Éxito rotundo del Cicloturismo Andresito 2025, deporte, naturaleza y desarrollo local en el norte misionero. La iniciativa reunió a ciclistas de toda la provincia y del país, consolidando a Comandante Andresito como un destino estratégico para el turismo activo y sustentable.
Con una alta participación y un clima de entusiasmo generalizado, la localidad de Comandante Andresito fue escenario, los días 4 y 5 de octubre, de una nueva y exitosa edición del Cicloturismo Andresito 2025, una propuesta que ya se consolida como una de las más convocantes del calendario provincial de turismo deportivo.
Durante dos jornadas, los ciclistas recorrieron senderos rurales, caminos selváticos y parajes naturales característicos del norte misionero, en un itinerario que combinó aventura, contacto con la naturaleza y espíritu de camaradería.
El evento se desarrolló con la participación de decenas de aficionados y clubes ciclistas de distintos puntos de Misiones y de otras provincias argentinas, lo que ratifica la creciente atracción de Andresito como destino emergente de cicloturismo y ecoturismo en la región.
Turismo activo y desarrollo regional
El Cicloturismo Andresito 2025 no solo promovió la práctica deportiva y la vida saludable, sino que también potenció la actividad turística y económica local, fortaleciendo la oferta de alojamientos rurales, gastronomía regional y servicios complementarios.
El formato de la propuesta —abierta a grupos familiares y de amigos— busca integrar el deporte con el disfrute del entorno natural y la valorización de los recursos locales. De esta manera, se consolida como una iniciativa que dinamiza el turismo interno y genera un impacto directo en la economía regional, particularmente en rubros vinculados al alojamiento, el comercio y la gastronomía.
Además, el evento refuerza el posicionamiento de Andresito dentro del corredor turístico norte de Misiones, junto a destinos como Puerto Iguazú, Wanda y San Antonio, donde la selva paranaense se convierte en escenario ideal para el turismo sustentable y las actividades al aire libre.
Como cierre de las jornadas, se realizó el sorteo de dos bicicletas entre los participantes: una rodado 16 y otra rodado 29, gesto que aportó un clima festivo al final del recorrido y fortaleció el vínculo comunitario entre organizadores y deportistas.
Con una organización impecable y un balance ampliamente positivo, el Cicloturismo Andresito 2025 se consolida como una actividad anual de referencia en el calendario de eventos del norte misionero, reafirmando el potencial del turismo rural y recreativo como motor de desarrollo sostenible y de integración regional.
Para llegar hay que recorrer casi 30 kilómetros desde el centro de Andresito, el pueblo al norte de Misiones, a unos 350 kilómetros de Posadas. La interminable ruta de tierra recorre un tramo de yerbales, algunas chacras, un par de escuelas y casas cada vez más alejadas. Monte. Mucho monte. Al final del extenso camino emerge una nueva reserva natural. Su nombre obedece al factor clave que juega, enclavada en la Península de Andresito: Puente Verde, una conexión salvaje entre el Parque Nacional Iguazú, el manso río homónimo aguas arriba de las famosas Cataratas que se conforman 70 kilómetros aguas abajo, y el parque nacional del lado brasileño, además de otras nueve áreas protegidas privadas y provinciales.
Son 183 hectáreas de monte en buen estado de conservación, compradas por Aves Argentinas –la organización ambiental más antigua de Latinoamérica- para re-generar un vínculo entre los parques y garantizar la supervivencia de la inconmensurable fauna y flora del lugar, con palos rosas y palmitos como emblemas.
Se identificaron 282 especies de aves -más del 50 por ciento de lo que hay en Misiones-, tapires, monos, roedores, serpientes y el mítico yaguareté.
Las cámaras trampas y los vecinos han logrado captar a varios ejemplares distintos recorriendo la zona. Sus rugidos, cuentan los guardaparques, suelen escucharse en la espesura del monte. También se escucha al pájaro campana, un ave que se creía extinta en Misiones. Pronto se incorporará un ejemplar de maracaná de lomo rojo, un loro sanado en el hospital Güira Oga con el que se buscará conformar plantel estable de una especie que se extinguió en Misiones en el proyecto de recuperar el monumento natural.
Puente Verde forma parte de una iniciativa mayor. Un corredor biológico de Andresito de unas 5.300 hectáreas, de las cuáles 3.574 son bosques y 1.700 hectáreas son chacras cuyos dueños están dispuestos a preservar el monte en el marco de una iniciativa promovida por el municipio: exención de tasas a cambio de cuidar la selva. Un sector está sobre el río Iguazú, el otro entre el Parque Foerster y el Parque Provincial Urugua-í. En ambos márgenes del pueblo hay una característica distintiva: un creciente interés por la preservación, desde pequeñas parcelas hasta grandes extensiones.
Puente Verde está rodeado por chacras que también cuidan el monte, como el lodge Surucuá o la reserva que produce yerba orgánica para Guayakí. La preservación genera más de 20 empleos directos en ese extremo de la provincia, donde además del cuidado del monte hay un ambicioso plan de restauración de especies: desde el loro vinoso y el yacutinga hasta árboles como el loro negro o el cedro. Hay un amplio vivero con distintas especies para replantar en el monte propio y también entregar a los vecinos que quieran replicar el rewilding.
Un árbol puede tardar entre diez y 50 años para alcanzar su altura máxima. Será difícil que quienes están trabajando en Puente Verde vean el resultado de su dedicación. “La restauración es una actividad de esperanza, de futuro”, reflexiona Hugo Cámara, uno de los nombres detrás de Puente Verde. A sus 63 años, exuda una pasión juvenil por lo que hace. Pasión por la naturaleza. La misma que refleja Julián, un entrerriano de 24 años que hace varios meses vive en medio del monte como uno de los encargados de la reserva y también del vivero. El joven vino hace cinco años a Misiones, a estudiar en la escuela de Guardaparques de San Pedro. No se quiere ir. Ya es uno más entre los vecinos de las chacras cercanas.
“Conservar es un proceso de mediano y largo plazo. Puente Verde, además de estar trabajando en conservación, y el monitoreo de biodiversidad, es un centro de atracción a mucha gente que viene a ver aves al norte de Misiones particularmente, por tratarse de un lugar donde hay una infraestructura con muy buenos senderos como para hacer recorridos. También hay información, nosotros no alojamos gente, pero hay un lugar para acampar, por el momento es solo para socios de Aves Argentinas. Estamos haciendo un proyecto de uso público extendido para insertarnos en la oferta turística regional, aunque eso llevará un tiempo. Entonces somos una reserva que trabaja en conservación, en restauración y también trabaja aportando lo que es el desarrollo turístico de esta zona recibiendo gente que viene principalmente a ver y a fotografiar aves”, detalla Cámara.
Las aves son el principal atractivo, pero también hay presencia de mamíferos grandes, aunque mucho más difíciles de ver. “Te eriza la piel”, cuenta Julián en voz bajita. Se refiere al “verdadero rey de la selva”. El yaguareté, que se sabe que está, aunque no se lo vea. El joven guardaparque tiene el oído entrenado y lo escuchó varias veces, en las noches, en el monte y cerca del río, además de verlo en las cámaras trampa. Además del yaguareté en Puente Verde hay tapires, agutíes, tapetíes -conejos nativos-, pecaríes y varias especies de monos.
Julián se siente cómodo en la selva. Se crió en contacto con la naturaleza, ya que su padre también es guardaparque. “Quiero dedicar la vida a la conservación. Misiones me enamoró. Me apasionan las aves”, explica. Esa pasión también atrae a muchos voluntarios que se suman para el trabajo de campo, como llevar los plantines del vivero al terreno y el monitoreo de las cámaras trampa.
“Puente Verde se ha convertido en un centro de atracción, atraemos talentos, inversores y también negocios sustentables como es el caso del turismo, pero uno de los principales logros es que haya puesto de alguna manera a la Península Andresito en un lugar privilegiado, un lugar de interés, el llamar la atención”, resalta Cámara. El corredor “Península de Andresito” posee una superficie total de 5.276 hectáreas distribuidos en 68 lotes con una superficie promedio por lote de 77,5 hectáreas.
El objetivo es que Puente Verde sea uno de los puntos centrales del Corredor biológico local, gestado por el municipio de Andresito y que involucra a otros productores dispuestos a preservar sus porciones de monte. La península de Andresito es como una cuña que ingresa dentro del Parque Nacional brasileño, y que rodea el río. Es clave para conservar. “La península siempre fue algo especial para todos. Lo que hay que trabajar es que el dueño se sienta orgulloso de que su chacra forme parte de un proyecto de conservación. No cualquiera tiene un yaguareté caminando por su chacra, unos lo pueden ver como una catástrofe y otro lo pueden ver como un orgullo”, analiza el especialista.
También existe la posibilidad de que los propietarios además de conservar elijan restaurar, lo que demanda la inversión que significa plantar, mantener y limpiar -sobre todo el pasto elefante-, para poder plantar especies nativas.
Plantar un árbol y hay que esperar 50 años hasta que crezca ¿que te genera eso?
“Restaurar es un acto de esperanza, un acto de fe, porque muchos de los que somos medio viejitos no vamos a ver los resultados, pero es un compromiso verdadero, a largo plazo, porque de alguna manera es un legado.Restaurar es eso y también hay que hacer una diferencia importante, porque restaurar dentro de un área protegida donde estamos buscando recuperar ambiente es una cuestión, pero también se puede restaurar en un área productiva incluyendo plantas frutales, que después puede usar para una producción sustentable”.
El palmito es una de esas plantas frutales que está teniendo un aprovechamiento sustentable. Sin tumbar la planta, se aprovecha la pulpa, se extraen los frutos para hacer dulces y salsas.
Pese a su extensa experiencia en la materia, Cámara se emociona cuando habla del monte. “Es un ambiente espectacular, es como un súper organismo que vive por sí mismo, la clave de la selva es justamente lo completa que es, esa lluvia de hojas permanente que hace que el suelo sea lo que es y esa circulación interna de la energía es como un súper organismo que funciona por sí mismo”, desmenuza.
Ese compromiso con el monte va de la mano de otra pasión: la música. “Soy músico y cuando se empieza a conocer los grandes autores de la música argentina o la música popular, te das cuenta que ahí está la naturaleza o está la selva. Ramon Ayala en su música habla de eso, entonces creo que es parte de nuestra identidad. No podemos concebir a Misiones sin su selva. Entonces creo que todo aquel que ama a su provincia, que ama su territorio, ama su paisaje, de alguna manera debería contribuir para conservarlo, porque si se pierden los referentes, se pierde la cultura. ¿Para qué vas a nombrar algo que ya no está? Con el tiempo desaparece de tu vocabulario y nadie se acuerda de lo que era”.
Puente Verde está para evitar ese olvido. Es la punta de un corredor verde mucho más extenso. Andresito es yerba pero también es monte. Un monte que con trazos visibles y otros silenciosos, recobra su opulencia.
El intendente de Comandante Andresito habló del fin de la zafra yerbatera donde Andresito, es la zona de mayor producción. También resaltó la presencia del Estado provincial que acompaña a los tareferos.
Si bien reconoció que “Andresito, no escapa a la realidad económica del país pero sí se diferencia, al igual que la provincia, del resto. Es decir, hay actividad económica y mucha gente trabajando”.
Beck en diálogo con la cadena radial Guacurarí, además sostuvo que “somos en la provincia y el país el municipio de mayor producción yerbatera. Eso, hace que haya mucha actividad económica, muchos secaderos, muchos molinos y muchos productores”.
También, señaló las dificultades que trae ese crecimiento “aparejado al crecimiento de este sector, vienen problemas de tipo social, que se van incrementando año a año también”. Uno de los problemas lo relaciona al circuito productivo de la yerba mate. Beck, explicó que “a partir del 1 de octubre finalizó la zafra yerbatera, entonces, en agenda tenemos otro tipo de problemas que son aquellas personas que quedan sin la actividad de la cosecha”.
Frente a esa situación el intendente manifestó que cuenta con acompañamiento de la provincia. “El subsidio interzafra que reciben los tareferos, llega a través del Ministerio de Trabajo, es quien hace llegar la planilla a los que corresponde cobrar ese aporte y las bolsas de mercaderías que se le da a cada familia” explicó Bruno Beck.
Sin embargo, dijo que “siempre queda gente que no está dentro del listado, y es la municipalidad la que sale a colaborar, porque se trata de nuestros hermanos que nos necesitan”.
Para Bruno Beck “La salud es una prioridad”
El intendente resaltó la relevancia de la conformación y buen funcionamiento del Consejo de Discapacidad, además, recalcó la importancia de los CAPS y la buena recepción de la comunidad a estas inversiones del Estado.
Con la reciente conformación de la Dirección de Discapacidad explicó que “tenemos un grupo trabajando y realmente nos estamos sorprendiendo por la calidad de nuestros profesionales, que están realizando esa gran tarea que es la evaluación de todo el municipio con la discapacidad”.
“Con mucha responsabilidad e inversión de recursos la Municipalidad traslada a los niños a sus escuelas, también a los jóvenes y adultos para que se realicen los controles respectivos de salud”, dijo. Asimismo, la ayuda abarca conseguir las documentaciones como el Certificado Único de Discapacidad CUD, de ese modo pueden percibir las pensiones.
Datos: Andresito, cuenta con de 7 Centros de Atención Primaria de la Salud CAPS. De los cuales 6 dependen esencialmente del municipio, que se encuentra bajo la coordinación del Centro Integral Comunitario CIC. 3 de ellos tienen equipamiento odontológico.
“Los médicos visitan esos centros primarios acompañados de un equipo interdisciplinario, para resolver las problemáticas que se encuentran en los distintos parajes”, aclaró.
Los CAPS facilitan la atención en el hospital
Explicó que “allí recurren solo pacientes cuya atención excede a los recursos del CAPS y en ocasiones se derivan al centro de mayor complejidad, con turnos programados. Para Bruno Beck “la mejor acción social que uno puede hacer por una persona, o una familia es resolver el tema de salud”.
Y sostuvo que “con el correr de los años hemos notado que la gente quiere que la atención médica cerca de su casa”. En julio de este año se inauguró un Centro primario que atiende a más de 5 mil personas: “hubo un agradecimiento profundo de parte de la población, porque viven más de 1 kilómetro y medio del pueblo.
La Fundación Elivan, que administra el hogar de niños “El Refugio”, recibió 200 mil pesos en donaciones, de los cuales 100 mil son en efectivo y el restante en materiales de construcción.
En esta oportunidad, dibujaron una sonrisa en los niños un matrimonio de la zona a quienes la situación de vulnerabilidad de los pequeños les ha tocado el corazón y extienden sus manos para colaborar. Se trata del Diputado Julio Petterson, quien ha donado el dinero en efectivo y de su esposa, Elysandra Barella, quien ha hecho su parte con un valor similar en materiales de construcción.
Un gesto que se viene multiplicando, sobre todo desde el impulso de la recientemente creada Cámara de Comercio de Andresito la cual ha gestionado la iniciativa de la donación antes dicha, y organizó recientemente una colecta solidaria que logró juntar importantes donaciones; además de venir promoviendo la constante colaboración de diferentes personas, organismos y empresas del municipio. Acciones concretas que evidencian un serio compromiso con la comunidad.
Estos aportes se suman a las manos que ya se extendían para ayudar: Las de quienes trabajan mejorando el lugar o cuidando a los niños, las del agricultor que acerca una bolsa de mandioca o mandarinas, las del verdulero que brinda las frutas y verduras necesarias, el almacenero que efectúa donaciones o habilita las cuentas corrientes por plazo indefinido, o las de quien deposita el monto que sea en la cuenta de la fundación. Por ello, desde ese organismo no quieren dar nombres de los benefactores, ya que sería imposible nombrar a todos.
“El Refugio” está ubicado próximo a la rotonda de acceso al pueblo y cuenta con una superficie aproximada de una hectárea y media. Inició su tarea en septiembre de 2019 y acoge actualmente a 14 menores (entre los 18 meses hasta los 16 años), de paso transitorio, que ingresan con medidas judiciales cautelares y provienen de hogares con situaciones muy complejas. Su permanencia puede durar unos pocos días o extenderse, incluso, de manera indefinida. A lo largo de estos años ya han pasado alrededor de 50 niños y niñas no solo de Comandante Andresito, sino de municipios aledaños, según la disponibilidad de espacio.
El hogar no percibe aportes directos del Estado y se sostiene gracias a las donaciones, la vocación de servicio y el voluntariado. Por tratarse de una fundación no gubernamental y sin fines de lucro, quienes encabezan este proyecto deben enfrentar diariamente el desafío de mantener funcionando el servicio y brindar la contención y el cuidado que los niños necesitan.
Walter Borke, vicepresidente de la fundación y uno de los fundadores del hogar afirma que: “Devolver a la sociedad un niño sano integralmente es la misión del hogar”. Además, con una sonrisa en el rostro, agrega que: “El Refugio es un sueño hecho realidad. Siempre quisimos con mi familia trabajar por la niñez. Cuando ingresa un niño –que proviene de una familia fracturada- y uno lo va conociendo y enterándose de las dificultades por las que ha pasado y después lo ve salir mejor y que lo que uno hizo lo ayudó, eso no tiene precio. Siempre recordamos con cariño a cada niño o niña que ha pasado por acá y vimos esa transformación que se logra con el amor y, sobre todo, con lo que puede hacer Dios en la vida de esa persona”, concluye.
Además de garantizar la alimentación, vestimenta y cuidado de los niños, dentro de los desafíos inmediatos que ocupa a la Fundación está el deseo de construir un playón deportivo cubierto donde los niños puedan recrearse; la necesidad de construir más habitaciones; la mejora del cercado perimetral y la pavimentación o empedrado del acceso al predio, el cual es terrado.
Cualquier persona interesada en sumar su granito de arena puede contactarse a través de los celulares 3757 – 437499/437435/576404 o acercarse directamente al predio del hogar.
El aporte de todos hará posible que esta casa transitoria siga siendo un verdadero refugio para los pequeños que encuentran allí el cuidado que precisan y de este modo se logrará seguir dibujando sonrisas…
El único programa de televisión de Misiones que tiene al frente a dos guardaparques se hace en Comandante Andresito. Por TV2 de esa localidad fronteriza con el Brasil se puede ver el envío mensual de Mabel Da Rosa y Eliseo Ortega, que prestan servicios para el Ministerio de Ecología.
Eliseo nació en Comandante Andresito. “Tengo 38 años. Mis padres vinieron de El Soberbio en 1975. Nací en 1983, en la primera salita de la entonces llamada Almirante Brown. El plan de colonización tuvo como objetivo que haya una población más grande de argentinos en esta zona de frontera”, explicó y añadió que por esos tiempos “había una demanda fuerte de yerba. Por eso uno de los requisitos para acceder a las tierras era que el colono plantara yerba”.
A Eliseo siempre le gustó la naturaleza. “Entré en 2006 al Ministerio. Ese año me destinaron al Parque Provincial Urugua-í, en el Destacamento 101. Segismundo Welcz era nuestro intendente. Aprendí muchísimo en los cinco años en ese lugar”, recordó.
“Pasé a la reserva Cabureí de Andresito. Luego fui al Parque Provincial Puerto Península y posteriormente Lago Urugua-í. También me desempeñé en el Destacamento Yateí del Parque provincial Guardaparque Horacio Foerster. Finalmente, regresé como jefe de la Reserva de Usos Múltiples Cabureí”, resumió su trayectoria.
Ponderó la versatilidad del guardaparque para desempeñar las múltiples tareas que exige el rol: “Están el control y vigilancia, un área que demanda gran presencia; la educación ambiental, que viene creciendo mucho; y también es muy importante la atención a los turistas”.
Consideró que hay una fuerte demanda de la sociedad en general con respecto a la profesión. “La inclinación depende mucho el sector donde estés. Control y vigilancia en áreas de amplias dimensiones. Hay algunas áreas naturales protegidas que se encuentran cerca de atractivos, lo que trae visitantes y toca atenderlos. Educación Ambiental es algo que los guardaparques hace rato vienen haciendo para sembrar el cambio de conciencia”, agregó.
Valoró el trabajo que realiza con otras instituciones: “En la actualidad estamos trabajando con la Municipalidad, el INTA, el Ministerio del Agro y las comisiones barriales, por ejemplo. Los vecinos de Andresito nos piden mucha colaboración, tienen esa necesidad de embellecer sus barrios y nosotros asesoramos en todo lo que tiene que ver con lo ambiental”.
Añadió que “por el trabajo de Educación Ambiental que hacemos en escuelas y barrios, a raíz de ese intercambio de información con la comunidad, nació la necesidad de hacer algo para llegar a más gente. Entonces surgió la invitación para que hagamos el programa de televisión con mi compañera Mabel Da Rosa”.
Dijo que la producción del programa tiene que adecuarla al “sistema de guardias que tenemos en la reserva. Estás una semana en el parque y otra de franco. Dentro de la guardia se realizan distintas actividades, como mantenimiento de instalaciones, parquizado y parque automotor”.
Eliseo aseguró que “el trabajo de guardaparque te sensibiliza mucho, protegés la vida. Defendés a los que no se pueden defender y eso te reconforta mucho. Incluso ponemos en riesgo nuestra vida para hacer esa defensa”.
“Se está dejando un legado para las futuras generaciones. Y la naturaleza te sorprende día a día. Espero que la provincia siga siendo modelo de conservación y que las actividades del hombre dejen de ser opuestas a la conservación. Hay que buscar el equilibrio. La sociedad nos demanda que la conservación sea prioridad”, reflexionó.
Finalmente, reiteró que “el acercamiento con la sociedad es estratégico y fundamental”. Puso como ejemplo la situación de Andresito, cuyas 93 mil hectáreas se encuentran rodeadas de áreas naturales protegidas (20 entre públicas y privadas).