“No se puede ir en contra de los tiempos, hay que darle un cierre al ciclo”, reflexionó con nostalgia Mimí Scaramelli, propietaria del local. Por más de 30 años los pasillos del videoclub en el centro de la ciudad albergaron emociones, encuentros de amigos, planes del fin de semana. A la venta, más de 140 títulos pasarán a formar ahora parte de la colección de varias familias.
Las
revoluciones tecnológicas trajeron innovaciones que fueron reemplazando gradualmente
a sus predecesores que paulatinamente se convirtieron en productos de poco uso
y conforme pasaron las generaciones, desconocidos.
La
industria cinematográfica no escapa a esta realidad. Del VHS al DVD, del DVD al Blu-Ray para pasar
a los servicios de “streaming” para películas y series, siendo ésta la que condenó
al cierre a los videoclubes de todo el mundo.
Posadas no fue la excepción. Después de 34 años de trabajo ininterrumpidos, “Video Star” decidió bajar las persianas y vender sus productos, aquellos que supieron entretener a las familias desde 1986 hasta hoy.
“Es algo que vine pensando hace
tiempo y con el parate por la cuarentena tomé la decisión definitiva”, expresó con un dejo de nostalgia, Mimí Scaramelli,
propietaria del local.
A pesar de haber convivido por varios años junto a plataformas como Netflix, Amazon Prime, Flow y ahora Disney +, Mimí asegura que la pandemia fue la señal para culminar con esta etapa. “Al no poder trabajar, muchos de los clientes que todavía seguían viniendo, no tuvieron otra alternativa que contratar Netflix”, señaló.
“Uno debe aceptar que los tiempos
cambian, que hay cosas nuevas que reemplazan a otras”, indicó. Con
alrededor de 140.000 títulos, entre series y películas, hace
aproximadamente una semana anunciaron la liquidación de las obras y el cierre
definitivo del local. La noticia circuló rápidamente entre la clientela
habitual, que se acercó a preguntar sobre los motivos del cierre y, en algunos
casos, llevar alguna película o serie televisiva. “Como cuando alquilaba, me
piden que les reserve una saga de películas, una serie o algunos clásicos,
vinieron muchos”, aseguró.
A pesar de dar fin a un ciclo que duró más de 30 años, donde trabajó incansablemente los 365 días del año, Mimí no deja que la tristeza la domine. Reflexiona, piensa y recuerda todo lo vivido en ese local que se fue adaptando al paso del tiempo.
“Cuando
aparecieron los primeros DVD´s fue una revolución”, recuerda. Esto la obligó a
cambiar gradualmente de formato todas las películas que tenía. “Al principio
era algo costoso, lo que convivieron con el VHS un tiempo, me dio tiempo a
actualizar y vender los viejos cassettes”.
En
las mamparas y paredes se pueden apreciar un sinfín de títulos, clasificados
por género, con algunas portadas llenas de brillo y otras un poco más
descoloridas por los años y los rayos del sol. El rostro de un joven Al Pacino
permite reconocer, sin ver el título, que se trata de una de las entregas de
“El Padrino” de Coppola. En el mostrador, unos metros después, una portada
donde se ve a un avejentado Luis Brandoni, junto a Ricardo Darín, detrás del
anunciado “La odisea de los giles”, con mucho más color, señala que se trata de
una película local y más contemporánea. Muchas historias en películas, pero muchas
más historias se vivieron en esos pasillos donde año tras año incontables
niños, jóvenes y adultos recorrieron los estantes en busca de un estreno o tal
vez un clásico del séptimo arte.
Mimí
Scaramelli sabe que entrega un poco más que un producto tangible, tal vez ya de
colección, por algunos pesos. En esas películas, se va parte de la historia de
Posadas, que por años estuvo presente en gran parte de los hogares. “No tengo
la fecha definitiva del cierre, supongo que será finalizando el mes de julio o
cuando termine de vender lo que tengo”, señaló y agregó que durante el último
mes atenderá, como lo hizo siempre, de 10 a 13 horas y ante alguna
eventualidad, estará por la tarde o por algún pedido puntual. “No se puede ir en contra de los tiempos,
hay que darle un cierre al ciclo”, finalizó.
El ministro de Educación de Nación, Nicolás Trotta, precisó que el protocolo presentado servirá de base para que cada jurisdicción decida de acuerdo a su realidad sanitaria. La decisión final será de los gobernadores, insistió.
El ministro de Educación de la Nación, Nicolás Trotta, precisó que ya se presentó y este martes se pondrá a consideración del Consejo Federal el protocolo para el regreso a las escuelas. Será una hoja de ruta para que cada provincia defina cómo y cuándo retomarán las clases presenciales. Misiones ya aclaró que no tiene “apuro” y que trabaja en un protocolo propio, mientras se hace un relevamiento de las condiciones de todos los edificios escolares.
“El primer aspecto para que las clases vuelvan se
vincula a un bajo nivel de circulación del virus”, indicó en una entrevista con
Canal 12.
Agregó que
desde hace varias semanas junto a los ministros de todo el país vienen
trabajando en los protocolos que permitan una vuelta segura a las aulas.
“Pretendemos
que se establezcan como piso en la Argentina
y con eso garantizar una vuelta segura a las aulas. Se estiman que a
partir de agosto podría ser la fecha en aquellos lugares en donde hay bajo
nivel de circulación y que se pueda proyectar el regreso a las aulas. El tiempo
lo va a manejar el gobernador de cada provincia”.
“Una vez que
la jurisdicción pase a fase 5 se retomará el regreso a las aulas, aulas que
serán distintas al mes de marzo. Deberán tener distanciamiento dentro del aula,
1,5 metros entre estudiantes, tapabocas, y se deberá eliminar el vínculo entre
los estudiantes de los distintos grados”.
Trotta
insistió en que se debe diferenciar el Area Metropolitana de Buenos Aires,
Chaco, del resto del país.
“No nos
vamos a apurar en ninguna jurisdicción hasta que no estén dadas las
condiciones, vamos a priorizar la salud”.
Explicó que
la idea es dividir las aulas., de 30 estudiantes irán 15 por jornada. Recreos distintos,
no puede haber vínculos en los distintos grados, habrá que escalonar los
recreos a lo largo del día como el ingreso y salidas de la escuela para que no
haya amontonamiento de mamás y papás a la salida y descomprimir el transporte
público, dijo.
En algunos rubros, los números empataron a los del año pasado en unidades vendidas, y si se analiza la inflación y el contexto de cuarentena, son buenos guarismos afirmaron desde la Cámara de Comercio de Posadas.
Buen movimiento y nivel de ventas “aceptable” si se analiza el contexto. Ese fue el balance de la Cámara de Comercio e Industria de Posadas del fin de semana en el que los locales pudieron ofrecer sus productos por el Día del Padre sin el peso de la competencia con Encarnación y con horario extendido.
“Para nosotros fue satisfactorio, nos sorprendió para bien, entendiendo la situación en la que estamos, el movimiento fue realmente aceptable, el viernes sobre todo se vio muchísimo movimiento en el centro, con la extensión del horario que ayudó”, sostuvo Sergio Bresiski, presidente de la entidad.
Precisó que en términos de unidades vendidas hay rubros que empataron al día del padre del año pasado y hay comercios que se aproximaron, la mayoría estuvo 10 por ciento por debajo del año pasado, pero si se toma en cuenta el contexto, ese número es más que bueno, dijo.
Sobre el comportamiento de la sociedad a la hora de ir a comprar expresó: “hay de todo, pero la mayoría tiene conciencia, se mantiene el distanciamiento, usa barbijos, y es respetuoso de los tiempos porque hay que tener en cuenta que la gente debe hacer fila y esperar”.
Los números en Posadas y buena parte de la provincia se diferencian de esta manera a los que en general dio a conocer la Cámara Argentina de la Mediana Empresa, que informó de una caída en la ventas de 44 por ciento con respecto al 2019.
En Misiones las ventas se dieron en forma similar tanto en efectivo como con tarjeta y un buen uso del programa “Ahora Papá”, que permitió hacer compras en doce cuotas sin interés y con reintegro.
Un estudio de la OIT de 2019 determinó que en un año creció 44 por ciento la participación de las mujeres en las empresas y en la gremial empresaria, pero en los altos cargos no supera el 12 por ciento. Los datos fueron presentados por Mujeres CAME.
En el plenario de mujeres de la Cámara Argentina de la Mediana Empresa que se desarrolló de manera virtual el fin de semana, se presentó un informe de la Organización Internacional del Trabajo, en el que se evaluó la participación de las mujeres en las empresas y en la actividad gremial.
En sus primeras conclusiones sostuvo que el 60 por ciento de las empresas se benefició en reputación y ganancias con la participación de mujeres en puestos directivos y también en su rentabilidad. Hacia fines del año pasado repitió ese estudio e incluyó los guarismos sobre la participación femenina en la gremial empresaria.
Los resultados indicaron que se duplicó en un año la participación de las mujeres en las cámaras y federaciones empresarias del país. El crecimiento fue del 44 por ciento. Sin embargo en los puestos directivos no supera al 12 por ciento.
Ahí está el desafío.
En el mismo encuentro, se expuso que en 2018 el Centro de Implementación de Políticas Públicas para la Equidad y el Crecimiento, abordó el análisis “obstáculos y oportunidades para las mujeres en las Pymes”. Allí, se precisó que sólo el 39 por ciento de las mujeres representan las actividades independientes. La mayor participación está en el comercio, hotelería y gastronomía. Servicios sociales y de salud.
Mujeres CAME detalló que tienen mayor presencia en el comercio que en la industria y agregó que las mujeres dueñas de Pymes son el 38,4 por ciento en comercio y 31,1 por ciento en la industria. En cuanto a la toma de decisiones, en el comercio es del 42,1 por ciento y en la industria del 30,1 por ciento.
Ese mismo año, el porcentaje de participación de las mujeres en las Pymes fue del 35,42 por ciento. Mayoritariamente en los rubros farmacias, perfumería, textil e indumentaria.
“Este informe fue presentado en el encuentro Mujeres y Negocios, su Impacto en las Organizaciones” ante representantes de ONU Mujeres, funcionarias públicas y referentes del sector en todo el país. De este encuentro derivaron proyectos de financiación en las provincias como Mujer Pyme Mendoza, y el Banco de la Mujer Misionera”.
Se podría afirmar que Roberto G. Enríquez -uno de los empresarios más importantes de Misiones-, es un hombre audaz, acostumbrado a tomar decisiones fuertes. Habla siempre sin “cassette” puesto, pero lo más interesante de este hombre de 56 años no está en las cosas que dice, sino en lo que hace.
En las acciones, decisiones y rumbos que elige, es donde está acostumbrado a tomar riesgos. Como hace 38 años cuando jugaba de delantero en la reserva de Independiente de Avellaneda. Corría el año 1983 y el Rojo era indiscutidamente uno de los mejores equipos de América y el mundo entero.
Tanto había deslumbrado en Avellaneda, que Enríquez compartía la práctica de fútbol los jueves con Ricardo Bochini, Enzo Trossero, Calderón o Percudani. Y al mismo tiempo estudiaba Ingeniería en la UBA, una de las carreras más absorbentes, equiparable sólo a Medicina.
“Estudiaba, volvía al departamentito donde vivía, me preparaba unas salchichas con puré y me iba a las prácticas”, recuerda con un dejo de nostalgia, aunque nunca abandonó la pasión por la pelota y su eficacia frente al arco rival.
Su padre (Roberto Blas Manuel), quien hizo crecer a la empresa de construcción que fundó el abuelo Carlos, había fallecido tres años antes y urgía terminar rápido los estudios y volver a Misiones a tomar las riendas del negocio familiar.
“Mamá me insistía todo el tiempo en que dejara el fútbol. No era como ahora, que cualquier padre con un hijo en ese lugar quiere que llegue ante todo, ja”, asevera.
Así fue como a los 19 años, Enríquez empezó en esto de tomar decisiones fuertes, de esas que van moldeando una vida, para bien o mal. Al final optó por separarse de la pelota. Los caminos del fútbol y Enríquez se iban a volver a cruzar décadas más tarde. “Fue una decisión difícil”, comenta, sin mostrar ningún arrepentimiento.
Considerando el nivel superlativo que tenían las Reservas en la década del 80, cuando no había tantos pases entre clubes y casi nadie se iba a Europa -dejando lugar a los que venían de abajo-, no cuesta nada imaginar a ese misionero habilidoso, con un nivel que hoy le hubiera alcanzado para llegar a varios equipos que hoy están en la Superliga.
Apuesta al futuro pospandemia
Hoy, 37 años después, en plena crisis por el Coronavirus y la cuarentena, y con todos los pronósticos augurando la mayor caída de la economía desde 2002, la vida encuentra a Enríquez tomando nuevamente decisiones fuertes. A veces, a contramano de la corriente.
El Grupo Enríquez tiene una pata importante en el turismo (explica el 30% de su facturación), ya que opera como integrante principal de Iguazú Argentina SA, en el Parque Nacional Iguazú.
Allí se invirtió muy fuerte y pasó de tener una estructura adecuada para recibir a 1,6 millones de visitantes en 2019 -récord histórico- a estar más 100 días cerrado y sin pronósticos próximos de apertura. Lo mismo sucedió con Misión Paraná, que opera el Catamarán Mburucuyá Connection.
“Está difícil, en muchas actividades, todo lo que es Iguazú, Misión Paraná, está todo parado y tenemos gastos, todos los sueldos. En algunas empresas como Iguazú donde no tuvimos ningún ingreso, recibimos los ATP, firmamos convenios para pagar el 75% de los sueldos, a pesar de que nadie está trabajando”, señala.
En tanto, el área de catering del Catamarán se “reconvirtió” y ahora hace las viandas para el personal de las obras de construcción.
“El turismo es importante, pero nuestro negocio principal es el de la construcción y ahí sí, se está trabajando bien en las obras con fondos nacionales”, explica el empresario.
La firma Carlos Enriquez SA actualmente está terminando la autovía en el tramo Cerro Corá-Santa Ana y está por empezar trabajos importantes en la Travesía Urbana, ese corredor que une la rotonda del ex Arco con el barrio Itaembé Guazú.
Enríquez apuesta a que la construcción, en especial traccionada por la obra pública, será el motor de la resurrección una vez que pase el Coronavirus. Y deja una frase que ilustra su gusto por las apuestas fuertes.
“En lugar de comprar dólares, yo compro maquinaria, trituradoras para las canteras, porque veo un repunte grande de la obra pública. Nosotros nos estamos preparando para el día después de la pandemia”, afirma, contundente.
-¿En qué otra área de negocios están?
-También nos metimos en los astilleros, a partir de Misión Paraná. Y ahora estamos reparando algunos barcos (el astillero está contiguo al puerto de Posadas).
-¿Y qué otro rubro?
-También estoy invirtiendo en la parte de minería (canteras) fuertemente, porque entiendo que después de todo esto va a venir sin dudas una explosión de la obra pública. Va a tener que venir porque es la actividad que va a mover la economía definitivamente. Y quiero estar preparado, así que estoy invirtiendo en maquinaria vial, plantas de trituración de áridos, cosas para el día después de la pandemia.
Fotos: Sixto Fariña.
-¿Cómo ves toda la economía?
-La veo muy difícil, pero hay actividades que creo que van a tener un vuelo importante. Si me preguntas por el turismo, va a costar mucho recuperarse.
-Sos bastante optimista en la recuperación…
-Es rara la sensación, por un lado soy optimista, hay un sesgo un poquito más productivista ahora con este Gobierno, de incentivo a la producción, de tener la posibilidad de equiparte con un financiamiento también -de alguna manera- barato que podes conseguir a tasas del 24 o 30 por ciento.
-Y tenés algunas dudas, también…
-Hay cosas que me hacen mucho ruido. La sociedad está cambiando, la sociedad está madurando porque hoy hay un mundo globalizado. Hay una juventud que viene empujando con unos valores tremendos que son innegociables, y eso va contra viento y marea, no lo para nadie. Es más difícil hoy que haya incoherencias. Este Gobierno a veces no termina de dar todas las señales que esperamos. Hay una paridad importante en la sociedad, el Gobierno de Fernández ganó, pero Cambiemos sacó el 41 por ciento. Mi lectura es que todos deben mejorar, los gobiernos a medida que pasan deben tomar las señales de la sociedad.
-Lo que decís es que hay un mensaje de la sociedad, más allá de la grieta con sus extremos.
-Por supuesto. Sin importar el lado de la grieta, el mensaje es: Tenés que hacer las cosas bien. Hoy no podes esconder nada, o armar un relato. Con este aparatito (el celular) está todo a la vista de todos. Si Macri no lo hizo bien, se tiene que ir. Y ahora está Alberto y tiene que hacer las cosas bien o si no, se tendrá que ir también. La sociedad va a exigir cambios.
-¿Y cuáles son las señales que te generan ruidos?
–A veces por conveniencias políticas se tiran mensajes equivocados. Por ejemplo, cuando se demoniza al empresario. Cuando te das cuenta que el 75 o 80 por ciento de los asalariados están en el sector privado, le estás mandando un mensaje malo a la gente. Como estadista tenés que poner las cosas en su lugar, sos la persona que mayor poder tiene en la sociedad.
-¿Sentís que se atacó mucho a los empresarios durante la cuarentena, desde el Gobierno Nacional?
-Hubo mensajes que hicieron ruido. Eso de que los empresarios quieren sólo ganar plata y no les importa nada de nada, es mentira. Las pymes argentinas, que son la mayoría, pelean por cuidar los trabajos. Ahora… si la pelea que tenés es con cinco monstruos de Buenos Aires, de los que mandan la guita afuera o que hacen negocios por otro lado, andá y peleate con esos. No con el otro 98 por ciento.
-¿Qué reflexión te deja el anuncio de la expropiación de Vicentín (la nota se realizó el miércoles, un día después de que el Presidente comunicara la intervenciòn y el envío de ley al Congreso para expropiar la cerealera)?
-Me dejó alerta, y no me gusta por esto que te estoy diciendo. En una sociedad normal, capitalista, tendría que funcionar como corresponde, y si quiebra, tendrá que quebrar y tendrán culpas la empresa o los que la gerenciaron y también los proveedores que le dieron crédito. Aclaro igual que desconozco muchas cosas del caso, y puede haber cosas que no estoy viendo. Pero tendrían que tratar con un poquito más de cariño al empresario. Porque hace muchos años, y no de este gobierno, ni del anterior, hace muchos años viene dando vueltas y haciendo piruetas en el aire para poder subsistir.
-¿Creés en la moderación de Alberto, de la que tanto se habló?
-Sí que creo, pero tiene que negociar en una Coalición dónde no todos piensan lo mismo. No me gusta mucho opinar desde lejos, igual. En estos momentos delicados, hay que colaborar hasta con las palabras, a veces con las palabras empujas al lío.
-¿Estás a favor de la decisión de cerrar el Parque Iguazú?
-Si, totalmente. Me parece que la provincia está haciendo las cosas muy bien con todo el cuidado sanitario y las medidas que se tomaron. Ahora toca el tiempo de ir abriendo la economía, acá en Misiones ya funciona bastante y es necesario para que la situación no se agrave. Hay mucha gente que tiene empleos informales y no está cobrando nada.
-¿Tienen fecha de reapertura tentativa para Iguazú?
-No, se abrió el parque en Foz de Iguazú, pero de Parques Nacionales no tenemos nada aún.
-¿Habrá recuperación rápida del turismo en Iguazú?
-No, rápida no va a haber nada. Salvo que haya alguna gran noticia, como la vacuna.
-¿Piensan en llegar hasta Iguazú con el Catamarán?
-Sí, estamos con esos proyectos, incluso queremos hacer excursiones a los Esteros del Iberá. En el mediano y largo plazo este destino también va a tener su crecimiento.
-¿Sos de hacer proyectos a largo plazo?
–Cuando me metí en lo del Parque Iguazú perdimos plata durante 10 años, fueron 10 años donde no logramos recuperar el capital invertido.
-¿Cómo te definís como empresario?
-Soy un emprendedor nato. Permanentemente estoy generando nuevos negocios, nuevos emprendimientos, con cierta sinergia en las actividades que ya hacemos. Por ejemplo, me gusta mucho el río. Me gusta mucho encarar nuevas cosas.
-¿Y cómo ves al empresariado en general?
-Creo que, hablando en general, para el empresariado de Misiones y del país, quizás asumir cierta cuota de riesgo es un déficit. Pero es entendible, porque quizás tiene que ver con las crisis y el desgaste que genera nuestro país. Veo un empresariado conservador, muchos piensan en hacer un negocito rápido y ya si pueden, salir, vender o irse. Yo soy exactamente lo contrario, no pongo un peso afuera, nada, sigo invirtiendo. Ojo, también porque veo que los negocios donde invierto generan un retorno superior y porque creo y tengo las empresas pensando en un largo plazo. Hago empresas apostando al largo plazo no sólo para ganar dinero, que es sustancial.
-¿Sos temperamental?
-Jajajaja…Y sí…
-Una reflexión sobre el Gobierno de Macri.
-Me parece que hizo cosas buenas, empezó a ordenar el Estado, con los organismos con los que tengo relación, como Vialidad, se avanzó mucho en expedientes electrónicos, desburocratización. Se ahorró mucho tiempo, se cobra antes. Y eso es algo que quedó para el actual gobierno y sigue, naturalmente. Pero fue muy duro el manejo económico para los empresarios por las altísimas tasas de interés, ahora se ve mucho más claro. Ahora puedo comprar máquinas importadas. Decís, “la pucha, si tengo una diferencia con el dólar blue, prefiero comprar máquinas y me financio a una tasa razonable”. En cambio, nosotros en un momento llegamos a tomar dinero al 80 por ciento anual en el anterior gobierno, así no hay negocio que cierre.
Ficha personal
Roberto G. Enríquez
Presidente del Grupo Carlos E. Enriquez S.A.(construcción, canteras, concesionario vial -Covint-, hormigonera (HORMISA), Conexión Litoral S.A.(obras para telecomunicaciones), Iguazú Argentina SA-Parque Iguazú, Misión Paraná SA, astillero Nemesio Parma)
Edad: 56 años
Formaciòn: Industrial Nº1 e Ingeniería (UBA)
Otros cargos: Gerenciador y Presidente de Guaraní (logró el ascenso al Federal A y el Ascenso a la B Nacional hace 6 años).