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Apuntes de fronteras cerradas

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Del otro lado del teléfono, la voz sonaba sorprendida. Los datos mostraban a Misiones con un crecimiento de ventas a contramano del resto del país, donde todavía no hay recuperación en medio de la pandemia que profundizó la recesión que sofoca al país desde fines de 2018. En septiembre el patentamiento de cero kilómetros en Misiones creció 27 por ciento interanual, pero también en relación con agosto. ¿A qué obedece este fenómeno después de una caída del 47 por ciento durante 2019? “Un poco de fronteras cerradas, pero también el buen momento de actividades como la yerba mate o la madera”, explica la empresaria al teléfono. Se vendieron muchas unidades de alta gama y destinadas al transporte. Aunque también, por primera vez en el año, hubo un crecimiento real en la venta de planes de ahorro. Las restricciones a la compra de dólares pueden incluso estimular esa modalidad: la cuota de un auto medio está en promedio por debajo de los cien dólares más impuestos. 

El dato se conoció horas después de una extensa reunión de las concesionarias con el Gobierno provincial, en el que se acordó una serie de medidas para que las empresas recuperen rentabilidad. Se acordó el incremento de 1 a 3 millones del tope para beneficiarse de la bonificación por venta de vehículos y se amplió el Ahora Patentamiento para vehículos usados que se vendan y radiquen en Misiones. 

Pero después de la sorpresa inicial, los datos: no es el primer indicador que muestra a Misiones haciendo punta en la recuperación. El consumo de cemento está en niveles altísimos y tuvo a la tierra roja como la única con saldo positivo en los últimos cuatro meses, lo que implica una recuperación bastante por encima de los niveles pre pandemia.

Esos indicadores económicos se traducen en los indicadores económicos. Aunque la pandemia disparó el porcentaje de desocupación, la pobreza cayó en comparación con 2020 y muestra a la capital misionera con la menor tasa de la región.

Como contraste al aumento promedio  nacional al 49,9 por ciento (cinco puntos por encima de la herencia en alza dejada por Mauricio Macri, la capital misionera logró contener la pobreza. En el primer semestre de 2019 el 28,6 por ciento de los hogares estaba en esa situación, con el 39,8 por ciento de la población. Un año después la pobreza bajó a  27,1 por ciento de los hogares y  38,1 por ciento de la población. En el primer trimestre de este año, de acuerdo a los datos del Instituto Provincial de Estadística y Censos, la pobreza en hogares era de 32,1 por ciento.

La capital misionera está entre las diez provincias con menor cantidad de hogares pobres y es una de las cinco donde bajó la pobreza. En el Gobierno aseguran que la baja se produce por una doble condición: inflación a la baja y fronteras cerradas en la segunda mitad del semestre. Eso hizo que el mayor circulante de dinero interno, mitigara los efectos de la parálisis de algunos sectores de la economía.

Misiones tiene la tasa de pobreza más baja del NEA y por debajo de la media nacional con una caída de 2 puntos porcentuales. Además, la indigencia fue del 5,1%, también la menor del NEA, cayendo tres puntos. De este modo, en el último año, 4.465 personas lograron dejar de ser pobres en el principal aglomerado misionero

Los datos que más preocupan son los de la desocupación, ya que el segundo trimestre cerró con 8,2 por ciento en Posadas, contra 2,4% del primer trimestre, lo que elevó de cuatro a trece mil el número de desocupados. La pérdida de ocupación afectó especialmente a cuentapropistas y trabajadores informales, ya que el empleo registrado se mantuvo estable en los últimos meses. 

¿Se puede hablar de reactivación? Alejandro Pegoraro desgrana en su columna en Economis algunos indicadores clave. En el Gobierno sostienen que la combinación de cierre de fronteras con una buena administración de la economía que apenas se detuvo en la pandemia, ha generado un flujo de divisas interno que permitió una rápida recuperación por encima de cualquier otro distrito. En esa línea, el gobernador Oscar Herrera Ahuad fue uno de los más cautos en materia sanitaria, pero al mismo tiempo, uno de los que mayor velocidad le imprimió a la reactivación económica, con protocolos particulares para cada uno. No hubo apuro en los permisos sociales, pero sí inmediatez en lo económico. Esa focalización es también una herramienta que puede usarse ahora para, eventualmente, retroceder si es necesario dado el crecimiento de los casos de coronavirus. Septiembre fue el mes negro, con una duplicación de los casos en comparación con agosto y en los últimos días se dieron los picos de reportes, aunque todavía muy lejos del epicentro de la pandemia, en el gran Buenos Aires y otras provincias mucho más complicadas. Los números sanitarios de Misiones están entre los mejores del país, con un sistema público que en más de seis meses, todavía no fue exigido al máximo. 

Prácticamente no hay sector de la economía que no haya recibido una asistencia del Estado provincial y desde el inicio de la pandemia se ha trabajado para atender las demandas particulares de cada sector. 

El turismo es, por obvias razones, el más complejo de resolver, pese al permiso de la circulación interna. El Gobierno decidió jugar fuerte ahí con una rebaja de Ingresos Brutos exclusiva para Puerto Iguazú, de cinco a 2,5 por ciento, potenciar el Ahora Turismo, extendiendo el programa a todos los fines de semana de noviembre y diciembre y un plan de compra anticipada, con fondos de la Provincia, que después será revendido, pero que significará una inyección inmediata a los hoteles. Buena parte de los beneficios se destinó exclusivamente a Iguazú, como ciudad que vive del turismo. 

Sin embargo, el sector no parece haber quedado conforme. Se llegó a hablar de “insolvencia” si no se abre las puertas al turismo nacional e internacional. Pero eso depende de las cuestiones sanitarias y no únicamente de decisiones políticas. 

Lo cierto es que además de la rebaja de Ingresos Brutos por dos años, la condonación de los intereses y la refinanciación de las facturas acumuladas por la energía eléctrica, el Estado ha aportado mucho en la ciudad de las Cataratas. Según números oficiales de la Nación, 50 empresas recibirán ahora 90,8 millones de pesos no reembolsables para sostener a poco más de mil trabajadores. Desde el inicio de la cuarentena fueron más los recursos que llegaron directamente a las empresas. 

Entre marzo y septiembre, recibieron 95 millones por Asistencia al Trabajo y la Producción, 80 millones por el Ingreso Familiar de Emergencia, 10 millones por un plan de Aptur y otros cinco millones por IFE turístico. Entre octubre y marzo del año que viene llegarán otros 100 millones por ATP, 80 de IFE y otros 60 del IFE turístico. En total, 510 millones de pesos no reembolsables. Hay empresas que recibieron más de diez millones para cubrir sus gastos. 

A eso se debe sumar la quita del 95 por ciento de las cargas patronales, la condonación de deudas y créditos a tasas subsidiadas. Llamativamente, algunos empresarios insisten por más y casi que miraron con desdén lo propuesto por el Gobierno, aunque otros reconocen que el diálogo que tienen en Misiones no se registra en otras provincias. 

¿Es mucho? ¿Es poco? Siempre depende de la lupa. Pero las medidas para el turismo prácticamente dividieron a la provincia en dos: solo Iguazú recibe una baja de Ingresos Brutos -la actividad turística- y quitas en las facturas de energía -las empresas-. En El Soberbio, nadie protestó por lo conseguido. 

De todos modos, el martes seguirán las negociaciones con el sector turístico de Iguazú en una reunión en la que harán de locales. Se espera la presencia del ministro de Turismo, José María Arrúa, del de Hacienda, Adolfo Safrán, Gobierno, Marcelo Pérez y de Salud, Oscar Alarcón, además de entidades empresariales. 

El Estado debe atender las demandas de todos y en la pandemia, son tantas como finitos los recursos. El turismo, aunque cuente con mucha inversión privada, está atado a la suerte de un recurso natural, que es de todos y cuya custodia es, otra vez, una mochila estatal. 

El sector forestal también desdeña el rol del Estado en este momento. No por poco, sino por mucho. La industria está que trina en contra de la fijación del precio de la materia prima para la pasta celulosa y los aserraderos, definida el viernes -por primera vez en la historia- en torno a los 20 dólares la tonelada. 

Es una ley que va a generar consecuencias negativas para la forestoindustria”, señaló el presidente de la Asociación Maderera, Aserraderos y Afines del Alto Paraná, Román Queiroz, alineado a la postura de la compañía Arauco, principal exportadora de pasta celulosa de la provincia. 

El sector industrial plantea que el Instituto Forestal Provincial no está facultado para fijar precios mínimos, sino para “acordar” entre los distintos actores de la cadena foresto industrial el precio de los productos forestales y que la fijación de precios mínimos con una pretendida penalidad por incumplimiento resulta una amenaza contra la sana competencia, toda vez que puede forzar un incremento de precios en el mercado “aguas abajo”, que perjudique a los consumidores y al interés económico general. En efecto, la ley habla de acordar entre los distintos sectores de la cadena forestoindustrial el precio de los productos forestales. Pero advierte que ese precio resulta de un estudio de costos de producción elaborado por el órgano asesor, según condiciones y estándares de calidad, que los sectores deben respetar. “El incumplimiento del mismo hace pasible al infractor de multas que fija la reglamentación”, aclara la ley.

Horas antes del primer acuerdo de precios, los empresarios pidieron tiempo para analizar el impacto de costos y algunos dijeron desconocer la ley de creación del Instituto Forestal y sus alcances. Pero la ley se aprobó el 29 de septiembre de 2016 y ya en el debate legislativo se planteaba un precio promedio de 20 dólares por tonelada de raleo. 

En medio, el gobierno de Mauricio Macri armó una mesa forestal con los principales jugadores y eliminó retenciones a las exportaciones de pasta celulosa. Se redujeron los impuestos provinciales a las exportaciones, entre otros beneficios. Se prometían inversiones y multiplicar exportaciones. Ni una ni otra se cumplieron. 

El productor forestal no recibió más por la madera, insumo esencial. Los valores actuales promedian entre nueve y once dólares la tonelada de materia prima. La pasta celulosa se vende a 600 dólares. Ahora recibirán 600 pesos más por tonelada. Es muy discutible afirmar que las empresas hacen más o menos inversiones dependiendo de la mayor o menor injerencia del Estado. Durante los últimos cuatro años sin pandemia, cerraron 24.537 empresas en el país, bajo un Gobierno que despreciaba el rol del Estado, pero que dejó inflación y endeudamiento récords. La lluvia de inversiones nunca se concretó.

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Faima apoyó las medidas anunciadas por Nación para potenciar exportaciones

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La Federación Argentina de la Industria de la Madera y Afines respaldó el paquete de medidas anunciadas por el ministro de Economía, Martín Guzmán, con foco en las exportaciones mediante la eliminación de derechos de exportación a los bienes industriales.

Las medidas anunciadas incentivan a la búsqueda de mayor valor agregado en las exportaciones y fomentan nuestra industria. En este marco la Foresto Industria tiene mucho para ofrecer”,remarcó Roman Queiroz, presidente de FAIMA.

“Los productos del sector foresto-industrial tienen una muy baja utilización de productos importados lo que los coloca en una posición única para tener un rol central entre los complejos exportadores promocionados”, destacó Pedro Reyna, vicepresidente de FAIMA.

Se observa una demanda internacional creciente para los productos con base de madera tanto en los productos tradicionales como en aquellas nuevas aplicaciones como la construcción con madera. Este conjunto de medidas permiten al sector concentrarse en la búsqueda de mercados.

La cadena de valor foresto industrial presenta uno de los sectores con mayor aptitud para incrementar el desarrollo regional de forma sostenible proporcionando empleo tanto en la zona rural como urbana.

En el segmento muebles esta medida permite orientar los incentivos hacia el diseño y la diferenciación de producto en la búsqueda de nuevos mercados.

“Hay un mercado muy grande en donde la industria local tiene un rol que jugar. Hay que salir a conquistar los mercados externos,”, apuntaló Soledad Milajer, Secretaria General de FAIMA.

En el marco de las mesas sectoriales tanto de Foresto Industria como la Mesa de Muebles coordinada por la Secretaría de Industria seguiremos trabajando en la articulación público-privada para mejorar la competitividad de nuestras exportaciones, señalaron desde la entidad.

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Román Queiróz: “No me parece justo para las Pymes fijar 20 dólares la tonelada de raleo”

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El presidente de Faima y Amayadap consideró que lo mejor para las empresas más pequeñas sería fijar un precio de referencia. “Les puede jugar en contra, además no se sabe si el precio de hoy puede acompañar la inflación, se termina distorsionando todo”

Hace algunos días desde el Instituto Forestal de Misiones se comenzó a analizar la intención de fijar un mínimo de 20 dólares la tonelada de raleo, por la que hoy se paga en promedio unos 9 dólares. 

El argumento, despertar a una actividad de la que muchos se están alejando por los bajos precios.

A valores actuales, con nueve dólares la tonelada, los productores recibirían menos de cinco millones de dólares por el raleo e incluso menos si se tiene en cuenta que la industria posee sus propias plantaciones. 

Si se elevara a 20 dólares promedio, con la misma cantidad de madera, los productores se quedarían con poco más de diez millones dólares, con un incremento de 5.176.480 dólares. El monto exportado en 2019, a pesar de una leve baja, fue de 130 millones de dólares entre papel y pasta celulosa.

Román Queiroz, presidente de la Federación Argentina de la Industria Maderera y Afines (FAIMA) y de la Asociación de Madereros, Aserraderos y Afines del Alto Paraná (Amayadap) mostró su escepticismo sobre la eficacia de fijar precios para regular el mercado. 

“Cada productor tiene su matriz de costos, no es lo mismo una empresa como Arauco que una persona que tenga 50 hectáreas de raleo, no me parece justo para los más chicos. Ni yo, ni el sector privado Pyme está de acuerdo, las grandes empresas sí. Les puede jugar en contra. Además qué se sabe si el precio de hoy puede acompañar la inflación, se termina distorsionando todo”. 

Misiones tiene la mayor superficie de bosques implantados y un gran número de industrias vinculadas. Es la protagonista del NEA, donde se produce el 51 por ciento de las exportaciones forestales del país. Y aunque la madera disfruta hoy de una demanda inédita los precios están bajos y el productor es el que menos beneficios recibe pese a que es factor indispensable para que haya calidad del producto. 

¿La actividad de las industrias cómo está?

Hay mucha actividad, pero hay una situación de rentabilidad que no es buena. No es como otros años. Hay mucha demanda en el mercado interno y en el mercado externo. Eso hace que los grandes manden sus productos afuera y dejen el mercado interno liberado para los más chicos. 

Que era de los principales problemas…

Sí. Cuando las grandes empresas vendían en el mercado interno las más chiquitas desaparecían, porque las grandes empresas daban mucho margen para pagar, mucho plazo, y los chiquitos no pueden aguantar esa financiación. 

¿Qué porcentaje del mercado componen los chiquitos? 

Más del 50 por ciento. Entre los diez aserraderos grandes se llevan 40 por ciento de la producción y después hay 300 chiquititos que son el otro 60 por ciento. 

Cuando comenzó la pandemia la mayor preocupación era preservar el empleo. ¿Eso cómo está ahora?

Ahora están tomando gente. Nunca hubo despidos, sí suspensiones. Pero ahora hay aserraderos que están tomando gente. 

¿Cómo ves el manejo que está haciendo Nación de la pandemia? 

Lo veo muy bien. Pero no quisiera estar en sus zapatos, porque también a medida que se fue flexibilizando la cuarentena crecieron los contagios, y cada vez se necesita más flexibilización y habrá más contagios. Igual el tema no son tanto los contagios sino que no se sature el sistema. 

¿Y en el manejo de la economía? 

Una de las principales metas que veo del Gobierno es fomentar la construcción, lo cual al sector de la madera le viene muy bien porque se usa mucha madera para la construcción. La vuelta del Procrear, créditos blandos, etc. Eso va a reactivar fuertemente la actividad de muchos sectores. También hay una fuerte emisión para que haya dinero en la calle y que hoy el comercio chico pueda funcionar. Hay muchos que se quejan del IFE pero eso es reactivación para ese sector. Se arregló con los acreedores privados, que era un paso fundamental. 

Igual hay sectores que todavía siguen esperando, los vuelos, transporte de larga distancia, el turismo… 

Pero ¿qué se puede hacer? No queda otra alternativa que esperar. Se pueden otorgar ayudas pero abrir las fronteras es correr el riesgo de que todo vuelva para atrás. 

¿Pero visualiza un plan pospandemia, un horizonte? 

Yo creo que hay un plan. Después si funciona o no, se verá. 

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En maderas y muebles, seis de cada 10 empresas registraron caídas en ventas que superan el 70%

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Hay otro 20 por ciento donde la baja oscila entre 50% y 70%. Así lo indica un estudio de la Federación de la Industria de la Madera y Afines (Faima).

El 58 por ciento de los fabricantes de maderas y muebles registraron una caída en las ventas que supera el 70 por ciento interanuales y otro 20 por ciento registra bajas de entre 50 y 70 por ciento, por efecto del aislamiento dispuesto para frenar el virus Covid-19.

El dato lo aporta un estudio presentado hoy por la Federación Argentina de la Industria Maderera y Afines (Faima) en el que participaron 330 empresas del sector.

El 72% de las empresas de 1 a 19 empleados cree que no podrá abonar el sueldo de abril o que como máximo podrá abonar un 50%. Casi el 90% se registró para el programa de asistencia al Trabajo y la Producción (ATP).

Según el informe, 60 de la muestra todavía no pudo acceder a la línea de crédito al 24 por ciento para el pago de salarios, al mismo tiempo 57 por ciento advierte la presencia de cheques rechazados en abril.

Dada esta lentitud de los bancos en otorgar los préstamos, la mayoría de las empresas del sector de la madera y el mueble tuvieron que descapitalizarse para hacer frente a los compromisos.

El problema es que se trata de una industria que viene golpeada desde el año pasado.

“La mayoría de ellas no podrá recurrir nuevamente fondos propios en los próximos meses dejando a las pymes en una situación de alta fragilidad financiera”, indicó Faima en un comunicado.

Entre los motivos para la falta de acceso al crédito, explicó la entidad, se destacan la falta de información por parte de las entidades sobre todo lejos de los principales centros urbanos, la exigencia de la nómina completa de empleados y el pedido de mayores garantías desconociendo herramientas como el Fondo de Garantías Argentino (Fogar).

“A la imposibilidad de vender en locales comerciales, la falta de obra pública-privada o el acceso a obra terminada para equipamiento se le suma una altísima demora de los bancos en otorgar créditos o aplicar la normativa vigente que ponen al sector en una situación preocupante”, destacó Pedro Reyna, presidente de Faima.

Para realizar el informe “Estado de Situación ante COVID-19 y Cuarentena. Industria de la madera y el mueble” se encuestó a más de 330 empresas del sector de la madera y el mueble. La muestra abarca casi todas las provincias argentinas mostrando el alcance de la cadena foresto industrial y muestra la gravedad de la situación.

El sector madera y muebles está integrado por Pymes en un 98,7% y genera 110.000 puestos de trabajo entre directos e indirectos.

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El Gobierno provincial autoriza a operar a la foresto industria

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Para fabricar productos demandados en el marco del aislamiento

La foresto industria de Misiones podrá reactivar su actividad en los próximos días con el objetivo de terminar de secar madera que se encuentra en secaderos y procesar rollos que están en planchada.

De esta forma no se perderá la calidad de la materia prima, que es perecedera, y se podrá cumplir con pedidos puntuales de productos con alta demanda en el marco del Aislamiento Social Preventivo y Obligatorio establecido por el Gobierno Nacional como la fabricación de camas y mesas de luz destinadas a la atención de salud, la producción de pallets para la industria agroalimentaria y también se podrá cumplir con objetivos de exportación.

La autorización, que se oficializo esta mañana a través de una videoconferencia, fue otorgada por el Gobernador de la Provincia de Misiones, Dr Oscar Herrera Ahuad como resultado de la gestión articulada entre AMAYADAP y APICOFOM, cámaras que nuclean a las empresas del sector en Misiones, junto a FAIMA.

Seremos responsables con las cuestiones de higiene, seguridad y todos los cuidados sanitarios correspondientes, brindando información al personal y los elementos necesarios de prevención bajo un protocolo específico. Desde las cámaras vamos a informar al Ministerio de Trabajo cuáles son las empresas que trabajarán a fin de que puedan realizar los controles necesarios”, indicó Román Queiroz, Secretario General de FAIMA y Presidente de AMAYADAP.

Agradecemos al Gobierno de la provincia que haya otorgado esta autorización para operar porque genera un alivio muy grande para las empresas y los trabajadores del sector”, destacó Guillermo Fachinello, Presidente de APICOFOM.

En Misiones hay actualmente 600 aserraderos y el sector foresto industrial emplea 15.000 personas de manera directa, a lo que se agrega el empleo indirecto que genera.

Las empresas deberán enviar sus datos para ser autorizadas a transitar en la provincia de Misiones y completar un formulario por trabajador.

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