Para actuar en representación de toda la cadena foresto industrial.
AFCP, AFoA, ASORA y FAIMA anunciaron hoy la creación del Consejo Foresto Industrial Argentino (CONFIAR) en el marco del brindis de fin de año realizado en conjunto por primera vez con los asociados de las cuatro entidades.
CONFIAR tiene el objetivo de seguir actuando en forma conjunta en temas sectoriales con mayor fortaleza y articulación en la representación de toda la cadena foresto industrial, desde la actividad forestal hasta el agregado de valor en todas sus formas; con el objetivo de promover el desarrollo de la forestación, de la industria de base forestal y sus industrias y servicios de apoyo en todo el territorio de la República Argentina en forma económicamente competitiva, socialmente responsable y ambientalmente sostenible en el contexto conceptual de una bioeconomía circular.
En el evento se destacó que CONFIAR pasa a representar un sector y a su industria asociada que involucran 1,3 millones de ha. de plantaciones forestales; 53 millones de ha. de bosques nativos; exportaciones por 550 millones de dólares; 100 mil empleos directos; 7000 Pymes de distinto nivel de transformación de la madera.
El sector foresto industrial tiene amplias posibilidades de expandirse rápidamente y puede colaborar con un impacto positivo en empleos y divisas de manera inmediata. Las entidades que se unen en CONFIAR participaron de la realización del Plan Estratégico 2030 (https://www.magyp.gob.ar/sitio/areas/sycf/publicacion-forestales-11-diciembre-2019.pdf) con amplia participación público-privada en el cual se muestra la posibilidad de atraer 7 mil millones de dólares en inversiones, la creación de 186.000 mil empleos y el aumento de las exportaciones en 2,6 mil millones de dólares. Pero, además de ser un motor de crecimiento, el sector puede dar respuestas inmediatas de empleo con la expansión de las plantaciones forestales, la protección y gestión sostenible de bosques, la construcción con madera, generación de energía eléctrica y térmica con biomasa forestal y otras actividades foresto industriales, así como generar divisas a través de las exportaciones.
En el cierre, los representantes de las organizaciones brindaron junto a los participantes por el cierre del año e informaron que en los próximos meses se continuará definiendo la agenda de trabajo y el plan de acción de CONFIAR, que serán difundidos en marzo.
Uno de los principales argumentos de la creación del Instituto Forestal de Misiones fue darle valor a una economía productiva con precios bajísimos en la que se hacía evidente la supervivencia del más fuerte en desmedro de los pequeños productores o pymes que apostaron a la forestación como un negocio de largo plazo. Pero más allá de los precios bajos, no había demasiados números oficiales que consolidaran ese concepto. Hasta ahora.
Un exhaustivo estudio publicado por el Instituto Provincial de Estadística y Censos revela una profunda contracción del mercado forestal que se acentuó en la última década, pese a que las políticas económicas, especialmente en los últimos cuatro años, marcaron quita de impuestos y diversos incentivos para la exportación. Sin embargo, hay menos productores y menos empresas madereras y el empleo en el sector forestal tuvo un retroceso de 17,8 por ciento.
La Fabricación de muebles y colchones fue la única que presentó un incremento en la cantidad de puestos de trabajo asalariados registrados: 23,9%. El resto de las actividades económicas del sector presentaron caídas:
Fabricación de partes y piezas de carpintería para edificios y construcciones: -38,9%
Silvicultura: -33,9%
Servicios forestales: -33,1%
Fabricación de papel y cartón ondulado, y envases de papel y cartón: -32,1%
Extracción de productos forestales: -25,2%
Fabricación de hojas de madera para enchapado; fabricación de tableros contrachapados, tableros laminados, tableros de partículas, y tableros paneles: -17,5%
Aserrado y cepillado de madera: -12,5%
El estudio señala que la ventaja competitiva natural del sector forestal de Misiones es reconocida internacionalmente, y ha generado creciente inversiones en los años posteriores a la salida de la Convertibilidad. Los cambios macroeconómicos junto con un marco legal más conveniente para el sector, generaron un aumento en las inversiones y la producción. El cambio de modelo económico, en el año 2002, produjo una devaluación y aumento del tipo de cambio generando una mayor competitividad del sector, ligado a las exportaciones y sustitución de importaciones, con un incremento de las ventas al exterior y la reactivación del mercado interno.
Sin embargo, el sector forestal de Misiones ha disminuido su participación en el valor bruto de la producción provincial. Sus actividades directas (silvicultura, aserraderos, fabricación de pasta para papel, laminados y terciados) generaron aproximadamente 9,62% del valor bruto de producción total en la provincia en 2011. En 2005, la participación era de aproximadamente el 20%.
Según el Observatorio de Empleo y Dinámica Empresarial (OEDE), del Ministerio de Trabajo de la Nación, la cantidad de empresas del sector forestal de Misiones, pasó de 899 en 2011, a 771 en 2018, es decir, una caída del 14,2%.
Si se comparan los 10 años comprendidos entre 2008-2018, la caída es del 19,4%, lo que representa la baja de 186 empresas.
Entre 2011-2018, a excepción de la actividad “Fabricación de muebles y colchones”, que se incrementó 15,0%, las empresas de todas las actividades del sector forestal en Misiones mostraron caídas considerables.
La “Fabricación de partes y piezas de carpintería para edificios y construcciones”, cayó 27,8%; la “Fabricación de hojas de madera para enchapado; fabricación de tableros contrachapados, tableros laminados, tableros de partículas, y tableros y paneles”, 24,0%. Similar porcentaje de caída, para la actividad “Extracción de productos forestales”.
Asimismo, la “Silvicultura”, decreció en un 21,4%; los “Servicios Forestales”, un 17,9%; “Aserrado y cepillado de madera”, un 13,7%, y “Fabricación de productos de madera”, un 12,9%. Claramente, esto influyó en la cantidad de puestos de trabajo registrados del sector privado forestal. Entre 2012 y 2016, la cantidad de empleo privado registrado en el sector forestal cayó 13,7%. Sin embargo, al considerar el periodo 2011-2019, y excluyendo la actividad “fabricación de pasta, madera y cartón” debido a la ausencia de datos disponibles para 2011, y 2017-2019, el empleo en el sector forestal, cayó 17,8%.
Las actividades económicas del sector que presentaron mayores caídas en la cantidad de puestos de trabajo asalariado registrado fueron: “Fabricación de partes y piezas de carpintería para edificios y construcciones” (38,9%); “Silvicultura” (33,9%), “Servicios forestales” (33,1%); “Fabricación de papel y cartón ondulado, y envases de papel y cartón” (32,1%); “Extracción de productos forestales” (25,2%); “Fabricación de hojas de madera para enchapado; fabricación de tableros contrachapados, tableros laminados, tableros de partículas, y tableros paneles” (17,5%); “Aserrado y cepillado de madera” (12,5%). La actividad de “Fabricación de muebles y colchones” presentó un incremento del 23,9%.
Volviendo al Producto Bruto Geográfico (PBG), tanto el valor bruto de la producción como el valor agregado bruto del sector forestal a precios corrientes- (que incluye aserraderos, pasta y papel, láminas y terciados y la silvicultura), han disminuido su peso relativo diferencial en los últimos años.
Si se toma el valor agregado bruto a precios corrientes, en 2005 la silvicultura representaba el 19,2% del sector primario y la suma de las actividades de aserraderos, pasta y papel, y laminados, el 45,8% del sector de industrias manufactureras. El peso de cada una de las actividades forestales en el valor agregado bruto industrial era el siguiente: aserraderos (14,6%), pasta y papel (30,3%) y láminas y terciados (0.9%).
En 2011, la silvicultura representó el 13,1% del sector primario. Las actividades de aserraderos, pasta y papel, y láminas y terciados representaron en su conjunto el 38,4% del sector de industrias manufactureras. El peso de cada una de las actividades forestales en el producto bruto industrial fue el siguiente: aserraderos (11,6%), pasta y papel (26,4%), láminas y terciados (0,4%).
Este desempeño decreciente de la importancia económica del sector foresto industrial se ve reflejado también en términos comparativos de la evolución del producto bruto geográfico misionero.
En el período 2002-2007, la economía de Misiones creció en términos nominales (a precios corrientes) 188,2%. Para interpretar el crecimiento económico del valor agregado bruto en términos reales, se lo considera a precios constantes del año 2004 utilizando como deflactor al Índice de Precios Implícitos (IPI), que elabora el INDEC. En este análisis, el mismo creció en términos reales 118% aproximadamente en dicho período, por consecuencia del incremento del IPI del 70,23 %.
Por lo que, en este período, la tasa de crecimiento anual promedio del producto bruto geográfico real fue de 23,6%. El valor agregado bruto a precios corrientes de las principales actividades del sector forestal creció en dicho período un 180,1% (nominales). El crecimiento en términos reales fue de 110%. Es decir, la tasa de crecimiento anual promedio fue del 22% reflejando en dicho período la expansión del sector forestal en la economía de Misiones, de similar magnitud que el producto bruto provincial.
Sin embargo, en el período 2007-2011, el crecimiento económico de la provincia (PBG a precios nominales) fue de 129,5%, pero con un incremento del IPI del 77,2%. Por lo que Misiones creció en términos reales aproximadamente 52%. Es decir, un incremento del 13% promedio anual; menor que el período anterior.
El valor agregado bruto del sector forestal a precios corrientes en el período 2007-2011 creció un 13,2%, pero con un incremento del IPI del 77,2%, presentó una caída en términos reales del 64% aproximadamente. Es decir, una caída porcentual promedio anual del 16%. Con lo dicho anteriormente, se confirma la caída de la actividad foresto industrial en los últimos años, donde se cuenta con información sobre producto bruto geográfico.
Precios en picada
El precio interno de Pinus spp de raleo (transformados a precios dólar según el tipo de cambio oficial en cada momento) cayó entre diciembre de 2016 a junio de 2020, un 34,1%, puesto que aunque el precio local (en pesos) se incrementó en un 189.3%, el tipo de cambio nominal oficial ($/US$) se incrementó un 339.3%. Con respecto a los precios de rollos de especies implantadas, el precio del Pinus Resinoso spp (de menos de 25 cm de diámetro) se incrementó en el período Diciembre 2016-Junio 2020, un 149.4%, mientras que, el Pinus Resinoso entre 25 y 30 cm, aumentó un 114.6% en el mismo periodo.
En el período dic 2016-junio 2020, en cuanto a productos de primera transformación, como el machimbre de primera de media pulgada, su precio se incrementó un 55,7%. El precio de segunda calidad, también de media pulgada, se incrementó en la misma cuantía. Los precios de las maderas laminables también estuvieron por debajo de la inflación. El paraíso (2,25 metros de largo-30cm de diámetro) creció en el periodo diciembre 2016-junio 2020, un 184,8%. Por su parte, el pino resinoso (2,25 metros de largo-30cm o más de diámetro) y el eucaliptus (más de 30 cm de diámetro), crecieron un 144,6% y un 160,2%, respectivamente.
Al mundo
Las exportaciones totales de la provincia de Misiones entre los meses de enero y diciembre de 2019 ascendieron a US$ 429.824.743,41 representando una disminución del 10,7% respecto al mismo período del año anterior. Por su parte, en cuanto a cantidades, las exportaciones alcanzaron los 575.939.172,14 kilogramos, mostrando un incremento del 13,6%. Entre enero y diciembre de 2019, el principal producto primario exportado fue el tabaco sin elaborar en hojas representando el 71,7% del monto total de este rubro. En el rubro MOA, el principal producto exportado fue el té con un 39,3% de participación y, en el MOI, la pasta para papel, con una participación del 87,5%.
Si se estudia la participación de cada producto respecto al total de exportaciones de Misiones, la pasta para papel ocupó el primer lugar, con una participación del 30,2% sobre el monto total exportado entre enero y diciembre de 2019.
El monto exportado de este producto ascendió a U$S 129.934.847,67. Las exportaciones de pasta para papel durante el 2008 alcanzaron un volumen de 175.545.445 kilogramos con un valor FOB de U$S 127.067.967,92. Sin embargo, en el año 2012, las exportaciones cayeron a 163.322.600 kilogramos con un valor FOB de U$S 115.543.280,21. Esto significó una caída del 9,1%. En el año 2019, las exportaciones de pasta para papel ascendieron a 203.265.296 kilogramos, a un valor FOB de U$S 129.934.847,67.
Salarios
Otro análisis interesante es comparar la evolución de los costos totales respecto a la inflación. La tasa de crecimiento porcentual de los costos totales en el período diciembre 2016- julio de 2020 fue del 114,6%. En cambio, la inflación, medida por el crecimiento del índice de precios al consumidor, fue del 228,2%. Esta comparación es clave, para entender si el crecimiento de los costos acompañó a la inflación en dicho periodo, cuyo nuevo índice de precios al consumidor con cobertura nacional, luego de la emergencia estadística declarada por INDEC, tiene como periodo de referencia diciembre del año 2016.
Además, estos costos totales, al compararlos con la evolución del tipo de cambio nominal oficial del dólar, los primeros se encuentran un 51,5%, por debajo del último, ya que los costos crecieron un 114,6%, versus, un 351.5% el tipo de cambio. Un elemento de la competitividad costo, es el denominado costo del trabajo. Es decir, los salarios.
El incremento del salario básico por hora en pesos, en el período diciembre 2016-julio 2020, en el sector aserraderos, envases y afines, fue del 235,33%. Recordemos, que la inflación en dicho periodo fue del 228,2%, y el incremento del tipo de cambio nominal oficial, fue del 351,5%. De acuerdo al Observatorio de Empleo y Dinámica Empresarial (OEDE), del Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social de la Nación, el promedio de la remuneración del sector forestal en el periodo diciembre 2016-marzo 2020, fue del 66,1%.
Esto incluye las siguientes actividades:
• Silvicultura
• Extracción de productos forestales
• Servicios forestales
• Aserrado y cepillado de madera
• Fabricación de hojas de madera para enchapado; fabricación de tableros contrachapados, tableros laminados, tableros de partículas, y tableros y paneles n.c.p
• Fabricación de partes y piezas de carpintería para edificios y construcciones
La inflación en dicho periodo (diciembre 2016-marzo 2020) fue del 205,6%, y el incremento del tipo de cambio nominal oficial, fue del 298,8%.
En Brasil, según el “Sindicato da Industria de Serrarias, Carpintarias, Madeiras Compensadas e Laminadas no Estado de São Paulo”, el salario básico de un peón de actividad industrial en el sector maderero para el año 2020 es de 7,50 Reales por hora. Es decir, US$ 1,41 por hora.
En Misiones, el salario básico de un peón de actividad industrial en el sector maderero expresado en dólares al mes de julio de 2020, fue de US$2.27.
Es decir, que los costos laborales se encuentran un 61,0% por encima. En Estados Unidos el salario básico por hora peón de actividad industrial del sector maderero, según el “Bureau of Labor Statistics of the United States”, es de US$16,88.
La producción de muebles se muestra como uno de los sectores más dinámicos de la economía en la recuperación de la pandemia con un crecimiento interanual del 21 por ciento.
Entre los 80 sectores relevados por Instituto Nacional de Estadística y Censos, la industria del mueble y colchones se ubica entre los primeros 15 de crecimiento de producción para el mes de septiembre. Esta recuperación del sector del mueble y colchones se da luego de varios años de caídas de producción y ventas.
En el marco de la cuarentena, los consumidores se relacionaron de forma distinta con su hogar revalorizando los bienes durables como los muebles e incrementando la demanda de los mismos. El financiamiento fue uno de los ejes.
“La financiación de bienes durables es una de las variables que explican el proceso. Lo muestran los datos y lo que expresan los consumidores de muebles y colchones”, afirmó Gonzalo Rondinone, director ejecutivo de Faima.
De acuerdo al último relevamiento de Faima un 15% más de las empresas realizan ventas online en comparación con el período previo a la pandemia. Esto fue acompañado por una mayor presencia en redes sociales como Instagram como red predilecta de las empresas de muebles.
Esta realidad fruto del esfuerzo conjunto de las empresas y el sector público pone en cuestión nuevos desafíos propios de las tensiones del crecimiento. La renovada demanda significa mayores insumos, locales e importados, para poder garantizar la entrega de producto.
“El trabajo conjunto en el marco del Consejo Económico y Social será clave para darle sustento a este renovado empuje de la industria del mueble”, afirmó Román Queiroz, presidente de Faima.
En medio del debate por el precio del raleo y el chip en Misiones, Economis entrevistó a Fernando Correa, un experto en grandes proyectos foresto- industriales que trabaja en Pôyry, la consultora de origen finlandés líder a nivel mundial en este rubro.
Correa nació en Tucumán, pero desde hace más de 20 años se fue a vivir al exterior. Estuvo años en Finlandia y actualmente trabaja en la sede de Madrid de la firma finlandesa. Desde allí asesora a grandes grupos con proyectos para invertir en la industria de pasta celulósica.
La firma fundada en 1958 por Jaakko Pöyry está casi siempre detrás de la mayoría de los proyectos de grandes inversiones en la industria pastera, esos que involucran cifras de entre 1.000 y 3.000 millones de dólares y que hoy se hacen con una capacidad de producción nunca por debajo del millón de toneladas (casi tres veces el volumen de Arauco Argentina, planta inaugurada en 1982 cuando el negocio admitía otras escalas).
El sello de esta consultora en un plan de inversión, es también un signo de viabilidad de un negocio en esta materia para el mercado: bancos, organismos multilaterales de crédito, multinacionales, inversores, organismos oficiales, o todo aquel con interés en apostar al sector forestal. Si Pôyry dice que el negocio es viable, el proyecto ya tiene otro valor.
Correa monitorea todo lo referido a este mercado, desde el precio internacional de la pasta celulósica, la demanda mundial de papel para embalaje, tiusse o impresión; las tasas de interés en EE.UU. o Europa y, por supuesto, también el valor de la materia prima para producir una tonelada de pasta.
Argentina, con la madera más barata del mundo
“Argentina tiene la madera más barata del mundo, siempre fue así y ahora tiene un valor especialmente bajo”, explica Correa, mientras muestra unas curvas de evolución de la tonelada de raleo medida en dólares entre países tan disimiles como Argentina, Uruguay, Chile, Australia o Estados Unidos.
El gráfico, que muestra muchas líneas (de todos los países donde hay pasteras) tiene una que se destaca en verde, bien abajo, solita. Ese es el precio de la materia prima en la Argentina.
Siempre al fondo de la tabla. Así que nadie mejor que Correa, experto internacional y argentino, para explicar los “por qué” de esta situación que, del otro lado de la mesa, se traduce en productores forestales a los que históricamente siempre les falta “cinco para el peso”.
No se puede comparar Argentina con otros países
“Argentina tiene la madera más barata del mundo, si, pero cuidado, es incorrecto compararte con otros países y decir: el valor debería ser mayor. El valor es el que es por múltiples factores. Tiene que ver con los costos de producir y una ganancia que se agrega y no es comparable”, advierte Correa.
Además, explica que la Argentina tiene sobreabundancia de materia prima (madera) que tira el precio para abajo y la ausencia de más industrias que apuntalen la demanda de esa sobre oferta. “Si mañana ponen una pastera nueva, el precio va a subir inmediatamente”, asegura.
Y acá viene lo más complicado. Argentina tiene materia prima barata, si, pero el ámbito para hacer negocios que castigan también y han derivado en una total ausencia de inversiones forestales nuevas en los últimos 40 años. Todo esto mientras en Chile, Uruguay y Brasil, las inversiones multimillonarias en este rubro florecieron.
A esta situación, se agrega el tiro de gracia: Paraguay, que directamente no tiene bosques suficientes, ya tiene confirmada una inversión de más de u$s 2.000 millones en una pastera en el departamento de Concepción, con participación de inversores locales (la familia Zapag, de Copetrol) e inversores chinos y austríacos, según lo que se hizo público hasta ahora.
Cuando se concrete y, probablemente, la Argentina le envie los troncos sin mayor valor agregado, se materializará otra gran frustración en el camino al desarrollo de nuestro país.
¿Cómo se atraen las inversiones?
“Que la materia prima sea la más barata del mundo ni siquiera es decisivo para captar inversiones. Hay muchos otros factores que los inversores tienen en cuenta, es importante la estabilidad macroeconómica, las seguridad en las reglas del juego a largo plazo”, señala Correa.
“Paraguay está avanzando en un proyecto para instalar una industria de pasta celulósica de 1 millón y medio de toneladas (entre 4 y cinco veces la capacidad de Arauco Argentina) y tiene sólo 50.000 hectáreas de bosques en todo el país”, explica Correa. (N. de la R.: Misiones, nada más, tiene diez veces esa cantidad de bosques para la producción forestal).
En el gráfico, la evolución de la ton de raleo de pino en u$s. Argentina siempre es el más barato, comparado aquí con Brasil, España, EE.UU. o Sudáfrica. Sólo en el retraso cambiario previo al estallido de la Convertibilidad (2000 y 2001) hubo precios similares a estos países.
-¿Por qué la Argentina tiene la madera más barata del mundo?
-Eso se debe a muchos factores, no es negativo que tenga el costo bajo, al contrario es una ventaja. Pero tenés que tener cuidado, que el costo de la madera no es todo lo que incide en el costo de la producción. Esto significa que en celulosa, que es el principal uso de la madera, por la cantidad de madera que usa, mas o menos el 40 por ciento del costo es madera (materia prima).
Comparativo de la evolución de la tonelada de pino para producción de pasta celulósica.
-¿Podrías desglosar el otro 60 por ciento, típicamente?
-Tenés varios ítems: Producción de energía, mano de obra, costos fijos. Son distintos, no es solamente materia prima.
-¿Cuál es la materia prima principal, para la producción de pasta celulósica?
-Principalmente madera y luego algunos químicos y soda cáustica y energía.
-¿Cuando decís madera, es siempre el raleo de pino u otras especies?
-No siempre. Se puede usar cualquier tipo de madera, vieja y joven, pero la madera joven de raleo no se puede usar para otra industria de mayor valor agregado. China, por ejemplo, paga cara la materia prima. Porque es el costo puesta en planta (del árbol) y en China llega madera astillada desde afuera (se refiere al rollizo de eucaliptus, que desde hace un tiempo, también está enviando la Argentina desde los puertos de Ibicuy y Concordia).
Argentina siempre está en el cuadrante bajo. Cuando analizás el costo de producción es relevante el hecho de que el comercio de la madera en la Argentina no puede decir: la madera me cuesta esto, y el producto de Corrientes le quiere vender a Papel Misionero a 60 dólares, porque eso es lo que cuesta en Uruguay. Ese razonamiento es incorrecto.
Argentina esta bajo no solamente por el tipo de cambio que ahora está alto (se refiere al dólar en la Argentina). El costo es bajo por el potencial forestal de la Argentina. En Argentina la madera crece bien, rápido y es de calidad. Por eso hay un costo bajo. Hoy está particularmente bajo, porque nadie la demanda. En el momento que haya una fabrica de pasta celulosa, el precio sube para arriba
-¿Sería razonable tener valores similares a Uruguay o Brasil?
-No, Argentina tiene que tener el costo de producción, más el margen de su productor. Si instalo una industria y comparo costos de producción, con los costos de madera en china o Finlandia, no es realista. Los costos son tuyos, de mano de obra, energía, todo, son de la Argentina.
-¿En el producto final, la tonelada de pasta celulósica si el precio es comparable entre países?
-El producto final sí, sale al mundo y ahí si tienen un precio que tiene que ser competitivo. Porque compite con otros países, es un commodity y si tenés un producto eficiente, podes competir en el mercado global.
-Pero en la materia prima, no.
-Exacto. No tenés que mirarte en el espejo de los demás, tenés que mirarte en el espejo tuyo. Una inversión forestal, con una tasa interna de retorno del 10 o 15 por ciento, (en dólares) está buena. ¿Qué banco te paga eso? No es que si Uruguay vende la tonelada a 40 dólares, lo vendo a 40. No es lo mismo. Lo mismo pasa con los coches o las pelotas de fútbol. El costo de la materia prima no es comparable, el precio del producto final, sí. Distinto es el precio de la madera astillada (el rollizo de eucaliptus) que se le vende a China desde la Argentina. Ese sí, si lo puedo comparar con madera similar que le venden urugauyos a los chinos. Madera en rollo.
-Si soy inversor internacional y miro estos precios, ¿no surge la idea: Pongo una pastera en la Argentina?
-No, porque como te habrás dado cuenta, el precio de la madera siempre fue bajo en la Argentina. Y el precio de la madera no es el único aspecto para que un inversor invierta en la Argentina.
-¿Qué otros aspectos entran a jugar en la decisión?
-Estabilidad económica, riesgo financiero, costo de capital. Son partes no intrínsecas a la parte forestal, pero es parte del entorno. La estabilidad socio política, estabilidad macro económica. El riesgo país.
-Supongo que este cepo que impidió a firmas sacar dividendos o pagar deudas con bancos o casas matrices, genera impacto en futuras posibles inversiones.
-Absolutamente, desde mi punto de vista si. Imaginate que harías si te dicen que para trabajar o ganar dinero, el dinero se queda en la oficina y no lo podés llevar a tu casa, no tiene sentido. Una parte te puede servir porque comés en el restaurante del edificio de tu oficina, pero una parte tenes que llevarte a casa.
-¿Esto hizo que en los últimos 20 años las inversiones en industria pastera crecieron en Uruguay, Brasil, Chile, pero no en la Argentina?
-Si.
-¿Cómo se ve desde exterior a la Argentina en este rubro? Ustedes hablan con inversores de todo el mundo en este sector, que deben mirar todos los países con potencial.
-Argentina tiene mucho potencial. Claro. Cada vez que no se hace una inversión así en la Argentina se está construyendo en otro sitio. Hay un mercado, una demanda y un producto en particular que llama a esa inversión, cada vez que s pierde en la Argentina, ya se instaló en otro sitio. Hay que esperar a que las condiciones sean tal que requieran otra fábrica.
-¿Con Macri los primeros dos años parecía que se abría el panorama para estas inversiones?
-Con Macri había muchísimos iniciativas, preguntas y consultas sobre inversiones en el país. Salieron en los medios estas manifestaciones de interés, pero nada se concretó y después del primer año ya empezaba a haber dudas, por eso nadie avanzó.
–¿Cómo está el mercado de la pasta celulósica?
-Depende de cuál es el producto final de la pasta celulósica. Esta un poco mas bajo que lo que era antes de la pandemia, pero no en bajos históricos. En el sector de embalajes hace poco tiempo subió, el precio de la madera para embalaje. La parte de impresión venia cayendo y bajó más por la pandemia, pero es una tendencia que tiene que ver con la digitalización. En cambio otras cosas, como la celulosa para la producción de para barbijos o mascarillas, subió. La celulosa que se usa para tissue, subió mucho.
-¿Papel Misionero y Arauco Argentina qué hacen?
-Embalaje, Papel Misonero bolsa de harina, azúcar, súper y Arauco Argentina hace celulosa kraft blanqueada para distintos tipos de cajas. También se usa para mezclar el papel higiénico y toallitas, para eso se usa celulosa de eucaliptus, pero con un porcentaje de fibra larga de coníferas (las que hace Arauco Argentina).
-¿Está bien vender troncos pelados a China?
-Claro, lo hizo Chile por 20 años, hasta que empezó a poner sus propias fábricas. A comienzos de los 80, Chile le vendía madera en rollo a Tailandia, China, Japón, todavía la sigue vendiendo. La exportación, te da la posibilidad de que el sector forestal primario siga exportando y las plantaciones produzcan mejor y mas barato. En Chile y Brasil, las inversiones las hicieron empresas de allá. En Uruguay son multinacionales. En Argentina también, firmas como Ledesma, Arcor o Molinos podrían invertir en pasteras. Sabrían balancear mejor el riesgo país.
-¿No es mala señal no poder darle más valor agregado?
-Por supuesto que será mejor agregarle todo el valor que se pueda, pero si no tenes otra alternativa y el productor ya hizo su inversión y tiene su capital invertido por 15 años y no lo puede cortar porque no tiene a quien venderlo. Para replantar tiene que cosechar y vender, lógicamente al vender con poco valor agregado, está cobrando menos dinero y se va mucho dinero en la logística.
-¿Qué me podés decir del proyecto de la pastera en Paraguay?
-Estamos haciendo algunos trabajos, así que solo puedo comentar lo que es público. Es un fondo de inversores que están considerando la fabrica, salió en los medios no hace mucho que esta negociando la parte financiera, esta avanzando, un millón y medio de toneladas de fibra corta, similar a las que hay en Uruguay. De eucaliptus. Le podrían comprar a la Argentina, por supuesto. Hay que aprovechar el río, la logística no es tan pesada.
-¿Es importante la estabilidad económica de Paraguay para concretar esa inversión?
-Paraguay tiene hace 15 años el dólar y la inflación al mismo nivel. Tiene un marco impositivo beneficioso, se paga menos impuestos. Los aspectos de confianza son importantisismo, por eso no muchos lo saben. Paraguay hace 15 años tiene la misma tasa de cambio, la inflación al 3 por ciento.
(Nota de la Redacción: Concluimos que las inversiones forestales son como el Papa Francisco. Tienen todo el potencial para venir acá, pero en las últimas décadas fueron a Chile, Uruguay, Brasil y Paraguay, evitando cuidadosamente la Argentina. Como nuestro porteñísimo Jorge Bergoglio, que hace ocho años se fue a Roma y desde entonces visitó todos los países vecinos, pero sigue sin volver a su querida Argentina).
Eje vertical: Precio de la madera. Eje horizontal: condiciones para la inversión.
Del otro lado del teléfono, la voz sonaba sorprendida. Los datos mostraban a Misiones con un crecimiento de ventas a contramano del resto del país, donde todavía no hay recuperación en medio de la pandemia que profundizó la recesión que sofoca al país desde fines de 2018. En septiembre el patentamiento de cero kilómetros en Misiones creció 27 por ciento interanual, pero también en relación con agosto. ¿A qué obedece este fenómeno después de una caída del 47 por ciento durante 2019? “Un poco de fronteras cerradas, pero también el buen momento de actividades como la yerba mate o la madera”, explica la empresaria al teléfono. Se vendieron muchas unidades de alta gama y destinadas al transporte. Aunque también, por primera vez en el año, hubo un crecimiento real en la venta de planes de ahorro. Las restricciones a la compra de dólares pueden incluso estimular esa modalidad: la cuota de un auto medio está en promedio por debajo de los cien dólares más impuestos.
El dato se conoció horas después de una extensa reunión de las concesionarias con el Gobierno provincial, en el que se acordó una serie de medidas para que las empresas recuperen rentabilidad. Se acordó el incremento de 1 a 3 millones del tope para beneficiarse de la bonificación por venta de vehículos y se amplió el Ahora Patentamiento para vehículos usados que se vendan y radiquen en Misiones.
Pero después de la sorpresa inicial, los datos: no es el primer indicador que muestra a Misiones haciendo punta en la recuperación. El consumo de cemento está en niveles altísimos y tuvo a la tierra roja como la única con saldo positivo en los últimos cuatro meses, lo que implica una recuperación bastante por encima de los niveles pre pandemia.
Esos indicadores económicos se traducen en los indicadores económicos. Aunque la pandemia disparó el porcentaje de desocupación, la pobreza cayó en comparación con 2020 y muestra a la capital misionera con la menor tasa de la región.
Como contraste al aumento promedio nacional al 49,9 por ciento (cinco puntos por encima de la herencia en alza dejada por Mauricio Macri, la capital misionera logró contener la pobreza. En el primer semestre de 2019 el 28,6 por ciento de los hogares estaba en esa situación, con el 39,8 por ciento de la población. Un año después la pobreza bajó a 27,1 por ciento de los hogares y 38,1 por ciento de la población. En el primer trimestre de este año, de acuerdo a los datos del Instituto Provincial de Estadística y Censos, la pobreza en hogares era de 32,1 por ciento.
La capital misionera está entre las diez provincias con menor cantidad de hogares pobres y es una de las cinco donde bajó la pobreza. En el Gobierno aseguran que la baja se produce por una doble condición: inflación a la baja y fronteras cerradas en la segunda mitad del semestre. Eso hizo que el mayor circulante de dinero interno, mitigara los efectos de la parálisis de algunos sectores de la economía.
Misiones tiene la tasa de pobreza más baja del NEA y por debajo de la media nacional con una caída de 2 puntos porcentuales. Además, la indigencia fue del 5,1%, también la menor del NEA, cayendo tres puntos. De este modo, en el último año, 4.465 personas lograron dejar de ser pobres en el principal aglomerado misionero.
Los datos que más preocupan son los de la desocupación, ya que el segundo trimestre cerró con 8,2 por ciento en Posadas, contra 2,4% del primer trimestre, lo que elevó de cuatro a trece mil el número de desocupados. La pérdida de ocupación afectó especialmente a cuentapropistas y trabajadores informales, ya que el empleo registrado se mantuvo estable en los últimos meses.
¿Se puede hablar de reactivación? Alejandro Pegoraro desgrana en su columna en Economis algunos indicadores clave. En el Gobierno sostienen que la combinación de cierre de fronteras con una buena administración de la economía que apenas se detuvo en la pandemia, ha generado un flujo de divisas interno que permitió una rápida recuperación por encima de cualquier otro distrito. En esa línea, el gobernador Oscar Herrera Ahuad fue uno de los más cautos en materia sanitaria, pero al mismo tiempo, uno de los que mayor velocidad le imprimió a la reactivación económica, con protocolos particulares para cada uno. No hubo apuro en los permisos sociales, pero sí inmediatez en lo económico. Esa focalización es también una herramienta que puede usarse ahora para, eventualmente, retroceder si es necesario dado el crecimiento de los casos de coronavirus. Septiembre fue el mes negro, con una duplicación de los casos en comparación con agosto y en los últimos días se dieron los picos de reportes, aunque todavía muy lejos del epicentro de la pandemia, en el gran Buenos Aires y otras provincias mucho más complicadas. Los números sanitarios de Misiones están entre los mejores del país, con un sistema público que en más de seis meses, todavía no fue exigido al máximo.
Prácticamente no hay sector de la economía que no haya recibido una asistencia del Estado provincial y desde el inicio de la pandemia se ha trabajado para atender las demandas particulares de cada sector.
El turismo es, por obvias razones, el más complejo de resolver, pese al permiso de la circulación interna. El Gobierno decidió jugar fuerte ahí con una rebaja de Ingresos Brutos exclusiva para Puerto Iguazú, de cinco a 2,5 por ciento, potenciar el Ahora Turismo, extendiendo el programa a todos los fines de semana de noviembre y diciembre y un plan de compra anticipada, con fondos de la Provincia, que después será revendido, pero que significará una inyección inmediata a los hoteles. Buena parte de los beneficios se destinó exclusivamente a Iguazú, como ciudad que vive del turismo.
Sin embargo, el sector no parece haber quedado conforme. Se llegó a hablar de “insolvencia” si no se abre las puertas al turismo nacional e internacional. Pero eso depende de las cuestiones sanitarias y no únicamente de decisiones políticas.
Lo cierto es que además de la rebaja de Ingresos Brutos por dos años, la condonación de los intereses y la refinanciación de las facturas acumuladas por la energía eléctrica, el Estado ha aportado mucho en la ciudad de las Cataratas. Según números oficiales de la Nación, 50 empresas recibirán ahora 90,8 millones de pesos no reembolsables para sostener a poco más de mil trabajadores. Desde el inicio de la cuarentena fueron más los recursos que llegaron directamente a las empresas.
Entre marzo y septiembre, recibieron 95 millones por Asistencia al Trabajo y la Producción, 80 millones por el Ingreso Familiar de Emergencia, 10 millones por un plan de Aptur y otros cinco millones por IFE turístico. Entre octubre y marzo del año que viene llegarán otros 100 millones por ATP, 80 de IFE y otros 60 del IFE turístico. En total, 510 millones de pesos no reembolsables. Hay empresas que recibieron más de diez millones para cubrir sus gastos.
A eso se debe sumar la quita del 95 por ciento de las cargas patronales, la condonación de deudas y créditos a tasas subsidiadas. Llamativamente, algunos empresarios insisten por más y casi que miraron con desdén lo propuesto por el Gobierno, aunque otros reconocen que el diálogo que tienen en Misiones no se registra en otras provincias.
¿Es mucho? ¿Es poco? Siempre depende de la lupa. Pero las medidas para el turismo prácticamente dividieron a la provincia en dos: solo Iguazú recibe una baja de Ingresos Brutos -la actividad turística- y quitas en las facturas de energía -las empresas-. En El Soberbio, nadie protestó por lo conseguido.
De todos modos, el martes seguirán las negociaciones con el sector turístico de Iguazú en una reunión en la que harán de locales. Se espera la presencia del ministro de Turismo, José María Arrúa, del de Hacienda, Adolfo Safrán, Gobierno, Marcelo Pérez y de Salud, Oscar Alarcón, además de entidades empresariales.
El Estado debe atender las demandas de todos y en la pandemia, son tantas como finitos los recursos. El turismo, aunque cuente con mucha inversión privada, está atado a la suerte de un recurso natural, que es de todos y cuya custodia es, otra vez, una mochila estatal.
El sector forestal también desdeña el rol del Estado en este momento. No por poco, sino por mucho. La industria está que trina en contra de la fijación del precio de la materia prima para la pasta celulosa y los aserraderos, definida el viernes -por primera vez en la historia- en torno a los 20 dólares la tonelada.
“Es una ley que va a generar consecuencias negativas para la forestoindustria”, señaló el presidente de la Asociación Maderera, Aserraderos y Afines del Alto Paraná, Román Queiroz, alineado a la postura de la compañía Arauco, principal exportadora de pasta celulosa de la provincia.
El sector industrial plantea que el Instituto Forestal Provincial no está facultado para fijar precios mínimos, sino para “acordar” entre los distintos actores de la cadena foresto industrial el precio de los productos forestales y que la fijación de precios mínimos con una pretendida penalidad por incumplimiento resulta una amenaza contra la sana competencia, toda vez que puede forzar un incremento de precios en el mercado “aguas abajo”, que perjudique a los consumidores y al interés económico general. En efecto, la ley habla de acordar entre los distintos sectores de la cadena forestoindustrial el precio de los productos forestales. Pero advierte que ese precio resulta de un estudio de costos de producción elaborado por el órgano asesor, según condiciones y estándares de calidad, que los sectores deben respetar. “El incumplimiento del mismo hace pasible al infractor de multas que fija la reglamentación”, aclara la ley.
Horas antes del primer acuerdo de precios, los empresarios pidieron tiempo para analizar el impacto de costos y algunos dijeron desconocer la ley de creación del Instituto Forestal y sus alcances. Pero la ley se aprobó el 29 de septiembre de 2016 y ya en el debate legislativo se planteaba un precio promedio de 20 dólares por tonelada de raleo.
En medio, el gobierno de Mauricio Macri armó una mesa forestal con los principales jugadores y eliminó retenciones a las exportaciones de pasta celulosa. Se redujeron los impuestos provinciales a las exportaciones, entre otros beneficios. Se prometían inversiones y multiplicar exportaciones. Ni una ni otra se cumplieron.
El productor forestal no recibió más por la madera, insumo esencial. Los valores actuales promedian entre nueve y once dólares la tonelada de materia prima. La pasta celulosa se vende a 600 dólares. Ahora recibirán 600 pesos más por tonelada. Es muy discutible afirmar que las empresas hacen más o menos inversiones dependiendo de la mayor o menor injerencia del Estado. Durante los últimos cuatro años sin pandemia, cerraron 24.537 empresas en el país, bajo un Gobierno que despreciaba el rol del Estado, pero que dejó inflación y endeudamiento récords. La lluvia de inversiones nunca se concretó.