En una nueva iniciativa legislativa que refuerza su visión de innovación territorial y desarrollo sustentable, el diputado Carlos Rovira, presentó un proyecto de ley que propone la creación del Régimen de Impulso Integral de las Chacras Multiproductivas. La propuesta busca transformar el modelo agroproductivo provincial mediante un enfoque integral que combine cultivos tradicionales, hidroponía, biotecnología y agroturismo, con fuerte respaldo técnico, fiscal y educativo.
El eje central del proyecto es la consolidación de las “chacras multiproductivas”, unidades agrícolas que integran cultivos de suelo e hidropónicos, con énfasis en la sostenibilidad ambiental, el aprovechamiento racional de los recursos y la rentabilidad del pequeño productor. Apunta a reducir la dependencia de monocultivos tradicionales como la yerba mate, el té y el tabaco, promoviendo la diversificación con frutas tropicales y nativas, berries, hortalizas gourmet y flores comestibles.
La normativa declara este modelo como de interés estratégico para el desarrollo provincial, destacando su potencial para generar empleo rural, fortalecer el agregado de valor en origen y ampliar la matriz productiva con productos adaptados a los mercados de nicho y circuitos cortos de comercialización.
Un rasgo distintivo del proyecto es la inclusión directa de las Escuelas de la Familia Agrícola (EFA), concebidas no sólo como instituciones educativas, sino como plataformas formativas de desarrollo rural con base comunitaria. Las EFAs tendrán un rol protagónico en la enseñanza de prácticas agroecológicas y gestión de tecnologías aplicadas a la producción.
En paralelo, se prevé garantizar conectividad satelital en zonas rurales para asegurar la trazabilidad, automatización de procesos productivos y acceso a plataformas de venta digital. Este aspecto se alinea con la apuesta de Rovira por la digitalización territorial, sostenida desde hace años con iniciativas como la Escuela de Robótica, el Silicon Misiones y las aulas maker.
Incentivos, créditos y biofábrica como motor
El régimen contempla la creación de un Registro Provincial de Chacras Multiproductivas y un Consejo Provincial con participación de organismos técnicos, universidades y productores. También prevé subsidios, créditos blandos, beneficios fiscales y certificados de crédito fiscal de hasta el 20% de la inversión, destinados a infraestructura, insumos y conectividad.
La Biofábrica Misiones S.A. cumple un rol clave como proveedora de plantas élite, biofertilizantes, bioinsecticidas y paquetes tecnológicos adaptados a los distintos microclimas. Esta articulación entre biotecnología y producción primaria es uno de los pilares del modelo que Rovira propone consolidar como marca de identidad provincial.
Otro de los componentes innovadores es la incorporación del agroturismo como actividad complementaria. El proyecto destaca el valor de los recorridos guiados, gastronomía local, hospedajes rurales y ferias artesanales como formas de generación de ingresos y puesta en valor del patrimonio productivo misionero.
Asimismo, se promueve una agricultura de resiliencia climática, con uso eficiente del agua, rotación de cultivos, prácticas agroecológicas y sistemas participativos de garantía. Este enfoque responde tanto a las exigencias del contexto ambiental global como a la necesidad de asegurar ingresos estables frente a la volatilidad de los mercados.
La iniciativa forma parte de una línea histórica de políticas públicas impulsadas por Rovira desde hace más de dos décadas, con una impronta de innovación productiva, integración entre educación y tecnología, y visión estratégica de largo plazo. En un contexto nacional de ajuste y reducción del gasto público, el proyecto apuesta por la expansión territorial inteligente, con fuerte respaldo institucional y adecuaciones presupuestarias previstas por el Poder Ejecutivo.
Mujeres de la Ruralidad Argentina (MRA) anuncia la apertura de la cuarta edición de los Premios “Lía Encalada”, un reconocimiento a las miles de mujeres que, con esfuerzo y dedicación, transforman día a día el agro argentino.
El galardón lleva el nombre de Lía Encalada, la primera mujer en obtener el título de ingeniera agrónoma en la Universidad de Buenos Aires en 1927, y busca dar visibilidad a las historias de mujeres trabajadoras en el ámbito rural, muchas veces invisibilizadas o relegadas en un sector donde aún predominan estereotipos de género.
“A pesar de los avances en materia de igualdad, queda mucho por hacer. Desde MRA seguimos apostando a la visibilización y el reconocimiento de las mujeres en el agro, y es por ello que, incluso en un contexto desafiante, lanzamos la cuarta edición de estos premios, con diecisiete categorías que abarcan diversos roles dentro del sector”, señaló Patricia Gorza, presidenta de la Asociación.
Postulación abierta: ¿cómo participar?
Una de las particularidades del premio es que cualquier persona u organización puede postular a una mujer destacada. El proceso es sencillo: solo se debe completar un formulario online con los datos de la postulada y una breve descripción sobre por qué merece ser reconocida.
📅 Período de postulación: 🔹 Desde el 25 de marzo hasta el 31 de julio de 2025. 🏆 Entrega de premios: Octubre, en el Mes de la Mujer Rural.
Categorías de los Premios “Lía Encalada”
Las diecisiete categorías buscan reconocer el impacto de las mujeres en distintos ámbitos del agro y la ruralidad:
1️⃣ Educación Rural – Docentes y académicas en entornos rurales. 2️⃣ Trabajo Social / Comunitario Rural – Mujeres que generan transformación y bienestar en sus comunidades. 3️⃣ Agroecología – Productoras que promueven la sustentabilidad y la biodiversidad. 4️⃣ Investigación e Innovación Tecnológica – Científicas y tecnólogas que aportan soluciones innovadoras. 5️⃣ Jóvenes Rurales – Mujeres de hasta 35 años con un rol destacado en la ruralidad. 6️⃣ Gremialismo Agropecuario – Mujeres activas en organizaciones gremiales del sector. 7️⃣ Cooperativismo – Integrantes o promotoras del movimiento cooperativo. 8️⃣ Comunicación – Periodistas y comunicadoras especializadas en agro. 9️⃣ Ganadería – Mujeres dedicadas a la producción animal con criterios sostenibles. 🔟 Agricultura – Productoras de cultivos con enfoque sustentable. 1️⃣1️⃣ Lechería – Mujeres en producción lechera bovina, ovina o caprina. 1️⃣2️⃣ Economías Regionales – Trabajadoras que industrializan productos agropecuarios locales. 1️⃣3️⃣ Trabajadora Rural – Mujeres que desarrollan tareas agrarias, en relación de dependencia o por cuenta propia. 1️⃣4️⃣ Grupos y Asociaciones de Mujeres – Organizaciones que promueven el trabajo colaborativo. 1️⃣5️⃣ Salud Rural – Profesionales del área de la salud en contextos rurales. 1️⃣6️⃣ Servicios Agropecuarios – Mujeres contratistas y prestadoras de servicios en el sector. 1️⃣7️⃣ Valor Agregado – Productoras que incorporan tecnología para potenciar la calidad de sus productos.
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Clones de mandioca de Colombia. Pomelos congelados. Frutillas todo el año. Más de 120 toneladas de tomates y pimientos. La producción de las chacras misioneras ya no se limita a las frutas y verduras tradicionales. Se está viviendo una transformación inédita en escala y en calidad. Ya no se trata -únicamente- de enterrar una semilla en la rica tierra colorada, sino que los laboratorios y la genética están aportando volumen y calidad a la riqueza de las chacras. La yerba y el té están volviendo de forma paulatina a un cultivo orgánico.
Para esa apuesta a una producción más orgánica, es fundamental el aporte de la ciencia. La Biofábrica es clave en esta transformación. Investigación + Desarrollo (D) + innovación se producen en sus laboratorios. Allí se multiplican de a miles las plantas clonando las mejores muestras para convertirlas en plantines sanos y listos para cultivarse en gran escala. La clonación garantiza un buen cultivo y el Centro de Validación de Tecnologías, que haya un buen manejo de la producción. Esa simbiosis permite hoy a Misiones contar con cultivos impensados a gran escala.
Ya se comercializaron más de un millón de plantas, incluyendo vitroplantas de Banano, frutilla y caña de azúcar, Kiri, especies ornamentales, plantines de hortalizas, además de frutas tropicales, mandioca, eucaliptus y especies forestales nativas para incorporación en yerbales.
La Biofábrica es la punta de lanza, pero hay otros laboratorios de relevancia. En el Centro de Producción y Validación de Tecnología Hortícola en San Vicente, es imponente la cosecha de tomates. Ya se cosecharon más de cien toneladas en 52 invernaderos con tecnología de hidroponia y semi hidroponia con sistema de riego por acopio de agua de lluvia. Este moderno sistema de cosecha de agua de los techos de los invernaderos tiene una capacidad de recolección de 6 millones de litros de agua por año.
En paralelo se pondrá en funcionamiento el primer centro de empaque para más de mil toneladas de tomates, además de melón, mamón, morrones y frutillas, lo que permitirá el acopio, procesamiento y comercialización de la producción local. Esa producción será vital para avanzar en la autonomía alimentaria. El tomate es uno de los productos que más se importa de otras provincias.
En unos pocos días se iniciará la cosecha de frutillas hasta fin de año. En este caso las tecnologías validadas son la utilización de plantines elaborados en Biofábrica y Frigo. Esta última tiene un proceso que permite multiplicar el rendimiento por planta. De 300 gramos de frutilla por planta que se logran hoy en Misiones se espera pasar a 700 gramos con esta tecnología.
El sistema de bolsas en semihidroponia está elevado con diseño ergonómico lo que facilita el manejo y cosecha de la planta.
A su vez se proyecta para este año un plan de cultivo de hojas en Hidroponia. En este caso con el sistema tradicional pero con el cultivo de cinco variedades en simultáneo para abastecer al mercado de lechugas, rúcula, albahaca y berro.
En la Biofábrica no es sólo producción, sino también el cuidado de los suelos. Acaba de registrar ante el Senasa el primer biofertilizante y biofungicida desarrollado íntegramente en Misiones: el Mihoba está hecho en base a cepas de hongos del suelo de nuestra provincia. Actualmente se está trabajando en capacitaciones a técnicos y productores para su uso, y se está entregando a los productores a través de los distintos programas para su utilización en la producción hortícola. Recientemente se adquirió una empaquetadora lo que permite el procesamiento de más cantidades del producto.
En la Cooperativa Citrícola Agroindustrial de Misiones, en Alem, se pondrá en marcha un plan de exportación de pomelos congelados. Después de dos años se recuperó la producción de mandarinas -se colocaron en el mercado local frutas de la variedad Nadorcott- y la cooperativa modernizó su planta para dar el salto exportador con el pomelo. En lo que va de este 2024 se procesaron 1.000 toneladas de citrus.
“La empresa apuesta a producir jugos concentrados de cítricos, mandarina, limón, pomelo, naranja, con destino al mercado interno o externo. En este momento se está elaborando jugo concentrado de pomelo, de fruta de Misiones. De pomelo deberíamos usar seis mil toneladas, aunque están bajos los rendimientos de fruta por cuestión climática. Mayo y junio es la temporada de pomelos”, explicó Carolina Irene Boidi, de la Cooperativa Citrícola Agroindustrial de Misiones.
“Con el apoyo del Gobierno provincial y del intendente Matías Sebely, se está trabajando en reactivar plantaciones de cítricos y productos con valor agregado. Es un camino a mediano y largo plazo. Pero el potencial de la planta es muy grande”, agregó.
La cuenca de la mandioca también se beneficia con la incorporación de tecnología. Misiones ya cuenta con al menos 50.000 toneladas de raíces plantadas, lo que indica que este año se podrá producir el doble que el 2023. Con el INTA se están incorporando clones colombianos con mejores variables como rendimiento, porcentaje de almidón y tolerancia a enfermedades y plagas. Desde hace más de cinco años el INTA impulsa un trabajo articulado en territorio junto a entidades asociativas como Cooperativa de Productores Yerbateros de Jardín, Cooperativa Agrícola Ganadera de Gobernador Roca, CAISA y Cooperativa Agrícola Mixta de Montecarlo.
Como una parábola, la incorporación de tecnología es vital para una producción más saludable, como en los viejos tiempos. En Misiones son 48 los establecimientos con producción orgánica certificada, mayormente distribuidos entre yerba mate y té, 17 por ciento más que en 2023. Son más de cuatro mil hectáreas de producción orgánica certificada y otras 2240 en transición. Entre los que tienen certificación orgánica de toda la cadena productiva, hay 17 elaboradores de Yerba Mate (secaderos y molinos) y diez elaboradores y acopiadores de té. La materia prima vale entre 20 y 50 por ciento más que un producto con insumos químicos.
Ese volver al orgánico también se vincula con una mayor conciencia de los productores sobre el cuidado ambiental. Un relevamiento del Servicio de Extensión Yerbatero del Instituto Nacional de la Yerba Mate, indica que las plantaciones de yerba mate en la zona productora (Misiones y norte de Corrientes) cuentan con 28.841,10 hectáreas de cobertura arbórea, lo que representa un aporte de importancia tanto en el posicionamiento del producto ante la creciente demanda de alimentos sanos vinculados a la naturaleza como en el equilibrio ambiental en la región de la Selva Paranaense o Mata Atlántica.
Las superficies con cobertura arbórea en áreas rurales actúan como corredores biológicos, es decir contribuyen a la conectividad entre áreas protegidas de la Selva Paranaense. En Misiones, particularmente, cobran relevancia las áreas agrarias, con esta característica, ubicadas dentro del Corredor Verde.
En cuanto a la mandioca, Misiones cuenta con al menos 50.000 toneladas de raíces plantadas, lo que indica que este este año se tendrá la capacidad de producir el doble que el 2023.
“Queremos que el agro sea más sostenible y sustentable a largo plazo. Ya lo decía Rudolf Steiner: “Comer limpio, libre de pesticidas y herbicidas, ayuda a pensar más claro, sin crispación, y facilita el camino para encontrar recursos y alternativas rápidas a los obstáculos de la vida”. El año pasado se entregaron bioinsumos a más de 15.000 productores y este año trabajaremos para alcanzar a 30 mil chacras”, dijo el gobernador Hugo Passalacqua en su discurso ante la Cámara de Diputados. Las acciones están. Los resultados comienzan a ser visibles.
Escribe Sergio Alvez, Agencia Tierra Viva. Sistema Único de Certificación Participativa (SUCP). Así se denomina el proceso que deben aprobar los emprendimientos productivos de Misiones para constatar que completaron la transición a la agroecología. El certificado que los reconoce como “sistemas productivos 100% agrecológicos” ha sido completado, hasta el primer trimestre de 2024, por doce chacras (unidades productivas rurales de hasta 25 hectáreas), que obtuvieron el sello otorgado por la Secretaría de Estado de Agricultura Familiar provincial.
Estos doce emprendimientos se encuentran distribuidos en los municipios de Wanda, Puerto Iguazú, Colonia Guaraní, Oberá, El Soberbio, Salto Encantado y Puerto Iguazú. Además, existen otras ochenta chacras que están atravesando el proceso de transición, de alrededor de cuatro años. El SUCP es una herramienta que surge de la Ley Provincial Nº 68 de Fomento a la Producción Agroecológica —sancionada en 2014 y reglamentada en 2020—, que creó también el Registro de Productores Agroecológicos.
Por norma, el SUCP se realiza en articulación entre la secretaría de Agricultura Familiar, las familias de productores, organizaciones no gubernamentales y de consumidores. Cuenta también con un Manual Operativo, diseñado por el Técnico Superior en Agroecología David Sendra y la Técnica en Producción Agropecuaria Viviana Sieb.
“Las grandes empresas agroalimentarias poseen el control de los mercados y de las cadenas establecidas entre productores, distribuidores y consumidores, monopolizando los canales de comercialización. Esta situación trae aparejada la necesidad de crear e implementar procedimientos que otorguen confianza a los diferentes productos que pretenden destacar atributos particulares. Así es que nace la necesidad de marcar una diferencia entre productos agroecológicos y los denominados convencionales, para garantizar la confianza de las personas consumidoras en los alimentos que adquieren y consumen”, explican los autores del manual.
Foto: Agrifam Misiones
Los mecanismos comprendidos en el sistema apuntan a “dar respuesta a los pequeños y medianos productores que desean comercializar su producción en el mercado interno y que optan por no entrar (o no pueden por limitaciones socioeconómicas y territoriales) en la dinámica exportadora. Al tratarse de un movimiento de generación espontánea, este proceso se genera de abajo hacia arriba, siendo los grupos de productores, con un objetivo común, la base y el motor del sistema, siguiendo un modelo de autogestión” aseguran.
Wanda, al frente de la transición agroecológica en Misiones
Situada a cincuenta kilómetros de las Cataratas de Iguazú y con una población cercana a las 15.000 personas, el municipio de Colonia Wanda es una de las tantas localidades de la provincia de Misiones que durante las primeras décadas del siglo XX fueron colonizadas por inmigrantes oriundos de Polonia. De hecho, el nombre del pueblo remite a una antigua princesa polaca.
Wanda se caracteriza por la presencia de minas de piedras preciosas que atraen a turistas nacionales y extranjeros. Sin embargo, la principal actividad económica del municipio es la forestación de pino y eucaliptos. De las 54.000 hectáreas que componen el territorio wandense, 10.000 corresponden a plantaciones de la compañía forestal de capitales chilenos Arauco, según información brindada por la propia empresa. Además, existe un pequeño polo yerbatero y emprendimientos (alojamientos, locales gastronómicos, venta de artesanías, entre otras actividades) que intentan captar parte del flujo incesante de turistas hacia Cataratas.
En materia de producción de alimentos, Wanda se destaca por su producción frutihortícola y cuenta con experiencias de pollos y huevos agroecológicos como la Cooperativa de Trabajo Wanda. Es parte del entramado territorial norteño, que en Misiones ostenta la mayor cantidad de chacras certificadas como agroecológicas.
Una de las certificadas en Wanda es la chacra Biodiversidad, encabezada por Beatriz Zemunich, productora que también integra la Red de Agricultura Orgánica de Misiones (RAOM) y es vicepresidenta del Consejo de Producción Agroecológica, establecido por la ley provincial.
Foto: Agrifam Misiones
Junto a su familia, “Betty” lleva más de dos décadas abocada a la producción libre de agrotóxicos, en la que destacan las frutas, verduras, plantas medicinales y flores. “Mi inclinación hacia la agroecología se dio gracias al contacto con la cosmovisión del Pueblo Mbya Guaraní. Eso cambió en mí la forma de relacionarme con la tierra”, afirma Beatriz en diálogo con Tierra Viva.
La chacra Biodiversidad divide su producción en áreas destinadas al cultivo de mandioca, maíz, zapallo, pepino, melón, sandía, porotos, maní, caña dulce, frutales y un vivero que mixtura las plantas medicinales con las ornamentales. “Además hay muchas plantas nativas como guavira, pitanga, jabuticaba, ubajay y otras. También hago rescate de orquídeas nativas y elaboro tinturas madres y repelentes”, cuenta Betty, quien actualmente asesora más de 150 huerteros de la zona.
La mayor parte de su producción se comercializa en mercados y ferias de la región norte de la provincia, donde el flujo de turistas hacia Iguazú constituye una parte importante de la demanda. Los productores de la zona norte de la provincia, cuyas chacras ya han sido certificadas como agroecológicas (y otras que se encuentran en proceso de transición) están unificados en el Grupo de Certificación Participativa Tekoa Porá.
“Cada mes nos juntamos en una chacra distinta. Se busca dar soluciones a determinados problemas que tiene el productor en su proceso agroecológico; se les va capacitando en forma conjunta y participativa. Nos acompañamos, siempre con apoyo técnico de la Secretaría de Agricultura Familiar. Valoramos mucho el sistema de certificación, porque no sólo deja un aprendizaje enorme y una transformación definitiva, sino que genera un efecto contagio muy poderoso”, advierte la agricultora.
Foto: Agrifam Misiones
“El interés por la agroecología está creciendo entre los productores de la zona norte. Lo que los colonos van entendiendo, en función de las experiencias que estamos teniendo, es que la agroecología mejora nuestro espacio de producción porque cuida el medio ambiente, cuida el agua, cuida el suelo, nos cuida a nosotros, nuestra salud, nuestro alimento, nuestro sustento. El alimento que sana es el alimento que nutre. Es fundamental entender que la agroecología involucra a la salud ante todo”, enfatiza Zemunich.
Wanda y la primera Dirección de Agroecología municipal
Con estas experiencias en territorio, la Municipalidad de Wanda formalizó la apertura de su Dirección de Agroecología, un espacio institucional único entre los 78 municipios de la tierra colorada. “Esta localidad es la primera en contar con una dirección exclusiva para la agroecología, capaz de proporcionar respaldo a los productores locales en su transición hacia prácticas agroecológicas y fomentar el desarrollo de mercados locales y turísticos para los productos”, explicó tras la apertura, la secretaria de Agricultura Familiar, Marta Ferreira.
La encargada de la Dirección de Agroecología de Wanda es la técnica agrónoma Kovina Grahl, quien viene de cumplir tareas territoriales y de asistencia a pequeños productores y cooperativas en diferentes puntos de la provincia. Grahl fue convocada por la intendenta electa Romina Faccio, primera mujer que alcanza la jefatura comunal en la historia de Wanda.
“Durante la campaña, cuando me convocaron, planteé la idea de constituir una Dirección de Agroecología y apuntar a que Wanda pueda transformarse en un municipio agroecológico, para abrazar a muchos productores que hoy ya están trabajando y haciendo producciones en forma agroecológica, darles impulso y acompañarlos en cuestiones organizativas, comerciales, burocráticas y en todo lo que necesiten para afianzarse como productores agroecológicos”, indicó Grahl en diálogo con Agencia Tierra Viva.
La flamante directora afirma que “el objetivo es llevar un registro de todos estos productores, iniciar un proceso de transformación junto a aquellos que estén interesados en hacer una transición desde lo convencional hasta llegar a un sistema agroecológico en sus chacras, y fomentar mucho más el mercado, que sea más accesible para toda la población y para la región”.
Foto: Agrifam Misiones
La Dirección también se encargará de llevar adelante la restauración y protección de arroyos y vertientes. “Necesitamos redireccionar cauces, trabajar mucho en la cosecha de agua de lluvia, ya que tenemos aproximadamente 2.000 milímetros anuales de agua de lluvia se desperdician, no se almacenan”, propone Grahl.
Un sistema de participación que extiende la agroecología
En el municipio de El Soberbio, a 200 kilómetros de Wanda y cerca de los Saltos del Moconá, se ubica otra de las chacras certificadas en el marco del SUCP. Fortaleza es un emprendimiento nacido en 2014 que nuclea a varias familias en torno a la producción de alimentos agroecológicos (con especial incidencia de la cúrcuma), el agroturismo, la jardinería, la bioconstrucción y capacitaciones basadas en agricultura sintrópica —un proceso que busca regenerar la fertilidad de los suelos a través de la reforestación de árboles nativos—.
Ricardo Martín, referente de chacra Fortaleza, califica de positivo al proceso de certificación participativa y cuenta que ofrecen su producción en el mercado agroecológico de El Soberbio, por dónde pasan por año miles de turistas rumbo a Moconá, y también a espacios de otros puntos del país. Además de cúrcuma, un pilar de su producción es el jengibre en polvo. “Estamos fortaleciendo el agroturismo, los eventos y capacitaciones en nuestra chacra, los ciclos de voluntariado y otras actividades”, indica.
En el incipiente mapa de las chacras certificadas por el SUCP, también se encuentra Silvestre, el espacio de la familia Sand, históricos productores de yerba mate y té de la localidad de Oberá. Iván Sand, responsable de Silvestre, explica que —junto a otros productores de la zona centro— conforman el grupo Oberá Agroecológica.
Foto: Agrifam Misiones
“Fueron varios años de trabajo para obtener la certificación agroecológica de nuestras chacras, de acuerdo con las normas que establece la ley provincial. Somos productores que trabajamos y vivimos de la chacra, en nuestro caso produciendo té en hebras de manera artesanal y una yerba mate agroecológica que se vende en diferentes puntos de la provincia y el país. Con la certificación damos un valor agregado a nuestros productos y al consumidor la seguridad de que acceden a alimentos elaborados y producidos bajo normas de cuidado del medio ambiente, seguridad social y económica también. Queremos promover que otros productores se sumen y avancen en esta línea”, indicó Sand.
En el territorio conocido como 2.000 Hectáreas, en Puerto Iguazú, existen dos proyectos que lograron la certificación agroecológica y que tienen en ambos casos una característica similar: están integrados mayoritariamente por mujeres productoras. Se trata de las chacras “Ranchos Flores del Cielo” y “San Francisco de Asís”.
Andrea Capelari, miembro de “Ranchos Flores del Cielo”, expresa que “la transición hacia la producción agroecológica es un camino sin retorno, y, en ese sentido, el sistema de certificación brinda muchas herramientas técnicas y la posibilidad de estar en contacto con otros productores que apuestan a lo mismo”.
Desde la Subsecretaría de Desarrollo Territorial, se comenzó a trabajar de manera articulada con la Subsecretaría de Relaciones con la Comunidad y Violencias, para concretar un convenio de trabajo que tiene como objetivo central promover la prevención y erradicación de situaciones de violencia contra mujeres y jóvenes en entornos rurales.
Este esfuerzo conjunto busca impulsar relaciones basadas en la igualdad y el respeto, a través de campañas y talleres de sensibilización que buscan concientizar a la sociedad sobre la imperativa necesidad de combatir la violencia de género y fomentar relaciones saludables y equitativas.
Como parte esencial de estas iniciativas, se está confeccionando un Protocolo Institucional para la Prevención y Erradicación de la Violencia en el Ámbito Rural. Este protocolo, actualmente en proceso de elaboración, servirá como un marco de referencia fundamental para las acciones a implementar, reafirmando el compromiso de las autoridades en abordar de manera integral esta problemática que afecta a las comunidades rurales.
Este enfoque integral y colaborativo demuestra un firme compromiso por parte de las autoridades para abordar y prevenir la violencia en el entorno rural, buscando construir comunidades más seguras y equitativas.