Mover ciudadanía
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El deterioro de las condiciones económicas y sobre todo de la política para resolver los acuciantes problemas cotidianos de los argentinos, obliga más que nunca a mirar hacia dentro para encontrar soluciones. En esa tarea se inscriben las gestiones que inició Misiones para conseguir un régimen impositivo diferencial, que compense asimetrías internas y fortalezca la competitividad fronteriza.
El impulso de Encuentro Misionero obligó a los otros espacios políticos a plegarse, incluida la Libertad Avanza, que tuvo que admitir las condiciones excepcionales de la provincia, y que, pese al repetido latiguillo, la presión fiscal misionera está en la mitad de tabla en la Argentina. Esa situación motivó un planteo que será elevado a la Nación con respaldo mayoritario de los espacios políticos misioneros, que dejaron de lado, por un momento, sus posiciones individuales.
Sin embargo, la propuesta impulsada por el oficialismo es la única que se concentra en la cuestión provincial. Las otras agendas navegan en la intrascendencia de las discusiones porteñocéntricas, sin contemplar los matices locales. Paradigmático, el diputado Adrián Núñez, referente mileísta en Misiones, se jactó en redes sociales de una larga lista de “transformaciones” del Gobierno nacional. La inmensa mayoría de las respuestas apuntó al nulo efecto positivo en el bolsillo y, particularmente, en la tierra colorada, donde una de las principales “reformas” no ha hecho más que sumir en la miseria a los pequeños productores yerbateros.
En contraste, la voluntad expresada en la segunda “asamblea” de Encuentro Misionero fue atender los problemas de Misiones y desde Misiones. La reunión encabezada por Carlos Rovira y el presidente de la Legislatura, Sebastián Macías, además de los diputados nacionales y provinciales, se transformó en una usina de ideas, con una riqueza que excede la política partidaria. Jóvenes y empresarios de distintos puntos de la provincia expresaron sus ideas y ganas de involucrarse en la búsqueda de soluciones, desde el barrio hasta la gran ciudad. “El poder está en ustedes”, les dijo Rovira, quien llamó a “mover la base” y “mover ciudadanía”.
“El objetivo es hacer caminar el sueño misionero sobre ejes actuales”, precisó Rovira, en el multitudinario encuentro realizado en la Legislatura. La palabra encuentro convoca a incluso a quienes provienen de extracciones ideológicas distintas: ex referentes del PRO y de la propia Libertad Avanza sumaron su presencia. “No hay límites ideológicos”, garantizó Rovira, para quien el el nuevo escenario no es otra cosa que una consecuencia de lo hecho en los últimos 20 años, experiencia que no debe excluirse. “Somos producto de lo que hicimos desde la última gran crisis, la de 2001. La meta del crecimiento económico es evidente. Misiones no es la misma, en todos los indicadores que se analicen”, detalló.
Esa (re) evolución permite poder discutir nuevas agendas, con la evidencia de lo hecho. Por eso no sorprende que revisen políticas fiscales y sistemas electorales. No hay dogma, sino adaptación y pragmatismo. La ley de Lemas, vilipendiada por la oposición, pero aprobada en 1990, cuando el peronismo mandaba y el radicalismo acababa de dejar el Gobierno, será ahora revisada, según anunció Rovira: boleta única y hasta cuatro sublemas por municipio es la propuesta que ahora será revisada en la Legislatura.
Encuentro Misionero confirmó que tendrá postulantes a la intendencia en la totalidad de los 79 municipios de Misiones, un dato que sus referentes destacaron como muestra del alcance territorial alcanzado por la fuerza política en los últimos días.
El anticipo se basa en el resultado de una serie de reuniones realizadas en distintos puntos de la provincia, que -según señalaron desde Encuentro Misionero— funcionaron como ámbitos de debate, intercambio de propuestas e incorporación de nuevos protagonistas a la vida política local. Los plenarios contaron con la presencia de intendentes en ejercicio, concejales y referentes barriales, que acompañaron el armado junto a quienes se suman por primera vez a una experiencia partidaria.
Uno de los rasgos centrales del proceso es la llegada de jóvenes y vecinos sin militancia previa, que asumen el desafío de postularse como candidatos en varias localidades. Esa renovación generacional, sostienen, empieza a proyectar nuevas figuras con vocación de representar a sus comunidades y a perfilarse como dirigentes emergentes dentro del espacio.
“El fin último no es tener los mejores candidatos, que estoy seguro que los vamos a tener, si no hacer un nuevo molde”, argumentó, en línea con una posición que ya había expresado, a tono con el concepto del sociólogo Zygmunt Bauman para describir una era donde las estructuras sociales, las relaciones, las instituciones y las identidades ya no son permanentes.
El avance nuevamente deja sin argumentos a la oposición y en una posición incómoda a la propia Libertad Avanza. En Salta, el gobernador Gustavo Sáenz, aliado ferviente de Milei, acaba de imponer la ley de Lemas para cargos legislativos y municipales.
Durante el debate, el senador Juan Cruz Curá (Unidos por Salta) defendió fervientemente la iniciativa, calificándola como un acto de responsabilidad institucional. “Modernizar la ley electoral no es una opción, es una obligación”, afirmó. Según Curá, el rumbo de la ley es claro: mayor representación territorial, federalismo real y respeto por la voluntad de la gente, fortaleciendo la democracia al reflejar lo que el ciudadano votó.
Misiones irá más allá, con una ley de boleta única provincial y hasta cuatro -podrían ser más de acuerdo a la reglamentación- sublemas que obligará a elegir a los mejores candidatos en cada municipio y eso mejorará también la oferta electoral.
La reunión antes de la sesión de la Cámara se convirtió en un escenario de efervescencia, en la que los jóvenes pudieron expresarse, los empresarios plantear sus problemas y muchos dirigentes, reencontrarse. Incluso intendentes de varios años se fueron entusiasmados con el calor que sintieron en la cumbre. Esa apertura a nuevos jugadores no necesariamente salidos de los espacios partidarios, empujará una competencia mucho más severa por la representación, que derivará indudablemente en una mejor selección. Ya no alcanzará con el apellido, sino que habrá que mostrar gestión y liderazgos verdaderos para seducir a un electorado cada día más exigente y agobiado por la crisis nacional.
El Gobierno de Milei se aferra únicamente a la “baja” de la inflación, que técnicamente sigue siendo alta en contraste con el derrumbe económico. Abril marcó 2,6 por ciento, menos que el 3,4 por ciento previo, pero todavía demasiado lejos de la promesa de cero, proyectada para mitad de año. Para colmo, las subas más altas estuvieron concentradas en los servicios regulados por el propio Estado. El combustible aumentó 11,7 por ciento (12,2 por ciento en el NEA) y mete presión sobre el resto de la economía.
La asimetría interna en el precio de los combustibles se hace evidente y justifica el reclamo de Misiones. Aunque el CEO de YPF, Horacio Marín, comunicó oficialmente un nuevo ajuste promedio del 1% en los combustibles desde este jueves 14 de mayo, en Misiones los surtidores reflejaron incrementos considerablemente más altos, con subas que llegaron hasta el 4,71% en algunos productos premium.
La diferencia volvió a poner en foco la política de “micropricing” que aplica la petrolera estatal, un esquema que permite establecer valores diferenciados según la zona geográfica, la demanda, los corredores logísticos y hasta franjas horarias específicas, lo que provoca que el impacto final no sea uniforme en todo el país.
Un terreno arrasado. Desde que asumió Milei cerraron 24.437 empresas. Es la peor caída en los primeros 27 meses de un Gobierno. Hay 257 empresas menos que en enero. Con respecto a febrero de 2025, cerraron 13.163 empresas, una baja de 2,6%, con 24 caídas interanuales consecutivas. En lo que va de la gestión libertaria cerraron tantas empresas como en la pandemia, y casi la misma cantidad que durante los cuatro años de Mauricio Macri en el poder. En Misiones ya hay mil empresas menos que a fines de 2023.
Esas empresas cerradas se traducen en empleos perdidos. El empleo privado formal muestra una baja del 1,6% respecto a febrero de 2025 lo que, en términos absolutos, representa una pérdida de 100.034 empleos contra ese período.
Si se compara los volúmenes de empleo actual respecto a noviembre de 2023, mes previo al cambio de gobierno, a nivel país está aún 3,2% por debajo, lo que equivale a la pérdida de 205.680 empleos como se indicó previamente. Entre las provincias, solo dos logran superar actualmente los niveles de noviembre 2023: Neuquén con 5,8% (+8.343 empleos) y Río Negro con 2,9% (+3.235 empleos).
Por el contrario, las veintidós jurisdicciones restantes aún no logran recuperar el volumen de empleo previo al cambio de gobierno, aunque muestran fuertes brechas en sus comportamientos: el descenso más leve se observa en San Juan (-0,2%); mientras que en el otro extremo, Formosa (-11,5%), Tierra del Fuego (-13,3%) y Santa Cruz (-16,1%) presentan los descensos más fuertes.
El dato se conoció casi al mismo tiempo en el que el Gobierno celebraba un pírrico dato positivo, una inflación de 2,6 por ciento que cortó con once meses consecutivos de suba.
Pero la realidad marca que hay poco que celebrar, con un acumulado anual de 32,4 por ciento y una meta cada vez más lejana de llegar al cero prometido. El propio ministro de Economía, Luis Caputo, tiene problemas para sostener el optimismo. Volvió a patear el inicio de “los mejores 18 meses” para junio -después de haberlo anunciado en abril- y exageró con un “proceso de bonanza que se empieza a retroalimentar” gracias a medidas como la “inocencia fiscal” y la reforma laboral que impulsan a los empresarios que se “animan a contratar gente”. “Todo eso viene en los próximos 18 meses, por eso imagino un 2019 absolutamente diferente”, se sinceró Caputo. Llamativa traición del subconsciente. En 2018, antes de ser eyectado del Gobierno de Cambiemos, Caputo también proyectaba un 2019 esplendoroso, pero ocurrió todo lo contrario, después de un pedido de auxilio al FMI por 57 mil millones de dólares -el más grande de la historia- y una estrepitosa derrota de Mauricio Macri, quien perdió contra el peronismo que venía a desterrar. El día después de las elecciones primarias el Presidente devaluó la moneda como “castigo” a quienes no lo votaron.
El Presidente actual también apuesta por la reelección, aunque el camino no parece estar exento de espinas. La imagen presidencial está en su peor momento, tanto dentro del país como en el exterior. El “fenómeno barrial” hoy está entre los tres mandatarios peor valorados de América Latina, según el Ranking de Presidentes de Latinoamérica de mayo de 2026 elaborado por CB Global Data. Con apenas 34,8% de imagen positiva y un rechazo del 63%, Milei se posicionó en el puesto 16 de 18 presidentes evaluados, integrando el denominado “podio negativo” junto a Delcy Rodríguez, de Venezuela, y José María Balcázar, de Perú. En comparación con la medición de marzo, además, el mandatario argentino cayó desde 36,2% a 34,8%, profundizando su deterioro de imagen. En el extremo opuesto del ranking aparece la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, quien encabezó la medición con 67,8% de aprobación ciudadana.
El respaldo a Milei cae en todas las encuestas. Tanto que el gobierno de Donald Trump llamó de urgencia a Santiago Caputo a que vaya a Washington a explicar el estado de situación. En paralelo, el establishment argentino volvió a mostrar una vieja costumbre: enamorarse rápido y desenamorarse todavía más rápido. Apenas un año y medio después del inicio de la gestión de Milei, ya proliferan los análisis sobre su eventual reemplazo dentro del mismo universo ideológico. Sin embargo, los números no acompañan esa ansiedad. Milei sigue siendo quien conserva el núcleo más sólido de adhesión dentro del espacio liberal-conservador, con mayor voto seguro que Patricia Bullrich y Mauricio Macri, y con una capacidad de retención que sus posibles herederos todavía no logran igualar.
La verdadera discusión no debería ser quién reemplaza a Milei, sino si existe una demanda social para un “mileismo sin Milei”. Bullrich y Macri no expanden: administran el mismo electorado y comparten casi el mismo rechazo social.
El último informe de Zuban Córdoba & Asociados revela que Milei mantiene un voto seguro del 18,7%, por encima de Bullrich (14,3%) y Macri (9,9%), aunque también exhibe un rechazo consolidado del 57,2%, apenas superior al de sus potenciales reemplazos dentro del mismo universo político.
El problema de la élite política no parece ser la falta de nombres, sino la ausencia de un rumbo distinto. Se habla demasiado de candidaturas y muy poco de proyecto económico. Y ahí está la gran omisión del círculo rojo: la gente no vota herederos, vota expectativas. ¿Será capaz el peronismo de dejar atrás sus rencillas eternas y consolidar una opción para responderlas?
