El canciller boliviano, Rogelio Mayta, realizó una grave denuncia contra el ex presidente. “Macri brindó armas letales para la represión a la población”, dijo.
El canciller de Bolivia Rogelio Mayta realizó una grave denuncia contra el ex presidente Mauricio Macri. “Hemos tenido acceso a un documento que pone en evidencia que el gobierno de Macri en Argentina aportó con material para que se pueda reprimir la protesta social y consolidar el gobierno de facto de Añez”, afirmó el diplomático ante los medios de prensa.
El ministro de Relaciones Exteriores aseguró que Macri aportó equipamiento con material letal que se utilizó para reprimir la protesta social y consolidar el golpe de estado en un intercambio que incluyó una carta de agradecimiento enviada por el entonces comandante general de la Fuerza Aérea boliviana, Jorge Gonzalo Terceros Lara, donde le agradece al embajador argentino de Macri “la colaboración prestada” en el marco del respaldo internacional “debido a la situación conflictiva que vive Bolivia”.
Mayta detalló que el material bélico fue recibido el 13 de noviembre de 2019. Dos días después se produjo la masacre de Sacaba y el 19 la represión militar en Senkata. En ambos casos, integrantes de las fuerzas armadas y de seguridad dispararon indiscriminadamente contra manifestantes , dejando un total de 27 muertos y cientos de personas heridas, hecho que fue condenado por la ONU y organizaciones internacionales de Derechos Humanos.
El ex presidente de Bolivia Evo Morales arribó este jueves a la Argentina como “asilado” y realizará las presentaciones formales ante el Gobierno para adquirir la condición de “refugiado”, aunque la Casa Rosada le pedirá “el compromiso de no hacer declaraciones políticas”.
El ex mandatario aterrizó en suelo argentino en horas del mediodía acompañado por algunos dirigentes que formaron parte de su Gobierno: su vicepresidente, Álvaro García Linera; su canciller, Diego Pary; su ministra de Salud, Gabriela Montaño; y el exembajador ante la Organización de Estados Americanos (OEA), José Alberto “Gringo” Gonzales.
Los dirigentes del MAS firmaron la documentación para solicitar la condición de refugiados y se trasladaron a la Ciudad de Buenos Aires a bordo de vehículos de la Cancillería, custodiados por la Policía Federal y la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA).
“Hace un mes llegué a México, país hermano que nos salvó la vida, estaba triste y destrozado. Ahora arribé a Argentina, para seguir luchando por los más humildes y para unir a la Patria Grande, estoy fuerte y animado. Agradezco a México y Argentina por todo su apoyo y solidaridad”, sostuvo el exjefe del Estado Plurinacional de Bolivia.
Al respecto, el ministro de Relaciones Exteriores y Culto, Felipe Solá, indicó que Morales “viene para quedarse en la Argentina, porque entra en condición de asilado y después pasará a tener la de refugiado”.
En declaraciones a TN, el funcionario nacional señaló que firmó en la noche del pasado miércoles los trámites para aceptarlo como asilado y precisó que el boliviano solicitó su declaración como refugiado.
“El Ministerio del Interior le concederá en pocas horas la condición de refugiado, que está normada. El reglamento exige una serie de pautas y queremos de Evo Morales el compromiso de no hacer declaraciones políticas en la Argentina”, detalló.
Y agregó: “Es más que nada una convención política. El grado de libertad que pueda tener es una cosa y el grado de compromiso político es otro. Es una condición que le pedimos, pero después voy a poder decir si queda por escrito o no”.
A la vez, el jefe de la diplomacia argentina señaló que “no está previsto” un encuentro entre Morales y el presidente Alberto Fernández para este jueves, aunque no descartó la posibilidad de que haya “un llamado telefónico”.
El comunicado del Gobierno nacional:
El Ministerio de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto otorgó asilo al ex presidente de Bolivia, Evo Morales Ayma, y a cuatro ex miembros de su gobierno.
El ex presidente arribó hoy al país junto a su ex ministra Lilli Gabriela Montaño Viaña. Los asilados pasarán al estatus definitivo de refugiado, trámite que se realiza estando en territorio argentino ante la Comisión Nacional para los Refugiados (CONARE).
La CONARE, que funciona bajo la órbita del Ministerio del Interior, está integrada por la Dirección Nacional de Migraciones, Ministerio de Relaciones Exteriores, Ministerio de Derechos Humanos y Justicia, Ministerio de Desarrollo Social y el Instituto contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo.
Una vez que se complete el trámite, el Ministerio del Interior será el encargado de velar por el cumplimiento de las condiciones del estatus de refugiado de los ex funcionarios bolivianos. Tanto Morales Ayma como Montaño Viaña firmaron una petición correspondiente al llegar al aeropuerto de Ezeiza.
La política de reimplantación al como sea, del patio trasero de EEUU, hoy con el asociado menor de la UE, o más precisamente de las Potencias Atlantistas y del mega poder financiero especulativo globalizador mundial, da sobradas muestras de estar aplicándose sistemáticamente y sin eufemismos ni medias tintas. Los ataques a los gobiernos de orientación nacional y popular, y en particular a los que sostienen o sostuvieron la coherente visión geopolítica de la Patria Grande, se siguen perpetrando con una sistematización que demuestra no detenerse ante nada, desembozadamente. Ya el golpe de Estado de 2009, contra Manuel Zelaya en Honduras, mostró la vigencia del viejo modelo de utilización de las fuerzas armadas del país, como tropas de ocupación y de agresión contra su propio pueblo y su gobierno; metodología recurrente en el siglo XX, junto con las invasiones lisas y llanas, como las que padecieron las pequeñas naciones de Centroamérica y el Caribe. Si bien en el caso venezolano, la invasión por parte de EEUU, con o sin otras tropas subordinadas provenientes de algunos países de nuestra región, se mostró como la alternativa de máxima que parecieron estar dispuestos a utilizar (y que hasta ahora no sucedió seguramente por el alto grado de entrenamiento, buen equipamiento y concientización nacional que está demostrando la Fuerza Armada Bolivariana, que además cuenta con el explicito respaldo de Rusia como fuerte reaseguro); muchos analistas supusieron que las guerras híbridas (como la que sigue en perpetración contra Venezuela), o las otras agresiones del tipo “lawfare” (guerras judiciales con respaldos mediáticos, de operadores encubiertos y/o “mano de obra desocupada” de algunos “servicios” y los avales de las oligarquías siempre apátridas), o eventualmente los aprietes financieros y políticos, o los golpes de tipo palaciego previa violencia o acciones de zapa (como contra Lugo) serían los formatos vigentes, excluyendo las tradicionales asonadas militares salpimentadas con parafernalia pseudo nacionalista. Aquellas insurrecciones, por lo general cruentas, tenían la excusa perfecta, de impedir el avance del comunismo, que era la muletilla recurrente, que hoy ya es un anacronismo total; aunque muchos retirados de Argentina sigan “alertas contra los que quieren imponernos un trapo rojo como bandera”, tal el grado de alienación y/o vetustismo conceptual que los envuelven. Los lamentables sucesos de Bolivia, demuestran la renovada vigencia de los alzamientos armados de uniformados (en ese caso policía y ejército), para perpetrar golpes de Estado fogoneados por oligarquías locales, con respaldo de evangélicos y sectores ultra conservadores del catolicismo; ahora con el inmediato y explícito apoyo de EEUU, por medio de su presidente. Claramente, esos poderes transnacionales siguen con su objetivo de desguazar totalmente a Argentina, para con ello no solo disponer de nuestro territorio y riquezas, sino también impedir la necesaria constitución del bloque de poder de la Patria Grande. Más allá de como termine el tema en Bolivia, lo que se puede avizorar es que un formato similar, o con varias similitudes, es muy posible que esté incubándose en Argentina, de acuerdo a la sumatoria de indicios señalados seguidamente. Con bases de sustentación algo diferentes, las oligarquías de Bolivia y Argentina, son de vieja data; siendo ambas fuertemente excluyentes de los sectores populares, además de clasistas acentuadas, racistas, y gustosamente subordinadas a los poderes imperiales de turno. La soberanía y el desarrollo nacional no les importan, solo cuidan sus abusivos privilegios. Los medios de difusión dominantes en ambos países, son funcionales o directamente manejados por los poderes oligárquicos e imperiales, salvo contadas excepciones en Argentina, y si las hay en Bolivia. Las carencias conceptuales o directamente mediocridades acentuadas, de los sectores empresariales, que no asumen sus roles de burguesías progresistas y favorables a un sano proteccionismo nacional, para en cambio aceptar e impulsar dogmatismos e ideología neoliberal –claramente en perjuicio propio y del país-, son muy marcadas en Argentina (salvo honrosas excepciones), y seguramente la realidad es similar o peor en la hermana Bolivia. Sus adhesiones al “libre comercio” y otras falacias neoliberales, son pruebas de sus limitaciones de enfoques, operando contra sus propios intereses y los de la nación toda. Son marcadamente favorables a gobiernos de esa conformación ideológica, y reciben alborozados a los golpes de Estado que voltean a gobiernos populares y nacionales, con los cuales esos mismos empresarios se ven beneficiados; pero el cerrado dogmatismo y el odio de clase, suelen enceguecerlos. Hay excepciones, por supuesto. Las fuerzas armadas y de seguridad, llevan largas décadas de cerrada colonización cultural, con la doctrina de la seguridad nacional –una aberración y anacronismo total- como basamento de sus cerrados dogmatismos cargados de prejuicios antinacionales y antipopulares; convenientemente “adornados” con mucho himno y bandera, cosa de salvar formalidades y evitar que se razonen las consecuencias reales de sus acciones, de claras subordinaciones a los mandatos imperiales de turno. En Argentina, la mentalidad “procesera” sigue incólume como supuesto conjunto de “verdades absolutas” y por ende incuestionables; por lo que no asumen todo el daño hecho al haber impuesto al apátrida neoliberalismo a punta de bayonetas. Entre los retirados, es mayoritariamente excluyente la ideología dogmática antiperonista, inculcada machaconamente en los institutos de formación militar, y como aberración conceptual (que se niegan a razonar) se consideran “patriotas y liberales”, lo cual es un oxímoron tan burdo como decirse “honestamente mafioso”. Eso sigue inculcándose a uniformados en actividad, con lo cual pasan a ser “material disponible” para cuanto golpe de Estado pseudo patriótico se quiera perpetrar. ¡Urge volver a tener vigente la Doctrina de la Defensa Nacional e inculcar reales Valores Patrióticos (no de opereta) y Nacionales, como fuerte reaseguro en defensa de La Patria! Vinculado con lo anterior, existen fuertes evidencias, que los factores de poder que operan entre los uniformados, mantienen un aceitado sistema de comunicaciones informales, con mensajitos convenientemente edulcorados y precondicionados ideológicamente, para mantener y acentuar los dogmatismos ya inculcados, y eventualmente predisponer a efectuar actos supuestamente “patrióticos” (léase represiones al pueblo como las perpetradas contra manifestantes pacíficos, o directamente consumar nuevos golpes de Estado), subordinados a los dictados anglosajones. Con esa ideología de la dependencia, operan ciertos “referentes”, que siguen dando letra a la tropa, que por desconocimiento de Geopolítica, Historia y Economía, carece de referencias válidas para analizar los aberrantes principios que les transmiten casi sin solución de continuidad desde 1955 y sobre todo desde 1976, predisponiendo potencialmente a nuevos quiebres institucionales, antinacionales y oligarquicos. Los mercenarios de las comunicaciones, ya están instalando ideas que esmerilen la credibilidad del nuevo gobierno pronto a asumir, y es muy posible el accionar muy activo de los servicios cooptados por intereses antinacionales, a los mismos efectos. En todo ello, el accionar de ciertas “progresías” de diversos pelajes, que son funcionales a los mismos intereses antinacionales, siempre terminan sumándose al caos y las acciones disolventes. Los riesgos aparentemente difusos, son muy concretos, y la alocada idea de separar el “país central”, rico, blanco racista, oligárquico y excluyente, cobró estado público, y no debe tomarse como una simple bravuconada. Hace décadas nos quieren desguazar y volver al más elemental subdesarrollo, y esos objetivos no tienen plazos. Por eso denigran de mil modos a gobiernos y sectores políticos que no se subordinan a tan abyectos dictados. Ahora, potenciales golpes de Estado, vuelven a ser una brutal herramienta de sometimiento y destrucción. No se puede ni se debe desconocer esa preocupante amenaza a la propia subsistencia de Argentina, y al ya muy atacado proyecto de constituir la Patria Grande, elemental herramienta en esta época de grandes bloques geopolíticos.
“Vinieron. Ellos tenían la Biblia y nosotros teníamos la tierra. Y nos dijeron: “Cierren los ojos y recen”. Y cuando abrimos los ojos, ellos tenían la tierra y nosotros teníamos la Biblia”, describió con precisión Eduardo Galeano en Las Venas Abiertas de América Latina. La síntesis cobró vida en las últimas horas en Bolivia.
La columna publicada el sábado anterior enumeraba los conflictos de la América Latina convulsionada que hacen difícil pensar en recuperar la idea de una “patria grande” y de trabajo en conjunto entre los países del cono sur.
El golpe de Estado en Bolivia, empeoró el escenario con reminiscencias de lo peor de décadas que parecían enterradas en la memoria: proclamas militares blandiendo la doctrina “occidental y cristiana”, represión y muerte de “subversivos”, que no son otros que los indios cocaleros que habían tenido un poco de dignidad después de 500 años.
La grieta ya no es solo Argentina, sino que se agrandó hasta quienes justifican el golpe de Estado y dejaron salir un doloroso racismo contenido. Se “sorprendieron” por la casa de Evo Morales donde hallaron lujos como una cama y un baño con amenitties, como si esos privilegios solo pudieran ser ostentados por los otros. Se indignaron porque el presidente cocalero salió de un restaurante caro en México, donde está asilado. El propio restaurante aclaró que sólo ocupó una mesa para hablar con los medios que querían entrevistarlo y que apenas había consumido agua y café.
Pero no indignan los muertos. Al menos 18 confirmados, en la feroz represión sobre los seguidores de Evo, ordenada por la presidenta de facto, Jeanine Añez Chavez, quien tiene el respaldo de las Fuerzas Armadas, la Organización de Estados Americanos, Jair Bolsonaro y Donald Trump.
Ese contraste es quizás uno de los grandes triunfos de la batalla cultural que se dirime en estos momentos en todo el continente. Alimentar la grieta hasta el paroxismo. Rara paradoja: entre que quienes más justificaron el golpe en Bolivia -como el canciller Jorge Faurie y buena parte de Cambiemos-, están los que al mismo tiempo forzaron la idea de que si perdían las elecciones, la democracia se ponía en riesgo.
El secretario general de la OEA, Luis Almagro, llevó esa paradoja a otro nivel. Acusa de “tiranos” y “dictadores” a quienes lideran países poco alineados, pero no dijo ni una sola palabra de la sanguinaria cacería de bolivianos. Oh casualidad, de la revuelta popular en Chile, tampoco.
Pero los presidentes de la región no estuvieron mejores. Bolsonaro celebró el gran día de la caída de Evo. El argentino, Mauricio Macri, eludió condenar el golpe, aunque no reconoció a la “presidenta” y el canciller Jorge Faurie hizo malabares para justificar la indiferencia, aunque en Cambiemos hubo posiciones encontradas.
Ante la desaparición de organismos supranacionales, Alberto Fernández, sin el cargo formal, asumió un liderazgo diplomático que lo posiciona de cara al futuro, pero anticipa posiciones estratégicas, con una retórica enfrentada al rol de Estados Unidos, aunque al mismo tiempo se necesita de las buenas migas con Donald Trump para renegociar los vencimientos de deuda.
Es que, más allá del escenario regional, Fernández debe ocuparse anticipadamente de la realidad económica argentina. La parálisis es inédita y la herencia será pesada. El gobierno de Macri se despide con el nivel más bajo de uso de la capacidad instalada en las industrias desde 2002, cuando el país salía del infierno tras el estallido de la Convertibilidad y la huida de Fernando De la Rúa. La inflación acumulará por segundo año consecutivo un promedio de 50 por ciento. Suponiendo un aumento de precios del tres por ciento en los últimos dos meses del año, la inflación será superior a la de 2018, que marcó 47,6 por ciento, por lo que 2019 marcará un récord apenas superado por 1991, en plena hiperinflación. El aumento del 5 por ciento de los combustibles echará más nafta al fuego y se anticipa otro incremento en diciembre, a pocos días de la partida presidencial.
Las proyecciones hablan de una inflación de 3,6% en noviembre, acumulando 47,6% en los primeros once meses del 2019. · Ecolatina prevé que la inflación alcance 53% en 2019, siendo así la más alta desde 1991.
A eso, sumarle desempleo en alza y una pobreza que cerrará el año alcanzando al 40 por ciento de la población.
Le vino bien al Gobierno de Macri la crisis regional. Se habló menos de la herencia y de la crisis económica y puede descansar y darse el lujo de ir a jugar al golf con amigos, mientras que convoca a una marcha de despedida con sus votantes. El Presidente en retirada parece haberle tomado el gusto a la política que tanto supo denostar. No quiere ceder el liderazgo de Cambiemos a manos de sus lugartenientes y planifica ser el líder de una oposición “constructiva”, según prometió el senador misionero Humberto Schiavoni.
Entre las urgencias aparecen el hambre y Fernández diseñó un consejo para diseñar un plan, que incluye a variopintas personalidades, desde Estela de Carlotto a Marcelo Tinelli y la cocinera Narda Lepes. “Esta va a ser la epopeya de todos los argentinos”, definió Fernández. El plan tiene varias partes: una está vinculada a la canasta básica de alimentos y otra a los problemas de malnutrición. Allí Misiones tiene mucho para aportar. El plan Hambre Cero es un ejemplo de cómo se puede combatir la desnutrición, con una acción directa y focalizada del Estado. El Gobierno logró recuperar a unos diez mil chicos que estaban en la franja más vulnerable. En el sector privado también hay elementos que pueden ser utilizados. “Hace años que hablamos del hambre y propusimos soluciones. Tirar la comida es una tragedia ética”, aseguró Matías Sebely, creador de Comida por un Dólar, proyecto que fue ofrecido a la Nación y se desarrolla en Leandro N Alem.
Misiones seguramente aportará mucho a la gestión del nuevo Presidente. Nombres para algunos cargos, como el de Sergio Lanziani que aparece en el listado de futuros integrantes del gabinete, y políticas directas de la mano de Oscar Herrera Ahuad, quien tiene un contacto permanente con Fernández.
Herrera Ahuad también sabe que el escenario económico y social será complejo en los próximos meses, porque el deterioro no se revertirá mágicamente. El actual vice y el futuro vice, Carlos Arce, trabajan con un amplio equipo para fortalecer la Multilateral de Políticas Sociales, que depende la vicegobernación. La contención social, el acceso a los alimentos, la productividad de las chacras y las ferias francas, tienen un espacio relevante en el esquema de trabajo de Herrera Ahuad.
El futuro gobernador también tuvo un rol saliente en las negociaciones de las últimas horas para destrabar el conflicto tabacalero. Diálogo directo productores, directivas a funcionarios y llamadas a la Nación. Anunció que apenas asuma hará una revisión del sistema de reparto de los fondos tabacaleros para mejorar el flujo de dinero a los productores en momentos en que hay un declive de la recaudación por caída del consumo y, como contraste, la abundancia de marcas falsificadas. La inflación también hace lo suyo, con mayores costos y dinero que no rinde.
En medio de negociaciones, con ánimos exacerbados por parte de algunos dirigentes desbordados, cayó muy mal una llamada de Marcelo Calçada, coordinador nacional del Fondo Especial del Tabaco, quien, al confirmar el giro de 640 millones de pesos -demorados-, disparó contra los funcionarios provinciales en medio de la protesta: “Si tanto se quejan los funcionarios provinciales, que hagan un esfuercito, que laburen toda la noche y que paguen a los productores mañana”. Sabe el funcionario que no es cuestión de laburo. Como Nación insiste en girar el dinero al Banco Nación y no a las cuentas del banco Macro, que es agente oficial de la Provincia, una vez que la plata ingresa a la cuenta nacional, recién se puede girar a la banca local, lo que demora, ineludiblemente, 48 horas por el clearing bancario. Una chicana que no se condice con los ingentes aportes a la gobernabilidad que hizo Misiones durante estos cuatro años. Sin esa gobernabilidad, también de otros mandatarios, la gestión nacional hubiera terminado mucho peor. Fue esa gobernabilidad la que permitió canalizar muchos conflictos latentes.
A diferencia de lo que sucede en la Nación, Herrera Ahuad puede poner en marcha sus propias ideas porque conoce al dedillo el estado de situación. La transición no tiene nada de traumática y el gabinete trabaja en forma coordinada incluso en aquellos casos en los que probablemente no sigan después del 10 de diciembre.
Hasta ahora no hay certezas sobre el gabinete provincial y los nombres que se mencionan como puestos, no tienen confirmación. Solo se saben algunos nombres de los que se van -Educación, Agro-, pero no de quienes los reemplazan. Apenas uno o dos cargos recibieron ya la notificación de sus nuevos roles. Para los que quedan afuera, el mensaje es el mismo: “No importa el lugar, sino las políticas”.
La transición tampoco es problemática en Posadas, donde Joaquín Losada ya se reunió varias veces con Leonardo Stelatto para coordinar el traspaso. El actual alcalde asegura que dejará en caja 180 millones de pesos, suficientes para dos medios aguinaldos y reveló que la masa salarial bajó en proporción al presupuesto. “El peso de la masa salarial cuando asumí era del 98%, hoy es del 74% de los recursos municipales, pese a los aumentos, esto lo logramos con una buena administración”, explicó el intendente con destino incierto por estas horas. Losada cree poder despedirse con el pago de algunas deudas y presentar su balance entre el 6 y 7 de diciembre.
El gobernador Hugo Passalacqua también entró en terreno de despedida de la gestión. Reunió a todos los intendentes en San Ignacio y les agradeció el trabajo en equipo para llevar adelante políticas “cerca de la gente”. “Hubiera sido imposible gobernar estos años sin estos 76 compañeros de trabajo”, definió el mandatario antes de la puesta en marcha de la Emergencia Alimentaria -signo de la crisis de estos últimos años-.
“Si pensamos a la provincia como una embarcación a remos, puedo decir que todos estos años tuvimos 76 remeros espectaculares”, afirmó Passalacqua, visiblemente emocionado.
“La única salida para la crisis y para pacificar Bolivia es celebrar una reunión nacional con todos los actores políticos”, afirmó el ex presidente.
El ex presidente boliviano Evo Morales afirmó que la única salida para la crisis y para pacificar Bolivia es celebrar una reunión nacional con todos los actores políticos, ya sea con o sin mediación internacional.
“La mejor forma de pacificar en este momento es una reunión en la que esté (el opositor Luis Fernando) Camacho, (Carlos) Mesa, Evo, los movimientos sociales, el gobierno de facto”, señaló Morales en entrevista con la cadena CNN en español en la Ciudad de México, en donde está asilado.
En la entrevista, Morales sostuvo que desde su llegada a México, el pasado martes, ha planteado esta reunión convencido de que “con tanta masacre no creo que el pueblo pare”.
Morales aseguró que el movimiento de protesta observado estos días en su país “es hasta sacar a la dictadura y acabar con el golpe de Estado”.
Confirmó que no tiene problema en que haya o no mediación internacional porque desde que llegó a México ha hecho el llamado a un diálogo de alto nivel y “es mejor con mediación, con participación”, informó la agencia de noticias EFE.
El ex presidente de Bolivia, Evo Morales, se comprometió a volver a su patria si el parlamento no confirma su pedido de renuncia, enviado el domingo 10/11. Así lo afirmo en una entrevista a “El Universal”, de México.
“Mi declaración de renuncia se encuentra en la Asamblea (Legislativa) –dijo Morales- y si la Asamblea no la acepta, yo regreso. Ahora siento que soy capaz de pacificar Bolivia”.
Según sus palabras, “no es posible traer la paz con las armas, como tratan de hacerlo ahora. La paz a Bolivia la traerá el diálogo, el diálogo con la participación de la ONU, la iglesia católica y los países mediadores”.
Egor Lidovskoi, director general del Centro Cultural Latinoamericano “Hugo Chávez”, en Moscú, consideró que “Morales tiene la legítima posibilidad de volver como presidente en funciones. Es evidente que la declaración de renuncia que presentó, fue hecha bajo la presión de los militares. No puede tener vigencia sin la aprobación del parlamento y allí la mayoría pertenece al ‘Movimiento al Socialismo’, el partido de Morales. Ahora algo es evidente: comenzó la guerra civil luego de que el nuevo poder, que llegó como resultado de un golpe de estado, comenzara operaciones represivas contra la población indígena. Esto provocó la seria unión y la reacción de respuesta en esa población, que en Bolivia conforma la mayoría. Por eso, pienso que Morales comprende que su retorno puede tranquilizar la situación. En primer lugar a él le preocupa la suerte de los indígenas”.
Por su parte Mijaíl Sheinkman, observador de Radio Sputnik, afirmó que Bolivia, luego de la partida de Evo Morales “ya no se la reconoce. Comenzó su destrucción”.
Sheinkman apuntó que Morales “pudo ser recibido con gusto tanto en Caracas como en La Habana. E incluso en una Argentina que será encabezada por un presidente cuya ideología no le es extraña”.
El analista subrayó que el asilo concedido por México “le permitió, ¿por qué no? Recibir a uno de los críticos más declarados de los Estados Unidos”.
Al parecer, dice Sheinkman, “los golpes de estado en América Latina de vuelta se incorporan al orden de las cosas. Los EE.UU. no ocultan que en relación con esta geografía, ella es su ‘patio trasero’. Así que si alguno no se ha adaptado a esto, debe aguardar a que vengan por él”.
“Morales –continúa- conocía la primera regla, como él la califica, de los imperialistas. Allí donde hay algo valioso pero no hay “su propio hijo de perra”, siempre hay lugar para una revolución de color. Y allí hay petróleo y gas. Todo lo que Evo nacionalizó. Lo que ocurrió es un clásico del género”.
También: “Evo dejó un país al que sacó de la miseria y lo convirtió en un soberano y bastante atractivo sujeto de derecho internacional. Ahora es el caos. Barricadas, merodeadores, fuego. No lo controlan ni el ejército ni la policía, que también exigieron su renuncia en aras a la tranquilidad, traicionándolo en esencia. No hay poder. El parlamento fue evacuado. Los líderes de la protesta tomaron una pausa. Porque por ahora los Estados Unidos no han definido a cuál de ellos poner. Por lo visto, inclusive para ellos todo ocurrió mucho más rápido de lo ensayado.”
Y: “Pero Trump sabe a quién le conviene esto. Dice que al pueblo y a la democracia pero entrega La Paz a los extremistas, junto con Venezuela y Nicaragua. Ustedes serán los siguientes. Comiencen que nosotros los seguiremos. Sueña con conclusiones a largo plazo. Aunque en Bolivia todavía nada está dicho. Morales partió pero prometió volver. El primer indígena pero no el último de los mohicanos. No le encontraron en su casa el hacha de la guerra. Puede que logró ocultarlo. Y puede que se lo haya llevado consigo”.