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Misionerismos

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Misionerismos

 

Las primeras horas de 2019 mostraron al gobernador Hugo Passalacqua con una batería de medidas enfocadas en mitigar el impacto de la oleada de ajuste que sigue llegando del Gobierno nacional. Misiones se convirtió en la primera provincia en poner recursos propios para contener el nuevo tarifazo eléctrico por la quita de subsidios nacionales y una suba del boleto del transporte urbano, por la misma decisión de Mauricio Macri.

Unas pocas horas después, Misiones fue la primera provincia en sellar un acuerdo salarial con los gremios estatales, con aumentos desde enero y un promedio del 23 por ciento. Los docentes, desde enero tendrán un básico de 5262,77 pesos, que subirá a 5805,77 en febrero, mientras que el mínimo de bolsillo será de 14280 en marzo y quince mil en junio.

Finalmente, ya el sábado, el Gobernador confirmó la extensión del programa “Ahora Pan”, para contener la suba de un ingrediente fundamental de la mesa familiar. Los Ahora se transformaron en un elemento clave para mantener activa la rueda del consumo y al mismo tiempo, eludir la inflación galopante de los últimos meses.

“Podemos asumir este compromiso porque Misiones cuenta con una situación financiera equilibrada, producto de una administración austera y responsable, previsible y ordenada. Sin endeudamiento. Que quede claro: no estamos obligados a asumir esto que para las arcas provinciales significan 1.100 millones de pesos, pero sí entendemos que como Estado no podemos ser indiferentes a esta difícil situación que afecta a las familias misioneras. Esto es estar cerca de la gente”, explicó Passalacqua al hacer los anuncios.

Este sábado, al anunciar la extensión del Ahora Pan hasta el 30 de junio, Passalacqua agregó: “Las panaderías adheridas ofrecen así el kilo de pan francés a 60 pesos, y como contrapartida reciben una bonificación en la tarifa eléctrica, que varía según el rango de consumo. Con este programa logramos amortiguar una suba del producto que en otros lugares del país ya cuesta 95 o 100 pesos. Entendemos que el pan es un alimento insustituible en los hogares y por eso el esfuerzo por congelar el precio. Trabajar entre todos es la clave”.

El objetivo de las medidas es dar previsibilidad, blindar a la economía en Misiones. Diferenciar, en lo posible, a la provincia de la incertidumbre que domina el escenario nacional, donde el rumbo lo impone el ajuste para poder cumplir con los mandatos del Fondo Monetario Internacional.

No es tarea sencilla ni está garantizado el éxito. Pero es un camino que sólo se puede tomar con las cuentas en orden y cuidando los recursos para utilizarlos en el momento oportuno. En enero, con el nuevo aumento otorgado a los estatales, la masa salarial del Estado se elevará a 2.200 millones de pesos. El subsidio a las tarifas eléctricas insumirá 600 millones y el del transporte urbano, otros 500 millones. Es plata que se inyecta a la economía. Es plata que no se saca del bolsillo de los misioneros.

¿Alcanza? Seguro que muchas familias están pasando momentos complejos, pero el origen de la crisis no se halla en la tierra roja. Sin el subsidio provincial, el boleto del transporte podría costar el doble. Y, para tomar dimensión, ante la quita de la tarifa social que beneficiaba a cien mil familias misioneras, el subsidio provincial morigera el golpe al bolsillo: un usuario con un consumo de hasta 200 Kw que pagaba 202 pesos, iba a pagar 995 y terminará pagando, con aporte provincial, 482. Hasta 450 kwh, pagaba 586 e iba a pagar, por quita de subsidios nacionales, 1.576, pero terminará pagando, gracias a la Provincia, 1011. Por último, con un consumo de 500 kwh, pagaba 761 y estaba expuesto a una factura dos veces y medio más alta,1.753. Terminará pagando, con el subsidio misionero, 1188 pesos.  No hay muchas provincias que estén en condiciones de tomar decisiones similares y otras que están agobiadas por un asfixiante endeudamiento.

La calma en la que Misiones despidió 2018 y recibió el año nuevo se diferencia del “ruido” que se escuchó en varias ciudades del país, incluso en los barrios porteños más coquetos, cunas del voto PRO, en contra de los sucesivos tarifazos. El Presidente no los escuchó, refugiado en la tranquilidad del lago Nahuel Huapí, donde pasa unos largos días de descanso para “recuperar energías”.

El retiro presidencial contrasta con la angustia de quienes no pueden hacer frente a los aumentos, que, nuevamente, llegan de la mano de decisiones del propio Gobierno.

La promesa para 2018 había sido una inflación de 10 por ciento y se terminó en 47,5. El crecimiento estimado era de 3,1 y la economía cayó 2,7, mientras que el desempleo acaricia los dos dígitos, con una acelerada destrucción de puestos de trabajo desde mayo, en el pico de la devaluación. Todo eso, con una deuda eterna que llega al 95 por ciento del PBI, casi el doble que cuando asumió Macri.

“Debemos empezar a crecer más allá del retroceso que hemos tenido con las tormentas del 2018”, dijo Macri, en un parate de sus vacaciones y apenas unas horas antes de que se conozcan datos de la industria que lo contradijeron: una caída de 13,3 por ciento en relación con diciembre de 2017 y una contracción acumulada de 3,8, la más dura en seis años.

En la comparación de noviembre de 2018 con respecto al mismo mes de 2017, disminuyen la industria textil (-32,2%), la metalmecánica excluida la industria automotriz (-26,2%), los productos de caucho y plástico (-17,4%), la edición e impresión (-16,7%), la industria automotriz (-14,8%), los productos minerales no metálicos (-10,5%), la refinación del petróleo (-6,7%), el bloque de papel y cartón (-5,7%), la elaboración de sustancias y productos químicos (-5,5%) y la industria alimenticia (-4,0%). Por otra parte, se registran subas en la industria del tabaco (1,5%) y las industrias metálicas básicas (4,1%).

El sector productor de yerba mate y té registra, en noviembre de 2018 y en el acumulado enero-noviembre 2018, aumentos de 10,2% y 3,7%, respectivamente, en comparación con los mismos períodos del año anterior.

La industria de papel y cartón cae 5,7% en noviembre de 2018 respecto al mismo mes del año pasado, mientras que en el acumulado enero-noviembre 2018 presenta un nivel similar (-0,3%) en comparación con el mismo período del año 2017.

La industria textil presenta caídas de 32,2% en noviembre de 2018 y de 13,6% en el acumulado del período enero-noviembre de 2018, en comparación con los mismos períodos del año 2017. La contracción en el consumo interno de prendas de vestir y otras confecciones ha originado una menor demanda hacia distintos rubros. La merma en la actividad afecta tanto al sector de hilados de algodón como a la fabricación de tejidos, que presentan caídas de 32,8% y de 31,8%, respectivamente, en noviembre de 2018, en comparación con el mismo mes del año anterior.

Las expectativas del mercado son que, por efecto tarifazos, la inflación se mantenga alta en 2019, lo mismo que las tasas siderales y que se repita la caída de la economía, esta vez en torno al 1,5 por ciento.

El mercado, en este caso, no se equivoca. El Gobierno nacional ya anunció cronograma de nuevas subas en las tarifas de los servicios públicos que se aplicarán a lo largo del año. Esas medidas serán alimento para una inflación que se pretende vencer con los bolsillos secos de pesos.

No son perspectivas alentadoras para un año electoral. Pero el Presidente descansa en la funcionalidad de un espacio opositor cada día más fragmentado. El salteño Juan Manuel Urtubey se suma a la lista de pretendientes que quiere posicionarse por encima de la grieta, aunque hasta ahora no haya dado a conocer nada más que mensajes de buenas intenciones.

Las encuestas actuales no son generosas con el salteño y, en cambio, profundizan la idea de una polarización entre Macri y Cristina, la que genera las mayores adhesiones y al mismo tiempo, los temores más fuertes.

En Cambiemos confían en que en los próximos meses la estabilidad del dólar y la evolución de la economía mes a mes -sin odiosas comparaciones interanuales- podrían configurar una sensación de que las cosas marchan mejor.

Por eso los macristas puros están contentos con la idea de elecciones en junio en Misiones, porque podrán despegarse del efecto Macri y “discutir” el misionerismo, concepto que distingue a la Renovación.

“En lo provincial hay muchos problemas sin resolver, creo que hay una buena oportunidad para hablarle a los misioneros, más allá de los problemas nacionales”, se entusiasmó un funcionario nacional.

“Respecto de los datos económicos, no creemos que sean tan negativos de cara a la campaña. Creemos que la tendencia en los próximos meses es a mejorar. No en forma mágica, pero poco a poco va a ceder la inflación, el dólar estará quieto y hay una posible baja de tasas. Ese es el panorama para nosotros”, aseguró un dirigente de primera línea del PRO.

Curioso contraste. Para la Renovación el “misionerismo” significa el cuidado interno, vivir con lo propio. La oposición (oficialismo nacional) quiere tomar el “misionerismo”, para evitar ser salpicados por la mala imagen presidencial y los resultados de sus políticas.

Sin candidato confirmado en las primeras horas de 2019, el macrismo quiere que sea el senador Humberto Schiavoni el que encabece la lista provincial. Pero el presidente del PRO duda si le conviene ser el mariscal de una derrota posible en Misiones en una elección “adelantada”. No quedaría bien en los titulares.

Pero en el PRO confían en que sea él el ungido. El radical Luis Pastori podría ser su compañero de fórmula, aunque por estas horas tampoco está confirmado. “Nos irá bien. La economía irá mejorando”, prometió el veterano diputado nacional.

Sin embargo, hay encuestas hechas por la tropa propia que preocupan en la alianza PRO-UCR. La figura de Macri no levanta en Misiones y la de los principales candidatos está muy lejos de la del vicegobernador Oscar Herrera Ahuad. La imagen negativa del Gobierno nacional roza el 60 por ciento, mismo porcentaje que la positiva del Gobierno provincial. Passalacqua, por caso, está cerca del 70 por ciento en imagen positiva. Cristina, aquí, tiene mejor imagen que el Presidente y es sensiblemente alta la cantidad de personas que nunca votarían a los candidatos de Cambiemos.

 

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Un Comentario

  1. El gobierno provincial no lo hace por generoso, alguien paga la cena. Siempre alguien paga, en este caso pagamos todos con los impuestos (salvo los enganchados, que son muchos). Por ejemplo en la boleta de luz, para un consumo de 500 Kwh EMSA $2200 en el norte de la provincia. Según la nota estamos pagando (2200-1188) $ 1012 de impuestos = 46 %.

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