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En la ciudad y en el campo: dos de cada 10 empleos vienen de la agroindustria 

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“Cuando hablamos de empleo en las cadenas agroindustriales eso abarca trabajadores del campo y de la ciudad: desde antes de que la semilla llegue a la tierra, por ejemplo, ya tiene horas de investigación detrás, se utiliza maquinaria, después se industrializa, en todo el proceso trabajan administrativos, transportistas, comerciantes. Cuando te ponés a pensar, es una rueda enorme, por eso no sorprende que 2 de cada 10 empleos vengan de ahí”, explica Natalia Ariño, economista de FADA.

El dato surge del informe Empleo en las Cadenas Agroindustriales que actualiza FADA (Fundación Agropecuaria para el Desarrollo de Argentina). “3.960.670 de puestos de trabajo los generan las cadenas agroindustriales, podrían ser más puestos todavía”, agrega Nicolle Pisani Claro, economista de FADA, “con 4 cambios claves nuestro país podría generar medio millón de nuevos empleos, lo que es equivalente a un tercio del total de desocupados en Argentina”.Según este informe, en 5 cadenas se generan la mitad de todo el empleo agroindustrial: bovina (12,4%), frutas, verduras y hortalizas (11%), soja (9,6%), trigo (9,5%) y maíz (6,4%). 

“En FADA buscamos traducir los datos en ejemplos de la vida diaria. Justito para el verano, podemos pensar en una torre de panqueques: miles de trabajadores intervinieron. Desde la producción de sus ingredientes: huevo, leche, harina, tomate, lechuga, queso, jamón, etc. Pero también investigadores, mantenimiento y limpieza, comerciantes, administrativos, veterinarios, agrónomos, transportistas… Es realmente amplio”, sostiene Pisani Claro, economista de FADA.

¿Cómo podrían ser más empleos y cómo impactaría?

Según FADA, con 4 claves nuestro país podría generar medio millón de nuevos empleos. Estas claves son: Cero Retenciones, Cero Restricciones, Un dólar y Reglas claras. “Con estas modificaciones se podría aumentar la producción de granos en un 56%, por ejemplo. Pero esto no es hablar sólo de granos, es un movimiento que significa enormes mejorías para las regiones y ciudades”, afirma Pisani Claro

“Los 4 aspectos que marcamos beneficiarían a todos los argentinos. Podemos verlo desde dos grandes aspectos: por un lado, porque va más allá del que trabaja directamente en el agro, muchos de nuestros empleos están relacionados de manera indirecta y por eso lo que ocurre en el agro, nos impacta a todos. Y por otro lado, porque las retenciones provocan que el país produzca menos y esto es: menos actividad económica, menos exportaciones, menos empleo, menos consumo, por ende, menos crecimiento para las familias”, agrega la economista.Las cadenas agroindustriales se caracterizan, entre otras cosas, por ser federales, por realizarse a lo largo y ancho del país, son muy importantes para el desarrollo económico de diferentes partes del país”, explica Ariño.

Justito para el verano: Miles de trabajadores en tu torre de panqueques

A veces sirve poner los números en un ejemplo concreto para tomar dimensión. Pensemos en una comida fresca de verano como una torre de panqueques. Tenemos los huevos de la cadena aviar que emplea a 123 mil trabajadores. Necesitamos harina de la cadena de trigo que moviliza 377 mil puestos. La leche de la cadena láctea con 193 mil empleos. Tomate, lechuga, zanahoria, ingredientes de la cadena de frutas, verduras y hortalizas en la que intervienen 435 mil puestos de trabajo. “Y así podríamos seguir con cada ingrediente. Siempre pensando que en ese proceso también actúan veterinarios, agrónomos, transportistas, administrativos, comerciantes minoristas y mayoristas. Y la rueda podría seguir. Seguro vos o alguien que conocés es parte de la rueda de empleo agroindustrial, pensemos que son casi 4 de millones de puestos de trabajo en nuestro país”, explica Ariño.

Un desglose del empleo agroindustrial

Según los últimos datos disponibles, las cadenas agroindustriales (CAI) generaron en 2021 3.960.670 puestos de trabajo, un 6,2% más que el empleo estimado en 2020. Esto equivale al 23% del empleo privado a nivel nacional. Si se tiene en cuenta el empleo privado y el público, las CAI representan el 19% del total del empleo en Argentina.“Contrario a lo que suele pensarse, el eslabón primario es el mayor generador de trabajos, demandando el 35% del empleo de las CAI. La comercialización, considerando ventas por mayor y menor, ocupa el segundo lugar con el 26%, la industria representa el 22%, transporte y logística 8% y las cadenas proveedoras de bienes y servicios como insumos, bienes de capital, servicios conexos demandan el 9%”, explica Ariño.

La cadena bovina representa el 12,4% del empleo de las CAI, frutas, verduras, hortalizas y legumbres representan el 11%, soja 9,6%, trigo 9,5%, y maíz 6,4%. “Este es el top five de cadenas más empleadoras, con el 50% de los empleos de las CAI”, afirman las economistas.La cadena de servicios conexos genera el 5,8%, láctea el 4,9% de los puestos de trabajo de las CAI, azucarera 4,7%, vitivinícola 3,8%, aviar 3,1%, forestal 3,1%, tabaco 2,2%, porcina 1,7%, bienes de capital 1,6%, pesca 1,6% y girasol 1%.“Como sociedad tenemos el desafío de entender que campo y ciudad son dos caras de una misma moneda. Es el que pone la semilla, pero también todo el desarrollo científico que hay detrás, las maquinarias, los que fabrican los insumos, los que transportan, los que administran, los comerciantes, los industriales”, concluye Ariño

EMPLEO EN LAS CADENAS AGROINDUSTRIALES EN NÚMEROS3.960.670 de puestos de trabajo los generan las cadenas agroindustriales.2 de cada 10 puestos de trabajo privados se generan en las cadenas agroindustriales.23% del empleo privado a nivel nacional proviene de las cadenas agroindustriales35% del empleo lo genera el eslabón primario, 26% comercialización, 22% industria, 17% las cadenas proveedoras de bienes y servicios como insumos, bienes de capital, servicios conexos, transporte y logística.30% del empleo lo generan las cadenas de granos y forrajeras, 30% regionales, 24% cadenas pecuarias, y 2% bienes de capital. Los servicios conexos y otras actividades suman 14%.Top 5 cadenas que más empleo generan: 12,4% carne vacuna, 11% Frutas, verduras, hortalizas y legumbres, 9,6% soja, 9,5% trigo, 6,4% maíz. 4,9% de los puestos lo genera la cadena láctea, 4,7% azucarera, 3,8% vitivinícola, 3,1% forestal, 3,1% aviar, 2,2% tabaco, 1,7% porcina, 1,6% pesca y 1,6% bienes de capital.Radiografía del empleo: 20 cadenas agroindustriales, 82 ramas de actividades, 252 actividades económicas.

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Carne, pan y leche: un cuarto del precio son impuestos

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“Cuando comemos pan o carne o tomamos leche, un cuarto de lo que pagamos por eso que consumimos son impuestos”, declara Natalia Ariño, Economista de FADA. Desde FADA analizan semestralmente cómo se componen los precios de 3 alimentos básicos en la mesa de los argentinos, y los resultados no dejan de sorprender: 1 de cada 4 pesos son impuestos. De esos impuestos, 3 de cada 4 son nacionales, ¿Qué dice eso sobre el sistema impositivo argentino? ¿Qué pasa con el federalismo?

FADA dará una charla el Martes 6 de Junio en el Congreso de la Nación para tocar diferentes temas referidos al desarrollo de Argentina: ¿1 de cada 3 desocupados podría tener trabajo? Ese será el título que funcionará como disparador de la exposición y el debate. ¿Qué incidencia tiene la presión impositiva en la generación de más trabajo y más divisas para nuestro país? ¿Cuánto mejor podríamos estar como argentinos con políticas más claras?

Carne, leche y pan: ¿Cuánto pesa la mochila de los impuestos?

En la carne de vaca el 27% del precio final son los impuestos de la cadena. En el pan francés los impuestos llegan al 23%. El sachet de leche entera tiene una mochila impositiva del 25% de lo que pagan los consumidores. En los tres productos analizados es posible ver que 3 de cada 4 pesos de impuestos corresponden a cargas nacionales, en algunos productos incluso más. “En otras palabras, en un kilo de pan hay más impuestos que trigo y harina, y en un kilo de carne hay más impuestos que lo que representa la cría en la composición del precio”, revela la economista.

Del campo a tu mesa, ¿qué pasa con los precios en el medio?

Desde el trigo hasta el pan que consumimos, el precio del grano se multiplica por 7. En el caso de la leche, del tambo al sachet el precio se triplica. “Viendo esto, muchos podríamos preguntarnos ¿qué pasa en el medio? Eso es lo que analizamos en este informe”, comenta David Miazzo, Economista Jefe de FADA.

Según FADA, los granos representan una pequeña parte del precio final de los alimentos. “Es falso decir que el maíz hace subir la leche o la carne, cuando el grano es solamente el 5% del precio final del sachet de leche y el 11% de la carne vacuna que compramos. En el caso de la carne de cerdo es el 15% y 18% en la aviar. Si vamos al trigo, es el 13% del precio del pan”, explica Ariño. “Lo que nos permite entender esto es que es un mito decir que los alimentos suben porque suben los granos, porque la porción de precio que explican el maíz o el trigo es muy chica en comparación a los aumentos que vemos en las góndolas. Eso está más ligado a otros factores, principalmente al proceso inflacionario que estamos viviendo, que tiene que ver con una pérdida del valor del peso”, concluye Miazzo.

CARNE

Del precio que paga el consumidor por el kilo de carne, la cría representa el 20%, el feedlot 32%, frigorífico 8%, carnicería el 13% y los impuestos el 27%. 

Los impuestos representan el 27% del precio, el 57% son costos de la cadena y 16% ganancias. De esos impuestos, el 76% son nacionales, 19% provinciales y el 5% municipales. El impuesto a las ganancias y el IVA, son los de mayor participación, que en conjunto representan el 65% de los impuestos totales.

LECHE

El trabajo arroja que, en el precio del sachet de leche entera, el tambo representa el 31%, la industria el 28%, el comercio 16% e impuestos el 25%. 

También podemos ver la composición de los precios según los costos de producción, los impuestos y el resultado. En el caso de la leche se detalla que casi el 75% son costos de producción, 25% impuestos y se registra un -0,1% de pérdida de la cadena. De los impuestos que paga la cadena, el IVA representa el 69%.

PAN

Del campo a nuestra mesa el precio del trigo se multiplica por 7. Del total que paga el consumidor por kilo de pan francés, el trigo representa el 13%, el molino el 4%, la panadería el 60% y los impuestos el 23%

Si se analiza cómo está compuesto ese importe, en el estudio se detalla que el 63% son costos, el 23% impuestos y el 14% ganancias. De los impuestos que paga la cadena, el 77% son nacionales, 20% provinciales y 3% municipales. Impuesto a las ganancias e IVA concentran el 71% de los impuestos pagados por la cadena.

“Que un eslabón tenga mayor participación en la composición del precio, no significa necesariamente que sea el eslabón que más gane, sino que está relacionado con los procesos, escalas, ganancias y costos que tiene ese eslabón”, aclaran desde FADA.

ALGUNOS NÚMEROS DE “COMPOSICIÓN DE PRECIOS”

  • 1 de cada 4 pesos que pagamos en carne, leche y pan son impuestos.
  • 3 de cada 4 pesos de impuestos de estos alimentos corresponden a impuestos nacionales.

PAN

  • Precio del pan: el 63% son costos, el 23% impuestos y el 14% el resultado. 
  • El trigo representa sólo el 13% del precio en góndola.
  • El precio del trigo se multiplica por 7 en su recorrido desde el campo a la panadería.
  • Precio pan en eslabones: el trigo representa el 13%, el molino el 4%, la panadería el 60% y los impuestos el 23%.

CARNE

  • 27% con impuestos, el 57% son costos y 16% el resultado.
  • El maíz representa sólo 11% del precio final de la carne vacuna, el 15% de la de cerdo y 18% en carne aviar.
  • Precio carne en eslabones: la cría representa el 20%, el feedlot 32%, frigorífico 8%, carnicería el 13% y los impuestos el 27%.

LECHE

  • 75% son costos de producción, 25% impuestos y 0,01% pérdida de la cadena.
  • El maíz representa el 5% del precio del sachet al consumidor.
  • El precio de la leche se triplica del campo al sachet.

Precio leche en eslabones: el tambo representa el 31%, la industria el 28%, el comercio 16% e impuestos el 25%.

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Un campo más conectado a internet: ¿ahorros millonarios y facilidades para las familias?

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Ahorros de hasta 1.750 millones de dólares para el país, más acceso a la salud y educación, mejorar el uso de nuevas tecnologías, potenciar producciones regionales y hasta facilitar la vida en las regiones. Un estudio mide los impactos sociales y económicos de una mayor cobertura de internet. “La conectividad rural en Argentina”, con el caso testigo Venado Tuerto.

FADA (Fundación Agropecuaria para el Desarrollo de Argentina) en conjunto con Telecom realizaron un estudio que mide el Valor que agrega la conectividad rural. El informe destaca que a mayor cobertura de internet en zonas rurales más ahorros para toda la comunidad rural: reducción de traslados, monitoreo poscosecha, monitoreo y control animal, trámites online, agricultura de precisión y control de malezas y mantenimiento preventivo. El caso testigo de Venado Tuerto.

“Puede medirse en términos económicos y sociales como más empleo, mejor acceso a la educación y la salud, mayor arraigo, ahorros en transporte, monitoreos, controles. También el impacto ambiental con la menor emisión de CO2 por ahorros en transporte. El informe revela que se generarían ahorros en la producción agropecuaria nacional por USD 1750 millones”, afirma David Miazzo, economista Jefe FADA. El informe se presenta en Expoagro el Martes 7 de Marzo a las 17 hs. en el Auditorio Agronegocios Pampero con una charla a cargo de David Miazzo, economista Jefe FADA junto a Telecom.

Las estimaciones se realizaron sobre soluciones tecnológicas hoy disponibles, pero si se dispone de conectividad hay mucho más en el horizonte que aún no dimensionamos. Por eso son estimaciones muy conservadoras, el impacto sin duda es mayor. Es como medir el impacto del email estimando cuanto nos ahorramos en mandar cartas físicas, explica Miazzo.”

Ahorros por la conectividad rural: El caso testigo Venado Tuerto

El informe toma como caso testigo para medir los impactos a la zona denominada Clúster Venado Tuerto. Esta región se encuentra en el núcleo productivo agropecuario del país y genera un Valor Bruto de Producción agropecuario de USD 4.778 millones, en promedio por año.

Los ahorros y mejoras productivas para la región podrían significar en un año productivo un total de USD 133 millones. Los ahorros se distribuyen en seis categorías: Reducción de traslados (USD 27,8 millones), Monitoreo poscosecha (USD 31,6 millones), Monitoreo y control animal (USD 30,7 millones), Trámites online (USD 4,4 millones) Agricultura de precisión y control de malezas (USD 35,7 millones) y Mantenimiento preventivo (USD 2,9 millones).

Si extrapolamos los resultados de estos seis ahorros mencionados a la producción agropecuaria argentina, se generan ahorros totales por un valor de USD 1.750 millones.

Mejoras en la calidad de vida

“Mucho se habla del arraigo y la vida en el campo, para eso es imprescindible la conectividad. Las familias de los productores y los trabajadores rurales son quienes más tienen para ganar con la conectividad. Abre posibilidades de educación a distancia, capacitación, telemedicina, inclusión financiera y empleo remoto, entre otras oportunidades”, sostienen desde FADA.

Gracias a la conectividad se pueden ver mejoras en cuanto a empleo, ya que se puede obtener más información de mejor calidad, lo que abre nuevas oportunidades creativas y comerciales y hasta realizar teletrabajo. También si se piensa en las posibilidades de educación: permite acceder a gran cantidad de contenidos digitales para la etapa de escuela como así también permite estudiar una carrera terciaria o universitaria de forma remota. Poder trabajar o a distancia es un punto clave para la familia del productor o trabajador del campo. 

También tiene impactos en la salud, porque permite el acceso a información y a la telemedicina, servicios de mucho valor tanto para las personas como para el personal de salud en zonas rurales, alejadas de los centros de salud de alta complejidad y médicos especialistas.

Un eje que no puede dejarse de lado es el tema de la seguridad: el internet permite brindar distintas soluciones de seguridad para una mejor protección de las familias, lo que incentivaría aún más a que vivan en el campo.

“Con una mayor conexión de internet se agilizan trámites de distintos organismos, que pueden realizarse online. También se puede acceder a gran cantidad de herramientas financieras de transacción, ahorro y crédito. Se puede contactar con nuevos proveedores, lo que amplía la oferta de productos como así también llegar a nuevos clientes”, sostiene Miazzo.

“Otro punto importantísimo en el impacto ambiental de una mejor conectividad rural: con la tecnología se reducen las emisiones de CO2 como resultado de menos viajes y transporte, cambio en el consumo de energía y cambios en la contaminación del aire”, concluyen desde FADA.

ANEXO / Algunos números de “El valor que agrega la conectividad rural”

-El Clúster Venado Tuerto genera un Valor Bruto de Producción agropecuario de USD 4.778 millones, en promedio por año, de los cuales: 

– cereales y oleaginosas aporta USD 3.995 millones; 

– porcinos USD 94 millones; 

– bovinos USD 488,5 millones; 

-lácteo, a salida del tambo, USD 200,5 millones.

-Los ahorros por la conectividad rural pueden dividirse en 6 categorías:

– Ahorro por Reducción de traslados: USD 27,8 millones;

– Ahorro por Monitoreo poscosecha: USD 31,6 millones. De estos, USD 11 millones son por ahorros en maíz y USD 20,6 millones en la producción de soja;

– Ahorro por Monitoreo y control animal: USD 30,7 millones, derivados de ahorro en labores, reducción de mortandad y mayor productividad en grasa láctea;

– Ahorro por Trámites online: USD 4,4 millones, por eficiencia en emisiones de Documentos de Tránsito Electrónico y Cartas de Porte;

– Ahorro por Agricultura de precisión y control de malezas: USD 35,7 millones;

– Ahorro por Mantenimiento preventivo: USD 2,9 millones.

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El 67% de las exportaciones del 2022, tiene que ver con las cadenas agroindustriales

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Un informe de FADA destaca el rol de las cadenas agroindustriales, en las exportaciones.

El ingreso de U$S88466 de dólares a la Argentina en 2022, en concepto de exportaciones. De ese total, U$S59519 tienen su origen en las cadenas agroindustriales, el 67%. Un 8,4% más que en 2021. Estos números se modificarán en el año vigente, producto de la histórica sequía.

El informe de FADA destaca el rol del sector agroindustrial recaudados por la Agencia Federal de Ingresos Públicos (AFIP) en concepto de Derechos a la Exportación (DEX). Es decir, retenciones. De los U$S10945 recaudados por el organismo en ese concepto, el 97% lo explican las cadenas agroindustriales, dice FADA.

  • En 2022 el sector alcanzó un superávit de U$S6923 millones, con una caída del 53% en comparación al superávit que se había alcanzado en 2021.
  • Las importaciones crecieron el 29% mientras que las exportaciones aumentaron el 13,5%.
  • Del total de las exportaciones generadas por las cadenas agroindustriales, el 73,4% corresponden al grano, el 11% a las economías regionales, el 8,1% a las carnes y otros el 5%.
  • Los lácteos incrementaron su volumen de divisas de exportaciones el 24%, la carne el 17%, los granos el 9%.
  • De todo lo que producen las cadenas agroindustriales, en promedio, el 54% abastece el consumo interno y el 46% se exporta.
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El 24% del empleo nacional viene del agro

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Dos de cada diez trabajos del sector privado se generan en alguna cadena agroindustrial. Datos exclusivos que revela el informe sobre Empleo que lanza FADA (Fundación Agropecuaria para el Desarrollo de Argentina)“Todo el tiempo estamos en contacto con productos que vienen de las cadenas agroindustriales: en las pastas del domingo, en el combustible de tu auto, en la comida para tu mascota: todos esos productos movilizan miles de puestos de trabajo”, explica Natalia Ariño, economista de FADA.

Este estudio arroja que el 24% del empleo privado nacional viene de la agroindustria. “Cuando pensamos en el empleo agro sólo nos imaginamos productores, agrónomos, veterinarios y trabajadores del campo, produciendo trigo, tomate, limón o criando un ternero, pero va más allá de eso, genera empleos en múltiples rubros urbanos como administrativos, comerciantes, personal de ingeniería, tecnología, investigación, mantenimiento, limpieza, y una rueda interminable de puestos que se multiplican a lo largo de todas las cadenas”, revela Ariño.

Según los últimos datos disponibles, son 3,7 millones de puestos de trabajo que generan las cadenas agroindustriales, que en esta investigación se ven reflejados en un amplio repertorio de trabajos que dan sustento a millones de familias argentinas.

¿Cómo se traducen en nuestras pastas del domingo? 

Este estudio sirve para tomar una radiografía del empleo generado en torno al agro pero que excede a lo que sucede en el campo. “Pensemos en un plato de tallarines: para cada ingrediente que usamos, se moviliza una enorme “rueda de empleo”. Para la masa, productores del trigo, molineros, productores de huevo, transportistas, comerciantes. Para el queso, tamberos, transportistas de leche, los de industria láctea, distribuidores y empleados del súper donde lo compramos. Lo mismo pasa con los demás ingredientes. En el tomate y cebolla, huerteros y verduleros. En la carne de la salsa, toda la cadena de carne vacuna y también las de granos para el alimento de esos animales. Pero, además, en cada uno de los procesos, intervienen agrónomos, contadores, administrativos; el personal involucrado en maquinarias, insumos, tecnología, bancos, mantenimiento, limpieza y más.  Miles de trabajadores están en tus pastas”, ejemplifica Ariño. “Básicamente, nosotros o algún conocido seguro que está directa o indirectamente relacionado al empleo en las cadenas agro”, concluye la economista.

Podios del empleo

El informe también registra un “Top Five”. Las cinco cadenas que más crean trabajo son: la de carne vacuna 12%, la de frutas, verduras, hortalizas y legumbres con 12%, trigo con un 10%, soja también aporta 10% y maíz 6%. Estas cinco cadenas juntas, generan la mitad de todo el empleo agroindustrial.

Del informe de FADA también se desprende que el mayor generador de empleo es la producción (el eslabón primario) con el 38% del total. Le siguen la comercialización con 25%, la industria con 22%, transporte 7%, servicios conexos 5% y maquinarias e insumos 3%.

¿Cómo me beneficia que la agroindustria crezca?

“Esta es una pregunta muy sencilla: más agroindustria implica más producción y más empleo, eso decanta en un aumento en la actividad económica. Que crezca el agro implica una mejora para todos los argentinos, porque cuanto “más grande sea la torta” más grande será la porción para cada uno. Y esto es importante no solo en las cadenas agroindustriales sino en todos los sectores de la economía.”, afirma Nicolle Pisani Claro, economista de FADA. 

Las cadenas agroindustriales se caracterizan, entre otras cosas, por ser federales, por realizarse a lo largo y ancho del país. “El 31% de los empleos en las cadenas agroindustriales pertenecen a las distintas economías regionales. Por ponerte algunos ejemplos, el 4% de los puestos lo genera la cadena azucarera, la vitivinícola 4%, tabaco 2%, pesca 2%, estas son algunas cadenas regionales, que son muy importantes para el desarrollo económico de diferentes partes del país”, explica Pisani Claro.

“A su vez, todos los productos obtenidos son consumidos por los argentinos, pero también son requeridos por el mundo entero, por lo que también hacen que ingresen divisas con las exportaciones. Decimos que es una rueda de empleo porque eso es lo que va generando: más empleo, más producción, mejor calidad de vida, menos pobreza, una cosa va llevando a la otra”, concluye la economista.

Así como es importante el empleo de las cadenas, ya que representa el 24% empleos privados que se generan en el país, también es importante destacar el potencial que tienen como generadoras de trabajo para aportar al empleo nacional, de la mano de las producciones regionales, pecuarias, agrícolas y de la mano de políticas que incentiven la producción para emplear cada vez más trabajadores. “Que crezca el agro es crucial, pero también que crezcan las demás actividades, para entre todos, poder traccionar en conjunto y atacar el problema de raíz que tiene la Argentina que es la pobreza”, completa Pisani Claro.

Para esto es necesario crear un marco de estabilidad macroeconómica, financiamiento, reglas de juego claras y una decidida política exportadora, que le brinde a los argentinos el marco para desarrollar al máximo sus capacidades”, afirma Pisani Claro. 

Datos mata relatos

Analizando por cadenas, vemos que el 31% de los empleos se concentran en las economías regionales (azúcar, frutas, vino, etc.), el 30% las cadenas de granos y forrajeras, 24% cadenas animales (vacuno, porcino, aviar, láctea, ovino y otros), los servicios conexos y otras actividades suman 14% (financieros, seguros, contables, etc.) y 1% bienes de capital (maquinarias). Entre todos esos sectores, millones de familias tienen la posibilidad de acceder al empleo gracias a las cadenas agro, que en conjunto dinamizan gran parte de la producción de nuestro país. “Tenemos que entender todos, como sociedad, que el “campo” no sólo es sembrar o criar animales. Involucra a millones de personas desde los que trabajan la tierra hasta los que están en una oficina en la ciudad. Es el que pone la semilla, pero también todo el desarrollo científico que hay detrás, las maquinarias, los que fabrican los insumos, los que transportan, los que administran, los comerciantes, los industriales”, expone Ariño. “Con este estudio buscamos mostrar todo el potencial que tiene el sector para crecer y encarar el triple desafío de aumentar la producción, el empleo y la generación de divisas, minimizando el impacto ambiental y optimizando la inocuidad y calidad de sus productos”, concluyen desde FADA.

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