El Banco Central (BCRA) abrió la semana con compras por US$1 millón en el Mercado Único y Libre de Cambios (MULC), con lo que extendió a 30 jornadas consecutivas sus intervenciones con resultado positivo, récord en los últimos 26 meses.
De esta forma, la autoridad monetaria acumula compras por US$ 516 millones en lo que va de septiembre.
La última vez que el Banco Central hilvanó tantos días con compras en el mercado cambiario fue entre mayo y julio de 2021, cuando acumuló 57 días seguidos sin vender en forma neta en el MULC.
La racha positiva responde, en buena parte, al impulso a la liquidación de exportaciones que da la quinta edición Programa de Incremento Exportador (PIE) que, en este caso, incluye un estímulo para la exportación de soja y derivados que da libre disponibilidad del 25% de las divisas a los vendedores finales.
En lo referido al tipo de cambio, el dólar minorista cerró a $366,97 promedio para la venta, con una baja de 5 centavos respecto del viernes.
Por su parte, el denominado dólar “blue” o informal bajó dos pesos respecto del cierre de la semana precio hasta los $743 por unidad.
En el segmento bursátil, el dólar contado con liquidación (CCL) avanza 1,2%, a $761,74; mientras que el MEP se adelanta 1,0% respecto del cierre de ayer, a $688,91 en el tramo final de la rueda.
En el mercado mayorista, la divisa estadounidense finalizó en $350,05, sin cambios respecto del viernes.
En tanto, el Dólar Solidario y Dólar Tarjeta -que cuentan con una alícuota 30% de impuesto PAÍS y de 45% de percepción de ganancias- se ubicaron en $642,19, mientras que para compras superiores a 300 dólares -que posee un impuesto adicional de 5%-, cotizó a $660,55.
El volumen operado en el segmento de contado fue de US$398 millones, en el sector de futuros del Mercado Abierto Electrónico (MAE) se registraron operaciones por US$90 millones y el mercado de futuros Rofex por US$608 millones
En la semana previa a las elecciones PASO, el dólar blue ha continuado, con más fuerza, su ciclo alcista. ¿Oportunidad de compra o venta?
A seis días de las PASO, el dólar blue subió 22 pesos en un día y rozó los 600 pesos. La cotización informal tocó los 598 pesos (el valor nominal más alto hasta ahora) y cerró en 596. En la última semana el blue escaló 46 pesos y en los últimos 30 días acumula un incremento del 21 %. La brecha cambiaria también llegó a su valor récord: 111 %. La inflación y la presión sobre los dólares financieros ayudan a explicar el nuevo salto del blue. Por su parte, el Banco Central acelera la devaluación oficial del peso: ayer dejó que la cotización del dólar subiera 3,85 pesos (cerró a 283,20). En el mercado se interpreta esta readecuación de la política cambiaria oficial como una señal hacia el Fondo Monetario Internacional (FMI).
La marca de los $600 se encuentra cada vez más cerca, mientras que, en algunas regiones, ya se ha superado ese valor. La incertidumbre reside en determinar si esta tendencia al alza tiene un límite o si continuará incrementándose a lo largo de esta semana
Desde el mercado se esperaba una posible tendencia alcista en esta semana, considerando que a medida que se acercan las elecciones, es previsible que aumente la demanda por dólares como forma de resguardar carteras y ahorros. El dólar blue tiende a ser el destino para aquellos inversores que buscan adquirir el billete norteamericano.
La pregunta ahora es: ¿Es caro o barato pagar $600 por un dólar hoy? El analista financiero, Christian Buteler, opina que: “El que hoy se animó y vendió a $590/$600 creo que hizo buen negocio y que podrá recomprar más abajo esta misma semana o la próxima. Veremos”.
A pesar de mostrarse asertivo, Buteler utiliza debidamente la palabra “creo” y advierte que: “Llámalo corazonada u olfato, pero como decía el gran Tusam puede fallar”.
Más allá de los comentarios del analista financiero, tenemos al operador de cambio en PR, Gustavo Quintana, quien asegura que: “Creo que entramos en la recta final pre PASO y el mercado intensifica tendencia a dolarizar tenencias. La demanda se ha hecho algo más fuerte y, en un mercado algo más chico que el resto es es perable que se haga más volátil su cotización”.
Yo creo que toda esta semana las presiones al alza van a seguir, pero el Gobierno intentará que no se supere la barrera de los $600
Por esta “presión” que tiene el Gobierno por mantener el tipo de cambio alternativo por debajo de los $600 (por lo menos hasta antes del domingo) podría ser una buena señal para desprenderse de algunos billetes a $600.
Esto no es ningún tipo de consejo o advice financiero
Por otro lado, el resto de los dólares resultaron hoy así:
Dólar blue (GBA): $601
Dólar blue (interior): $604
Dólar MEP: $516,70
Dólar MEP SENEBI: $565,22
Dólar CCL: $597,63
Dólar oficial: $295,25
Dólar tarjeta: $516,69
Dólar Qatar: $590,50
Dólar cripto: $586,08
Dó lar mayorista: $283,20
BCRA devaluó al 14% mensual
Es evidente que es muy fuerte el reclamo del FMI por una menor brecha entre dólar oficial y los otros tipos de cambio. BCRA acelera.
El dólar oficial avanzó casi 8% en 50 días, pero en las 5 ruedas recientes fue mucho más. Con la depreciación del peso que ocurrió el lunes 07/08, la variación equivalió al 14,6% mes, y anualizado sería 425%. El BCRA no anticipa sus políticas pero muchos creen que esto no fue casual ni esporádico sino que es evidente que modificó su enfoque del dólar oficial por presión del FMI.
Dólar Banco Nación: 280 tipo comprador y 293 tipo vendedor.
Dólar Contado con Liqui: $556,22 tipo comprador y 591,48 tipo vendedor.
Es evidente que el FMI presiona por la reducción de la brecha cambiaria y el Gobierno argentino ha decidido una política de devaluación del peso por encima de la tasa de inflación, en forma sostenida. Los importadores deben reforzar sus mecanismos de cobertura.
¿Podrá reducirse la brecha?
¿Cuánto?
En agosto, el tipo de cambio oficial está moviéndose al doble de su variación en julio.
¿Cuán inflacionario es? Es una pregunta.
¿No debió hacerse antes? Es otra pregunta.
¿Podrá acercarse a los otros dólares o persistirá la brecha? Esto dependerá, en parte, del resultado de los comicios PASO del domingo 13/08; y en parte del ajuste fiscal que se anuncie en los días posteriores.
En 4 ruedas de agosto, el tipo de cambio oficial se movió a una TEA (tasa efectiva anual) promedio de 277,1%. Y al 11,54% mensual cuando en julio la variación fue 7,25%.
Sin embargo, el mercado no tiene una opinión consensuada al respecto, y hay quienes dicen que lo que sucedió en el inicio de agosto no ocurrirá durante todo el mes. Pero es una minoría la que opina esto.
Dado esto, en los contratos del dólar fu turo pudo verse hoy (7/8) que la demanda compradora se mostró muy fuerte en la gran mayoría de los meses llegando a anotar un aumento de hasta el 3,77%:
El dólar minorista abrió hoy a $ 269,50 para la compra y a $ 282,50 para la venta en la pizarra del Banco Nación, $ 1 por encima de los valores de cierre del viernes.
Por su parte, el riesgo país se mantenía en 2.021 puntos básicos, de acuerdo con el índice que elabora el JP Morgan.
En Posadas, en tanto, el dólar cotiza a 269,50 para la compra y 282,50 para la venta, aunque el blue se disparó a 528 pesos.
El Gobierno oficializó hoy la decisión de aplicar el impuesto PAIS a la compra de divisas para la importación de una serie de bienes y servicios, a través del Decreto 377/2023 publicado hoy en el Boletín Oficial.
La norma precisa que no se grava la importación de los bienes y servicios sino la compra de billetes para hacer esa operación, ya que quien tenga dólares podrá utilizarlos sin pagar este impuesto.
Así se generaliza el pago del impuesto PAIS del 25% para la compra de dólares destinados al pago de todos los servicios en el exterior, excepto fletes, que se aplicará una alícuota del 7,5%; salud y educación, que quedan exentos; y los recitales, que ya pagan 30%.
El impuesto lo perciben los bancos al momento de que los importadores acceden al Mercado Libre de Cambios, y no se aplica si se paga con dólares propios.
Además, un impuesto PAIS del 7,5% también se aplicará a la compra de dólares para la importación de bienes, pero no se aplica si se paga con dólares propios, excepto medicamentos y material para combatir el fuego, combustibles, lubricantes, vinculados a la generación de energía, y a la cadena de componentes de la canasta básica alimentaria.
Este impuesto se aplica sobre todas las importaciones, incluidas los ingresos a Zona Franca, y Área Aduanera Especial de Tierra del Fuego.
Por su parte, los bienes suntuarios siguen pagando 30% de impuesto.
Asimismo, no se aplica el impuesto a las importaciones temporales (como automotriz o el sector agrícola) siempre y cuando la venta del producto terminado sea previa a la compra del insumo. Por ejemplo, se tendrá que vender la camioneta antes de comprar las baterías.
En el artículo 5 se establece una modificación en la recaudación incremental del impuesto, que se destinará en un 65% al financiamiento de programas a cargo de la Administración Nacional de la Seguridad Social (Anses) y el 5% al Instituto Nacional de Servicios Sociales para Jubilados y Pensionados (Inssjp, más conocido como PAMI), quedando el 30% restante sin cambios para el Fondo de Integración Socio Urbana (FISU).
El resto del producido seguirá con la misma distribución fijada en el decreto 184 del 26 de febrero de 2020, que estableció un 42% para la Anses y un 28% para el PAMI.
La secretaria del Tesoro de los Estados Unidos, Janet Yellen, afirmó que su departamento se quedará sin fondos -y, por lo tanto, abrirá el paso a un default- el próximo 5 de junio, de no haber un acuerdo parlamentario entre demócratas y republicanos para incrementar o suspender el techo de deuda.
“Basándonos en los datos disponibles más recientes, ahora estimamos que el Tesoro no tendrá suficientes recursos para satisfacer las obligaciones del gobierno si el Congreso no incrementa o suspende el límite de deuda para el 5 de junio”, precisó Yellen en una nueva carta enviada a al líder republicano de la Cámara de Representantes, Kevin McCarthy, donde volvió a advertir sobre la cercanía de un default de no mediar acuerdo.
Previamente, Yellen señaló en diversas ocasiones que la fecha sería “tan temprano” como el 1 de junio, sin dar mayores precisiones, por lo que los cinco días “extra” que se tendrán con seguridad les brindará a los parlamentarios un mayor margen de tiempo para negociar.
Durante los primeros dos días de junio el Tesoro tiene US$ 130.000 millones de pagos programados –especialmente de transferencias a seguridad social y al programa Medicare- que la funcionaria aseguró que se podrán cumplir.
No obstante, una vez realizados, “el Tesoro quedará con nivel extremadamente bajo de recursos”, y ya para el 5 de junio es poco probable que pueda cumplir con todas sus obligaciones.
En Estados Unidos, por la Constitución, todo tipo de toma de deuda tiene que ser autorizado por el Congreso, y desde 1917, y por la premura de los gastos de la Primera Guerra Mundial, se modificó el método estableciendo un techo en la cantidad de deuda que el país puede tomar.
Estados Unidos periódicamente llega a dicho límite –lo hizo 78 veces desde 1960-, lo cual suele requerir un acuerdo bipartidista (demócratas y republicanos) para poder aumentarlo o suspenderlo temporalmente.
De lo contrario, caería por primera vez en su historia en cesación de pagos y, por tanto, a consecuencias como una crisis financiera y una recesión.
La expectativa es que nuevamente se alcance un acuerdo sobre el filo de la fecha límite: precisamente, la última vez que se incrementó el límite de deuda en 2021 fue a sólo cuatro días de caer en default.
El techo de deuda vigente –de US$ 31,4 billones- fue superado el 19 de enero último, momento en el cual el Tesoro inició una serie de medidas de emergencia que se agotarán en los próximos días.
Las mismas permitieron al Tesoro hacerse de US$ 355.000 millones para cumplir con sus obligaciones en estos meses, pero de ellos solamente quedan US$ 67.000 millones, según informó el área.
Tras una falta de avances notables, en los últimos días tanto republicanos como demócratas acercaron posiciones: la oposición sólo accederá a aceptar un incremento del techo de deuda si el gobierno de Joe Biden acepta recortes en el presupuesto.
Al abandonar la Casa Blanca anoche, Biden señaló a la prensa que era “muy optimista” sobre las perspectivas de arribar a un acuerdo.
Según indicó la agencia Bloomberg, los equipos de negociación de ambos partidos continuaban trabajando esta mañana en los últimos detalles.
Uno de los puntos donde hay mayor distancia en las posiciones es el pedido de los republicanos de incorporar el requisito de tener un trabajo a la hora de acceder a programas sociales como la cobertura sanitaria de Medicaid o las iniciativas de asistencia alimenticia, una idea que rechaza la Casa Blanca.
El nuevo acuerdo, de pulirse estos detalles, aumentaría el límite de deuda a cambio de colocarle un techo por dos años al gasto federal –en lugar de los diez originalmente planteados por los republicanos-, con la excepción del dirigido a defensa, que podrá aumentar 3% el próximo año.