Estados Unidos e Irán formalizaron el alto el fuego con una firma digital y comienza una tregua de 60 días
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Estados Unidos e Irán dieron este miércoles un paso clave para desactivar la crisis militar que mantuvo en vilo a Medio Oriente durante las últimas semanas. Los presidentes Donald Trump y Masoud Pezeshkian firmaron de manera remota el memorándum de entendimiento que establece un alto el fuego por 60 días y fija las bases para una nueva ronda de negociaciones entre ambos países.
Según informó un funcionario de la Casa Blanca a la cadena CBS, el documento ya se encuentra plenamente vigente y comenzó a regir inmediatamente después de la firma digital de ambos mandatarios.
Trump rubricó el acuerdo mientras participaba de la cumbre del G7 en Francia, mientras que Pezeshkian lo hizo desde Teherán. La modalidad remota refleja tanto la urgencia de la situación como la imposibilidad política de una reunión presencial en medio de uno de los momentos más tensos de la relación bilateral en décadas.
La cadena francesa France 24 confirmó que el memorándum fue firmado oficialmente por ambos presidentes, mientras que el sitio Axios había adelantado la concreción del acuerdo horas antes.
El proceso diplomático había comenzado a tomar forma días atrás. Según fuentes estadounidenses, el domingo el vicepresidente JD Vance y el presidente del Parlamento iraní, Mohammad-Bagher Ghalibaf, ya habían firmado digitalmente una versión preliminar del entendimiento, allanando el camino para la ratificación presidencial.
Desde Teherán también hubo confirmación oficial. El portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores iraní, Esmaeil Baghaei, aseguró en declaraciones a la televisión estatal IRIB que tanto Pezeshkian como Trump suscribieron el documento mediante mecanismos digitales para formalizar el fin de las hostilidades.
Qué implica el memorándum
Aunque el texto completo del acuerdo todavía no fue difundido oficialmente, la Casa Blanca sostiene que establece una tregua de 60 días destinada a detener las acciones militares y crear condiciones para una negociación más amplia sobre seguridad regional, sanciones económicas y mecanismos de verificación.
La administración estadounidense anticipó además que en las próximas horas dará a conocer los detalles de un acuerdo compuesto por 14 puntos que definirán las obligaciones de cada parte durante el período de cese del fuego.
El desafío ahora será garantizar el cumplimiento efectivo de los compromisos asumidos. Washington ya advirtió que responderá ante cualquier incumplimiento, mientras que Teherán sostiene que la continuidad de la tregua dependerá del respeto mutuo y del levantamiento gradual de determinadas restricciones económicas.
La firma del memorándum fue recibida con alivio por los mercados internacionales y por las principales potencias occidentales, que durante las últimas semanas habían expresado preocupación por una escalada que amenazaba con afectar el comercio mundial, las rutas energéticas y el suministro de petróleo.
La tregua también reduce, al menos temporalmente, el riesgo de una expansión regional del conflicto que involucre a otros actores de Medio Oriente.
Para la comunidad internacional, el acuerdo representa la primera señal concreta de distensión luego de semanas de enfrentamientos, amenazas cruzadas y creciente incertidumbre geopolítica.
Las próximas semanas serán determinantes para establecer si el memorándum constituye apenas una pausa táctica en el conflicto o el inicio de una negociación capaz de estabilizar una de las regiones más sensibles del planeta.
