Klimiuk tras reunirse con Jorge Brito: “Necesitamos una política nacional que genere valor agregado y empleo”

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El empresario misionero Jhonny Klimiuk, vinculado a la producción y exportación de yerba mate y té, puso sobre la mesa una discusión que comienza a ganar espacio entre sectores empresarios: cómo transformar las demandas productivas en una agenda política capaz de generar empleo, inversión y valor agregado.

Klimiuk, junto a Juan Manuel Zorraquin, fue uno de los impulsores del almuerzo de trabajo realizado el viernes en Puerto Iguazú con Jorge Pablo Brito y más de veinte empresarios, profesionales y referentes de diferentes actividades económicas de Misiones. El encuentro se produjo en paralelo a la presencia de Brito en la ciudad de las Cataratas, donde participó como expositor del 47° Congreso del Instituto Argentino de Ejecutivos de Finanzas (IAEF).

En diálogo con Radio El Pueblo, durante el programa Audiodinámica, conducido por Pepe Levy, Klimiuk explicó que la convocatoria nació desde el sector privado y buscó abrir una conversación que excediera la coyuntura económica inmediata.

“Yo no estoy involucrado en la política partidaria, siempre estuve desde el sector privado. El pasado viernes tuvimos la oportunidad de estar con Jorge Brito, compartimos una mesa de diálogo político y de gestión”, señaló.

Uno de los ejes del encuentro fue la necesidad de revisar el perfil productivo argentino. Para Klimiuk, el desafío no pasa únicamente por aumentar las exportaciones, sino por conseguir que una mayor proporción de la producción salga al mundo después de atravesar procesos industriales dentro del país.

“Se exporta mucha materia prima, pero lo que realmente genera puestos de trabajo es cuando logramos transformar esa producción y darle valor agregado. Eso es lo que genera el derrame económico”, explicó.

La definición tiene especial relevancia para Misiones, una provincia cuya estructura económica está fuertemente vinculada a cadenas agroindustriales como la yerba mate, el té y la forestoindustria. En todas ellas, la discusión sobre competitividad convive con otro interrogante: cuánto del valor final de los productos puede quedar en origen.

Klimiuk sostuvo que la Argentina necesita una política nacional que coloque esa transformación en el centro de la estrategia económica. No alcanza, desde su perspectiva, con ordenar las variables macroeconómicas si ese proceso no termina traduciéndose en empresas capaces de invertir, producir y contratar trabajadores.

En ese punto encontró coincidencias con Brito. “Brito quiere que se haga generación de empleo con valor agregado. Hay que tener una alternativa concreta y viable para los argentinos”, afirmó.

Brito y la discusión hacia 2027

Pero el almuerzo de Iguazú no quedó limitado a una conversación empresarial. Según Klimiuk, también hubo espacio para discutir el escenario político que comenzará a delinearse hacia las elecciones presidenciales de 2027.

El empresario misionero consideró que el tablero nacional todavía está abierto y que la construcción de una alternativa requerirá superar las estructuras partidarias tradicionales y reunir sectores con intereses y procedencias diferentes.

“La bandera va a ser tener un poco de sentido común en lo social. No tenemos educación política en Argentina, hay mucho desconocimiento”, sostuvo.

Klimiuk fue más lejos al referirse a Brito y lo ubicó como una figura con potencial para intervenir en esa discusión.

En Jorge Brito encontramos una opción, una persona con sentido común en lo productivo y en lo social. Puede ser una alternativa para lo que viene, para que Argentina tenga una opción y no vuelva al kirchnerismo”, expresó.

Su planteo apunta a una construcción política que, según explicó, todavía se encuentra en una etapa inicial y deberá incorporar necesariamente a los gobernadores.

“Los tiempos en la política se dan más sobre la hora y la necesidad de tener una unidad en la oposición cuesta concretarla, pero estamos trabajando en eso. Es indispensable que participen los gobernadores porque tienen una realidad distinta en cada provincia”, aseguró.

La referencia a los mandatarios provinciales introduce uno de los puntos centrales de cualquier armado nacional por fuera de las estructuras tradicionales: el peso territorial. Para Klimiuk, las respuestas económicas no pueden diseñarse exclusivamente desde Buenos Aires porque las necesidades productivas, tributarias y laborales cambian sustancialmente entre las provincias.

En el plano provincial, Klimiuk puso el foco sobre uno de los reclamos recurrentes del empresariado misionero: la presión fiscal y su impacto sobre la competitividad.

Hoy vemos con buenos ojos que el Gobernador pueda traer alivio fiscal para que la mayoría pueda tener más herramientas. Hay que buscar opciones para que las empresas sean competitivas”, indicó.

Para Klimiuk, cualquier estrategia de crecimiento deberá contemplar la particularidad geográfica y generar condiciones para que producir, industrializar y exportar desde Misiones resulte competitivo.

Klimiuk también se refirió a la reconfiguración que atraviesa el oficialismo provincial y a las diferencias políticas entre el gobernador Hugo Passalacqua y Carlos Rovira. A su entender, ese proceso puede abrir una etapa diferente en la política misionera y generar espacio para nuevas decisiones económicas.

La ruptura de Passalacqua y Rovira nos ayuda a tener más alivio en el ciudadano de a pie, con políticas que puedan afectar positivamente a la gente”, afirmó.

Más allá de los nombres y de las construcciones electorales que puedan aparecer durante los próximos meses, Klimiuk insistió en que la discusión de fondo debe volver a la economía real: qué producir, cómo agregar valor, cómo competir y, sobre todo, cómo volver a generar empleo privado.

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