“Contar con un sello PEFC brinda muchos beneficios a la hora de exportar o de proveer a firmas que venden al exterior”, señaló la gerente de APICOFOM, Cristina Ryndycz. Destacó que la inscripción está abierta hasta fines del mes de febrero y que las empresas que se incorporen en este plazo tendrán bonificado el primer año de trabajo.
Durante una entrevista con Canal 12 (Misiones), la representante de la entidad foresto industrial sostuvo que “esta iniciativa es financiada por el Programa de Sostenibilidad y Competitividad Forestal del Ministerio de Agroindustria de la Nación, a través de un crédito del BID”, y que esta modalidad de certificación “es la más adecuada para pequeños y medianos productores forestales y foresto industriales”.
“Mediante esta propuesta las empresas que se integren obtienen un certificado de Cadena de Custodia PEFC, y un modelo de gestión y trazabilidad, competitivo, específicamente elaborado para el establecimiento industrial y que cumple con los requisitos de certificación de un esquema globalmente reconocido; les permite implementar un modelo de gestión y trazabilidad de escala para la comercialización de los productos elaborados y para el pago de los gastos de producción, incluyendo los de certificación; promueve la capacidad de integrar cadenas de valor más competitivas; y prevé los recursos económicos iniciales para la certificación”.
En este sentido, Ryndycz subrayó la experiencia positiva que ya se logró con un grupo de 3 empresas asociadas que “tras 9 meses de trabajo alcanzaron lo exigido por la normativa prevista en cuestiones ambientales, sociales y económicas; y de hecho, ya estamos próximos a cerrar la primera auditoria. Es una gran satisfacción, porque contar con ese sello PEFC agrega valor a los productos de nuestras empresas”.
“Sabemos que los empresarios están abocados al día -expresó al finalizar-, pero esto es una cuestión estratégica. Hay que apostar a la evolución y el crecimiento pensando en los mercados internacionales aunque aún no exporten, porque quizás provean a una empresa que sí lo haga y estar certificados es un plus muy importante”.
Los interesados en conocer más detalles del programa o en formar un grupo de implementación cadena de custodia PEFC -donde APICOFOM es la oficina central-, deberán comunicarse telefónicamente al 376 447 1188 o enviar un email a apicofom@gmail.com
Sobre el PEFC
El Programa para la Homologación de Sistemas de Certificación Forestal (PEFC) es una organización internacional, no gubernamental y sin fines de lucro, dedicada a promover la Gestión Forestal Sostenible (GFS) a través de la certificación de tercera parte independiente.
El PEFC trabaja a lo largo de toda la cadena de valor forestal para promover buenas prácticas en el bosque y asegurar que tanto la madera como los productos forestales no madereros (PFNM) sean producidos respetando los más altos estándares ecológicos, sociales y éticos. El logotipo PEFC garantiza a los clientes y consumidores que están comprando productos provenientes de bosques gestionados de forma sostenible.
El Consejo PEFC es una organización que reconoce y homologa sistemas nacionales de certificación forestal desarrollados localmente con la participación de todas las partes interesadas y adaptados a las realidades, prioridades y condiciones de cada país.
Cada sistema nacional de certificación forestal se somete a una evaluación rigurosa, internacional e independiente, que considera los puntos de referencia de sostenibilidad del Consejo PEFC. Estos puntos de referencia son el resultado del amplio consenso de la sociedad, expresado en los procesos y directrices internacionales e intergubernamentales, respetados a nivel mundial, de promoción de la gestión sostenible de los bosques.
El presente año quebró el devenir de manera abrupta. La pandemia y la cuarentena nos obligaron -como ciudadanos y como factores de producción- a reinvertarnos y a asumir nuevos desafíos, para la mayoría, jamás imaginados. Todas las gestiones, tanto de Gobiernos como institucionales, se tuvieron que adaptar a otras formas y otras prioridades, y APICOFOM no estuvo exenta de esta realidad.
En el segundo año de mandato del presidente Guillermo Fachinello se replantearon las modalidades existentes para atender las nuevas urgencias, y a partir de ese estadio la institución se potenció.
“APICOFOM tenía una fuerte programación de actividades, y la pandemia nos cambió todo, no solo los proyectos sino además la forma de ver y asumir nuestro rol. Pero frente a este reto salimos muy fortalecidos porque nos hizo ver lo que significa la asociatividad y el trabajo de las cámaras. Realmente nos sorprendió la cantidad de socios y no socios que vinieron APICOFOM a pedir a pedir ayuda o asesoramiento”.
Primer tramo del 2020
Como se había planeado, en el inicio del año se concretaron algunas reuniones. En enero, por caso, con el Ministro de Desarrollo Productivo de la Nación, Matías Kulfas, y el Secretario de Industria, Economía del Conocimiento y Gestión Comercial Externa, Ariel Schale; junto a Pedro Reyna y representantes de la Unión Industrial Argentina. “En ese marco explicamos las necesidades de inversión que teníamos para el proyecto de una usina de energía a partir de biomasa en el centro de la provincia de Misiones, que tenía como uno de sus objetivos -junto a nuestra compromiso con el cuidado del medio ambiente y en pos de la eficiencia energética- dejar de depender de las pasteras para utilizar la biomasa foresto industrial de los pequeños y medianos productores; aunque sin saber, claro, que íbamos a tener en Misiones este conflicto con el precio del chip”.
Pero a partir de marzo, fue barajar y dar de nuevo. La incertidumbre sanitaria y la falta de experiencia ante esta emergencia, llevó a la necesidad de paralizar todas las actividades, las que muy lentamente fueron luego de varios meses retornando a una nueva normalidad. “El sector foresto industrial prácticamente nunca se detuvo porque fue una de las primeras actividades en ser reconocida como ‘esencial’, debido a lo necesaria que resulta para la industria farmacéutica y la de alimentación, pero a su vez también para los hospitales. En ese contexto, se incrementó más del 30 por ciento la cantidad de socios y hemos atendido consultas a más de 300 empresas, de las cuales 200 no son asociadas pero las atendimos igual porque la idea era brindar soluciones. Se hizo un trabajo muy fuerte con el Gobierno Provincial y con los Gremios, con quienes en ese momento trabajamos codo a codo para que no se pare la industria, y si buen tuvimos muchos contratiempos, entre todos los fuimos solucionando”, indicó Fachinello.
También destacó que “hubo una importante acción del Gobierno nacional al fondear a las empresas con efectivo, el ATP (Asistencia de Emergencia al Trabajo y la Producción), y eso -junto al dinero que se le dio a la gente con el IFE- motorizó actividad industrial en forma progresiva. El sector tuvo una explosión de pedidos, siendo que veníamos trabajando casi a media máquina en los primeros como es normal los primeros meses del año, y si bien los costos de producción se incrementaron y no pudimos trasladar eso a nuestros precios finales, también es cierto que no creíamos que iba a haber tanto demanda”.
Este contexto relativamente favorable en el mercado interno también se verifica a nivel global. “Las exportaciones se aumentaron. China, por ejemplo, se despertó y duplicó sus compras; mientras que los mercados de Italia, de España y de Centroamérica nos sorprendieron porque empezaron a adquirir madera con bastante valor agregado, como tableros, marcos de puertas y partes para camas y muebles”.
Capacitaciones para promover el consumo de madera
Bajo esa consigna, APICOFOM llevó adelante diversas actividades para fomentar el uso de la madera en la construcción con madera y de madera. Con la modalidad “online”, la entidad implementó la “Diplomatura en Uso y Construcción con Madera”, una experiencia diseñada específicamente para arquitectos, ingenieros y profesionales afines.
“Para ello firmamos un convenio con el Instituto Misionero de Estudios Superiores (IMES), que tiene rotunda aceptación de parte de profesionales de todo el país, y que superó nuestras expectativas, lo que demuestra la necesidad latente de formación en esta materia”.
“Por otra parte -continuó-, con FAIMA y la Dirección General de Programas y Proyectos Sectoriales y Especiales (DIPROSE) -área dependiente del Ministerio de Agroindustria de la Nación-; trabajamos en el Programa Asistencia -Técnica a Empresas. Esta experiencia piloto representa una gran oportunidad para 20 empresas que fueron asesoradas por ingenieros especializados en diversas etapas de la producción industrial, principalmente, en secado de madera y afilado de herramientas de corte. Es importante destacar que en la mayoría de los casos estas Pymes no hubieran podido implementar esta modalidad por su propia cuenta, y que además todas las empresas manifestaron haber mejorado significativamente su productividad y su competitividad”.
“Esta experiencia piloto única en el país tuvo excelentes resultados, y agradecemos la confianza de la DIPROSE y de FAIMA al habernos puesto a cargo. Con los resultados del seguimiento que realizaron los técnicos y los empresarios, se establecerá un modelo base para replicar en otras provincias”, subrayó el dirigente.
A estas acciones, Fachinello le sumó el proyecto del laboratorio de análisis químico y para pruebas de tensión de madera estructural, un tanto demorado por la pandemia: “Esta situación nos tiene un poco trabados porque no podemos girar el dinero para importar el equipamiento, pero ya hicimos las gestiones necesarias y solo restan cuestiones burocráticas”.
Finalmente, en cuanto a la actividad institucional, Guillermo Fachinello mencionó que la entidad “viene asesorando a empresas que se suman a la exportación. Hay muchos socios chicos y medianos que empezaron a incursionar en los mercados internacionales y eso es muy positivo, más aún cuando a ello le sumamos el desarrollo de un Sello de Cadena de Custodia que va a ser único en el país y que para nosotros representa un orgullo. Tenemos un técnico en APICOFOM dedicado a promoverlo y para eso está visitando a las empresas, y si bien sabemos que es un momento difícil porque algunos grandes mercados -como China- hoy no piden certificaciones, nos estamos preparando para poner en valor nuestros productos, más aun teniendo en cuenta que cuando haya menos ventas contar con ese sello va a representar un plus valor muy importante”.
Sobre programas de viviendas y financiamiento
En cuanto a las políticas públicas relacionadas a la foresto industria, Fachinello mencionó una incipiente reactivación de promoción de planes de construcción de viviendas. “Con el Gobierno Nacional y el provincial (a través del IPRODHA) estamos construyendo 870 casas y hay unas 1.500 en proceso de licitación. Esto es importante porque la fabricación de viviendas mueve toda la cadena, desde el vivero hasta el pintor, y queremos difundir los beneficios de este sistema a nivel nacional, a través de los Institutos de Vivienda de otras provincias, para que haga sus primeras armas y motorizar la actividad”.
En cuanto al relanzamiento del PROCREAR, Fachinello adelantó que “nos pidieron unos modelos un poco más chicos, de 34 metros y 58 metros cuadrados, y tenemos muchas expectativas de que esto se ponga en marcha porque recibimos muchas consultas”.
“A nivel provincial además, ya se están habilitando en el interior algunos Planes Techo, lo que permite que los aserraderos más chicos puedan proveer a los municipios”, destacando que se viene haciendo hincapié en que “se entreguen materiales y productos elaborados de calidad, para que podamos competir con otros sistemas de construcción”.
“Otro tema importante para el sector es el financiamiento, y de cara a esa demanda integramos la Mesa del Banco de la Nación Argentina, trabajando para la implementación de muchas líneas de crédito, a la vez que gestionamos créditos y logramos el refinanciamiento de algunas deudas, con importante quita de interés”.
De similar interés fue el encuentro que se desarrolló entre el presidente del Banco de Inversión y Comercio Exterior (BICE), José Ignacio de Mendiguren, y la Confederación Económica de Misiones (CEM), con la participación de su titular, Alejandro Haene (y numerosa representantes de las empresas que la conforman); marco en el cual técnicos de la entidad nacional presentaron las líneas de financiamiento que disponen para las industrias de Misiones.
“Allí, explicamos cuáles son las necesidades y expectativas del sector, que demanda crédito para muchos tipos de inversiones, y la necesidad de contar con tasas de interés sensiblemente menores a las del mercado”, señaló Fachinello.
A esas iniciativas se le suma un reiterado reclamo de las industrias, el costo que representa la Tasa de Alumbrado Público que los Municipios recargan en la facturación del servicio. “En algunos casos llega al 10 por ciento, y es muy ítem muy oneroso. Para encontrar una solución mantuvimos reuniones con el presidente de Energía de Misiones y algunos intendentes y si bien obtuvimos repuestas en algunos municipios, la realidad es que aún son muy pocos. Esperamos poder concretar esta demanda en toda la provincia, porque es un impuesto muy injusto”.
Más adelante, y tras destacar que “llevamos adelante varias acciones conjuntas con varios Ministerios provinciales, como el de Ecología y el del Agro y la Producción”; Fachinello afirmó que “también con la Universidad Católica de Santa Fe desarrollamos iniciativas. Trabajamos en cuestiones técnicas de la madera y el diseño, a partir de la cual recibimos consultas desde Francia interesados en intercambiar información entre todos, y ese reconocimiento genera mucho orgullo”.
En el tramo final de la charla, el presidente de APICOFOM remarcó la importancia de haber podido incorporar un representante de la institución en la comisión paritaria de FAIMA. “Poder incorporar nuestra voz en ese espacio es muy importante y un anhelo de hace muchos años. Es que nuestras industrias cuentan con mucho personal -100, 200 o hasta 500 empleados-, y esa realidad dista mucho de aquellas empresas que dan trabajo a 5 o 6 y para las cuales la escala salarial no representa un ítem tan importante. Participar de esa mesa nos permite debatir de otra manera los intereses de la industria. También en el ámbito de FAIMA -junto a INTI y AFOA- venimos trabajando en el rotulado de la madera, ya que contar con alguna normativa específica es un pedido puntual de los corralones, y a nosotros nos sirve para poder promocionar la madera estructural, un mercado con un techo muy alto y en el que podemos ofertar productos de calidad a muy buenos precios”.
“El sector mostró nuevamente su capacidad de respuesta”
Cuando en el mes de abril se observaba la extensión de la crisis por el COVID-19, y poco se sabía sobre prevención y tratamiento, el Gobierno Argentino implementó diversas acciones sanitarias, entre otras, la preparación del predio de Tecnópolis para recibir personas afectadas por el virus.
Entre otras necesidades, Nación solicitó camas de madera y la industria maderera misionera brindó soluciones: “A partir de un pedido del presidente Alberto Fernández al gobernador Oscar Herrera Ahuad, muchas empresas del sector fabricaron en total cerca de 3 mil camas para enviar a ese centro y también a varios municipios del conurbano bonaerense. Para nuestra provincia además, también se produjeron hospitales de campaña y camas y mesas de luz para instalarlas en clubes, de manera preventiva; y por todo esto es que nuestra actividad fue la primera en volver a trabajar”.
“Dimos respuestas efectivas a cada pedido en menos de 10 días, y -como en otras oportunidades- el sector foresto industrial de Misiones demostró su capacidad y compromiso para brindar respuestas ante las emergencias”, aseveró.
Estará a cargo del ing. Emilio Bragado, especialista en la temática. El encuentro que se realizará hoy miércoles 18 de noviembre, a partir de las 19 horas, vía zoom.
En el evento -que se desarrollará en el marco de la Diplomatura en Uso y Construcción Eficiente con Madera- el reconocido especialista abordará aspectos relacionados a cómo la madera ayuda a mitigar el efecto invernadero; evidencias científicas del cambio climático; importancia de los bosques a nivel mundial; y beneficios del uso de la madera en la construcción, como eficiencia energética, contribución de oxígeno y limpieza y absorción del aire.
Se pueden solicitar más informes telefónicamente al 376 447 1188, o vía email a apicofom@gmail.com
En medio del debate por el precio del raleo y el chip en Misiones, Economis entrevistó a Fernando Correa, un experto en grandes proyectos foresto- industriales que trabaja en Pôyry, la consultora de origen finlandés líder a nivel mundial en este rubro.
Correa nació en Tucumán, pero desde hace más de 20 años se fue a vivir al exterior. Estuvo años en Finlandia y actualmente trabaja en la sede de Madrid de la firma finlandesa. Desde allí asesora a grandes grupos con proyectos para invertir en la industria de pasta celulósica.
La firma fundada en 1958 por Jaakko Pöyry está casi siempre detrás de la mayoría de los proyectos de grandes inversiones en la industria pastera, esos que involucran cifras de entre 1.000 y 3.000 millones de dólares y que hoy se hacen con una capacidad de producción nunca por debajo del millón de toneladas (casi tres veces el volumen de Arauco Argentina, planta inaugurada en 1982 cuando el negocio admitía otras escalas).
El sello de esta consultora en un plan de inversión, es también un signo de viabilidad de un negocio en esta materia para el mercado: bancos, organismos multilaterales de crédito, multinacionales, inversores, organismos oficiales, o todo aquel con interés en apostar al sector forestal. Si Pôyry dice que el negocio es viable, el proyecto ya tiene otro valor.
Correa monitorea todo lo referido a este mercado, desde el precio internacional de la pasta celulósica, la demanda mundial de papel para embalaje, tiusse o impresión; las tasas de interés en EE.UU. o Europa y, por supuesto, también el valor de la materia prima para producir una tonelada de pasta.
Argentina, con la madera más barata del mundo
“Argentina tiene la madera más barata del mundo, siempre fue así y ahora tiene un valor especialmente bajo”, explica Correa, mientras muestra unas curvas de evolución de la tonelada de raleo medida en dólares entre países tan disimiles como Argentina, Uruguay, Chile, Australia o Estados Unidos.
El gráfico, que muestra muchas líneas (de todos los países donde hay pasteras) tiene una que se destaca en verde, bien abajo, solita. Ese es el precio de la materia prima en la Argentina.
Siempre al fondo de la tabla. Así que nadie mejor que Correa, experto internacional y argentino, para explicar los “por qué” de esta situación que, del otro lado de la mesa, se traduce en productores forestales a los que históricamente siempre les falta “cinco para el peso”.
No se puede comparar Argentina con otros países
“Argentina tiene la madera más barata del mundo, si, pero cuidado, es incorrecto compararte con otros países y decir: el valor debería ser mayor. El valor es el que es por múltiples factores. Tiene que ver con los costos de producir y una ganancia que se agrega y no es comparable”, advierte Correa.
Además, explica que la Argentina tiene sobreabundancia de materia prima (madera) que tira el precio para abajo y la ausencia de más industrias que apuntalen la demanda de esa sobre oferta. “Si mañana ponen una pastera nueva, el precio va a subir inmediatamente”, asegura.
Y acá viene lo más complicado. Argentina tiene materia prima barata, si, pero el ámbito para hacer negocios que castigan también y han derivado en una total ausencia de inversiones forestales nuevas en los últimos 40 años. Todo esto mientras en Chile, Uruguay y Brasil, las inversiones multimillonarias en este rubro florecieron.
A esta situación, se agrega el tiro de gracia: Paraguay, que directamente no tiene bosques suficientes, ya tiene confirmada una inversión de más de u$s 2.000 millones en una pastera en el departamento de Concepción, con participación de inversores locales (la familia Zapag, de Copetrol) e inversores chinos y austríacos, según lo que se hizo público hasta ahora.
Cuando se concrete y, probablemente, la Argentina le envie los troncos sin mayor valor agregado, se materializará otra gran frustración en el camino al desarrollo de nuestro país.
¿Cómo se atraen las inversiones?
“Que la materia prima sea la más barata del mundo ni siquiera es decisivo para captar inversiones. Hay muchos otros factores que los inversores tienen en cuenta, es importante la estabilidad macroeconómica, las seguridad en las reglas del juego a largo plazo”, señala Correa.
“Paraguay está avanzando en un proyecto para instalar una industria de pasta celulósica de 1 millón y medio de toneladas (entre 4 y cinco veces la capacidad de Arauco Argentina) y tiene sólo 50.000 hectáreas de bosques en todo el país”, explica Correa. (N. de la R.: Misiones, nada más, tiene diez veces esa cantidad de bosques para la producción forestal).
En el gráfico, la evolución de la ton de raleo de pino en u$s. Argentina siempre es el más barato, comparado aquí con Brasil, España, EE.UU. o Sudáfrica. Sólo en el retraso cambiario previo al estallido de la Convertibilidad (2000 y 2001) hubo precios similares a estos países.
-¿Por qué la Argentina tiene la madera más barata del mundo?
-Eso se debe a muchos factores, no es negativo que tenga el costo bajo, al contrario es una ventaja. Pero tenés que tener cuidado, que el costo de la madera no es todo lo que incide en el costo de la producción. Esto significa que en celulosa, que es el principal uso de la madera, por la cantidad de madera que usa, mas o menos el 40 por ciento del costo es madera (materia prima).
Comparativo de la evolución de la tonelada de pino para producción de pasta celulósica.
-¿Podrías desglosar el otro 60 por ciento, típicamente?
-Tenés varios ítems: Producción de energía, mano de obra, costos fijos. Son distintos, no es solamente materia prima.
-¿Cuál es la materia prima principal, para la producción de pasta celulósica?
-Principalmente madera y luego algunos químicos y soda cáustica y energía.
-¿Cuando decís madera, es siempre el raleo de pino u otras especies?
-No siempre. Se puede usar cualquier tipo de madera, vieja y joven, pero la madera joven de raleo no se puede usar para otra industria de mayor valor agregado. China, por ejemplo, paga cara la materia prima. Porque es el costo puesta en planta (del árbol) y en China llega madera astillada desde afuera (se refiere al rollizo de eucaliptus, que desde hace un tiempo, también está enviando la Argentina desde los puertos de Ibicuy y Concordia).
Argentina siempre está en el cuadrante bajo. Cuando analizás el costo de producción es relevante el hecho de que el comercio de la madera en la Argentina no puede decir: la madera me cuesta esto, y el producto de Corrientes le quiere vender a Papel Misionero a 60 dólares, porque eso es lo que cuesta en Uruguay. Ese razonamiento es incorrecto.
Argentina esta bajo no solamente por el tipo de cambio que ahora está alto (se refiere al dólar en la Argentina). El costo es bajo por el potencial forestal de la Argentina. En Argentina la madera crece bien, rápido y es de calidad. Por eso hay un costo bajo. Hoy está particularmente bajo, porque nadie la demanda. En el momento que haya una fabrica de pasta celulosa, el precio sube para arriba
-¿Sería razonable tener valores similares a Uruguay o Brasil?
-No, Argentina tiene que tener el costo de producción, más el margen de su productor. Si instalo una industria y comparo costos de producción, con los costos de madera en china o Finlandia, no es realista. Los costos son tuyos, de mano de obra, energía, todo, son de la Argentina.
-¿En el producto final, la tonelada de pasta celulósica si el precio es comparable entre países?
-El producto final sí, sale al mundo y ahí si tienen un precio que tiene que ser competitivo. Porque compite con otros países, es un commodity y si tenés un producto eficiente, podes competir en el mercado global.
-Pero en la materia prima, no.
-Exacto. No tenés que mirarte en el espejo de los demás, tenés que mirarte en el espejo tuyo. Una inversión forestal, con una tasa interna de retorno del 10 o 15 por ciento, (en dólares) está buena. ¿Qué banco te paga eso? No es que si Uruguay vende la tonelada a 40 dólares, lo vendo a 40. No es lo mismo. Lo mismo pasa con los coches o las pelotas de fútbol. El costo de la materia prima no es comparable, el precio del producto final, sí. Distinto es el precio de la madera astillada (el rollizo de eucaliptus) que se le vende a China desde la Argentina. Ese sí, si lo puedo comparar con madera similar que le venden urugauyos a los chinos. Madera en rollo.
-Si soy inversor internacional y miro estos precios, ¿no surge la idea: Pongo una pastera en la Argentina?
-No, porque como te habrás dado cuenta, el precio de la madera siempre fue bajo en la Argentina. Y el precio de la madera no es el único aspecto para que un inversor invierta en la Argentina.
-¿Qué otros aspectos entran a jugar en la decisión?
-Estabilidad económica, riesgo financiero, costo de capital. Son partes no intrínsecas a la parte forestal, pero es parte del entorno. La estabilidad socio política, estabilidad macro económica. El riesgo país.
-Supongo que este cepo que impidió a firmas sacar dividendos o pagar deudas con bancos o casas matrices, genera impacto en futuras posibles inversiones.
-Absolutamente, desde mi punto de vista si. Imaginate que harías si te dicen que para trabajar o ganar dinero, el dinero se queda en la oficina y no lo podés llevar a tu casa, no tiene sentido. Una parte te puede servir porque comés en el restaurante del edificio de tu oficina, pero una parte tenes que llevarte a casa.
-¿Esto hizo que en los últimos 20 años las inversiones en industria pastera crecieron en Uruguay, Brasil, Chile, pero no en la Argentina?
-Si.
-¿Cómo se ve desde exterior a la Argentina en este rubro? Ustedes hablan con inversores de todo el mundo en este sector, que deben mirar todos los países con potencial.
-Argentina tiene mucho potencial. Claro. Cada vez que no se hace una inversión así en la Argentina se está construyendo en otro sitio. Hay un mercado, una demanda y un producto en particular que llama a esa inversión, cada vez que s pierde en la Argentina, ya se instaló en otro sitio. Hay que esperar a que las condiciones sean tal que requieran otra fábrica.
-¿Con Macri los primeros dos años parecía que se abría el panorama para estas inversiones?
-Con Macri había muchísimos iniciativas, preguntas y consultas sobre inversiones en el país. Salieron en los medios estas manifestaciones de interés, pero nada se concretó y después del primer año ya empezaba a haber dudas, por eso nadie avanzó.
–¿Cómo está el mercado de la pasta celulósica?
-Depende de cuál es el producto final de la pasta celulósica. Esta un poco mas bajo que lo que era antes de la pandemia, pero no en bajos históricos. En el sector de embalajes hace poco tiempo subió, el precio de la madera para embalaje. La parte de impresión venia cayendo y bajó más por la pandemia, pero es una tendencia que tiene que ver con la digitalización. En cambio otras cosas, como la celulosa para la producción de para barbijos o mascarillas, subió. La celulosa que se usa para tissue, subió mucho.
-¿Papel Misionero y Arauco Argentina qué hacen?
-Embalaje, Papel Misonero bolsa de harina, azúcar, súper y Arauco Argentina hace celulosa kraft blanqueada para distintos tipos de cajas. También se usa para mezclar el papel higiénico y toallitas, para eso se usa celulosa de eucaliptus, pero con un porcentaje de fibra larga de coníferas (las que hace Arauco Argentina).
-¿Está bien vender troncos pelados a China?
-Claro, lo hizo Chile por 20 años, hasta que empezó a poner sus propias fábricas. A comienzos de los 80, Chile le vendía madera en rollo a Tailandia, China, Japón, todavía la sigue vendiendo. La exportación, te da la posibilidad de que el sector forestal primario siga exportando y las plantaciones produzcan mejor y mas barato. En Chile y Brasil, las inversiones las hicieron empresas de allá. En Uruguay son multinacionales. En Argentina también, firmas como Ledesma, Arcor o Molinos podrían invertir en pasteras. Sabrían balancear mejor el riesgo país.
-¿No es mala señal no poder darle más valor agregado?
-Por supuesto que será mejor agregarle todo el valor que se pueda, pero si no tenes otra alternativa y el productor ya hizo su inversión y tiene su capital invertido por 15 años y no lo puede cortar porque no tiene a quien venderlo. Para replantar tiene que cosechar y vender, lógicamente al vender con poco valor agregado, está cobrando menos dinero y se va mucho dinero en la logística.
-¿Qué me podés decir del proyecto de la pastera en Paraguay?
-Estamos haciendo algunos trabajos, así que solo puedo comentar lo que es público. Es un fondo de inversores que están considerando la fabrica, salió en los medios no hace mucho que esta negociando la parte financiera, esta avanzando, un millón y medio de toneladas de fibra corta, similar a las que hay en Uruguay. De eucaliptus. Le podrían comprar a la Argentina, por supuesto. Hay que aprovechar el río, la logística no es tan pesada.
-¿Es importante la estabilidad económica de Paraguay para concretar esa inversión?
-Paraguay tiene hace 15 años el dólar y la inflación al mismo nivel. Tiene un marco impositivo beneficioso, se paga menos impuestos. Los aspectos de confianza son importantisismo, por eso no muchos lo saben. Paraguay hace 15 años tiene la misma tasa de cambio, la inflación al 3 por ciento.
(Nota de la Redacción: Concluimos que las inversiones forestales son como el Papa Francisco. Tienen todo el potencial para venir acá, pero en las últimas décadas fueron a Chile, Uruguay, Brasil y Paraguay, evitando cuidadosamente la Argentina. Como nuestro porteñísimo Jorge Bergoglio, que hace ocho años se fue a Roma y desde entonces visitó todos los países vecinos, pero sigue sin volver a su querida Argentina).
Eje vertical: Precio de la madera. Eje horizontal: condiciones para la inversión.
En el primer tramo del encuentro virtual, el presidente de la entidad, Guillermo Fachinello, convocó a los presentes a describir el impacto que perciben en el sector tras la determinación de los precios del chip y del raleo de parte que estableció el Instituto Forestal Provincial.
Por su parte, el vicepresidente Wilfriedo Glesmann habló sobre momento de la liquidación de exportaciones, y las complicaciones que se detectan en el mercado empresarial: “Mientras compramos insumos o pagamos fletes o gastos de puerto con un valor de dólar promedio de 100 pesos, liquidamos exportaciones a cerca de 70. Así es muy difícil seguir vendiendo afuera, más aun cuando en algunos lugares de nuestro país nos ofrecen precios similares a los que tenemos exportar, siendo que el Estado necesita dólares genuinos”.
Luego, Fachinello retomó el tema de las novedades institucionales para adelantar que la Dirección General de Programas y Proyectos Sectoriales y Especiales (DIPROSE) aportará fondos para la compra de equipos mecánicos del laboratorio, “y quizás en 60 días ya podamos poner en marcha esa área”.
Además, destacó el logro alcanzado con respecto al cobro de la tasa de alumbrado público: “Tras un encuentro con el presidente de EMSA, Guillermo Aicheler; el intendente de Garupá, Luis Ripoll; y Silvina Oliva y quien les habla como representantes de APICOFOM, logramos que se reconozca el alto costo de este ítem en las facturas por el servicio eléctrico, y se acordó que se implementará una nueva escala del impuesto pero no en porcentaje fijo, sino otro esquema. Debemos reconocer que este es un esfuerzo que viene llevando adelante Silvina en forma personal desde hace mucho tiempo y hoy vemos los frutos”.
En otro tramo del encuentro virtual, la gerente Cristina Ryndycz informó sobre el trabajo que se viene llevando adelante con DIPROSE en torno a la cadena de custodia y la asistencia a empresas; y adelantó los temas y fechas de los próximos encuentros de capacitación que financia el Programa de Sustentabilidad y Competitividad Forestal.
Finalmente, recordó que están abiertos los talleres de eficiencia energética para empresas, y que se encuentra vigente la convocatoria del Ministerio de Industria para que las empresas interesadas en implementar el Método “Kaisen” para la mejora de la productividad, puedan sumarse de manera gratuita.