En el marco de una reunión con el sector avícola, la SAGyP junto a Senasa explicó los primeros resultados favorables de la negociación con China, tras la reciente visita de funcionarios y técnicos al país asiático.
El secretario de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación, Juan José Bahillo, encabezó hoy junto al vicepresidente del Senasa, Rodolfo Acerbi, una reunión con representantes del Centro de Empresas Procesadoras Avícolas (CEPA) donde les comunicó los resultados de la negociación técnica con China para lograr la reapertura de mercados.
Bahillo destacó que “la negociación comercial con China está centrada en la estrategia sanitaria y comercial planteada por el ministro de Economía, Sergio Massa, y que nos ha permitido lograr la reapertura de mercados en el marco de criterios de zonificación”.
Por su parte, Acerbi explicó: “Hemos dado todas las garantías del Senasa. Lo que hicimos fue presentar el sistema SIGSA por el cual Senasa garantiza zonas libres de influenza aviar altamente patógena. Hemos tenido solamente 18 casos comerciales desde febrero a la fecha, que están próximos a ser cerrados en su totalidad y confiamos que en poco tiempo el Secretario pueda anunciar el cese de todos los focos activos”.
En tanto, el presidente de CEPA, Roberto Domenech, dijo: “Nos han informado de todos los pasos, de todo lo que se aprobó como gestión de Senasa, y como se ha manejado el brote y progresivamente el cierre de los focos al momento, que empezamos a transitar ya donde no se registra ni un nuevo caso”.
Cabe recordar que la semana pasada cuando una delegación de técnicos argentinos visitaron China para continuar las negociaciones de reapertura, la jefa de Aduana China estaba en nuestro país para evaluar la posible exportación de frutos secos y nueces pecán, donde tuvo la oportunidad apreciar de primera mano, desde las oficinas del Senasa, el sistema SIGSA que permite de forma eficiente el bloqueo ante una denuncia de caso para evitar cualquier dispersión de la enfermedad.
Del encuentro participaron el subsecretario de Ganadería, José María Romero; el responsable de Asuntos Internacionales y de Riesgo Agropecuario, Ariel Martínez; la directora de Porcinos, Aves y Animales de Granja, Karina Lamelas; el coordinador General de Relaciones Internacionales del Senasa, Miguel Donatelli; el vicepresidente de CEPA, Joaquín De Gracia; el gerente general, Carlos Sinesi; y la coordinadora de Comercio Exterior, Sofía García; entre otros funcionarios y técnicos.
La Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación y el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) llevaron adelante esta semana una intensa agenda de trabajo con autoridades del gobierno de la República Popular China con el fin de ampliar la exportación de agroalimentos a ese mercado asiático.
En el marco de la agenda de trabajo establecida durante la visita del ministro de Economía, Sergio Massa, y del secretario de Agricultura, Juan José Bahillo, a inicios de junio; el responsable de Relaciones Internacionales de la SAGyP, Ariel Martínez, y el vicepresidente del Senasa, Rodolfo Acerbi, encabezaron la delegación argentina que viajó a Beijing para avanzar con una agenda comercial y sanitaria que incluye a los sectores aviar, bovino, porcino y cereales, entre otros.
Allí, la delegación del Senasa tuvo una reunión informativa con el vicepresidente de la Asociación Nacional de Carne de China, Chen Wei, para comunicarle sobre los avances logrados con la Aduana China relacionado con incorporación de nuevos productos de origen animal que Argentina podrá exportar cuando se firmen los nuevos protocolos.
Luego de las reuniones oficiales mantenidas con autoridades del Ministerio de Agricultura y Asuntos Rurales (MARA) y de la GACC, la delegación argentina mantuvo un importante encuentro con la Asociación de Cuarentena e Inspección de Entrada y Salida de China (AQSIQ, por sus siglas en inglés) que nuclea especialistas en sanidad y cuarentena ante quienes explicó el Programa de zonificación oficial que establece las garantías para la exportación segura de carne de aves procedente de zonas libres de influenza aviar H5N1.
La delegación argentina está integrada por el director de Cooperación y Negociaciones Bilaterales, Santiago Bonifacio; el coordinador General de Relaciones Internacionales del Senasa, Miguel Donatelli; la directora Nacional de Sanidad Animal del Senasa, Ximena Melón; y el director de Inocuidad y Calidad de Productos de Origen Animal del Senasa, Gabriel Pedretti.
Inspección a frutos secos
Asimismo, del 11 al 18 de julio, funcionarios chinos de la GACC inspeccionaron el sistema de control y producción de frutos secos de nuestro país, en particular, pistacho, pecán, nogal, almendra y avellana
La visita concluyó con una reunión en la sede central del Senasa, en la cual, la jefa de la delegación de China BAI Lu, subdirectora General del Buró de Inocuidad Alimentaria de Importación y Exportación del GACC, explicó que es la primera vez que China realiza una visita para cinco productos a la vez. Manifestó su grata impresión por la calidez con que fueron recibidos en cada lugar así como el profesionalismo con el que se trabaja en cada ámbito. Si bien comentó algunos aspectos a mejorar, destacó que el sistema funciona de manera eficiente. Por último, mencionó la predisposición para avanzar hacia un acuerdo final que permita el acceso de los frutos secos argentinos al mercado chino.
Por su parte Acerbi destacó la importancia de la realización de la visita en el marco del fortalecimiento de las relaciones bilaterales con el país asiático.
Durante su estadía en Argentina, la delegación de China recorrió las principales zonas productoras de los cinco cultivos: visitaron establecimientos de pecán en Villa Paranacito y Gualeguay (Entre Ríos) y en Arocena (Santa Fe); de nogal y almendra en Tunuyán y Maipú (Mendoza); plantaciones de pistacho en San Juan y finalizaron en Viedma (Chubut) observando cultivos de avellano.
En todos los casos, el itinerario comprendió la presencia en establecimientos de campo y en plantas de procesamiento y acondicionamiento. La misión de China indagó a los responsables de establecimientos desde el cultivo a campo hasta el producto terminado sobre las acciones y responsabilidades en cada etapa de la cadena de producción y procesamiento.
Los funcionarios chinos también estuvieron en contacto con productores y con técnicos de actividades poscosecha, incluyendo la limpieza, pelado, secado, calibrado, partido, selección, envasado y almacenamiento, según el producto que se trate.
De igual modo, la delegación de China se informó con funcionarios del Senasa respecto a las actividades oficiales en materia de sanidad vegetal e inocuidad así como de la normativa nacional referida a estos aspectos y visitó las instalaciones del Laboratorio Nacional del Senasa en la localidad de Martínez.
La reunión de cierre contó con la participación de los directores nacionales de Protección Vegetal, Diego Quiroga y de Inocuidad y Calidad Agroalimentaria, Alejandro Fernández, de los directores de Comercio Exterior Vegetal, Martín Delucis y del Laboratorio Vegetal del Senasa, Leonardo Belgorodsky y la directora de Inocuidad y Calidad de Productos de Origen Vegetal, Silvia Santos, junto a otros profesionales del Organismo.
Por su parte, la delegación del GACC chino estuvo integrada, además de BAI Lu, por SUN Guofang, de la Aduana de Nanjing, y XUE Wenqing de la Aduana de Huangpu.
Cabe destacar que desde Argentina se venía solicitando desde hace tiempo la realización de la visita, lo cual es condición para que el organismo del país asiático establezca los requisitos de importación.
Por Guillermo Benavides, EFE. En una lucha sin tregua por conquistar el mercado a través del deporte, las compañías lácteas chinas Yili y Mengniu se encuentran enfrascadas en una verdadera batalla por apoderarse de la imagen de Argentina y su célebre futbolista Lionel Messi.
Estas dos gigantes del sector han desplegado campañas publicitarias sin precedentes con el objetivo de patrocinar a la selección albiceleste y a su capitán, buscando así incrementar su visibilidad y captar la atención de millones de seguidores.
La contienda entre Yili y Mengniu ha llegado a su punto culminante, con estrategias ingeniosas y millonarias inversiones que apuntan directamente a los aficionados chinos de Argentina y al carisma del siete veces Balón de Oro.
La batalla por Messi
Yili aprovechó el amistoso entre Argentina y Australia del pasado 15 de junio en Pekín para renovar su acuerdo comercial con la albiceleste como patrocinador exclusivo de la industria láctea china, con lo que pudo instalar un puesto interactivo a las afueras del Estadio de los Trabajadores durante el evento.
A su vez, en plataformas en línea como Weibo -equivalente a Twitter, censurada en China- y JD.com, la compañía lanzó múltiples campañas promocionales en las que usaba imágenes de los jugadores argentinos, entre ellos Messi, que ofrecían premios y regalos relacionados con la selección albiceleste.
Para contrarrestar el impulso de Yili, Mengniu respondió de manera inmediata con pósteres promocionales en los sugería que Messi era su embajador oficial, a diferencia de la competencia.
Aunque no ha habido conflictos legales en cuanto a la promoción de Messi entre Yili y Mengniu, estas dos empresas ya tienen experiencia previa en competir por el patrocinio de otros eventos deportivos, como los Juegos Olímpicos o la Copa Asiática de Fútbol Femenino.
En concreto, los pasados Juegos Olímpicos de Invierno de 2022, en Pekín, fueron testigo de otro episodio en la batalla entre ambas empresas.
Yili firmó un acuerdo de patrocinio exclusivo con el Comité Olímpico para el evento, y hasta denunció públicamente a su rival, al cual se le prohibió utilizar elementos relevantes de los Juegos.
Aún así, Mengniu aprovechó los éxitos de los deportistas nacionales en la competición, lanzando carteles promocionales reemplazando la imagen de los medallistas con personajes de dibujos animados realizados por ellos.
Gigantes lácteos en China
Ambas compañías son gigantes en la industria láctea de China, pero Yili posee una mayor fortaleza en términos de ingresos y valor de mercado.
En 2022, sus ingresos operativos alcanzaron los 123.171 millones de yuanes (17.133 millones de dólares, 15.681 millones de euros), un aumento del 11,4 % en comparación con el año anterior, por los 92.500 millones de yuanes (12.867 millones de dólares, 11.776 millones de euros) de Mengniu.
En cuanto al beneficio bruto, en 2022 Yili se situó en 10.630 millones de yuanes (1.479 millones de dólares, 1.353 millones de euros), mostrando un aumento del 5,14 %interanual, a diferencia de los 17.459 millones de yuanes (2.428 millones de dólares, 2.223 millones de euros) de su rival, que si bien obtuvo más beneficio, sufrió una ligera disminución del 0,5 % con respecto al 2021.
Todo esto le otorga un valor de mercado -según la capitalización bursátil actual- al grupo Yili que alcanza los 184.950 millones dólares hongkoneses (25.727 millones de dólares, 23.546 millones de euros), por los 119.310 millones de dólares hongkoneses (15.242 millones de dólares, 13.950 millones de euros) de Mengniu.
Estas cifras les permiten ser los gigantes del sector en el país asiático y seguir con sus políticas de promoción con los grandes referentes deportivos.
Marketing millonario
Aunque Mengniu y Yili no han revelado gastos de marketing específicos, según diversos informes, la inversión de la primera para la pasada Copa del Mundo alcanzó los 60 millones de dólares (55 millones de euros), mientras que los gastos de marketing de la segunda se elevaron hasta los 1.000 millones de yuanes (139 millones de dólares, 127 millones de euros).
Estas compañías chinas buscan aprovechar la popularidad y el impacto mediático que poseen los jugadores y equipos argentinos, particularmente Messi y la selección nacional.
La cuenta oficial del 10 rosarino cuenta con 8,04 millones de seguidores, un cifra solo comparable a los 8,49 millones de Cristiano Ronaldo, que ya en su día fue imagen de Yili a través de una submarca de yogures, mientras que la selección argentina alcanza los 2,13 millones.
Unos números que buscan aprovechar las dos empresas con unas inversiones en marketing y patrocinio deportivo que les permita aumentar aún más su exposición en el mercado nacional.
Es por eso que la batalla entre las dos por el patrocinio de la selección argentina y Lionel Messi ha alcanzado un punto álgido, con la inversión de ingentes sumas de dinero para ganar la atención de los aficionados del fútbol y capturar una parte del lucrativo mercado deportivo chino.
El presidente chino, Xi Jinping, se congratuló hoy por los “avances” en el descongelamiento de las relaciones con Estados Unidos durante un encuentro que mantuvo hoy con el secretario de Estado norteamericano, Antony Blinken, que ayer inició una visita a la potencia asiática para tratar de limar tensiones.
La entrevista se produjo en el segundo y último día de la visita de Blinken a China, la primera en casi cinco años de un secretario de Estado.
Varios temas enturbiaron en los últimos años la relación bilateral, entre ellos el apoyo de Washington a la isla autónoma de Taiwán, que Pekín considera suya, la rivalidad en el campo tecnológico, las reivindicaciones territoriales de la potencia asiática en el mar de China Meridional o el trato a los uigures, una minoría musulmana del noroeste de China.
Tras un encuentro por la mañana con el máximo responsable de la diplomacia china, Wang Yi, Blinken fue recibido la tarde del lunes por Xi Jinping en el imponente Palacio del Pueblo, en Pekín.
“Las dos partes lograron avances y encontraron terrenos de entendimiento en varios puntos específicos”, que no se precisaron, destacó Xi Jinping, quien consideró que se trató de una “muy buena cosa”, según un video difundido por la televisión pública CCTV.
“Espero que el secretario Blinken, a través de esta visita, aporte un resultado positivo a la estabilización de las relaciones entre China y Estados Unidos”, declaró Xi a su interlocutor.
En la entrevista previa con el jefe de la diplomacia china, Wang Yi afirmó que el viaje de Blinken “se produce en un momento crítico en las relaciones”.
“Es necesario elegir entre el diálogo y la confrontación, la cooperación o el conflicto”, dijo Wang, quien alentó a recuperar una senda “sana” en la relación bilateral y a “trabajar juntos” para que China y Estados Unidos “se lleven bien”.
Wang Yi aprovechó la ocasión para reafirmar ante Blinken la posición de su país respecto a Taiwán.
En los últimos meses, los contactos entre Washington y las autoridades taiwanesas, procedentes de un partido independentista, irritaron fuertemente a Beijing, que respondió con ejercicios militares de gran envergadura alrededor de la isla de gobierno democrático.
Sobre este punto, Blinken marcó la preocupación que generaron en Washington estos actos de “provocación” en el estrecho de Taiwán.
El poder comunista chino considera a Taiwán como una isla rebelde, que no ha logrado aún reunificar con el resto de su territorio desde el final de la guerra civil china en 1949.
“El mantenimiento de la unidad nacional sigue en el núcleo de los intereses fundamentales de China”, y, “en este asunto, China no tiene margen para transigir o ceder”, enfatizó Wang.
El secretario de Estado norteamericano fue recibido ayer por el ministro chino de Relaciones Exteriores, Qin Gang, situado jerárquicamente por debajo de Wang Yi.
El encuentro duró siete horas y media, más tiempo del previsto, y ambas partes acordaron mantener abiertas las comunicaciones para evitar futuros conflictos.
Tras esa reunión, ambos países dijeron que Qin aceptó un ofrecimiento de visitar Washington próximamente.
Las conversaciones del domingo fueron “sinceras, sustantivas y constructivas”, aseguró el portavoz del Departamento de Estado, Matthew Miller.
Blinken destacó “la importancia de la diplomacia y de mantener abiertos los canales de comunicación sobre todos los temas para reducir el riesgo de percepciones y los errores de cálculo”, agregó Miller.
A puerta cerrada, Qin dijo a Blinken que los vínculos entre Estados Unidos y China “están en el punto más bajo desde que se establecieron relaciones diplomáticas” en 1979, según la televisión estatal CCTV.
“Esto no se ajusta a los intereses fundamentales de estos dos pueblos ni a las expectativas comunes de la comunidad internacional”, declaró Qin en el diálogo con Blinken.
China se constituyó en las últimas décadas como el principal motor de crecimiento de la economía global, uno de los principales actores en el comercio y las inversiones. Mientras que en 2001 concentraba el 4% del flujo comercial (importaciones + exportaciones), en 2022 explicó el 14,5%. En el mismo lapso su participación en el PIB mundial -medido a Paridad de poder adquisitivo (PPP) – trepó a cerca del 20% desde el 6,8% de inicios de siglo. Asimismo, en 2001 China explicaba 5,3% del stock mundial de IED en el extranjero, mientras que en 2021 representó el 11,2%.
La creciente relevancia en los mercados internacionales, las disputas abiertas con Estados Unidos y la paulatina construcción de intereses en diversas regiones derivó en un set de herramientas financieras tendientes a ganar influencia en el tablero geopolítico, asegurar la consistencia de los flujos comerciales y conseguir una mayor difusión del Yuan (renminbi) como moneda de intercambio.
Estos instrumentos acrecentaron el rol de China como gestor de crisis internacionales, colocándolo como un prestamista de última instancia. Tomando un rol similar -aunque a una escala bastante menor- al del FMI, el gobierno chino ha creado un nuevo sistema de préstamos internacionales de rescate que suelen dirigirse a países con un elevado estrés tanto en su balanza de pagos como en sus reservas internacionales y sin acceso al crédito internacional. En particular, el grueso de la asistencia se destina a países en vías de desarrollo que integran la estrategia de la “Franja y la ruta” (más conocida como “Ruta de la seda”).
Por caso, a través de un instrumento como el swap, el Banco Central de China ha construido una red global con casi 40 bancos centrales extranjeros desde 2008, contándose países como Brasil y Chile en la región. Las características de sus múltiples operaciones es que resaltan por su opacidad -son generalmente confidenciales- y tienen una relativa elevada tasa de interés con relación a otras fuentes -organismos multilaterales, mercado financiero-.
En este marco se insertó la búsqueda del Gobierno por ampliar la activación del swap de monedas con China. La estrategia forma parte de una batería de medidas que procuran hacer frente a un escenario de extrema fragilidad cambiaria, con las reservas netas del BCRA negativas en cerca de USD 1.600 M, limitando cada vez más la capacidad del Gobierno de evitar una devaluación desordenada en los próximos meses frente a la ausencia de fuentes de financiamiento alternativas.
¿Cómo es la relación bilateral con Argentina? ¿en qué consiste el swap de monedas? ¿cómo impacta en las reservas? ¿cuáles son los costos y riesgos asociados? ¿qué implicancias tendrá?
La relación comercial y financiera con China
El saldo comercial con China es crecientemente deficitario. Sólo en 10 de los últimos 33 años Argentina logró un superávit en el intercambio bilateral, que desde 2008 se encuentra en un firme terreno negativo y trepó a USD 9.600 M durante 2022, el más elevado en toda la historia.
Con vaivenes, desde 2007 China es nuestro segundo destino de exportación, detrás de Brasil. Además, desde 2020 es el principal origen de nuestras importaciones, con un fuerte peso de Bienes Intermedios (33%) y Bienes de Capital (30%) en las compras totales realizadas a dicho país.
Debido a este mayor acercamiento, nuestro flujo comercial (importaciones + exportaciones) se encuentra cada vez más concentrado en un único destino: en tanto en el 2000 representó sólo 4%, en la actualidad China ya explica el 15% de nuestro intercambio de bienes.
Asimismo, los lazos financieros se fueron afianzando. En primera instancia, hemos sido receptores de un mayor flujo de inversiones y de financiamiento de China en diversos sectores, como el energético -represas Néstor Kirchner y Jorge Cepernic-, de transporte -remodelación del Belgrano Cargas iniciada en 2014-, alimenticia -adquisición de la cerealera Nidera y Noble Group en 2017-, entre otros (minero, telecomunicaciones). En segunda instancia se destaca el acuerdo para la conformación de una línea de swap de monedas entre el Banco Popular de China (BPC) y el BCRA.
¿En qué consiste el swap?
Constituye un intercambio de monedas entre bancos centrales. El BCRA registra los yuanes en su activo (aumenta las reservas) y en su pasivo (no son propios). Es por esto que suelen restarse para calcular las “reservas netas”. No obstante, los renminbis no son de libre disponibilidad. Su uso requiere previamente de una “activación” que debe acordarse con el BPC. En este sentido, si el BCRA utiliza los yuanes (o los canjea por dólares), al término del contrato -generalmente al año- debe devolverlos, abonando un interés.
Lautilización del monto negociado impacta en ambos lados de la hoja de balance del BCRA: cae tanto el activo vía menores reservas (pago de importaciones) y el pasivo vía menor Base Monetaria (se absorben pesos que venden los importadores a cambio de yuanes), disminuyendo como consecuencia tanto las reservas brutas como las netas.
La dificultad para realizar un monitoreo pormenorizado de su utilización radica en que no existen datos públicos con los detalles de estas operaciones producto de la confidencialidad de los acuerdos. No obstante, todo indica, según trascendidos, que las aprobaciones de SIRAs cuyas importaciones se realicen en yuanes cobraron un carácter más fluido desde la negociación del nuevo acuerdo.
Breve cronología del swap con China
El swap chino cuenta con un período de duración de 3 años y puede prorrogarse. Al presente, se han celebrado diversos acuerdos y extensiones de forma ininterrumpida desde 2009, con negociaciones que fueron modificando el contrato original.
Como veremos, hasta antes del actual acuerdo era muy limitado el monto que el Gobierno podía utilizar de los casi USD 19.000 M (130.000 M de yuanes) disponibles: por caso, el uso directo de yuanes fue en 2020 y 2021 de sólo el 0,2% del acuerdo.
1) 2009 – Precautorio y poder de fuego. En medio de la crisis internacional 2008/09, durante abril de 2009 se firma el acuerdo original, con un plazo de 3 años de duración y por un monto de CNY 70.000 M -USD 10.000 M-. El elevado nivel de reservas con el que se contaba (USD 46.500 M) permitió sortear la crisis si necesidad de hacer uso efectivo del mismo y, por lo tanto, registrar dicho acuerdo en el balance del BCRA.
En contraste, durante 2014 las reservas brutas se encontraban USD 20.000 M por debajo de aquel entonces, y el ingreso de divisas era menor fruto de la finalización del boom de precio de las commodities y de una política de comercio exterior con sesgo anti-exportador. En este contexto, la renovación implicó la incorporación efectiva del swap a las arcas del BCRA a través de diferentes tramos. Como resultado, las reservas brutas crecieron aproximadamente USD 11.000 M, permitiéndole al BCRA mostrarse con “mayor poder de fuego” -en parte, debido a la opacidad del swap, que no permitía saber con exactitud si podía usarse para intervenir el MULC-.
2) 2015 – Levantamiento del cepo. Durante el cambio de gestión producido en diciembre de 2015 y la liberación del mercado cambiario, se produjo una modificación en el acuerdo que permitió la conversión de CNY 20.000 M a dólares -alrededor de USD 3.000 M- y la posibilidad de utilizar estas divisas para la intervención en el MULC. Sin embargo, los dólares no fueron utilizados en aquella oportunidad.
3) 2023 – Importaciones. El BCRA se encuentra en una delicada situación, alcanzando una pérdida acumulada de Reservas Netas (sin DEG) -según nuestra metodología- que supera los USD 3.100 M en lo que va de 2023, ubicándose en terreno negativo desde finales de marzo. A raíz de este drenaje, la relevancia del swap alcanzó un récord y ya representa cerca del 60% de las Reservas Brutas.
Aparejado a ello, en la búsqueda por la obtención de fuentes de financiamiento el BCRA y Economía llegaron a un acuerdo a inicios de 2023 y en su reciente visita a China para la utilización de CNY 70.000 M -cerca de USD 10.000 M-, representando la totalidad del tramo original 2009-14, y renovaron el acuerdo cuyo vencimiento operaba entre julio y agosto. La novedad es que estas recientes negociaciones permitirán realizar el pago de importaciones en yuanes y funcionarán en la práctica como un crédito comercial.
¿Cuáles son los costos y riesgos asociados?
Las consecuencias de los diferentes usos y aplicaciones del swap son las relativamente elevadas y desconocidas tasas de interés que deben abonarse a posteriori -por caso, en diciembre de 2015 la tasa vigente era Shibor + 400 p.b. -. La Shibor es la tasa de referencia de la política monetaria de BPC.
Como contrapartida, y si bien la información no es de índole pública, existen dos riesgos asociados.
Riesgo de tasa. La activación implica endeudarse a una tasa con un componente variable Shibor, lo que implica estar sujeto a subidas repentinas por decisiones del BPC. De todos modos, la buena noticia es que viene retrocediendo y ya acumula una caída 0,3 p.p. en 2023, ubicándose en la zona de 2,5% anual.
Riesgo cambiario. Como cualquier endeudamiento en moneda extranjera, eventuales apreciaciones en la divisa en cuya deuda se incurre implica un peso mayor de los compromisos asumidos. En este sentido, la cotización del futuro de CNH para junio 2024 -moneda de referencia de la plaza de Hong Kong- marcó hoy un valor de 6,9 USD/CNH, lo que implica una apreciación del 2,6%. Esto significaría que, sobre el préstamo de USD 10.000 M, se incurriría en una salida extra de divisas próxima a los USD 300 M, equivalente a dos días de liquidación del “dólar soja/agro”. Por último, el crawling peg y eventuales saltos disruptivos del tipo de cambio implican/rían un peso mayor en la posición deudora del país.
¿Qué implicancias tendrá?
Teniendo en cuenta que las importaciones realizadas por Argentina desde China cayeron durante el primer cuatrimestre un 27% i.a., la oportunidad para el país asiático se presenta como un win-win: revitaliza el comercio bilateral, abona a un objetivo más general en la difusión del yuan y gana influencia en la región. Además, medidas de este estilo permitirían aliviar las operaciones de las empresas de origen asiático que se encuentran operando en el mercado local.
Desde el punto de vista de Argentina, la activación del swap (así como la potencial llegada de las inversiones anunciadas)le permite al Gobierno obtener aire en la compleja coyuntura de escasez de divisas que se encuentra transitando: la activación le permite al BCRA otorgar yuanes a importadores que antes no estaban disponibles, “liberando” divisas para otros fines.
En segundo lugar, las compras externas de origen chino explican el 20% de nuestras importaciones. Por lo que la utilización del yuan permitiría aliviar las restricciones a las importaciones en un volumen para nada despreciable y afectar de forma positiva a la actividad.
Finalmente, no debe perderse de vista que la relación diplomática constituye una política de estado que trasciende el signo político de los gobiernos, que de forma ininterrumpida han sostenido el acuerdo y dieron pasos hacia adelante en la profundización del comercio.