Un encuentro en el que se debatirá sobre la crisis climática, sus consecuencias sobre el agua y las posibles acciones para evitar sequías, inundaciones y deshielo de glaciares se realizará el 8 de junio en el marco del Día Mundial de los Océanos, que tendrá lugar en el Centro Cultural de la Ciencia C3, informó hoy el Ministro de Ciencia, Tecnología e Innovación.
El debate, denominado “Cuando el clima resuena, el agua ¿desaparece?”, comenzará a las 9.30 y será organizado por el Centro Cultural de la Ciencia y la empresa estatal de Agua y Saneamientos Argentinos (AySA), tiene la finalidad de debatir y poner en agenda temas urgentes en relación con el futuro del agua y el ambiente e influir en la toma de decisiones a favor del cuidado del recurso y anticipar problemáticas.
En el encuentro se analizará el impacto de la crisis climática sobre la humanidad y la alteración del ciclo natural del agua que repercute negativamente en la vida socioeconómica de las poblaciones.
En el evento participaran la científica y comunicadora pública de los efectos del cambio climático, Inés Camilloni; las activistas de Jóvenes por el Clima, Martina Gómez y Mercedes Pombo, y el director de la Dirección Técnica y de Desarrollo Tecnológico de AySA, Alejandro Barrio; con la moderación de la periodista científica, Nora Bär.
Las concentraciones de gases de efecto invernadero, el nivel del mar, la temperatura de los mares y su acidificación volvieron a batir récords en 2021 y “son una clara señal de que las actividades humanas causan cambios a escala planetaria”, según el Informe sobre el Estado del Clima Mundial 2021 difundido hoy por las Naciones Unidas.
El documento, que preparan los científicos de la Organización Meteorológica Mundial, dependiente de la ONU, destacó que estas nuevas marcas son “una clara señal de que las actividades humanas están causando cambios a escala planetaria en la tierra, los océanos y la atmósfera, y dañando a largo plazo los ecosistemas y el desarrollo sostenible”.
Además de los efectos en el medio ambiente, “los fenómenos meteorológicos extremos se cobraron la vida de muchas personas y costaron cientos de millones de dólares a la economía. También pusieron en riesgo el acceso a los alimentos y el agua, llevando a un desplazamiento de personas que se ha acentuado en 2022”.
El informe de la agencia de la ONU sobre el Estado del Clima Mundial en 2021 confirmó que los últimos siete años han sido los más cálidos de los que se tiene constancia.
Si bien 2021 no batió el récord de temperatura, debido a un evento de La Niña al principio y a fin de año, que tuvo un efecto de enfriamiento temporal, estuvo entre esos siete más cálidos, manteniendo la tendencia general de aumento de los termómetros.
La temperatura media mundial, en 2021, fue de aproximadamente 1,11 grados centígrados por encima del nivel preindustrial.
Para el secretario general de la ONU, António Guterres, el informe es “una sombría confirmación del fracaso de la humanidad para afrontar los trastornos climáticos”.
En un video difundido tras conocerse el informe, el funcionario de las Naciones Unidas advirtió que sus resultados son una llamada a la acción para recoger la “fruta madura” de la transformación de los sistemas energéticos y sacarlos del callejón sin salida, que son los combustibles fósiles.
Guterres propuso cinco medidas para saltar a la transición hacia las energías renovables:
Tratar las tecnologías de energía renovable, entre ellas el almacenamiento en batería, como bienes públicos mundiales esenciales y de libre acceso; asegurar, ampliar y diversificar el suministro de componentes y materias primas fundamentales para las tecnologías de energía renovable y crear marcos legales y reformar la burocracia para igualar las condiciones en favor de las energías renovables.
Las dos finales son eliminar los subsidios a los combustibles fósiles para proteger a los pobres y a las personas y comunidades más vulnerables y triplicar las inversiones privadas y públicas en energías renovables hasta alcanzar al menos cuatro billones de dólares al año.
“Las energías renovables son el único camino hacia una verdadera seguridad energética, hacia precios estables de la electricidad y hacia oportunidades de empleo sostenibles. Si actuamos unidos, la transformación de las energías renovables puede ser el proyecto de paz del siglo XXI”, aseguró Guterres.
El mundo debe actuar en esta década para evitar que se agraven los impactos climáticos y para mantener el aumento de la temperatura por debajo de 1,5 grados sobre los niveles preindustriales.
Por su parte, el secretario general de la Organización Meteorológica Mundial, Petteri Taalas, aseguró que “es solo cuestión de tiempo el que veamos otro año más cálido de los registrados”.
Como sociedad con consciencia ambiental, tenemos la tarea de revisar nuestra huella de carbono, fomentar la educación y escuchar a todas la voces. Además de hacer un buen uso de la digitalización
La Tecnología, el cambio climático y las mujeres tienen más aspectos en común de los que parece. Desde la educación ambiental hasta las inversiones en startups ecológicas lideradas por mujeres, la posibilidad de mitigar nuestra huella de carbono existe. Solo se necesita pensar soluciones en conjunto, que incluyan a los sectores públicos y privados, y la participación de la sociedad.
En el marco de la iniciativa “Women in Tech”, realizado este martes en el Palacio San Martín, hubo una serie de conversaciones con perspectiva de género divididas en tres paneles en los que especialistas nacionales e internacionales debatieron sobre el desarrollo tecnológico para mitigar efectos del cambio climático, el rol de la educación para fomentar una participación equitativa en las áreas CTIM (Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemática) y el impacto social de la digitalización.
La iniciativa fue organizada entre la Embajada de Finlandia en Argentina, la empresa tecnológica Nokia y el Centro de Géneros en Tecnología. Busca promover la inserción y la formación de las mujeres y las diversidades en el sector de Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC).
“Tecnología para mitigar el impacto del cambio climático” fue uno de los paneles que contó con la Ingeniera en telecomunicaciones, Anabel Cisneros, como mediadora y las panelistas Gloria Touchard, Directora de Tecnología para Clientes en Nokia; Evelyn Cels Manavella, Coordinadora de Desarrollo Local en la Fundación YPF; Pia Erkinheimo, miembro del equipo ejecutivo del Fondo Finlandés para Asuntos Climáticos; y Marina Bericua, Directora de Asuntos Públicos, Corporativos y Legales de Microsoft en Argentina.
En busca de una mayor equidad en el sector de la tecnología y de visibilizar el liderazgo de mujeres y diversidades en el área, Evelyn Cels Manavella aseguró que “las mujeres podemos aportar innovación en ese ámbito. Si no participamos del sistema, la sociedad está perdiendo alternativas amplias y diversas para pensar los problemas. También debe haber una participación diversa en términos de género y edad”.
En esa misma línea, Pia Erkinheimo hace hincapié en la necesidad de que haya más niñas que estudien alguna carrera de CTIM. Aunque también hace una distinción: “También necesitamos diseñadoras, filósofas, historiadoras, es decir, especialistas de todas las disciplinas para poder entender y permitir que la tecnología nos sirva a todos”.
“La crisis climática necesita más que solo tecnología y la tecnología necesita más que ingenieros y empresarios”, continuó.
La tecnología para mitigar el calentamiento global debe ser inclusiva a nivel económico, geográfico, etario y de géneros. Al respecto, Marina Bericua justificó que, “sin crecimiento económico de las compañías, no hay crecimiento económico de las sociedades. El sector privado y las compañías de telecomunicaciones deben tener compromisos”.
“La construcción de un futuro sostenible es una visión que tiene que ver con dónde vivimos. Debemos reconvertirnos, pero no podemos hacerlo solos. Sino que tenemos que acudir a la tecnología, que tiene un futuro sostenible y además tiene la posibilidad y las herramientas para hacerlo”, añadió.
En concordancia, Gloria Touchard dijo que “la tecnología es parte del desarrollo económico y la digitalización está desempeñando un papel clave en la disminución del cambio climático, por ejemplo, la digitalización de facturas hizo todo más óptimo, además de consumir menor energía”.
Las actividades humanas son el principal motor del cambio climático. Con cada paso que damos en este mundo estamos dejando nuestra huella y así sumamos emisiones de gases que afectan a la atmósfera terrestre. En esos pasos, también están los del Gobierno.
“La tecnología nos ofrece un montón de herramientas tecnológicas para medir nuestro impacto. El problema es que, al ponerse a predisposición del Estado, la tecnología no es de las primeras que aparece por problemas de infraestructura tecnológica, como un mal funcionamiento del wifi”, admitió Evelyn. “Además, hay una ausencia de la cultura de digitalización gubernamental, que no la incorpora en sus prácticas”, agregó.
Nuestra huella está fomentada por las principales actividades emisoras de dióxido de carbono y metano: la industria, el transporte, el agronegocio y la generación de residuos. De todas formas, el problema es de todos, todos lo creamos y entre todos debemos solucionarlo.
“Hay mucho que hacer, principalmente, hay que prestar atención a la huella de carbono de la digitalización y todos los metales y recursos que utilizamos para aquel mundo. El cambio climático no se da en el Metaverso, se da en el mundo físico. Y va más allá de toda frontera, ya que todos respiramos el mismo aire”, expresó Pia.
“Nos debemos preocupar por el ahora”, exclamó Gloria. Y así es, debemos actuar ya y con la plena predisposición del gobierno, las empresas privadas y públicas, la sociedad en su totalidad y la tecnología. Evelyn solicitó que, “además de la indispensable tecnología, que atraviesa la totalidad de nuestra vida, necesitamos generar compromisos reales del sector público y privado, y tener alianzas de trabajo real”.
“Tenemos que reconvertirnos a nivel ambiental. Todos los días se aprende y desaprende algo nuevo, es un desafío que tenemos todos”, pidió Marina. Por último, Pia añadió que “hay mucho que hacer, nosotros creamos este problema y está en nuestras manos solucionarlo”.
En el cierre de “Women in Tech”, Micaela Sánchez Malcolm -Secretaria de Innovación Tecnológica del Sector Público- dijo que “las tecnologías obedecen a las condiciones humanas, dentro de un marco atravesado por la demanda de generar mayor representación e identificación de mujeres”.
“Las oportunidades están, solo debemos refritarlas y revisibilizarlas. Y la desigualdad no está dada, sino que es política. Entonces, las soluciones son políticas. Hay mucho por seguir construyendo”, concluyó.
El encuentro es impulsado por el Centro de Géneros en Tecnología (Centro G+T), un espacio creado en abril de 2021 por la Secretaría de Innovación en articulación con el sector privado con el objetivo de ofrecer capacitaciones, certificaciones, cursos y actividades que colaboren en la reducción de la brecha de géneros en el sector de la Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas.
Según el informe de la Oficina Meteorológica del Reino Unido, el límite de 1,5 grados de aumento no deseado que se intentaba prevenir podría alcanzarse en apenas 5 años.
El planeta se está acercando al umbral de calentamiento que los acuerdos internacionales están tratando prevenir, según un informe publicado este martes por la Oficina Meteorológica del Reino Unido, desde donde se advirtió que en los próximos cinco años existe una probabilidad del 50% de que la Tierra alcance temporalmente la marca de temperatura que supere los 1,5 grados de aumento no deseado.
Los expertos destacaron que, con la continuación del cambio climático causado por el hombre, “hay un 48% de probabilidades de que el globo alcance un promedio anual de 1,5 grados por encima de los niveles preindustriales de finales del siglo XIX al menos una vez entre ahora y 2026”.
El año pasado, los mismos pronosticadores acercaron las probabilidades al 40% y hace una década era sólo del 10%, detalló la agencia ANSA.
El principal científico del clima de la NASA, Gavin Schmidt, explicó que las cifras de este informe son “un poco más cálidas” de lo que pensaba la NASA y la Administración Nacional Oceánica Atmosférica.
“Independientemente de lo que se prediga aquí, es muy probable que superemos los 1,5 grados en la próxima década más o menos, pero no significa necesariamente que estemos comprometidos con esto a largo plazo, o que trabajar para reducir nuevos cambios no valga la pena“, expresó Schmidt a la cadena de televisión estadounidense NBC News.
Por su parte, el científico senior de la Met Office del Reino Unido, León Hermanson, quién coordino el informe, dijo que vamos a ver un “calentamiento continuo en línea con lo que se espera con el cambio climático”.
“El equipo global ha estado haciendo estas predicciones de forma informal durante una década y formalmente durante unos cinco años, con una precisión superior al 90%”, aseguró Hermanson.
Además, los expertos explicaron que el efecto invernadero de los combustibles fósiles es como “poner las temperaturas globales en una escalera mecánica en aumento”.
“Fenómenos climáticos como El Niño, La Niña y un puñado de otras variaciones climáticas naturales son como dar pasos arriba o abajo en esa escalera mecánica”, dijeron.
Según predijo el informe, a escala regional, el Ártico seguirá calentando durante el invierno a un ritmo “tres veces más que el globo en promedio”.
En tanto, si bien es probable que el sudoeste de Europa y Estados Unidos estén más secos de lo normal en los próximos cinco años, se esperan condiciones más húmedas de lo normal para la región del Sahel, a menudo árida de África, el norte de Europa, el noreste de Brasil y Australia.
El equipo de expertos mundiales, coordinado por la Oficina Meteorológica del Reino Unido, en su perspectiva general de cinco años dijo que “hay un 93% de probabilidades de que el mundo establezca un récord para el año más caluroso para finales de 2026”.
En 2018, un informe científico de las Naciones Unidas (ONU) predijo efectos dramáticos y peligrosos en las personas y en el mundo si el calentamiento superaba los 1,5 grados.
“El umbral global de 1,5 grados se refiere a que el mundo es tan cálido durante un período de tiempo de 20 o 30 años”, concluyeron los científicos.
Una experiencia importante de aprovechamiento de agua de lluvia se puso en marcha este jueves en la EFA “San Cristóbal” de Fachinal. Además, se llevó adelante una jornada teórica y práctica sobre el tema, a cargo de técnicos del INTA, el Ministerio del Agro y de la Universidad Nacional de Misiones.
En el establecimiento educativo, gracias al aporte de diferentes organismos, y el compromiso de estudiantes y profesores, se cosechará agua de lluvia.
En la apertura estuvieron el Ministro de Ecología, Ing. Víctor Kreimer, el Subsecretario Miguel Acuña, el Subsecretario de Economía Circular, Fernando Santa Cruz, el Presidente del EPRAC, Daniel Di Stéfano, Ricardo Maciel, de la Cuenca Ovino Caprina Zona Sur, el intendente de Fachinal, Miguel Ángel Benítez, e invitados especiales de distintas instituciones.
Los anfitriones, estudiantes, docentes y directivos de la EFA siguieron atentamente todas exposiciones preparadas para la ocasión.
El Ing. Agr. Ramiro Sosa, del INTA, habló sobre Cosecha de Agua; su colega Néstor Munaretto, del Ministerio del Agro, de Gestión del Agua en la Chacra, la bromatóloga del INTA Bárbara Iwasita se refirió a las Alternativas de Potabilización, y finalmente la Mgter. Diana Arellano, de la Facultad de Humanidades y Ciencias Sociales de la UNaM, y el Lic. Lautaro Sosa, de Consultores del Guayrá, se explayaron acerca del Armado del Árbol de problemas y soluciones de la Cuenca Arroyo Garupá.