso Cambiemos intensifica la campaña en el último tramo hacia el 22. El propio Macri vuelve este lunes a Misiones, donde tendrá un encuentro con guardaparques y después hará un acto en el polideportivo de la ciudad de las Cataratas para apuntalar a sus candidatos que hicieron una campaña prácticamente invisible. Después volverá Peña a Posadas, Gabriela Michetti irá a Oberá y Rogelio Frigerio a San Vicente.

Cambiemos tendrá este domingo una prueba fuerte en Corrientes, donde se elige gobernador. Gustavo Valdes, el delfín de Ricardo Colombi es el candidato a gobernador de la alianza Eco-Cambiemos. Ambos se vieron envueltos en sendos escándalos en los últimos días con actos de campaña reñidos con la transparencia y más parecidos al clientelismo que detestan en el PRO. Enfrente estarán el ex Frente para la Victoria Camau Espínola y Nito Artaza, el hombre de Sergio Massa en Corrientes. Pese al aparato de Gobierno, nadie se anima a arriesgar un resultado cierto en la vecina provincia.

En la Renovación buscan abstraerse de las actividades de la oposición. Saben que el desafío definitivo es dentro de dos domingos, cuando debe ratificar el respaldo a la gestión con los votos de diputados y concejales. El escenario de Posadas es el más complejo, ya que es en las capitales donde más penetración tuvo Cambiemos. Por eso es en la capital el trabajo más intenso, que involucra a candidatos y funcionarios de primera línea, que se sacaron la modorra de la oficina para atender las demandas de la política.

El intendente Joaquín Losada también juega su propio desafío. Al igual que en la Provincia, presentó su proyección de gastos para 2018, con dos premisas: “Austeridad para superar la crisis y un presupuesto participativo para priorizar obras”. A diferencia del Concejo Deliberante en manos de la oposición, que proyecta un aumento de 20 por ciento en los gastos, el intendente proyecta un crecimiento de la inversión de solo el 15 por ciento.

Está claro que la primera bandera que tiene la Renovación es la gestión y la coherencia en el rumbo. Las políticas iniciadas allá por 2003 se reflejan en cada línea y número del presupuesto que define la acción para el año próximo. El semblante del rumbo, pese a las dificultades económicas y las amenazas de mayores restricciones, marca a las claras que la inclusión y el desarrollo económico son los pilares en los que se sustentan las políticas de la Renovación. Lejos de mezquinarle recursos a la educación, el propio Gobernador pidió incrementar los recursos para la construcción de escuelas. La salud no le va en zaga, para sostener la infraestructura construida, terminar las que están en ejecución y poner a los médicos que hagan falta.

“Continuaremos siempre muy cerca de nuestra gente, con la gestión de Gobierno orientada hacia la solidaridad social y a la inclusión de todos los habitantes de la provincia”, señaló Passalacqua.

Recordó que “el proyecto político misionerista, desde el año 2003, siempre ha realizado todos los esfuerzos necesarios para orientar los mayores recursos hacia las políticas públicas de inclusión social, además de garantizar la igualdad de oportunidades para todos los habitantes de la provincia, porque nuestra mayor preocupación como Gobierno es estar cerca de nuestra gente”.

 

Passalacqua considera que esta asignación ratifica “el pensamiento del proyecto político Misionerista, de que la verdadera inclusión social está brindada por la educación, donde se produce la mayor igualdad de oportunidades para todos los misioneros, especialmente a los niños y jóvenes”.

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