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Keynes para nuestros tiempos

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Por Robert Skidelsky / F&D FMI – La inteligencia artificial tiene una inclinación por pronunciamientos claros, seguros… y a menudo equivocados. Más que un fallo técnico pasajero, esto refleja la dificultad que todos nosotros—incluidos los arquitectos humanos de la IA—enfrentamos al lidiar con la incertidumbre. John Maynard Keynes, en cambio, entendía que el futuro es esencialmente incognoscible y que “es mejor tener una vaga razón que estar precisamente equivocado.” Esta visión transformó la economía en el siglo XX, y es solo una de sus ideas que resultan aún más relevantes en nuestros tiempos extremadamente inciertos.

Para entender la importancia de Keynes hoy en día, volvemos a su genio original, vemos cómo la observación y la filosofía informaron sus flexibles modelos económicos y luego aplicamos sus ideas a los problemas de 2026.

Dos compromisos filosóficos fundamentaron su economía: en la ética, la distinción entre “el bien como medio” y el “bien como fin”; en la epistemología, la existencia de una incertidumbre inextircable. Volveré a la primera. Respecto a este último, fue el estudio de la incertidumbre de Keynes lo que le llevó a dar al dinero su papel protagonista en la economía.

Lejos de ser una herramienta pasiva para el trueque, el dinero, demostró él, es un refugio psicológico que puede empujar a toda una economía al colapso cuando la gente huye hacia la seguridad del dinero en efectivo, un fenómeno que hemos visto varias veces este siglo y hacia el que quizá nos dirigimos de nuevo.

Este deseo de dinero era un defecto moral para él—inseparable de lo que él llamaba el “amor al dinero”, una enfermedad de la mente que drena la vida de la economía. Exploraremos cómo esta cualidad “vampírica” del dinero crea una lucha de poder entre quienes prestan y quienes construyen, un conflicto que Keynes creía definía gran parte de la historia humana.

Viendo cómo “ametralladoras y campos de concentración” surgieron del desempleo masivo durante la Gran Depresión, escribe que “puede ser posible, mediante un análisis adecuado del problema, curar la enfermedad preservando la eficiencia y la libertad.” Comprender los éxitos y fracasos del sistema posterior a la Segunda Guerra Mundial que él propició es de vital importancia hoy en día, cuando ese sistema está, posiblemente, más en constante evolución que en cualquier otro momento desde su muerte.

Un “análisis correcto” de las ideas de Keynes proporciona pistas sobre cómo abordar el comercio actual, los desequilibrios externos y las interrupciones financieras sin recurrir a herramientas bruscas como los aranceles globales. Sus ideas pueden ayudar a abordar cuestiones éticas que plantea la IA. En términos más amplios, ofrece un marco para gestionar un mundo que se siente cada vez más fuera de control.

Racionalmente irrazonable

Para entender el compromiso de Keynes con el ajuste de la incertidumbre, empieza por su distintiva teoría de la probabilidad. Los economistas neoclásicos anteriores veían el futuro como predecible. No lo hizo. Describió la probabilidad como el grado de creencia en una conclusión justificada por la evidencia. “Siempre se puede cocinar una fórmula para que encaje moderadamente bien con un rango limitado de datos pasados”, escribe. “¿Pero qué prueba esto?”

De hecho, es racional ser “irrazonable” al acaparar dinero cuando no hay una base segura para hacer cálculos sobre el futuro. Su asombrosa realización de que el dinero juega “un papel propio” en el drama económico —que hace más que simplemente facilitar el trueque, como creían economistas anteriores— se desarrolló durante un cuarto de siglo.

Todo empezó con un ataque al patrón oro. El problema, dijo, era que la escasez del oro creaba un sesgo deflacionario, mientras que las economías en expansión requieren una cantidad creciente de dinero “lubricante”. Cuando el oro escaseaba, toda la economía colapsó, como se vio en la Larga Depresión de las décadas de 1880 y 1890.

El instrumento inicial propuesto por Keynes para emancipar a las economías de sus cadenas de oro fue la Teoría Cuantitativa del Dinero. Prometía restaurar la “neutralidad” monetaria mediante una moneda elástica gestionada científicamente para satisfacer las “necesidades del comercio”. Pero pronto se dio cuenta de que este mecanismo no funcionaba lo suficientemente rápido.

La siguiente innovación, explicada en Tratado sobre el dinero (1930), fue considerar las implicaciones de que el dinero circulara a diferentes velocidades. Dividió los flujos monetarios en dos tipos de circulación, uno para lo que ahora se llama la economía “real” y otro una circulación “financiera”, lo que explicaba cómo los precios de los activos y el desempleo pueden aumentar simultáneamente a corto plazo. Pero eso no explicaba el acaparamiento.

La Gran Depresión condujo entonces a la teoría de la preferencia por liquidez, la etapa final de la teoría del dinero de Keynes. “Puede que aún sea así”, dijo en 1932, “que el prestamista, con su confianza destrozada por su exposición, siga exigiendo nuevas tasas de interés empresariales que el prestatario no puede esperar alcanzar.”

Prima de liquidez

Un colapso de la inversión es simultáneamente una huida hacia la liquidez. El vuelo aporta valor añadido en dinero, una “prima de liquidez” que hace que los tipos de interés suban en lugar de bajar, justo lo contrario de lo que afirma la teoría ortodoxa. Hoy vemos la preferencia por la liquidez en acción. Esto explica la crisis financiera global de 2008, la carrera por el dinero en la era temprana del COVID, las dramáticas oscilaciones en los precios de las acciones conocidas como “flash crashes” y otras recientes caídas de los mercados.

Toda la historia depende de una incertidumbre irreductible sobre los acontecimientos futuros. “Por ‘conocimiento incierto’, déjame explicar, no me refiero simplemente a distinguir lo que se sabe con certeza de lo que es solo probable. El juego de la ruleta no está sujeto, en este sentido, a la incertidumbre… El sentido en que uso el término es aquel en el que la perspectiva de una guerra europea es incierta, o el precio del cobre y el tipo de interés dentro de veinte años, o la obsolescencia de una nueva invención… Sobre estos asuntos no existe ninguna base científica sobre la que formar ninguna probabilidad calculable.”

En estos mercados pobres en información de “no sabemos”, los inversores confían en la sabiduría convencional sobre los precios futuros. Cuando las convenciones se rompen, como es inevitable que ocurra periódicamente —siendo tan endebles— hay una huida del compromiso. El dinero toma el control de la trama económica.

Un defecto moral

¿Habría dado Keynes al dinero un papel tan protagonista si no hubiera encontrado algo intrínsecamente inmoral en ello? Probablemente no. Hay una fuerte corriente moral y psicológica en la visión de Keynes sobre el dinero, en la que el amor al dinero, lejos de ser una respuesta racional a la incertidumbre, está motivado por la avaricia, el amor al poder y el amor al oro.

En el drama monetario de Keynes, el amor al dinero es de rostro de Janus. Aunque bombea sangre hacia economías preindustriales estáticas, el amor excesivo al dinero chupa la sangre de las modernas. La cualidad vampírica del dinero fue simbolizada para Keynes en la leyenda del rey Midas de Frigia, cuya codicia por el oro era tan intensa que (al menos en algunas versiones) murió de hambre. Esto no es una preferencia racional por liquidez, sino una morbilidad psicológica.

Keynes reconoció que en el pasado, “riesgos y peligros de todo tipo” pudieron haber jugado un papel importante en inducir a la gente a acaparar dinero. Sin embargo, le desconcertaba la persistencia de esta tendencia en tiempos modernos, cuando las condiciones de vida son mucho más seguras. En lugar de ver el ahorro como una virtud, Keynes lo vio como un freno a la empresa. “[E]n no es ahorro, sino empresa que construye ciudades y drena pantanos.”

Keynes veía la lucha por el poder entre acreedores y deudores como la trama económica de la historia. El objetivo de sus reformas económicas era así reducir el poder del acreedor sobre la vida económica. Estos planes reflejaban su visión de que el amor al dinero es una enfermedad del alma—pero también un felix culpa, o “falta afortunada”—porque impulsa el crecimiento económico que liberará a la humanidad del esfuerzo. Para agilizar esta libertad, los programas gubernamentales deberían aprovechar “el deseo desmesurado de obtener riqueza” para impulsar la inversión productiva.

Keynes para hoy

¿Qué aspectos del legado de este pensador excepcional requieren nuestra atención hoy? Déjame sugerir tres.

Primero, un regreso a la cuestión del propósito del crecimiento económico. ¿Cuánto más crecimiento, y qué tipo de crecimiento, se necesitan para asegurar las condiciones materiales de una buena vida? ¿Qué sistema económico puede aportar mejor las condiciones necesarias?

El propósito inicial de la actividad económica es utilitario: ganarse la vida. Pero más allá de esto, dice Keynes, la actividad económica es un medio para lograr una buena vida y no debe extenderse más allá de lo necesario para ese propósito. Esta filosofía puede ayudar a centrar nuestra discusión sobre las profundas cuestiones éticas sobre el futuro de los humanos en un futuro habilitado por IA.

También puede ayudarnos a fortalecer para abordar la coexistencia de un acaparamiento inimaginable de riqueza con una estancación generalizada y el subempleo; estas condiciones reavivan el argumento de Keynes a favor de la inversión pública. La “observación vigilante” por sí sola debería permitir relegar a la basura locuras actualmente de moda como la hipótesis del mercado eficiente.

Segundo, un nuevo impulso para volver a poner el dinero en circulación: para deshacerse de la riqueza acumulada. Cabe recordar que el ataque original de Keynes al patrón oro iba dirigido tanto a la escasez del metal como a la propensión de países excedentes como Estados Unidos —el rey Midas de la época de Keynes— a acapararlo. El propósito de sus sucesivos planes de reforma monetaria global, incluida la Unión Internacional de Compensación, era lograr que Estados Unidos se deshiciera de sus reservas de oro y restaurar el equilibrio del comercio.

El rechazo estadounidense a este enfoque dio lugar al sistema Bretton Woods centrado en el dólar, establecido en 1944 con el dólar convertible solo en oro. Estados Unidos empezó entonces a sufrir el problema del Rey Midas, ya que el dólar, la principal moneda de reserva mundial, fue sobrevalorado progresivamente frente a los de sus principales competidores, China, más recientemente.

Por tanto, era necesario un descenso en el valor del dólar para restaurar la capacidad manufacturera y exportadora estadounidense. Los aranceles del presidente Donald Trump pueden verse como un intento burdo de asegurar la necesaria realineación monetaria, pero a costa de una enorme interrupción del comercio y las finanzas.

Keynes buscaría un camino menos disruptivo hacia el balance comercial. El paso más importante sería sustituir la función de reserva del dólar por una nueva moneda internacional de reserva que él llamó el “bancor”. El mismo resultado podría lograrse mediante un aumento progresivo de los derechos especiales de dibujo de los miembros del FMI.

El exgobernador del banco central de China, Zhou Xiaochuan, revivió la idea del bancor de Keynes en 2009 como una forma de proporcionar la liquidez necesaria para expandir el comercio internacional. Pero ese movimiento de reforma monetaria fue sofocado por Estados Unidos.

Enfrentando el futuro

Tercero, enfrentar sin miedo tiempos peligrosos. Este aspecto del legado de Keynes nos llama a afrontar los peligros actuales buscando con valentía soluciones para los males del capitalismo que preserven la “eficiencia y la libertad”.

Hoy nos enfrentamos a preguntas similares a las de hace un siglo: ¿Presagia la creciente división del mundo en bloques hostiles una regresión a la barbarie? ¿Puede la democracia domar a la oligarquía financiera? ¿Puede abordar los conflictos raciales y culturales e invertir de una manera que contrarreste la creciente desigualdad dentro de los países y el calentamiento global? ¿O es inevitable un retroceso de la democracia, acompañado de violencia nacional e internacional?

En 1939, Keynes vio la guerra como el gran experimento para demostrar su caso. Tenía razón. Fue la Segunda Guerra Mundial, y no la Teoría General del Empleo, el Interés y el Dinero, la que propició el pleno empleo. Pero por muy tentador que sea eliminar la capacidad excedente mediante el gasto militar, las ideas de Keynes son independientes de cualquier propósito que pueda utilizarlas.

El colapso de la creencia en la posibilidad de un buen futuro ha contribuido a amplificar los problemas del mundo: económicos, geopolíticos y espirituales. La pregunta hoy es tan brutal como la que planteó Keynes en 1936: ¿Es necesario un apocalipsis para sacar a los políticos de sus estancamientos intelectuales, o puede un mejor análisis de nuestros problemas restaurar a la salud nuestra civilización enferma en condiciones de paz y libertad?

ROBERT SKIDELSKY fue el principal biógrafo de John Maynard Keynes y un par vitalicio de la Cámara de los Lores del Reino Unido.

Nota del editor: El autor falleció el 15 de abril, a los 86 años, antes de que se completara la edición. Las ediciones finales de este artículo, que se basa en su próximo libro, Keynes for Our Times, fueron acordadas por su asistente, Attila Mesterházy, que trabajó con él en el libro.

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Industria, débil recuperación con desempeños divergentes

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Por Guillermo Bermúdez / FIEL – La actividad de la industria en el mes de abril, de acuerdo a información preliminar del Índice de Producción Industrial (IPI) de FIEL, registró una mejora interanual de 0.8%, encadenando un bimestre de avance y recortando la caída acumulada en el primer cuatrimestre a 0.3% en comparación con el período enero – abril del año pasado.

En el mes, ocho de las diez ramas incluidas en el relevamiento mostraron un avance en la comparación interanual. El mejor desempeño entre los sectores de actividad lo mostró el de los insumos químicos y plásticos -sumando tres meses de mejora-, en parte por efecto de paradas realizadas en 2025, mientras que, en el otro extremo, el bloque de los minerales no metálicos y la producción automotriz tuvieron los mayores retrocesos.

Fuente: FIEL

En lo que se refiere al desempeño de los sectores industriales en el primer cuatrimestre y en la comparación interanual, el ranking de crecimiento lo lidera la refinación de petróleo con una mejora acumulada de 8.8%, seguido de: la producción de alimentos y bebidas con un alza de 4.0%, las industrias metálicas básicas con un avance de 3.8%, y los químicos y plásticos con un incremento de 2.1%. Con un retroceso superior al promedio se colocan la metalmecánica (-0.5%), la producción de papel y celulosa (-0.8%), los insumos textiles (-0.9%), los despachos de cigarrillos (-1.3%), los minerales no metálicos (-6.1%) y automotores (-18.9%), en cada caso en la comparación con el nivel de actividad acumulado entre de enero y abril de 2025.

En el cuatrimestre, el mayor aporte para amortiguar la caída de la industria lo realizó la producción de alimentos y bebidas, seguido de la refinación de petróleo, la producción de insumos químicos y plásticos y las industrias metálicas básicas. Por su parte, la mayor contribución a la contracción de la actividad en lo que va del año lo hizo la industria automotriz, junto con la producción de minerales no metálicos.

Fuente: FIEL.

Como se mencionó, la refinación de petróleo consolida, en el primer cuatrimestre del año, su posición al frente de los sectores de actividad y en abril, de acuerdo a información preliminar, volvió a mostrar un avance en la comparación interanual, sumando once meses de mejora. En el mes se tuvieron paradas cortas en la refinería Ricardo Eliçabe de Bahía Blanca y de New American Oil en Plaza Huincul, al tiempo que se destacó el alza del proceso de crudo por parte de Raizen. Así, en los primeros cuatro meses del año se llevan refinados 10.9 millones de metros cúbicos de petróleo, el nivel más elevado para un primer cuatrimestre desde 2008.

El bloque de los alimentos y bebidas volvió a mostrar un avance en el mes de abril por el aporte de la producción de alimentos. En efecto, el sector registró en abril un incremento de la producción del 3.0% en la comparación con el mismo mes del año pasado, combinando alzas en la fabricación de alimentos (+3.7%) con una producción de bebidas que igualó (+0.1%) el nivel alcanzado un año atrás. Entre los alimentos, la lechería acumula un año y medio de mejoras, se tiene un marcado avance en la producción de aceite de girasol, y la faena porcina crece a la par del retroceso de la faena vacuna. En efecto, la faena vacuna registró en abril una caída de 15.3% -el mayor retroceso en veintiún meses- en la comparación con el mismo mes de 2025, sumando dieciséis meses de contracción y sin perspectivas de una reversión de la fase de en el corto plazo. Entre las bebidas, en abril se moderó el aumento que mostró en marzo la producción de cervezas, mientras que se tuvo una caída en la de gaseosas, aguas y jugos. En mayo se da inicio a la zafra de caña en el noroeste del país, con perspectivas de alta disponibilidad de materia prima para la producción de azúcar y etanol. Transitoriamente, se tienen demoras en algunos ingenios debido al exceso de humedad en los suelos, lo que obstaculiza el ingreso de maquinaria a los lotes.

La producción de químicos y plásticos registró en abril una nueva mejora en la comparación interanual, marcando el mayor avance del mes entre los sectores de actividad, en parte explicado –nuevamente- por el efecto de paradas realizadas en 2025. En abril el bloque mostró un repunte anual de 6.5%, encadenando tres meses de mejora en la comparación interanual, repitiendo un avance en la producción de químicos y petroquímicos básicos por efecto de paradas realizadas un año atrás. Además, en el mes se tuvo un nuevo avance en la producción de jabones –funcionando en régimen- combinado con un marcado recorte en la producción de neumáticos, actividad que acumula veintiséis meses en retroceso sin expectativas de mejora en el corto plazo. El mes de mayo presenta un desafío para el sector debido a la normalización de la producción en varias actividades al interior de la rama en 2025, y contando con el hecho de que Cabot Argentina cesa desde ese mes la producción de negro de humo en su planta de Campana. La firma continuará realizando ventas hasta agotar el stock del producto, insumo esencial para la fabricación de neumáticos, caucho, burletes, y demás. Contando que se trataba de la única planta operando en el país dedicada a dicho insumo intermedio, el mercado local pasará a ser abastecido íntegramente por importaciones.

Con un retroceso ligeramente superior al promedio de la industria en los primeros cuatro meses del año, la metalmecánica registró en abril el segundo mes con mejora de la producción en la comparación interanual por el aporte de la maquinaria agrícola y el material de transporte pesado. Al respecto, el relevamiento de ADIMRA respecto al sector metalúrgico, arrojó para el mes un retroceso en el agregado, con caídas en todos los segmentos con la excepción del de maquinaria agrícola y el de carrocerías y remolques.

En lo que se refiere a ventas de maquinaria agrícola, en abril se patentaron 822 unidades, marcando una mejora del 5.1% en la comparación interanual y un avance del 5.2% en los primeros cuatro meses del año respecto al mismo período del año pasado, revirtiendo con ello la caída que se tenía en el primer bimestre del año. La cosecha récord junto con mejores condiciones de financiamiento y variedad de oferta, han impulsado decisiones de inversión, que se espera se sostengan en los próximos meses. Es de destacar que la caída de los patentamientos de maquinaria agrícola en el segundo semestre de 2025 ofrece una baja base de comparación para el rebote de las ventas.

En abril en el Área Metropolitana de Buenos Aires se registró un récord de jornadas con precipitaciones y una marca histórica en términos de volúmenes de agua acumulada. Las lluvias que también marcaron record en el centro y norte del país por la presencia del fenómeno de El Niño afectaron el normal desarrollo de actividades. Por caso, el bloque de los minerales no metálicos registró una caída interanual del 11.7% con un descenso generalizado en los despachos y producción de insumos para la construcción, resultando en un retroceso acumulado en los primeros cuatro meses del 6.1% en la comparación interanual. Así se plantea el interrogante de si la caída de la producción del bloque en abril no es explicada por el impacto del factor climáticos en la construcción.

En particular, en lo que se refiere a los despachos de cemento, estos tuvieron un retroceso del 11% en el mes, combinando una caída del 17.5% en los despachos en bolsa, con una contracción del 7.1% en los envíos a granel, los que interrumpieron quince meses de mejora en la comparación interanual. De este modo, las ventas de cemento acumulan en el primer cuatrimestre del año una contracción del 4.7% respecto al nivel alcanzado entre enero y abril del año pasado.

Al respecto de lo anterior, merece mencionarse que la firma Loma Negra apagó a mediados de mayo y hasta noviembre uno de los dos hornos de su planta de Olavarría con el objetivo de ordenar la producción y administrar el sobre stock de clinker en un contexto de debilidad de demanda por el producto.

En lo que se refiere a ventas de insumos de la construcción, según el relevamiento del Grupo Construya, en abril registraron una caída del 4.7%, igualando (+0.5%) en cuatro meses el nivel alcanzado en el mismo periodo de 2025.

Los datos del indicador sintético de la actividad de la construcción que elabora INDEC para el mes de abril se conocerán a comienzos de junio y permitirán confirmar o rechazar la presunción respecto al impacto del factor climático sobre la actividad y la venta de insumos. El último dato daba cuenta de una marcada mejora de la construcción en la comparación con marzo del año pasado y en relación al mes anterior en la medición corregida por estacionalidad, pero el relevamiento de expectativas mostraba un deterioro para el segundo trimestre del año.

Como se mencionó. el sector automotriz fue el que registró la mayor caída de actividad en abril, acumulando la más alta contracción en el cuatrimestre entre los sectores de actividad. En efecto, en el mes la producción se contrajo 17.8% en la comparación interanual, combinando la décima caída en la producción de automóviles (-37%) con un ligero retroceso en la de utilitarios (-1.3%). Este desempeño estuvo explicado por la realización en el mes de paradas de distinta magnitud y motivos en las terminales -reducción de producción por caída de exportaciones, problemas de abastecimiento de autopartes, adecuación de líneas para el lanzamiento de nuevos modelos-, que afectaron la producción. Hacia mayo, la planta de Stellantis en El Palomar ya opera con un turno de producción, al tiempo que la firma informó que parará la producción entre fin de mes y principio de junio, y una quincena adicional en julio. Por su parte, General Motors, en su planta de Santa Fe, repite el esquema de suspensiones del año pasado.

En lo que se refiere a ventas mayoristas de vehículos, en abril registraron una caída de 31.6% en la comparación interanual, sumando tres meses de retroceso como resultado de los sobre stocks que poseen las concesionarias y a pesar de mejores precios de las unidades a partir del recorte de impuestos internos. Con lo anterior, en lo que va del año, el envío de las terminales a las concesionarias acumula una caída de 17.9% en la comparación con los primeros cuatro meses del año pasado. Es de destacar que en el caso de las ventas de vehículos de fabricación nacional la caída registrada en el mes de abril superó el 50%, acumulando en el cuatrimestre un retroceso de 40.6%, respecto al año anterior en cada caso. Por su parte, la venta de vehículos electrificados, alcanzó a representar el 4.7% del total en el mes de abril, elevando su participación al 7.4% en los primeros cuatro meses del año, en comparación con el 0.3% alcanzado en el mismo período de 2025.

En el caso de los patentamientos, luego del impasse en la caída del mes de marzo, en abril volvió a observarse un retroceso de ventas que alcanzó 13.6% en comparación con el año pasado. Mientras que la participación de vehículos importados continúa aumentando –se acerca al 70%-, en el mes se tuvo un bajo promedio diario de ventas –abril está entre los meses con alta estacionalidad-, a pesar de mejores condiciones de financiamiento, sugiriendo una expectativa de mayores recortes de precios por parte del público. Con lo anterior, en los primeros cuatro meses del año, los patentamientos acumulan una contracción del 5.6%, recortando las expectativas de ventas para 2026 al orden de las 600 mil unidades, lo que marcaría una merma del orden del 2% respecto al nivel alcanzado en 2025.

A diferencia de lo que ocurre en el mercado local, las exportaciones repitieron la mejora en abril por el aporte de los envíos de utilitarios. En efecto, en abril las exportaciones crecieron 18.8% en la comparación interanual, combinando un crecimiento en los envíos de utilitarios del 60.7% con una caída del 34.7% en la de automóviles. La mejora por segundo mes de las exportaciones se apuntala en el avance de los utilitarios contando que las exportaciones de automóviles acumulan diez meses de retroceso. En el mes se tuvo un fuerte aumento de los envíos a América Central y Ecuador, junto con Brasil, destino que recupera participación en las exportaciones. Con todo, en cuatro meses del año, las exportaciones alcanzan las 79.2 mil unidades acumulando un retroceso de 1.6% en la comparación con el mismo periodo del año pasado.

Fuente: FIEL.

Desde la perspectiva de los tipos de bienes producidos, en el primer cuatrimestre y en la comparación interanual, los bienes de consumo no durable lideran el ranking con un crecimiento de 3.3%, seguidos de los bienes de uso intermedio con una mejora acumulada 0.8%. Con una contracción superior al promedio se colocan los bienes de capital, que acumulan un retroceso de 4.7%, seguido de los bienes de consumo durable con una merma del 8.7%, en cada caso en los primeros cuatro meses del año y en la comparación con el mismo periodo de 2025. Respecto a los primeros tres meses del año, los bienes de uso intermedio elevaron su aporte al crecimiento mientras que los de consumo durable y capital recortaron la contracción acumulada. Por último, los bienes de consumo durable hacen el mayor aporte al retroceso de la industria en lo que va de 2026.

IPI como Ciclo Económico

En términos desestacionalizados, la producción industrial del mes de abril registró un alza de 0.8% respecto al mes anterior. De este modo, las señales que indican que la industria se encontraría transitando una nueva fase de recuperación se han fortalecido, identificando a septiembre de 2025 como un potencial punto de giro. En efecto, la tasa de variación suavizada de corto plazo es mayor a la de largo plazo desde enero pasado cuando comenzó a mostrar crecimiento, al tiempo que en el mes de abril la tendencia ciclo detuvo su caída.

Fuente: FIEL.

En consistencia con los resultados del análisis del ciclo clásico, la medida de ciclo en crecimiento tuvo su mayor desvío –a la baja- en septiembre pasado desde cuando recortó la caída, pasando a mostrar desde enero que la industria avanza con una velocidad superior a la de su tendencia de largo plazo. También en el mes se observó una mejora del índice de difusión de la recuperación entre los sectores industriales sostenida en el aporte de actividades entre alimentos y bebidas, químicos y plásticos y al interior de la metalmecánica, reflejando, no obstante, transitoriamente una recuperación aún poco generalizada.

Fuente: FIEL.

Si se considera a septiembre de 2025 como potencial inicio de una nueva fase de recuperación de la industria, desde aquel mes la actividad acumula un crecimiento del 7.2% equivalente anual, superando el ritmo alcanzado en las expansiones que comenzaron en mayo de 2014 y septiembre de 2016, y que en siete meses habían acumulado un crecimiento anual de 4.8% y 5.5%, respectivamente. No obstante, la actual dinámica de crecimiento rezaga respecto a la alcanzada en los restantes nueve episodios de recuperación de la industria desde 1980.

Es interesante observar que, al analizar la evolución de la producción de los distintos tipos de bienes ajustada por estacionalidad, la de bienes de consumo no durable no acompañó la caída que tuvo el promedio de la industria desde febrero del año pasado, sosteniendo una mejora desde febrero de 2024. En cambio, los bienes de consumo durable y los intermedios si gravitaron en la caída del agregado. Desde septiembre pasado, los bienes de uso intermedio se recuperan con la mayor dinámica respecto al promedio de la industria. La recuperación industrial muestra velocidades disímiles para los distintos grupos de bienes.

En síntesis. La industria mostró en el mes de abril, por segundo mes, una ligera mejora interanual, con ocho de diez ramas registrando un avance. La producción de químicos y plásticos volvió a tener un alza en parte por un efecto de base en 2025 –que desaparecerá en mayo-, mientras que la producción automotriz registró nuevamente la caída más profunda entre las ramas de actividad. En la comparación con marzo descontando factores estacionales volvió a tenerse un avance. Momentáneamente la recuperación es débil en comparación con episodios previos, al tiempo que muestra desempeños divergentes y una baja difusión entre los sectores de actividad.

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Economía con muchos contrastes

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Varios analistas destacan que la actividad económica muestra grandes contrastes, con las actividades primarias (agro, minería e hidrocarburos) liderando el crecimiento y otras muy rezagadas, como la industria y la construcción. Sin embargo, hay matices importantes que señalar.

Los datos de marzo del EMAE reflejan que la construcción y la industria mostraron mejoras importantes cuando se corrigen las series originales por estacionalidad. En abril, el Índice de Producción Industrial (IPI) de FIEL continuó mejorando, pero a un ritmo más bajo. En cualquier caso, los datos muestran que:

  1. La industria viene oscilando en los últimos meses en un nivel similar al observado en 2025.
  2. Pero también hay grandes diferencias entre sectores industriales. Por ejemplo, la información desagregada del EMI que estima el INDEC muestra que la actividad industrial se encontraba en el primer trimestre de este año 2,3% por debajo del nivel alcanzado en el mismo período de 2025, pero los textiles y el calzado explicaban más de la mitad de esa caída, la producción de maquinaria y equipo un 30% y la industria automotriz un 20%, pero otros sectores aportaban mejoras importantes (refinación de petróleo, industria maderera y sustancias y productos químicos). Y al interior de los sectores industriales, también hay diferencias muy importantes.
  3. Además, las exportaciones de manufacturas de origen industrial (excluyendo piedras preciosas y oro) aumentaron 20% interanual en el primer cuatrimestre del año, explicando un 20% del aumento en las exportaciones totales (más que la contribución de la energía en ese período, que fue del 14%). Incluso en el último mes (abril) las exportaciones industriales (sin oro y piedras preciosas) alcanzaron US$ 2000 millones (35% por encima de lo observado un año antes) y aportando el 23% del aumento de las exportaciones (mejora de US$ 524 millones comparado con un incremento interanual de todas las exportaciones de US$ 2240 millones).
  4. Las importaciones de bienes intermedios, que en general son insumos del proceso industrial, han vuelto a superar los US$ 2.000 millones por mes en marzo y abril, con crecimiento interanual positivo de 7% en ese bimestre. Esto podría explicarse por una normalización, luego de digerirse los aumentos observados en 2025 (sobre todo en septiembre y octubre) a la espera de una devaluación que no ocurrió y/o a una expectativa de mejora en la actividad de los próximos meses.
  5. La construcción sufrió una caída muy importante. Si se toma como referencia el año 2019 (nivel 100), en 2024 se observó un nivel de 76 y en 2025 uno de 81. Pero el último dato desestacionalizado del mes de marzo aumentó a 84, insinuando que el sector se puede estar moviendo un escalón más arriba (los datos de despachos de cemento de abril fueron malos, pero posiblemente ello se explique por la cantidad de días con lluvia, con lo cual habrá que esperar a mayo para confirmar si se ha concretado ese salto a un escalón menos malo).  

En materia de salarios y empleo, el panorama general no es bueno, pero también hay fuertes contrastes. Los trabajadores formales han perdido algo de sus ingresos medidos en pesos constantes, pero lo opuesto se observa en los informales. Aún con problemas de medición, los ingresos de estos trabajadores muestran mejoras enormes respecto de finales de 2023, lo cual era esperable a la luz de la reducción en la tasa de inflación de dos dígitos mensuales a niveles que nuevamente parecen caminar hacia el 2%. En la medida en que consuman una parte de su ingreso en negocios que no dan ticket es posible que esta mejora pase desapercibida para las empresas que miden consumo masivo y, obviamente, ello sería consistente con el deterioro real en la recaudación tributaria de los impuestos nacionales más relacionados al consumo y también con la mejora en el consumo privado que registran las cuentas nacionales.

Finalmente, la inflación ha vuelto a mostrar un sendero descendente luego de varios meses con tendencia al alza. Tomando promedios móviles de tres meses, los mejores valores, tanto en la inflación general como en la núcleo, se observaron en el tercer trimestre de 2025 (1,8% mensual de promedio). Desde ahí aumentaron sin pausa hasta marzo (3,1% y 3% respectivamente en el promedio móvil), pero en abril cambió la tendencia en ambas estimaciones. La información preliminar del índice de FIEL para la Ciudad de Buenos Aires sugiere que, en mayo, habría continuado la baja en ambos indicadores.   

En resumen, hay grandes contrastes en los indicadores sectoriales e incluso dentro de cada sector, con diferencias regionales y entre familias importantes. Pero parecería que lo peor ha quedado atrás.

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Werning, vicepresidente del Banco Central: “Se está por prender el motor de la inversión”

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El vicepresidente del Banco Central, Vladimir Werning, aseguró que el “motor de la inversión se está por prender” y afirmó que consolidará el proceso de reactivación de la economía.

El funcionario sostuvo: “En los trimestres que vienen la inflación continuará reduciéndose a pesar del reacomodamiento continuo de precios relativos y la recuperación se consolidará abarcando más sectores”.

Werning, quien disertó en un foro de IAEF, remarcó que “los sectores líderes requerirán de insumos, infraestructura, servicios urbanos, logística, con lo cual su eslabonamiento con otros sectores contribuirán a la creación de empleo”.

Con este escenario, vaticinó: “Aunque la inversión privada retrocedió en trimestres pasados por la incertidumbre electoral se observa una expansión de fuentes de financiamiento corporativo doméstica y externa, lo cual da cuenta que en breve se prenderá el tercer motor de la expansión: la inversión”.

Werning también marcó que pese al shock que provoca la guerra en Medio Oriente sobre el precio de los combustibles “la inflación subyacente no está registrando impacto de segunda ronda”.

Tras un racconto de medidas adoptadas por el BCRA, Werning dijo que “los swaps activos por US$8.000 millones de dólares estarán disponibles en su totalidad a mediados de este año”, con lo cual remarcó: “La capacidad de fuego del Banco Central para enfrentar situación adversas ha sido reseteado y reforzado más allá de la compra de reservas”

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Caputo destacó que las exportaciones pyme crecieron 32,6% en el primer cuatrimestre del 2026

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El ministro de Economía, Luis Caputo, destacó que en el primer cuatrimestre del año 2026 las exportaciones de PyMEs sumaron US$3.557 millones y crecieron 32,6% con respecto al mismo período del año pasado.

De esta forma, alcanzaron el mayor nivel en 13 años, según el ministro.

“Todos los grandes rubros registraron crecimiento. Las exportaciones de Combustibles y Energía se incrementaron 101,1%, en tanto las de Manufacturas de Origen Agropecuario (MOA), Productos Primarios (PP) y Manufacturas de Origen Industrial (MOI) aumentaron 42,7%, 29,4% y 17,5%, respectivamente”, remarcó en un posteo en redes sociales.

Precisó que “por tamaño, las exportaciones de microempresas crecieron 61,9%las de pequeñas empresas 36,8% y las medianas empresas 23,3%”.

“Entre los principales destinos, se destacó el crecimiento de las exportaciones a EE.UU. (+103,5%), España (+62,9%), China (+47,7%), Uruguay (+14,8%) y Brasil (+10,1%)”, indicó el jefe del Palacio de Hacienda. 

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