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Equidad: ¿Las mujeres tienen los mismos derechos legales para trabajar que los hombres?

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Según el Banco Mundial en los últimos dos años cuarenta economías realizan 62 reformas legales para promover la participación económica de las mujeres

El informe Women, Business and the Law 2020 mide las leyes que afectan la carrera de una mujer: movilidad, lugar de trabajo, paga, matrimonio, paternidad, emprendimiento, activos, pensiones. ¿Las mujeres tienen los mismos derechos legales para trabajar que los hombres?

Según el último estudio del Banco Mundial, el marco regulatorio para la participación económica de la mujer ha mejorado en los últimos dos años con 40 economías que implementaron 62 reformas las cuales ayudarán a las mujeres (la mitad de la población mundial) a alcanzar su potencial y contribuir al crecimiento y desarrollo económico. Aún así, los resultados son desiguales: las mujeres en muchos países tienen solo una fracción de los derechos legales de los hombres, lo cual frena su desarrollo económico y social.

El estudio, Mujer, Empresa y el Derecho de 2020, analiza 190 economías haciendo un seguimiento de cómo las leyes afectan a la mujer en diferentes etapas de su vida laboral, tomando en cuenta las leyes aplicables a la principal ciudad de negocios. El estudio cubre diferentes reformas realizadas desde junio de 2017 hasta septiembre de 2019 en ocho áreas asociadas con el empoderamiento económico de la mujer.

«Los derechos legales de la mujer son lo correcto y lo favorable desde una perspectiva económica. Cuando las mujeres logran movilizarse con mayor libertad, trabajar fuera del hogar y administrar activos, es más probable que se unan a la fuerza laboral y ayuden a fortalecer la economía de su país», manifestó el presidente del Grupo Banco Mundial, David Malpass.

«Estamos dispuestos a ayudar hasta que logremos que cada mujer pueda avanzar en su vida para alcanzar el éxito sin tener que enfrentar obstáculos legales».

En las áreas de Trabajo y Matrimonio también se dieron varias reformas especialmente a través de la implementación de leyes que protegen a las mujeres contra la violencia. En los últimos dos años, ocho economías promulgaron por primera vez leyes en materia de violencia doméstica. Igualmente, siete economías adoptaron protecciones legales contra el acoso sexual en el trabajo.

En el área de Remuneración, 12 economías mejoraron sus leyes eliminando restricciones en las industrias, el tipo de empleo y las horas en que la mujer puede trabajar. A nivel mundial, las reformas más populares tuvieron lugar en las áreas relacionadas con Parentalidad; 16 economías promulgaron cambios positivos.

Dichas reformas incluyeron: el aumento en la licencia de maternidad remunerada establecida para las madres; la introducción de la licencia de paternidad remunerada y la prohibición del despido de empleadas embarazadas.

Para lograr la igualdad legal de género se requiere una enérgica voluntad política y un esfuerzo concertado entre los gobiernos, la sociedad civil y las organizaciones internacionales, entre otros. Sin embargo, las reformas legales y regulatorias pueden servir como un catalizador importante para mejorar la vida de las mujeres, así como la de sus familias y comunidades.

«Este estudio nos ayuda a comprender cuándo las leyes facilitan o dificultan la participación de la mujer en la economía. Además, ha incentivado a los países a que se comprometan a iniciar reformas que eliminen las desigualdades entre los géneros», indicó la economista jefe del Grupo Banco Mundial, Pinelopi Koujianou Goldberg. «Alcanzar la igualdad va a tomar tiempo, pero también es alentador ver que todas las regiones han implementado mejoras. Esperamos que esta investigación continúe siendo una herramienta importante para informar sobre la formulación de políticas y nivelar el campo de juego para las mujeres».

El índice de WBL mide únicamente las leyes y regulaciones formales que rigen la capacidad de una mujer para trabajar o tener negocios propios – las costumbres sociales y prácticas no son consideradas. La puntuación promedio global fue de 75,2; el cual mejoró ligeramente en comparación al de hace dos años de 73,9. Sin duda, aún queda mucho trabajo por hacer ya que las mujeres en muchos países solo tienen una fracción de los derechos legales de los hombres, lo cual limita sus oportunidades de empleo y emprendimiento.

Las ocho áreas analizadas por el índice están estructuradas conforme a la interacción que tiene la mujer con la ley a través de su carrera: Movilidad, Trabajo, Remuneración, Matrimonio, Parentalidad, Emprendimiento, Activos y Jubilación.

En el área de Parentalidad se necesitan reformas urgentes, debido a que este indicador obtuvo un promedio de solo 53,9. Según el informe, en casi la mitad de las economías que ofrecen cualquier forma de licencia de maternidad remunerada y quien lleva esta carga es el empleador, lo cual genera mayores costos al contratar una mujer. No obstante, la licencia de maternidad remunerada puede ayudar a retener a la empleada en su puesto laboral, reducir el costo de rotación y mejorar la productividad. Según el estudio, estos beneficios a largo plazo podrían sopesar cualquier otro tipo de costo a corto plazo para los empleadores.

De las diez economías que más progresaron, seis están en Oriente Medio y Norte de África, tres están en África subsahariana y una en de Asia meridional. Si bien hubo mejoras considerables, el Oriente Medio y Norte de África sigue siendo la región con mayor margen para mejorar.

Gracias a las recientes reformas en licencias de paternidad, ahora ocho países tienen una puntuación de 100 en el índice: Canadá, Bélgica, Dinamarca, Francia, Islandia, Letonia, Luxemburgo y Suecia.

Aspectos regionales destacados

Economías avanzadas: las economías avanzadas continúan progresando en los indicadores. De las 40 economías con puntuaciones superiores a 90, 27 son economías de altos ingresos de la OCDE. La República Checa y los Estados Unidos reformaron las leyes relacionadas con la licencia de paternidad y paternidad, dando a los padres más oportunidades de compartir las responsabilidades de cuidado de los hijos, mientras que Italia y Eslovenia igualaron los beneficios de pensión entre hombres y mujeres.

Asia oriental y el Pacífico: Cuatro economías realizaron cuatro reformas en tres áreas diferentes. Tailandia introdujo una reforma en el área de Remuneración, y Timor-Leste en el área de Obtener una pensión. Asimismo, Fiji aumentó la duración de la licencia de maternidad remunerada e introdujo por primera vez la licencia de paternidad remunerada.

Europa y Asia central: En esta región cuatro economías promulgaron cinco reformas en cinco de las áreas medidas por el reporte, y dos economías cambiaron las leyes para reducir las oportunidades laborales de las mujeres. Armenia promulgó legislación para proteger a las mujeres de la violencia doméstica. Chipre introdujo la licencia de paternidad remunerada. Georgia adoptó remedios civiles para casos de despido injusto de una víctima de acoso sexual. Del mismo modo, Moldova eliminó algunas restricciones al empleo de las mujeres limitándolas únicamente a mujeres embarazadas, lactantes y posparto.

América Latina y el Caribe: Cuatro economías realizaron cuatro reformas en cuatro de las áreas medidas. Barbados, por ejemplo, promulgó legislación sobre el acoso sexual en el lugar de trabajo. Cabe notar que en las décadas de los años ochenta y noventa las economías de esta región dieron pasos importantes para eliminar restricciones impuestas a la mujer, como es el caso de Perú y Paraguay que recibieron puntuaciones altas en los años noventa. Sin embargo, el ritmo de las reformas ha disminuido durante la última década.

Oriente Medio y Norte de África: Siete economías promulgaron 20 reformas en siete de las áreas medidas por el informe y una economía implementó una reforma negativa. Arabia Saudita, por ejemplo, realizó la mejora más grande a nivel mundial en el índice desde 2017, al aprobar reformas en seis de las ocho áreas medidas, como: la movilidad de la mujer, el acoso sexual en el trabajo, la edad de jubilación y el acceso a servicios financieros. Los Emiratos Árabes Unidos realizaron reformas en cinco áreas. Djibouti, Bahrein, Jordania, Marruecos y Túnez implementaron nueve reformas adicionales.

Asia meridional: Cuatro economías promulgaron siete reformas en cuatro áreas. En el caso de Nepal, se introdujo una nueva ley laboral que prohíbe la discriminación en el empleo, otorga la licencia de paternidad e incluye una nueva regulación de jubilación. Otros tres países también promulgaron reformas, tal es el caso de Pakistán y Sri Lanka que avanzaron en el área de Parentalidad y el estado de Maharashtra en India que eliminó algunas restricciones al trabajo de las mujeres.

África subsahariana: Once economías implementaron 16 reformas en siete áreas. La República Democrática del Congo introdujo el beneficio de cobertura de maternidad por el seguro social y equilibró las edades de jubilación. En Côte d’Ivoire, las cónyuges ahora tienen los mismos derechos para poseer y administrar propiedades. Por su parte, Malí promulgó reformas sobre la no discriminación en el empleo. Santo Tomé y Príncipe adoptó un nuevo código laboral para satisfacer las demandas del mercado laboral y lograr que las leyes cumplan con las normas internacionales. Asimismo, Sudán del Sur adoptó su primera ley laboral desde su independencia.

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Según el Banco Mundial la economía Argentina frenará su caída en el 2020

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El informe de perspectivas económicas mundiales para el 2020 del Banco Mundial detalla que Argentina cerró el 2019 con una caída del -3,1%. Para este año proyecta un repunte, pero aún con un saldo negativo del -1,3% y recién habría saldo positivo en el 2021.

El informe detalla que la crisis financiera Argentina continuará durante este año y ha impactado en la economía de sus vecinos a través del comercio y el envío de remesas. El caso más notorio es el de Paraguay, que si bien cerró 2019 con saldo positivo de 0,7, muestra una caída muy grande en relación a 2018 que cerró con un incremento de 3,7 puntos.

En cuanto al crecimiento mundial, describe un “repunte modesto del 2,5 % en 2020 con aumento de la deuda y menor incremento de la productividad”. Indicando que “el crecimiento de las economías emergentes y en desarrollo repuntará hasta ubicarse en un 4,1 % en 2020, pero este rebote no será generalizado”.

En 2020 el crecimiento de la economía mundial se acercará, según las previsiones, al 2,5 % a medida que las inversiones y el comercio se recuperen gradualmente de la significativa debilidad que mostraron en año pasado. Sin embargo, aún persisten riesgos de que la situación empeore, afirma el Banco Mundial en la edición de enero de 2020 de Perspectivas económicas mundiales.

Asimismo, se prevé que el crecimiento de las economías avanzadas en su conjunto decaiga al 1,4 % en 2020, en parte debido a que persiste la debilidad en las manufacturas. En los mercados emergentes y las economías en desarrollo, por otro lado, se espera que este año el crecimiento se acelere hasta ubicarse en un 4,1 %. Este repunte no es generalizado, y para establecer esta proyección se da por supuesto que mejorará el desempeño de un pequeño grupo de economías grandes, algunas de las cuales están saliendo de un período de debilidad considerable. Se prevé que cerca de la tercera parte de los mercados emergentes y las economías en desarrollo se desacelerarán este año como consecuencia de que el volumen de las exportaciones y las inversiones será menor al esperado.

“En vista de que el crecimiento de las economías emergentes y en desarrollo probablemente se mantendrá bajo, los responsables de formular políticas deberían aprovechar la oportunidad para encarar reformas estructurales que impulsen un crecimiento de base amplia, factor esencial para reducir la pobreza”, afirmó la vicepresidenta de Crecimiento Equitativo, Finanzas e Instituciones del Grupo Banco Mundial, Ceyla Pazarbasioglu. “Las medidas dirigidas a mejorar el clima para los negocios, el Estado de derecho, la gestión de la deuda y la productividad pueden contribuir a lograr un crecimiento sostenido”.

En 2019, el crecimiento de América Latina y el Caribe se desaceleró marcadamente y se ubicó en un valor estimado del 0,8 %. Esta desaceleración fue generalizada y afectó a numerosas economías y sectores. Las tres principales economías de la región (Brasil, México y Argentina) crecieron significativamente menos de lo proyectado debido a factores idiosincráticos. El aumento de las exportaciones de la región se desaceleró como consecuencia de la merma en el comercio mundial.

Esta desaceleración también refleja el surgimiento, a fines de 2019, de disturbios sociales en Bolivia, Chile y Ecuador. En Venezuela, las condiciones económicas y sociales siguen siendo calamitosas. Los episodios de graves crisis financieras registrados en Argentina desde comienzos de 2018 han afectado a los países vecinos, entre otras cosas, a través del comercio y el envío de remesas.

Al mismo tiempo, en la región se han producido varios acontecimientos de gran importancia en el ámbito de las políticas. Se avanzó hacia la ratificación del acuerdo entre Estados Unidos, México y Canadá. Brasil aprobó una reforma jubilatoria largamente esperada. El Mercosur (Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay) logró en junio de 2019 un acuerdo comercial (aún no ratificado) con la Unión Europea que había estado preparándose durante 20 años

A nivel global

Según las proyecciones, el crecimiento de Estados Unidos se desacelerará a un 1,8 % este año, como reflejo del impacto negativo de los incrementos en las tarifas fijados anteriormente y del aumento de la incertidumbre. En la zona del euro, las previsiones sobre crecimiento se han modificado a la baja y se han establecido en un 1 % para 2020 en un contexto de actividad industrial débil.

Por otro lado, predominan los riesgos de que las perspectivas mundiales empeoren, y la concreción de dichos riesgos podría desacelerar el crecimiento de manera considerable. Entre estos riesgos se incluyen una nueva escalada de las tensiones en las relaciones comerciales y la incertidumbre respecto de las políticas en esta área, y las conmociones financieras en los mercados emergentes y las economías en desarrollo. Aun si estos mercados y economías se recuperan tal como está previsto, el crecimiento per cápita se mantendrá muy por debajo de los promedios de largo plazo y de los niveles necesarios para alcanzar los objetivos vinculados con el alivio de la pobreza.

“Las bajas tasas de interés mundiales ofrecen solo una protección precaria contra las crisis financieras”, sostuvo el director del Grupo de Perspectivas del Banco Mundial, Ayhan Kose. “La historia muestra que las oleadas de acumulación de deuda no suelen tener final feliz. En un entorno mundial frágil, es fundamental implementar mejoras en las políticas a fin de minimizar los riesgos asociados con la actual ola de endeudamiento”.

Miradas del informe:

En las secciones analíticas de esta edición de Perspectivas económicas mundiales se abordan diversos temas clave de la actualidad:
• La cuarta oleada: La reciente acumulación de deuda en las economías emergentes y en desarrollo. En los últimos 50 años se han registrado cuatro oleadas de acumulación de deuda. La más reciente, que comenzó en 2010, ha sido la más grande, la más rápida y la más generalizada de las cuatro. Si bien los bajos niveles actuales de las tasas de interés mitigan algunos de los riesgos asociados con un endeudamiento elevado, las oleadas previas desembocaron en crisis financieras de amplio alcance. Entre las políticas que pueden reducir la probabilidad de que surja una crisis o que pueden atenuar sus impactos en caso de que se produzca, se incluyen la elaboración de marcos fiscales y monetarios resilientes, la instauración de sólidos regímenes regulatorios y de supervisión, y la aplicación de prácticas transparentes de gestión de la deuda.
• La promesa se desvanece: Cómo reactivar el aumento de la productividad. La desaceleración del aumento de la productividad, fuente fundamental del incremento de los ingresos y motor de la reducción de la pobreza, producida desde la crisis financiera mundial ha sido la más abrupta y la más generalizada de las últimos 40 años. En los mercados emergentes y las economías en desarrollo, esta desaceleración ha reflejado la debilidad de las inversiones y la merma en los aumentos de la eficiencia, así como una menor reasignación de recursos entre los distintos sectores. El ritmo de las mejoras en relación con numerosos factores clave de la productividad laboral (incluidas la educación y las instituciones) ha decaído o se ha estancado desde la crisis financiera mundial.
• Controles de precios: Buenas intenciones, malos resultados. Los controles de precios son una herramienta ampliamente utilizada en los mercados emergentes y las economías en desarrollo. Si bien en ocasiones se emplean como instrumento de la política social, los controles de precios pueden disminuir la inversión y el crecimiento, empeorar los resultados referidos a la pobreza, llevar a los países a generar una pesada carga fiscal y complicar la aplicación eficaz de la política monetaria. El reemplazo de estos controles por redes de seguridad social mejor orientadas y más extensas, reformas que alienten la competencia y un entorno regulatorio sólido puede resultar favorable para los pobres y el crecimiento.
• ¿Tasas bajas durante cuánto tiempo más? La inflación en los países de ingreso bajo. En los países de ingreso bajo, la inflación ha caído a una mediana del 3 % a mitad de 2019, después de ubicarse en el 25 % en 1994. Esta reducción tuvo como base regímenes de tipo de cambio más flexibles, mayor independencia de los bancos centrales, menor endeudamiento de los Gobiernos y un entorno externo más benigno. Sin embargo, para mantener niveles de inflación bajos y estables en un contexto de presiones fiscales crecientes y de riesgo de crisis cambiarias, los funcionarios responsables deben fortalecer los marcos de política monetaria y la capacidad de los bancos centrales, y reemplazar los controles de precios por políticas más eficientes.

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Banco Mundial alerta de la mayor ola de deuda de últimos 50 años

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Una ola de endeudamiento en los países emergentes y en desarrollo ha crecido de forma más rápida e importante que en cualquier otro periodo de las últimos 50 años y podría provocar otra crisis, avisó este jueves el Banco Mundial.

El Banco Mundial (BM) alerta de la llegada de una nueva oleada del endeudamiento mundial que alcanzó la cifra récord de 55 mil millones de dólares en 2018.

Según ha señalado este jueves la entidad financiera en su informe, esta ola del endeudamiento en los países emergentes y desarrollados ha crecido de forma más rápida e importante que en cualquier otro periodo de los últimos 50 años y que podría provocar otra crisis financiera al nivel mundial.

El análisis se presenta en Global Waves of Debt (Oleadas mundiales de deuda) (i), estudio completo de los cuatro principales episodios de acumulación de deuda que se produjeron en más de 100 países desde 1970. En él se llegó a la conclusión de que la relación entre deuda y PIB de los países en desarrollo ha aumentado 54 puntos porcentuales hasta llegar al 168 % desde que la deuda comenzó a acumularse en 2010. En promedio, esa relación se ha incrementado en unos siete puntos porcentuales por año, es decir, con una rapidez que casi triplica la que se registró durante la crisis de la deuda de América Latina en la década de 1970. Además, el aumento ha tenido una base excepcionalmente amplia, ya que se ha observado tanto en la deuda pública como en la privada y prácticamente en todas las regiones del mundo.

“La dimensión, la velocidad y la amplitud de la última ola de deuda deberían despertar preocupación en todos nosotros”, dijo David Malpass, presidente del Grupo Banco Mundial. “Esto pone de relieve los motivos por los cuales la gestión de la deuda y su transparencia deben revestir el máximo grado de prioridad para las autoridades responsables, a fin de que estas puedan incrementar el crecimiento y la inversión y asegurarse de que la deuda que contraen contribuya a lograr mejores resultados de desarrollo para la población”.

“La deuda de las economías emergentes y en desarrollo alcanzó la cifra récord de 55 mil millones de dólares en 2018, lo que marcó un período de ocho años de incremento, el más grande, rápido y generalizado en casi cinco décadas”, dice el estudio.

Y si rompe esa ola, las consecuencias serían dañinas que en otras ocasiones ya que golpearía a compañías privadas además de gobiernos, en un momento de lento crecimiento económico, conforme al informe que analiza los cuatro principales estallidos de endeudamiento en más de 100 países entre 1970 y 2018.

El Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional (FMI) llevan años alertando sobre la creciente deuda mundial, pero el último informe es aún más duro e insiste más sobre la necesidad de que los gobiernos actúen para evitar una crisis.

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Cuatro maneras en que los países pueden aumentar los ingresos fiscales sin afectar el crecimiento

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Por Marcelo Estevão – Para lograr los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) se necesita un aumento masivo de las inversiones en la próxima década, una cifra anual que equivaldría al 8,2 % del PIB nacional (PDF, en inglés) en algunos países en desarrollo. Eso es una tarea difícil incluso para los países más ricos. En el caso de los países de ingreso bajo podría ser una carga agobiante.

La mayoría de estos países ya se han extralimitado: la mitad de los países más pobres que pueden recibir asistencia de la Asociación Internacional de Fomento (AIF) del Banco Mundial están expuestos a un alto riesgo de sobreendeudamiento o ya están sobreendeudados. Muchos de ellos reconocen que contraer préstamos de acreedores extranjeros será una opción limitada en el futuro, y que movilizar recursos nacionales en forma de ingresos fiscales será fundamental para el crecimiento económico.

En la actualidad, más de un tercio (PDF, en inglés) de los países de la AIF —y el 70 % de los países frágiles y afectados por conflictos— recaudan impuestos que equivalen a menos del 15 % del PIB nacional. Eso es apenas suficiente para que los Gobiernos lleven a cabo las funciones públicas más básicas. Subir únicamente las tasas impositivas sería contraproducente, ya que podría agravar la pobreza y desacelerar el crecimiento. Se necesita un enfoque más inteligente para impulsar la recaudación de impuestos de forma sostenible.

A continuación, presentamos cuatro maneras de hacerlo:

  1. Generar confianza y proporcionar pruebas

Para que la tributación funcione, los ciudadanos deben confiar en sus Gobiernos.  Necesitan pruebas de que sus recursos ganados con esfuerzo se usan de manera apropiada, y que a largo plazo se beneficiarán de los proyectos realizados con fondos de los contribuyentes.

Eso requiere transparencia con respecto al gasto público. Los Gobiernos pueden comenzar implementando y publicando una estrategia de ingresos a mediano plazo para que todos los ciudadanos se informen acerca de cómo se utilizan los impuestos que ellos pagan.

También se necesitan pruebas de que los contribuyentes están consiguiendo más por su dinero. En países donde existe una gran desconfianza, los Gobiernos pueden comprometer nuevos recursos para proyectos específicos que ofrezcan beneficios visibles para el ciudadano medio: la construcción de un nuevo hospital o de una nueva escuela puede contribuir en gran medida a generar confianza. A medida que se tiene seguridad en la capacidad de un país para proporcionar buenos servicios públicos, los Gobiernos pueden dejar de asociar los nuevos ingresos tributarios con proyectos particulares. La mejora de los servicios públicos aumentará la esperanza de las personas en el Gobierno, y se reducirá así la evasión tributaria y se aumentarán aún más los ingresos fiscales, lo que mantendría el nivel de los servicios gubernamentales, promoviéndose un círculo virtuoso entre la confianza de los ciudadanos y la prestación de los servicios públicos.

  1. Mantener la simpleza

Los sistemas tributarios complejos promueven una cultura de evasión y pueden generar oportunidades para la corrupción.  Considere el ejemplo de América Latina: la empresa promedio debe ocupar 547 horas al año para realizar 22 pagos de impuestos (PDF, en inglés) por separado. No es sorprendente que los países de América Latina y el Caribe perdieran USD 340 000 millones en 2015 (PDF, en inglés) debido a la evasión tributaria.

Un informe de 2014 del Grupo Banco Mundial reveló que una reducción del 10 % tanto en el número de pagos como en el tiempo para cumplir con los requisitos tributarios puede disminuir la corrupción en materia tributaria en un 9,64 %. (PDF, en inglés) Un código más simple puede incentivar a más empresas pequeñas a ingresar al sector formal que paga impuestos. También crea un entorno más previsible para los inversionistas internacionales, atrayendo inversiones e ingresos tributarios.

Nos alegra que los países vean el beneficio de hacer estos cambios y estén tomando medidas. Cincuenta economías (i) tienen ahora solo un impuesto por base impositiva. En los últimos 13 años, 57 economías agruparon o eliminaron ciertos impuestos.

  1. Digitalizar

Cuanto más simple es un sistema tributario, tanto más fácil es permitir el pago electrónico de impuestos. 

Más países están avanzando en esta dirección, aunque las mejoras son dispares. En Côte d’Ivoire, (PDF, en inglés) por ejemplo, el tiempo para preparar y declarar impuestos se redujo de 270 horas a 205 horas en 2017, después de la introducción de un sistema de presentación de declaraciones en línea para las empresas. Sin embargo, en Gabón, el tiempo de preparación y presentación aumentó en 2017 pese a la disponibilidad de un nuevo sistema electrónico.

Para que la digitalización funcione en todos los ámbitos, muchos países tendrán que superar obstáculos en materia de infraestructura básica de tecnologías de la información (TI). Pero una vez que los elementos principales empiecen a funcionar, los países pueden avanzar combinando la digitalización de los impuestos con otros enfoques innovadores, como la identificación digital, las finanzas digitales, el seguimiento en línea de facturas y ventas o las declaraciones de impuestos que se llenan automáticamente y que los ciudadanos solo tienen que confirmar. Kenya, por ejemplo, aprovechó su extendido sistema de transferencias de dinero, (PDF, en inglés) M-Pesa, para permitir a los contribuyentes declarar y pagar sus impuestos de manera electrónica a través de dicha plataforma.

  1. Encontrar nuevas fuentes de ingresos

Los impuestos a la propiedad, al consumo y al carbono son fuentes importantes de posibles ingresos en los países de ingreso bajo, porque se aplican principalmente a los hogares más ricos.  También pueden desalentar comportamientos no deseados, como conducir automóviles en zonas ya congestionadas, fumar o consumir alimentos poco saludables.

Apoyamos la iniciativa mundial liderada por la Organización de Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE) para replantear cómo se cobran impuestos a las grandes —y a menudo digitalizadas— empresas multinacionales, lo que podría tener un gran impacto en los países en desarrollo. Actualmente, los Gobiernos de todo el mundo pierden entre USD 100 000 millones (i) y USD 600 000 millones (i) en ingresos fiscales debido a la evasión de impuestos. La propuesta de la OCDE representa un punto de inflexión para las normas tributarias internacionales y, si se aplican bien, se podrían reasignar más fondos a los Gobiernos de los países en desarrollo, como se explicó en un nuevo documento del Banco Mundial titulado International Tax Reform, Digitalization and Developing Economies (Reforma fiscal internacional, digitalización y economías en desarrollo). (PDF, en inglés)

Requisitos previos para el cambio

En el Banco Mundial, nos concentramos en ayudar a los países a movilizar los ingresos fiscales (i) que necesitarán para su desarrollo. En Senegal, estamos ayudando al Gobierno a poner en marcha una estrategia de ingresos fiscales a mediano plazo. En Mauritania y Cabo Verde, apoyamos los esfuerzos del Gobierno para publicar los gastos fiscales y eliminar los impuestos ineficaces en función de los costos. En Uganda, trabajamos con las autoridades para identificar posibles áreas en que se pueden aplicar impuestos selectivos. Y en Sierra Leona, estamos colaborando con el Gobierno para modernizar su Departamento de Aduana y su Departamento de Impuestos Internos. En el primer trimestre de 2019, los ingresos casi se duplicaron en términos interanuales, aumentando de 127 000 millones de leones en el mismo periodo de 2018 a 211 000 millones de leones.

Estas mejoras no son fáciles de lograr. Dependen de elementos básicos que son difíciles de materializar, como la infraestructura digital básica y la voluntad política. A pesar de los desafíos, tengo esperanzas. En la última década, los países realizaron cientos de reformas (i) con el fin de mejorar los sistemas tributarios. Con más trabajo, podemos movilizar más recursos internos y subsanar el déficit de financiamiento para los ODS.

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¿Es fácil hacer negocios en Argentina? Vea el puesto que ocupa el país según el Banco Mundial

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Se conoció en la noche del miércoles (23/10) el último informe del Banco Mundial sobre la actividades comerciales denominado “Doing Business 2020”, que mide la facilidad de hacer negocios en 190 países.

Doing Business analiza 10 indicadores que miden el número de procedimientos, tiempos, costos y calidad de regulaciones federales y locales que impactan el ambiente de negocios.

En el informe se destaca que en todo el mundo, 115 economías facilitaron las actividades comerciales. Las economías con la mejora más notable en Doing Business 2020 son Arabia Saudita, Jordania, Togo, Bahrein, Tayikistán, Pakistán, Kuwait, China, India y Nigeria.

Solo dos economías africanas se encuentran entre las 50 mejores en cuanto a facilidad de hacer negocios; no hay economías latinoamericanas clasificadas en este grupo.

En América Latina, el país mejor posicionado es Chile, que se colocó en el puesto 59. En la clasificación de la región le siguen: México (60), Puerto Rico (65), Colombia (67), Jamaica (71), Costa Rica (74), Perú (76), Panamá (86). Brasil se ubicó en el sitio 124, Paraguay está en el puesto 125 y Argentina quedó en el 126.

Al referirse a Argentina elogian el avance de Macri en transparentar mecanismos de pago de obra pública. La reducción del papeleo para exportar y otros trámites electrónicos para sellar contratos o avalarlos en la Justicia.

El informe detalla que en este periodo se “introdujo tres reformas importantes. Tratar con permisos de construcción se convirtió en más fácil gracias a una plataforma electrónica para aplicaciones de permisos de construcción. El país facilitó la cumplimiento de contratos mediante la introducción de tarifas de pago electrónico de la Corte. Las autoridades también redujeron el tiempo requerido para el cumplimiento documental de exportación e importación mediante el despliegue de certificados de origen electrónicos y mejorando el sistema de monitoreo de importaciones. El papeleo de importación se redujo de 192 horas a 166”.

Pero el panorama no es muy positivo para la región. Según Santiago Croci Downes, Gerente del programa Doing Business Unit, “las economías de América Latina siguen cargadas de ineficientes y engorrosas regulaciones”.

Por ello, Downes hizo un llamado a los gobiernos de las naciones de la región a mejorar con urgencia para desarrollar aún más su sector privado y alentar la creación de nuevas empresas.

“Las economías latinoamericanas siguen con un pobre desempeño en áreas como la salida de la insolvencia, protección a los inversores minoritarios y pago de impuestos. Estas son áreas donde las cargas regulatorias ahogan a los emprendedores y quitan recursos a las inversiones productivas”, analiza Downes.

Indican que “América Latina sigue retrasada en relación con otras regiones del mundo, pero hay algunos aspectos favorables. Colombia ha implementado un total de 37 reformas desde 2005 y continúa liderando las iniciativas de reforma en la región. México ya no es el país mejor clasificado de la región, quedó en el puesto 60 detrás de Chile, pero por segundo año consecutivo no introdujo ninguna mejora importante para los negocios”.

Según el reporte los Gobiernos de 115 economías de todo el mundo pusieron en marcha 294 reformas durante el año pasado para facilitar la actividad empresarial del sector privado nacional, lo que sentará las bases para la creación de nuevos puestos de trabajo, la expansión de la actividad comercial y el aumento de los ingresos para muchos, de acuerdo con el estudio del Banco Mundial.

En esta última edición del estudio se documentan las reformas implementadas en 10 áreas de la actividad empresarial en 190 economías durante un período de 12 meses que finalizó el 1 de mayo de 2019. Los entornos favorables para la actividad comercial están vinculados con menores niveles de pobreza y la eficacia normativa puede estimular la capacidad empresarial, las empresas emergentes, la innovación, el acceso al crédito y la inversión. El estudio es el número 17 de una serie anual en la que se evalúan las reglamentaciones que mejoran o restringen la actividad de las pequeñas y medianas empresas.

“Los Gobiernos pueden fomentar el desarrollo del mercado y su crecimiento amplio mediante la creación de reglas que ayuden a las empresas a ponerse en marcha, contratar personal y expandirse”, indicó David Malpass, presidente del Banco Mundial. “La eliminación de los obstáculos a los que se enfrentan los empresarios permite generar mejores empleos, incrementar la recaudación tributaria y los ingresos, todo lo cual es necesario para reducir la pobreza y elevar el nivel de vida”.

Es importante destacar que el informe Doing Business no pretende ser una guía de inversión, sino una medición de indicadores sobre la facilidad para hacer negocios.

El estudio reveló que las 10 economías en las que la facilidad para hacer negocios mejoró en mayor medida fueron Arabia Saudita, Jordania, Togo, Bahrein, Tayikistán, Pakistán, Kuwait, China, India y Nigeria.

China y Togo se encuentran entre las 10 principales por segundo año consecutivo, mientras que India figura en esa lista por tercer año consecutivo, lo que indica que la reforma de las reglamentaciones comerciales es un proceso plurianual.

Bahrein implementó la mayor cantidad de reformas y mejoró en 9 de las 10 áreas medidas por el informe. Le siguen China y Arabia Saudita con 8 reformas cada uno.

Las 10 economías que obtuvieron el mayor puntaje en las clasificaciones sobre la facilidad para hacer negocios fueron Nueva Zelanda, Singapur, Hong Kong (Región Administrativa Especial de China), Dinamarca, República de Corea, Estados Unidos, Georgia, Reino Unido, Noruega y Suecia. En general, aquellos que presentaron muy buen desempeño tienen procesos en línea para la constitución de empresas, plataformas electrónicas para la declaración de impuestos y procedimientos en línea para la transferencia de propiedades.

Al mismo tiempo, 26 economías tomaron medidas que crearon nuevos obstáculos para el funcionamiento de las empresas. Muchas de ellas incrementaron los costos de la actividad empresarial.

La experiencia de los empresarios difiere ampliamente entre las economías de mejor y peor desempeño. Por ejemplo, el tiempo necesario para crear una empresa es, en promedio, seis veces mayor en las economías que se ubican en los 50 últimos puestos que en las situadas en los primeros 20. La transferencia de propiedades en las economías que ocupan los primeros 20 puestos requiere menos de dos semanas, mientras que en las que se ubican en los 50 últimos puestos se necesitan tres meses. El tiempo necesario para obtener la conexión al servicio eléctrico en una economía promedio de los 50 últimos puestos es dos veces mayor que en una economía promedio de los primeros 20 puestos; además, el costo de dicha conexión expresado como porcentaje del ingreso per cápita es 44 veces mayor.

Las 10 áreas que se miden en el informe son las siguientes: apertura de una empresa, manejo de permisos de construcción, obtención de electricidad, registro de propiedades, obtención de crédito, protección de los inversionistas minoritarios, pago de impuestos, comercio transfronterizo, cumplimiento de contratos y resolución de la insolvencia. También se mide otra área, la contratación de trabajadores, pero no se incluye en las clasificaciones.

Las áreas en las que se introdujeron más activamente reformas durante este período fueron las de apertura de una empresa, manejo de permisos de construcción, obtención de electricidad y pago de impuestos. Las reformas referidas al manejo de permisos de construcción y la obtención de electricidad han aumentado significativamente en los últimos años. Muchas de las 37 economías que simplificaron la obtención de permisos de construcción agilizaron las interacciones con los organismos a cargo de la aprobación previa y la inspección. Para conectar a las empresas a la red eléctrica de manera más eficiente, 16 economías realizaron grandes inversiones en la modernización de la infraestructura eléctrica. Un efecto directo: la duración total media de las interrupciones del suministro eléctrico se redujo en más del 8 % entre 2017 y 2018.

Desde su puesta en marcha en 2003, se han implementado más de 3500 reformas comerciales en 186 de las 190 economías analizadas en Doing Business.

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