Fericoop 2026 cerró su 12ª edición y consolidó la apuesta por la economía solidaria
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La Feria Internacional del Cooperativismo (Fericoop) culminó este domingo su duodécima edición con cifras que superaron los 180 expositores y más de 10.000 visitantes durante los tres días del evento y un buen volumen de negocios pautados. Los números confirman que esta iniciativa, discontinuada por varios años y reflotada en 2024 como una apuesta del intendente Sebely para visibilizar el potencial del sistema cooperativo, se ha convertido en un motor fundamental de la economía local y en un modelo de gestión pública que trasciende las fronteras municipales.
“Fericoop no es solo una feria, es una política de Estado”, afirmó el intendente Sebely y sus palabras resumen el espíritu de una gestión que desde sus inicios apostó por generar acciones concretas que movilicen la economía local, que generen empleo genuino y que fortalezcan el tejido productivo del distrito. En un contexto nacional e internacional marcado por la incertidumbre económica, el gobierno municipal encontró en el cooperativismo una herramienta estratégica para dinamizar la producción, el comercio y los servicios, convirtiendo a Fericoop en el escaparate de ese potencial transformador.
La feria nació con un objetivo claro: mostrar que el sistema cooperativo no es una alternativa marginal o residual, sino un modelo económico robusto, capaz de generar riqueza, distribuirla equitativamente y construir comunidad.
El enfoque que impulsa el intendente Sebely a su gestión de gobierno parte de una convicción profunda: la salida de toda crisis no vendrá exclusivamente del Estado, sino de la capacidad de buscar alternativas e innovaciones desde el sector privado. Y en ese camino, el sistema cooperativo representa una herramienta clara, concreta y probada. Las cooperativas combinan la eficiencia empresarial con valores de solidaridad, democracia participativa y compromiso territorial. No deslocalizan, no especulan, no concentran. Generan empleo de calidad, reinvierten en sus comunidades y construyen economía real, esa que se toca, se mide y se siente en cada barrio, en cada familia que mejora sus ingresos, en cada joven que encuentra su primera oportunidad laboral.
Durante esta edición de Fericoop, los pasillos del predio ferial se convirtieron en un mosaico de la diversidad cooperativa: desde cooperativas agropecuarias que exhibieron sus productos orgánicos y de comercio justo como la Citrícola, hasta cooperativas que son ejemplo de todo lo expuesto como la Frigorífica de Alem (COFRA) donde mostraron innovaciones tecnológicas y crecimiento continuo. Cada stand, cada charla, cada apuesta de negocios fue una demostración práctica del eslogan que identificó éste año a Fericoop: “La Economía que nos une”.
Esa frase, lejos de ser un simple recurso publicitario, sintetiza una filosofía de desarrollo. La economía cooperativa une porque construye puentes donde el mercado tradicional. Une a productores y consumidores en relaciones más justas y transparentes. Une a trabajadores en proyectos colectivos donde la ganancia se distribuye según el aporte y no según el capital. Une a vecinos en la resolución de problemas comunes, desde el acceso a la vivienda hasta la provisión de servicios esenciales. Une, en definitiva, porque pone a las personas en el centro y entiende que el desarrollo económico solo tiene sentido si es también desarrollo social.
El intendente Sebely lo expresó con claridad en su discurso: “Cuando apostamos por el cooperativismo, estamos apostando por un modelo de economía que nos incluye a todos, que no deja a nadie afuera, que entiende que el éxito individual solo es sostenible si se construye sobre el éxito colectivo”. Esa visión se ha traducido en políticas concretas: líneas de fortalecimiento como la Escuela de Negocios, capacitación permanente, espacios de articulación entre el sector cooperativo y el Estado, y por supuesto, Fericoop como vidriera de todo ese trabajo.Pero más allá de los números, Fericoop 2026 dejó algo intangible pero fundamental: la certeza de que existe un camino posible, un modelo económico que funciona, que genera resultados y que, sobre todo, construye comunidad.
Desde la organización del evento sintetizaron que “si la trayectoria de estos años sirve de indicador, la respuesta es clara: más cooperativas, más visitantes, más negocios y, fundamentalmente, más economía que nos une. Porque cuando el Estado asume como política la promoción del cooperativismo, no solo está moviendo la economía local, está construyendo un futuro más justo, más solidario y más sostenible para todos”decían.


