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Ministro de Turismo de Brasil destacó la promoción conjunta con Argentina de los destinos en China e India
“Argentina y Brasil trabajarán para atraer turistas de China e India”, así lo afirmó el ministro de Turismo de Brasil, Vinicius Lummertz durante la Cumbre Global de Turismo realizada en Buenos Aires.
El funcionario brasileño apuesta a que el alza del turismo por vender a ambos países como un solo destino mejorará toda la economía. China es hoy el principal objetivo
El ministro de Turismo de Brasil, Vinicius Lummertz, se entusiasma al relatar los proyectos que tienen junto a su par argentino, Gustavo Santos, para que ambos países se transformen en un único destino para turistas de países lejanos. Acaban de firmar un memorando de entendimiento para crear sinergia en la promoción de intercambios turísticos con países de Asia, especialmente China, en el marco de la 18ª Cumbre Global del WTTC (Consejo Mundial de Viajes y Turismo) que se realiza en Buenos Aires.
En diálogo con el diario El Cronista, Lummertz dijo estar seguro de que “el retraso crónico que tienen Brasil y Argentina solo se puede superar con esfuerzos conjuntos, dando un salto en la calidad de los servicios y ganando productividad”. Según el funcionario, en ese objetivo, el turismo es un motor de toda la economía.
¿Cuáles son las prioridades para ambos países en este trabajo conjunto que están comenzando?
Compartimos dos prioridades. Una es atraer turistas de destinos lejanos, ahora de China pero también estamos en conversaciones con India, dos mercados enormes. Y por otro lado, queremos seguir incrementando el turismo bilateral.
¿Qué aporte hacen los gobiernos y cuál hacen los empresarios del sector?
En cuanto a los destinos lejanos, desde los gobiernos estamos creando las condiciones para que sea posible crecer en esa materia. Planeamos cambios que permitan derribar las barreras de flujo de turistas. La flexibilización que logró la Argentina en la entrega de visas para chinos hizo que se duplicara la llegada de turistas de ese país, según dijo el ministro Santos. Hoy llegan más chinos que italianos a Argentina. En Brasil no prosperó la misma metodología pero estamos trabajando en otra forma de facilitar su ingreso, como las visas electrónicas, que ya nos dio resultado para otros países como Canadá o Australia. Por el lado empresario, es necesario marchar juntos. Habrá inversiones y el gobierno facilitará las condiciones. Estamos en la zona con mayor potencial natural del mundo para desarrollar. El turismo no es un sector, pensado con la verticalidad que tiene por ejemplo la industria automotriz. El turismo es una dimensión, multidireccional y con impacto en toda la economía. Hoy uno de cada cinco empleos es generado por el turismo.
¿Cuándo comenzará a sentirse el resultado de esta acción conjunta?
En mayo estaremos juntos ambos países en la feria ITB en China. Visitaremos cuatro de las principales ciudades de ese país para comenzar por promocionar las cataratas del Iguazú, que es el principal destino binacional. Se mueven 130 millones de turistas chinos por el mundo y creemos que podríamos llegar a recibir más de un millón con este nuevo plan.
¿Los operadores de turismo chinos están comprometidos en esta cooperación?
Mucho. En breve traeremos en una misión de negocios a los mayores 20 operadores de ese país, entre ellos Alibabá. Eso dará un gran impulso.
La política de cielos abiertos, ¿contribuye a ese desarrollo?
Los presidentes de ambos países hacen un buen trabajo en ese sentido. Con mayor oferta de vuelos y compañías, se amplía el mercado.
En el intercambio bilateral turístico, ¿gana Argentina o Brasil?
Los argentinos se quedan más tiempo en mi país pero en Argentina, los brasileños gastamos más dinero.
Amazon y China rediseñan el perfil productivo de la Argentina
La Argentina ha estado demasiado desconectada del mundo a lo largo de la mayor parte del último siglo, y éste es el principal factor explicativo de su involución relativa a países comparables. Para peor, los intentos aperturistas que hubo no terminaron bien, sea por fracasos propios del diseño (la “tablita” de Martinez de Hoz), o por inconsistencias que sólo podían resolverse con políticas de estado que nunca llegaron (la convertibilidad). Además, los intereses creados al calor de la economía cerrada han exagerado los costos y “olvidado” los beneficios de intentar replicar experiencias como las de Corea del Sur, Finlandia, Australia o Chile. La novedad de esta época es que la fuerza de los cambios tecnológicos y la profundidad de la reconfiguración productiva mundial que provocó la irrupción de China es de tal magnitud que se filtra por todos los poros de la economía del país. Aunque la apertura todavía sea tímida y ni siquiera se haya completado el acuerdo Mercosur-Unión Europea, hay “ruidos” de la coyuntura local que sólo se explican por ese contexto, ya que los sectores amenazados por la oferta asiática y/o por el cambio tecnológico ya no son capaces de atraer capitales, algunos de ellos están en proceso de des-inversión, y sólo aparecen nuevos emprendimientos en aquellas áreas que tienen viento a favor dentro de este escenario.
Unos 12 millones de argentinos viajaron al exterior en 2017, contando el flujo terrestre; una cadena multinacional de supermercados admite que ya no podrá seguir operando del modo tradicional y que necesita reconvertirse para volver a ser rentable…. Florecen los ejemplos de una economía que ya no es manejable a través de viejas regulaciones.
La Argentina, que por muchas décadas ha sido un país poco integrado al mundo, se desconectó más aún desde 2002, con medidas que coronaron en 2011 con los cepos al cambio y al comercio exterior. Fueron tres quinquenios de hibernación, justo cuando se precipitaban cambios notables en el funcionamiento de la economía mundial. Por citar sólo dos:
- La participación de China en las exportaciones mundiales de productos manufacturados pasó de 4 % a más de 15 % entre fin de los ’90 y el presente, reconfigurando la división del trabajo en la industria a escala global.
- El auge del comercio electrónico hizo que dejara de ser negocio buena parte de la intermediación tradicional: en Estados Unidos, una empresa como Amazon multiplicó por 22 su valor accionario en la última década, con el efecto colateral del derrumbe del precio de mercado de compañías como Sears, JCPenny, Macy´s. Por el tipo de productos que comercializan, los supermercados fueron menos afectados, pero el estancamiento de la capitalización bursátil de firmas como Walmart en la última década refleja que no hay inmunidad plena. Cambios análogos han ocurrido en otros sectores, caso de las agencias de viajes o aquellos expuestos a nuevos actores (“Uber-amenazas”).

- Cuando el país comenzó, a fin de 2015, el proceso de normalización y reinserción en el mundo, lo hizo de manera gradual, pero ese nuevo escenario entró “por la ventana” y de modo abrupto. Pese a las barreras que subsisten, los consumidores se las arreglan para esquivar a los tradicionales intermediarios, incluida la opción de hacerlo en otro país. Para frenar estas tendencias con “éxito”, habría que ser Venezuela.
- Aunque algunos dirigentes sindicales y políticos se resisten a asumir esta realidad, los empresarios, que están obligados a ser pragmáticos, ya actúan en consecuencia.
- Hay evidencias respecto a que el aumento de la inversión, más allá de la construcción, está explicado por actividades que pueden ser competitivas en el escenario global, y se orienta a optimizar procesos productivos. Como contrapartida, hay poco movimiento o desinversión en las áreas más castigadas por el nuevo contexto, al igual que en los eslabones de la cadena productiva más expuestos al cambio tecnológico.
- El movimiento de convergencia ya empezó, aunque para garantizar su éxito es clave que los gobiernos, en sus tres jurisdicciones, contribuyan con reformas que faciliten la reconversión del aparato productivo, que necesita menos impuestos, combate a la evasión (por la competencia desleal), un gasto público más eficaz, menos trabas y mejor infraestructura.
- En este sentido, el Pacto Fiscal firmado por el presidente y la mayoría de los gobernadores en 2017, que fue un paso decisivo en términos de gobernabilidad, podría ser mejorado ahora que se comprobó que el sector privado es capaz de generar puestos de trabajo a buen ritmo, como lo atestiguan los 685 mil empleos creados en los últimos doce meses. Las reformas propiciadas por el Pacto apuntan a una reducción de la presión tributaria provincial (Ingresos Brutos) que beneficia a la industria pero no a los servicios, siendo que entre éstos existen actividades como el turismo que compiten en el mercado mundial tanto o más que los productos manufactureros. A su vez, sus efectos se diluyen si las empresas están instaladas lejos de Buenos Aires (por la pérdida de vigencia del Decreto 814). Aunque los funcionarios tengan que profundizar sus esfuerzos por ahorrar gasto corriente, ahora se puede percibir más claro el “premio”, ya que el margen de mejora de las actividades productivas es notable si las condiciones son las apropiadas.

- Obsérvese que los sectores asociados a recursos naturales (que son complementarios de China) tienen mucho terreno por recuperar, ya que han sufrido el lastre de las políticas vigentes hasta 2015. Es el caso de Alimentos y Bebidas, dentro de la industria, cuya producción aumentó 14 puntos porcentuales menos que el promedio desde 2003. O el complejo foresto industrial, que quedó trunco por la falta de plantas de Celulosa. En la industria del turismo, si la Argentina hubiera seguido la trayectoria de Perú, estaría capturando 12,5 mil millones de dólares/ año en el mercado global, en lugar de 3,8 mil millones.
- Más allá de los recursos naturales, el segmento de camionetas en la industria automotriz muestra que existen nichos rentables y competitivos, mientras que en servicios profesionales hay mercados ya conquistados, y esa trayectoria podría profundizarse. En términos de empleos, la reconversión tendría saldo positivo, por la ponderación que tienen los sectores más castigados por el cambio de contexto. No hay que olvidar que un buen número de avances tecnológicos recientes parecen diseñados a medida de países como la Argentina, para el que las distancias y la falta de densidad poblacional ha jugado en contra en el pasado. Las comunicaciones satelitales, costos de generación eólica y solar cada vez más competitivos, impresión 3D, entre otros, son también vectores de este proceso.
- Lo cierto es que el nuevo escenario internacional y las circunstancias locales parecen haberse confabulado para resolver de facto la vieja discusión de los argentinos acerca del modelo de crecimiento más apropiado para el país.
Aunque con bajas probabilidades, advierten por la caída de fragmentos de estación espacial china
La Secretaría de Protección Civil del Ministerio de Seguridad de la Nación emitió un informe acerca del posible reingreso a la Tierra de fragmentos de la estación espacial china TIANGONG-1, que se produciría entre el sábado 31 de marzo y el domingo 1 de abril.
Si bien, desde la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE), explicaron que el riesgo de caída en el territorio argentino es bajo, se emitieron una serie de alertas y recomendaciones sobre los posibles lugares y horarios de impacto de la chatarra espacial.
Por la distribución de océanos y masas continentales, en el Hemisferio Sur es más probable que los fragmentos caigan en el mar. “El riesgo para nuestro país es ínfimo porque todo el territorio continental argentino -mayor que la franja del país potencialmente afectada- es el 0,35% de la superficie del planeta que puede ser impactada por fragmentos de la estación espacial”, explicaron.
A pesar de ello, se elaboró un mapa con cinco zonas de posible impacto (trazas). A continuación se detallan los momentos de atención para cada traza del territorio nacional el 31 de marzo:

• Traza 1: El período de alerta es de 4 minutos y 19 segundos, a partir de las 16 horas, 06 minutos y 40 segundos.
• Traza 2: El período de alerta es de 4 minutos y 19 segundos, a partir de las 17 horas, 39 minutos y 40 segundos.
• Traza 3: El período de alerta es de 3 minutos y 39 segundos, a partir de las 19 horas, 12 minutos y 30 segundos.
• Traza 4: El período de alerta es de 3 minutos y 39 segundos, a partir de las 20 horas, 44 minutos y 40 segundos.
• Traza 5: El período de alerta es de 4 minutos y 19 segundos, a partir de las 22 horas, 16 minutos y 50 segundos.
• Traza 6: El período de alerta es de 3 minutos y 39 segundos, a partir de las 23 horas, 50 minutos.
De acuerdo con la trayectoria calculada el reingreso de los fragmentos se producirá en una franja de nuestro planeta comprendida entre los paralelos de 44° norte y 44° sur, abarcando una extensión de continentes y océanos que, en el continente americano va desde las cercanías del límite entre Canadá y los Estados Unidos y la Península Valdés o entre España y Sudáfrica.
• Medidas de autoprotección
El comunicado del Ministerio de Seguridad establece que eventos de este tipo y casos reales de impacto en tierra firme, son bastante raros y que por lo tanto, no existen comportamientos de autoprotección codificados internacionalmente para ser adoptados frente a este tipo de eventos.
Sin embargo, basándose en la información actualmente provista por la comunidad científica, es posible proporcionar algunos principios guía a la población con el fin de que adopte comportamientos responsables de autoprotección, cuando se encuentre en territorios potencialmente expuestos a impactos:
• Es poco probable que los fragmentos causen daños de edificios, por lo que se consideran más seguros que los lugares abiertos. Sin embargo, es recomendable mantenerse alejado de ventanas y puertas de vidrio.
• Dentro de los edificios, los lugares estructuralmente más seguros para posicionarse durante el eventual impacto son, para los edificios de ladrillo, debajo de las bóvedas de los pisos inferiores y de las puertas insertadas en los muros de carga (los más gruesos), para los edificios de hormigón armado, cerca de las columnas o cerca de las paredes.
• Es poco probable que los fragmentos más pequeños sean visibles antes del impacto y algunos fragmentos grandes podrían sobrevivir al impacto y contener sustancias químicas corrosivas. Por lo tanto:
• Se recomienda a cualquier persona que vea un fragmento, que no lo toque y se mantenga a una distancia mínima de 20 metros, informando de inmediato a la autoridad policial local o a la Fuerza Federal (Gendarmería Nacional, Prefectura Naval, Policía Federal o Policía de Seguridad Aeroportuaria) más próxima.

Por unanimidad, Xi Jinping fue reelecto como presidente de China
Así lo determinó la Asamblea Nacional Popular. Gobernará al menos hasta 2023, aunque una reciente reforma constitucional le permitirá continuar indefinidamente en el poder.
Sin sorpresas, la Asamblea Nacional Popular (ANP, Legislativo) votó de manera unánime por la reelección del presidente chino Xi Jinping, en la sesión plenaria celebrada en el Gran Palacio del Pueblo de Beijing.
El mandatario de 64 años, que gracias a la reforma constitucional aprobada también por el ANP el pasado 11 de marzo podrá continuar en la presidencia del país asiático una vez finalizado su segundo mandato en 2023, recibió 2.970 votos a favor, ninguno en contra y cero abstenciones.
“Desempeñaré honestamente mus labores, aceptaré la supervisión del pueblo y trabajaré duramente para construir un moderno país socialista”, destacó Xi en su juramento.
Dado que la reelección de Xi por la asamblea controlada por el Partido Comunista era previsible, todos los ojos estaban expectantes sobre si el ex jefe de la lucha contra la corrupción, Wang Qishan, iba a convertirse en su mano derecha, como pronosticaban los analistas.
Sólo un delegado votó en contra de Wang, que recibió 2.969 votos a favor. Su designación como vicepresidente le permite a Xi Jinping tener a un aliado fuerte para consolidar su poder y manejar las amenazas comerciales de Estados Unidos.
En la misma sesión se aprobó -con apenas dos votos en contra y otras tantas abstenciones- una ambiciosa reestructuración del Gobierno chino que apareja cambios en 11 ministerios y la desaparición de algunas administraciones estatales.
