Con la presencia de intendente Roque Soboczinski y más de 30 personas entre corredores y organización, se cumplió la primera etapa de la Fiesta de la Biodiverdidad, con la jornada de recolección de residuos en la Reserva de la biosfera Yabotí . El objetivo es crear conciencia sobre la importancia de fomentar el turismo sin descuidar la protección de los recursos naturales. Se espera que durante la jornada de hoy y mañana se realicen disertaciones relacionadas a la flora y fauna, entre otras propuestas.
El director de turismo y organizador del evento Victor Motta comento que: “lo que se hizo fue una recolección de residuos de lo que son las banquinas del camino yendo a los Saltos del Moconá. La iniciativa busca poder limpiar los residuos de la costa Argentina del Río Uruguay. Y lo mismo del lado brasileño”.
A la vez agradeció a los actores involucrados en esta movida ecológica: Policía Ambiental, Policía Vial, Transito y Turismo. Guardaparques, Ministerio Ecología y Recursos Renovables. Gendarmería Nacional Argentina. Bomberos Voluntarios El Soberbio. Club Docente “Los Troncos” y a los corredores Esencia Salvaje.
Antonio Aracre es el CEO de Syngenta para Latinoamérica Sur desde 2011, en los últimos años su nombre se hizo conocido por exponer un problema que se ha venido agudizando en la Argentina: la pobreza y la indigencia. En estos tiempos tan atípicos por la pandemia de coronavirus, el ejecutivo se ha involucrado en la política y se ha convertido en uno de los pocos empresarios dispuesto a tender puentes entre los productores, la sociedad y el Gobierno, sobre todo por los duros cuestionamientos de los que ha sido objeto el sector agropecuario por parte de movimientos ambientalistas.
En una entrevista en exclusiva con Agrofy News, Antonio abrió su corazón para contar todo lo que pasó en este tiempo en el que también trascendió su compromiso con la diversidad sexual. Además, lamenta que haya pocos CEOs en multinacionales que decidan contar su verdad, lo que impide la construcción de una sociedad más igualitaria e inclusiva. “La gente no se da cuenta que quedarte encerrado detrás de un placard te enferma. Quererte, aceptarte y vivir realmente como sos te libera. Te hace respirar y vivir mejor porque te hace una persona más sana de mente y cuerpo. No todos lo pueden procesar de la misma manera”, dice.
El director ejecutivo de la empresa de insumos china es un férreo defensor del sector agropecuario y también se ha involucrado en los problemas que afectan a las grandes urbes y la forma en que el campo podría ayudar a combatir esta situación. En 2019 escribió una columna de opinión titulada “El hambre que nos avergüenza a los argentinos”, producto de la repercusión que tuvieron sus palabras surgió el Consejo Federal Argentina contra el Hambre para paliar este flagelo, pero hoy se siente frustrado porque no se ha podido avanzar, tal y como creyó que iba a suceder.
Antonio Aracre, de Syngenta, con Agrofy News
– ¿Cómo está Syngenta en este momento en Argentina?
– Desde hace varios años, Syngenta ha venido creciendo a partir del acompañamiento de una paleta de productos y una serie de innovaciones que no vienen solamente por el lado del producto, sino de estrategias comerciales y financieras que se han creado para que a los productores les pueda resultar más competitivo. Este año esperamos estar dos o tres puntos arriba y así mantener nuestro primer puesto en el ranking de empresas del sector. Tenemos buenos indicios de que eso va a ser así, aunque el año aún no terminó.
– ¿Esto tiene que ver con el impulso del sector agropecuario?
– Indudablemente, esta performance viene de la mano de un sector que es extremadamente eficiente en todo lo que hace y que busca maximizar la productividad en todo lo que puede. Yo, a veces, tengo debates públicos con personas que cuestionan esto de la tecnología agropecuaria porque creen que el productor es cautivo y siempre les digo que el productor argentino es el más racional e independiente. Es conocedor, estudioso y, si realmente no hubiera valor en la tecnología, sería el primero en tacharla y no cargar costos innecesarios en su ecuación de rentabilidad. Si la abraza es porque realmente considera que le va a generar mayor beneficios. La relación costos-beneficios al adoptarla es muy positiva. El sector, en general, es muy pujante. Siempre se pone a la Argentina al hombro en sus peores años con más inversiones y lo estamos viendo en buena parte del país; se habla de un crecimiento en torno al 10% del PBI y viene apalancado de una buena porción del agro, además, facilitado porque para poder crecer necesitás importar. El crecimiento de la producción argentina en la industria, en general, necesita dólares. El 80% son insumos importados: autos, medicamentos, artefactos eléctricos y para poder importar esos insumos necesitás de dólares y los dólares vienen de la mano del campo. Recordemos que el 70% de los dólares que se generan en la Argentina proviene de la agroindustria, es decir, hay un acompañamiento enorme del sector en la recuperación del país.
– El sector agropecuario está cada vez más en la mira de iniciativas ambientalistas por el modelo de producción. ¿Cómo ve esa mirada estigmatizante sobre el campo?
– Lo veo con preocupación por dos razones muy importantes que se complementan entre sí. La primera es que creo que la sociedad no tiene una buena comprensión ni conocimiento acerca del sector agropecuario. Entonces, los sectores ambientalistas arman con mala intención, por ejemplo, este video que se viralizó la semana pasada donde se desparraman muchas falsedades e inexactitudes acerca del sector y perforan fácilmente la línea de empatía de la sociedad, que se ve asustada por esa desinformación y, por lo tanto, comprometida en su deseo de vetar estas formas de producción, sin entender muy bien por qué y, mucho menos, qué consecuencias tendría ese veto para su vida diaria. Me refiero, desde la producción de alimentos y de cuánto escasearían al cambiar el modelo productivo hasta la calidad de vida en general. Si no exportamos no hay dólares y, si no hay dólares no hay industria, trabajo y tampoco crecimiento. Esto que parece muy simple, hay una buena parte de la sociedad que no lo comprende muy bien. La otra parte de mi preocupación es con cohabitante con esto sobre qué hacemos desde el sector para ayudar a la sociedad a entender estos mensajes y que, por lo tanto, no perforen el nivel de empatía de la gente que ya conoce, entiende y no solo aceptan, sino que abraza al sector. Ahí la conclusión es que hacemos poco, nos miramos muy endogámicamente. Nos hablamos entre nosotros, pero solemos hacerlo mal o poco hacia los sectores más citadinos, más urbanos, más hostiles. Nos molesta, no nos gusta dialogar o empatizar con sectores que, por ahí, no son tan afines, sino que son más hostiles a la mirada del campo. En realidad, si queremos instalar el concepto de la Argentina agroexportadora, con todos los beneficios que tiene eso, hay que empatizar con todos los sectores.
– Para ir a un ámbito más personal, en el último año trascendió a lo público su orientación sexual, ¿no cree que hoy, 2021 sigue siendo raro que estemos hablando esto, de una elección personal?
– Yo hice pública mi orientación sexual hace 10 años, primero que nada con mi familia, después con mi jefe y con mi equipo. En los últimos dos años tomó más dimensión pública porque quizás yo tenía más dimensión pública en función de mi rol y haber subido el perfil en los medios y no me molesta, al contrario. Es verdad que es raro que uno tenga que hablar de estas cosas, pero a su vez es positivo y constructivo porque todavía hay muchos chicos que tienen dificultades para aceptarse o que siguen siendo golpeados en la calle o en los bares o que sufren un proceso de discriminación en la escuela o que tienen problemas de libertad para hablarlo con sus familias. Me parece que tenemos que construir modelos positivos que puedan ayudar a mirar su identidad desde un costado más optimista. Me pasa mucho que cuando salgo en algún medio hablando de este tema recibo muchísimos mensajes por privado de papás y mamás cuyos hijos adolescentes están en ese proceso de salir del closet y me hablan con muchísima ternura y gratitud porque a partir de lo que leyeron pudieron comprender que sus hijos podían realizarse, pero sobre todo podrían no sufrir, que es lo que más los atemoriza: el miedo que ellos tienen. A mí, así sea un mensaje que reciba de este tipo ya me hicieron el día. Poder ayudar a la gente a desmitificar algo que les hace daño, que los hace sufrir, en verdad, vale la pena porque la vida tiene cosas para sufrir de verdad y que no son tan remediables. Creo que desde ese lugar, ojalá haya más líderes, personajes públicos en el deporte, la política, las empresas y medios que lo hagan porque necesitamos esos modelos positivos. Lamentablemente, hay pocos y en nuestra actividad no conozco muchos otros, pero se va a ir construyendo una sociedad cada vez más diversa e inclusiva. A partir de la diversidad se enriquece el pensamiento porque podemos tener una sociedad mejor, con mejores pensamientos y gestores de esas ideas.
– Justamente, usted es uno de los pocos CEOS que ha decidido dar el paso y contar su historia, su verdad. ¿Cómo ha sido todo esto?
– Cuando tomás esa decisión básicamente lo hacés porque te sentís bien con vos mismo, te querés, te valorás y no tenés nada que ocultar. A mí no es que me resulte placentero hablar de mi orientación sexual a esta altura de mi vida, pero si me preguntan lo hago sin problema porque siento que ayudás a otro. A veces, en las redes sociales siempre se presenta algún inadaptado que te dice alguna cosa un tanto agresiva en alusión a eso, pero la verdad me siento muy seguro de mí mismo y no me molesta mostrarme tal cual soy, pero pienso: ‘qué triste que el único argumento para desvalorizar tu opinión sea eso’. No me duele ni preocupa. Pero me pasa mucho con las familias que me encuentran en un lugar público, me abrazan y me dicen: ‘gracias a vos pude cambiar mi mirada. Siempre amé a mi hijo, pero tenía miedo de que sufra y logré cambiar esa mirada, hoy lo veo feliz’. Cuando te pasan esas cosas sentís que ya te hiciste el día, la semana, el mes, simplemente contando tu historia de una manera positiva, está buenísimo. Me genera mucha alegría y paz. Lamentablemente, no todo el mundo lo puede hacer y no creo que sea algo para juzgar, sino que es algo para trabajar. La gente no se da cuenta que quedarte encerrado detrás de un placard te enferma. Quererte, aceptarte y vivir realmente como sos te libera. Te hace respirar y vivir mejor porque te hace una persona más sana de mente y cuerpo. No todos lo pueden procesar de la misma manera.
– ¿Cree que en el sector agropecuario hay una mirada más estereotipada que en otro rubro sobre la homosexualidad?
– El sector ha sido tradicionalmente un poco machista porque ha habido más hombres que mujeres. Creo que eso ha ido cambiando. En los últimos diez años me encuentro muchísimo más con mujeres manejando los negocios familiares. Incluso, elegidas por sus padres como sus sucesoras, algo que era impensado hace más de diez años cuando arranqué, ya que la mujer siempre estaba más reservada a un cargo administrativo, a lo sumo, si era brillante manejaba las finanzas de los negocios. Pero hoy estoy viendo mujeres al frente de los negocios agropecuarios, que fueron elegidas por sus padres como sus sucesoras y eso me pone muy contento porque significa que hay una nueva generación que, con otra cabeza, va a tener una mirada muy distinta y eso nos va a ayudar en la construcción de la comunicación hacia la sociedad.
– ¿Por qué seguimos hablando del término salir del closet?
– Porque como el placard es el lugar donde se guardan cosas, es un buen lugar para esconder cosas; acumulás todo ahí para que no se note y eso es lo que hacemos con nuestra orientación sexual. Ahí van todas aquellas cosas que nos vuelven más vulnerables y que no queremos que la gente lo note, las escondemos. Cuando llega el momento en que eso te hace invertir mucha energía, inventandote otra vida que no es la tuya, te vuelve menos auténtico, menos genuino, entonces empezás a creer, a aceptar y decir que es el momento de sacar todas esas cosas del placard, que vivas y te aceptes tal cual sos.
– ¿Le pasó esto de ocultar su vida tanto tiempo?
-Sí, salí del closet hace 15 años y en aquel entonces la sociedad no era como es hoy. El matrimonio igualitario no era como es hoy, por lo tanto, no te sentías tan legitimado como un par frente a tus compañeros, en la universidad o en tu familia. En esas circunstancias, obviamente sentís miedo. Pensá que en el colegio muchos de nosotros sufrimos bullying, eso te deja algunas heridas. Lastima y te cuesta mucho trabajo sanar, incluso, sanándolas, cuando te pasan algunas de adulto sucede lo mismo que a un disco de vinilo rayado, donde la púa siempre se queda en el mismo lugar. Por eso es que hay que trabajar tanto para evitar el bullying infantil y no solo me refiero a la orientación sexual. Hoy, es muy común ver en las escuelas situaciones de bullying por el aspecto físico, el color de piel y los chicos sufren mucho. Han habido casos hasta de suicidio, pero sin llegar a eso se genera una herida tan profunda en el autoestima que esos chicos terminan creciendo con una personalidad morata, asustadiza y retraída. Se tiene que hacer una buena capacitación en los docentes para aliviar estas cosas con mayor profesionalismo, porque no todos están preparados.
-Por último, ¿cómo está hoy el Consejo Federal Argentina contra el Hambre?
-El Consejo surgió a partir de una nota de opinión que hice en LinkedIn que se llamaba ‘El hambre que nos avergüenza a los argentinos’, en alusión a lo que sucede con los argentinos que producen tantos alimentos para millones de personas y que todavía no se le ha podido encontrar la vuelta para que su propia población no padezca este flagelo. Ahí proponía una serie de cosas sobre cómo fondear establecimientos de cooperativas en sectores más pobres y que puedan producir sus propios alimentos. Además de que puedan combatir el hambre, también lo harían con otro flagelo que es el de sentirse lo suficientemente digno, que pasa cuando uno no tiene trabajo. Eso tuvo mucha repercusión, y cuando el presidente [Alberto Fernández] era candidato estaba con el deseo de lanzar una campaña contra el hambre, entonces se formó un Consejo contra el hambre en el cual me invitaron a participar, pero desgraciadamente a los tres meses de comenzado este gobierno se desató la pandemia y no se pudo avanzar en ninguna cosa esencial ni convenios con cooperativas. Se decidió avanzar con la Tarjeta Alimentar que lanzó el Ministro Daniel Arroyo porque era necesario, evidentemente, mitigar la cuestión social de una manera rápida y efectiva porque no había tiempo. Desde ese lugar me siento un poco frustrado porque no se ha podido avanzar mucho con ese tema. Es el gran pendiente para hacer, ya no es ni de este gobierno ni del anterior. Es el pendiente de la democracia, de construir una sociedad donde en un país como la Argentina la gente no padezca de necesidades básicas insatisfechas. En poco tiempo es difícil eliminar la pobreza, pero la Argentina debería proponerse en muy pocos años erradicar la indigencia, que a diferencia de la pobreza, son personas que no logran una rutina alimenticia adecuada: comen una vez sí, una vez no, un día sí, un día no. No tienen trabajo, viven en condiciones infrahumanas desde el punto de vista de la estructura. Esto tiene que ser algo con un acuerdo horizontal en lo social de cualquier partido político, sindicatos o empresas. Debería poderse construir un consenso amplio para abordar la temática de la indigencia y erradicarla en poco tiempo. Yo sé que la pobreza está en el orden del 40,6%, pero la indigencia no debería existir. Es algo que debería darnos vergüenza a todos, el no poder hacerlo rápido. Hay que comenzar a pensar en estas cosas urgentes, construir un país más viable, con más desarrollo, más trabajo e inversiones es un objetivo a mediano y largo plazo que hay que hacer. Eso es importantísimo, pero erradicar la indigencia es urgente, no solo importante, es urgente. Es algo que se debe hacer ahora mismo y, a veces, siento que las prioridades políticas no siempre acompañan lo que para nosotros es realmente muy urgente.
El mundo espera de la cumbre climática de Glasgow, seguramente mucho más de lo que se podrá conseguir. La reticencia de las potencias a invertir en la reducción de emisiones contaminantes, choca con la necesidad de aplacar un cambio que parece irreversible. En ese escenario, sin embargo, Misiones dirá presente como uno de los pocos estados subnacionales que exhibirá una estrategia propia.
El equipo técnico misionero presentará el acuerdo firmado con la compañía Mercuria para emitir bonos de carbono.
“Misiones anunciará la firma del primer programa jurisdiccional de deforestación y degradación evitada, el primero que firma un gobierno sub-nacional para poder monetizar la protección de la selva. El acuerdo con Mercuria implica que la empresa suiza compre los créditos de carbono emitidos desde 2017 hasta 2030”, explicó Maxi Galli, consultor independiente que representará a Misiones en la cumbre, junto al equipo de Cambio Climático, encabezado por el ministro Patricio Lombardi y la subsecretaria Silvana Kloster.
Se estima que Misiones puede recaudar más de US$200 millones durante el programa acordado con Mercuria. En un año y medio estarán listos los estudios ambientales financiados por Mercuria, pero “en las próximas semanas empiezan actividades de información a la ciudadanía y contratación de expertos locales e internacionales para determinar la cantidad de gases efecto invernadero que secuestra anualmente Misiones”, indicó Galli.
El consultor independiente fue quien acercó a la firma a Misiones en unas negociaciones que se iniciaron el 21 de julio con el equipo económico de Misiones, al que se sumó posteriormente el de Cambio Climático.
Misiones se queda con una porción de los créditos que se emitan, que se podrán vender a cualquier otra empresa o mercado o tokenizar, a la espera de que los bonos suban su valor.
“El acuerdo entre Misiones y Mercuria será disruptivo en la cumbre, porque no se si habrá muchos acuerdos de largo alcance. Misiones se mostrará como una de las pocas que logra recursos para cuidar la biodiversidad”, señaló Galli.
La posición de Misiones ante el mundo también le da más potencia al reclamo de una compensación ambiental a la Nación. Misiones pide 114 mil millones de pesos por servicios ambientales al país y especialmente a otras provincias que se benefician de forma directa por el cuidado del agua y de la selva.
Si el mundo reconoce económicamente el esfuerzo que hace Misiones, al gobierno nacional, que también pedirá en la cumbre un canje de deuda por servicios ambientales, le quedará menos margen para desconocer la validez de la posición misionera.
En Argentina contamos con una herramienta fundamental para la protección de nuestros bosques: la Ley 26.331 de Presupuestos Mínimos de Protección Ambiental de los Bosques Nativos, sancionada en 2007 con el objetivo de planificar el uso de estos ecosistemas y lograr equilibrar producción y conservación de la naturaleza. Sin embargo, en todos estos años, su implementación ha sido parcial y nunca contó con el total del presupuesto que debería asignarse, tanto para el control, monitoreo y vigilancia, como para estimular el uso sustentable y la restauración.
El Proyecto de Ley de Presupuesto General de la Administración Nacional para el Ejercicio Fiscal del Año 2022 ha sido presentado por el Poder Ejecutivo para su tratamiento en el Congreso de la Nación. En su Artículo 18, determina que se asigna al Fondo Nacional para el Enriquecimiento y la Conservación de los Bosques Nativos un monto de $ 1.212.415.000 (mil doscientos doce millones cuatrocientos quince mil pesos) y al Programa Nacional de Protección de los Bosques Nativos un monto de $120.000.000 (ciento veinte millones de pesos). Sin embargo, el presupuesto estipulado corresponde apenas al 3% de lo que debiera destinarse para la protección de nuestros bosques, si la ley se cumpliera correctamente. Si bien el monto en pesos es el mismo que se asignó en el 2021, el porcentaje disminuye en comparación al presupuesto anterior y se trata del más bajo desde la implementación de la Ley 26.331 en el año 2009.
El monto total asignado a la Ley, luego se distribuye a las provincias de manera proporcional según distintos factores, entre los que se encuentra la cantidad de hectáreas de bosques que posee cada una de ellas. En el caso de Misiones, de aprobarse el actual Proyecto de Presupuesto 2022, la provincia recibiría alrededor de 39 millones de pesos para la protección de sus bosques nativos. Pero si la Ley de Bosques se cumpliera de manera correcta, debería recibir 1.300 millones de pesos.
Cada provincia, por su parte, tiene el deber de llevar a cabo el proceso de actualización de su Ordenamiento Territorial de Bosques Nativos (OTBN), dentro de los plazos estipulados, acorde a los criterios establecidos por la Ley y con la correspondiente participación ciudadana requerida. A su vez, es importante que se agilicen los procesos de rendición e implementación de los fondos asignados, para que la Ley pueda cumplirse de forma adecuada. La provincia de Misiones tiene el 100% de las rendiciones presentadas y aprobadas por el MAyDS y su OTBN se encuentra acreditado. Más info
En su artículo 31, la Ley de Bosques estipula que el Fondo Nacional para el Enriquecimiento y la Conservación de los Bosques Nativos estará integrado por las partidas presupuestarias que no podrán ser inferiores al 0.3% del presupuesto nacional. Ese 0.3% para 2022 debiera ser de 40.009 millones de pesos, una cifra que difiere bastante de los 1.212 millones estipulados en este proyecto. El Fondo también debería recibir el 2% del total de las retenciones a las exportaciones de productos primarios y secundarios provenientes de la agricultura, ganadería y sector forestal, correspondientes al año anterior del ejercicio en consideración.
Manuel Jaramillo, director general de Fundación Vida Silvestre afirmó: “Según el ordenamiento territorial de bosques nativos, Argentina cuenta con más de 50 millones de hectáreas de bosques en toda su extensión, que no pueden cuidarse con un presupuesto de 1.212 millones de pesos al año. En definitiva, estamos pensando que 25 pesos alcanzan para cuidar una hectárea de bosque un año completo, un aproximado de 2 pesos por mes por hectárea. Lo que venimos pidiendo año tras año es que se cumpla la Ley de manera correcta. Sin el adecuado estímulo financiero, las provincias se ven imposibilitadas de fortalecer su capacidad de fiscalización, control y vigilancia. Por otro lado, los propietarios de áreas con bosques nativos no reciben estímulos para desarrollar el uso sustentable o compensaciones por las áreas que deben destinarse exclusivamente a la conservación”
La Ley de Bosques modificó el escenario nacional de protección de bosques nativos y visibilizó la problemática y la importancia de la conservación de estos ecosistemas. Además, fomentó una disminución progresiva en la tasa anual de deforestación en la Argentina, estabilizándose en los últimos años. Sin embargo, a pesar de contar con esta Ley, los bosques nativos de nuestro país siguen sufriendo grandes modificaciones producto del cambio de uso del suelo para actividades agropecuarias, forestales, urbanísticas y viales.
En el “Diagnóstico actualizado del estado de implementación – Ley N° 26.331” publicado el año pasado y elaborado Fundación Vida Silvestre y FARN, se realiza una revisión histórica desde la sanción de la Ley de Bosques Nativos y se identifican los principales problemas de su implementación, entre los cuales se destacan:
La desfinanciación sistemática de la Ley: desde su sanción no ha habido un período donde el presupuesto asignado por el Congreso Nacional se correspondiera con lo que expresamente la norma establece, y la Ley recibió mucho menos del 10% de lo que le correspondería.
Dificultades en los procesos de Ordenamiento Territorial de Bosques Nativos (OTBN): tanto en su elaboración como actualización, han sido y continúan siendo procesos lentos y con deficiencias que incluyen el incumplimiento de plazos predeterminados por la Ley y fallas en la participación ciudadana requerida.
Falta de definición de metas, indicadores y evaluación de impactos: no se han acordado y adoptado oficialmente metas cuantitativas de los objetivos de protección de los bosques nativos, indicadores de desempeño de los instrumentos de gestión, una metodología oficial y única de valorización de los servicios ambientales y sociales que brindan los bosques nativos y una evaluación de los impactos sociales y ambientales.
El 50% de la deforestación es ilegal: si bien con la Ley de Bosques Nativos se ha dado una baja progresiva en la tasa anual de la deforestación en Argentina, en 2018 el 50% de la deforestación fue en zonas rojas o amarillas. Esto es evidencia de que parte de la pérdida de bosques nativos responde a prácticas ilegales, consecuencia de niveles de control y fiscalización bajos, y de sanciones insuficientes por parte de las autoridades competentes.
Pocos Planes de Manejo, Conservación y Formulación: aún es muy baja la superficie de bosques nativos bajo estos planes y existe gran dificultad de acceso a dichos planes por parte de los sectores más relegados y vulnerables, como son los pueblos originarios y campesinos, que viven y dependen del bosque.
Gestión y rendición de fondos: la ejecución y rendición de los fondos por parte de las Autoridades Locales de Aplicación es una cuestión que amerita mejoras urgentes, desde su creación y puesta en marcha el procedimiento se ha ido ajustando a fin de hacerlo más eficiente, no obstante, en la actualidad muchas jurisdicciones adeudan rendiciones que dificultan la asignación de mayores fondos por parte de la Autoridad Nacional de Aplicación.
Fernando Miñarro, director de conservación de Vida Silvestre agrega: “lo que le pedimos a los legisladores al momento de tratar el Presupuesto para el año 2022, es que exijan una mayor asignación de fondos para la Ley 26.331, que permita contar con más recursos para la protección de nuestros bosques nativos. El salto debe ser significativo habiendo ya pasado más de 10 años de la reglamentación del fondo de la ley. ¡Los bosques y su gente no pueden seguir esperando!”. Y también resalta: “A su vez, es necesario que las provincias hagan un correcto uso y administración de dichos recursos, que garantice la aplicación de la Ley de forma integral. La puesta al día de las rendiciones por el total que aún adeudan la mayoría de las provincias, no debería ir más allá de marzo 2022. El cumplir en tiempo y forma, también es una señal de seriedad y compromiso para defender el fondo en el marco de las discusiones del presupuesto nacional”.
Tenemos la necesidad y la urgencia de recuperar y conservar nuestros bosques. Reducir la deforestación también es parte de las soluciones basadas en la naturaleza para la mitigación y la adaptación a los efectos del cambio climático, cumpliendo el compromiso presidencial de carbono neutralidad para el 2050 y respetando lo acordado en París en el año 2015. Es hora de asumir los compromisos y salvar nuestros bosques. Conservarlos es esencial para preservar nuestra salud, bienestar y supervivencia.
La sostenibilidad es un concepto que se escucha a diario y que necesariamente debe ser discutido por todo tipo de organizaciones; contemplando el aspecto social, ambiental y económico.
Hoy en día ya no hay dudas: mitigar los impactos sobre el ambiente y las comunidades es una conditio sine qua non, sea quien sea el responsable del proyecto, desde pequeñas o grandes empresas, hasta cooperativas e inclusive polos tecnológicos o parques industriales, entre otros tantos modelos organizacionales.
Los caballitos de batalla en materia ambiental son los tratados internacionales sobre derechos humanos y medioambiente y; desde 2015, los Objetivos de Desarrollo Sostenible. A nivel nacional, la propia Constitución a través de su artículo 41; la Ley General del Ambiente 25.675 y la Ley provincial XVI-35.
Desde mediados de los 90´, en Misiones fue tendencia la presentación de estudios de impacto ambiental. Hoy, la máxima es que todo proyecto que sea susceptible de modificar el ambiente, alguno de sus componentes o afectar la calidad de vida de las comunidades en forma significativa, está sujeto a un procedimiento de evaluación de impacto ambiental. Esta evaluación constituye un instrumento de política y de gestión ambiental y debe realizarse, previo a su ejecución.
En ese contexto, la Cámara Misionera de Consultores Ambientales (CaMCA) es una institución que se conformó en el 2.018, y surgió como corolario de algunas conversaciones de pasillos entre diferentes profesionales que se dedicaban a las auditorías ambientales.
Aristóbulo Yegros, actual presidente, conversó con Economis acerca de esa génesis institucional y el rol actual de la institución. “Nos juntamos y diseñamos la Cámara para tener más y mejor trabajo. Hoy estamos velando para que se cumplan todas las leyes”, aseguró.
Mientras continúan sumándose integrantes, 35 profesionales ya están asociados. Entre ellos agrónomos, ambientalistas, químicos, abogados, antropólogos, biólogos, bioquímicos y otros. El objetivo es ampliar la gama de profesiones, así como también incorporar paulatinamente a los consultores inscriptos en el Registro de Consultores Ambientales del Ministerio de Ecología y RNR de la provincia de Misiones (actualmente, cerca de 100).
La gran peculiaridad de la CaMCA es la multidisplinariedad. Más allá de ser una exigencia legal, lo cierto es que cada proyecto requiere de equipos y profesionales ad hoc, siempre bajo la tutela de un coordinador.
Articulación institucional. La vinculación con organizaciones y dependencias es clave y permite a la CaMCA proponer políticas y estrategias orientadas al abordaje y resolución de problemas ambientales en la provincia y colaborar como entidad de consulta, con los poderes públicos, nacionales; provinciales y municipales; entre otras funciones.
Recientemente, por ejemplo, se presentó públicamente un Informe de Situación del Arroyo Itá, realizado a partir de un convenio con la Fundación Prosperitá y en conjunto con la municipalidad de Posadas. La iniciativa sumó a actores locales involucrados e interesados en el cuidado de la cuenca, tales como voluntarios ambientales, referentes de la Reserva Itá y vecinos de la zona. “En este estudio particularmente se detectaron por ejemplo, 17 microbasurales, muchas conexiones ilegales a cloacas en la cuenca del arroyo y se realizó un relevamiento de especies forestales”.
El presidente de la CaMCA explicó a Economis que una cuestión trascendental de este tipo de iniciativa es que permiten reflejar la multiplicidad de voces involucradas en los territorios y comunidades y generar herramientas de gestión a través de ellas. “El reporte que surgió del estudio del Itá es un informe vivo, en el sentido de que está publicado en las redes y puede sumar opiniones o datos técnicos”, agregó.
Participación ciudadana. Uno de los requisitos de las evaluaciones ambientales es lainstancia de participación ciudadana. Dependiendo de la envergadura del proyecto, puede realizarse un estudio comunicando a los actores involucrados directa e indirectamente o bien; al tratarse de grandes iniciativas, se realizan audiencias públicas convocando a toda la población involucrada y dando espacios para opiniones y sugerencias, a pesar de que estas no sean vinculantes.
“La participación ciudadana hoy en día es fundamental para la realización de cualquier tipo de proyecto”, detalló Yegros, explicando que constituye un espacio de análisis, de acceso a la información y de concientización.
En materia ambiental, la percepción social puede jugar a favor o en contra de los proyectos. Ejemplos sobran, en Misiones y el mundo. “Hay una particularidad respecto de algunos tipos de proyectos, tienen una percepción social muy negativa, por no decir mala fama. Por otro lado y sumado a esto, todo lo que se ignora suele generar temor”. Frente a esta cuestión, el mejor antídoto en palabras de Yegros, es generar información precisa y comunicarla fehacientemente.
“Muchas veces se han resuelto problemas, por ejemplo de que cierta cantidad de vecinos se unieron para evitar que se instale una determinada fábrica; lo que en realidad es un temor infundado justamente por no conocer del tema. Este tipo de cuestiones, se salvan con las instancias de participación ciudadana”.
Cambio climático y Agenda 2.030. La crisis climática no se toma vacaciones, y avanza vertiginosamente. Ni siquiera en Misiones, provincia que alberga más del 50% de la biodiversidad de Argentina.
Paradójicamente, mientras el planeta se acerca al peligroso límite de los 1,5 grados de calentamiento global; en Misiones se avizoran paisajes muy positivos para la consultoría ambiental. “El hecho de que 20 años antes de lo previsto, se llegue a los 1,5 grados de calentamiento global, hace que la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero pase a ser una prioridad para todos los gobiernos. Si todo lo que se aplica de ahora en más, va a tener que contar con un componente de reducción de emisiones, imagináte todo el trabajo que va a tener un consultor ambiental”.
La meta es el 2.030 “Esta década vamos a trabajar fuertemente. Esto es algo que vino para quedarse y debe ser un trabajo sostenido”.
Los Objetivos de Desarrollo Sostenible son utilizados casi como un eslogan por algunas organizaciones de innumerables sectores. Sin embargo hay muchas organizaciones en las que se está trabajando al respecto pero no lo visibilizan o no lo comunican.
En este sentido, la generación de indicadores y el seguimiento es el gran tema entre profesionales e instituciones. “Creo que no estamos lejos de que se empiece a exigir el balance social y ambiental. Creo que inclusive hay leyes presentadas en el Congreso Nacional a partir de las cuales se exigirán a las empresas la presentación de sus balances social y ambiental, en cumplimiento de los ODS”, expresó Yegros.
En Misiones “hay muchos proyectos que si fuesen analizados desde el punto de vista cuantitativo y calculando exactamente la cantidad de emisiones de gases de efecto invernadero que evitás emitir, tranquilamente podría calificar para obtener bonos verdes, por ejemplo”.
Misiones y sus servicios ambientales al mundo. La solicitud de una compensación económica por la preservación ambiental de Misiones a la Nación “es totalmente viable y tiene fundamentos muy sólidos a nivel técnico” y que “el país tendrá que reconocer”.
“Está reconociendo regalías en petróleo, reducciones en tarifas eléctricas al sur, hay una cantidad de cuestiones en las que Misiones siempre viene relegada de una u otra manera”, señala el especialista.
Al no existir un mecanismo de previsión, “nosotros, como actores del territorio, deberíamos poner sobre la mesa esa cuestión en la opinión pública del país para que se empiecen a tratar estos temas”. Yegros destaca que se debe trabajar en “una ley fundada en un estudio profundo en la cantidad de toneladas de gases de efecto invernadero que retiene la selva paranaense por año, cuantificarlo y traducirlo en un valor económico que seguramente va a ser el valor de toneladas de CO2 que hoy en día cotiza como bonos de carbono”.
Por último, el presidente de la CaMCA se refirió a los titulares de los últimos días que daban a entender que Misiones “venderá bonos de carbono”, explicando que la provincia ingresa al mercado a través de “un acuerdo con una empresa de base ambiental y que realizará un estudio integral para cuantificar la cantidad de CO2 y saber cuántos bonos de carbono Misiones puede certificar anualmente”.