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Nuevos vientos

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Misiones está a pocas horas de conseguir una reivindicación histórica que puede transformar la economía “para siempre”, como señalan optimistas algunos de los principales empresarios de la provincia, acostumbrados a lidiar con asimetrías y exorbitantes costos de logística. Una oportunidad única que trae consigo nuevos desafíos: estar a la altura de la competitividad que se puede ganar para poder pelear de igual a igual con Brasil y Paraguay. El nuevo escenario no dejará mucho espacio para las excusas. Tampoco para los especuladores. 

Quitando, como quiere Misiones, la totalidad de los impuestos nacionales al consumo, producción, exportación e importación, los costos y los precios deberían bajar como mínimo 30 por ciento, señalan los especialistas tributarios. 

La clave estará en la redacción del decreto reglamentario del Territorio Aduanero Especial y en el Gobierno provincial no están dispuestos a perder el tiempo. Apenas salió el dictamen en Diputados, ratificado esta semana en Senadores, el equipo técnico de Hacienda se puso a trabajar con los funcionarios nacionales para definir los alcances del decreto que deberá firmar Alberto Fernández con la premisa de que el 2 de enero ya se pueda poner en marcha el nuevo tiempo para la tierra roja. 

El costo fiscal de lo que pretende Misiones es de 13 mil millones de pesos al año. Nada si se compara con lo que podría generar en ventas y especialmente en exportaciones, el segundo gran objetivo de la Provincia. Triplicar las exportaciones sería generar ingreso de divisas por 1.200 millones de dólares, que puede sonar a poco, pero en el contexto es agua fresca para un sediento.

La posibilidad de la transformación ya generó un impulso inmediato en el interés por venir a Misiones. Varias firmas de primera línea sondearon opciones para desembarcar con sus plantas o filiales. Y hay uno o dos contratos ya cerrados para aprovechar el know how ya instalado en el Parque Industrial. Contratos en dólares y transferencia de tecnología de punta.

Misiones puede transformarse en una plataforma comercial con más de 50 millones de potenciales clientes apenas cruzar las fronteras, sin contar los consumidores de otras provincias argentinas. Para eso deben adecuarse formas y métodos de producción, modernizar fábricas y cambiar mentalidades. Empresarios y Gobierno coinciden en que hay que repensar todo para entrar a un territorio inexplorado. También se debe repensar la forma de hacer negocios y de obtener ganancias. Los precios deberán adecuarse y el bolsillo tiene que tomarse un respiro en una región que arrastra la inflación más alta del país. 

Hay confianza en que el Presidente respetará los acuerdos políticos y pondrá su firma al decreto con los beneficios que plantea Misiones y que ya están siendo trabajados con el equipo nacional.

Es, sin dudas, el momento justo el que tiene a Misiones como protagonista. Lejos de las rispideces del país central, la Renovación construye política desde una gestión puntillosa que está a un paso de anotarse un triunfo tan relevante como el electoral. El lema de gobernabilidad con gobernabilidad se paga, parece confirmarse en los hechos. Cambiaron los interlocutores. 

Pero el diálogo es permanente. El gobernador Oscar Herrera Ahuad mantuvo en las últimas horas un encuentro virtual con los mandatarios del Norte Grande para fortalecer un bloque común de negociaciones con la Nación, para atraer infraestructura e inversiones a estas tierras. El encuentro fue auspicioso, destacó Gildo Insfrán, el gobernador de Formosa. “Esta senda de la integración del Norte Grande, que nació en los albores de la recuperación democrática, hoy adquiere una nueva dimensión y relevancia atento a los desafíos que solo podremos superar adecuadamente de manera conjunta, coordinada”, reflexionó el mandatario que se vio tangencialmente beneficiado por el proyecto Misiones de territorio aduanero especial. En el debate en el Congreso se amplió la iniciativa para que las ciudades de frontera también tengan su propia zona franca donde se compruebe el comercio bilateral con países vecinos. 

El Gobierno nacional está atravesando quizás su momento más calmo desde que asumió en diciembre pasado, con la posibilidad de acceder más temprano que tarde a la vacuna Sputnik V ofrecida por Vladimir Putin y encarar un 2021 con un ansiado crecimiento. 

La Argentina cerró un acuerdo para conseguir antes de fin de año unas 20 millones de dosis -siempre que sean aprobadas-, mientras espera para marzo la partida de Oxford, con la que ya había un acuerdo previo. 

Insólitamente la vacuna rusa agitó la grieta, pero lo cierto es que en este momento no importa de dónde venga, sino que sea efectiva. Ni la enfermedad ni el remedio conocen de ideologías. El anuncio de la disponibilidad de la vacuna rusa tomó por sorpresa a la oposición, pero lo cierto es que desde hace tiempo que se venía trabajando en un acuerdo en estricta reserva. En el caso de Misiones, desde el 1 de octubre el gobernador Oscar Herrera Ahuad estaba en línea para conseguir las partidas propias para los misioneros, que ahora serán adquiridas por la Nación. Se calcula que a Misiones llegarán en una primera instancia, 250 mil dosis para el personal esencial, adultos mayores y los pacientes en riesgo entre 18 y 60 años. 

Además del optimismo que genera la posibilidad de una vacuna que ponga fin al hastío de la cuarentena, hay algunas señales alentadoras que generaron alivio en el Gobierno y especialmente en la economía argentina. La fiebre del dólar negro parece haberse calmado, al menos transitoriamente y anotó nueve caídas consecutivas, desde el récord de 195 pesos a 157 pesos. 

El ministro de Economía, Martín Guzmán también anunció medidas tranquilizadoras, como la decisión de dejar de financiarse con emisión por lo menos hasta fin de año y algunos incentivos para enfriar la ansiedad por el dólar. Semana para el olvido para los que festejaban el blue a cerca de 200 y de terror para los que compraron esos billetes. 

Pero el dato saliente fue el crecimiento de la industria de 3,4 por ciento en relación con octubre de 2019 y de 4,3 en comparación con septiembre, primer dato positivo registrado durante la pandemia. 

Argentina encara el cierre del año con un optimismo impensado hace apenas unas semanas. El contexto global y regional también parece traer vientos refrescantes a la política local. No es que fuera a cerrarse la grieta, pero quizás haya menos envalentonados.  

Este domingo asume Luis Alberto Arce para poner fin al año de la dictadura en Bolivia y poner un poco de equilibrio en el reparto de poder regional, que ahora tiene a Jair Bolsonaro como estoico defensor de una derecha que sufrió varios reveses. Alberto Fernández estará en La Paz en la asunción de Arce con la idea de fortalecer un nuevo eje político en América del Sur con México como la otra punta del triángulo. 

Bolivia marcó un triunfo contundente en las urnas, pero también millones de chilenos le pusieron punto final a la constitución pinochetista y nuevos aires comienzan a correr allende los Andes.

La derrota de Donald Trump a manos de Joe Biden modifica sustancialmente el escenario político. No es que uno u otro sean mejores en sí mismos para los intereses del “patio trasero”. Pero Trump tuvo un rol central en el financiamiento del plan reelección de Mauricio Macri cuyas consecuencias se seguirán pagando por varios años. Biden representa otra política y el video con el que celebró su triunfo lo refleja. “Estados Unidos para todos los estadounidenses. Un futuro para todos los americanos”. Es con todos.

La política económica seguramente será menos proteccionista, en consonancia con China, cuyo presidente Xi Jinping, anunció que las importaciones acumuladas de bienes de China superarán los u$s22 billones durante la próxima década. China será la única economía grande que crecerá en el año de la pandemia. 

Misiones también cerrará un año positivo. Es una de las pocas provincias con indicadores positivos en un consumo que sigue en picada en el promedio país. Los patentamientos y los despachos de cemento tienen a la tierra colorada como protagonista de rubros sensibles que marcan el pulso de la recuperación. Las fronteras cerradas atenuaron el impacto de la pandemia y la administración de la cuarentena permitió que prácticamente ningún sector haya frenado su actividad. 

Llegando al epílogo del año, Misiones se mantiene como la segunda provincia con menor cantidad de casos y una de las tres con menos de diez muertes. Es lógico que la apertura de nuevas actividades como el turismo o la vuelta a clases para los chicos de quinto año y en fin de ciclo, pueda aumentar el número de casos, pero el modelo de prevención adoptado por la provincia resultó exitoso en medio de un escenario complejo: Misiones está rodeada por 810 mil contagios en los estados fronterizos y Paraguay. Foz de Iguaçu el viernes superó los diez mil casos. De este lado, Iguazú, con las fronteras cerradas solo tiene 22, los mismos que Posadas.

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