crisis yerbatera

Wonderful postales de la selva

Compartí esta noticia !

Si algún turista desprevenido observó las redes sociales durante los últimos días en Misiones, pudo haberse llevado impresiones erróneas. Los recortes de las publicaciones pueden inducir a entusiasmos y frustraciones exacerbadas. Lo sabe hasta el propio Mark Zuckerberg, quien tuvo que pagar 17 mil millones de dólares para frenar una investigación en Estados Unidos que lo acusa de diseñar intencionalmente sus plataformas para generar adicción en los usuarios.

En las últimas horas, cientos de reels y fotos en redes sociales describieron pequeños trozos de la superficie política y económica que se estaba discutiendo en Misiones. Por unos días, Puerto Iguazú fue nuevamente el epicentro de la política y la economía de la Argentina, en momentos en los que resurgió el interés del Gobierno por la soberanía de Malvinas. 

La ciudad de las Cataratas acogió a la 47 Convención de Ejecutivos de Finanzas de la Argentina, con la presencia de CEOS y CFOs de las empresas líderes de la Argentina, con un disparador: “De la estabilidad al crecimiento”. Se dijo mucho en las exposiciones, pero lo más rico sucedió fuera de los escenarios. 

Pese al escenario amistoso, para quienes siguieron con atención las distintas exposiciones, quedó flotando la idea de que la estabilidad es necesaria, pero no alcanza para garantizar el crecimiento. Algunos se preguntaron incluso si la economía argentina atraviesa hoy una relativa estabilidad, cuando hay vastos sectores en los que persiste el rojo que contrasta con el verde de la energía, la minería y algunos sectores exportadores. 

La expectativa estuvo puesta en las presencias del ministro de Economía, Luis Caputo, del de Desregulación, Federico Sturzenegger. Ambos en sus presentaciones intentaron despejar cualquier duda y redoblaron la apuesta para convencer a un auditorio casi convencido. Sin embargo, Caputo admitió que hay “distintas velocidades” en la economía, aunque las definió “como una consecuencia natural de la reasignación de recursos que impulsa el programa económico”.

La estrategia oficial, explicó, consiste en estabilizar primero la macroeconomía y permitir después que el mercado determine la asignación de recursos. “Es un proceso. Estamos reconstruyendo el país y esto es parte de la reconstrucción”, afirmó. Esta vez el ministro de Economía no puso fechas a la concreción de los resultados, aunque prometió bajar “más impuestos” en 2027 si se logra la reelección. 

También disertaron la senadora Patricia Bullrich, el canciller Pablo Quirno y, finalmente, el propio Javier Milei, quien cerró el encuentro en lo que fue su primera visita presidencial a Misiones, en la que fue recibido con los honores de una protesta de productores yerbateros, muchos de los cuales hace apenas tres años celebraron su victoria motosierra en mano.

El viernes lo esperaron al costado de la ruta, pero no hubo ni un amague de escuchar sus planteos (apenas pudieron entregar una nota a la secretaria de Presidencia y a los diputados libertarios Samantha Steckler, Walter Baez y Osvaldo Manzoni). Sturzenegger se encargó de enterrar cualquier atisbo de comprensión:  “Me parece que tenemos un sector yerbatero que está con récord de producción, está con récord de exportaciones. Definitivamente, el futuro de la industria es la expansión del mercado de exportación, que es infinito”, sostuvo.

“No hay ningún motivo por el cual la industria yerbatera le pueda vender yerba al 96 por ciento de las familias argentinas y no pueda hacer lo mismo en todo el resto del mundo con el producto espectacular que tiene”, afirmó.

“Tenemos que poner el foco en ese crecimiento y no necesariamente en cobrarle a los argentinos un precio que la yerba no tiene”.

Economis le planteó al ministro que el reclamo era de productores y no de la industria, a la que sí le va razonablemente mejor desde la desregulación del mercado. Sturzenegger sostuvo la lógica de mercado. “Todas las industrias tienen sus distintos eslabones y sus distintos participantes y eso genera un precio, que es el que está en el mercado”, respondió.

“Nosotros vamos a estar siempre codo a codo para ayudar a la industria, desarrollar la industria de exportación. Estamos desarrollando muchísimos nuevos mercados y me parece que el foco está ahí”, aseguró.

Seguramente Sturzenegger no prestó atención a la exposición de Raúl Karaben, socio de la cooperativa Piporé y el único empresario misionero que expuso ante el IAEF. 

Karaben no se refugió en el costado exitoso del negocio exitoso de la cooperativa, que lleva la yerba incluso a las Islas Malvinas. Cuando describió la situación interna, eligió una definición sincera: “El precio está para el tujes”. Según el empresario, el productor percibe apenas un tercio de lo que cobraba cuatro años atrás y esos ingresos “no le alcanzan para lo más mínimo”.

El ajuste, advirtió, recae primero sobre el eslabón más débil. “Pierde el más chiquito”. Son cerca de 12.000 productores y son ellos, especialmente los de menor escala, quienes atraviesan el momento más crítico. Pero el impacto alcanza finalmente a toda la cadena. “Estamos mal porque la yerba está mal. El mal precio es para todos”, resumió.

Justamente, para atender al “más chiquito”, en la Legislatura provincial comenzó a tomar forma la declaración de una Emergencia Yerbatera por 360 días, una iniciativa que busca dotar a Misiones de herramientas para fijar un Precio Mínimo Sostén obligatorio para la hoja verde producida en explotaciones de hasta 50 hectáreas. El valor deberá contemplar los costos productivos, la mano de obra, las obligaciones tributarias y previsionales, además de un margen de rentabilidad que garantice la continuidad de las chacras. El proyecto incorpora mecanismos de fiscalización, trazabilidad, sanciones y actualización periódica. Mientras se discute una respuesta estructural para una crisis que golpea el corazón de la economía provincial, Misiones también decidió hacerse cargo de sus consecuencias sociales más urgentes: en octubre, 14.000 familias tareferas recibirán asistencia alimentaria financiada con recursos provinciales, junto con atención médica, vacunación y seguimiento escolar.

En su exposición, Karaben evitó atribuir el derrumbe exclusivamente a las decisiones del Gobierno nacional. “¿Es producto del Gobierno? No. La yerba tiene ciclos”, sostuvo. Señaló que el mercado pasó de una etapa de escasez a otra de sobreoferta: la producción aumentó de unos 800 millones a aproximadamente 980 millones de kilos y, con más materia prima disponible, el precio se desmoronó.

“¿La responsabilidad la tiene el Gobierno nacional? No, pero sí, porque no hace nada para atender la problemática”, planteó. La frase condensó su diagnóstico: el Estado no creó por sí solo la crisis, pero tampoco puede desentenderse de sus consecuencias sobre miles de familias productoras. Sturzenegger hizo oídos sordos. Economis le preguntó ¿puede haber un cambio en la política nacional para la yerba mate? La respuesta fue terminante. “No, no, no”. En voz baja, hasta los libertarios locales admiten que el ministro no tolera críticas a sus dogmas. 

No fue la única voz crítica. El senador por Misiones Martín Goerling ratificó su respaldo al programa económico del Gobierno de Javier Milei, pero introdujo una advertencia que atravesó buena parte de los debates del encuentro del Instituto Argentino de Ejecutivos de Finanzas en Puerto Iguazú: la estabilidad macroeconómica no alcanzará para consolidar el cambio si sus resultados no llegan a la economía cotidiana.Hay muchos sectores de la economía que la están pasando muy mal, que realmente no arrancan”, señaló el legislador durante un panel en el que se analizaron las reformas pendientes y la capacidad política de la Argentina para sostenerlas en el tiempo.

Goerling consideró que el país eligió un rumbo que debe mantenerse, aunque advirtió que el deterioro social puede alimentar otro giro del histórico péndulo argentino. “Si la economía del día a día de la gente no empieza a sentir los beneficios, el riesgo de volver siempre va a estar, y es lo peor que nos puede pasar”, afirmó. La de Goerling no es una voz opositora. De hecho, el senador trabaja para diagramar una alianza con los libertarios para las elecciones de 2027. Las encuestas, muestran en el PRO, lo posicionan por encima del ex tenista Diego Hartfield y el diputado Adrián Núñez, quienes también aspiran a ser candidatos a gobernador. Nuñez quiere ser él quien encabece la eventual fórmula de la alianza. 

Milei ignoró las críticas en su presentación, cerca de las 19 del viernes. Llegó apenas unos minutos antes a Iguazú y tuvo que atravesar una ruta cargada de manifestantes yerbateros y de otras organizaciones. La única mención fue al “potencial productivo” de Misiones. El Presidente redobló todas las apuestas.  No habrá correcciones motivadas por la protesta social ni por el calendario electoral. Habrá más ajuste, más apertura económica, nuevas reformas y una profundización del rumbo iniciado en diciembre de 2023.

Yo acá entré por el bronce. Toda mi vida estuve predicando lo que había que hacer. No voy a llegar a este momento para borrar con el codo lo que escribí con la mano”, sentenció.

Reivindicó la necesidad de separar “el ruido de los fundamentos”, un principio que consideró central para las finanzas y para la conducción del Estado. “Estamos llenos de gente ruidosa que se queja. Si quieren hacer una omelette, tienen que romper los huevos. Si hay un entramado prebendario, van a patalear. Es así”, afirmó.

También buscó presentar su permanencia en la política como una misión acotada. Dijo que renunció a la jubilación presidencial y definió su vínculo con el Estado como “un contrato por cuatro años, con opción a ocho”. Después, aseguró, pretende volver a ganarse la vida en el sector privado.

“Si por capricho electoral modificara mi forma de actuar, mis conferencias y todo lo que dije durante mi vida pasarían a valer cero. Voy a redoblar la ortodoxia. No voy a cambiar la política hasta derrotar la inflación”, sostuvo.

El tramo más político del discurso estuvo dedicado a las elecciones de 2027. Milei se mostró convencido de que La Libertad Avanza volverá a imponerse y aseguró que un resultado similar al conseguido en los últimos comicios le permitiría obtener la mayoría en Diputados y quedar a solamente dos senadores del quórum propio en la Cámara alta.

“El año que viene les vamos a ganar, porque dudo que los argentinos sean tan tontos como para querer volver al pasado”, lanzó.

La eventual construcción de una mayoría parlamentaria aparece como la llave para una segunda oleada reformista. “Si con este Congreso hicimos todas estas reformas, abróchense los cinturones porque ahí van a ver lo que es acelerar a fondo”, adelantó.

El Presidente calificó a su administración como “la mejor gestión económica de los últimos cien años en la Argentina” y acusó al peronismo y a la oposición de “mover permanentemente el arco” para evitar reconocer los resultados.

Según su interpretación, la economía acumulará un crecimiento cercano al 20 por ciento en cuatro años, por encima del promedio de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos y “quintuplicando” el desempeño argentino de los cien años anteriores.

Al final, efectivamente soy especialista en crecimiento, con o sin dinero”, ironizó.

Milei presentó al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones como la plataforma de un flujo de capitales “que nunca se vio en el país”. Aseguró que existen proyectos aprobados por 45.000 millones de dólares y otros 150.000 millones pendientes de evaluación.

Las inversiones se concentran, según enumeró, en energía, minería y siderurgia. El Presidente vinculó ese proceso con la posibilidad de que la Argentina recupere peso geopolítico y fortalezca su reclamo de soberanía sobre las Islas Malvinas.

Otro de los ejes fue el mercado laboral. Milei aseguró que la ocupación se mantuvo estable y que durante su administración se crearon 500.000 puestos de trabajo, una cifra que contradice los datos oficiales que marcan que entre noviembre de 2023 y mayo de 2026 se perdieron 411.613 puestos de trabajo y 30.633 empleadores. Pero Milei cuestionó las mediciones concentradas exclusivamente en el empleo formal y rechazó que el trabajo informal deba ser descartado como una ocupación de menor valor. “No es de calidad robar. Trabajar está bien”, afirmó.

También desestimó la idea de una economía funcionando “a dos velocidades” comohabía admitido minutos antes el ministro de Economía. Según explicó, quienes utilizan esa definición “no saben nada de equilibrio general”, porque cualquier shock económico genera movimientos diferentes entre sectores, como si la economía fuera “una coctelera”.

La euforia presidencial contrastó con una llamativa frialdad en el auditorio. Hubo escasos y tibios aplausos y muchos de los asistentes estaban más atentos a las pantallas del celular que al discurso del libertario que cerró con el tradicional “Viva la Libertad Carajo”. 

Milei abandonó rápido el Loi Suites para irse a otro hotel de las 600 hectáreas de Iguazú. En el Falls lo esperaban militantes y dirigentes que realizaron allí otra jornada de la “escuelita” libertaria. Esa es la foto que eligió mostrar el Presidente, recibido con vítores, aplausos y un festejo de campeón. “Gracias Misiones”, se despidió Milei con esa imagen abundante. 

Pero no todo se mostró en las redes. Uno de los expositores en el encuentro del IAEF fue el presidente del Banco Macro, Jorge Brito, quien se mostró menos exultante con el andar de la economía. Para Brito, el nuevo esquema económico produjo sectores ganadores y perdedores, pero ambos reaccionaron a velocidades diferentes.

Claramente lo que está ocurriendo es que los perdedores hicieron el ajuste más rápido de lo que se están expandiendo los ganadores”, explicó. Y allí ubicó una de las tareas pendientes: “Creo que ahí tiene que haber una coordinación”. 

“Para mí es un error de diagnóstico (del Gobierno) creer que el mercado te iba a resolver muchos temas en el corto plazo”, afirmó. 

Nuevamente, lo más rico de su visita no estuvo ante las cámaras, sino detrás. En otro hotel de las 600 hectáreas, Brito se reunió con una treintena de empresarios de distintos sectores de Misiones para analizar el escenario económico nacional y provincial. 

Brito desplegó en el almuerzo una mirada profundamente desarrollista. Déficit cero sí y retoques orientados a la producción. Sin cargar tintas, cuestionó la idea libertaria de que “el Estado empieza y termina en las cuentas del Estado y no en la gente” y en cambio, consideró que el Estado debe tener un rol de diseñar estrategias y articular con diversos sectores. 

En la sobremesa, el ex presidente de River no confirmó si se meterá de lleno en política, pero planteó la idea de un país distinto y pidió información sobre la situación misionera, provincia con la que el Banco tiene una conexión especial. 

La reunión organizada por el empresario turístico Juan Manuel Zorraquin y el tealero Jonathan Klimiuk tuvo a representantes yerbateros, madereros, de la energía, de automotores y un puñado de dirigentes políticos. 

Los empresarios plantearon el acceso al crédito y la cuestión impositiva como claves para el desarrollo local. 

En esa línea, el Gobierno provincial está atendiendo esas demandas. Hace unos días hubo un encuentro con empresarios de concesionarios de autos en los que se analizaron alternativas para aliviar la presión fiscal y empardar costos con otras provincias. Se trabaja en el impuesto al Parque Automotor, algunas rebajas y también en una solución al reclamo constante por los saldos a favor, tema que sobrevoló varias veces en el encuentro del IAEF, donde el economista Daniel Artana calificó a Misiones como “la campeona en no devolver”.

Pero el propio gobernador Hugo Passalacqua, anfitrión y orador en el encuentro de ejecutivos, expuso su visión. “Misiones es la provincia 13 en presión fiscal, estamos en mitad de tabla, con una política razonable y con cosas a corregir”. El dato adquiere otra dimensión cuando se miran los números: la recaudación propia de Misiones cayó 21,4% real en el octavo mes del año, acumulando dieciocho meses consecutivos de bajas.

El Gobernador aprovechó el encuentro para reunirse con directivos de la Unión Industrial Argentina con quienes analizó algunos planteos impositivos y recordó que ya puso en marcha una batería de medidas para aliviar la presión, como la corrección del anticipo de Ingresos Brutos, el fin de la denominada Aduana Paralela y retenciones automáticas. “Estamos haciendo un esfuerzo, falta, pero estamos haciendo”, señaló. 

En esa corrección puede anotarse el fin de la prohibición del glifosato, impulsado por Passalacqua y aprobado por unanimidad en la Legislatura este jueves. Incluso Carlos Rovira votó a favor de la ley, pese a que hace apenas tres años había sido el principal impulsor del bloqueo para imponer el uso de bioinsumos. 

Esa decisión había generado el rechazo de buena parte del sector productivo, lo que también alimentó la pertenencia de espacios opositores. Ahora los ánimos se distendieron. Enrique Juan Bongers, presidente de la Asociación Maderera, Aserraderos y Afines del Alto Paraná (AMAYADAP), definió el nuevo escenario: “Se terminó el divorcio entre el sector productivo y la política”.

Compartí esta noticia !

Productores y tareferos presentaron en Diputados la Ley de Emergencia Yerbatera

Compartí esta noticia !

Productores y tareferos de distintos puntos de Misiones presentaron este miércoles por la mañana ante la Cámara de Diputados el proyecto denominado “Ley de Emergencia para la Continuidad de la Producción Primaria Yerbatera”, una iniciativa construida por organizaciones del sector como respuesta a la crisis que atraviesa la actividad y al debilitamiento de los mecanismos nacionales de regulación.

La propuesta ingresó formalmente a la Legislatura a través de la banca de la diputada Arabela Soler, quien recibió a los representantes de la producción a las 10 en el Poder Legislativo. El proyecto obtuvo el acompañamiento de los bloques “Movimiento por lo que viene”, del “Partido Agrario y Social” (PAyS) y de “Encuentro Misionero”. De esta manera, el proyecto tomó estado parlamentario y quedó habilitado para continuar su recorrido institucional hacia las comisiones correspondientes.

“Es un día que quiere dar cuenta a la sociedad de que hay un grupo organizado que está atravesando una situación muy compleja y tiene la posibilidad de hacer ingresar un proyecto”, sostuvo Soler durante la presentación, al remarcar que la iniciativa fue trabajada durante meses por distintas asociaciones de productores.

La legisladora destacó especialmente que el proyecto surgió desde el propio sector productivo y no como una propuesta diseñada exclusivamente desde la estructura política. “Es un logro fantástico saber que todavía hay personas que se comprometen con las causas, que saben que si las cosas se hacen bien y trabajan, no se quedan solamente en la idea”, señaló.

El proyecto plantea declarar durante 360 días la emergencia de toda la cadena productiva yerbatera, con un alcance específico para los productores que posean hasta 50 hectáreas cultivadas. Según explicó Soler, ese universo representa aproximadamente el 90% de los productores de la provincia, por lo que la herramienta apunta principalmente a preservar la estructura de pequeñas explotaciones familiares.

El eje económico de la iniciativa se encuentra en la creación de herramientas para avanzar hacia un precio mínimo de sostén para la hoja verde, con el objetivo de mejorar la capacidad de negociación de los pequeños productores frente a secaderos e industrias de mayor escala.

La propuesta no plantea establecer un precio único para toda la cadena, sino generar un piso por debajo del cual la materia prima no pueda ser comercializada. El valor debería contemplar los costos de una producción eficiente, las obligaciones laborales, previsionales y fiscales y un margen de rentabilidad para el productor.

El proyecto también incorpora mecanismos de fiscalización, regularización y sanciones para garantizar el cumplimiento del esquema. La lógica planteada es que el precio mínimo tenga respaldo institucional y que el Estado provincial disponga de herramientas concretas para intervenir cuando se produzcan operaciones por debajo de ese umbral.

La iniciativa fue elaborada por los propios productores junto con su asesor jurídico, Federico Padolsky, y había sido socializada previamente durante la reunión que representantes del sector mantuvieron con el gobernador Hugo Passalacqua el 30 de julio. En ese encuentro, los productores expusieron la situación de la actividad y el contenido de la propuesta que posteriormente fue llevada al Parlamento.

El trasfondo de la iniciativa es el cambio producido en el esquema nacional de regulación de la yerba mate. La fundamentación del proyecto cuestiona el impacto del DNU 70/23, que modificó las atribuciones del Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM) y dejó al sector primario con menores herramientas para incidir sobre el precio de la materia prima.

Frente a ese escenario, los impulsores de la ley sostienen que la Provincia conserva competencias constitucionales para promover el desarrollo productivo, proteger el trabajo rural y adoptar políticas destinadas a preservar una economía regional estratégica para Misiones.

Para Soler, el desafío consiste ahora en transformar la propuesta elaborada por los productores en una herramienta legislativa viable. El proyecto será analizado en comisión, donde podrá incorporar aportes de otros legisladores y de especialistas vinculados con la actividad.

La diputada también destacó el acompañamiento del legislador Cristian Castro durante el proceso de elaboración de la iniciativa y remarcó que el objetivo de esta etapa no es cerrar el debate, sino abrirlo institucionalmente para alcanzar soluciones concretas.

“Esto sale y se sanciona, hay que ver qué letras se le agregan de parte de otros diputados”, explicó Soler, al plantear que el paso por las comisiones permitirá discutir los mecanismos de aplicación y fortalecer el texto antes de una eventual sanción.

La presentación representa así un intento de trasladar al ámbito institucional una discusión que durante los últimos meses se desarrolló con fuerte intensidad dentro de la cadena yerbatera: cómo recuperar capacidad de negociación para el productor primario cuando el mercado concentra el poder de compra y los mecanismos nacionales de regulación perdieron capacidad de intervención.

En ese sentido, la emergencia propuesta no apunta únicamente a una declaración política, sino a dotar al Ejecutivo provincial de instrumentos de intervención sobre el mercado, con un plazo definido y mecanismos de control. El resultado dependerá ahora del debate legislativo y de la capacidad de convertir esas herramientas en una política efectiva para sostener la producción primaria.

Para una provincia cuya economía tiene en la yerba mate una de sus principales actividades regionales, el desafío es evitar que la caída de rentabilidad termine trasladándose a la estructura productiva de menor escala. La discusión que comenzó este miércoles en la Legislatura buscará precisamente determinar si una respuesta provincial puede generar ese piso de protección y contribuir a preservar a miles de productores que sostienen la actividad desde el territorio.

Compartí esta noticia !

Productores y tareferos llevan a Diputados la Ley de Emergencia Yerbatera

Compartí esta noticia !

Productores y tareferos de distintos puntos de Misiones presentarán mañana, miércoles 2 de septiembre, el proyecto denominado “Ley de Emergencia para la Continuidad de la Producción Primaria Yerbatera” ante la Cámara de Diputados, en Posadas.

Los trabajadores de la yerba mate serán recibidos por la diputada Arabela Soler a las 10 horas en el Poder Legislativo, oportunidad en la que se formalizará el ingreso de la propuesta al Parlamento misionero.

La iniciativa es impulsada por los propios productores y fue elaborada por su asesor jurídico, el abogado Federico Padolsky. Fue socializada en la reunión que mantuvieron con el gobernador Hugo Passalacqua el 30 de julio pasado, de quien recibieron respaldo.

El documento surge como una respuesta institucional ante la grave crisis que atraviesa la principal economía regional de la provincia. Su fundamentación técnica, jurídica y económica detalla el impacto negativo del DNU 70/23 del Gobierno nacional, el cual quitó al Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM) la facultad de regular los precios de la materia prima.

Frente al debilitamiento del organismo nacional, el texto advierte que Misiones conserva las competencias constitucionales para promover la producción, el desarrollo regional, la protección del trabajo rural y la defensa del interés público.

Los ejes del proyecto: control, sanciones y rentabilidad

La normativa propuesta faculta al Ejecutivo provincial a fijar un precio mínimo obligatorio para la hoja verde que cubra los costos de producción eficiente, las cargas laborales, previsionales y fiscales, garantizando, además, un margen de ganancia para los productores.

“No se trata de fijar un precio único ni de impedir la libre negociación por encima del mínimo establecido, sino de asegurar un piso jurídico indispensable para evitar la desaparición de miles de explotaciones familiares”, detalla el escrito.

Para garantizar su cumplimiento, la ley incorpora herramientas de fiscalización, regularización de operaciones y sanciones administrativas. Todo lo recaudado por multas se destinará exclusivamente al fortalecimiento de los controles y a la asistencia técnica del sector.

Compartí esta noticia !

Misiones asistirá a 14.000 familias tareferas con recursos provinciales

Compartí esta noticia !

El Gobierno de Misiones confirmó que en octubre brindará asistencia alimentaria directa a 14.000 familias tareferas, con recursos exclusivamente provinciales. La medida fue anunciada por el ministro de Desarrollo Social, Fernando Meza, quien ratificó el compromiso del Ejecutivo con las economías regionales en un escenario marcado por la crisis de la cadena yerbatera.

La decisión apunta a contener el impacto social de la caída de ingresos que atraviesan los trabajadores vinculados a la cosecha de yerba mate, en un contexto donde la producción primaria perdió referencias de precio y enfrenta mayores dificultades para sostener su rentabilidad.

El universo de beneficiarios fue identificado a partir de un trabajo coordinado con el Ministerio de Trabajo de Misiones, que permitió registrar las cuadrillas de cosecha y detectar a las familias rurales que atraviesan mayores niveles de vulnerabilidad.

La crisis de la yerba ya tiene impacto social

La situación de los tareferos está directamente vinculada con la transformación del esquema de regulación de la actividad yerbatera a nivel nacional. La pérdida de atribuciones del Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM) para intervenir en la fijación de precios modificó el funcionamiento de la cadena y dejó a la producción primaria con menor capacidad para defender el valor de la hoja verde.

El problema no se limita al productor. Cuando el precio de la materia prima cae por debajo de los niveles necesarios para sostener la estructura productiva, el impacto se traslada hacia los trabajadores rurales que dependen de la cosecha y hacia las localidades cuya actividad económica está estrechamente vinculada con la yerba mate.

En ese punto aparece uno de los principales desafíos de la política pública provincial: sostener la emergencia social sin perder de vista la necesidad de recomponer las condiciones económicas que permiten generar ingresos genuinos en el territorio.

La asistencia como contención ante la falta de aportes nacionales

La ayuda alimentaria anunciada para octubre será financiada con recursos provinciales y alcanzará a las 14.000 familias tareferas registradas. La intervención busca funcionar como una red de contención durante una etapa crítica para los hogares vinculados con el trabajo estacional.

Pero la estrategia provincial no quedará circunscripta a la entrega de alimentos. También se desplegarán acciones de atención médica, vacunación y seguimiento escolar, con el objetivo de atender las consecuencias que la pérdida de ingresos puede generar sobre las condiciones de vida de las familias rurales.

El enfoque permite trasladar la política de asistencia desde una respuesta exclusivamente alimentaria hacia una intervención más amplia sobre salud, educación y protección social. El registro de las familias y cuadrillas constituye, en ese sentido, una herramienta relevante para orientar los recursos hacia quienes efectivamente necesitan acompañamiento.

El desafío de fondo sigue siendo productivo

La asistencia puede amortiguar el impacto inmediato de la crisis, pero no reemplaza los ingresos derivados del trabajo ni resuelve las distorsiones de la cadena yerbatera. La cuestión de fondo continúa siendo la sustentabilidad de la producción primaria y la capacidad de productores y trabajadores para obtener una remuneración que permita sostener la actividad.

Para Misiones, la discusión tiene una dimensión económica y otra social que resultan inseparables. La yerba mate representa una economía regional con fuerte arraigo territorial, mientras que la tarefa constituye una fuente de ingresos para miles de familias durante la cosecha.

En ese escenario, la decisión de la Provincia coloca recursos propios para sostener a 14.000 familias y ampliar la cobertura sanitaria y educativa. El próximo desafío será que esa contención social pueda complementarse con herramientas que permitan recuperar previsibilidad y rentabilidad en la producción primaria, condición necesaria para que la emergencia no se convierta en una situación estructural.

Compartí esta noticia !

La asfixia del eslabón primario: el CCG y la distorsión de precios relativos en la yerba mate

Compartí esta noticia !

El desplome de los precios de la materia prima provocado por la desregulación del mercado yerbatero que impuso el presidente Javier Milei, abrió una grieta en un factor que tardó años en consolidarse: la seguridad social de la cadena productiva. La pérdida de rentabilidad que sufren los productores, llevó a que muchos comiencen a discutir la continuidad de la Corresponsabilidad Gremial Empresaria, lo que dejaría sin red de contención al eslabón más débil de la cadena. Sin embargo, hay datos que merecen ser analizados y que explican la preocupación de los productores. 

Antes de discutir el valor del CCG tenemos que entender qué estamos discutiendo.

El Convenio de Corresponsabilidad Gremial es una herramienta de la seguridad social rural. Su objetivo es facilitar la registración de los trabajadores y el cumplimiento de las obligaciones laborales y previsionales en actividades estacionales como la yerba mate.

El sistema reemplaza determinados pagos periódicos por una tarifa vinculada con la producción.

En la actividad yerbatera esa tarifa se aplica sobre la hoja verde y sobre las distintas etapas de transformación de la materia prima. Los fondos no quedan en el INYM. Se transfieren a los organismos correspondientes de la seguridad social y, en lo que corresponde, al sindicato.

Por eso, el debate serio no es CCG sí o CCG no.

El debate es otro.

¿Qué peso tiene hoy esa tarifa sobre el ingreso del productor?

¿Qué pasó con ese peso en los últimos años?

Los datos muestran una situación que merece ser discutida.

  1. El punto de partida: La seguridad social no está en discusión

El Convenio de Corresponsabilidad Gremial (CCG) es un pilar fundamental para garantizar la registración laboral, los aportes previsionales y la cobertura de salud de los tareferos. No se trata de poner en duda la seguridad social rural ni de enfrentar a trabajadores con productores.

El verdadero debate es económico y estructural: ¿quién está pagando hoy el costo de esa seguridad social dentro de la cadena yerbatera?

  1. El “Efecto Tijera”: Desplome de ingresos y aumento de costos fijos

Entre diciembre de 2023 y agosto de 2026, la desregulación y la dinámica del mercado generaron un desacople crítico entre precios de venta y costos laborales/tarifarios:

Entre diciembre de 2023 y agosto de 2026, el precio de la hoja verde en secadero cayó 26,3% en términos nominales, ni hablar si se hace el cálculo en términos reales quitando el efecto inflacionario.

En el mismo período, la tarifa del CCG aumentó 234,1% en términos nominales.

El precio del paquete de un kilogramo aumentó 131,9% en términos nominales.

Pero el dato más importante aparece cuando dejamos de mirar solamente los aumentos nominales.

En diciembre de 2023, el CCG representaba el 3,47% del precio de la hoja verde en secadero.

En agosto de 2026 representa el 15,75%.

El peso relativo del CCG sobre la hoja verde se multiplicó aproximadamente por cuatro y medio.

Economis · Yerba mate

El efecto tijera del CCG

Mientras cae el precio de la hoja verde, el costo de la corresponsabilidad gremial gana peso sobre el ingreso del productor.

-26%Precio de la hoja verde en secadero
+234%Valor de la tarifa del CCG
39,8%Peso del CCG sobre el valor en planta
1

Hoja verde y tarifa del CCG

Comparación nominal entre diciembre de 2023 y agosto de 2026

ConceptoDic. 2023Ago. 2026Variación
Precio hoja verde en secadero$380,00$280,00-26%
Valor del CCG$13,19689$44,09443+234%
Ratio CCG / hoja verde3,5%15,7%+353%

Fuente: CCG – INYM / Precio promedio pagado – elaboración propia.

2

El ingreso que queda en planta

Descuento de tarefa, flete y CCG sobre el precio en secadero

ConceptoDic. 2023Ago. 2026Variación
Precio hoja verde en secadero$380,00$280,00-26%
− Tarefa$40,00$65,00+63%
− Flete$30,00$60,00+100%
− CCG$13,20$44,09+234%
Precio hoja verde en planta$296,80$110,91-63%
Ratio CCG / valor en planta4,4%39,8%+794%

Fuente: CCG – INYM / Precio promedio pagado – elaboración propia.

3

El CCG frente al precio de góndola

Evolución del paquete de un kilogramo y de la tarifa

ConceptoDic. 2023Ago. 2026Variación
Precio paquete de 1 kg$2.278,38$5.283,01+132%
Valor del CCG$13,19689$44,09443+234%
Ratio CCG / precio de góndola0,6%0,8%+44%

Fuente: CCG – INYM / Precio de góndola – INDEC.

Y cuando incorporamos otros costos de la cadena primaria, como la tarefa y el flete, el resultado es todavía más fuerte.

El precio de la hoja verde en planta pasa de $296,80 a $110,91.

En esa misma comparación, el CCG pasa de representar el 4,45% al 39,76% de ese valor.

Estos datos no permiten afirmar que el CCG sea la causa de la caída del precio de la hoja verde. Sí permiten afirmar algo que merece una discusión pública.

El costo de la seguridad social está aumentando mucho más rápido que el precio que recibe el productor por su materia prima.

Y cuando una estructura de costos crece mientras el ingreso primario cae, hay que discutir quién termina absorbiendo esa diferencia.

Porque defender los derechos laborales de los tareferos es una obligación.

Pero también es necesario garantizar que el sistema productivo pueda sostener esos derechos.

El debate, entonces, no debe ser trabajadores contra productores.

El debate debe ser cómo se distribuye el costo de la seguridad social dentro de una cadena que tiene productores, trabajadores, secaderos, molinos, fraccionadores y consumidores.

Ese es el debate que tenemos que dar.

Compartí esta noticia !

Categorías

Solverwp- WordPress Theme and Plugin