Banco Central

Georgieva recibió a Caputo en Davos y destacó la acumulación de reservas

Compartí esta noticia !

En el marco del Foro Económico Mundial de Davos, el ministro de Economía, Luis Caputo, mantuvo un encuentro con la directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina Georgieva, quien destacó “el fuerte desempeño de la economía argentina y el progreso en la acumulación de reservas”. La reunión se produjo en la antesala de la segunda revisión del acuerdo vigente, de la que depende un nuevo desembolso de USD 1.000 millones, y a pocos días de un vencimiento de USD 824 millones en intereses, previsto para el 1° de febrero.

Señales políticas y financieras en Davos: respaldo del FMI y diálogo en un momento clave

El encuentro entre Caputo y Georgieva fue calificado como “breve”, pero se dio en un contexto de alta sensibilidad financiera. Tras la reunión, la titular del FMI compartió una imagen en sus redes sociales junto al ministro argentino y subrayó el “progreso en la acumulación de reservas”, una de las principales metas bajo observación del organismo.

“El tiempo es muy corto y estamos tratando de tener un abrazo. Está todo muy bien, se están reconstruyendo las reservas”, afirmó Georgieva al ser consultada sobre la delegación argentina, luego del discurso del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en Davos. Caputo citó el mensaje y respondió: “Seguiremos trabajando para hacer grande a Argentina nuevamente”.

La señal pública del FMI llega cuando una misión técnica del organismo se prepara para viajar a la Argentina en febrero, con el objetivo de realizar la segunda revisión del programa. De su aprobación depende la liberación de un giro por USD 1.000 millones, clave para reforzar la posición financiera del país y atender compromisos externos.

Vencimientos, reservas y la expectativa de un waiver

El calendario financiero inmediato agrega presión. El 1° de febrero, el Gobierno debe afrontar un pago de USD 824 millones en intereses al FMI. Fuentes del Ministerio de Economía evitaron precisar si el pago se realizará antes o después de la auditoría del organismo, y tampoco confirmaron la fecha exacta de arribo de la misión, más allá de que será durante febrero.

Entre los economistas, el consenso apunta a que el Ejecutivo cumplirá con el vencimiento. “El Gobierno lo va a pagar y va a esperar el desembolso de USD 1.000 millones luego de la revisión”, sostuvo Fausto Spotorno, director de la consultora OJF.

El foco central del análisis del FMI estará puesto en el incumplimiento de la meta de acumulación de reservas internacionales por parte del Banco Central de la República Argentina (BCRA) durante 2025. Si bien el equipo económico cumplió con las exigencias fiscales, no logró alcanzar el objetivo de reservas, lo que abre la puerta a la solicitud de un waiver (dispensa).

En la revisión anterior, el Fondo ya había recortado de manera significativa las metas para facilitar el cumplimiento. Inicialmente, el BCRA debía cerrar el cuarto trimestre de 2025 con reservas netas positivas por USD 2.400 millones, pero el objetivo fue modificado a USD -2.600 millones. Aun así, la meta no se alcanzó, influida por la estrategia de no comprar divisas hasta tocar el piso de la banda cambiaria y, en menor medida, por ventas destinadas a contener el dólar antes de las elecciones legislativas.

Nueva fase del programa y compras del BCRA: el punto fuerte de la revisión

De cara a la próxima evaluación, el Banco Central llega con una posición más favorable. Desde el 1° de enero, comenzó una nueva etapa del programa económico, con bandas cambiarias ajustadas por el Índice de Precios al Consumidor (IPC) y un esquema de compras de dólares en función de la demanda de dinero.

En ese marco, el BCRA compró USD 712 millones en las últimas 12 jornadas, y al 20 de enero las reservas internacionales brutas alcanzaron USD 44.874 millones, tras adquisiciones por USD 716 millones en ese período. Luego de la primera revisión, el FMI había solicitado explícitamente que la autoridad monetaria “desempeñe un papel más activo en el proceso de acumulación de reservas, incluyendo la compra de divisas según un calendario predecible”, recomendando observar experiencias de Chile, Colombia y México.

La portavoz del organismo, Julie Kozack, celebró el inicio de esta nueva fase: “Si bien todavía es temprano, el proceso de acumulación empezó este año a un ritmo más rápido de lo previsto. Las compras del Banco Central superaron el 5% del piso del volumen diario del mercado de cambios en la mayoría de los días, lo cual es bienvenido”.

Para 2026, las metas acordadas tras la primera revisión establecen que las reservas internacionales netas deben ubicarse en USD -3.100 millones al cierre del primer trimestre, en USD 1.600 millones al segundo trimestre y en USD 8.400 millones en diciembre, todos objetivos inferiores a los originalmente pactados.

Lectura económica e institucional

El respaldo discursivo de Georgieva en Davos refuerza la estrategia del Gobierno de mostrar alineamiento con el FMI y avances en los ejes centrales del programa, en especial la reconstrucción de reservas. Sin embargo, la necesidad de un waiver vuelve a poner en evidencia la fragilidad del frente externo y la dependencia de la política económica argentina de la validación periódica del organismo multilateral.

En el corto plazo, la atención del mercado estará puesta en dos definiciones: el pago del vencimiento del 1° de febrero y el resultado de la segunda revisión, de la que depende no solo el desembolso de USD 1.000 millones, sino también la señal de continuidad y previsibilidad del programa financiero.

Compartí esta noticia !

El BCRA compró dólares y llevó las reservas a US$44.874 millones

Compartí esta noticia !

El Banco Central de la República Argentina (BCRA) reforzó este martes su estrategia de acumulación de reservas al adquirir 8 millones de dólares en el mercado y llevar el stock bruto hasta los US$44.874 millones. Se trata del nivel más alto desde septiembre de 2021 y del máximo desde el inicio de la gestión de Javier Milei, en un contexto marcado por el nuevo programa monetario y el respaldo explícito del Fondo Monetario Internacional (FMI).

La compra diaria fue la de menor volumen desde el inicio del esquema vigente, pero permitió consolidar una racha positiva que ya suma US$716 millones adquiridos en las últimas doce ruedas, desde la puesta en marcha de la denominada “fase 4” del programa monetario, anunciada por el presidente del BCRA, Santiago Bausili.

Acumulación de reservas y efecto precio del oro

Con la operación de este martes, las reservas internacionales cerraron en US$44.874 millones, lo que implica un incremento diario de US$66 millones respecto del lunes. Según la información oficial, gran parte de esta suba se explicó por la revalorización de los activos en oro que integran el balance del Banco Central.

El Gobierno posee aproximadamente 2 millones de onzas troy de oro, cuyo precio alcanzó los US$4.760 por onza, impulsando el valor total de las reservas. Este efecto precio permitió que el nivel de activos internacionales se acerque al máximo de US$45.169 millones registrado en septiembre de 2021, el más alto de los últimos cuatro años.

Desde el inicio del nuevo programa monetario, la autoridad monetaria mantuvo una posición compradora casi ininterrumpida, aun cuando el volumen diario de adquisiciones mostró una desaceleración. La operación de US$8 millones registrada este martes fue la menor desde que comenzó la actual fase, pero ratificó la continuidad del esquema.

Respaldo del FMI y señales macroeconómicas

La estrategia de acumulación de reservas recibió la semana pasada un respaldo explícito del Fondo Monetario Internacional. En una conferencia de prensa en Washington, la vocera del organismo, Julie Kozack, destacó el desempeño del Banco Central argentino: “La acumulación de reservas comenzó a un ritmo acelerado, lo cual es muy bueno”, afirmó.

En paralelo, el FMI ratificó sus proyecciones macroeconómicas favorables para la Argentina, con un crecimiento estimado del 4% en 2026 y 2027, cifras que superan el promedio proyectado para América Latina y el Caribe, donde se espera una expansión del 2,2% en 2026 y del 2,7% en 2027.

Estas previsiones refuerzan la lectura oficial de que la acumulación de reservas constituye uno de los pilares para estabilizar la macroeconomía, sostener el esquema monetario y mejorar la credibilidad financiera del país.

Impacto económico e institucional

El fortalecimiento de las reservas del BCRA tiene implicancias directas sobre el frente cambiario, la política monetaria y la relación con los organismos internacionales. Para el sector financiero, la continuidad de la racha compradora envía una señal de mayor solidez del balance del Banco Central. Para el Gobierno, consolida uno de los ejes centrales de la gestión económica de Javier Milei.

Al mismo tiempo, el hecho de que la última compra haya sido la de menor volumen desde el inicio del programa abre interrogantes sobre la dinámica futura de la acumulación, especialmente en un escenario donde el ritmo de ingreso de divisas y las condiciones del mercado pueden variar.

En términos institucionales, el respaldo del FMI y la mejora del nivel de reservas fortalecen la posición negociadora del país y aportan previsibilidad al esquema económico, aunque el desafío seguirá siendo sostener esta tendencia en el tiempo.

Compartí esta noticia !

El Banco Central superó los US$700 millones en compras en enero

Compartí esta noticia !

El Banco Central de la República Argentina (BCRA) acumuló compras netas por más de US$700 millones en lo que va de enero y encadenó once jornadas consecutivas de intervención positiva en el mercado cambiario, en el marco de la denominada “fase 4” del programa monetario. La entidad monetaria adquirió este lunes US$21 millones y elevó el total comprado desde el 5 de enero a US$708 millones, una dinámica que refuerza el frente externo y se inscribe en los compromisos asumidos por el Gobierno con el Fondo Monetario Internacional (FMI).

El ritmo de acumulación, celebrado por el organismo internacional, abre el debate sobre el margen que tendrá el BCRA para seguir sumando divisas durante el resto de 2026 y el impacto que esta estrategia puede tener sobre las reservas internacionales, la política monetaria y la estabilidad cambiaria.

Once ruedas consecutivas y compras concentradas

Desde el inicio de la “fase 4” del programa monetario, el BCRA viene sosteniendo una presencia activa en el mercado de cambios. Las compras diarias desde el 5 de enero se distribuyeron de la siguiente manera: US$21 millones, US$83 millones, US$9 millones, US$62 millones, US$43 millones, US$55 millones, US$55 millones, US$187 millones, US$47 millones, US$125 millones y US$21 millones.

Entre las operaciones de mayor volumen se destacan las realizadas el 14 de enero por US$187 millones, el 16 de enero por US$125 millones y el 6 de enero por US$83 millones. En total, la autoridad monetaria logró acumular US$708 millones en apenas once jornadas, consolidando una racha que apunta a fortalecer las reservas internacionales.

El esquema oficial establece que el Banco Central puede adquirir hasta el 5% del volumen diario operado en el Mercado Libre de Cambios (MLC). Sin embargo, en el mercado se especula con que la entidad habría superado ese umbral en algunas ruedas y concretado operaciones por fuera del MLC, aprovechando la posibilidad de realizar compras en bloque.

Según el texto oficial del programa, el monto de ejecución diaria del plan de acumulación de reservas “estará alineado con una participación del 5% del volumen diario del mercado de cambios”, y habilita al BCRA a concretar compras concentradas “que de otra manera podrían afectar el buen funcionamiento y la estabilidad del mercado”.

Proyecciones para 2026 y consistencia monetaria

En el BCRA estiman que, bajo este esquema, la acumulación de reservas podría alcanzar los US$10.000 millones a lo largo de 2026. La proyección se apoya en el sendero previsto para la base monetaria, que pasaría del 4,2% actual al 4,8% del Producto Bruto Interno (PBI) hacia diciembre.

En un escenario más favorable, con un aumento de la demanda de dinero equivalente al 1% del PBI, el monto de acumulación podría escalar hasta los US$17.000 millones “sin requerir esfuerzos sostenidos de esterilización”, según las estimaciones oficiales. Este punto resulta clave para la estrategia monetaria, ya que permite fortalecer reservas sin generar presiones adicionales sobre la liquidez o la inflación.

La necesidad de recomponer el stock de divisas es central para el Gobierno, no solo por razones de estabilidad macroeconómica, sino también porque forma parte de las metas acordadas con el FMI en el entendimiento sellado en abril pasado.

Aval del FMI y próxima revisión del programa

Desde el Fondo Monetario Internacional destacaron el ritmo de compras que viene registrando el Banco Central. “La acumulación de reservas comenzó a un ritmo acelerado, lo cual es muy bueno”, afirmó la portavoz del organismo, Julie Kozack, durante una conferencia de prensa en Washington seguida por esta agencia.

Además, Kozack adelantó que en febrero se llevará a cabo la revisión del programa económico, cuando una misión técnica del FMI arribe al país. Ese encuentro será clave para evaluar el cumplimiento de las metas comprometidas, entre ellas la acumulación de reservas, y para definir los próximos pasos del acuerdo.

Con once jornadas consecutivas de compras y más de US$700 millones acumulados en lo que va del año, el BCRA muestra una señal de consistencia en la ejecución del programa monetario, en un contexto donde el fortalecimiento de las reservas se convirtió en uno de los pilares centrales de la política económica.

Compartí esta noticia !

Caputo celebró la baja de la inflación mayorista y afirmó que el plan económico “terminará con la inflación”

Compartí esta noticia !

El ministro de Economía, Luis Caputo, sostuvo que el programa económico del Gobierno nacional “es el camino para terminar de una vez por todas con la inflación”, luego de que el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) difundiera los datos del Índice de Precios al Consumidor (IPC) y del Índice de Precios Internos al por Mayor (IPIM), que confirmaron una marcada desaceleración inflacionaria durante 2025. En particular, la inflación mayorista cerró el año con un alza acumulada del 26,2%, el nivel más bajo de los últimos ocho años, pese a una aceleración puntual en diciembre.

Las cifras oficiales fueron destacadas por el titular del Palacio de Hacienda como una señal de consolidación del rumbo macroeconómico, en contraste con los registros de años previos y con impacto directo en la formación de precios, los costos empresariales y las expectativas económicas.

Inflación mayorista en mínimos de ocho años

De acuerdo con los datos difundidos por el INDEC, el IPIM registró una suba del 2,4% en diciembre, lo que implicó una aceleración respecto de meses anteriores, pero permitió cerrar 2025 con un incremento anual del 26,2%. Se trata del registro más bajo desde 2017, cuando la inflación mayorista había finalizado en 18,8%.

El dato adquiere mayor relevancia al compararse con el desempeño de 2023, cuando el mismo índice había mostrado una variación acumulada del 276,4%. En ese sentido, Caputo remarcó que el resultado “contrasta con el 276,4% de variación en el IPIM en 2023”, subrayando la magnitud del cambio observado en el último año.

La inflación mayorista es seguida de cerca por analistas y empresas debido a su incidencia directa sobre los costos de producción y su capacidad de anticipar movimientos futuros en los precios al consumidor, lo que le otorga un rol clave en la evaluación del escenario macroeconómico.

Los fundamentos del programa económico

A través de sus redes sociales, el ministro explicó los factores que, a su entender, permitieron alcanzar la inflación más baja desde 2017. Según Caputo, el resultado fue posible gracias a “la combinación de superávit fiscal, control estricto de la cantidad de dinero, recapitalización del Banco Central (BCRA) y las distintas medidas de desregulación y facilitación del comercio que han permitido reducir costos innecesarios para el sector privado”.

En esa línea, el titular de Economía vinculó de manera directa la desaceleración inflacionaria con los pilares centrales del programa económico impulsado por el Gobierno, al señalar que estas políticas constituyen “el camino para terminar con la inflación”.

El énfasis en el superávit fiscal y en el control monetario se alinea con la estrategia oficial de atacar las causas estructurales de la inflación, mientras que las medidas de desregulación y apertura comercial apuntan a mejorar la eficiencia y reducir distorsiones en la formación de precios.

Impacto económico y señales al mercado

El cierre del año con una inflación mayorista del 26,2% tiene implicancias relevantes para distintos sectores de la economía. Para el sector productivo, una menor variación de precios mayoristas contribuye a estabilizar costos y facilita la planificación. Para el Gobierno, los datos refuerzan el discurso oficial sobre la efectividad del programa económico y su capacidad para anclar expectativas.

Aunque diciembre mostró una aceleración mensual, el balance anual dejó una señal clara de desaceleración inflacionaria, que el Ministerio de Economía presenta como un respaldo a la continuidad de las políticas aplicadas. En ese marco, la evolución futura del IPC y del IPIM seguirá siendo un termómetro central para evaluar la consistencia del proceso de desinflación y su impacto sobre el poder adquisitivo y la actividad económica.

Compartí esta noticia !

El Banco Central compró dólares por décimo día seguido y suma casi USD 700 millones en enero

Compartí esta noticia !

El Banco Central de la República Argentina (BCRA) volvió a comprar dólares por décima rueda consecutiva y consolidó en enero una acumulación cercana a los USD 700 millones, en una señal clave para el esquema cambiario y la estrategia de remonetización de la economía. La autoridad monetaria adquirió este viernes USD 127 millones y llevó las reservas internacionales a USD 44.607 millones, en un contexto de dólar estable y respaldo explícito del Fondo Monetario Internacional (FMI).

La dinámica refuerza el ancla cambiaria del programa económico y busca recomponer el frente externo sin alterar la operatoria habitual del mercado de cambios, en un año en el que el BCRA proyecta compras por entre USD 10.000 millones y USD 17.000 millones.

Compras sostenidas, mercado estable y operaciones fuera del MLC

Desde la puesta en marcha del plan de acumulación de reservas a comienzos de enero, el BCRA adquirió USD 687 millones en diez ruedas, con USD 469 millones concentrados en la última semana. Solo este viernes, la compra fue de USD 127 millones, aunque las reservas brutas mostraron una baja diaria de USD 39 millones, hasta USD 44.607 millones, por movimientos habituales de valuación y flujos financieros.

Para sostener este ritmo sin presionar la cotización, el Central combina intervenciones en el mercado mayorista, operaciones fuera del Mercado Libre de Cambios (MLC) y cobertura cambiaria a inversores privados. La regla operativa establece que las compras diarias no deben superar el 5% del volumen operado, con el objetivo de no alterar la dinámica del mercado. Sin embargo, en algunas ruedas ese umbral fue ampliamente superado.

Un caso testigo fue el miércoles, cuando el BCRA compró USD 187 millones, casi el 70% de los USD 268,8 millones operados en el mercado. Aun así, el tipo de cambio mayorista no mostró subas e incluso registró leves descensos, lo que sugiere que parte de las adquisiciones se concretaron fuera del circuito mayorista.

Desde el propio Banco Central ya se había anticipado esta modalidad: la entidad “podrá concretar compras en bloque que de otra manera podrían afectar el buen funcionamiento y la estabilidad del mercado”, acordando montos y tipo de cambio directamente con empresas, por fuera del MLC.

Remonetización, esterilización y expectativas cambiarias

El presidente del BCRA, Santiago Bausili, explicó que la dinámica de acumulación de reservas en 2026 estará determinada por el grado de remonetización de la economía, la demanda de dinero y la liquidez disponible en el mercado de cambios. En ese marco, las proyecciones oficiales ubican las compras anuales en un rango de USD 10.000 a USD 17.000 millones.

Según un informe de Portfolio Personal Inversiones (PPI), “la combinación de un volumen operado reducido, la magnitud de las compras del Central y el dólar a la baja sugiere que las compras se habrían concretado mediante operaciones en bloque, una modalidad prevista dentro de la actual ‘fase de remonetización’”.

En la misma línea, la consultora Epyca interpretó que la aceleración en la compra de divisas responde a “una estrategia activa de esterilización y administración de expectativas”. En su análisis, el BCRA neutralizó la emisión asociada a la compra de dólares mediante el uso intensivo de instrumentos dólar linked y futuros, sumado a operaciones fuera del MLC, un desarme de posiciones en dólares por parte del sector privado y una mayor oferta de divisas del complejo agroexportador.

Compartí esta noticia !

Categorías

Solverwp- WordPress Theme and Plugin