escuelas

De la información a la elección: un ejercicio sobre movilidad entre escuelas

Compartí esta noticia !

Por Ivana Templado / FIEL – Iba a decir que por (de)formación profesional me atraían más los números que las palabras, pero la verdad es que no, me gustan ambos. Pero sí es cierto que a veces para entender mejor ciertas ideas y visualizar problemas necesito mirar gráficos, relaciones, interacciones… y los números me ayudan un poco más para eso. El mes pasado me quedé pensando mucho en la nota de Alejandro Morduchowicz[1] en la que analiza los pros, contras, limitaciones, posibilidades y resquicios o ambigüedades que están presentes tanto en la actual Ley de Educación Nacional (LEN, 26206/06), como en las reformas previstas en el proyecto de la Ley de Libertad Educativa (LLE).

A partir de esas elucubraciones, fui iterando hasta llegar a este ejercicio que me ayudó a pensar a mí, y acá lo comparto por si ayuda a alguien más. Un análisis bien hecho es una estimación de equilibrio general, y este ejercicio, claramente, no es eso. Sólo quiero ver si logro entender mejor qué se modificaría en el statu quo actual con un cambio que contempla el proyecto LLE: la publicación de desempeño de las escuelas.

El acceso de esa información, por un lado, puede hacer reaccionar (o no) a las familias; esa reacción puede traer aparejadas decisiones de cambio, esos cambios pueden transformar la estructura del sistema, los que a su vez pueden modificar las asignaciones de recursos del Estado. Y, desde ya, todas esas decisiones y movimientos no son independientes.

Vamos por partes, ¿qué significa informar sobre la calidad de una escuela? El proyecto LLE establece que, al publicar esta información deberán aplicarse metodologías capaces de distinguir la contribución específica de una institución del efecto atribuible a las características iniciales y socioeconómicas de sus estudiantes. Y justamente este es el primer punto importante, el puntaje promedio observado de una escuela combina esos dos componentes: las características de los alumnos más el aporte de la escuela. Separar este segundo componente es primordial. En lo que sigue de la nota, llamaremos puntaje al puntaje bruto, global, proveniente de evaluaciones estandarizadas; y eficacia a la medición “neta” de las características iniciales.

Ahora, saber si una escuela es eficaz ¿es importante para las familias? Hmm… ni. Si miramos la literatura, vemos que el rendimiento académico importa en la elección, pero convive con otras dimensiones, como la cercanía y la composición socioeconómica de las escuelas. Las familias parecen responder más al desempeño de los pares que a la efectividad o valor agregado del establecimiento (Burgess et al., 2015; Abdulkadiroğlu et al., 2020). No obstante, evidencia experimental de Rumania muestra que brindar información clara a las familias sobre el valor agregado puede orientar la elección hacia escuelas más eficaces, aunque como un componente más, sin desplazar preferencias por otras características también valoradas (Ainsworth et al., 2023). Por otro lado, las familias pueden no conocer todas las escuelas disponibles, pueden tener percepciones equivocadas sobre su calidad y subestimar incluso el número de alternativas existentes. Por esto, reducir sólo los costos de búsqueda, es decir, tener acceso a la información, no garantiza por sí solo, mejores elecciones. (Agte et al, 2024)

En síntesis, una familia puede desconocer alternativas; puede recibir la información pero no comprenderla; puede entenderla y, aun así, valorar más la distancia, la jornada, un determinado proyecto pedagógico o los vínculos sociales; o puede preferir otra institución, pero encontrar barreras de precio, vacantes o admisión.

Los resultados, en síntesis

Para quien prefiera quedarse en estas primeras páginas: resumo acá los tres resultados que me parecieron más destacables del ejercicio. Adelanto que se hizo sobre datos reales, del ámbito urbano porque es donde la capacidad de elegir de las familias tiene chances de llevarse a cabo, pero de solo cinco jurisdicciones (por cuestiones de tiempo de procesamiento). Las cinco jurisdicciones se eligieron como representativas de la distribución entre los sectores público/privado. El desarrollo completo —parámetros, datos y robustez— viene después, para quien quiera meterse en el detalle.

Ahora sí, primero, el derecho a elegir no genera automáticamente movilidad. Por ejemplo, si asumimos que sólo una proporción de las familias estarían dispuestas a cambiar de escuela (llamamos ρ a esa proporción), entonces, con un porcentaje de familias dispuestas a reconsiderar su elección del 20%, sólo cerca de 11,5% efectiviza el cambio, porque la restricción de capacidad de las escuelas más elegidas empieza a actuar rápido y limita posibilidades.

Segundo, la elección por escuelas de mejor desempeño, provoca una reasignación que aumenta la participación del sector privado en los dos escenarios que se simulan. Pasa de 49% a 53% en la estructura de oferta balanceada (50/50 estatal y privado); y de 31% a 35% en otra con menor peso privado inicial (70/30 estatal y privado). Esto ocurre porque las escuelas privadas están relativamente más concentradas en la parte alta de la distribución de desempeño, sea cual sea la métrica publicada.

Tercero, el indicador que se publique —puntaje bruto o eficacia ajustada por composición socioeconómica— importa para saber qué escuelas puntuales ganan o pierden atractivo, pero pesa poco sobre el resultado agregado: la diferencia en la participación privada entre informar una u otra métrica no supera medio punto porcentual en las configuraciones analizadas. Es importante destacar que esto no responde a ninguna valoración diferencial de las familias por alguno de los índices – no incorporé ese parámetro por simplicidad—, sino a que, si bien puntaje y eficacia son dos rankings distintos, al estar fuertemente correlacionados, generan una reasignación agregada parecida, aunque no siempre muevan a las mismas escuelas.

El análisis más detallado

Sin llegar a un modelo complejo, realizo un ejercicio donde miro el movimiento de la matrícula de cada escuela de acuerdo a su puntaje, nivel de eficacia y algunos parámetros que contemplen ciertas decisiones relevantes (ver cuadro metodológico al final).

  • Se utiliza un parámetro ρ (rho) que representa la proporción máxima de familias que, frente a la nueva información, reconsideraría un cambio de escuela[2]. Se plantean tres escenarios para ρ=10% 20% y 30%. Estos valores no son estimaciones para la Argentina, se utilizan únicamente para evaluar cómo cambia el resultado cuando la respuesta de las familias es menor o mayor.
  • Pero, como cambiar tiene costos: traslado, búsqueda, adaptación del estudiante, pérdida de vínculos, compatibilidad con los horarios familiares, se incluye un segundo parámetro: Δ (delta) que representa cuántos percentiles mejor debe estar una escuela alternativa para que se tome la decisión de cambiar[3]. La simulación considera: Δ = 5,  10 y  15.
  • Y por último, se añade también una restricción a la oferta. Ninguna escuela puede incorporar, en esta primera ronda, nuevos alumnos por más del equivalente al 20% de su matrícula inicial. Si la demanda supera ese límite, los alumnos que no encuentran vacante permanecen en su escuela de origen (este supuesto busca evitar que una escuela muy demandada pueda aumentar excesivamente su matrícula, en el corto plazo).

Para ilustrar estos mecanismos utilizamos dos configuraciones urbanas reales, sin presentarlas como predicciones para esas jurisdicciones sino como escenarios que permiten observar cómo cambia el ejercicio con estructuras de oferta distintas, teniendo en cuenta sobre todo la marcada tradición de oferta privada del país. En una, el sector privado concentra alrededor de un tercio de la matrícula y el estatal los dos tercios restantes. En la otra, ambos sectores de gestión están prácticamente balanceados 50 y 50.

Para cada escuela contamos con dos señales, su puntaje promedio en Aprender y una medida de eficacia, estimada mediante un modelo multinivel que compara los resultados de cada institución teniendo en cuenta características observables de los alumnos y de sus hogares[4]. No se trata de una medida causal de valor agregado porque no se dispone de  puntajes previos individuales comparables, por eso se denomina eficacia.

Antes de simular ningún movimiento, analizamos qué tan diferentes son las dos señales. En las cinco jurisdicciones analizadas – elegidas como representativas de distintos tipos de estructura estatal/privada del país-, los rankings según puntaje y eficacia estimada están fuertemente correlacionados. Sin embargo, hay diferencias dependiendo del sector. En el conjunto de las cinco jurisdicciones, el 9% de las escuelas estatales aparece en el cuartil superior según puntaje bruto, porcentaje que sube a 12% cuando se utiliza la medida ajustada. Mientras que en las privadas ocurre lo contrario: 61% pertenece al cuartil superior por puntaje y 56% por eficacia estimada.

El Gráfico 1 muestra las escuelas urbanas de estas cinco jurisdicciones que se encuentran en el 25% superior de puntaje o eficacia. En el cuadrante superior izquierdo se observa a los establecimientos donde el puntaje es mayor al nivel de eficacia; mientras que el inferior derecho muestra el caso contrario: aquellas que aparecerían más altas en un ranking de eficacia que uno de puntaje.

Gráfico 1: Percentiles de puntaje y eficacia en escuelas ubicadas en el cuartil superior de alguno de los dos indicadores

Fuente: elaboración propia con base en Aprender 2025, sobre 5 jurisdicciones. Ámbito urbano.

La simulación comienza con la matrícula que actualmente posee cada escuela. Suponemos que una proporción rho de las familias reconsidera su elección. Una familia sólo se traslada si existe alguna escuela que se ubica al menos delta percentiles por encima de su actual escuela[5] según la información que se haya publicado: puntaje o eficacia estimada. Entonces, si la familia considera cambiar (ρ), y encuentra una alternativa suficientemente mejor (Δ), y la escuela elegida tiene capacidad, entonces se realiza el cambio de escuela.

Para simplificar la presentación, el Cuadro 1 utiliza un umbral intermedio de delta=10 y, como dijimos, capacidad adicional máxima en 20% de la matrícula inicial.

Cuadro 1

Resultados de la simulación

Fuente: elaboración propia. Simulación estilizada. ρ, Δ y la restricción de capacidad son parámetros hipotéticos.

La primera observación es que rho no coincide con el porcentaje que termina cambiándose. En el escenario intermedio, 20% de las familias podría reconsiderar la elección, pero aproximadamente 11,5% logra concretar el movimiento. El resto no encuentra una alternativa que cumpla simultáneamente con la mejora mínima exigida y la disponibilidad de capacidad. Esto muestra algo sencillo pero importante: el derecho y la voluntad de elegir no generan automáticamente movilidad.

La segunda observación es que la reasignación aumenta la participación privada. Partiendo de aproximadamente 49%, en el escenario intermedio alcanza alrededor de 53%. El movimiento surge porque las escuelas privadas están relativamente más concentradas en la parte alta de la distribución de desempeño. Cuando algunas familias comienzan a buscar establecimientos con mejor desempeño, las privadas aparecen con mayor frecuencia entre los destinos potenciales.

El resultado no depende sólo de una configuración inicial particularmente equilibrada entre ambos sectores. Como ejercicio de sensibilidad, repetimos la simulación sobre una segunda estructura educativa en la que el sector privado concentra alrededor de 31% de la matrícula inicial. Manteniendo mismos parámetros y restricción de capacidad, la participación privada aumenta hasta aproximadamente 34,8% si se informa eficacia y 35,4% si se informa puntaje. La menor presencia inicial privada reduce marginalmente las posibilidades de reasignación, pero no elimina el mecanismo.

Una de las preguntas con las que iniciamos este ejercicio era si publicar resultados brutos o una medida ajustada podía producir patrones de elección diferentes. En el escenario urbano más balanceado, la participación privada resulta 52,8% con eficacia y 53,1% con puntaje: apenas 0,3 puntos porcentuales de diferencia. En la configuración con menor oferta privada —donde puntaje y eficacia presentan algo más de divergencia— la diferencia es de aproximadamente medio punto porcentual. Esto ocurre, en parte, porque puntaje y eficacia generan rankings bastante similares y porque en la simulación se mantiene deliberadamente constante la respuesta de las familias frente a ambos indicadores: la misma proporción reconsidera su elección y se aplica el mismo umbral mínimo de mejora. De este modo, la comparación aísla exclusivamente el efecto de cambiar la señal publicada. Bajo este supuesto, las diferencias resultan moderadas,

Sin embargo, esto no implica que en la práctica ambos tipos de información produzcan la misma respuesta. Como vimos, la evidencia internacional muestra que las familias pueden valorar de manera diferente los niveles de rendimiento y las medidas de eficacia, y que la respuesta a estas últimas depende también de cómo se comunican y comprenden. Un modelo más completo debería, por lo tanto, permitir que la propensión y la intensidad de respuesta a cada indicador difieran entre familias y, eventualmente, según sus características socioeconómicas.

Antes de concluir, conviene subrayar los límites de este ejercicio. Esto no es un pronóstico de lo que produciría la Ley de Libertad Educativa: no estimamos ρ, Δ ni la capacidad de las escuelas para Argentina, y el ejercicio tampoco deja reaccionar a la oferta —en la realidad, una escuela que pierde alumnos podría mejorar, bajar aranceles o cerrar; una con exceso de demanda podría abrir secciones o seleccionar—. Falta además una fuerza clave para los próximos años: la caída demográfica, que va a liberar vacantes y a la vez agravar el problema de escala de las escuelas que pierdan matrícula. Por eso, los resultados son una primera ronda de reasignación entre escuelas existentes, no el nuevo equilibrio del sistema.

Creo que el artículo 71 acierta al requerir información que permita distinguir resultados de composición, y aunque en nuestras simulaciones puntaje y eficacia generan movimientos agregados relativamente similares, no necesariamente identifican a las mismas escuelas como las de mejor desempeño ni, por lo tanto, a las mismas ganadoras y perdedoras de matrícula. Qué información se publica no es entonces neutral, aun cuando su efecto agregado parezca pequeño.

A partir de allí se abre una segunda cuestión que este ejercicio no aborda: qué ocurre con el financiamiento cuando la matrícula se reasigna. Si una parte de los recursos acompaña a los alumnos, las decisiones individuales de las familias terminan incidiendo también sobre la distribución de fondos entre escuelas y sectores. Cuánto, en qué dirección y con qué efectos dependerá de la fórmula de financiamiento que finalmente se adopte. Es un paso siguiente del análisis, porque los movimientos de matrícula que aquí simulamos serían uno de sus insumos.

En este sentido, el ejercicio realizado es sencillo, pero permite ordenar algunas cuestiones que una reforma de esta magnitud debería hacer explícitas. Publicar información no equivale, no es sinónimo de elección, se debe también promover las condiciones que permitan ejercerla[6], entender cómo la información orienta esas decisiones y anticipar qué ocurre cuando miles de elecciones individuales interactúan con una oferta limitada y, eventualmente, con un esquema de financiamiento que sigue a la matrícula.

Nota metodológica
Para cada escuela se observa su matrícula inicial Mj0 y su posición relativa en un indicador de calidad Qj, definido alternativamente como percentil de puntaje promedio o percentil de eficacia estimada.

El ejercicio introduce tres parámetros: (i) ρ (rho), la proporción máxima de familias que reconsideraría su escuela frente a la nueva información. (ii) Δ (delta), la mejora mínima —en percentiles— necesaria para considerar una alternativa. (iii) una restricción de capacidad: ninguna escuela puede recibir nuevos alumnos por más del 20% de su matrícula inicial.
El conjunto de destinos posibles para una escuela j es: Aj(Δ) = {k: Qk ≥ Qj + Δ}: las escuela donde la calidad de la escuela “nueva” sea al menos delta percentiles más alta que la escuela actual.

Si no existe una escuela que cumpla esa condición, no se produce movilidad. Si existen varias, los potenciales alumnos se distribuyen entre ellas proporcionalmente a su matrícula inicial:

Cuando la demanda hacia una escuela supera su capacidad, los flujos se reducen proporcionalmente. Los alumnos que no consiguen vacante permanecen en su escuela de origen. La matrícula final resulta de restar las salidas efectivas y sumar las entradas:

Por construcción, la matrícula total permanece constante. El modelo tampoco introduce una preferencia directa por sector estatal o privado: cualquier cambio en su participación surge de la posición relativa de sus escuelas en el indicador utilizado.
Los valores de ρ, Δ y capacidad son escenarios de sensibilidad.

La literatura respalda la existencia de respuestas parciales a la información, costos de cambio, restricciones en los conjuntos de elección y límites de capacidad, pero no permite trasladar valores específicos al contexto argentino. El ejercicio representa sólo una primera ronda y no incorpora reacciones posteriores de las escuelas, cambios de calidad, apertura o cierre de establecimientos, aranceles, admisión ni la contracción demográfica prevista.

Referencias
Simon Burgess, Ellen Greaves, Anna Vignoles, Deborah Wilson. 2015. What Parents Want: School Preferences and School Choice. The Economic Journal, Volume 125, Issue 587, Pages 1262–1289, https://doi.org/10.1111/ecoj.12153

Abdulkadiroğlu, Atila, Parag A. Pathak, Jonathan Schellenberg, and Christopher R. Walters. 2020. «Do Parents Value School Effectiveness?» American Economic Review 110 (5): 1502–39. DOI: 10.1257/aer.20172040

Ainsworth, Robert, Rajeev Dehejia, Cristian Pop-Eleches, and Miguel Urquiola. 2023. «Why Do Households Leave School Value Added on the Table? The Roles of Information and Preferences.» American Economic Review 113 (4): 1049–82.DOI: 10.1257/aer.20210949

Patrick Agte, Claudia Allende, Adam Kapor, Christopher Neilson, and Fernando Ochoa. 2024. Search and Biased Beliefs in Education Markets. NBER Working Paper 32670, https://doi.org/10.3386/w32670.

Hastings, Justine S. & Weinstein, Jeffrey M. 2008. Information, School Choice, and Academic Achievement: Evidence from Two Experiments. The Quarterly Journal of Economics, 123(4), 1373–1414


[1] https://alejmordu.medium.com/la-libertad-educativa-el-error-de-dar-por-hecho-lo-que-hay-que-construir-975bb9e6f19b

[2] No distinguimos aquí entre quien no quiere, quien no sabe y quien no puede hacerlo. Todos esos mecanismos quedan resumidos en ρ, es una simplificación importante. La literatura muestra precisamente que información, preferencias y restricciones son fenómenos distintos.

[3] Este supuesto tampoco significa afirmar que en la realidad nadie se traslada a una escuela con menor puntaje. La evidencia muestra que eso sucede: las familias eligen escuelas por muchas razones. En Charlotte-Mecklenburg, por ejemplo, Hastings y Weinstein (2008) encuentran una respuesta parcial a la información, no una migración universal hacia las escuelas de mayor puntaje.

[4] Tener en cuenta que la estimación de eficacia, si bien se estimó teniendo en cuenta la estructura multinivel escolar y variables socioeconómicas relevantes, es una primera estimación preliminar para este ejercicio.

[5] Si hay varias alternativas que superan ese umbral, los alumnos se distribuyen entre ellas proporcionalmente a la matrícula inicial de las escuelas receptoras. Esta es simplemente una regla parsimoniosa para el ejercicio; no constituye una estimación de las preferencias de las familias.

[6] Algunas de esas condiciones —estándares comunes con evaluación corregida por contexto, apoyo diferencial a las escuelas con menos capacidad de aprovechar la autonomía, y ponderación efectiva (no solo declarativa) por vulnerabilidad— las desarrollo en “Más autonomía ¿mejor escuela? Lo que dice la evidencia y lo que exige el diseño” (Panorama educativo, Revista Indicadores de Coyuntura, FIEL).

Compartí esta noticia !

El Gobierno de Misiones continúa fortaleciendo la alfabetización audiovisual en las escuelas misioneras a través del Conozco Misiones con mi Escuela y el Móvilfest

Compartí esta noticia !

La propuesta del laboratorio de narrativas digitales, tecnología, arte y educación llegó a la Escuela Fraternidad, de la ciudad de Posadas, donde estudiantes de nivel primario participaron de una jornada pensada para aprender, explorar y crear a través de herramientas audiovisuales.

La iniciativa, impulsada por el gobernador Lic. Hugo Passalacqua y el subsecretario Lic. Cristian Acuña, continúa acercando experiencias educativas innovadoras a distintos puntos de la provincia, integrando el universo digital con propuestas pedagógicas dinámicas y participativas.

Durante la jornada, los alumnos disfrutaron de la proyección del cortometraje animado “Reviro y Mate Cocido”, que funcionó como disparador para una serie de actividades lúdicas y educativas. Entre ellas, experiencias con realidad virtual, juegos interactivos, desafíos didácticos como rompecabezas, crucigramas y sopas de letras con contenidos de Misiones, pensados para incentivar la participación y el trabajo colaborativo.
Como parte del encuentro, también se generó un espacio de convivencia donde los estudiantes compartieron un desayuno, promoviendo el intercambio, la integración y el reconocimiento de elementos propios de la cultura local.

Desde la institución destacaron la importancia de este tipo de iniciativas, que permiten ampliar horizontes y acercar a los estudiantes herramientas que forman parte del presente y el futuro de la educación.
A través del trabajo conjunto entre el MóvilFest y el Programa Conozco Misiones con mi Escuela, se sigue consolidando una línea de acción que apuesta a nuevas formas de aprendizaje, donde los gurises pueden interactuar con contenidos transmedia y desarrollar habilidades vinculadas a la creatividad, la tecnología y la comunicación.
Fue una mañana intensa y emotiva en la escuela Fraternidad, los alumnos y docentes participaron en conjunto de las propuestas, fortaleciendo contenidos educativos relacionados a la identidad de nuestra provincia y promoviendo la alfabetización digital y audiovisual en espacios genuinos, a través de experiencias innovadoras.
“Estas experiencias se vuelven significativas para nuestros alumnos ya que les permiten aprender de manera diferente y los inspiran a crear a través de las herramientas digitales” señaló Viviana Pérez, directora de la institución.
La propuesta educativa sigue recorriendo las escuelas de la provincia, acercando tecnología, arte y educación a los alumnos misioneros.

Compartí esta noticia !

El Gobierno de Misiones posiciona la innovación educativa en la agenda federal

Compartí esta noticia !

El gobernador Hugo Passalacqua abrió este 18 de marzo de 2026 una escena política que trasciende lo educativo: recibió en Posadas a la ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello, y utilizó la recorrida por la Escuela Secundaria de Innovación como vidriera de un modelo que busca proyectarse a escala nacional.

La visita incluyó además la inauguración del edificio refaccionado de la Escuela N.º 263 en Hipólito Yrigoyen, financiado con fondos nacionales. El dato central no es solo la agenda institucional, sino el gesto político: en un contexto de redefinición de vínculos entre Nación y provincias, Misiones se posiciona como proveedor de una política pública “exportable”. La incógnita queda planteada: ¿se consolida un esquema de cooperación o se trata de un movimiento táctico en una relación todavía en construcción?

Educación como activo político y puente institucional

La actividad combinó dos dimensiones. Por un lado, la exhibición del modelo educativo misionero; por otro, la materialización de obra pública con financiamiento nacional. En la Escuela Secundaria de Innovación, con siete años de trayectoria y una matrícula de 420 estudiantes en 2026, Passalacqua mostró un formato que integra bachillerato orientado en informática, robótica y desarrollo biosustentable, junto con ofertas de formación superior como la Tecnicatura en Inteligencia Artificial y profesorados vinculados a tecnologías.

En la oportunidad, Passalacqua resaltó que este tipo de establecimientos “prepara la vida a los jóvenes” y les permite alcanzar sus sueños. Con el mismo énfasis, Pettovello, en dialogó con los docentes y las autoridades provinciales, dio cuenta de las posibilidades “de replicar este modelo” de la escuela en otras partes del país.

No es un dato menor que la ministra Pettovello haya planteado la posibilidad de replicar este esquema en otras jurisdicciones. En términos institucionales, eso ubica a Misiones en un lugar poco habitual: no solo como ejecutora de políticas, sino como generadora de modelos.

La Escuela Secundaria de Innovación cuenta con siete años de trayectoria y ofrece un bachillerato orientado en informática con especialidad en robótica y agro y ambiente con especialidad en desarrollo biosustentable. Este año inició el ciclo lectivo con 420 estudiantes, una matrícula que creció en relación con el período anterior. Las actividades se desarrollan en turnos mañana y tarde, mientras que por la noche se dictan la Tecnicatura en Inteligencia Artificial y el Profesorado en Tecnologías.

Además, los sábados se cursa el Profesorado en Educación Técnica Profesional destinado a docentes de escuelas técnicas. La propuesta educativa combina formación académica con herramientas vinculadas a la innovación y al desarrollo tecnológico.

Obra pública, territorio y financiamiento compartido

La segunda parada, en Hipólito Yrigoyen, incorporó otra capa de análisis. La refacción integral de la Escuela N.º 263 “Jorge Newbery” —con 81 años de historia y 160 estudiantes— se ejecutó con fondos nacionales a través de la Unidad Sectorial de Coordinación y Ejecución de Programas y Proyectos Especiales del Ministerio de Educación de Misiones.

El detalle técnico de la obra —mejoras estructurales, ampliación de aulas, construcción de talleres y un nuevo edificio para Nivel Inicial— traduce una lógica política concreta: la articulación entre financiamiento nacional y ejecución provincial.

En un escenario donde la obra pública suele ser un punto de tensión entre niveles de gobierno, la visita conjunta funciona como señal de alineamiento operativo. No hay anuncios de nuevos programas ni cifras extraordinarias, pero sí una puesta en escena que busca mostrar continuidad y coordinación.

Al respecto, la directora de la escuela, Úrsula Salapata, comentó que “hoy es un día de fiesta en esta institución porque recibimos a las autoridades que, gracias a su gestión, nos permiten disfrutar de un edificio que ha sido objeto de una refacción integral tras 81 años, así como de la ampliación de talleres, laboratorio, biblioteca y cocina”.

“Con las refacciones ahora se respira un ambiente positivo y alegre. Los chicos están cómodos y ahora disponen de instalaciones adecuadas para los talleres que realizamos, como alimentación nutricional y ajedrez. En definitiva, tenemos el espacio que tanto necesitábamos. Y esto es clave porque, desde hace unos años, venimos desarrollando un proyecto de educación emocional que requiere de un ámbito apropiado para llevarlo a cabo”, comentó.

En detalle, la institución fue fundada en 1944 por colonos que integraron la primera comisión de fomento del municipio y cuenta con 81 años de trayectoria. Desde 2015 funciona con modalidad de jornada extendida y forma parte del Plan Quinquenal. El establecimiento cuenta con una matrícula de 160 estudiantes, en su mayoría provenientes de zonas rurales y barrios cercanos. Actualmente desarrolla talleres áulicos y espacios de áreas especiales enfocados en educación emocional, Diseño Universal para el Aprendizaje, innovación y educación disruptiva.

Correlación de fuerzas y lectura estratégica

El movimiento deja varias lecturas. Para el Gobierno de Misiones, implica capitalizar un activo propio —la innovación educativa— y proyectarlo en clave federal. La posibilidad de que el modelo sea replicado en otras provincias amplifica ese posicionamiento.

Para Nación, la visita permite apropiarse de experiencias concretas sin necesidad de diseñarlas desde cero. En un contexto donde la gestión de políticas sociales y educativas está bajo revisión, identificar casos “exitosos” en territorio provincial puede funcionar como atajo político.

Al mismo tiempo, la presencia conjunta en una obra financiada con recursos nacionales refuerza una narrativa de cooperación que no siempre predomina en la relación Nación-provincias. La escena no elimina tensiones estructurales, pero introduce un canal de interlocución basado en resultados.

Un vínculo en evolución

Más allá de la agenda puntual, la jornada deja abierta una dimensión más amplia: el rol que pueden jugar las provincias en la redefinición de políticas públicas nacionales. Misiones no solo muestra infraestructura y programas, sino una identidad educativa propia, asociada a la innovación y la tecnología.

La pregunta que queda flotando es si este tipo de experiencias derivará en políticas sistemáticas o si quedará como casos aislados dentro de un esquema más fragmentado. También, qué grado de continuidad tendrá la articulación entre Nación y provincia en un área sensible como la educación.

Por ahora, el Gobierno provincial logra instalar su modelo en la conversación nacional y la cartera de Capital Humano toma nota. Lo que ocurra en las próximas semanas —si hay avances concretos hacia la replicación o nuevas instancias de cooperación— marcará si esta visita fue el inicio de una agenda compartida o simplemente una señal política en un tablero todavía en movimiento.

Compartí esta noticia !

Prevención de adicciones: el CGE capacita al personal de servicio en toda la provincia

Compartí esta noticia !

Más de 250 trabajadores del personal de servicio y maestranza del Consejo General de Educación (CGE) participaron de las primeras jornadas de capacitación y sensibilización en prevención de consumos problemáticos y adicciones, realizadas en las ciudades de Bernardo de Irigoyen y Eldorado. La iniciativa marca un hito institucional al incorporar formalmente a este sector clave del sistema educativo en las estrategias provinciales de prevención y detección temprana.

El programa, impulsado por la Secretaría de Estado de Prevención de Adicciones y Control de Drogas en articulación con el Consejo General de Educación, tiene alcance provincial y se desarrollará por zonas, con el objetivo de llegar a todo el personal de servicio de las escuelas misioneras.

Un abordaje preventivo que amplía el rol del personal escolar

La primera jornada se desarrolló en Bernardo de Irigoyen, donde el secretario de Estado de Prevención de Adicciones y Control de Drogas, Roberto Padilla, destacó que la convocatoria por zonas busca garantizar la participación del personal de toda la provincia. El encuentro contó con la presencia de la directora general del CGE, Daniela López, el intendente Edgardo “Chichín” Aquino, la directora de Mantenimiento y Servicios del CGE, Olga Giménez, y la directora de Niñez de la Municipalidad, Romina Cuna, durante la jornada matutina del jueves.

Por la tarde, la capacitación se trasladó al Polideportivo de Eldorado, donde el intendente Rodrigo “Pipo” Durán subrayó el valor estratégico de la propuesta: “porque ustedes también están cerca de los chicos así como los docentes y pueden ser esa voz de alerta”. La afirmación pone en relieve el rol cotidiano del personal de servicio dentro de las escuelas y su potencial aporte a la detección temprana de situaciones de riesgo.

Herramientas concretas para el ámbito educativo y laboral

Las capacitaciones estuvieron a cargo de la directora de Prevención de Adicciones, psicopedagoga Laura Sánchez Valtier, junto a Mariela Romero, integrante del equipo interdisciplinario. Ambas profesionales brindaron información específica y herramientas prácticas para abordar situaciones vinculadas al consumo problemático tanto en el ámbito laboral como en el educativo.

El enfoque estuvo centrado en la sensibilización, la identificación de señales de alerta y la construcción de criterios de actuación adecuados, fortaleciendo así la capacidad preventiva de las instituciones escolares desde una perspectiva integral.

La directora de Personal de Servicio, Olga Giménez, agradeció la participación del personal y remarcó la relevancia de que, por primera vez, se ofrezcan capacitaciones de este tipo específicamente orientadas al sector de servicio y maestranza, históricamente relegado en las instancias formativas del sistema educativo.

Proyección provincial y próximos encuentros

Con esta modalidad de trabajo conjunto, la Secretaría de Estado de Prevención de Adicciones y Control de Drogas y el CGE confirmaron la continuidad del programa en otras regiones de la provincia. Las próximas capacitaciones están previstas para el 15 de diciembre en Oberá y el 18 de diciembre en Posadas, consolidando una estrategia territorial que busca ampliar la red preventiva dentro de las escuelas.

La iniciativa impacta directamente en la comunidad educativa al fortalecer la prevención desde un enfoque institucional ampliado, reconociendo al personal de servicio como actor clave en la construcción de entornos escolares más seguros y atentos a las problemáticas sociales emergentes.

Compartí esta noticia !

¿Deberían permitirse los teléfonos en la escuela?

Compartí esta noticia !

El uso de teléfonos en la escuela es algo que se discute todo el tiempo. Y tiene sentido: según un estudio de Common Sense Media, el 97% de los adolescentes entre 11 y 17 años usan el celular en horario escolar. Es decir, básicamente todos.

Y claro, muchos papás se preocupan. No quieren que sus hijos se distraigan o se pierdan en el celular justo cuando deberían estar prestando atención. Por eso, varios optan por usar herramientas como mSpy, que ayudan a ver en qué están usando el teléfono sin tener que estar encima todo el tiempo.

Tecnología en clase: ¿aliada o distracción?

Depende. Los teléfonos no son malos por sí solos. Si se usan bien, pueden ser bastante útiles. Para buscar algo rápido, usar apps educativas, organizarse con el grupo, escribirle al profe si hay una duda, por mencionar algunos ejemplos.

Y bueno, también está el tema de seguridad. Tener el celular cerca, por si pasa algo urgente, puede marcar la diferencia. Llamar a los papás, pedir ayuda ante una emergencia, etc.

Cuando el celular rompe la concentración

Ahora, eso no quiere decir que todo sea positivo. También pueden ser una distracción enorme. A veces basta con una vibración o una notificación para que alguien se desconecte por completo de lo que estaba haciendo. Nos pasa a todos, ¿no? Imagínate en medio de una clase.

De hecho, hay un dato que lo confirma. Según un estudio del Pew Research Center, el 72% de los profes de secundaria dice que el celular es una fuente seria de distracción en clase. Y es lógico. Ya de por sí mantener la atención de los estudiantes es difícil, ahora súmale un celular encendido en cada bolsillo.

Y no es solo eso. Si se usan sin control, también puede afectar a otras cosas. Las relaciones entre ellos, por ejemplo, o su estado de ánimo. Algunos chicos empiezan a sentirse ansiosos o incluso se meten, sin querer, en temas de ciberacoso. Y muchas veces nadie se da cuenta hasta que ya es tarde.

Además, muchos padres se preguntan como saber si alguien chatea por instagram sobre todo cuando notan que sus hijos usan el teléfono de forma más reservada o pasan mucho tiempo conectados. Este tipo de comportamiento puede ser una señal de que están interactuando con desconocidos o participando en conversaciones poco seguras. Herramientas de control parental, como mSpy, permiten detectar estas situaciones sin invadir su privacidad, ofreciendo información útil sobre el uso real del dispositivo y las aplicaciones más activas.

¿Cómo encontrar un equilibrio?

Establecer ciertas reglas y límites puede hacer una gran diferencia. Algunas ideas para encontrar un punto de equilibrio si se permiten los teléfonos en la escuela son:

  • Establecer normas claras: en el entorno familiar, conviene definir horarios y momentos específicos para el uso del celular. No se trata de prohibirlo por completo, sino de enseñar cuándo y cómo usarlo de forma responsable. Algo tan simple como evitar el teléfono durante las tareas o antes de dormir puede tener un impacto positivo.
  • Colaborar con los profesores: cuando padres y docentes trabajan en conjunto, es más fácil crear un ambiente en el que la tecnología sume, en lugar de distraer.
  • Utilizar herramientas de control parental: soluciones como mSpy pueden ser realmente útiles. Esta app permite a los padres saber qué hacen sus hijos con el teléfono durante las clases. Entre sus funciones más destacadas están el seguimiento por GPS, el monitoreo de mensajes y llamadas, y el control de las aplicaciones o sitios web que visitan. Además, puedes ver cómo funciona con una versión demo disponible en su sitio web.

Conclusión

No hay una sola respuesta sobre el uso de teléfonos en la escuela. Depende de muchas cosas. Lo importante es encontrar ese punto medio donde la tecnología ayude, pero sin quitarle espacio al aprendizaje, ni afectar el bienestar de los chicos.

Tampoco se trata de estar a favor o en contra, sino de saber cómo usarla bien. Y para eso, hace falta que todos estén en la misma página. Padres, docentes, estudiantes. Si hay comunicación y se ponen reglas claras, es mucho más fácil que el uso del celular sea algo positivo en vez de un problema más.

Para las familias que no siempre pueden estar al tanto, herramientas como mSpy ayudan a acompañar en todo momento.

Compartí esta noticia !

Categorías

Solverwp- WordPress Theme and Plugin