Encarnación supera las 5.500 camas hoteleras, frente a las 3.000 plazas formales de Posadas

Getting your Trinity Audio player ready...
Compartí esta noticia !

Encarnación supera las 5.500 camas hoteleras y consolida una oferta de alojamiento que representa más del doble de las aproximadamente 3000 plazas formales de Posadas. La comparación permite dimensionar el crecimiento turístico de la ciudad paraguaya, donde las inversiones privadas y los eventos internacionales impulsan la expansión de un sector que ahora enfrenta otro desafío: llenar esa infraestructura durante los doce meses.

El crecimiento de Encarnación surge del relevamiento sectorial difundido por la Asociación de Hoteleros de Itapúa, mientras que en Posadas el sector hotelero está mutando hacia un mercado más atomizado y sin grandes inversiones. El cierre del hotel Maiteí marca el pulso de la hotelería en la capital misionera, que, sin embargo, registra un exponencial crecimiento de los alojamientos temporarios, como Regia Hause, recientemente inaugurado.

Según un informe publicado por Forbes Paraguay, Itapúa cuenta con 203 prestadores turísticos registrados y entre 6.500 y 7.000 camas hoteleras. Encarnación concentra la mayor parte de esa capacidad: pasó de unas 1.600 a 1.700 plazas consignadas en registros municipales de años anteriores a superar las 5.500 disponibles para la temporada 2025-2026. 

La expansión también alcanza a Carmen del Paraná, Colonias Unidas, Bella Vista y Hohenau, que complementan el alojamiento cuando la capital departamental se acerca a su límite. Esa articulación quedó reflejada durante el Rally del Paraguay de 2026: de acuerdo con la asociación hotelera, Encarnación alcanzó una ocupación del 100%, mientras que otros puntos de Itapúa registraron niveles del 75%.

El movimiento evidencia el peso que pueden adquirir los grandes eventos en una economía turística marcada por la temporada de verano. Además de ocupar habitaciones, movilizan restaurantes, comercios, transporte y servicios, y permiten extender la demanda hacia localidades cercanas.

Andy Sbardella, presidente de la Asociación de Hoteleros de Itapúa, destacó que las reservas para el Rally comenzaron con más de un mes de anticipación y que los establecimientos recibieron a delegaciones de los equipos participantes. También señaló un cambio en la duración de las estadías: durante el evento, el promedio pasó de tres a cinco días.

Ese incremento amplía las posibilidades de consumo por visitante y mejora el aprovechamiento de la infraestructura. Sin embargo, el propio sector reconoce que los picos de demanda todavía conviven con períodos de baja actividad.

En temporada baja, la ocupación hotelera de Encarnación suele ubicarse entre el 30% y el 40%. El Rally permitió modificar el comportamiento de agosto, considerado tradicionalmente un mes de menor movimiento, pero la necesidad de sumar fechas al calendario permanece.

“Nos faltarían más eventos todavía para tener un promedio anual de ocupación extremadamente óptimo”, planteó Sbardella.

La inversión privada acompaña el crecimiento con nuevos establecimientos, ampliaciones y proyectos inmobiliarios que incorporan servicios de alojamiento. Entre las propuestas recientes aparece Alula Hotel, instalado en la torre del Costanera Shopping y orientado al segmento premium. Según Sbardella, Encarnación tiene además más de 30 proyectos inmobiliarios en marcha, aunque no todos están destinados a la hotelería.

La diferencia de costos es clave e inclina la balanza. En Argentina el metro cuadrado de construcción está entre 1.500 y 1.800 dólares. En Paraguay, vale entre 500 y 700 dólares. El costo operativo debe ser el 40% de lo que es en Argentina, estiman empresarios del sector turístico. 

Como referencia nacional, el Plan Maestro de Turismo de la Secretaría Nacional de Turismo de Paraguay registra un crecimiento medio anual del 19% en la actividad hotelera formal entre 2018 y 2022. La apuesta turística de Itapúa, de todos modos, excede la expansión de las habitaciones. Según la Encuesta Nacional de Turismo Interno del Instituto Nacional de Estadística y Senatur, el departamento recibió 219.699 turistas internos en 2022. Para la temporada de verano 2025-2026, consigna una inyección económica estimada de US$ 30 millones y más de 1.000 empleos directos.

Olga Fischer, presidenta de la Cámara Paraguaya de Turismo de las Misiones Jesuíticas y vicepresidenta del Consejo de Desarrollo Turístico de Itapúa, sostiene que la diversificación es central para extender ese movimiento económico.

“En cuanto a riqueza, tenemos una diversidad tremenda, comenzando con lo patrimonial e histórico de las misiones jesuíticas. También tenemos turismo industrial, con la posibilidad de visitar yerbateras, arroceras y otras industrias”, destacó.

Las Misiones Jesuíticas de Trinidad y Jesús de Tavarangue conforman parte del núcleo patrimonial. A ellas se suman museos, recorridos por colonias de inmigrantes y experiencias que vinculan historia, gastronomía y tradiciones locales.

El turismo industrial incorpora visitas a yerbateras, arroceras y establecimientos dedicados a la elaboración de jugos y balanceados. La propuesta convierte la identidad productiva del departamento en una experiencia para los visitantes y abre oportunidades fuera del circuito de playas.

Las reservas naturales, el avistamiento de aves, los saltos y las cascadas amplían las alternativas de naturaleza y aventura. También hay actividades de kayak, canotaje y remo, junto con las playas de Encarnación, Carmen del Paraná y San Cosme.

El Santuario de Itacuá integra la oferta de turismo de fe, mientras que los circuitos vivenciales incluyen visitas a comunidades indígenas como Pindó y Guavirami, mediante coordinación previa y bajo las condiciones que establece cada comunidad.

Fischer advierte, sin embargo, que la promoción debe acompañarse con infraestructura, accesos y servicios adecuados. La existencia de un atractivo natural no garantiza que esté preparado para recibir turistas.

“No podemos invitar a la gente a todos los saltos si faltan baños o no podemos garantizar un camino transitable, tampoco podemos recomendar cualquier playa sin cierto grado de seguridad y control”, señaló.

El gasto de los visitantes muestra otra dimensión del potencial económico. Según las referencias del Observatorio Turístico de Senatur, el gasto promedio general de los turistas extranjeros ronda los 1.980.000 guaraníes, mientras que los excursionistas que no pernoctan gastan alrededor de 500.000 guaraníes.

Para eventos como el Rally, las estimaciones de gasto diario llegan a US$ 285 por visitante extranjero, US$ 81 para visitantes nacionales procedentes de otras ciudades y US$ 44 para residentes de Itapúa. 

La agenda que plantea Fischer combina eventos regulares, mayor articulación entre destinos y mejoras en la conectividad aérea, incluida la posibilidad de contar con vuelos entre Asunción y Encarnación. El objetivo es generar oportunidades de empleo y sostener la demanda más allá del verano.

Para Posadas, la expansión de su vecina aporta una referencia concreta de la escala turística que está tomando la frontera. La diferencia de camas describe la capacidad disponible, pero no alcanza por sí sola para medir el desempeño de cada destino: también importan la ocupación, la duración de las estadías y el gasto de los visitantes.

Información del Autor

Compartí esta noticia !

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Categorías