Escapadas: las misteriosas cataratas escondidas en el corazón de una reserva natural en Misiones

Olvidadas en el tiempo y escondidas en medio de la selva y un recodo que la oculta incluso del inmenso río Paraná, otras cataratas asombran con la belleza que sólo se encuentra en la magia misionera.

A sus pies la eterna e inolvidable Coca Sarli protagonizó una de las escenas icónicas del cine argentino y por eso muchos confunden los saltos de agua con las Cataratas más famosas, las del Iguazú. Pero estas cascadas están en el arroyo homónimo y a él deben su nombre: salto Yasy. Luna, en guaraní.

Al salto sólo se accede por agua. Hay que recorrer unos 25 minutos en lancha desde la bajada de lancha de la posada Puerto Bemberg. El río Paraná, calmo a esas alturas, ofrece a la vista un fuerte contraste entre el verde del monte misionero, que esconde pájaros, carpinchos y yaguaretés, con los manchones de soja y campos en la orilla paraguaya. 

En la margen derecha, escondido a unos mil metros del borde del Paraná, aparece, escondido, el salto que culmina un largo recorrido en medio del monte, de uno de los arroyos paralelos al Urugua-í, que aguas arriba contiene a la represa. El salto tiene unas rudimentarias pasarelas, vestigios de mejores momentos. Pero sin dudas, el mejor espacio para el disfrute es meterse en sus aguas cristalinas que se ofrecen como un generoso hidromasaje natural, ideal para culminar un paseo. 

El salto Yasy es una de las opciones para el turista que quiere contacto con la naturaleza. Se puede incluir como parte de los paseos en la posada Puerto Bemberg o contratar el traslado sin necesidad de alojarse en la vieja casona remozada. 

La Posada Puerto Bemberg tuvo una alta demanda en la temporada veraniega justamente por la demanda de aire libre y espacio reservado. La propuesta turística que lidera Juan Manuel Zorraquín incluye un recorrido por el acervo cultural de los colonos, con una abundante biblioteca para aprovechar en los atardeceres en la glorieta con vista al Paraná. 

También se puede aprender sobre la historia de la yerba mate en el país, un producto que cuenta con una ruta turística que atraviesa varias provincias. La posada Puerto Bemberg es hoy memoria viva del inicio de la explotación de este producto autóctono, en las afueras de Puerto Libertad, sobre el río Paraná.

Esa historia comenzó en 1923, cuando una empresa del grupo Bemberg compró grandes extensiones de tierra para desarrollar plantaciones de yerba mate, algo que concretó en 1925, y el 14 de diciembre de ese año fundó la colonia Puerto Bemberg.

Telam, Buenos Aires, 22 de febrero de 2021: La historia de la yerba mate en el país, un producto que cuenta con una ruta turística que atraviesa varias provincias, se puede revivir desde Puerto Bemberg, la posada misionera que fue hito en el inicio de la explotación de este producto autóctono, en las afueras de Puerto Libertad, sobre el río Paraná. Foto: Julián Álvarez/cf/Telam

La explotación de la yerba mate por parte de la familia Bemberg generó el desarrollo de la zona y ese fue el primer pueblo de colonos con agua corriente y luz eléctrica en Misiones, que en 1927 tuvo su primera escuela, “Gregoria Matorras de San Martín”, y un año más tarde la primera estafeta postal.

En la actualidad, Puerto Bemberg es un nombre asociado a la oferta turística de la provincia, a 40 kilómetros al sur de Puerto Iguazú y vecino a las Minas de Wanda.

La antigua casona familiar y otros edificios de la finca, en un predio de 380 hectáreas, sobre las barrancas del Paraná, fueron puestos en valor con fines turísticos por decisión de los descendientes directos de los fundadores, para rescatar la historia y las costumbres de aquella época.

La historia de la yerba mate en el país, un producto que cuenta con una ruta turística que atraviesa varias provincias, se puede revivir desde Puerto Bemberg, la posada misionera que fue hito en el inicio de la explotación de este producto autóctono, en las afueras de Puerto Libertad, sobre el río Paraná. Foto: Julián Álvarez/cf/Telam

La posada, de principios del siglo XX pero con comodidades del siglo XXI, fue decorada por Christl von Plesen y el arquitecto Rubén Corsetti, quienes respetaron la línea original de 1940, y ampliaron su capacidad.

Todo el predio de Puerto Bemberg está ambientado con especies autóctonas y los trabajos apuntan a la reforestación de la zona con flora nativa, en una reserva natural reconocida dentro de las áreas protegidas de Misiones, con todas las prerrogativas de conservación que ello supone.

“Tenemos un vivero que fue hecho para un proyecto de reforestación, de enriquecimiento con plantas nativas. Lo hicimos con Sofía Heinonen, hoy en Conservation Land Trust. Tenía una particularidad que es que tenía trazabilidad. Teníamos vivero y comprabamos las semillas a la facultad de Ciencias Forestales. Seguimos con el enriquecimiento, tenemos 200 hectáreas de selva y otras cien destinados al hotel. Uno de los programas es invitar al huésped a mitigar la huella de carbono plantando un árbol. Lo venimos haciendo hace muchos años. Seguimos plantando y vamos recuperando la selva en un pinar viejo, que era eran 26 hectáreas y ya recuperamos como diez o doce. Nos queda un área más para seguir recuperando”, explicó Juan Manuel Zorraquin, CEO de Puerto Bemberg. 

Mientras tanto, los turistas que se hospedan en el lugar pueden conocer la historia de la yerba mate en Misiones y en esa zona en particular, además de apreciar el Paraná y la selva misionera en su más amplia expresión.

Login

Welcome! Login in to your account

Remember me Lost your password?

Lost Password