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El dólar mejora, pero no alcanza: la mirada industrial sobre las nuevas bandas del BCRA

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La decisión del Banco Central (BCRA) de actualizar las bandas cambiarias desde 2026 fue recibida con cautela por el sector industrial. Si bien los industriales reconocen que el nuevo esquema mejora respecto del régimen previo y evita una apreciación persistente del tipo de cambio real, advierten que el dólar, por sí solo, no alcanza para recomponer la competitividad sin una política productiva integral que atienda costos, tecnología y estructura sectorial.

A partir del 1° de enero de 2026, el BCRA ajustará mensualmente las bandas de flotación en función del último dato de inflación informado por el INDEC, con dos meses de rezago. En paralelo, pondrá en marcha un programa de acumulación de reservas alineado con la evolución de la demanda de dinero y la liquidez del mercado de cambios. El escenario base prevé elevar la base monetaria del 4,2% al 4,8% del PBI hacia diciembre de 2026, lo que podría abastecerse con compras de hasta u$s10.000 millones, extensibles a u$s17.000 millones si la demanda de dinero creciera un punto adicional del producto.

El nuevo esquema cambiario y sus límites para la industria

Desde la óptica industrial, la corrección del esquema de bandas representa un alivio parcial. Federico Poli, economista y director de la consultora Sistémica, sostuvo que el régimen anunciado “puede leerse como una mejora respecto del vigente” y que, “en el mejor de los casos, podrá evitar, con rezagos temporales, que la moneda local siga apreciándose”. En su análisis, la indexación permitiría recuperar competitividad en el largo plazo, aunque al ritmo de la inflación internacional.

Sin embargo, Poli advirtió que el anuncio también puede interpretarse como una oportunidad perdida. Señaló que no se avanzó hacia un esquema de flotación que permita corregir la apreciación acumulada del tipo de cambio y remarcó que el valor del dólar debería ser determinado por el mercado y no por decisiones administrativas. “Su determinación es extremadamente compleja y depende de múltiples factores difíciles de prever”, explicó.

En el plano macroeconómico, el economista destacó que la estabilidad de precios es una condición necesaria para el crecimiento y reconoció avances en materia de desregulación que “permitieron reducir costos a partir de una mayor competencia y desburocratización”. No obstante, subrayó que la producción enfrenta hoy un escenario “complejo”, en el que las necesidades del sector productivo quedaron relegadas frente a la urgencia de la estabilización macroeconómica.

Entre los factores que afectan la competitividad, Poli mencionó políticas de incentivo a las importaciones vinculadas a la aduana, como el relajamiento de normas de seguridad, sanitarias y fitosanitarias, la eliminación de precios de referencia y la menor presencia del sector privado. A ello se suma la quita del Impuesto PAIS, que redujo el tipo de cambio real de importación, y el mantenimiento de retenciones junto con la falta de devolución de impuestos como el IVA y los reintegros, que continúan “castigando” a las exportaciones industriales.

Estructura productiva, RIGI y el debate de fondo

El debate trasciende el nivel del dólar y se inserta en una discusión más amplia sobre el perfil productivo del país. Poli remarcó que la Argentina no puede sostenerse únicamente sobre sectores primarios como el agro, el petróleo, el gas o la minería. “Somos una economía de tamaño medio, con 46 millones de habitantes y un tejido productivo diverso”, afirmó, y sostuvo que la industria es clave para el empleo, la innovación tecnológica y la seguridad de abastecimiento.

En ese marco, consideró un “contrasentido histórico” debilitar la base industrial en un contexto global en el que China refuerza su estructura productiva y Estados Unidos “reconoce como un error haberla perdido en los años noventa”. Por eso, planteó la necesidad de un diálogo del Gobierno con las cadenas de valor para identificar problemáticas específicas y diseñar políticas activas de competitividad, especialmente frente a la aceleración de la digitalización y la inteligencia artificial.

Una mirada complementaria aportó Cristian Desideri, exministro de Producción de la provincia de Santa Fe, quien calificó al nuevo techo de la banda como “más razonable que el esquema anterior”, pero advirtió que confiar en el tipo de cambio como única herramienta es un error conocido. “Pensar que solo por la mejora del tipo de cambio aumentarás la competitividad industrial es una condición necesaria, pero no suficiente”, afirmó, y enumeró problemas estructurales de escala, déficits tecnológicos y logísticos en distintas cadenas de valor.

Desideri introdujo además el debate sobre el Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI), previsto en la Ley Bases, como el instrumento elegido para la transformación de la estructura productiva. Trazó un paralelismo con el modelo peruano de los años noventa, impulsado para desarrollar el sector del cobre, que inicialmente fortaleció proveedores locales pero terminó derivando en un régimen con beneficios impositivos extendidos, baja demanda de empleo y escaso compromiso local.

Según su análisis, el RIGI argentino replica esa lógica, con un piso de inversión de u$s200 millones orientado principalmente a gas, energía no convencional y minería. “Se orientan a la especialización de eslabones cortos y no a la diversificación de productos de eslabones largos”, explicó, y advirtió que, sin valor agregado, la economía queda expuesta a las fluctuaciones de los precios internacionales. En ese contexto, afirmó no visualizar “un interés por lo industrial en su concepción integral”, sino “una ventanilla de ingreso de dólares de exportación”.

Actividad industrial, empleo y señales de alerta

Las advertencias del sector llegan en un momento de debilidad de la actividad. Según FIEL, la industria manufacturera cayó 6,1% interanual en noviembre, el peor registro en 16 meses, con fuertes bajas en químicos, plásticos y neumáticos. La industria automotriz mostró la contracción más profunda, afectada por la menor producción, la caída de ventas y el retroceso de exportaciones a Brasil. Aunque hubo una mejora desestacionalizada del 0,4%, el índice industrial acumula en 2025 una caída de 0,5%.

La metalurgia tampoco logra revertir la tendencia. En noviembre, la actividad cayó 4,2% interanual y la utilización de la capacidad instalada se ubicó en 44,4%, uno de los niveles más bajos de la serie histórica, según ADIMRA. El impacto es más severo en las pymes, que cuentan con menor espalda financiera para atravesar el proceso. “Eso deriva en suspensiones, despidos y cierres de empresas”, advirtió Daniel Rosato. En la provincia de Buenos Aires, la utilización de la capacidad instalada promedió 58% entre enero y octubre, casi seis puntos por debajo del promedio de la última década.

En este escenario, desde la Confederación General Empresaria Argentina (CGERA), Marcelo Rodríguez coincidió en que un tipo de cambio más alto puede aportar competitividad, pero relativizó su efecto. “El dólar alto ayuda cuando está extremadamente alto, pero hoy no creo que sea el factor que frene importaciones”, afirmó. Además, advirtió que si la banda acompaña a la inflación, el impacto puede diluirse rápidamente: “Si el dólar llega a $1.600, puede no significar nada y hasta aumentar costos para la industria”.

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Impulso Industrial: Brasil ante una Nueva “Era Económica”

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Funcionario clave de Lula revela su mega plan industrial.

El presidente del Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social de Brasil, Aloizio Mercadante, comparte con el medio Ámbito su ambicioso plan para fortalecer la industria brasileña, suscitando interés entre los empresarios argentinos. En un diálogo sin dogmas, destacó la simplificación tributaria consensuada por Lula, mientras subraya el resurgimiento de la política industrial a nivel global: “Las principales economías del mundo han adoptado políticas industriales relevantes”.

Desde la asunción de la titularidad del BNDES, Mercadante y Lula da Silva han delineado un enfoque que contrasta con la política económica de países vecinos como Argentina. Mientras Brasil apuesta por un sector público activo, enfocado en dirigir recursos hacia áreas estratégicas, Argentina sigue una senda de ajuste fiscal y reducción del Estado en diversos ámbitos.

El Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social de Brasil se erige como protagonista central en este escenario, anunciando un programa sin precedentes para impulsar la industria. Mercadante detalla que el gobierno brasileño destinará créditos subsidiados, aportes no reembolsables e inversiones de capital, sumando un total significativo para fomentar el crecimiento económico.

“Nuestro objetivo es volver al nivel histórico de los últimos 30 años, con emisiones equivalentes al 2% del PBI. Esto se hará con proyectos capaces de transformar la economía brasileña y que promuevan una nueva industria, la transición energética, la transformación digital y ecológica”, sostuvo.

Mientras tanto, en Argentina, las políticas de desburocratización y apertura comercial implementadas por Javier Milei contrastan con la visión industrialista de Brasil. La atracción de inversiones hacia Brasil, especialmente en el sector automotriz, genera inquietud entre los industriales argentinos.

Mercadante con respecto al rol del BNDES en este contexto, destaca su importancia como el banco de desarrollo más grande de América, subrayando la necesidad de promover proyectos transformadores para la economía brasileña.

“En febrero lanzamos el programa Nova Indústria Brasil, que tiene como objetivo recuperar y modernizar nuestro parque productivo. Para ello, BNDES y FINEP, la agencia brasileña de financiación de la innovación, pondrán a disposición hasta 2026 271 mil millones de reales en forma de crédito, 21 mil millones de reales en forma de recursos no reembolsables y 8 mil millones de reales en inversiones de capital”, expresó.

La credibilidad de Brasil ante los inversores internacionales se fortalece, reflejada en la reducción del riesgo país y en la emisión exitosa de bonos soberanos sostenibles. Mercadante proyecta un crecimiento económico sostenido, respaldado por políticas públicas orientadas hacia la inversión y el desarrollo industrial.

En el frente de las reformas fiscales, el gobierno de Lula celebra la aprobación histórica de una reforma tributaria, que simplifica el sistema impositivo y fomenta un entorno más favorable para la inversión. Además, se plantea una agenda progresiva para gravar a los sectores más acomodados, en línea con el objetivo de promover la equidad fiscal.

“La aprobación de la reforma tributaria es un logro histórico en Brasil, el país esperó 30 años por esta medida que ahora implementa el Gobierno de Lula y que se logró con un amplio diálogo en el Congreso y el apoyo del empresariado. Sin aumentar la carga tributaria, la reforma crea un impuesto al valor agregado, unifica impuestos, reduce tasas, reduce la guerra fiscal entre estados y municipios y brinda exenciones para productos esenciales en la canasta básica de alimentos. La reforma fiscal simplifica, reduce la burocracia, elimina los impuestos acumulativos, crea un entorno más favorable para la inversión y hace que la economía sea más productiva, más competitiva y más justa”, cerró.

Fuente: Ámbito Financiero

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Según el Indec la actividad industrial creció en enero 6,3% interanual y la construcción 2,6%

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El índice de producción industrial manufacturero (IPI manufacturero) registró en enero una suba de 6,3%, respecto a igual mes de 2022, mientras que la actividad de la construcción avanzó 2,6% en el mismo período, informó hoy el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec).

En enero de 2023, el índice de la serie desestacionalizada de la industria mostró una variación positiva de 0,7% respecto a diciembre.

En enero de 2023, catorce de las dieciséis divisiones de la industria manufacturera presentaron subas interanuales, lideradas por “Alimentos y bebidas”, 9,1%; “Industrias metálicas básicas”, 8,9%; “Vehículos automotores, carrocerías, remolques y autopartes”, 24,8%.

En el otro extremo, mostraron disminuciones las divisiones de “Sustancias y productos químicos”, 4,5%; y “Otro equipo de transporte”, 3,3%.

En tanto, en el primer mes del año el indicador sintético de la actividad de la construcción (ISAC) marcó una suba de 2,6% respecto a enero de 2022, detalló el organismo.

Además, en enero de 2023, el índice de la serie desestacionalizada mostró una variación positiva de 4,3% respecto al mes anterior.

En el consumo aparente de los insumos para la construcción en enero de 2023, las mayores subas, con relación a igual mes del año anterior, se registraron en hormigón elaborado, 26,3%; en el resto de los insumos (incluye grifería, tubos de acero sin costura y vidrio para construcción), 15,8%; y yeso, 11,4%.

En tanto, se observan bajas de 26% en pisos y revestimientos cerámicos; 20,8% en artículos sanitarios de cerámica; 13,5% en ladrillos huecos; y 8,7% en cales.

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La actividad industrial subió 3,6 % durante marzo y la construcción 1,9 % informó el Indec

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El Índice de Producción Industrial Manufacturero subió durante marzo 3,6% en relación a igual mes del año pasado, mientras que el Indicador Sintético de la Actividad de la Construcción (ISAC) avanzó 1,9% en el mismo período, informó hoy el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec).

Con estas mejoras, el sector manufacturero acumuló un alza del 3,7 % en el primer trimestre del año, y la construcción marcó un incremento del 1,3%. mientras que en el cotejo con el mes previo -febrero-, la industria durante marzo mostró una baja del 1,9% y la construcción un retroceso del 4,1%, precisó la dependencia oficial.

“Cerramos el mejor primer trimestre industrial en 4 años: la producción industrial no solo fue mejor a la de 2020 y 2021, sino que fue 9,8% mayor a la de 2019”, afirmó tras darse a conocer las cifras del Indec, el ministro de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas, a través de su cuenta de Twitter.

El ministro resaltó que la Argentina lleva “21 meses consecutivos recuperando empleo industrial formal. Hoy hay 67.000 empleos industriales formales más” que cuando llegó el actual gobierno, a lo que pidió “No olvidar: en 46 de los 48 meses del gobierno de (Mauricio) Macri se destruyó empleo industrial”.

El Ministerio de Economía destacó que el indicador de actividad industrial elaborado por el Indec creció algo por debajo del 8,7% registrado en febrero, y conformó la segunda suba luego de caer 0,9% en enero, cuando mostró la primera retracción tras 14 meses en alza

Así, el nivel de marzo en el cotejo interanual, el sector fabril se ubicó 8,6% por encima del nivel precovid de febrero de 2020, 15,4% por encima del de marzo de 2019, y en niveles similares a los de marzo de 2017 y 2018.

Entre las razones del mejor desempeño se identificó el aumento de la circulación, la presencialidad laboral y escolar, y la mayor realización de eventos, a partir de las menores restricciones sanitarias, como en los casos vinculados a la indumentaria, edición e impresión, y producción de algunos rubros de alimentos, entre otros

Por sector, en marzo crecieron de forma interanual 12 de los 16 sectores. Las mayores se registraron en “Otro equipo de transporte”, con el 46,9%; Prendas de vestir, cuero y calzado, 27,3%, que brindó el máximo aporte del mes con 1,2 puntos porcentuales; y Tabaco, con el 2,2%.

Se destacaron también las subas en los rubros Madera, papel, edición e impresión, con un avance de 7,2%: Maquinaria y equipo, 5,9%; Químicos , 4,1%; y Alimentos y bebidas, con un incremento del 1,6%.

En cambio, registraron bajas los rubros “Otros equipos, aparatos e instrumentos”, con el 6,2%; Muebles y colchones, 3,9%; Refinación de petróleo, 2,8%; y Minerales no metálicos, 0,6%.

El Indec también relevó las expectativas de los empresarios sobre cómo esperan que evolucione la demanda interna hasta junio inclusive el 36,5% de los consultados aseguró que seguirá en aumento, contra un 16% que anticipó una disminución y el 47,5% que no prevé mayores cambios.

En cuanto a las exportaciones, el 26,6% de los consultados por el Indec estimó que aumentarán contra una 17,2% que prevé una disminución, mientras que el 56,2% no anticipó mayores variantes.

En cuanto al sector de la construcción, el aumento del 1,9% en marzo estuvo acompañado por un aumento en ocho de los 13 insumos relevados.

Kulfas destacó al respecto que “la construcción también coronó el mejor primer trimestre de los últimos 4 años. La actividad del sector fue 3,9% mayor a la del primer trimestre de 2019”, mientras que “el empleo de la construcción también se recupera con 40.000 puestos formales más que antes de la pandemia”.

Lideraron el crecimiento los despachos de “Resto”, que incluye tubos sin costura, vidrio y grifería, con un alza del 36,2% interanual; Asfalto, 26,5%; y Placas de Yeso, 10,9% .

En cambio, los insumos con mayores caídas fueron Ladrillos, 9,9% interanual; Mosaicos, 5,1%, y Pinturas, 4,6%, insumos más asociados a obras chicas o de refacción.

En cuanto a las expectativas para el trimestre que cierra en junio, entre los empresarios que se dedican prioritariamente a la obra privada, el 34,5% estimó que continuará en aumento, contra un 6,9% que prevé una reducción y un 58,6% que no habrá mayores inconvenientes.

En tanto, entre los que realizan mayormente obra pública, el 32,9% anticipo una suba en el nivel de realización, 11,4% una disminución, y el 55,7% no vislumbró mayores cambios.

Con respecto al tipo de obras que se realizarán en los próximos tres meses, las empresas que se dedican principalmente a las obras privadas repartieron sus respuestas de la siguiente manera: viviendas, 18,2%; otras obras de arquitectura, 11,8%; obras viales y pavimentación, 10,9%; montajes industriales, 9,8%; infraestructura de gas, 8,5%; edificios industriales, 8,3%; y distribución de agua y cloacas, 8,1%; entre otras.

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La industria cayó 5% mensual en mayo, impactó el cierre estricto por Covid-19

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El nivel de actividad de la industria registró en mayo un incrementó de 30,2% en relación a igual mes del año pasado, mientras que en el sector de la construcción la mejora fue de 70,9% en similar período, informó hoy el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec).

En lo que respecta a abril pasado, la actividad fabril de mayo marcó un descenso de 5%, y en el caso de la construcción mostró una merma del 3%.

En el marco de un aumento en los contagios de Covid-19 y un endurecimiento de las restricciones sanitarias, la industria cayó un 5% mensual en mayo. De esta manera, el sector acumuló su segundo retroceso consecutivo y por primera vez en siete meses funcionó por debajo de los niveles prepandemia.

Según el Índice de Producción Industrial (IPI) construido por el INDEC, las mayores caídas respecto de abril se observaron en Tabaco (-33,1%), Muebles y colchones (-10,1%), Prendas de vestir, cuero y calzado (-8,6%), Productos de metal (-7,7%) y Minerales no metálicos (-7,5%). Solo cinco rubros mostraron mejoras: Otros equipos de transporte (+7,7%), Vehículos automotores (+4,9%), Productos textiles (+4,2%), Refinación de petróleo (+4,1%) y Químicos (+0,1%).

En términos interanuales se verificó un salto del 30,2% aunque vale remarcar la baja base de comparación ya que mayo de 2020 fue uno de los meses más críticos para la actividad económica desde la llegada del coronavirus al país. Los rubros que más contribuyeron a este avance fueron Industrias metálicas básicas (+85,1% anual), la Industria automotriz (+275,2%) y Maquinaria y equipo (+72,8%).

Sin embargo, el IPI resultó un 1,1% inferior al de mayo de 2019, cuando todavía no había pandemia, y 1,8% menor al de febrero de 2020, el mes previo a la irrupción del Covid-19.

“La dinámica del mes estuvo afectada en parte por las restricciones a la movilidad de la última semana de mayo, además de la presencia de problemas logísticos con el personal derivados del aumento de contagios de Covid-19”, explicaron desde el Ministerio de Economía.

“A esto también se sumaron problemas específicos de las ramas como por ejemplo, el cese de comercialización iniciado por los productores ganaderos ante las limitaciones a las exportaciones del sector, la limitación en el abastecimiento de oxígeno que afectó la producción siderúrgica, los cortes en la provisión de gas natural que afecto al sector metalmecánico, entre otros”, acotaron.

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