La Reserva Federal recorta tasas nuevamente: impacto global y las claves para la economía argentina
El banco central de los Estados Unidos anunció una reducción de un cuarto de punto en la tasa de interés de referencia, llevándola al rango del 4,25% al 4,50% anual. Este es el tercer recorte consecutivo desde septiembre y marca la última baja del año. Sin embargo, las expectativas para 2025 apuntan a un escenario más conservador, según las declaraciones del presidente de la Fed, Jerome Powell.
En conferencia de prensa, Powell señaló que el organismo adoptará un enfoque más prudente para futuras modificaciones en la política monetaria. “Con la acción de hoy, hemos reducido nuestra tasa en un punto porcentual completo desde su máximo y nuestra postura de política ahora es significativamente menos restrictiva. Por lo tanto, podemos ser más cautelosos al considerar nuevos ajustes”, afirmó el titular del banco central.
Tras el anuncio, Wall Street sufrió una caída generalizada del 2%, mientras que el dólar se fortaleció frente a otras monedas globales, reflejando las tensiones de los mercados ante la posibilidad de que los recortes en las tasas sean más espaciados en los próximos años.
¿Qué implica esta decisión para la economía argentina?
La política monetaria de la Fed tiene un impacto significativo a nivel global, y la Argentina no es la excepción. Un costo del dinero más bajo fomenta el acceso al crédito y dinamiza la actividad económica en los Estados Unidos, lo que podría favorecer un incremento en la demanda internacional de bienes y servicios. Para Argentina, esto se traduce en una oportunidad para apuntalar sus exportaciones, especialmente de materias primas, clave para la generación de divisas.
Sin embargo, la eventual llegada de Donald Trump a la presidencia en 2025 introduce incertidumbre. Su agenda económica, basada en un proteccionismo agresivo con aranceles de hasta el 10% para las importaciones y restricciones a la migración, podría acelerar la inflación en Estados Unidos y limitar la capacidad de la Fed para mantener su política de tasas bajas. Además, el fortalecimiento del dólar ante este escenario podría ejercer presión sobre los mercados emergentes, incluido el argentino.
El economista Amílcar Collante destacó en sus redes sociales: “La baja de tasas en EE.UU. representa una buena noticia en un contexto global que aún es incierto. No obstante, la evolución de la política fiscal y comercial norteamericana será determinante en el impacto real para economías como la argentina”.
Un balance ambiguo
En el corto plazo, la noticia beneficia a la economía argentina, especialmente en un momento en que enfrenta desafíos externos como la caída del real brasileño, que alcanzó un mínimo histórico de 6,20 reales por dólar, y la baja en el precio de la soja, cuyo valor descendió a USD 351 por tonelada, su punto más bajo desde 2020.
Gustavo Ber, economista de referencia, explicó que “los activos locales están aprovechando este contexto externo para un respiro en su tendencia alcista, aunque es difícil prever su sostenibilidad debido a la volatilidad global y las apuestas especulativas de los inversores”.
De cara a 2025, las señales de un posible “aterrizaje suave” en la economía estadounidense son alentadoras, aunque las tensiones políticas y fiscales podrían modificar ese horizonte. Johanna Kyrklund, jefa de inversiones en Schroders, advirtió: “La inflación sigue siendo un desafío, y el mercado está evaluando con cautela los posibles movimientos de la Fed en los próximos dos años”.
Mercado Libre sumó la posibilidad de realizar compras internacionales en su plataforma de e-commerce. Desde diciembre, los usuarios de Argentina podrán acceder a millones de productos de vendedores de Estados Unidos con envíos gratuitos directo a domicilio. Esta nueva propuesta, amplía la variedad de nuestro catálogo y facilita el acceso a productos internacionales de forma simple, en pesos y con envío gratis.
“Estamos muy contentos de poder mejorar la experiencia de nuestros usuarios con la posibilidad de hacer compras internacionales y acercarles una mayor variedad de productos para encontrar aquello que están buscando”, dijo Adrián Ecker, Country Manager de Argentina en Mercado Libre. “Este es el inicio de una propuesta que esperamos seguir mejorando y haciendo crecer a lo largo del 2025.”, concluyó.
En esta primera etapa, la compañía habilitó la posibilidad para que vendedores que cuenten con operación en Estados Unidos publiquen sus productos. Las principales categorías que contarán con mayor variedad serán tecnología, moda, belleza, juguetes y calzado, con un catálogo que seguirá creciendo de manera sostenida con el correr de las próximas semanas.
Impulsada por el nuevo paquete de normas que simplifica el comercio internacional, la iniciativa permitirá ampliar y mejorar la oferta de productos para los usuarios argentinos.
Cómo hacer compras internacionales en Mercado Libre
Cualquier persona podrá realizar compras internacionales cumpliendo con los requisitos de la norma vigente: los usuarios deberán contar con Clave Fiscal nivel 2, podrán comprar hasta 3 unidades de la misma especie y tendrán la posibilidad de realizar hasta 5 envíos internacionales por año, con un valor máximo de hasta USD 3.000 cada uno y que no superen los 50 kilogramos.
Los productos disponibles están identificados en la publicación como “Compra Internacional”. Los usuarios pueden encontrar los productos usando un filtro para buscar productos únicamente de esta categoría o acceder directamente una sección especial en la plataforma.
El pago de los productos se realiza en pesos y los compradores deberán pagar el IVA y los impuestos internos en caso de que corresponda, los cuales figuran discriminados al momento de hacer el “checkout” de la compra. Solamente se pagarán tributos de importación cuando el valor del o los productos supere los US$400 por compra o se exceda el límite de 5 envíos internacionales por persona por año.
Como en todas las compras de la plataforma, los usuarios podrían ir haciendo seguimiento del estado de la entrega hasta que llegue a su domicilio. Para más información sobre compras internacionales por Mercado Libre visita el siguiente Link.
BBC Mundo – El lunes por la mañana, durante su primera conferencia de prensa desde que en noviembre ganó las elecciones presidenciales en Estados Unidos, Donald Trump pareció deleitarse con la amplitud de su apoyo.
“Durante el primer mandato, todos me atacaban. En este mandato, todos quieren ser mis amigos”, dijo.
Su expresión podría haber sido una exageración típica de Trump, pero el contraste entre la forma en que comenzó -y terminó- su primer mandato presidencial y la transición actual a su segundo mandato, ocho años después, es dramático.
En las últimas semanas, muchos de los antiguos críticos y adversarios del presidente electo han hecho gestos de acercamiento.
Jeff Bezos, de Amazon; Mark Zuckerberg, de Meta; y Sam Altman, de OpenAI, han prometido donaciones millonarias para las celebraciones por la toma de posesión de Trump prevista para el 20 de enero.
El director ejecutivo de TikTok, Shou Zi Chew, se reunió el lunes con Trump en Mar-a-Lago, su propiedad en Florida.
Durante su primer mandato, Trump intentó prohibir el funcionamiento en EE.UU. de esa empresa de redes sociales de propiedad china, que los conservadores de la época criticaron como un riesgo para la seguridad nacional.
El presidente electo ahora se opone a un esfuerzo actual para prohibir la plataforma, esta vez por parte del gobierno del presidente Joe Biden, en parte porque el veto podría ayudar a Facebook, empresa a la que Trump ha acusado de contribuir a su derrota electoral de 2020.
Está previsto que la prohibición entre en vigor antes de que el nuevo mandatario se instale en la Casa Blanca.
Otros también han viajado a Florida o planean hacerlo.
La víspera del Día de Acción de Gracias, Zuckerberg, cuyo Facebook vetó a Trump tras el asalto al Capitolio de 2021, viajó al club privado del presidente electo en Florida para cenar.
El director de Google, Sundar Pichai, también dijo que planea una reunión formal con el presidente electo.
Y cuando Trump apareció la semana pasada en la Bolsa de Valores de Nueva York para hacer sonar la campana de apertura de sesión y celebrar que fue elegido como “persona del año” de la revista Time, los altos ejecutivos de las principales corporaciones estadounidenses se reunieron para mirar.
“Esto marca un momento de gran promesa para nuestra nación”, publicó en X Marc Benioff, director de Salesforce y propietario de Time.
“Esperamos trabajar juntos para promover el éxito y la prosperidad de Estados Unidos para todos”.
Pie de foto,Mark Zuckerberg viajó al club privado de Trump en Florida para cenar.
Medios y políticos
La actitud cada vez más abierta y receptiva hacia Trump no se limita únicamente a los directivos de grandes empresas. También en los medios de comunicación se ha producido un cambio.
Joe Scarborough y Mika Brzezinski, presentadores del programa televisivo de la cadena MSNBC Morning Joe, visitaron Mar-a-Lago para reunirse con Trump el mes pasado.
“Es hora de hacer algo diferente, y eso comienza no solo hablando de Donald Trump, sino hablando con él”, dijo Brzezinski.
Y el sábado, ABC News –que es propiedad de la Corporación Disney– anunció que le pagará a Trump US$15 millones y honorarios legales para resolver una demanda por difamación relacionada con los comentarios hechos en marzo por el presentador de noticias matutinas George Stephanopoulos.
Los casos de difamación contra los medios de comunicación requieren probar malicia o un desprecio temerario por la verdad, y otras organizaciones de noticias han luchado con éxito contra demandas anteriores de Trump.
Sin embargo, con el pronto regreso de Trump al poder –y las amenazas del presidente electo el lunes de presentar demandas contra CBS, el Des Moines Register y la fundación del Premio Pulitzer– parece que ABC y Disney hicieron otro cálculo: una batalla legal prolongada con el presidente electo sería intragable.
Pie de foto,Mika Brzezinski: “Es hora de hacer algo diferente y eso comienza no solo hablando de Donald Trump, sino hablando con él”.
En los pasillos del poder en Washington, parece estar en juego una dinámica similar.
Los senadores republicanos que parecían recelosos de confirmar a algunos de los nombramientos políticos más controvertidos de Trump -como el del presentador de Fox News Pete Hegseth para secretario de Defensa- están pasando por el aro, ya que enfrentan una presión cada vez mayor no solo de Trump sino de sus partidarios, que advierten de consecuencias nefastas para quienes no cooperen.
Incluso algunos demócratas están tratando de acercarse al gobierno entrante de Trump. El senador por Pensilvania John Fetterman dijo que consideraría respaldar a Hegseth y ha expresado su apoyo a algunas de las nominaciones de Trump.
Otros críticos de Trump en el Congreso están adoptando un enfoque pragmático.
El domingo, el senador independiente por Vermont Bernie Sanders sugirió que estaría dispuesto a apoyar a Robert F. Kennedy Jr. -quien es conocido por sus cuestionamientos a las vacunas- como secretario de Salud de Trump, diciendo que comparte las preocupaciones sobre los efectos de los alimentos procesados en la salud.
Una resistencia menos perceptible
Pie de foto,En 2017, al día siguiente de la toma de posesión de Trump hubo manifestaciones multitudinarias de rechazo en distintas partes de EE.UU.
Hace ocho años, la historia era diferente.
Los demócratas prometían una resistencia generalizada al presidente recién elegido.
Al día siguiente de su toma de posesión, millones de personas salieron a las calles en protesta.
Los oponentes de Trump se atrincheraron y lucharon por cada centímetro de terreno político: bloquearon con éxito los intentos conservadores de revocar las reformas de salud respaldadas por los demócratas y de gastar decenas de miles de millones de dólares en un muro fronterizo entre EE.UU. y México, y combatieron los cambios en la ley de inmigración en los tribunales.
Después de que el mandato presidencial de Trump terminara en controversia y caos cuatro años después, con sus partidarios atacando el Capitolio de Estados Unidos, docenas de poderosas corporaciones estadounidenses, incluidas American Express, Microsoft, Nike y Walgreens, cortaron vínculos con Trump, así como con los republicanos que desafiaron los resultados de las elecciones de 2020. Muchos en el propio partido de Trump denunciaron al expresidente.
Esta vez, es difícil percibir tales evidencias de resistencia, al menos por el momento.
El senador republicano por Kentucky Mitch McConnell, quien como líder de la mayoría del Senado criticó duramente a Trump en 2021 pero se opuso a su condena por impeachment, ha estado ofreciendo severas advertencias sobre los peligros de una política exterior de “Estados Unidos primero”.
Sin embargo, McConnell, de 82 años, renunció a su puesto de liderazgo en el Senado a principios de este año y es poco probable que busque la reelección en 2026. Es poco lo que Trump o sus partidarios pueden hacer para amenazarlo en este momento.
Pie de foto,El senador republicano por Kentucky Mitch McConnell criticó duramente a Trump en 2021, aunque se opuso al impeachment.
Mientras tanto, más de una docena de demócratas del Congreso han dicho que no asistirán a la ceremonia de investidura de Trump el 20 de enero.
“No creo que sea momento de celebrar. Creo que si tuviéramos un republicano tradicional, con quien tuviera desacuerdos, entonces lo más probable es que yo estuviera allí”, dijo la congresista de Texas Jasmine Crockett.
Pero aunque algunos demócratas pueden quedarse en casa, la celebración de Trump y sus partidarios está en pleno apogeo y, a la luz de sus comentarios del lunes, el presidente electo parece saberlo.
Sin embargo, una vez que Trump asuma el cargo y comience a intentar implementar su agenda de deportaciones masivas y aranceles comerciales, podría surgir oposición, tanto de los demócratas que buscan oportunidades políticas como de los intereses comerciales afectados negativamente.
Entonces, la lucha que Trump recuerda de su primer mandato podría resurgir rápidamente.
El Embajador de Rusia en Argentina, Dmitry Feoktistov, habló tras el planteo de Estados Unidos de “que Rusia intenta desestabilizar a Argentina”
Hemos prestado la atención al material tendencioso de Infobae publicado el 13 de septiembre, que difunde las declaraciones de los funcionarios del Departamento de Estado de los EE.UU. quienes acusaron al canal de televisión RT y a nuestro país de intentos para “desestabilizar” al Gobierno de Javier Milei. No es sorprendente que no se han proporcionado evidencias para certificar dichas insinuaciones; de hecho, las mismas simplemente no existen.
Rusia nunca interfiere en los asuntos de otros Estados. Nos unen con Argentina las relaciones de amistad y entendimiento mutuo probadas por casi 140 años del tiempo. Las mismas tienen la naturaleza de largo plazo y no están sometidas a cambios políticos. Consideramos las acusaciones infundadas de Washington como un intento malicioso de abrir brecha en los lazos entre nuestros países y pueblos.
Es bien conocido que los Estados Unidos están acostumbrados a mirar hacia América Latina a través del prisma de la “Doctrina Monroe”, que define a esta región como una zona exclusiva de sus propios intereses. Entendemos que no es fácil eliminar los hábitos neocoloniales del “gran hermano”. Además del deseo obsesivo de monopolizar el espacio de información global, impidiendo el paso de puntos de vista alternativos. Sin embargo, los procesos mundiales objetivos asociados con la construcción de una multipolaridad sobre la base de la igualdad soberana de los Estados claramente demuestran que tales intentos fracasarán.
El presidente estadounidense puso fin a semana de presiones e incertidumbre en la tienda demócrata al anunciar su renuncia a la candidatura, pero ahora abre una nueva fase inédita en la historia política del país. La vicepresidenta asoma como la sucesora natural a la nominación, pero antes deberá hacerse con el apoyo de las bases
La vicepresidenta Kamala Harris cuenta con el apoyo del presidente Joe Biden para convertirse en la próxima candidata presidencial demócrata, un respaldo que la convertiría en la primera mujer negra y la primera estadounidense de origen asiático en encabezar la candidatura de un gran partido político.
“Me siento honrada de contar con el apoyo del presidente y mi intención es ganar esta nominación”, escribió en un comunicado.
El histórico respaldo ocurrió después de que Biden anunciara este domingo que abandona la carrera tras semanas de desorden en el seno del Partido Demócrata. El desastroso debate del presidente puso en duda su capacidad para ganar un segundo mandato y gobernar otros cuatro años.
“Mis compañeros demócratas, he decidido no aceptar la nominación y centrar todas mis energías en mis deberes como presidente durante el resto de mi mandato. Mi primera decisión como candidato del partido en 2020 fue elegir a Kamala Harris como mi vicepresidenta. Y ha sido la mejor decisión que he tomado. Hoy quiero ofrecer mi pleno apoyo y respaldo a Kamala para que sea la candidata”, dijo Biden.
Sin embargo, a pesar del respaldo del presidente, sigue sin estar claro si Harris se convertirá en la candidata, o qué proceso seguiría el Partido Demócrata para seleccionar una alternativa. Mientras que los aliados de Harris han tratado de asegurar su camino hacia la nominación, algunos demócratas se han abstenido de apoyarla o han pedido explícitamente un proceso de nominación abierto.
El presidente del Comité Nacional Demócrata, Jaime Harrison, dijo en un comunicado que en los próximos días el partido “emprenderá un proceso transparente y ordenado para avanzar como un Partido Demócrata unido con un candidato que pueda derrotar a Donald Trump en noviembre”.
Desde el punto de vista logístico, Harris es la sucesora natural de Biden. Heredaría la enorme operación política de la campaña de Biden y sus fondos. Además, las últimas encuestas la sitúan mejor frente al candidato republicano, el expresidente Donald Trump, que frente a Biden y otros posibles aspirantes demócratas.
En caso de que se intente pasar por alto a Harris en favor de demócratas con posibilidades de presentarse en 2028, podría haber reacciones de los partidarios de la vicepresidenta y de destacados demócratas negros. Pero Harris también ha experimentado una especie de renacimiento dentro de su partido, ya que los demócratas la colmaron de elogios en los días posteriores al debate.
A lo largo de su vicepresidencia, Harris ha luchado por definirse a sí misma mientras hacía malabarismos con una cartera de asuntos que incluye temas difíciles como el derecho al voto y la contención de la oleada de inmigrantes procedentes de Centroamérica. En el primer caso, fracasó en el Congreso un intento de reforzar la Ley del Derecho al Voto. En cuanto a la migración, Harris fue criticada por la derecha por no pasar suficiente tiempo en la frontera y por la izquierda por decir a los migrantes en un discurso: “No vengan”.
Todavía el año pasado, a algunos demócratas les preocupaba que las opiniones negativas sobre Harris pudieran perjudicar a la candidatura, lo que llevó a destacados demócratas a instar al partido a dejar de menoscabarla.
Pero en las semanas transcurridas desde la actuación de Biden en el debate de junio, Harris se acomodó, convirtiéndose en una sustituta clave para la campaña de reelección de Biden en materia de salud reproductiva, como dijo la campaña, la amenaza que Trump representa para la democracia.
Los aliados de Harris argumentan que gran parte de las críticas son el resultado del racismo y el sexismo contra la primera mujer de color del país en un cargo de este tipo. Ahora, dicen, el país ve en Harris lo que sus aliados han visto durante años.
LaTosha Brown, cofundadora de Black Voters Matter, un grupo progresista que trabaja para aumentar la participación de los votantes negros, dijo: “A menudo no se ve a las mujeres negras hasta que se las necesita. La hemos visto constantemente reprendida, marginada, cuestionada. Creo que el cambio se debe a que hay una necesidad”.
El ascenso de Harris
Harris, hija de activistas políticos de Berkeley e inmigrantes de la India y Jamaica, creció en Oakland y desarrolló gran parte de su carrera política en la zona de la bahía de California. Tras licenciarse en Derecho por la Facultad de Derecho Hastings de la Universidad de California, fue ayudante del fiscal del condado de Alameda. Más tarde trabajó en las fiscalías del distrito y de la ciudad de San Francisco.
En 2003 fue elegida fiscal del distrito de San Francisco. Siete años más tarde, fue elegida fiscal general de California, siendo la primera mujer, la primera negra y la primera estadounidense de origen asiático en ocupar ese cargo.
El historial de Harris en la aplicación de la ley se convertiría más tarde tanto en una ventaja como en un lastre para sus campañas políticas al Senado y a la Casa Blanca. Una de sus políticas más controvertidas fue el programa de absentismo escolar que propugnó, que permitía acusar a los padres de delitos menores si sus hijos faltaban demasiados días a la escuela. Harris dijo más tarde que lamentaba las «consecuencias imprevistas» del programa.
En 2016, Harris ganó su candidatura para suceder a la senadora saliente de California Barbara Boxer, convirtiéndose en la segunda mujer negra en ocupar un escaño en el Senado de Estados Unidos.
Como senadora, Harris era conocida por su estilo de interrogatorio fiscal durante las audiencias con funcionarios y nominados de la administración Trump, incluido el fiscal general Jeff Sessions y el futuro juez del Tribunal Supremo Brett Kavanaugh.
Tres años después, en enero de 2019, se presentó a las primarias presidenciales demócratas. Desde el principio, Harris reconoció la naturaleza histórica de su campaña: lanzó su candidatura en el feriado federal que marca el cumpleaños de Martin Luther King Jr. y celebró una conferencia de prensa en la Universidad Howard, la universidad históricamente negra de la que se graduó en 1986.
Harris era una de las más de una docena de demócratas, incluido Biden, que aspiraban a la nominación del partido para 2020. Uno de los peores momentos de Biden en el debate de ese ciclo se produjo cuando Harris le reprochó su oposición en la década de 1970 al transporte de estudiantes en autobús por orden judicial para eliminar la segregación en las escuelas. La indirecta de Harris, que era íntima amiga de Beau, el hijo de Biden, antes de su muerte en 2015, sorprendió a Biden y enfureció a algunos de sus aliados.
Tras su abandono, Harris se convirtió en una destacada sustituta de Biden antes de ser nombrada su candidata a la vicepresidencia en agosto de 2020.
“He decidido que Kamala Harris es la mejor persona para ayudarme a llevar esta lucha a Trump y Mike Pence y luego a liderar esta nación a partir de enero de 2021”, dijo Biden a sus partidarios en un correo electrónico.
Cómo será el proceso de reemplazo de Biden como candidato de los demácratas
El anuncio del presidente de los Estados Unidos, Joe Biden, de no competir por la reelección contra Donald Trump abrió un proceso de sustitución de candidato dentro del partido demócrata.
Ahora, con Biden fuera, comienza una nueva selección de candidato para medirse contra los republicanos.
El presidente Biden otorgó su apoyo a la vicepresidenta Kamala Harris, que podría inclinar la balanza para que finalmente sea la elegida.
El partido Demócrata debe celebrar una reunión de su convención en agosto próximo y en ese marco de definirá al elegido.
Si Biden hubiera continuado más allá de esa convención, el proceso sería más engorroso, pero como se bajó antes, alcanza para que su sucesor sea escogido el mes próximo.
En ese comité, el actual presidente norteamericano controla 3.908 de los 3.939 delegados, aunque también podría darles libertad de acción.